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lunes, octubre 26, 2020

Fidel y el problema de la subjetividad

«Ave César, los que van a morir te saludan». Los altavoces multiplicaban la voz de Fidel por las calles de la ciudad. Era una marcha del pueblo combatiente, y mi generación, la de los nacidos en los noventa, marchaba junto al resto de las generaciones de cubanos. Levantábamos nuestras banderitas cubanas y repetíamos las consignas. Para nosotros, esa marcha, al igual que la Batalla de Ideas, era una forma de mojarnos un poco con la épica revolucionaria que no habíamos vivido. En marchas como esa aprendimos quien era Fidel Castro.

Tiempo después, cuando estudié filosofía, y aprendí de un modo marxista el significado de la categoría sujeto, llegué a una conclusión inmediata: en Cuba el sujeto era Fidel. Dentro del pueblo cubano, solo él era el vórtice a partir del cual se producía la realidad. A pesar del paso de los años, de las décadas, Fidel seguía siendo una voluntad indetenible. El hecho de que durante tantas décadas solo él haya sido el sujeto tiene, sin embargo, profundas implicaciones. ¿Cómo nos afectó a nosotros, los cubanos? ¿Fue algo positivo o negativo?

En Cuba el sujeto era Fidel.

La existencia y la trascendencia del fenómeno Fidel Castro no se pueden explicar a partir del neo-espinocismo estructuralista, que solo conoce a los sujetos en cuanto sujetos sujetados. Ninguna estructura fue capaz de sujetar a Fidel; por el contrario, las estructuras se quebraban ante su paso. Para acercarse teóricamente a su figura puede ser mucho más útil la teoría de Ernst Bloch sobre las utopías. Según el filósofo alemán, hay subjetividad siempre allí donde hay utopía, donde hay proyecto, donde hay prefiguración de un futuro mejor. No es necesario decir que el Comandante entra perfectamente en esta definición: él siempre estaba con la mirada puesta hacia delante, hablando cosas que nosotros no podíamos concebir, rozando el delirio y la profecía.

La mayor polémica que ha habido hacia el interior del socialismo cubano ha sido la de la alternativa entre voluntarismo y objetivismo. Ese fue el centro de la disputa entre el Che Guevara y Carlos Rafael Rodríguez en los sesenta. ¿Cómo se saca hacia adelante la economía de un país, a base de fuerza de voluntad o siguiendo el curso de las leyes objetivas de la historia? La zafra del setenta- momento cúspide del voluntarismo- fracasó, y Fidel tuvo que salir a la palestra pública a asumir la responsabilidad. A partir de ese momento, de un modo formal, triunfó la tesis que privilegiaba el objetivismo histórico. Cuba entró en el carril del modelo soviético.

Sin embargo, la mera presencia de Fidel en el timón de la revolución cubana hizo que el objetivismo nunca pudiera consolidar su victoria. En cualquier momento, el Comandante en Jefe podía aparecer con una nueva misión, con algún sueño loco capaz de movilizar a las masas. El carácter de sujeto de ese hombre se manifestaba de un modo tan titánico que ninguna estructura lograba funcionar ni consolidarse.

Ahora es posible, desde la distancia, decir que una buena parte de las utopías de Fidel se quedaron sin cumplir. A mi generación le tocó ver los fracasos de la Batalla de Ideas, el fiasco que fueron los trabajadores sociales, el formalismo de los juramentos de Baraguá, etc. Basta caminar por las calles de La Habana para ver lo lejos que estamos de ser una sociedad socialista perfecta. Y sin embargo, Elián regresó a su casa. Los Cinco Héroes volvieron. Cuba posee hoy una industria farmacéutica que nació de un sueño del Comandante.

No es fácil dar un veredicto sobre Fidel y la calidad de sus utopías.

Bloch hizo una distinción entre utopías concretas y abstractas. Concretas son aquellas cuya posibilidad tiene un fundamento ontológico en las estructuras de lo real; abstractas son aquellas que no cuentan con ese fundamento. Hoy podríamos decir que algunas de las utopías de Fidel fueron concretas y que otras fueron abstractas; sin embargo, al hacer esa separación a posteriori nuestra teoría estaría jugando el papel de la lechuza de Minerva, que solo levanta el vuelo al atardecer. De lo que se trata es de construir una teoría que pueda jugar el papel del gallo rojo del amanecer, y para eso podríamos estudiar más minuciosamente el pensamiento de ese profeta incansable que fue el Comandante en Jefe.

Lo que sí podemos afirmar en la actualidad es que, por razón de la existencia de Fidel, en Cuba se ha deteriorado mucho el papel y el funcionamiento de las estructuras. No es cierto lo que se proclama hoy a nivel universal: que las estructuras humanas pueden funcionar mecánicamente, y que de ese mecanismo puede surgir la felicidad humana. Ninguna estructura social humana puede existir si no es sostenida como un proyecto. Las sociedades capitalistas más saludables son aquellas que logran conservar su aura de proyecto colectivo. Sin embargo, nosotros los cubanos hemos tenido un exceso de subjetividad, en una época en que el mundo funciona a partir de estructuras cada vez más complejas y cosificadas. Probablemente los cubanos hemos sido testigos de una de las mayores irrupciones de la subjetividad en la historia reciente.

Ahora que este huracán pasó, tenemos que organizar nuestra vida de alguna forma.

El hecho de que Fidel haya sido el sujeto durante tanto tiempo implica también que nosotros, el resto de los cubanos, no lo hemos sido. Más precisamente, podemos decir que el pueblo cubano se construyó a partir de la revolución como un sujeto colectivo, una subjetividad de millones de personas que se condensó alrededor de un solo hombre. Tal y como la identidad individual de un ser humano se construye alrededor de un trauma, la identidad del sujeto colectivo llamado pueblo de Cuba se construyó a partir del trauma que fue el triunfo de la revolución, el 1ro de enero de 1959.

Fue como si a un hombre que durante mucho tiempo ha esperado el amor le sorprendiera de repente la mujer de sus sueños, y le estampara en la boca un beso caliente, dulce y prolongado. La Revolución cumplió de un tirón las aspiraciones acumuladas de un pueblo, fue una especie de redención secularizada. Y esa redención tenía un nombre: ¡Fidel! ¡Fidel! ¡Fidel!

El Che dio una de las mejores imágenes para entender la relación entre el Fidel y el pueblo: dos diapasones que vibran en resonancia. Se trata de la empatía, la base para toda subjetividad colectiva. Sin embargo, esa subjetividad no se construyó de un modo horizontal, sino que se construyó de un modo casi del todo vertical, se construyó sobre el modelo del paternalismo. Él se convirtió en el Gran Padre para todos los cubanos. El paternalismo va a ser siempre una relación ambigua, porque implica autoritarismo, pero también implica amor. Muchos no queríamos que ese padre soltara nuestras manos.

Durante mucho tiempo, Fidel brilló como un sol en el firmamento. Su luz opacaba la de cualquier otro cubano. Fue un orgullo tenerlo entre nosotros, pero también una pesada carga. Ahora nos ha dejado físicamente. Nos deja su leyenda y una extraña consigna que reza así: ¡Yo soy Fidel! Casi no sabemos caminar sin él, y ahora es el momento de caminar para los que estamos vivos. Esa consigna debería servirnos para darnos cuenta de que tenemos que ser sujeto. Necesitamos, ciertamente, estructuras más firmes y eficientes que las que tenemos, pero la paradoja es que para construirlas tenemos que ser sujetos. El mayor y último servicio que Fidel podría ofrecernos sería el de repartirse y multiplicarse entre todos nosotros.

Publicado originalmente en Rebelión, 07/12/2017

47 Comentarios

  1. Gracias por el artículo, Yasser. Es una excelente reflexión. Pero tengo dos preguntas:
    1. Cuando hablas de estructuras, ¿no estarás hablando de instituciones? Aclaro que uso el término instituciones de una manera amplia, no sólo las instituciones formalmente creadas y legisladas, sino las instituciones que tienen existencia independientemente de las que se crean por los seres humanos a través de leyes. Para muchos autores el mercado es una institución, aunque no esté regulado. Existe independientemente de nuestra conciencia, parodiando a Lenin cuando habló de la materia.
    2. Siempre que se reflexiona sobre estos temas. El papel del sujeto. O, para utilizar términos de la ciencia y la filosofía política: el agente o actor político. La ciencia política norteamericana y occidental en general utiliza la relación dialéctica entre «agency & structure». La corriente constructivista en la teoría de las relaciones internacionales al uso, utiliza mucho estas categorías. En mi experiencia cuando representé a Cuba ante la Unión Europea me encontré a menudo con una frase de Jean Monnet, considerado como uno de los padres fundadores de ese proyecto político, en la cual el francés decía: Nada es posible sin los hombres, nada es permanente sin las instituciones. Durante decenas de años la construcción de la Unión Europea pareció confirmar esta sentencia. En consecuencia, siempre he concebido los procesos políticos novedosos que pretenden sustituir un orden político por otro, como lo fue la Revolución Cubana, como integrados por estos dos componentes: si queremos hacer algo depende de nosotros, los seres humanos, los sujetos, los actores o agentes sociales y políticos. Pero si queremos dejar algo permanente, tenemos que fomentar o construir instituciones. Hasta aquí lo que he aprendido. Le añado una reflexión mía que pudiera ser un aporte sobre el cuál he pensado mucho a partir de la experiencia actual y el muy manido argumento de burócratas cubanos cuando reclaman que las instituciones tienen que ser respetadas. Y yo creo que sí, lo ideal es una sociedad en la cual las instituciones son respetadas, pero ¿qué pasa cuando las instituciones pierden lo que les da vida, que es que los ciudadanos las consideremos legítimas? Cuando las instituciones constantemente violan el pacto social con la sociedad civil y adoptan medidas que no tienen legitimidad, ¿no pierden legitimidad ellas mismas? Y entonces entra a funcionar una idea que tiene su origen en el concepto de Durkheim sobre la anomia social. ¿Habrá en Cuba manifestaciones de anomia social? ¿Estará la sociedad cubana convirtiéndose en una sociedad anómica?

    • Profesor Alzugaray mis respetos por sus años siendo uno de los intelectuales mas centrados y como se dice con los pies sobre la tierra dentro de la intelectualidad política de la isla, reconozco que tuve que buscar el termino anomia relacionado a las ciencias sociales para entender lo claro y alto de su conclusión a la situación actual de Cuba, y esta nos dice que la anomia es “Estado de desorganización social o aislamiento del individuo como consecuencia de la falta o la incongruencia de las normas sociales.”. Respuesta a su pregunta, SI, y esto creo usted lo comparte por eso hace luz de lo que estamos viviendo, la sociedad cubana hoy ante esas miles de incongruencias políticas y económicas que desde el poder se han ido implantando, imponiendo para lograr sobrevivir en el ejercicio del poder único y plenipotenciario, están condenando al país a la necesidad de un nuevo pacto social, porque un pequeño grupo de personas al secuestrar el control de la sociedad cubana desde el estado–partido-gobierno único están cambiando el acordado cuando esa revolución se institucionalizo como gobierno revolucionario en la década de los 70, la revolución del 30 se fue a bolinas dijo el intelectual cubano y canciller Raúl Roa García creo su antiguo jefe y quizás amigo por su área de trabajo en la revolución, pues por el camino que vamos de no resolverse de manera express el cumulo de deudas políticas y desaciertos económicos que van acompañando el desarrollo de la continuidad como política del “nuevo” gobierno, esta también se ira a bolina.
      Mucha salud para usted y que su larga actitud de docencia y decencia intelectual ayude en estos tiempos tan complicados.

      • Increíbles algunos de los comentarios ignorantes «el diablo mismo» por favor, realmente creo que nada de lo ideado por Fidel lo allá pensado para hacer mal y muchas cosas fueron buenas, pero el vaivén de su accionar realmente fue muy negativo para la economía, nadie es infalible una sola persona no puede concentrar todas las mejores ideas, creo que lo más malo es esa sensación de vacío de super líder supremo que dejó, que espero que la humildad impida a otros intentar llenarlo, su principal logró en mi opinión personal es el de haberle la dado la verdadera libertad a Cuba como patria, ahora nos toca a los cubanos ejercer esa libertad y ser sujetos en el camino de llevar a Cuba a la grandeza, sabiendo despreciar a esos que quieren entregar esa libertad que se tuvo que conquistar con las armas.

    • «¿Habrá en Cuba manifestaciones de anomia social? ¿Estará la sociedad cubana convirtiéndose en una sociedad anómica?»

      Ya nadie sabe lo que hay en Cuba, señor Alzugaray. Nada funciona.
      Los que nos condujeron hasta aquí están tan desorientados como el pueblo. Nadie sabe a ciencia cierta adónde vamos ni qué es lo que hay que hacer para evitar el descalabro total al que estamos abocados.
      Cada día parece ser único e imposible de predecir en un contexto enrarecido por la incertidumbre, la incompetencia, la ineptitud y los parches.
      Cuando vi al señor Canel hablando de colas y coleros terminé de comprender el panorama general de un país sin rumbo cierto.

    • Saludos, Alzugaray,
      Ciertamente, cuando me refería a estructuras, ciertamente se puede leer instituciones. La mayor victoria de la revolución estaría en poder crear fuertes instituciones.
      Con reapecto a la legitimidad. Yo creo que las instituciones cubanas todavía cuentan con un capital de legitimidad. Pero ciertamente, ese capital también está en crisis, por muchas razones. Si no se renovan de manera creativa las instituciones podemos llegara un escenario en el cual nos veamos en una ausencia de legitimidad.

      • con su permiso,sr.Yassel y para aprender,me puede decir de donde le viene la legitimidad al gobierno actual que es el mismo desde hace 60 anos ??Cual es la fuente de donde nace esta legitimidad ??….gracias.

  2. Solo dire que es hora de tratar de componer lo que queda de pais y que hace falta audacia politica y sobre todo, pragmatismo para intentarlo. Algo que pareciera que se empieza a vislumbrar. Veamos cuan lejos se llega.
    Nunca profese por el esa admiracion rayando con el fanatismo por su figura. Fue un lider carismatico, con indiscutible autoridad y un excelente orador. Pero tambien fue no pocas veces, terco y voluntarioso, lo cual llevo al pais por el camino que conocemos, con aciertos y errores. Creo tambien que en sus ultimos annos como lider, perdio su contacto con la realidad. Miraba lejos hacia el bosque (hablaba de globalizacion, del cambio climatico…de Chipre) pero no mucho hacia los arboles (de como resolver los problemas que (aun) tenemos). Su ultimo esfuerzo por apelar a la conciencia fue la maltrecha Batalla de Ideas que tan bien describe el articulo.

  3. «Ninguna estructura fue capaz de sujetar a Fidel; por el contrario, las estructuras se quebraban ante su paso»
    Se me ocurre, por ejemplo, la estructura económica cubana. Fidel la hizo añicos.
    Otro tanto la estructura democrática del país, que ya estaba resentida por Batista, es cierto, pero Fidel se encargó de destrozarla.
    El artículo de Yassel sí que tiene las metáforas bien empleadas, sobretodo la de «huracán». La otra metáfora que emplea, la de «brilló como un sol», me recuerda al Rey SOl, Luis XIV y aquello que decía de: «El Estado soy yo».

  4. El escritor Eduardo Galeano escribio no hace mucho una idea sobre algo que siempre ha estado muy presente en cualquier aproximación al pasado, presente y futuro de la revolución Cubana y su indiscutible figura épica que fue el comandante en jefe, y dice «la utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.».
    Todos hemos estado influenciados por esa utopía que ha significado el hombre y sus acciones que por casi tres.generaciones moldearon la Cuba actual, la jodida vida nos dejó en el dilema hoy de una crisis económica por un lado y de utopías por el otro, esa que muchos llaman falta de esperanzas «en las estructuras» resultantes, sin precedente en la Cuba del gobierno revolucionario. Yo como dije el día de su desaparición física prefiero dejar a la historia futura si La historia lo Absolverá, pero siento que en la historia presente la utopía de la continuidad como solución de esa sociedad empobrecida, quebrada y asfixiada nos hará caminar muchísimo más para llegar al mismo resultado de una nueva Cuba necesaria.

    • «El mayor y último servicio que Fidel podría ofrecernos sería el de repartirse y multiplicarse entre todos nosotros.»
      Sí, y todo estaría bien si no se reparte y multiplica en el resto del mundo, de lo contrario no haría falta una nueva glaciación o la III guerra mundial para que se destruya el planeta tierra.

  5. una forma de decir,elegante y revolucionariamente que en definitiva ,solo fue un despota ilstrado,lleno de egocentrismo y de proyectos fracasados.No creo nada y solo ha dejado una herencia que,nadie sabe como repartir,pues nadie desea enfrentar con esa carga tan pesada.Ni comida,ni medicina,,ni relaciones serias internacionales y un pueblo muy confundido en sus valores y ….mirando a las elecciones de Noviembre.
    Nota : eso de escoger escritores y poetas como paradigmas de desarrollo social no es muy aconsejable.Mejor se escoge un economista,un filosofo,un empresario,un politico……

    • Muy interesante tu artículo, Yaser. Me hubiera gustado nacer más tarde y ver la historia que sigue. Gracias.

  6. El autor del artículo dice que es de la generación de los noventa, pero en ese momento que describe ya otros llevábamos unas tres décadas de camino, y habíamos visto lo mismo varias veces, y participábamos del desencanto de muchos. Recuerdo empezar la década del 80 con el Mariel: íbamos obligados a los actos de repudio, no porque creyéramos en lo que hacíamos. El artículo es inteligente, dice cosas verdaderas y contundentes, pero no deja de idealizar a quien todavía no nos deja volar libres como pueblo, justamente porque suplantó nuestro derecho a pensar, a ser sujetos, a elegir, en nombre de una utopía. Tengo casi 60 años…

  7. La pregunta que me hago siempre es: ¿la historia lo absolverá? ¿Cómo juzgará la historia a un jefe de estado que encontró un país en mejores condiciones que como lo dejó?
    Fidel Castro tiene apoyadores y detractores como corresponde a los líderes que estuvieron mucho tiempo en el poder, por eso creo que el mejor abordaje a su figura no debe hacerse a partir de las emociones o la ideología, si no de los resultados de su gestión. Y quien mejor puede hablar es el estado de la Cuba actual, en verdad calamitoso.
    Lamentablemente se puede ver la escuela fidelista de gobierno en los actuales gobernantes cubanos. Las mismas consignas, el mismo voluntarismo, el culpar al pueblo de los errores estructurales del sistema, el inmovilismo, la terquedad, el irrespeto a un futuro digno para los cubanos, la improvisación, etc.
    A ver qué dirá la historia. El presente no lo absuelve.

  8. Dice el autor: «El mayor y último servicio que Fidel podría ofrecernos sería el de repartirse y multiplicarse entre todos nosotros.»

    Yo pienso completamente diferente. Creo que el mayor servicio que los cubanos podemos hacernos es evitar multiplicarnos en muchos Fidel. Sería un desastre aún mayor que el actual.
    Lo que necesitamos, y ya que el autor habla de estructuras (supongo que instituciones) es crear instituciones democráticas que sirvan de freno y contrapeso unas de otras.
    ¿Quién dentro de Cuba puede limitar el excesivo poder del partido comunista o del gobierno? Siendo que no hay separación de poderes ni instituciones sólidas que protejan al pueblo de quienes gobiernan, pues todo está como si Fidel Castro aún viviera.

  9. Fidel, realmente nunca fue Marxista.
    La autocrítica que expuso en el informe al 1er Congreso del PCC, de haber seguido concepciones idealistas como aquella de la construcción paralela del socialismo y el comunismo (tremenda estupidez) y la persistente creencia de «crear riqueza con la conciencia» puso en evidencia que del marxismo y el materialismo histórico nunca entendió nada.
    Pero la autocrítica, como generalmente suele suceder en Cuba, no pasó de ser eso: una mera exposición del reconocimiento del fracaso de la teoría sostenida por él y por el Ché.
    Sin embargo, la intención de volver a intentarlo, nunca la abandonó y reapareció 10 años más tarde el el VI Congreso del PCC bajo la consigna de » Lucha contra los errores y tendencias negativas» como abandono del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, implantado en Cuba por el fracaso de las ideas de Fidel y el Che e imposición del Consejo de Ayuda Mutua Economica (CAME) del bloque socialista y principalmente la Union Soviética.
    En Cuba, el Partido, ni ayer ni hoy, ha abandonado la idea de que la Conciencia Social puede crear las riquezas y por eso existen tantas trabas burocráticas y políticas para aceptar la necesidad de reconocer otras formas de propiedad que no sea la idealista y utópica «Propiedad Social de Todo el Pueblo», que es el núcleo y centro de la «Conceptualización del Modelo de Desarrollo» del socialismo en Cuba, que tiene como estructura económica fundamental a la fracasada e ineficiente Empresa Estatal Socialista, relegando a planos secundarios a otras formas de propiedad, fundamentalmente a las cooperativas (las CPA y las UBPC, son Cooperativas a medias, sin la verdadera autonomia) y las pymes TCP, cuyo quehacer son actividades menores y sin importancia, excepto en las de la construcción porque no les queda mas remedio porque se quedan sin fuerza de trabajo para la actividad constructiva.
    La «continuidad» es un fidelismo sin Fidel, con sus mismas concepciones ya demostradamente fracasadas y que siempre tuvo el sello, como dice el autor del post, de ignorar las estructuras de gobierno y estatales y tener un gobierno paralelo, llamese INRA, Contingentes, Batalla de Ideas, y un largo etcétera, precisamente porque el único sujeto era él y era el que mandaba por encima de la Ley que decia respetar.
    Ahi radican las causas más profundas de fracaso económico del intento de socialismo en Cuba y las principales dificultades que desde hace decadas enfrentamos, y que mientras persistan esas concepciones estalinistas anquilosadas caeremos más bajo y aumentará la marginalidad y la ingobernabilidad porque el pueblo cada vez cree menos en los planes, medidas tipo parches y en las estructuras de gobierno y estatales y por supuesto, en el Partido.

  10. «Fidel tuvo que salir a la palestra pública a asumir la responsabilidad».
    No, no fue así. Nixon asumió su responsabilidad y dimitió en 1974. Fue responsable Fernando de la Rúa y renunció en 2001. Fidel salío en la televisión «asumiendo su responsabilidad» sabiendo que absolutamente nadie podía pedirle cuentas por su Irresponsabilidad. Así cualquiera.

  11. Gobernó con mano de hierro multiplicó en más de 10 las cárceles, el presidio politico más grande de AL miles frente al paredón de fusilamiento una monarquía disfrazada de Revolución cuando su mandato se institucuonalizó, un éxodo bíblico, las familias destrozadas un país hecho añiscos atrasado y más dependiente que nunca de otros ahora incluso de los EU la sociedad civil desarticulada, reprimida y acosada un pueblo sin herramientas ni instituciones donde poder canalizar sus aspiraciones sus derechos, una educación ideologizada y adoctrinada la utopía en realidad ha sido un distopia para millones de cubanos

  12. Vocero, y ejecutor de la maldad, de la envidia, del latrocinio, del crimen.

    Eso fue Fidel…. iba a decir que debio morirse antes, pero en realidad nunca debio nacer. La historia lo pondra en su lugar.

  13. Creo que el autor deberia aplicar ese mismo analisis a Hitler, a Gerardo Machado, a Duvalier, a todos los buenos-hombres-hasta-un-dia en que matan, o roban, o maltratan a sus hijos, hacer la vista gorda a las caidas, las decadencias, los derrumbamientos, la frustración, los fracasos -no solo de un momento, en una tarea, sino de una utopía, de un ideal multigeneracional. Como dijo el filosofo pesimista, “Fracasar en la vida, esto se olvida con demasiada frecuencia, no es tan fácil: se precisa una larga tradición, un largo entrenamiento, el trabajo de varias generaciones”. Y ahí estuvo el comandante en jefe, con su predecesor Batista, educando al menos a tres generaciones de cubanos en como convertir los reveses en victorias. Lo que reprocho es que se haya podido instaurar ese ideal, y que el hubris narcisista nos empujase a una sima más profunda que no permite parir siquiera una nueva revolución, luego de decenios de adoctrinación en que se deslegitimó la lucha verdadera con la «luchita», y la justicia con el igualitarismo, y el pensamiento y su expresión valiente con el terror al enemigo y la construida infalibilidad desde y para el liderazgo. Usar lindas frases como que ninguna estructura fue capaz de sujetarlo en vez de decir que se defecó estentóreamente en cada estructura que creó, lapsos enormes sin reunirse siquiera el consejo de estado, moviendo sus edecanes y aguantapalanganas desde el grupo de apoyo a los ministerios, a los boquirrubios lindos desde soldados rasos a empresas por las que pasaba la sobrevivencia del país.
    A la mente me viene un fragmento de Martí: “Y si a los españoles, por ser españoles, los ataco, mi padre saldría de la tumba, y me diría: parricida. Pero el mal gobierno, la opresión, la ignorancia en que vivimos, la miseria moral a que se nos condena, esto ¡padre mío! no eres tú, eso no es España, sino otro país; eso es infamia y abominación, y dondequiera que lo encontraras lo has de acabar.”
    En el Tao Te King ya alguien enunció: Ambas cosas, ser y no-ser, tienen el mismo origen, aunque distinto nombre. En su Balada de la Cárcel de reading Oscar Wilde testificó: Cada hombre mata lo que ama. Marcos en su Evangelio recoge: El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado.
    El autor, como la figura cuyo onomástico no deja pasar por alto, olvida que hacer el bien un día no exime de la responsabilidad de hacer el bien (y hacer las cosas bien) todos los días. Si habría habido absolución hasta el punto en que nos arrimaron a la luz, habrá condena desde el punto en que nos devolvieron la sombra. La Historia y las historias están llenas de nombres, de gente que de eso necesita, y nosotros los repetimos, como hijos de esas historias. Apenas estamos saliendo de los siglos de la fuerza y la abominación y el oscurantismo, en que el tamaño de una espada ha bastado para convertirse en lección en las aulas. Siglos vendrán, en que terminaremos por aprender que hasta allá hemos llegado no gracias a esos, sino a pesar de ellos.

  14. El comandante hizo un daño total a instituciones economía y todo cuanto tuvo a su alcance, pero el peor de los daños fué el que hizo en la mente de sus adoradores (como el autor de este post) que aún a día de hoy siembran dudas sobre su personalidad, aciertos y desmanes.
    Creo que ya el daño está hecho y la solución no pasa por mirar atrás para valorar que hizo bien o como se comportó en tal o cual circunstancia (especialmente si vemos el país que nos quedó como legado donde TODO es un desastre) y pesan mucho mas las cosas negativas que cualquier asomo positivo. Hay que pensar en cómo levantarse y seguir adelante (porque para nada estamos de pie) sin idolatrar a nadie, sin pensar en supermans o super comandantes que todo lo pueden, dando participación a TODOS, porque todos siempre podrán mas que el super héroe que se hizo ver como invulnerable.Tenemos cien mil problemas de prímera índole que resolver hoy. No creo que la adoración o el recuerdo de ese señor nos vaya a resolver ninguno. Tampoco creo que sea el ejemplo a seguir para hacer las cosas bien. Entonces propongo escucharnos a nosotros mismos y dejar a los muertos en paz donde quiera que estén.

  15. Para ser un FIDEL se necesita un RAÚL.
    Idealista el primero, astuto el segundo.

  16. Ese sujeto nos dejo como herencia el embargo que se busco desde que llego.
    Fidel Castro fue un error de Cuba como pais. Eso se puede ver cuando en el articulo se describen los logros del «sujeto» que se reducen a una industria farmaceutica de mediiocres resultados y el haber traido de vuelta a un grupo de inutiles.
    Para obtener esto habia que destruir el pais de la forma en que ese individuo lo hizo y sus sucesores lo seguiran haciendo hasta que los despidamos junto con su lider y sus recuerdos? El regreso de esos esppias y del balserito no tiene comparacion con los millones que se fueron y los que lo seguiran haciendo en cuanto puedan..

  17. Cuando surgió la generación de los 90 ya Fidel llevaba 30 años destruyendo el país, económica y socialmente

  18. Pese a todo el odio e impotencia aquí expresados, Fidel seguirá siendo una de las personalidades mundiales mas relevantes del siglo XX.

  19. Fidel, tal como, Lenin, Stalin, Mao, Ki Il Sung Pol Pot, Ceauscescu, etc. fue el producto de un sistema que pone a un partido por encima del resto de la sociedad y, pone a una personalidad populista, naricicista e iluminada como cabeza del mismo. Al no tener realmente contraparte ni a quien redirle cuenta se cumple lo de «El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente» y esas personas pierden el contacto con la realidad. Para los que nacimos antes de 1959 y vivimos todo el proceso, está muy claro que Fidel destruyó la sociedad cubana y su economía con su autosuficiencia y su ambición de poder y de alcanzar relevancai mundial.

  20. Que se repitan los Fidel, Naaa. que va con uno solo fue suficiente. Que se repitan los Carlos Rafael Rodriguez si. Carlos Rafael con su inmensa cultura, superaba a Fidel totalmente, al igual que Roa, pero el hecho de que el brillara opaco totalmente a los demas.

  21. Soy cubana pero no vivo ahora en Cuba sino en un país neoliberal que no quiero nombrar. No soy filósofa, pero creo en la filosofía y sobre todo en la ciencia y su modo general de actuar.
    Sin embargo, en cuanto al asunto de la sociedad actual y su desarrollo, me parece realmente odioso, increíble e insoportable el estado actual en que viven millones de seres humanos en este planeta. No los veo a todos, pero sí a una parte de ellos que no es la peor, por suerte. Sin embargo, me duele a diario ver a esas personas sumidas en la pobreza, tratar de sobrevivir luchando contra el medio a toda costa, desesperados y también desesperanzados. Ya saben que ellos, sus hijos y sus nietos y toda su descendencia tendrán que seguir así per saecula saeculorum. Si por un solo momento tuviera el poder de eliminar esa pobreza de un plumazo, lo haría sin pensar en nada más, y diría “después se verá”. Creo que eso hizo Fidel a su llegada al poder y solo eso, a mi juicio, le da un lugar en los altares.
    Entonces, realmente me dan pena los análisis que no toman en cuenta esto por muy letrados que sean. Algunos hablan de “sistema fracasado” ¿creen acaso que el sistema cubano es más fracasado que uno que mantiene a un elevado porcentaje de personas en la total o parcial (da igual) pobreza, desesperación y desesperanza?, ¿creen que es más fracasado que un sistema donde los ricos (que nadan en dinero, por cierto) cuando ven a una persona (y son cientos o quizás miles) arriesgando su vida para vender algo entre las filas de autos, miran para otro lado? Puede que hoy, diga que es igual de fracasado, pero no más.
    Además, ¿acaso podemos librar de toda culpa al enemigo que nos hostiga desde el primer día?, ¿creen que un país así de hostigado puede decidir libremente qué hacer?, ¿puede estar fijándose en cuánto funcionan o no funcionan las “instituciones” ?, ¿acaso hay espacio para hacerlo con objetividad? ¿Es que ese enemigo ha dejado de existir? No, hoy está en su peor y más agresiva fase.
    Lo estamos viviendo en Latinoamérica, cualquier intento de mejorar un “poquito” la vida de los ciudadanos, esos de los que hablo antes, es vilmente castigado por cualquier medio no importa cuán deshonesto, corrupto o salvaje sea. ¿Tenemos esperanza acaso los latinoamericanos? A veces pienso que otro Fidel haría falta en algunos lugares.
    No digo que la actual sociedad cubana está en sus mejores tiempos, por supuesto que no, desafortunadamente hasta podría decir que está en los peores. También me duele la miseria en mi país; aunque tiene ciertas características diferentes, es también miseria. Tenemos que mejorar ese estado a toda costa, pero no olvidando o minimizando muchas verdades objetivas y concretas.
    No tengo formación en Ciencias Sociales ni en Ciencias Económicas, por eso no puedo refutar varios de los aspectos que se han dicho en este espacio como es debido. Solo me permito recordar algunos puntos que muchos olvidan o con complicidad silencian.
    No me disgustó el escrito de Yassel aunque no menciona mis puntos focales (la miseria y el enemigo imperialista), quizás porque él nació en los 90 y no vivió lo que vivo yo en este lugar. Al contrario, me parece inteligente y convincente lo que dice. Ojalá haya muchos que, como parece ser Yassel, se dedique a aprender de los errores y podamos, a pesar de todo, construir una sociedad realmente mejor para todos. Sin copiar a esas sociedades donde reina la “libertad” y la “felicidad” solo para unos pocos. ¿Fidel multiplicado? Quizás por ahí va la solución.

  22. Yassel, la antigua constitución cubana era única en el mundo al nombrar en el preámbulo a un político vivo. Eso ni siquiera sucedía con las monarquías absolutistas europeas.

    El nivel de culto a la personalidad en Cuba es patológico y tu no haces más que azuzarlo. No te haces a la idea de lo ridículo que resulta ese comportamiento religioso cuando lo contemplan los no creyentes como yo.

  23. Para Fidel Cuba fue su finca privada, jugo a ser médico, agrónomo, ingeniero, político, interventor en guerras extranjeras, exportador de su ideología fracasada a muchos rincones del mundo, en fin fue todo y fue nada, al final la historia lo condenara como destructor de una nación y como el más grande dictador de la isla. Fidel, quizás fe un mal necesario para los cubanos, nos enseño, en el futuro, no podemos creer en falso profetas menos en mesías salvadores, que la libertad es un bien de los pueblos y nadie debe jugar con ella para usarla en su bienestar político, social o personal.

    • Armando su crítica al fanatismo con los profetas autoritarios es válido, pero también se aplica a los cubanoamericanos conservadores que abrazan el trumpismo. Es bueno mirarse en el espejo a cada rato antes de escribir.
      Harold

      • Soy cubano, me preocupa que sucede en Cuba antes de lo que sucede en los EE.UU., basta de mirar al vecino y no mirar nuestros problemas, Cuando arreglemos los nuestros entonces podemos criticar a los demas

      • No puede pretender que su trumpismo y apoyo a causas conservadoras sea omitido en sus posiciones políticas sobre Cuba. Basta ya de escuchar sermones políticos de quienes apoyan a un presidente que ha desmontado las instituciones de su país y violado las normas democráticas, no hay altura moral para darnos lecciones a los cubanos cuando se apoya algo así.
        Harold

      • ¿desmontado las instituciones de su país y violado las normas democráticas?
        ¿Puedes poner ejemplos?

      • Sí, pero se está enjuiciando y evaluando la gestión y el accionar de Fidel. ¿Cómo evaluar el accionar de una persona in tener en cuenta su entorno y sus circunstancias?
        Si Estados Unidos no estuviera constantemente interfiriendo en lo que hace Cuba no solo con palabras sino con hechos concretos a los que no se puede ignorar, entonces entendería su comentario. Pero, se da el caso de que es exactamente lo contrario, no hay día desde hace 60 años que el gobierno de los Estados Unidos no esté pendiente de lo que se hace en Cuba y trate a toda costa de torpedearlo. A mí personalmente, no me dejaron, como jefa de un departamento en un centro cubano, inscribir a ese departamento que dirigía en una organización que no tenía nada que ver con política, una organización que promovía y daba colaboración a investigaciones científicas. Llené la solicitud como otro cualquiera y al poco tiempo me respondieron que no podían aceptarla porque el departamento de Estado prohibía esa inscripción si se trataba de Cuba. Me pidieron disculpas, eso sí, y creo que los organizadores de esa institución estaban ciertamente apenados por el hecho, pero regulaciones son regulaciones. Es un detalle que da idea de cómo han sido las cosas en estos 60 años con respecto a Estados Unidos. ¿Cómo cree usted que se puede juzgar la actitud de Fidel si no se toman en cuenta esas circunstancias?
        Es como juzgar la actitud de un niño que cae en un hormiguero sin tener en cuenta a las hormigas.
        No es que no se puedan hacer juicios de todo tipo pero considero que los juicios no pueden estar libres de esas particulares circunstancias de Cuba, como si no existieran.

    • Rosa:
      Pues parece que a el esas limitaciones impuestas por EUA no le parecia que fueran muy importantes, esto, entre otras cosas, es lo que decia alla por 1985;

      “Hablando con franqueza, las relaciones económicas con Estados Unidos no implican para Cuba ningún beneficio fundamental, ningún beneficio esencial”….

      “Yo pienso que Estados Unidos tiene cada vez menos cosas que ofrecer a Cuba, porque qué azúcar le vamos a vender a Estados Unidos, qué acero, si allí no existe mercado para eso, tampoco para nuestros textiles, a pesar de que hemos construido modernas fábricas y ampliado muchas de las antiguas, y en cuanto al turismo, tenemos más demanda que capacidad. La supresión del bloqueo solo a largo plazo implicaría alguna ventaja, como mercancías, algunos equipos médicos, productos farmacéuticos. Pero no es una cosa trascendental”.

  24. esto me lo ha motivado el comentario de Rosa,el 16 agosto 2020 a las 2:14 PM

    coincido en mucho con su apreciación, repito que mi dolor es el de la esperanza malbaratada, casi un pueblo unánime confiando, dispuesto a sacrificios, agradecidos por la transformación que se obro en él. Para llegar al punto en que esa bondad, esa voluntad del pueblo, empieza a obrar contra el pueblo mismo. Siempre imagino una familia como representación del dilema de cuba, que no es único en la historia, sino repetido, y bien condensado en adagios «de buenas intenciones esta preñado el camino del infierno», «aquellas aguas trajeron estos lodos» «cuando el infierno son los demás el paraíso no es uno mismo» «el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado». El caso de esa familia, es que tuvo un padre y una madre entregados, sabios, protectores, durante la infancia de ese hijo, pero el hijo crece y llega a adolescente, y el padre y la madre siguen tomando todas las decisiones, interviniendo en todos los asuntos, limitando las posibilidades de aprendizaje y desarrollo del hijo, y el hijo es adulto y los padres siguen siendo cada vez el eje, lo importante de la familia, ellos son la familia, el hijo es solo un comodín que les permite ser familia más allá de matrimonio, no puede mudarse de la casa, todo el tiempo depende del salario del padre y la madre, ellos median en todas sus interacciones. A esta altura de la historia de esa familia, el que fue niño feliz ya es un adulto infeliz e incapaz, que se resiente de sus padres, y aquí podrían redactarse otra vez la carta de kafka al padre o el cuento Amor filial de un parricida, de Proust. En la progresión del conflicto los padres dejan de ser buenos a los ojos del hijo y a los ojos externos, y los padres, lejos de ser recordados como garantes de una infancia feliz pasan a ser rencorosa memoria de una posibilidad de vida destruida. Podría estar de acuerdo con un fidel multiplicado si no fuera simultanea dicha replicación, si un nuevo fidel apareciera para relevar al fidel que empieza a envejecer y se obsesiona con prolongar el triunfo de sus visiones, decisiones y razones a pesar de la transformación de las circunstancias. Claro, de estos fideles secuenciales me preocuparía los métodos que emplearían para destronar al anterior, dudas no me caben de que fidel habría sido su más inveterado opositor, pero el exceso de beligerancia en la personalidad de cualesquiera de estos clones hace más que previsible una inestabilidad cíclica bien agotadora para la historia de ese experimento de país. Si aparecieron juntos todos los fideles multiplicados en el mismo país, sería un gran desastre, sin dudas pelearían entre ellos por monopolizar la atención y la conducción de la acción, cada uno convencido de la preponderancia de sus brillantes ideas sobre las de los otros, o por el contrario, cada clon lograría obsesionar a algún otro de la camada con alguna de sus ideas, uno con el pastoreo racional Voisin, otro con la zeolita, otro con la moringa, otro con la biotecnología, otro con la revolución energética, otro con la voluntad hidráulica, otro con la impagable deuda externa, etc..ad infinitum, y así cada cubano tendría que ser abanderado de infinitos proyectos, o cada cubano especializarse en un fidel-proyecto a la vez hasta la extenuación. Una vez escuche a alguien decir que, si las ideas del budismo sobre la reencarnación fuesen ciertas, pues le gustaría que fidel reencarnara como fidel, que volviera al sansara con su mismo nombre y aspecto, para poder reconocerlo rápidamente, y que apenas lo reconociese, pues mudarse a otro país. Era por supuesto una broma, pero que encierra una cuestión filosófica profunda, la de si ya el fin está encerrado, contenido en el principio, la de si, como dicen los viejos, todo está escrito, la de si, como en el cuento árabe sobre aquel que trata de burlar la muerte, un destino acaece ineluctablemente, no importa el devaneo de las circunstancias, pues cualquier acción resultará en una sumatoria vectorial que conducirá a su impostergable consecución. Usted dice que se ve tentada de decir «después se verá», el problema sería cuándo se verá, si a los diez o las veinte o a los sesenta o a los cien años, y además que cantidad de mal es equiparable a qué cantidad de bien. De otro modo se dice «el fin justifica los medios», pero cuál es el fin? cuáles medios?.

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