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lunes, enero 18, 2021

Cuatro años de trumpismo y elecciones 2020. Meditaciones.

Delio Orozco González
Licenciado en Historia. Especialista del Archivo Histórico de Manzanillo.

El homo sapiens es una especie biopsicosocial y los norteamericanos forman parte de ella. Así pues, todo análisis sobre la problemática en EEUU debe partir de una evaluación que abarque esas tres variables.

Después de un ejercicio de observación directa y participante en dos momentos diferentes de un período de seis meses, y de lecturas sobre historia y actualidad estadounidense, he elaborado algunas ideas sobre lo ocurrido, en líneas generales, desde 2016 hasta hoy.

Resultan entonces, meditaciones que tienen como referente un único universo cognoscitivo, condición que las hace falibles por su falta de generalización. Sin embargo, no debe pasarse por alto que toda gran generalización por lo menos en las ciencias sociales, constituye también una gran equivocación.

I

Donald Trump ganó las elecciones en 2016 porque aprovechó una base electoral que perdieron los demócratas, representantes del capitalismo especulativo y neoliberal.

En el afán de obtener ganancias, estos capitalistas migran desde EEUU fundamentalmente a países del Asia donde la mano de obra es barata; el control medioambiental, un asco; y los políticos locales, en no pocas ocasiones, corruptos mayúsculos, y dejan entonces sin empleo al obrero blanco que, en muchos casos, es religiosamente conservador; en otros, también racista y con una cultura de dudosa reputación niega la existencia de los dinosaurios, acepta que en las escuelas se enseñe el origen del hombre a partir del pasaje bíblico de Adán y Eva, y se agrupan en torno a teorías extremas como que la tierra es plana.

Era entonces solo cuestión de tiempo que un hombre venido del espectáculo televisivo gran parte de la cultura norteamericana, especialmente la de masas, nace, crece y vive del espectáculo se diera cuenta de la oportunidad que tenía entre sus manos y la aprovechara como lo hizo. De ahí su lema de campaña: «Make America Great Again», lo que se traduce al español como «Haz América –Estados Unidosgrande otra vez».

Si esto no se entiende, sería imposible explicar por qué el cinturón industrial, inclinado históricamente al Partido Demócrata, votó como castigo a unos políticos que los abandonaron y cómo un grupo de trumpistas gritaba en una calle estadounidense: «El neoliberalismo es un cáncer».

II

¿Por qué entonces un discurso ultramontano, por xenófobo, racista, misógino y otras malas hierbas, no hizo mella en su base electoral? En primer lugar, porque algunos de ellos compartían y aún comparten dicho discurso.

Recuérdese: no solo de pan vive el hombre. Y hablando de pan, ya sea herencia del gobierno de Obama, resultado de sus políticas proteccionistas o por el privilegio de aumentar la deuda pública a límites insospechables, abroquelado en la capacidad de emitir dólares sin respaldo en oro en tanto, patrón y moneda de referencia mundial o una combinación de ellas–, la economía para aquel que vive de un pequeño negocio o emprendimiento privado, repuntó.

Las cifras macroeconómicas poco importan al norteamericano medio si puede ir a comprar, hacer una parrillada el fin de semana, tomar cerveza y vivir en la tierra de la libertad, aunque lo haga agobiado de deudas. Es así porque el mito de la «excepcionalidad norteamericana», a pesar de los pesares, todavía está en pie. Tanto ha afectado la psiquis de la gente la letanía de que el triunfo dinero y vida cómoda se obtiene solo a partir del esfuerzo individual, que un gran número de personas que antes tenían un puesto decoroso, han debido volverse errantes para conseguir un trabajo.

Sin embargo, para ellos la causa de tal situación no está en las falencias estructurales, sino en que no han trabajado lo suficientemente duro para mantener lo que tenían.

III

Trump es un hombre del concreto, no del silicio. O sea, su fortuna viene del área de los negocios de bienes raíces, modelo que hizo agua a finales de la primera década del presente siglo con la explosión de la burbuja inmobiliaria, y, por mucho que quiera, le resulta muy difícil o casi imposible mudarse hacia una nueva área de ingresos, las tecnologías, sector que ha crecido a cuentas de una expansión planetaria impresionante. De hecho, millones de personas en el mundo pueden no tener y no tienen vivienda propia, seguro médico, trabajo fijo, acceso a bienes y servicios indispensables, pero tienen un celular y están atentos al último grito de la moda en el campo de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs).

Esta es, entre otras razones, la causa del repudio de Trump a la internacionalización de la economía y la vuelta a un jingoísmo que recuerda oscuros momentos de la historia universal. Y es que una vivienda media en EEUU no hablo de una de sus torres de concreto, puede costar hasta medio millón de dólares, mucho, mucho más de lo que cuesta el último IPhone.

Es imposible pasar por alto que el actual presidente tiene deudas millonarias y aunque dice que son nada comparadas con su fortuna, no está al nivel de los zares de la tecnología. En un mundo donde lo que cuenta es lo que se tiene y no lo que se es, no tener suficiente puede avergonzar, y el narcisismo es enemigo del escarnio.

Quizá por ello sus críticas al clan de Silicon Valley, plantado no se desestime ello, en California, nicho históricamente demócrata y liberal, con la mayor cantidad de votos electorales en EEUU y considerado la cuarta economía del mundo. No por gusto en ese estado, Joe Biden obtuvo 10 millones 339 mil 277 votos, contra 5 millones 415 mil 568 que se llevó Trump.

No obstante, a pesar de sus críticas al sector, ha hecho uso, como nadie en el gobierno de Estados Unidos, de las herramientas informáticas, a tal punto que puede hablarse de un gobierno en Twitter, plataforma que le ha servido para hacer declaraciones y anuncios desde asuntos triviales hasta temas de estado. Trump comprendió, o sus asesores le hicieron ver, que hemos pasado de una época a otra: abandonamos la época de Gutenberg y entramos en la de Zuckerberg.

Como buen negociante, aprovechó la oportunidad y el potencial que tienen las plataformas digitales para sembrar matrices de opinión, generar dudas e inclinar la balanza a un lado u otro. Imposible olvidar el affairs ruso en las elecciones de 2016, tema por el que fue sometido a un juicio y por el cual, si bien no fue condenado, tampoco quedó totalmente absuelto.  

Sus posturas aislacionistas y el abandono de pactos internacionales en asuntos de cambio climático, responden a la apuesta hacia sectores tradicionales en el constructo histórico de Norteamérica, especialmente el petrolero, dando nuevos aires a la producción de crudo, especialmente el obtenido a partir del fracking, sin importar la contaminación de las aguas y la destrucción del entorno. Es que está haciendo grande a América otra vez.

No extraña entonces que en Oklahoma, Texas y Louisiana –estados donde se produce el West Texas Intermediate (WTI) y el Light Louisiana Sweet (LLS), las corrientes más importantes de crudo en EEUU– ganara las elecciones de 2020 con una cantidad abrumadora de votos respecto a su contrincante Biden.

IV

Cualquiera podría pensar que un presidente como Donald Trump incendiaría el mundo con conflictos bélicos, pero, para suerte de la paz y de los hombres, el Comandante en Jefe de las fuerzas armadas de la primera potencia militar del planeta, no dio inicio a ninguna guerra. Eso sí, ha sido incapaz de culminar alguna de las que heredó, aunque entró en contradicciones con la OTAN, el mayor bloque militar de la actualidad, criticó a los halcones del Pentágono y anunció la retirada o disminución de efectivos en algunos lugares.

Esa posición, aparentemente ambigua para un regente conservador, puede explicarse porque este hombre se nos dibuja no como político, sino como un negociante con poder que evita aquello que pueda restar base a su popularidad y estabilidad como presidente.

Sin embargo, la retirada unilateral del Pacto con Irán y, más peligroso que ello, el no prorrogar el Tratado de Eliminación de Misiles de Corto y Medio Alcance, conocido como Tratado INF, con Rusia, abre las puertas a una nueva carrera armamentística de consecuencias incalculables a partir de un rearme en un mundo cada vez menos unipolar, donde las otras potencias y poseedores de armas nucleares no están dispuestas a ser rendidas por la presión.

Si bien es cierto que no ha iniciado ninguna guerra, sus decisiones han estimulado el mantenimiento de otras –el conflicto Sirio, por ejemplo-– y con su postura aislacionista ha entusiasmado los hornos del complejo militar industrial, cuyos frutos finales no serán expuestos en vidrieras, sino llevados al campo de batalla. Por ello, algunos politólogos hablaban de que, si en esta contienda electoral Trump no salía reelecto, los efectos de su mandato se harán sentir por largo tiempo en los EEUU. Tal es el caso del sistema judicial, esfera a la cual ha logrado llevar figuras jóvenes –y son vitalicios– de franca postura conservadora.

V

Su slogan de campaña, tanto en 2016 como en 2020, hace un reconocimiento tácito: Estados Unidos ha dejado de ser grande. Empero, es preciso fijar en qué sentido lo ha dejado de ser y para quién o quiénes.

A no dudarlo, la hegemonía ostentada por los EEUU hasta finales del siglo XX ha resultado erosionada por diferentes causas: 1) el posicionamiento de China como segunda potencia mundial; 2) la recomposición rusa tras la disolución de la URSS que, a pesar de la declarada admiración de Trump por Putin, le abrió otro frente en Europa; 3) la breve temporada del progresismo en América Latina, que logró debilitar la influencia estadounidense en el área; 4) la grave crisis financiera de 2008 y sus repercusiones, que cuestionó severamente la efectividad y capacidad de la especulación financiera como motor de la economía; y 5) la extensión de la conciencia universal sobre los serios problemas que en el orden medioambiental afectan al mundo, provocados por un modelo insostenible llevado adelante por los estados industrializados.

Así pues, su estampa y modelo comenzaba a dejar de ser canon y referencia absoluta de progreso y libertad; empero, erosionado quiere decir lastimado, no destruido, y a curar esas heridas se dedicó Trump con efectividad para sus huestes. De otro modo no puede explicarse que haya obtenido 217 votos electorales y que por él hayan votado 72 millones 47 mil 893 ciudadanos, lo que lo convierte en el segundo candidato presidencial con más votos recibidos en la historia de EEUU, después de su contrincante Joe Biden que conquistó 290 votos electorales y 77 millones 162 mil 528 populares.

Tal polarización demuestra la supervivencia de atavismos raciales, de género, de superioridad étnica, de frustración socio-económica y una rabia contenida que, a partir de la monumental cantidad de armas de fuego en manos de los ciudadanos, hizo que algunos temieran el estallido de una guerra civil o la aparición de incidentes violentos durante las elecciones. Por suerte para los norteamericanos y una parte del mundo –ya que no se habla de una república bananera–, la cordura se ha impuesto y no se han reportado graves disturbios.

VI

El gran contrincante y vencedor de Donald Trump no fue Joe Biden, sino, un ejército de microscópicos virus causantes de la Covid-19, enfermedad que ha cobrado la vida de más de 220 mil estadounidenses y que también aniquiló su punto de apoyo: la economía.

Así pues, la recesión, el decrecimiento y el desempleo se coaligaron para hacerle doblar la rodilla. Él lo sabía y por tanto hizo todo lo que pudo para minimizar su impacto, evitando la cuarentena y reactivando la producción y los servicios. De haberlo logrado, quizás de nuevo hubiera sido electo presidente. Sin embargo, la táctica para ello constituyó dislate superlativo: burlarse del virus, deslegitimar las orientaciones médicas, abandonar la Organización Mundial de la Salud y culpar a China de la pandemia.

El ingrediente final en la conformación de la tormenta perfecta en su contra fue y es un sistema de salud que, dirigido desde el mercado, no estaba preparado para enfrentar una epidemia de tal magnitud. Se entiende entonces que el arma principal de los demócratas no fuera un programa de gobierno distintivo al suyo o atrayente para otros, sino la crítica al manejo de la pandemia. A fin de cuentas, por muy ególatra o hedonista que sea una sociedad, la vida siempre será la vida.

¿Y las destacadas figuras del Partido Republicano que públicamente se deslindaron de él? Quizá estaban de acuerdo con sus proyecciones, pero no con sus métodos. Algo fundamental: la política, entendida como arte de dominación, no tiene sentimientos, solo intereses. Para un sistema consolidado como el norteamericano, si un representante pone en peligro su estabilidad, es descartado sin el menor miramiento, no importa que se llame Donald Trump. 

VII

El período presidencial de Trump y las elecciones que dieron inicio por correo antes del 3 de noviembre de 2020 en Estados Unidos dejan muchas lecturas. En primer lugar, un país que, a pesar de haber crecido en los órdenes económico, militar, tecnológico y demográfico, aún alberga enormes diferencias sociales entre una masa creciente cada vez menos próspera y un reducido sector cada vez más opulento; que tiene grandes deudas con su población negra y los inmigrantes, componentes humanos que han contribuido decididamente a su esplendor; que solo acudiendo a la razón de la fuerza, en el plano externo, puede presentarse como paradigma de la libertad y los derechos humanos; una nación donde el rédito económico, la más de las veces, se superpone a cualquier otra condición.

Las elecciones, por otro lado, han concitado el interés del mayor número de votantes en la historia de ese país. A pesar de los pesares, el pueblo en mayoría, entendiendo lo torcido del camino elegido hacía cuatro años, decidió rectificarlo con su voto. Son enormes los retos que aguardan al presidente recién electo Joe Biden. Al felicitarlo por su triunfo; Barack Obama los resumió al decir: «[…] cuando ingrese a la Casa Blanca en enero, enfrentará una serie de desafíos extraordinarios que ningún presidente entrante ha enfrentado jamás: una pandemia furiosa, una economía y un sistema de justicia desiguales, una democracia en riesgo y un clima en peligro».

Manzanillo de Cuba, noviembre de 2020

10 Comentarios

  1. al parecer,los intelectuales cubanos estan mas interesados en la historia y la poltica de los EEUU que en los de su pais.Cuba es mas facil de estudiar y hacerle recetas para sus grandes problemas,pero al parecer ,la luminosidad Yanky es muy atrayente. a lo largo del tiempo,muchas personas han llegado a conclusiones acerca del pais que protagonizo la primera revolucion liberal del mundo,la revolucion que puso al individuo y sus derechos, como razon primera.Para muchos,los EEUU es un pueblo de borrachos comedores de carne y con egros como esclavos,en contraste,por ejemplo con Europa,la culta,la refinada y la que ,de paso ha sido la cuna de los experiemntos sociales mas horrendos y fallidos.Para otros,es un pais de esclavos del mercado y del capital,que no saben ni hacer un voto bien pensado,en contraste con la pujante Chia,la china que,sin embargo no puede votar ni uede acceder a informacion libre,la china que aplasta las miorias y paises vecino.Para algunos,un pais en manos de las transnacionales,manejados e idiotizados por pastores locos y mounstruos como Facebook,twiter,etc en contraste con una pujante Rusia,pais que aun no sale del gobierno absolutista,cuando no totaltario,creyente en zares y primeros secretarios,siempre martirizando,envenenando (literalmente) a enemigos y pueblo en general.Y para que hablar de America Latina,paises que son magnificos,pero…habiendo logrado la Independencia al iempo (mas o menos) que los EEUU ,siguen siendo «esclavos del Imperio» ellos lo hacen todo bien,si no fuera por los EEUU. En fin,que felices fueramos todos si no existieran los EEUU……pero,pero a pesar de los pesares,,hemos enterrado a los enemigo.Nota : digo hemos,refiriendome al pensamiento liberal ,no a la ciudadania.~~~~

    • Dario:

      Ud. se equivoca, por lo menos respecto a mi, al decir que los intelectuales cubanos estamos más interesado en la historia y cultura de EE.UU que en la de su país. Si se da una vuelta por la redes podrá constatar cuánto y con qué fervor he escrito por Cuba.

  2. Mis respetos Delio. Pero aun así los cubanos muestran sus ansias de tener elecciones libres, y al no poder tenerlas enfocan los cañones hacia el norte, de donde tanto dependen. Los mismo que hacen los medios nacionales, es decir el constante pendenciar en la vida del vecino imperial, es lo que hemos visto últimamente en todo la blogesfera cubana. Podemos hacer los análisis X, Y, y Z, y decir que Trump esto y aquello, usar las palabras mas fuertes que jamas usaríamos para nuestros incapaces burócratas nacionales pero si contra Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, H. W. Bush, Clinton, W. Bush, Obama, Trump y después Biden.

    El norte si tiene racismo, nosotros no. El norte si tiene problemas de inmigración, nosotros … hey nosotros no emigramos para donde sea. Nosotros no tenemos problemas sociales, o deudas que con la población que desplazamos a diferentes lugares del país, emigro forzadamente o que fue aniquilada a mano de la «justicia» revolucionaria. Todavía las victimas de la UMAP están esperando.

    La democracia en EE.UU funciona, en Cuba es una asignatura pendiente. Decir que hay racismo institucionales en EEUU es algo que no puedo entender, pues Obama primer presidente negro, musulmán, mestizo, y que obtuvo un gran apoyo de los blancos del país, que fue reelegido. Cientos de ciudades son gobernadas por alcaldes negros, jefes de policía negros, gobernadores, etc,. Ningun pais en el mundo tiene las oportunidades que se dan aquí, añadir que no existe otro lugar en la tierra que tenga mas multimillonarios de color que los EE.UU.

    La economía bajo Trump es algo que LJC debería de mirar. Al igual que el presupuesto destinado a los colegios de color bajo la actual administración. Cuantas familias negras mejoraron sus ingresos, cuantos afroamericanos salieron de prisión, cuantos jóvenes de color entrar a la universidad, el desempleo en la comunidad de color, etc. Y para terminar cuantas personas de raza negra votaron por Trump en esta ultima elección.

    Una vez mas la izquierda pierde la razón, y el camino. Por eso es que tantos cubanos americanos votaron por el presidente. La tan cacareada ola azul nunca llego, y las elecciones muestran que hay muchos republicanos en el país todavía, gente conservadora y que cree en los valores por los que se fundo esta gran nacion.

    Saludos.

    • Carlos:

      Le reciprocos los respestos, clave básica para la comunicación y el entendimiento humano. Ud., como yo, sabe muy bien que tenemos muchos problemas; pero ello no obsta que comentemos, por lo que nos importa, las circunstancias y realidades de un país como Estados Unidos, nación que para bien y para mal ha marcado no solo nuestra historia; sino, parte del mundo en los últimos cien años.

  3. Para que se entienda a los Trumpistas como yo.

    El otrora estrella del Barcelona y campeón mundial con su selección de Brasil, Rivaldo, apoyó abiertamente la candidatura de Bolsonaro cuando optaba por la presidencia de Brasil.
    Ante el cuestionamiento por su apoyo a un racista confeso, siendo Rivaldo mulato, tuvo la genial respuesta.

    «Su voto va a elegir un presidente, no un padre. Necesitamos que resuelva los problemas de nuestro país y no que nos enseñe valores, eso lo tenemos que aprender en la casa y la escuela. Si tuviésemos que aprender valores con el presidente, hoy estaríamos presos en Curitiba», escribió Rivaldo, en referencia a la ciudad en la que se encontraba recluido el ex mandatario Lula da Silva, condenado a 12 años por corrupción.

    Y en 4 años Trump ha enderezado bastante la economía de este gran país.
    Que es un desagradable, se sabe.
    Que tiene mil defectos por como dice las cosas, se sabe.
    Pero la economía mejoró muchísimo y el desempleo bajó significativamente.

    Ojalá Cuba mejorara su economía aunque tuviera un presidente tan desagradable como Trump.

  4. Excelente! Felicitaciones al autor y a LJC.
    Sin embargo me gustaria mucho leer un artículo similar pero referido a Cuba, el país donde vivimos el que amamos todos los cubanos incluso muchos a quienes les han arrebatado el derecho de ser sus ciudadanos
    Creo que el mismo periodo histórico de USA y CUBA sería mucho más breve el análisis de nuestra patria ya que en más de medio siglo hemos estado privados de un voto libre y democrático , de militar en XYZ partido liberal , revolucionario o comunista entre otros y es obligado para algunos aceptar que quieras o no sea un PCC y no otro el que rige el destino de los cubanos , cada vez más empobrecido y falto de esperanzas y credibilidad.
    Debe ser sencillo para los historiadores sociólogos y patriotas desenrollar el cúmulo de errores que nos han traído a la miseria actual. Será?
    Ahora es el dólar el que te puede salvar y quien no lo tenga que se salve como pueda.
    Da tristeza profunda porque ninguno de los que gobierna es comunista desde el preciso instante que no viven como vive el pueblo y se acomodan en sus buries y mansiones a pedir más y más sacrificios, ignorando todo el pesar de este pueblo que había confiado más de 100 veces en ellos
    Será pésimo el capitalismo pero mucho más pésimo es trabajar duro y vivir en miseria tener un salario que solo da para mal comer, la revolución que inició en 1868 terminó en 1968 cuando expropiaron a todos Pequeños Y medianos empresarios sus bienes , incluso a muchos que fueron tan revolucionarios como el que más.
    Un graduado de secundaria emigra y cuando a los tres meses tiene su permiso de residencia y trabajo su vida y la de su familia en cuba 🇨🇺 cambia , para bien. No hay que ser comunista ni capitalista para entenderlo que trabajando puede vivir con decencia y encima ayudar a quien tuvo que dejar atrás para no ser parte de los inventos ni vivir del cuento de la buena pipa
    Trabajo duro, pero que les permite tentarse y vivir con independencia formar una familia, adquirir educación formal, etc etc respeto a las leyes, y respeto a la dignidad propia y del otro.
    El socialismo de este país es mentira y debería dar vergüenza seguir pidiendo sacrificios a un pueblo que ahora mismo solo puede buscar que hay si tienen dinero y si no pasar más hambre. Comer mal, no encontrar ni medicinas para los dolores de cabeza, y menos soñar con unas vacaciones en su propio país. Quien es honesto y honrado no puede darse esos privilegios de la alta gama y de los corruptos ladrones
    Ojalá sigan importando por internet para que empiecen por esos vividores a ahorrar el dinero del pueblo que mueven a sus anchas sin principios ni transparencias
    Ojalá Muchos se atrevan desde dentro Escribir el dolor de un pueblo sometido por obligación y que no venga un oportunista vestido de verde a decirte si no te gusta vete!!!
    Esta patria es de los cubanos que aquí nacimos y ningún partido ni ningún personaje de alta gama puede quitar ese derecho y lo hacen a sus antojos
    Viva Cuba libre de toda esa lacra de acomodados que ni son comunistas ni le importa el pueblo porque se acomodaron en sus mansiones y butacas confortables y hace tiempo no hacen una cola de esas que llevamos 69 años haciendo sin salir de la miseria

  5. La tarea ordenamiento y el plan SAN son dos nuevos bluff del gobierno cubano. No quieren liberar las fuerzas productivas sino maniatar más aún a la economía centralizada, llevando los mismos obstáculos al municipio. El grave problema siguen siendo los derechos de los productores y los consumidores. Ahora para comer en Cuba, hay que tener dólares, moneda en la cual no se paga a los trabajadores cubanos. LLevamos 30 años de terapias de choque, porque el gobierno no quiere liberar las fuerzas productivas y continúa tratando a los productores como esclavos. Las 36 empresas con el poder de exportar e importar, son parte de los monopolios estatales autorizados a robar a la ciudadanía: GAESA, ETECSA, ACOPIO Y MINCEX.La exportación e importación en cuba debe ser libre como en el resto de los países normales del mundo. Acá les dejo la excelente intervención del economista Mauricio de Miranda Parrondo, sobre la tarea ordenamiento y las terapias de choque contra los cubanos aplicadas por el gobierno en los últimos 30 años.

    «Acabo de ver la intervención de Marino Murillo en la Asamblea Nacional de Cuba, a través de la Mesa Redonda en la TV cubana. Me llaman la atención varias cosas, algunas de las cuáles considero que requieren precisión:

    1. Afirma que “se han tomado decisiones en la economía, todas correctas en su momento, pero la principal fuente de ingresos de las personas, no es precisamente el trabajo”. Entonces, ¿cuál es? Yo pienso que la principal fuente de ingresos de la mayor parte de la población sí es el trabajo, pero que los ingresos de los trabajadores no son suficientes para asegurar la satisfacción de sus necesidades y eso es otra cosa. Una parte de la población ha estado recibiendo remesas a través de sus familiares residentes en el exterior y éstas solo le permiten a esa parte de la población sobrevivir en mejores condiciones que las que tiene la inmensa mayoría de la población cubana y al mismo tiempo esas remesas se inyectan en la circulación monetaria del país y generan una determinada demanda efectiva.

    2. Menciona que se han producido distorsiones en la economía, como resultado de la circulación de dos monedas nacionales, con diversos tipos de cambio y que la mayor de esas distorsiones es la sobrevaloración del peso cubano, que ha mantenido en el circuito empresarial un tipo de cambio inamovible de 1 USD = 1 CUP por más de 60 años. No estoy de acuerdo en que fueran “medidas necesarias en su momento”. En mi opinión, fue un error del gobierno cubano mantener un tipo de cambio fijo del peso cubano que no guardaba relación con las realidades económicas, conduciendo a que el tipo de cambio dejara de cumplir su papel como el precio relativo de la moneda nacional respecto a las monedas extranjeras, al punto de desconectar la realidad económica nacional de la realidad económica internacional. Y también creo que fue un error crear semejante desorden en la economía nacional al dolarizar un segmento de la economía nacional que desde los años 90’s del siglo XX se desvinculó, en la práctica, del segmento que funcionaba en la moneda cubana. Como también fue un error crear una segunda moneda nacional cubana, supuestamente convertible, que rápidamente perdió convertibilidad y también se sobrevaloró al emitirse sin cumplir con las obligaciones de la “caja de conversión” que, supuestamente, aseguraba su convertibilidad.

    3. Refiriéndose a las preocupaciones del público sobre la forma como se producirá la unificación monetaria y cambiaria (en la que ciertamente se elimina el CUC pero no el USD o las demás monedas libremente convertibles en las que operan ciertas tiendas que venden, de forma exclusiva, productos que son parte de las necesidades cotidianas de la mayor parte de la población en países normales), mencionó que “nadie quiere perder un pedacito, nadie quiere ir para atrás”, para luego advertir que “la devaluación llevará a la necesidad de ajustes”. Por supuesto que nadie quiere ir para atrás. Históricamente, la humanidad ha tratado de buscar la prosperidad como aspiración racional en la única vida conocida. Sin embargo, ir hacia atrás es una triste realidad que vive Cuba desde hace muchos años. Se avanza en muchas cosas, esto es innegable, pero en muchas otras, que tienen que ver con la cotidianidad, se retrocede. Desde hace treinta años el balance de la vida cotidiana en Cuba está marcado por el estancamiento o el retroceso de las condiciones económicas y, por tanto, por el aumento de la brecha de necesidades insatisfechas por la población. No cabe dudas de que el endurecimiento de las sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos contribuye significativamente a las dificultades de la vida cotidiana de la población cubana, pero desde hace muchos años el gobierno cubano ha debido y ha podido adoptar medidas conducentes a una reforma profunda de la economía cubana, que habrían evitado el actual estado de cosas, sobre todo si tenemos en cuenta otras experiencias internacionales que, al menos en el desempeño económico, han tenido resultados positivos.

    4. Resulta que ahora se afirma que ni el peso cubano (CUP) ni el mal llamado peso convertible (CUC) cumplen plenamente las funciones del dinero y, claro, por eso es necesario introducir una nueva dolarización parcial, lo cual no se dijo pero queda implícito, además, por intervenciones anteriores de autoridades económicas del país. Pues bien, ¿por qué el CUP o el CUC no cumplen las funciones del dinero? ¿Quién o quienes son los responsables de que eso haya ocurrido? ¿Ha ocurrido de manera espontánea o es el resultado de decisiones erradas de política económica? En mi opinión, desde hace décadas se acumulan decisiones equivocadas en materia de política económica y nadie ha respondido ni responde por ello.

    5. Es claro que la sobrevaloración del peso cubano ha sido un pesado fardo para las empresas estatales y para toda la economía nacional y es cierto también, que la población cubana ya vivió la devaluación del peso cuando ha tenido que adquirir bienes esenciales a unos precios excesivamente altos si se tiene en cuenta el nivel de sus ingresos. Resulta llamativo que a esos precios excesivos no solo se han estado vendiendo productos importados sino también productos nacionales. A menudo se insiste, desde el gobierno, que no se ha producido una “terapia de choque” para distinguir los ajustes macroeconómicos de los realizados en otros países de la región, pero es que en realidad Cuba lleva tres décadas en “terapia de choque”, con la diferencia esencial frente a las realidades de otros países de que no se ha abandonado el compromiso de acceso universal a los servicios de salud y de educación pero ¿acaso no es terapia de choque sufrir un deterioro considerable del ingreso real (capacidad adquisitiva del ingreso)? ¿acaso no es terapia de choque la escasez generalizada de bienes que son parte de la vida cotidiana y la incapacidad de acceder a ellos con los ingresos que resultan del trabajo? ¿acaso no es terapia de choque carecer de los medios elementales para reparar las casas y evitar que se derrumben ante los huracanes o tormentas? Ciertamente es choque pero no terapia. Y lo peor es que tantas privaciones y dificultades en medio de las necesidades de ajustes macroeconómicos, no han producido resultados positivos, entre otras cosas, porque a lo largo de estos años las autoridades responsables no han adoptado las medidas adecuadas sino que han persistido en un modelo de sistema económico que ha probado históricamente su ineficiencia.

    6. Asumiendo que el CUC desaparece de la escena con “entierro de pobre”, tenemos que en la actualidad 1 USD es igual a 1 CUP en el circuito estatal y 1 USD equivale a 24/25 CUP en el “circuito de la población”. Sabemos que ambos tipos de cambio serán unificados pero no sabemos a qué magnitud. Sabemos que el primero de ellos será devaluado pero no sabemos si el segundo también lo será o si la unificación se producirá en algún punto entre ambos límites, más bien cercano al segundo, en cuyo caso se trataría una revaluación del segundo. Mientras tanto, el secretismo se impone. Se ha afirmado que ningún gobierno anuncia cuándo va a hacer una devaluación ni en qué medida. Y dice bien, porque desde hace cerca de 50 años, la mayor parte de las monedas del mundo se aprecian o deprecian como resultado de la correlación entre la oferta y la demanda en los mercados de divisas y no como resultado de decisiones de los gobiernos, aunque en ocasiones los gobiernos intervienen para influir en el curso del tipo de cambio. Valdría la pena mencionar que la incertidumbre creada por el propio gobierno, junto a la escasez real de divisas generada por la parálisis de algunos de los principales sectores de la economía cubana que son transables internacionalmente, están generando una rápida tendencia a la devaluación del CUC y, por tanto, del CUP en los mercados cambiarios informales, que se desarrollan cuando los mercados institucionalizados no funcionan adecuadamente. Como en las CADECA no hay dólares suficientes para comprar a 25 CUP, en los mercados informales, con mucha dificultad, se adquieren a 35, 40 e incluso 50 CUP y si esto continúa así, sin dudas continuará subiendo. Son las leyes objetivas de la economía, que se imponen sobre la terquedad de quienes intentan vulnerarlas. ¿O será que alguien se ha olvidado que en los años 90’s 1 USD llegó a valer 120-150 CUP en los mercados informales?

    7. También afirmó que la devaluación será un estímulo para las exportaciones, “tributará” a la sustitución de importaciones, y estimulará a la inversión extranjera. Lo primero es correcto siempre que tengamos qué exportar (no solo se compite en precio, también se compite en calidad). Lo segundo es también correcto, siempre que exista la posibilidad de desarrollar una producción nacional que sustituya importaciones, porque si esa producción no existe, se importará más caro y ello deteriorará la balanza de pagos internacionales. Lo tercero no es correcto, más bien es todo lo contrario. Los inversionistas internacionales no se incentivan a invertir en un país cuya moneda es débil y se devalúa, porque al invertir, lo que ocurre en un país normal es que la moneda en la que se invierte se cambia a la moneda nacional a una determinada tasa y después de cierto tiempo al obtener utilidades que luego se quieren repatriar las deberá cambiar a un tipo de cambio devaluado y por tanto obtendrá menos unidades de la moneda extranjera que las que obtendría con el tipo de cambio anterior. Es decir, la evaluación puede resultar en una especie de descuento de la tasa de ganancia. Esto último no sería así si el tipo de cambio se mantuviera fijo por un período largo de tiempo, lo cual conduciría a distorsiones parecidas a las que hoy existen, si ese tipo de cambio se despega de la realidad, y tampoco sería así si el inversionista opera en una moneda libremente convertible, pero esto sería repetir las condiciones de los años 90, que ya sabemos adonde condujeron. Si se pretende dolarizar un segmento de la economía, deberían dolarizarla toda o los perjudicados serán, una vez más, los ciudadanos.

    8. Queda claro que el gobierno cubano sigue aferrado a la centralización de decisiones económicas que deberían corresponderle al mercado. Se habló de 42 precios mayoristas centralizados y 30 precios de acopio centralizados. Se ejemplificó con una ficha de costo del arroz húmedo en la que el productor agrícola recibiría los mismos 1.354 pesos de utilidad por tonelada producida, pero sus costos pasan de 2.124 pesos a 4.085. Y dijo Murillo: “te subimos los costos, pero te mantuvimos la utilidad”. Y si, pero es evidente que la tasa de utilidad disminuye en casi la mitad, por lo que la rentabilidad financiera de la inversión disminuye. ¿No será esa una razón para que el productor decida producir otra cosa que le resulte más rentable? A lo mejor no puede, porque el gobierno le dirá que eso es lo que tiene que producir y estaremos en las mismas, es decir, con un sector agropecuario que no es eficiente, que no produce suficientemente y que tiene muchísimos obstáculos para crecer y desarrollarse.

    9. La coda de la intervención fue mostrar la diferencia existente entre la población en edad laboral (7.146.181 personas) y la población económicamente activa (4.559.100 personas) para un 63,8% de tasa de actividad, y dijo “hay muchas personas en Cuba en edad laboral que no trabajan y las encuestas dan que superan el millón 200 mil, el millón 300 mil personas” y al quitar subsidios “la solución que le queda a todas esas personas es salir a buscar empleo” y eso “… hay que verlo como una reserva laboral para todos los programas que el país tiene”. Esto podría indicar que se mantiene la idea de decidir desde la administración estatal (ahora haciendo énfasis en los municipios) para la asignación de la fuerza laboral “en los programas que el país tiene”. Pareciera que no existe una intención real de facilitar, favorecer y estimular el emprendimiento y el auto empleo, lo cual significa, en la práctica no tener en cuenta las inmensas posibilidades del emprendimiento privado y cooperativo en el crecimiento y el desarrollo económico del país.

    El enfrentamiento de los problemas económicos estructurales que tiene Cuba tiene una naturaleza política y los errores de ahora tendrán consecuencias políticas mucho más graves que las que han tenido los errores que se han cometido en el pasado. ¿Son conscientes de eso?

    • La única respuesta que encontramos los que sabemos pensar es que a los que nos gobiernan no les importa in bledo la situación económica de los cubanos.
      Son ellos los que han destruido la industria interna desde la fabricación de un zapato hasta un vaso para beber agua, o papel higiénico.
      El pueblo ya no aguanta más la cantidad de mentiras que repiten , claro ellos hablan según como viven.
      Por otra parte insisten en la soberanía alimentaria como si solo con mal comer la gente quede satisfecha. Este SOCIOLISMO es un engaño y lo repugnante es que repiten y repiten
      Si no sirve el cuc ni el cup que paguen en usd !!!Que bastante dinero le han robado al pueblo trabajador o no, pueblo cubano que vive aquí y pueblo cubano que vive fuera y que para sus discursos son gusanos pero para sacarles dinero en usd no!!!
      Como se vería una protesta masiva en la plaza José Martí de todo un pueblo cansado de la miseria? Acaso pueden impedir que suceda?
      No se que estado de opinión tendrán en cuenta pero en millones de hogares se siente la estafa y la total e irreversible inconformidad con lo que están haciendo y llevando a hecho sin consultar con nadie solo entre ellos ! Barbarismos y prepotencia burócrata y abusiva
      Las empresas importadoras roban dinero y plantearse una queja representa pasarte casi un sño de un lado a otro y no encontrar quien te devuelva lo robado porque si no pagas no te entregan lo que ya has pagado para hacerlo llegar a cuba y como eso miles de asuntos.
      Las bodegas son nidos de ratas asquerosas . Ningún alimento te lo entregan con el debido respeto al que paga y sin descripción de su composición y no es regalada ni mucho menos.
      Hasta cuando tendremos que soportar todas estas injusticias. De verdad están seguros que la gente los sigue? La gente les está respondiendo como merecen porque son los responsables de tanta miseria de una involución penosa.

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