Itinerario mínimo para comprender las tensiones actuales entre la Iglesia Católica y el Estado Cubano

(Foto: Shutterstock)

En 1961, hace seis décadas, fueron expulsados de Cuba 131 sacerdotes en el barco Covadonga. A decir del doctor en Historia por la Universidad de Georgestown, P. Manuel Maza Miquel S.J.: « (…) ese año la Iglesia católica fue despojada de su más importante instrumento de influencia social en la sociedad cubana: el sistema de colegios católicos. También perdió a las cuatro quintas partes de su personal eclesiástico y la posibilidad de dirigirse a la generalidad de la ciudadanía cubana de manera libre y directa usando los medios de comunicación».[1]

Sin dudas, ese fue uno de los momentos más álgidos en las relaciones Iglesia-Estado posterior a 1959. Sesenta años después, estamos en presencia de otra etapa donde el catolicismo cubano y el gobierno se ubican en medio de una visible tensión, reflejada en sucesos concretos dentro de la sociedad.

Desde hace un tiempo, los obispos cubanos evidencian la necesidad de una vía pacífica para integrar el disenso como parte de una sociedad más justa. Si nos remontamos a 1993, otro año de ostensible tirantez, podemos leer en el mensaje pastoral El Amor todo lo Espera: «rechazar el diálogo es perder el derecho a expresar la propia opinión y aceptar el diálogo es una posibilidad de contribuir a la comprensión entre todos los cubanos para construir un futuro digno y pacífico».[2]

Las instituciones católicas del país han sido también afectadas por la pandemia de Covid-19, que obligó a cerrar los templos como medida sanitaria durante gran parte del 2021. Sin embargo, el accionar caritativo de la Iglesia no ha dejado de esforzarse por ayudar a los sectores más vulnerables de la población.

Pese a que instituciones como Cáritas Cuba tienen un reconocimiento demostrable en sus miles de beneficiarios a lo largo del país, su empeño es invisible para los medios de comunicación oficial. ¿Quién gana con que se promueva con denuedo lo mínimo que haga alguna ONG reconocida como aliada del gobierno y, por el contrario, se anule del discurso mediático la contribución de otros actores que no reproducen la ideología estatal?

Para abordar las tensiones es necesario reconocer que el mundo católico es heterogéneo, y eso es una riqueza espiritual en pos de permitir un empoderamiento de la iglesia como uno de los mediadores válidos en la necesaria reconciliación nacional.

Es increíble que el fin de semana previo al lunes 15 de noviembre, hubiera católicos como organizadores de la sentada de los Pañuelos Rojos en el parque de la Fraternidad, y también muchos que abogaban por el derecho constitucional a una manifestación pacífica. En lo personal, soy amigo de uno de esos jóvenes católicos que es cuadro de la Unión de Jóvenes Comunistas en La Habana, y de otro que era moderador de Archipiélago. Sé que ambos suelen compartir espacios eclesiales y el criterio de «no exclusión».

Los católicos y las protestas sociales

Varios católicos ―laicos, sacerdotes, religiosas― salieron a las calles el 11 de julio como parte de su aprobación a los reclamos de los manifestantes. Algunos laicos están presos aún. Entre los recuerdos más tristes de ese día está el del joven historiador católico Leonardo Manuel Fernández Otaño, rezando arrodillado frente al ICRT mientras un grupo de personas, de más de sesenta años, lo insultaba verbalmente en un «espontáneo» acto de repudio.

La Conferencia Cubana de Religiosas y Religiosos (CONCUR), ha creado una comisión para acompañar a los detenidos y sus familiares tras las protestas del 11-J. De ese equipo han emanado llamadas de atención ante irregularidades que se están cometiendo con los presos, y propuestas y peticiones al gobierno para contribuir a la sanación del tejido social de la nación. Hasta la fecha, sus reclamos han sido totalmente ignorados.

El pasado 15 de noviembre, una turba de personas que evidentemente cumplía orientaciones, se dio cita frente al Arzobispado de Camagüey para realizar un acto de repudio contra algunos sacerdotes que habían mostrado el deseo de participar en la marcha cívica convocada para ese día.

Una de las imágenes que quedará en la memoria virtual de los cubanos es la del Padre Alberto Reyes rezando en la azotea de la edificación por el alma de aquellos eufóricos manifestantes que le gritaban toda clase de improperios. Si algo nos remite a 1961, son estos sucesos macabros, de masas enajenadas que intentan descalificar la labor social de la iglesia.

Fui víctima de las acciones de intimidación de la Seguridad del Estado sobre laicos para que no participáramos en la marcha. Estos ejercicios de violencia sicológica aún deben ser evaluados, pues conozco por testimonios recogidos, que han llegado a romper, incluso de forma irreparable, lazos del ámbito afectivo de las personas afectadas.

El propio día 15, algunos de los católicos que pretendieron manifestarse ―incluyo aquí a sacerdotes, religiosas y laicos― estuvieron impedidos de abandonar sus casas por fuerzas policiales.

No obstante, de los sucesos del 15 de noviembre en que estuvieron involucrados religiosos católicos, quizás uno de los más lamentables sea el relatado por la hermana Nadieska Almeida, superiora de las Hijas de la Caridad en Cuba. Ella fue abordada ese día por un grupo de «civiles» y una representación del Partido Comunista para amenazarla por su intención de caminar fuera del convento.

Esta acción denota, de manera trasparente el débil componente que sustenta las relaciones Iglesia-Estado en Cuba, pues solo alguien con un desconocimiento enorme de la vocación y labor de servicios que las Hijas de la Caridad han prestado a los sectores más desprotegidos de la sociedad civil desde su llegada a la Isla, puede ser capaz de semejante infamia.

Sor Nadieska Almeida

Lo paradójico del asunto es que, pasados unos días de estas acciones de odio, uno de los participantes en las mismas recurrió apenado, a través de un familiar, a pedir medicinas para su madre enferma a uno de los sacerdotes repudiados, pues no las podía conseguir en la farmacia y las solicitaba ahí de forma regular.

La respuesta del sacerdote del pueblo fue esta: «Dile a tu hermano que él puede seguir viniendo a recoger las medicinas para su mamá en la parroquia, pues lo más hermoso de la iglesia es que incluso los que la atacan y denigran saben que siempre podrán acudir a ella como a una madre, y serán tratados como hijos. Y yo no lo repudio».

El Papa Francisco y Cuba

El Papa Francisco ha estado desde su nombramiento muy al pendiente de la situación del país. Lo denota el que hayamos sido visitados por él en dos ocasiones y sus referencias a Cuba en varios mensajes. En este último año, la imagen del sucesor de Pedro ha sido centro de innumerables debates en los ámbitos que articulan el pensamiento político de los cubanos, dentro y fuera de la Isla.

Hay instalada, incluso en algunos sectores del catolicismo cubano, una matriz de opinión que impele al Sumo Pontífice como un actor internacional favorable al régimen gobernante en el país. Tal criterio cobró mayor peso cuando el influencer cubano-americano Alexander Otaola planeó una especie de protesta mediática durante una oración vespertina en la plaza de San Pedro, pocos días antes del 15 de noviembre. Esa acción fue impedida, en algunos casos de forma desmedida, por la guardia suiza del recinto y avivó aún más en las redes la discusión acerca del supuesto apoyo del Papa a los sistemas comunistas.

Es oportuno señalar que también se ha construido ese relato desde la oficialidad, pues los medios nacionales lo posicionan como un sujeto político alineado de forma inseparable con la izquierda mundial. Un joven laico de Cienfuegos, que figuraba entre los convencidos a marchar el 15N, relató en su perfil de Facebook que la Seguridad del Estado, en uno de los interrogatorios, le cuestionó que él se dijera católico cuando deseaba derrocar a un sistema comunista que tenía el visto bueno del Papa Francisco.

Este tipo de pulseo ideológico dista mucho del espíritu de amistad social que Francisco solicitó a los jóvenes cubanos para hacer carne dentro del tejido social de la nación. Creo que nadie en su sano juicio se atrevería a etiquetar como comunista al pontífice argentino, así como también es impensable que el Santo Padre viole el principio de subsidiariedad de la Iglesia emitiendo una declaración frontal contra el gobierno, y pasando así por encima de la Conferencia Episcopal cubana.

El sucesor de Pedro ha estado y estará siempre de parte de la justicia social, es evidente su opción preferencial por las causas que defienden los pobres como sujetos políticos. Los que hemos leído su pensamiento sabemos que para él la unidad verdadera no es uniformidad, sino unidad en la diferencia. Por eso recomendó a los católicos cuidarnos de no convertirnos en «custodios de la verdad», gente que escoge la parte, no el todo; el pertenecer a aquello o esto antes que a la iglesia.

Una clave para el catolicismo cubano de hoy es intentar no trocarnos en seguidores partidistas en vez de en hermanos y hermanas, en el mismo espíritu; no ser cristianos de derecha o de izquierda peleados entre sí, antes que discípulos de Jesús y su encarnación junto a los reprimidos por defender la justicia.

La Conferencia Episcopal cubana y la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido

El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez se ha reunido con diferentes sectores de la sociedad civil, sin embargo, hasta el día de hoy no ha tenido este intercambio con la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. Ello de alguna forma evidencia la tensión en las relaciones Iglesia-Estado en la actualidad. Y de darse, pudiera ser visto como un paso positivo en pos de un futuro de mayor diálogo.

Con quien sí conversó el presidente el pasado mes de septiembre, fue con el cardenal estadounidense Sean Patrick O’Malley que, según relató en su crónica del viaje, pidió al mandatario que se reuniera con los obispos cubanos y por la libertad para los presos políticos tras las protestas del 11-J.

El interlocutor inmediato entre la Iglesia y el Gobierno es la Oficina de Asuntos Religiosos, que ha sostenido intercambios con actores del ámbito católico nacional, pero con resultados insuficientes para la recuperación del necesario diálogo. Pues, por ejemplo, desde el sitio para-oficial Razones de Cuba se ha atacado con artículos hirientes la labor de actores de la iglesia, incluso a la Conferencia Episcopal, por su denuncia pública de la realidad nacional. Además, perfiles en redes sociales adscritos a la ideología del Partido han calumniado a sacerdotes y laicos.

La Conferencia Episcopal Cubana en su último mensaje, anterior al 15 de noviembre, exhortaba a las autoridades de la nación a buscar caminos que sirvieran para el entendimiento, la reconciliación y la paz. Y abogaban por la consecución de espacios donde se pudiera establecer un diálogo armónico y civilizado entre los diversos actores de la sociedad civil para encontrar mejores soluciones a los problemas que nos agobian.

Este mensaje cobró amplia repercusión mediática a través de las redes sociales y medios de comunicación independientes. Sin embargo, no parece haber tomado la misma fuerza dentro de los decisores de la nación, que incluso no han cedido ante la siguiente reflexión de los obispos cubanos: «¡Cuánto agradecerían tantas familias cubanas y la misma Iglesia, y cuánto disminuiría la tensión social, si hubiese un gesto de indulgencia para los que aún permanecen detenidos por los acontecimientos del pasado verano!».

Aunque, como se ha visto, son notables las tensiones entre la Iglesia y el Estado cubano durante el año 2021, considero que la decisión gubernamental de cambiar la sede de la Oficina de Asuntos Religiosos fuera del ámbito del Partido Comunista, podría abrir un nuevo escenario de cara a la mejoría de relaciones.

Pese a los lamentables sucesos descritos, existe actualmente un contexto distinto al del año 1961, por lo que considero que no estamos aún en presencia de una nueva etapa de confrontación radical entre Iglesia Católica y Estado, que es definida por algunos autores como el escenario para una Iglesia del Silencio.

Sería oportuno que se establecieran las condiciones para un intercambio entre la dirigencia de la nación y un sector representativo del catolicismo, al cual se debería invitar, además de a los obispos, a representantes de la Conferencia Cubana de Religiosas y Religiosos y a sacerdotes y laicos, que son, por su prestigio social, considerados interlocutores válidos por la población. Me sumo al pedido de la Iglesia de encomendar a la Patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre, la resolución mediante el diálogo y la reconciliación de un futuro esperanzador para nuestra patria.

***

[1] Esclavos, patriotas y poetas a la sombra de la cruz. Manuel P. Maza Miquel S.J.; Centro de Estudios Sociales Montalvo, Dominicana, p. 12.

[2] Ibídem. 1

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28 comentarios

O 7 diciembre 2021 - 6:19 AM
Copio El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez hasta el día de hoy no ha tenido este intercambio con la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. ____ No. Pero sostuvo una reunion con los Pastores por la Paz que fueron luego a bendecir el templo de la bestia.
Taran 7 diciembre 2021 - 7:05 AM
Dudo muchisimo de la veracidad de este escrito manipulador..dudo que a un religioso se le gritara todo tipo de improperios, dudo que pedirle a una monja que no salga sea una amenaza o un acto de odio...hasta los lideres religiosos deberian comprender lo que siempre pense sobre la marcha..la marcha es el primer paso para la invasion y debe evitarse como si se estuviera evitando la invasion, creo que estaremos un buen tiempo sin ningun tipo de marchas, excepto las convocadas por los unicos dueños de la calle, sumate.
Armando Perez 7 diciembre 2021 - 8:03 AM
Taran: Su discurso está tan gastado.... Los USA no van invadir a Cuba. No les conviene para nada, aparte de que hay acuerdos con Rusia al respecto. Deja de agitar ese esperpento, que ya apesta. A los USA no les interesa poseer a Cuba, un pais en ruinas que sería una carga enorme para el erario de USA. Es mucho mejor dejarlo ser y que el mundo vea como el comunismo lleva a la miseria al país y finalmente se desmorona.
Miguel Alcántara Vila 8 diciembre 2021 - 4:33 AM
Taran, los únicos dueños de las calles son los cubanos dignos, dónde dudo mucho que te encuentres, tú discurso lleva implícito la MENTIRA en la que vive sumida Cuba gracias a la nefasta gestión del totalitarismo implantado por un grupo de delincuentes y terroristas, los que pusieron 100 bombas en la Habana en una noche, esos mismos que se inventaron la historia de los 20 000 muertos en el Moncada para justificar la muerte de los soldados heridos en el hospital Saturnino Lora...vete a estudiar y deja de repetir como una cotorra las consignas de tus jefes MILLONARIOS.
cubano47 7 diciembre 2021 - 8:56 AM
Taran siempre tengo una pregunta, si las calles son de los revolucionarios, por que no las arreglan?. Prohibirle a una persona salir a la calle s un acto de repudio, odio y humillacion
Sanson 7 diciembre 2021 - 5:57 PM
Los cubanos desde el 59 han pasado de ser ciudadanos de un pais a ser ganado. Cuando se decidio que los cubanos no podian ir a los hoteles o lugares para extranjeros se les denigro hasta el punto que su nivel bajo. Recuerdo cuando estaba en mis tramites de emigrar que vi varias cubanas jovenes y bellas acompannadas de extranjeros muy diferentes a los canones de belleza establecidos.para las cubanas. Me dio tristeza ver a una cubana de generosas curvas y belleza singulas conformarse con un pequenno indigena solo por la nacionalidad de su pasaporte. Cuando incluso se decidio terminar la luna de miel de una pareja que despues de haber traido su certificado de matrimonio y haber reservado su estadia fue sacado a la fuerza debido a "una inesperada entrada de turistas". Cuando se expulso por cualquier motivo a cubanos que habian sido selecciondos para estudiar una determinada carrera o cuando no se permitio a los cubanos la tenencia de dollares. Hoy no puden comprar articulos de primera necesidad en la moneda con la esfigie de Marti y Maceo y de contra si protestas te caen a palos o te mandan una recua de sicarios a hostigarse. El poblador cubano ha visto descender su nivel que prefiere que sus hijos se marchen o sus hijas se empaten con extranjeros que las visiten a ratos en vez de con cubanos. Triste. Por menos que eso los Tainos y las otras tribus cubanas se suicidaban en masa hasta su total extincion.
Manuel* 7 diciembre 2021 - 6:20 PM
Taran, te voy a comentar la historia de un cubano que conozco de primera mano. A los 14 años se metió en un seminario para hacerse cura. El problema es que a los 16 años se le subieron las hormonas y decidió dejar el seminario. Inmediatamente, nada mas salir del seminario le encarcelaron en un campamento de las UMAP cuando solo tenía 16 años. Allí vio un campamento donde tenían a los homosexuales, lo cual le produjo una enorme consternación porque era un desmadre total. Cuando salió de la UMAP se enteró de que su padre se había suicidado por los problemas económicos derivados de que le había confiscado su negocio familiar. Su familia pasó hambre. Naturalmente no le dejaron estudiar en ninguna universidad. A pesar de todo logró casarse. En varias ocasiones miembros del PCC se dirigieron a él para que bautizasen a sus hijos en la clandestinidad. En cuanto tuvo la primera oportunidad, se fue de Cuba y ahora está viviendo muy feliz en Canadá. No tiene ninguna intención de volver a Cuba. Taran, si me pasas tu correo electrónico puedo mandarte el audio de una entrevista con ese señor.
Rolópez69 7 diciembre 2021 - 6:36 PM
Taran, usted parece ser una persona honorable, no lo dudo. No pierdo la esperanza de que un día descubra la triste realidad. Ojalá no se cumpla el dicho de que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Saludos.
Manuel Figueredo 7 diciembre 2021 - 8:04 AM
Taran Trate de mover sus ideas en favor del pueblo y no de la dictadura que lo oprime . Hasta cuándo es la cantaleta de la invasión y de la calle es de los revolucionarios ? Ponga la luz larga, que con esa corta no llegará a ningún lado. Todavía está a tiempo de salir de ese lodazal, que ya el mundo la conoce como La nueva Dictadura Cubana. Libertad para los prisioneros políticos de la Dictadura castristra. Patria y Vida.
Esteban 7 diciembre 2021 - 9:02 AM
Los "dialogueros" mejor que se acuesten a esperar por la llegada de un diálogo real e inclusivo con la dictadura. Hablar de diálogo sonará "políticamente correcto", pero no pasa de ser una utopia. No habrá tal diálogo mientras los comunistas estén en el poder y se sientan en control de la situación.
Oscar+Alvarez 7 diciembre 2021 - 9:31 AM
Solo para senalar que no fue la Guardia suiza sino la policia de Roma la que impidio la entrada de Otaola a la Plaza de San Pedro, donde no se permiten actos politicos, que es lo que pretendian los Otaoleros. No es el Papa Francisco el que se opuso, es una medida que se aplica a cualquiera y no a los Cubanos solamente. Desde Miami se ha querido culpar a Francisco, pero es una maniobra propagandistica.
Manuel* 7 diciembre 2021 - 6:31 PM
Es obvio que la oración del Angelus no es el escenario adecuado para actos políticos. Muchos en Miami disparan sin haber apuntado antes bien. Creo que lo hacen porque tienen muchas ganas de disparar.
O 7 diciembre 2021 - 10:03 AM
¡Me lo publicaron! Ja ja ja Orlando dijo: Aunque apenas comento, sigo cada dia este medio de información alternativa que alerta sobre campañas de difamación y publica en exclusiva noticias y Reflexiones de Fidel. Muchas Gracias por mantenernos informados, Cubadebacle.
O 7 diciembre 2021 - 11:13 AM
Hay que divulgar esas noticias. Es un abuso lo que estan haciendo sobre todo con los menores de edad. Madre de menor de edad preso del 11J anuncia huelga de hambre y sed Farrat Guillén sostuvo que llevará su huelga hasta “las últimas consecuencias” porque ya ha esperado suficiente y su hijo continúa preso.
Observador 2021 7 diciembre 2021 - 12:41 PM
Excelente artículo, abordando un tema que es complejo desde inicios de los 60’. Los que profesamos el catolicismo conocemos en nuestras entrañas las perfidias y las alevosias de un sistema que siempre ha pretendido dominar y controlar porque es consciente de la fortaleza y resiliencia que ha demostrado a través de los siglos. Los episodios de confrontación se suceden en el tiempo, algunos con mayor perfil público, otros desarrollados a la sombra, pero siempre definidos por el antagonismo en lo raigal, a pesar de que en los discursos de cara a la galería se insista en los objetivos comunes de ayudar a los pobres y luchar contra la injusticia social. Siempre ha sido un arma predilecta e insustituible del poder la manipulación y la infiltración de agentes dentro de todas las estructuras de la iglesia, en un inescrupuloso comportamiento que nunca renunciará a ejercer, a veces con una mano aterciopelada y otras con las garras y pezuñas al descubierto. También aprovechar la influencia de la iglesia católica a la hora de mediar para obtener beneficios, como excarcelaciones de presos, acercamientos con gobiernos adversos, viabilizacion de ayudas, en su inveterada postura de oportunismo político que no le impide por supuesto dar la acostumbrada patada en el tablero cuando le conviene. El poder aunque haya cambiado de rostro no ha cambiado ni cambiará de alma y de entrañas. Cualquier diálogo que se pretenda establecer será esencialmente inútil, aunque en la superficie se puedan obtener logros. Los sucesos del 11J y el 15N son evidencia contundente y para mi definitivas: dejaron escapar, una vez mas, la posibilidad de regeneración de la sociedad y de su propia integridad moral. Aunque hayamos perdido en estos ultimos meses la objetividad en comprender la realidad nacional, no podemos desconocer que el poder aun en medio de la gran crisis, es un enemigo colosal, con una fuerza de sus servicios de inteligencia y represión demasiado poderosas, magnificadas por su alevosia y falta de escrúpulos, ayudadas por la ausencia de una conciencia ciudadana y el enorme daño antropologico que han causado entre nosotros. A diferencia de otras épocas, hoy se visibilizan diferencia de enfoques de la realidad nacional dentro de la iglesia católica, con un mayor protagonismo de sacerdotes, monjas y laicos. La alta jerarquía, con un cardenal evidentemente de un perfil muy diferente al de Jaime, tiene una enorme responsabilidad en su compromiso con el pueblo y con su rebaño, que deben ponderar sabiamente pues todos sabemos que para la iglesia son dos entidades diferentes. No podemos ignorar tampoco la disciplina que deben cumplir hacia Roma y el riesgo de sus relaciones al mas alto nivel con el poder, por lo que no debemos cesar en nuestras oraciones para que tengan la sabiduria, el coraje y la entereza imprescindibles para enfrentar estos retos. Porque como bien expresa el articulista, nunca se podrá prescindir de la iglesia católica en cualquier escenario de solución de nuestro drama nacional.
Manuel* 7 diciembre 2021 - 6:33 PM
No olvidemos que el régimen de Cuba dura sesenta años, pero la Iglesia tiene dos mil años.
Manuel Figueredo 7 diciembre 2021 - 1:05 PM
¡ Honor y Gloria al Titán de Bronce Mayor General Antonio Maceo Grajales y todos los que murieron en nuestras guerras de Independencias ! Viva Cuba libre. Patria y Vida.
Daniel Torres 7 diciembre 2021 - 7:49 PM
Amén.
Eva 7 diciembre 2021 - 11:16 PM
AMÉN POR ESOS VERDADEROS VALIENTES CUBANOS, QUE ESTARÍAN HOY ORGANIZANDO UNA GUERRA DE ORIENTE A OCCIDENTE CONTRA LA LACRA QUE TIENE A CUBA SOMETIDA EN LA MISERIA MAS BOCHORNOSA QUE OJOS Y ESPÍRITU HUMANO HAN VISTO Y SENTIDO DURANTE 62 Años. Gloria a todos los cubanos que alzan su voz contra este desgobierno, y luchan sin miedo contra la corrupción imperante y las injusticias cada día mas visibles.
Sanson 7 diciembre 2021 - 5:00 PM
Ya lo decia una vez y muchas mas. Pareceria como si los que nos oponemos al desparpajo de regimmen que oprime al cubano tuvieramos que andar con pies de plomo incluso para hablar porque hay quien se molesta cuando se mencionan palabras como machetes o le duele cuando alguien cataloga a la tirania como lo que es . Tenemos que disculparnos de hasta si uno de los nuestros (nuestros SON todos los defienden la libertad de pensamiento, prensa, palabra y de vida) ha estado en una reunion en el extranjero. Se sigue llamando BLOQUEO a las sanciones economicas mas que justificadas, que se aplican contra la tirania destructora y asesina y hasta hubo quien hizo un moin de desprecio cuando se hablaba de Alcantara, Osorbo y otros. Con quien estamos con los indios o los cow boys?. Esos bastardos que le quitaron a los cubanos todo lo que habian logrado desde que aparecieron en la Tierra, para babosearlo y despues escupirselo en la cara en forma de limosnas, no se andan con esos rodeos ni tibiezas. Ya lo vimos. Por eso, si alguien reparte garrotes con un clavo en la punta para herir al que se queja, no se debe andar comn miramientos con el. Si alguien va a jesticular delante de la casa de una persona pacifica y a gritarle improperios, YO no voy a criticar al que desde su ventana le meta a uno de esos una alcayata en la frente. Que lo critiquen ellos. Yo lo aplaudiria. Al que sigue llamando Bloqueo a las sanciones mas que justificadas contra un sistema de Aparthaid, ladron y racista, aun mas que el de Sudafrica,,que sepa que no cuenta con mi aprobacion, sino con mi abucheo y si estoy de parte de los que protestaron pacificamente el 11 de Julio, a los que viraron carros de la Seguridad del Estadoy apedrearon y saquearon las tiendas en dollares los considero patriotas. Parafraseando la cancion, lo que hay en las tiendas no es de ellos, es de toda mi gente.
Rolópez69 7 diciembre 2021 - 6:01 PM
Amar a nuestros enemigos, orar por quienes nos persiguen, dos de las recomendaciones que Jesús hizo a sus seguidores. Cuba necesita mucho del amor y la oración para sanar tantas heridas, el pueblo cubano merece vivir en paz y sin perdón y reconciliación entre todos sus hijos resultará prácticamente imposible. Gracias al autor y a LJC. Saludos.
Manuel* 7 diciembre 2021 - 6:07 PM
Rápidamente nos olvidamos de que el principio de separación Iglesia-Estado es un camino de doble sentido: la Iglesia no debe inmiscuirse en los asuntos del Estado y el Estado no debe inmiscuirse en los asuntos de la Iglesia. Bajo esa premisa no debería de haber ningún conflicto entre el gobierno de Cuba y la Iglesia Católica. El problema es que en Cuba no existe libertad religiosa, algo obvio al comienzo de la revolución y suavizado en la actualidad. Hay que reconocer que la revolución se quiere sacar de encima la acusación obvia de que ha perseguido a La Iglesia maniobrando con ciertos excesos en el sentido opuesto. No es normal que la plana mayor del gobierno asista a una misa celebrada por un Papa en la Plaza de la Revolución. No discuto del derecho de un presidente de asistir a una misa de modo privado, sino de la conveniencia de hacerlo como jefe de estado. Sigo el twitter de Díaz-Canel y me sorprendo de las veces que retuitea mensajes bastante beatos del Papa. Un presidente de gobierno no está para eso, porque tenemos que respetar la separación Iglesia-Estado. La otra cara de la moneda está en la ausencia de libertad religiosa plena en la Cuba de hoy. Cuando hablo de libertad religiosa plena me refiero por ejemplo al derecho de los padres a mandar a sus hijos a colegios religiosos, o a evitar que sus hijos sean adoctrinados en una teoría política que no les guste.
Rolópez69 7 diciembre 2021 - 6:29 PM
Disculpen si mi comentario aparece repetido, pude no haberlo enviado bien. Amar a nuestros enemigos, orar por quienes nos persiguen son dos de las recomendaciones que encargó Jesús a sus seguidores. Hoy Cuba necesita mucho del amor y la oración para sanar tantas heridas. Los cubanos merecemos vivir en paz y sin el perdón y la reconciliación entre todos sus hijos resultará prácticamente imposible. Yo tampoco aborrezco ni repudio a los que participan u organizan esos mítines. Repudio los Actos de Repudio. Gracias al autor y a LJC.
Daniel Torres 7 diciembre 2021 - 9:18 PM
¿Qué es de la vida de Tatu?
Sanson 7 diciembre 2021 - 9:48 PM
Continuidad Son continuidad porque todos viven en la casita vieja y ruinosa de los abuelos cuyo retiro no es alcanza ni para cambiar el colchon que tienen de cuando se casaron y donde nacio el padre que se paso la vida annorando irse pero nunca lo hizo y que por ultimo se caso. La cerveza que le toco por la boda y los tres dias en un hotel en la Luna de miel es lo unico que puede contar de su vida. Hoy alli mismo viven las tres generaciones y cuando entras solo quieres irte para la calle a respirar. Acaso no les basta ver en carne propia el fracaso que se dibuja en las arrugas de los abuelos y la amargura del padre que nunca dejara de arrepentirse de no haberlo intentado y que no conocio mas que esto?, que nunca tuvo otra direccion en el carne?. Eso es continuiidad.. Van a salir a dar vivas a esa continuidad sabiendo que ese fracaso que han heredado y que como una maldicion, traspasaran tambien a su descendencia?.
Lili 7 diciembre 2021 - 11:30 PM
Taran siempre tan simplista en sus comentarios, cuando lo leo siento nauseas por lo bien que repite lo que otros piensan. En cuanto a la iglesia y su relacion con el estado deberian ser excelentes , en sus postulados tienen los mismos principios la lucha por la igualdad de los hombres, si lees los mandientos y lo que profesa la biblia es muy parecido a lo que se plantea como objetivo en el Socialismo, solo que ambos postulados son letra muerta , en ambas los que dirigen y deben hacer realidad los postulados viven rodeados de riquezas y enajenados de los problemas reales de los que dicen defender , los pueblos, asi que se parecen mucho , dios los perdone a ambos en su inmensa misericordia
José++Francisco+Bodes+Gómez 8 diciembre 2021 - 4:18 PM
Aclaración: En la década del 60, las tensiones Iglesia-Estado comenzaron a ceder con el nombramiento de monseñor César Zachi como representante del Vaticano en La Habana, nombrado por el papa Juan XXIII como interlocutor con el gobierno cubano. Monseñor Zachi ejerció como portavoz de la Iglesia durante la segunda mitad de aquella década y los obispos de entonces cesaron en esa función. La propaganda contra el gobierno cubano creó entonces la denominación de Ia "IgIesia del Silencio", lo que daba la impresión de que el clero estaba silenciado por el gobierno, pero en realidad, como consta en los documentos de la época que he consultado para escribir el libro tiitulado "De la confrontación al diálogo" (Biografía de José Felipe Carneado) fue el Sumo Pontífice quien decidió que para hablar en nombre de la Iglesia sólo estaba facultado el misionero papal.
Sanson 8 diciembre 2021 - 9:02 PM
A otro con esos cuentos. Cuando ibas a matricular en la Universidad siempre te preguntaban si tenias creencias religiosas entre otras cosas. Eso no se hace en ningun pais que disfrute al menos de un apice de Libertad ya que la mayoria de las personas, aun sin temer ninguna represalia por profesar una fe o algo asi, no estarian dispuestos a responder a preguntas de indole tan personal y completamente ajenas a un centro de estudios y por tanto se negarian a responderlas. Sobretodo cuando el que las hace es un Juan de los palotes imbuido de unos minutos de superioridad dentro de su vida de carnero. En Cuba se sabe que ese simple derecho no existe como muchos otros que son usuales en el resto de los paises civilizados y todos responden como si cualquiera tuviera la potestad de realizar un interrogatorio con los temas que le da la gana. En mi carrera los que contestaron afirmativamente no duraron mas de dos o tres meses antes que fueran expulsados en una impresionante mayoria. Otros que lo ocultaron por temor fueron descubiertos en "verificaciones" posteriores y tambien sacados de sus estudios en la mayoria de los casos, como corresponde a un pais donde la Ley es resbalosa y torcida. El hecho de que algunas cosas como estas no esten ocurriendo posiblemente en estos momentos no se debe a la buena voluntad de la Dictadura sino a que han sido obligados a hacerlo por circunstancias agenas a ningun tipo de reflexion. La tirania es la misma y si ya no hacen esas preguntas, el hecho de que te golpeen, te encarcelen o incluso te disparen por "delitos" de pensamiento nos sigue mostrando la fea cara del regimen oprobiioso. No es solo las necesidades y presiones en que se ha vivdo en Cuba todas estas decadas . Es la ignominia en que se nace . No como alguien tiene la cara de mentir sobre algo que todos conocen.

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