Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu)

Cuanta frustración e impotencia provoca ver cómo una empresa estatal te roba tu dinero y queda impune al respecto. La indignación se multiplica cuando ves que la solución a tu problema existe: tiene un precio en el mercado de la corrupción.

Según la tarifa eléctrica establecida, dos viviendas con un solo contador de electricidad tienen que pagar 10 veces más que si contaran con contadores eléctricos independientes. En tal situación me encuentro en estos momentos, complicándose esto al ver como casi la mitad de mi salario está destinado al pago de la electricidad.

El cinco de febrero del 2014 solicité un contador de electricidad para pagar de forma independiente la electricidad que consumo. En el momento de la solicitud firmamos un contrato las dos partes involucradas, en este quedó establecido que en un máximo de 10 días naturales debía recibir respuesta por parte de la Empresa Eléctrica.

Tuve la paciencia de esperar cuatro meses por la respuesta de dicha empresa. Cuando la situación financiera se me puso negra con pespunte gris no tuve más remedio que salir a buscar respuesta. Solo los lunes es que la comercial de la empresa, atiende a los clientes con quejas. Coincidentemente el lunes 4 de mayo, que fui en busca de una respuestas, la comercial se encontraba en una reunión muy importante y no podía atender a la población. En sustitución envió una emisaria con la encomienda de tomar nota de la situación de cada cliente, para darle así la respuesta oportuna.

Volví el lunes 12 para buscar mi “respuesta oportuna“ pero esta vez la comercial tenía otro problema, mandó otra emisaria. Una vez más, me dice muy amablemente que su función era tomar nota de mi problema y trasmitírselo a la comercial, la cual tiene la responsabilidad de darme una respuesta. Al preguntar por el director de la empresa se me aclara que él no está atendiendo a la población.

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Nueva cafetería particular en La Habana en un intento al estilo Mc Donalds- Foto: Merli C para La Chiringa de Cuba, febrero 2011

 

Por: Gabriela González González, estudiante de periodismo

Carteles que anuncian reparación de celulares, peluquerías, servicios de impresión, entre otros, han pasado a formar parte del ornato público. Cafeterías muy cercanas unas a otras, paladares y piqueras devienen muestra de la positiva acogida del cuentapropismo por gran parte de la población cubana.

Sobradas fueron las razones que motivaron a los máximos decisores del país a promover la ampliación del trabajo por cuenta propia y otras medidas que actualizan el modelo económico cubano. Pero, ello respondió principalmente a una coyuntura nacional, signada por exceso de centralización estatal, bajos crecimientos económicos en las ramas de la agricultura y la industria y altos niveles de envejecimiento poblacional.

El cuentapropismo ha traído para la proyección económica y social cubana, como bien dice el refrán popular, “una de cal y otra de arena”. Ventajas y desventajas que nos tocan a la puerta, llegan hasta nuestra mesa y, a veces, hasta nos suscitan largas meditaciones sobre los riesgos para el hoy y el mañana.

Pero, sin dudas, esta forma de trabajo libera al Estado de actividades que no corresponden con la dinámica productiva de las grandes empresas. Mas, ha implicado el regreso a una economía de carácter heterogéneo, en la cual aparecen las pequeñas entidades de propiedad privada y propiedad cooperativa.

Según datos revelados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, más de 442 mil cubanos utilizan esta opción como fuente de empleo. Y es que la actividad cuentapropista devino alternativa de trabajo en momentos en los que el Estado cubano solucionaba el problema del subempleo o las “plantillas infladas”

titulo 112122822 Por: Roberto G. Peralo

El martes me levanté (literalmente hablando) con la información de que iba a ocurrir el cambio de moneda. Un amigo me despierta a las 6:00 de la mañana dándome el notición. Él lo había escuchado en el programa “Haciendo Radio” y preocupado por la surte de sus ahorros, a esa hora de la madrugada, me pide una asesoría financiera.

Cuando le pregunto por los detalles solo me dice que el sábado el Consejo de Ministro aprobó la puesta en marcha de la unificación monetaria y cambiaria  en el país. Efectivamente como nos tienen acostumbrado nuestras autoridades dieron la noticia en una Nota Oficial. Para el ciudadano promedio sin una cultura financiera, además de alegrarse, es natural que le salten muchas dudas y preocupaciones.

Hubiera sido más práctico haber dado la noticia de forma más directa a través de un programa de televisión en vivo, donde un grupo de periodistas y especialistas en temas económicos con las autoridades responsables de la unificación, informaran con más detalles este proceso. Es necesario explicarle a la población sobre, forma, métodos, causas y consecuencia de esta medida para evitar las histerias colectivas que en los últimos tiempo, a causas de rumores y especulaciones sobre el cambio de moneda, han provocado convulsiones en los mercados paralelos.

Pero no deja de ser alentadora tal noticia. Esta política de dualidad monetaria, a pesar de que fue implementada por una necesidad económica coyuntural,

«Nadie vive más esclavizado que aquéllos quienes falsamente creen ser libres.»
Johann Wolfgang von Goethe

Por: Roberto G. Peralo

Suplantando la mala calidad de las ofertas cinematográfica de esta época, he tenido que ir buscando otras fuentes de esparcimiento en mis pocos tiempos libres. Hace unos días llegó a mis manos a través de los “circuitos de estrenos en Cuba”, que son mucho más rápidos y eficientes que los de Hollywood, algo que agradecerle al bloqueo, un documental titulado “Zeitgeist.Addendum”.

El mismo nos cuenta de forma muy didáctica y comprensible el complejo laberinto de las finanzas norteamericanas. ¿cuál es el mecanismo que está detrás de la creación del dólar? ¿cuál fue la causa de la crisis financiera actual? ¿cómo Estados Unidos resuelve los problemas de su crisis económicas? Son preguntas que sin pretender presentártelo como la verdad absoluta si te da una visión más objetiva de lo perverso que es el sistema de economía de mercado.

El documental nos explica que cuando el gobierno de los EEUU decide que necesita dinero. Llama ala Reserva Federal(FED) y solicita, un ejemplo, 10 billones de dólares. La FEDresponde comprando bonos del gobierno por ese valor. Así que el gobierno toma unos trozos de papel, los pinta con aspecto oficial, y los llama bonos del tesoro. Entonces les asignan un valor a estos bonos de 10 billones de dólares y se los envía ala FED. A su vez,la FED produce también un montón de trozos de papel. Sólo que esta vez, les llaman billetes dela Reserva Federal. Dándole también a su papel un valor de 10 billones de dólares.

El Che en pleno trabajo voluntario...

Por: Ernesto Che Guevara*

A modo de introducción:

Muchos sentirán sincera extrañeza ante este cúmulo de razones nuevas y diferentes, otros se sentirán heridos y habrá quienes vean en todo estos artículos sólo una rabiosa posición anticomunista disfrazada de argumentación teórica. Pero muchos (lo esperamos sinceramente) sentirán el halito de nuevas ideas y verán expresadas sus razones, hasta ahora inconexas, inorgánicas, en un todo más o menos vertebrado.

A ese grupo de hombres va dirigido fundamentalmente estos artículos (“que gracias a la colaboración del Blog La Joven Cuba han compilado para compartirlo y debatirlo con nuestros lectores”**), también a la multitud de estudiantes cubanos que tienen que pasar por el doloroso proceso de aprender «verdades eternas” en las publicaciones que vienen, sobre todo, dela URSS y observar cómo nuestra actitud y los repetidos planteamientos de nuestros dirigentes se dan de patadas con lo que leen en los texto.

A los que nos miren con desconfianza basados en la estimación y lealtad que experimentan respecto a los países socialistas, les hacemos una sola advertencia: la confirmación de Marx, asentada en las primeras páginas de El Capital, sobre la   incapacidad de la ciencia burguesa para criticarse a si misma, utilizando en su lugar la apologética, puede aplicarse hoy, desgraciadamente, a la ciencia económica marxista…