Tony Guiteras: ¿un rojo contra rojos?

por Aries M Cañellas Cabrera
Guiteras

Antonio Guiteras Holmes —que hoy cumple ochenta y seis años de su muerte en combate—, se erige como una de las figuras más importantes del complejo proceso que fue la Revolución del Treinta. En el mismo confluyeron varias opciones ideológicas y políticas en un diapasón que no logró, o buscó, la unidad de acción entre las distintas fuerzas actuantes.

Dentro de dicha pluralidad, Guiteras será portador de una línea de acción que lo situó rápidamente en contraposición con el Partido Comunista de Cuba (PC) y, a la vez, le impidió formar parte de ninguna de las organizaciones políticas ya establecidas.

El PC, surgido en 1925, tenía durante esa etapa una estructura ambigua, en la cual la figura pública era Rubén Martínez Villena, que no será nombrado jamás secretario general; mientras, los nombres descollantes dentro de la organización en aquel momento eran Jorge Vivó, Joaquín Ordoqui y Blas Roca.

La organización se subordinaba a la línea de la Internacional Comunista y se hallaba bajo la tutela del Partido Comunista de los Estados Unidos y del Buró del Caribe. Ambos tutelajes le imprimieron una línea de acción que ha sido sumamente cuestionada, por cuanto la limitó en determinados modos de actuación y en la toma de ciertas decisiones.

Cuando de nombres se trata

Tony Guiteras, por su parte, era portador de una ideología socialista, había utilizado la opción armada como medio de obtener el poder, a la vez que no ponía reparos a la posibilidad de colaboración con diversas tendencias. Al ser llamado a formar parte del gobierno de Grau, como secretario de Gobernación, accedió pues, como diría después en su artículo «Septembrismo»: «(…) el Poder, imposibilitado de hacer la Revolución, no significaba nada para nosotros. Su único objetivo en nuestras manos era la de instrumento para hacer la revolución (…)».

Es evidente que no deseaba el poder en sí mismo, sino como vía para lograr el conjunto de transformaciones que consideraba necesarias para Cuba. Consecuente con esta idea, toda su labor en el Gobierno de los Cien Días estuvo encaminada a ello.

Las acciones y medidas emprendidas durante su cargo estuvieron encauzadas a conseguir una verdadera revolución dentro de la sociedad cubana. Cuando se analizan, junto al artículo «Septembrismo» y al Programa de Joven Cuba, se pueden constatar inmediatamente determinadas coincidencias con el ideario revolucionario y marxista.

Guiteras estaba consciente de que lo primero que se debía alcanzar era la verdadera independencia del país pues: «(…) la estructura económica cubana es un aparato que no sirve a necesidades colectivas de dentro, sino a rendimientos calculados por y para los de afuera». (Programa de Joven Cuba). Eso era lo que la imposibilitaba, a su juicio, para ser considerada una nación y consecuentemente desarrollar una verdadera revolución.

Una antigua conversación

Antonio Guiteras y el socialismo

Para él, toda intención de cambio debía partir del freno de la injerencia norteamericana y de la creación de un Estado que respondiera a las necesidades de las masas populares y se estructurara conforme a los postulados del socialismo. Según su criterio, la orientación del gobierno debía ser hacia el socialismo de Estado, y así lo fundamenta en su Manifiesto no publicado, de diciembre de 1933.

Su concepción de una revolución socialista consideraba tanto los factores objetivos como los subjetivos, que en el caso de Cuba pasaban por la ya mencionada posición anti-injerencista y antimperialista que permitiera desarrollar las fuerzas productivas y la estructura económica; así como una conciencia colectiva correspondiente al nuevo estatus, todo lo cual debía obtenerse a través de sucesivas etapas preparatorias.

El socialismo de Estado debía crearse con el objetivo de llegar a tener en sus manos toda la riqueza expropiada a los personeros del machadato, para evitar que se reprodujera la dependencia económica propia de la economía burguesa. Esto permitiría la independencia económica de Cuba, sobre la cual se debía erigir la independencia política.

Las ideas socialistas se confirman en su concepción del Estado y las características y funciones que consideraba debía cumplir el Gobierno. Al igual que Marx, Guiteras razonaba que era preciso un Estado centralizado para lograr la revolución proletaria. También creía necesaria una vanguardia política que violentara la reproducción esperable de la vida social, sin descartar la existencia de una organización de amplia base, como fue Joven Cuba.

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Portada de la biografía de Antonio Guiteras, escrita por su hermana Calixta

Debido a su criterio de que era impostergable atender las insuficiencias inmediatas de la realidad cubana, es que consideró oportuno evitar las huelgas, con el fin de conseguir una normalización que desarmara los argumentos del gobierno estadounidense para no reconocer al formado en la Isla el 10 de septiembre y evitar así una posible intervención militar. Es también la razón por la cual se opuso a la creación en Cuba de «soviets», que no entendía acordes a nuestras condiciones.

En su lugar, propuso la fundación de granjas colectivas y cooperativas agrícolas, a partir de la distribución de tierras a familias que las requirieran. Junto con ellas se debían entregar los productos y equipos necesarios para producir, así como un subsidio que les permitiera subsistir en espera de las cosechas.

Las producciones agrícolas no se limitarían al cultivo de la caña de azúcar, sino incluirían renglones que facilitaran la eliminación del monocultivo, a la vez que potenciaran la producción de alimentos de forma tal que abarataran sus precios.

Encaminados a ello, sus decretos durante el Gobierno de los Cien Días —así como los diferentes acápites de reformas contenidos en el Programa de Joven Cuba— estaban enfocados en la independencia política y económica de Cuba y la igualdad entre sus ciudadanos.

No obstante la evidente posición socialista sostenida por Tony Guiteras, sus acciones no fueron aprobadas por el PC; antes bien, serían criticadas y en ocasiones tergiversadas. Las diferencias entre ambas perspectivas se debían más a la confrontación de tácticas y estrategias que de ideales.

El PC atendía más a las orientaciones recibidas del Buró del Caribe que a la realidad cubana. En los primeros días del gobierno Grau-Guiteras, el Partido, a través de la Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC), propuso un frente de unidad, pero tal iniciativa fue rechazada por Grau, reacio a los comunistas. El resultado fue que el PC tildara de plano injustamente al nuevo gobierno como defensor de intereses pronorteamericanos, «burgués-terrateniente» —o «burgués-latifundista»—y demagógico.

Calixta Guiteras, una mujer guapa

Esto se debió a que el PC no fue capaz de distinguir entre las tres vertientes que se encontraban presentes en el gobierno y lo combatió en bloque, como si fuera homogéneo, sin distinguir la postura de izquierda de Guiteras quien jamás pronunció o tomó medida alguna de carácter anticomunista.

En reiteradas ocasiones intentó atraer a los miembros del PC a integrarse a su programa, como cuando los conminó a formar parte de la Infantería de Marina o de la Fuerza Armada Revolucionaria y de la Guardia Rural que planeaba crear con el objetivo de contar con un cuerpo armado que se enfrentara al ejército batistiano. En todos los casos su propuesta fue rechazada por los comunistas.

Aun habiendo resistido esta sorda oposición, Guiteras nunca reprochó de manera pública a los comunistas el no poder contar con un apoyo que era tan necesario para la consecución de sus objetivos, tanto durante el Gobierno de los Cien Días como posteriormente.

Su actitud derivaba de un pensamiento estratégico, pues estaba convencido de que la base social que agrupaba el Partido debía ser una aliada natural con la cual concertar alianzas futuras. Dicha certidumbre fue evidente después de constatar cómo el gobierno fue perdiendo base social a medida que arreciaban las contradicciones con la CNOC y el PC.

Siguiendo la doctrina martiana de que «hay cosas que para lograrse han de andar ocultas», Guiteras no vaciló un instante en hacer concesiones tácticas para mantener a flote las posibilidades revolucionarias en un medio hostil y complejo.

Tal postura táctico-estratégica fue resultado de una adecuación cabal de la teoría a la praxis cubana. Y esto nos hace pensar más en Guiteras como un revolucionario que logró una recepción armónica de ciertas ideas marxistas y martianas, próximas al pensamiento de Mella; en tanto el Partido Comunista era portador de un marxismo dogmático, de orientación soviética, que había recibido a través de su relación con la Internacional Comunista.

6 comentarios

Gladys Marel Garcia 8 mayo 2021 - 9:13 AM

Muy buen articulo, donde se analiza una historia y un proyecto del socialismo cubano martiano y marxista, ajeno a un socialismo extranjero, puesto en practica en otras sociedades, y que no se cotrespondia con la nuestra.
Claro ejemplo fue el fracado de los Soviet en Cuba y la caida del campo socialista sovietico.

Si tenemos esos antecedentes historicos, por que no rectificar con este proyeco cubano acorde a las experiencias de Mella, Guiteras y las leyes y medidas elaboradas por la capacidad e intelecto del grupo de poder, en la etapa insurrecta de la Revolucion cubana de los años50.
Recapacitemos

Oscar Alvarez 8 mayo 2021 - 11:41 AM

Gracias por el articulo. Es necesario recapacitar en las oportunidades perdidas y las posibilidades actuales

Jagger Zayas Querol 8 mayo 2021 - 1:22 PM

Tony Guiteras fue uno de los revolucionarios mas consecuentes de su época. Sin embargo, el Partido Comunista, tan dado a recibir “orientaciones” de “afuera”, tan dogmatico y sin pensamiento propio, como fue en los años 40, el browderismo procedente del Partido Comunista de los EEUU, hizo de quinta columna que no apoyó y hasta boicoteó los esfuerzos de Guiteras y sólo despues de la alianza de la URSS con los EE UU, Inglaterra y Francia (la parte no ocupada) en la 2da Guerra Mundial, ese Partido Comunista PSP, apoyó la elección de Batista y la Constituyente del 40. Luego, se opuso ferreamente a la vía de la lucha armada contra Batista después del Golpe de Estado de 1952 bajo el Maccartismo de la post guerra y la Guerra Fría. Oportunistamente, se entroncaron en el nervio central de la Revolución Cubana para implantar el sectarismo y el dogmatismo estalinista soviéticos que tan funestos resultados dieron allende los mares y amenazan, con la “continuidad” dogmatica, a enterrar lo que queda de esa revolución cubana, que de por si, ya perdió el filo y dejó de ser el faro de la libertad para el mundo y sobretodo para los oprimidos, tal como lo lograron con el asesinato de ese gran hombre y revolucionario que fue Tony Guiteras. Aún hoy no se le ha reconocido su sacrificio y sus ideales por el mismo sectarismo que antes le negó su apoyo.
La Historia ya pondrá a Guiteras en el sitial de honor que le corresponde y lo mas importante, se releerán sus ideas, estrategias y politicas en una verdadera y nueva Joven Cuba.

Joaquin Benavides 8 mayo 2021 - 1:24 PM

Buen articulo en homenaje a Tony Guiteras. Siempre fue para los jovenes revolucionarios, antes del triunfo de la Revolucion, ejemplo de revolucionario unitario y antiimperialista. Su enemigo real no fueron los comunistas de su epoca, sino Fulgencio Batista y la embajada norteamericana, que fue quien logro poner a Batista en el poder desde entonces y lo protegio siempre. Los que hoy quisieran que desapareciera LJC son los mismos que entonces hubiesen participado en las instrucciones de asesinar a Guiteras. Atras de ellos estan los imperialistas norteamericanos y sus agentes encubiertos en Cuba, que aunque se escondan detras de nombres falsos o supuestos, cualquier dia seran descubiertos como los militantes de La Joven Cuba de Guiteras, supieron descubrir a quien lo traiciono.

Manuel Figueredo 8 mayo 2021 - 4:30 PM

Por poco me ponen a Tony Guitarras como marxista.

Gladys Marel Garcia Perez 11 mayo 2021 - 1:34 PM

Si Figueredo,
marxista en aplicar la ideologia martiana y la metodologia marxista, al conjugar las necesidades del pueblo cubano y las leyes que demandaba la sociedad cubana.
Le sugiero leer los libros de los histotiadores Jose Tabares del Real y de Olga Cabreras , sobre Antonio Guiteras y el programa de la Joven Cuba

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