Las personas cercanas al incendio en Matanzas entraron en pánico y se autoevacuaron, pero no todas llevaron a sus mascotas consigo, sino que los dejaron a expensas de la contaminación y la confusión. La Joven Cuba presenta una postal sonora sobre este episodio de abandono animal.
Lo que pueden hacer en conjunto instituciones estatales y el movimiento animalista cubano es mucho, muchísimo más, que la aprobación de una Ley de Bienestar Animal