Cambiar la organización de las empresas para que alcancen su potencial

Papel de la propiedad privada en la vida económica y futuro de la nación

La felicidad que esperábamos los cubanos en el 2000 no llegó, ¿llegará en el 2030?

Los datos económicos muestran cómo la planificación influye directamente en el crecimiento de los países

La correcta distribución de la riqueza nacional construye una mejor sociedad o provoca una mayor crisis

Desaparecer la doble moneda antes de tiempo, sería peor que tener dos monedas

titulo 1121228295 Por: Salim Lamrani

La actualización del modelo económico cubano suscita críticas y controversias. Para unos, Cuba abandonaría la vía del socialismo. En realidad, lejos de renunciar a su modelo de sociedad, la Isla preserva sus conquistas y perfecciona su funcionamiento.

Desde 2011 Cuba procede a la “actualización de su modelo económico”. El proyecto inicial, elaborado en noviembre de 2010, se sometió a un amplio debate popular (8 millones de participantes) que duró cerca de cinco meses hasta abril de 2011 y fue adoptado durante el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Unos estiman que se trata de un regreso al capitalismo, a causa de la introducción de algunos mecanismos de mercado en la economía nacional. En realidad, el objetivo de los cubanos es perfeccionar su sistema para preservar las conquistas sociales, únicas en América Latina y el Tercer Mundo. Para ello, deben superar dos retos mayores: unos recursos naturales muy limitados y las sanciones que impone Estados Unidos desde 1960, que constituyen el principal obstáculo al desarrollo nacional. A ello conviene agregar las fallas propias del sistema, como la burocracia o la corrupción. El Presidente Raúl Castro fue claro al respecto: “La batalla económica constituye hoy, más que nunca, la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los cuadros, porque de ella dependen la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social”.

El nuevo modelo económico introduce mecanismos de mercado pero sigue basado

Al plan plan, y al vino vino...

Por: Arley Enrique Morell (estudiante de Periodismo en la Universidad Central de Las Villas)

Cumplir los planes de producción ha sido la garantía de “éxito” de la empresa socialista en Cuba. Sin embargo ello no garantiza el respiro de una economía aún por construir.

Los lineamientos de la política económica y social promueven la eficiencia y la eficacia de las empresas pero la manera de concebir la planificación frena las potencialidades productivas. Ojo, no apoyo la libre empresa que se desentiende de su país y acaba en crisis y barreras de pobreza infranqueables.

Creo en la pequeña empresa y mediana propiedad individual como sustento y progreso para la sociedad civil. Creo en la entidad estratégica (salud, educación, energía, etc.) en manos del Estado como garante de una propiedad necesariamente social, pero a su vez diversificada y rentable para ser motor del desarrollo y fomento de los poderes locales de conjunto con el sector privado nacional y foráneo.