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viernes, octubre 30, 2020

Una pandemia sin vacuna

Gabriela Mejías Gispert
Gabriela Mejías Gispert
Psicológa cubana, femista, escritora

Desde hace unos meses el mundo modifica su forma de relacionarse. Como albañiles en apuros, desde que se declaró pandemia al COVID-19, los gobiernos ponen andamios de soporte para que no se desplome el mundo tal y como lo conocemos. Somos 4000 millones de personas en confinamiento. Junto al coronavirus, las mujeres también visualizamos con temor el aumento de otra pandemia: la violencia de género.

Y digo pandemia porque el saldo de muertes anuales en todo el mundo son considerables, al menos 3000 mujeres han sido víctima de femicidio en América Latina durante el 2019. Es por esta razón que el Secretario General de la ONU ha pedido a los gobiernos que la prevención al aumento de la misma sea considerada dentro de las estrategias durante el aislamiento.

¿Qué sucede cuando la casa es el lugar donde se está en peligro?

En América Latina, en promedio 1 de cada 3 mujeres ha padecido violencia física o sexual en una relación íntima a lo largo de su vida y advierten que una de las principales estrategias de control de los perpetradores de violencia doméstica es la de aislar a la víctima. A pesar de las medidas tomadas, las denuncias a través de las líneas telefónicas y el funcionamiento de los refugios para contrarrestar la violencia doméstica tuvieron un incremento considerable. Los femicidios lamentablemente también. Los países de la Unión Europea alertaron sobre este comportamiento al comenzar la pandemia y en América Latina sabíamos que debíamos tener especial cuidado por las características de la violencia de género en nuestra región. En Argentina, en un mes de cuarentena obligatoria se han cometido veintidós femicidios. Similares han sido los casos en México, Chile y Colombia.

Ante esta situación los gobiernos, ONG’s, organizaciones de masa e incluso la sociedad civil han tomado ciertas medidas. Se ampliaron el horario de las línea de atención a mujeres víctimas de violencia. Colombia (155), El Salvador (2510-4300), Chile (1455), Costa Rica (911), Argentina (144), Paraguay (137), Guatemala (1572), Perú (100), México (01 800 422 5256), Panamá (5006172), Bolivia (800 14 0348) y Brasil (180); además de Uruguay (0800 4141 o *4141 desde celular) y Ecuador (09 992 8032).

Se lanzaron campañas en conjunto con las farmacéuticas para que aquellas mujeres imposibilitadas de llamar sin ser escuchadas, pudiesen acercarse a la farmacia y pedir un barbijo específico como código de ayuda, activando de esta forma el protocolo de atención.

El aislamiento provoca tensiones y efectos psicológicos ante una situación de tensión como es la cuarentena obligatoria. Propicia el sometimiento, el maltrato físico y psicológico, así como la dificultad de pedir ayuda o denunciar debido al confinamiento. En Cuba, si bien no tenemos una línea gubernamental para la atención a víctimas de violencia, se han potenciado vías de ayuda ya vigentes: Se encuentran a disposición las 174 Casas de Atención a la Mujer y la Familia de la Federación de Mujeres Cubanas, que funcionan en todas las provincias.

La campaña Evoluciona, mantiene un llamado de atención sobre la sobrecarga de trabajo doméstico no remunerado en tiempos de confinamiento, agravante que sufren nuestras mujeres. Así como pone a disposición una consejería vía mail.

Foto: Evoluciona. Campaña Cubana por la NO Violencia hacia Mujeres

En estos momentos, se hacen vitales también las redes sociales que seamos capaces de generar para prevenir, orientar y socorrer de ser necesario a las mujeres que sufren de violencia. Desde la plataforma digital Yo si te creo en Cuba se difunde una línea telefónica para asesoramiento legal y psicológico, así como un protocolo de acompañamiento para saber cómo proceder si no tenemos acceso a estos medios.

Nuestra herramienta más potente será siempre la empatía y la sororidad. Quizás en estos momentos lo tomemos como una urgencia; sin embargo constituye un aprendizaje ante la necesidad de cambiar la forma en que vemos socialmente la violencia en nuestro país. La violencia doméstica es minimizada y legitimada cada vez que miramos a un costado cuando escuchamos que alguna vecina o conocida puede estar siendo violentada. Contextualizarla como un hecho frecuente del que pocas veces somos conscientes y ante el cual nunca debemos ser cómplices por la escucha pasiva o la mirada evasiva, nos hará sentir más seguras y atentas. Tenemos una pandemia que no cesa con vacunas y donde nuestra única posibilidad es un cambio de paradigma.

6 Comentarios

  1. Y por qué en Cuba no hay una línea de ayuda para las mujeres que sufren violencia? Cuáles son los datos de Cuba respecto a este tema? O como siempre «todo anda mal por el mundo y bien aquí adentro»?

    Nuestra herramienta más potente será siempre la empatía y la sororidad.

    Eso no funciona. La única herramienta que va a funcionar es la creación de un fuerte marco legal que proteja a las mujeres de la violencia en cualquier lugar donde se encuentren.
    Lo demás es poesía.

    • Hola Castellanos, totalmente de acuerdo contigo. Los marcos legales son imprescindibles y lo he dicho en muchos otros artículos. Pero no creo que sea el resto pura poesía. Uno de los problemas mas grandes que tenemos en Cuba es que la gente minimiza y considera baja la violencia de género. Levamos muchos años transmitiendo de generación en generación es dicho nefasto de que » entre marido y mujer nadie se debe meter». Tenemo que cambiar los paradigmas dela sociedad si pretendemos exigir con ayor fuerza los cambios institucionales; de lo contrario seguiremos siendo una minoria la que siempre exija. Tenemos que ser capaces de poder mirar que sucede a las compañeras que tenemos alrededor y accionar para que esto cambie. Si de arriba no viene, tenemos que impulsar desde abajo.

  2. Gabriela:Muy prudente su artículo,muy necesario también. Pero creo que le faltan cosas relativas a la violencia de género aquí en Cuba. Si bien las llamadas «prensa amarillista » no es el ideal ni de lejos del verdadero periodismo, también es muy cierto q es una forma de ventilar públicamente esos asuntos sórdidos que ocurren en todos los lugares de este mundo,donde estamos insertos. Aquí,ese tipo de publicación se erradicó muy temprano en la revolución,pero los hechos de violencia perviven diariamente. Al igual q en el antiguo campo socialista, la dirigencia del sistema nos quiso obligar a creernos q en el socialismo ese tipo de crímenes no suceden,y al final,eso hizo más daño aún. En estos días en las redes sociales circula la noticia del asesinato de una madre con sus hijas en el Oriente del país,pero al contrario del asesinato del hijo de una embajadora,además de ser en el Vedado, ese crimen,si realmente sucedió,no sale por las vías oficiales, dando pie al chisme y al «boca a boca» tan dado a hacer crecer las «bolas » q no hay quien las pare. Eso , también debería decirse,para bien o para mal.

    • Hola Azul, gracias. Coincido plenamente en que la prensa amarillista no es la solución, pero callarse tampoco. En otras ocasiones he hablado de este fenómeno del boca a boca y su nefasta consecuencia de minimizar los hechos ( https://jovencuba.com/2020/01/05/igualdad-desigual-2/ ) Las cosas han cambiado un poco gracias a las denuncias sistemáticas en las redes sociales, pero nos queda muchísimo para seguir trabajando.

  3. A propósito:
    Ascienden a 51 los fallecidos por Covid-19 en Cuba.
    Infectados: 1337 casos detectados.

  4. pues si no hay datos oficialmente en Cuba no existe ese problema, me equivoco? Si no aportas las estadisticas de t pais hay algo que esta sinceramente mal, es mi opinion.

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