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jueves, octubre 22, 2020

Despejar la maleza

Por: Yassel A. Padrón Kunakbaeva

El discurso ofrecido por el Presidente Miguel Díaz-Canel ante el Consejo de Ministros el 16 de julio de 2020, parcialmente reproducido en la televisión nacional, y seguido de una Mesa Redonda en la que estuvo presente el Ministro de Economía Alejandro Gil, marca sin dudas un cambio en la manera en la que se plantea la estrategia económica cubana. Uno se siente tentado a decir que se trató de un discurso histórico, pero no se debe pecar de apresurado, es mejor dejar que sea la posteridad la que se encargue de emitir su juicio. De momento, es posible afirmar que las medidas anunciadas van más allá del enfrentamiento a los problemas generados por el COVID-19, pues tienen el potencial para cambiar la fisonomía de toda la sociedad.

Entre dichas medidas, se pueden destacar el fin del monopolio estatal sobre la comercialización agrícola, el aumento de la autonomía de la empresa estatal, la constitución con personalidad jurídica de micro, pequeñas y medianas empresas tanto de capital estatal como de capital privado y mixto, la puesta en marcha del proceso de creación de nuevas cooperativas no agropecuarias, la ampliación del trabajo por cuenta propia y el otorgamiento a todos los modos de gestión de la capacidad para importar y exportar a través de empresas del Estado. Al mismo tiempo, se anunciaron otras decisiones de carácter inmediato que pretenden encarar la acuciante crisis mediante una dolarización parcial de la economía: la creación de tiendas en moneda libremente convertible (MLC) para productos “gama media y alta” y el fin del gravamen del 10% al dólar.

De llegarse a implementar a cabalidad el grupo de medidas que se anuncian para la fase 2 de recuperación post-Covid, es realmente difícil sobreestimar la importancia que ello tendría para la economía cubana así como para el proyecto político de la Revolución, tanto por la audacia en la adopción de transformaciones necesarias como por los nuevos retos que plantea.

En primer lugar, es necesario decir que con este plan económico se le estaría dando un cumplimiento al consenso social plasmado en los Lineamientos, la Conceptualización del Modelo y la Constitución de 2019. Esos documentos abrieron el marco político necesario para transformar de modo significativo el modo en que se entiende en nuestro país la planificación socialista de la economía. Porque de eso se trata: de un nuevo modelo de planificación, que es casi como decir de un nuevo modelo de transición socialista: Alejandro Gil lo reconoce, cuando afirma que el reciente paquete de medidas tiene la premisa de sustituir la planificación basada en métodos administrativos por otra en la que prevalezcan métodos económicos indirectos.

¿Por qué no se hizo antes, si los Lineamientos abrían el marco para avanzar por ese camino?

Pueden esgrimirse muchos motivos, tanto internos como externos. Pero hay algo que es difícil negar: se necesitaba de voluntad política. El propio Díaz-Canel reconoció que muchas de esas medidas habían sido postergadas. Habría que hacer un análisis pormenorizado de todos los factores que hicieron que el escenario favorable a los cambios que primó desde 2011 a 2016 fuera seguido de una época en la que ha primado un espíritu conservador, y no se trata solo de la presidencia de Trump. Al final, resulta que la crisis ineludible que representa el Covid-19 (según pronósticos de la CEPAL el PIB cubano puede caer en un 8% en 2020) puede ser el acicate necesario para que aparezca la voluntad política necesaria.

El salto cualitativo en el modo de entender la planificación es la clave que puede salvar el proyecto político del socialismo cubano, a la vez que le plantea nuevos y desafiantes retos. Algunas personas de pensamiento conservador y prejuiciado verán el camino tomado, que por supuesto traerá una mayor desigualdad social, como una renuncia a los principios socialistas. Pero frente a ese argumento es importante sentar una verdad como un templo: la primera tarea de cualquier proyecto de izquierda en Cuba es superar un modelo de planificación centralizada vulgar e ineficazmente antimercantilista que ha demostrado su fracaso histórico. Frente al peso muerto de ese zombi, es un avance cualquier modelo que ponga en el centro el libre desarrollo de los actores económicos.

Uno de los aspectos más polémicos hacia el futuro será inevitablemente el del papel de la empresa privada, y del empresario, en la sociedad cubana. Por supuesto que eso representa un reto social, cultural y político. Sin embargo, el marxismo crítico, a diferencia del viejo dogma, enseña que el mercado ha existido desde sociedades primitivas anteriores al capitalismo, y que puede existir después del capitalismo. Además, lo que se debe evitar no es en sí la propiedad privada, sino la propiedad privada y privativa del capitalismo, es decir, aquella que deja a la mayor parte de los seres humanos en una sociedad despojados de los medios de producción. Es por eso que el mayor valladar contra una evolución capitalista es el fortalecimiento del sector de cooperativas y de empresas de propiedad socializada en las que los trabajadores puedan sentirse dueños de los medios de producción.

Es importante que se deje atrás una concepción del socialismo que ve con malos ojos la producción de riqueza, cuando esta no se hace dentro de los cánones del viejo igualitarismo. El nuevo paradigma debe ser uno que se proyecte en positivo, hacia la producción de una riqueza cada vez mayor, aunque el objetivo a largo plazo sea que esta se produzca del modo más socializado posible. Es cierto que los partidarios del capitalismo intentarán mostrar cada avance en esa dirección como un desmoronamiento o concesión del bloque socialista, capitalizando así a su favor el proceso de desarrollo social. Pero eso es parte del inmenso reto político y cultural que se avecina.

Como afirmó Díaz-Canel, el mayor costo estaría en no hacer nada.

Aún es demasiado pronto para saber si estas medidas se llevarán a efecto y en qué profundidad lo harían: depende de muchos factores circunstanciales y de que haya una voluntad política sostenida. Pero el solo hecho de que se haya anunciado finalmente el camino hacia la implementación es una victoria.

También es importante que el anuncio haya sido hecho ahora, sin esperar al Congreso del Partido ni a los resultados de las elecciones en EEUU. Eso habla de la fortaleza política de la presidencia, que seguramente está relacionada con la buena gestión frente al Covid-19. Además, es una muestra de voluntad política autóctona, que nadie puede relacionar con una negociación o concesión al gobierno de los EEUU.

Abre una luz de esperanza que el gobierno hable frente al pueblo de medidas tan importantes y largamente postergadas, las cuales han sido defendidas durante décadas por muchos economistas e intelectuales, aun exponiéndose a campañas de desacreditación en su contra por parte de los sectores conservadores. Sin embargo, no se trata tampoco de que el camino a partir de ahora esté cubierto de pétalos de rosa. Por el contrario, todas estas medidas conllevarán un costo social, un aumento de la desigualdad, por lo que el Estado tendrá que hacer un particular esfuerzo para no dejar a nadie desamparado. Esto nos lleva a hablar también de las medidas más inmediatas.

La dolarización de una parte segmentada del mercado, en el que ahora circularán tres monedas, puede tener impactos positivos en la recepción de divisas, pero no puede ser vista como una solución a largo plazo. Porque es incompatible con la justicia social que una parte de la oferta se le haga a la población en una moneda en la cual no es la que se le paga. Estoy de acuerdo con lo planteado por varios economistas en el sentido de que la dolarización parcial debería estar acompañada de un plan de desdolarización encaminado también hacia la unificación monetaria y cambiaria.

El camino que se vislumbra no será sencillo, y queda sin duda mucha maleza por despejar. Deja un gusto amargo en el paladar pensar en el costo social de no haber implementado estas medidas hace mucho tiempo. Sin embargo, creo que es también posible sentirse optimista, pensar que es mejor tarde que nunca, y que el pueblo cubano encontrará una vía hacia la prosperidad con justicia social que tanto se ha soñado.

42 Comentarios

  1. Es una victoria con mucho riesgo donde se esta apostando todo a las remesas del exterior, y hay que recordar que el actual presidente Trump y fuerte candidato a la reelection de un plumazo puede eliminar o disminuir la cantidad de dinero a enviar a traves de WU y dicho de paso esa se recibe en cuc una moneda condenada a la extincion.

  2. Concuerdo con Yassel, yo también me siento optimista y se siente casi como si yo hubiera escrito cada párrafo de este artículo… excepto porque Yassel escribe mucho más claro y elegante jajajaja. Pero también porque yo nunca intentaría ver ideologías en la economía y mucho menos defendería ideología alguna en los enfoques y recursos económicos. Insistir en etiquetas que además han servido, y aún sirven, como herramienta para hacer daño a través de agendas políticas, es cuando menos dudoso y manipulador.
    Una de las cosas que más me ha motivado y gustado es que estas medidas parecen tener una intención pragmática y aterrizada de las condiciones actuales… Llámenme ingenuo, pero me da la impresión que el discurso oficial no solo ha reconocido la importancia y necesidad de la inciativa privada, sino que por primera vez (y ojalá no la única) ha puesto el sentido común por sobre la pureza del «sistema».
    Los que se llaman a sí mismos marxistas y socialistas, temen/odian las desigualdades, pero curiosamente nunca imaginan a los más pobres superando su situación, sino a los más ricos dejando de serlo. Supongo que la lógica sea la inmediatez. Si el rico tiene dinero, pues caramba… que le de a los pobres. Creo que esta «confusión» entre riqueza y dinero es lo que nos ha dañado tanto todos estos años y estar tan metidos en dogmas y definiciones ideológicas, nos hizo olvidar que un buen gobierno no se trata de regalar comida, ropa y casas a los probres, sino de construir y defender una sociedad, un Estado, en el que los pobres puedan dejar de serlo para que ellos mismos consigan toda la comida, ropa y techo que quieran, sin importar si son pobres hereditarios o circunstanciales.

  3. Yassel, de lo único que hablan estas medidas es de que estamos hasta el cuello, no hay divisas, la crisis que se avecina es monumental, no es primera vez que esto pasa, no lo hacen por una lógica ni porque entiendan que hace ratooooo se debió hacer. En cuanto se encuentren con una nueva Venezuela le dan para atrás a todo, digo si es que implementan lo que dicen. Yo vengo oyendo hablar de autonomía empresarial desde no se cuando y lo único que se ha visto es mas controles, que si las OSDE que si esto y aquello, y nada. De cooperativas igual, les tienen terror y que hablar de pequeñas y medianas empresas privadas. Es lo mismo con lo mismo, porque la única verdad es que le tienen terror a perder el poder.

  4. Harold: Intenté varias veces de enviar un comentario y no aparece. Disculpa si se repite.

    • Es normal que un comentario no aparezca, de forma aleatoria a veces salen publicados o van directo la papelera hasta que yo los saque. No es necesario repetirlo ni avisarme. Saludos.
      Harold

  5. Yassel: Siento mucho discrepar contigo. Si partimos de que en el país no existe socialismo por cuánto nunca se resolvió el problema principal que nos distinguiría inequívocamente del capitalismo, tendremos un panorama más que preocupante. Con las empresas estatales llenas de asalariados sin posibilidades reales de alcanzar su emancipación a través de la apropiación del capital y además Medianas Empresas con gerentes privados estaremos frente a una situación de neo-capitalismo reciclado.
    La pregunta del millón de pesos. ¿Por qué el gobierno cubano siempre evitó llegar a la cuestión de fondo? ¿Por qué los recicladores de Lineamientos y Conceptualizaciones estuvieron tan al tanto de no dejar pasar la idea de la liberación de las verdaderas fuerzas productivas? Recuerda siempre que las fuerzas productivas no son un limitado grupo de actores (emprendedores) privados que estuvieron maniatado por 60 años y ahora podrán adueñarse de todo. Las fuerzas productivas son los obreros que están obligados a vender el valor de su fuerza de trabajo. En ningún escrito de Marx propone la liberación de las fuerzas productivas repartiendo los medios de producción al primer postor. La propuesta de Marx es la socialización que se logra cuando el Estado viabiliza la libre asociación de hombres y mujeres para que estos decidan la forma de apropiarse del capital producido. El socialismo soñado no es la preponderancia de improductivas Empresas Estatales porque sencillamente esas empresas al ser absolutamente estatizadas ya no son socialistas. La raíz del problema no se resuelve distribuyendo con mayor o menor justicia. Todo se define cuando se entiende que la dirección es de abajo hacia arriba. ¿Cómo se puede hablar de consenso popular si una idea tan poderosa fué excluida concientemente por los que solo ante la presión popular se vieron obligados a volver a incluir la palabra Comunismo en la Constitución?
    Si el optimismo parte de que hay un intento por salir del inmovilismo entonces en eso estamos de acuerdo.

    • Marxismo (No tan) Callejero, 100% de acuerdo contigo. No sé como Yassel ha caído en la trampa!!

    • Creo que son preguntas válidas, porque llevamos 60 años siguiendo, en papeles y discurso, ideas marxistas. Pero son preguntas inválidas desde lo práctico. El gobierno cubano desde Fidel, jamás ha sido realmente socialista sino feudalista, por tanto no tiene sentido exigirle cambios específicos que por la lógica de su discurso debió haber hecho antes, pero en el práctica simplemente negó.
      Yo entiendo que se sienta confundido y tal vez… un poco traicionado. La distancia entre lo que el discurso siempre dijo y lo que podían hacer según su «ideología» parece mucho menos que entre ese mismo discurso y lo que «parece» que pretende hacerse. Pero si lo mira desde el punto de vista práctico… Pudiera ser que (siempre y cuando se establezcan las leyes y mecanismos que nos estamos imaginando) incluso las ideas marxistas sobre la propiedad puedan demostrar su valía. Teóricamente, ahora los cubanos podremos adoptar divrsas formas organizartivas para la producción de riqueza: cooperativas, empresas privadas, empresas estatales y estructuras mixtas. No veo por tanto una discrepancia mayor entre lo que usted reclama y lo que «parece» que será el nuevo contexto. Veo con optimismo, la posibilidad de que los ciudadanos cubanos participen ¡al fin! en la economía de la manera que siempre debieron hacer y de la manera que el sentido común indica: la economía no es estatal ni privada, la economía es ciudadana.
      Deberíamos preocuparnos más por el sistema de leyes que dará sustento a todo este nuevo esquema y adoptar una postura de cambioo y reformas dinámico para que no se repitan los mismos errores que ya son conocidos en Cuba y en el resto del mundo: tráfico de influencias, monopolios, corrupción… Las leyes deberían pasar a ser la niña de los ojos de la vida nacional y la asamblea y los gobiernos locales deberían por fin trabajar como nunca lo han hecho, prácticamente en sesiones perennes si hiciera falta

      • Justamente es ahi donde está el problema: la Ley son ellos, ni mas ni menos. No es lo que aparece en la legislación escrita y publicada. Es lo que ellos consideran. Para eso es el poder que detentan y en estas circunstancias de un órgano superior a los poderes del Estado como lo son los órganos superiores del PCC, entonces no puede haber un Estado de Derecho de ninguna manera.

      • @Jagger Zayas Querol
        Y sin embargo… ahora es cuando la ciudadanía, los cubanos y no los dirigentes, más pueden hacer valer sus derechos e intenciones. El gobierno monopolizó incluso la voluntad nacional: leyes, instituciones, procedimientos, economía. Nuestros abuelso y padres y muchísimos de nosotros, dejamos actuar al gobierno con toda confianza y el resultado ha sido que no solo no ha funcionado, sino que resulta difícil desentrañar los límites del poder de decisión ciudadano, del gobierno, del Estado y del Partido. En el imaginario común y en la práctica, todo es un bloque monolítico dónde los vicios del poder se han asentado como si fuera natural tal aberración del sentido común.
        Este 16 de Julio, el gobierno no ha hecho más que reconocer indirectamente que se le acabó la cuerda a ese esquema. Ha dejado un cabo para que, al menos desde lo económico, los cubanos tengamos un asidero en la vida y la ruta nacional. Es poco, está claro, pero qué tanto sea en la práctica y en el mediano y largo plazo, dependerá de la legislación y del provecho que sepamos sacarle al nuevo contexto. Especialmente porque no es lo mismo renunciar a lo que nunca se ha tenido, que prescindir de lo que se ha construido. La Cuba de hoy y los cubanos(los más de 13 millones en todo el mundo) somos muy diferentes a la de 1959, también diferentes son los líderes actuales y la manera en que se conducen.

    • Tema super interesante, las medidas responden a la interpretación de la realidad objetiva Cuba hoy necesita comprar gran cantidad de productos en el exterior, eso no va a cambiar de la noche a la mañana hace falta liquidez. Siempre en mis reflexiones personales me ha parecido una tarea imposible que un país con una economía tan débil y con una ideología como la nuestra, pueda sobrevivir en un mundo donde las condiciones las pone el capitalismo globalizado, por eso hay que hacer concesiones constantemente.

  6. El cuadro general: El presidente designado Miguel Díaz Canel anunció frente al Consejo de Ministros un grupo de medidas para intentar sacar la economía cubana del hueco. Las existencias de divisas del país se agotan aceleradamente y muy pocos están dispuestos a otorgar líneas de crédito a un gobierno tradicionalmente mal pagador. A nivel mundial tampoco el horno está para galletitas. Las principales economías del mundo ya viven una recesión en la práctica debido a los efectos del COVID-19.

    Obligado a carabina : En vez de concebir planes continuados para mantener oxigenada a la economía, los gobernantes cubanos siempre se han abstenido de hacer lo que saben funciona por motivos estrictamente ideológicos. Han mantenido por 61 años un modelo disfuncional a pesar del bloqueo gringo, a saber, un bloqueo interno que ha facilitado la destrucción paulatina de la industria, la agricultura y los servicios e impedido que las fuerzas productivas se expandan y creen riqueza. Ese bloqueo interno ha sido, sin lugar a dudas, el mejor ayudante del bloqueo externo.
    Solo cuando el agua les llega al cuello es que intentan hacer algo. Y siempre lo han hecho mal.

    Lo que se dice: El plan no va a funcionar. Para que funcione hay que sacar del medio a las ineficientes entidades estatales y permitir que las empresas privadas que surjan hagan negocios directos con los proveedores internacionales. El plan no está jurídicamente definido y poco o nada se sabe de las garantías que tendrán los nuevos empresarios. ¿Les van a quitar su dinero cuando se «enriquezcan» como siempre ha sucedido?

    Un segundo aspecto: Si dos monedas ya eran un problema, ¿qué tal ahora con tres?

    El gran pecado del «nuevo plan»: El gobierno cubano será quien dicte las pautas a seguir y va a ser quien dirija toda la actividad comercial. En la práctica va a seguir jugando un papel central. Fracaso garantizado.
    Más bien, ¿por qué no se descentraliza toda la economía para que los actores tengan más libertad de movimiento? ¿No es mejor ponerse rojo de una vez que rosadito muchas veces?

    Por qué es importante: Descentralizar la economía borraría instantáneamente del mapa el ejército de burócratas y tecnócratas que tanto daño han hecho y hacen al país. Además, ello imprimirá la velocidad necesaria eliminando el «sin prisa» que posterga todo a tiempos indefinidos. El gobierno solo estaría pendiente de la legalidad de las operaciones comerciales y del cobro de impuestos. Es así como funcionan las principales economías del mundo.

    Lo que se necesita: Menos palabrería y politización y más acción ¡ya!
    No sería esta la primera vez que algunos se ilusionan para terminar desengañados ante tanta inercia. Si el gobierno cubano en verdad quiere cambiar el desastroso rumbo económico que ellos mismos escogieron, entonces debe emprender acciones completamente diferentes a las tradicionales.

    • El costo político: Ninguno. Cero. El gobierno cubano no debería temer el permitir que el pueblo se empodere, que las tiendas se llenen de artículos y que el campo comience a producir. Tampoco a que los servicios sean eficientes.
      Lo peor seria dejar las cosas como están hasta que la gente no pueda más y reviente.

      Pero: Todo plan económico debe ir acompañado de garantías políticas. La gente debe tener derecho a expresarse y asociarse sin temor a sufrir persecución por ello. El gobierno debe aceptar que puede ser criticado y debe retroalimentarse de la opinión popular. El gobierno es el servidor del pueblo, no su dueño.
      Cuba no pertenece a grupo familiar o partido político alguno, si no a todos los cubanos. Un gobierno no electo por el pueblo solo tiene la obligación de responder a quienes lo pusieron allí, no al pueblo.
      Ruego al presidente Díaz Canel que no tenga miedo. Esto no va de «derrotar al imperialismo», si no de derrotar la improvisación, el corta y clava, la retórica paralizante, la escasez y el desabastecimiento generalizados, la incertidumbre, el deseo de los jóvenes de abandonar su país, el dejar todo para después.
      A pesar de estar en las antípodas de mi ideología el presidente Canel contaría con mi apoyo si de verdad usara su alto cargo para implementar los cambios que Cuba necesita y pide a gritos. Ha llegado, aunque tarde, la hora de actuar con honestidad poniendo los intereses de toda una nación por encima de intereses mezquinos.

      • Y a todas estas: ¿ Dónde está nuestra Asamblea Nacional?¿Por qué no se reunió en su sesión ordinaria del verano, quizás con un formato más reducido?¿Ninguno de nuestros diputados percibe la urgencia de la situación económica actual? ¿Si se reunió el Buró Político y el Consejo de Ministros por qué no lo hizo el Consejo de Estado cómo representante de la Asamblea y del pueblo? ¿Por qué no partió de esta Institución la iniciativa?

      • Alejo, si hablas de la misma ANPP que yo conozco, su única función será aprobar por unanimidad cualquier cosa que baje de arriba.
        Mejor que ni la convoquen. ¿Para qué?

      • Plenamente de acuerdo contigo, Castellanos. A pesar de que fueron intervenciones muy conservadoras, y estuvo hasta bastante fuera de sí nuestro presidente, las medidas que al final anunció Alejandro Gil en la Mesa redonda me produjeron alegría y sorpresa. Estado que no demoró es esfumarse al escuchar las condicionantes que promulgó el siempre sosegado Ministro Marmierca. ¡Ojalá se logre el fin anunciado para bien de Cuba y de su Revolución!

  7. Yo realmente, mas que un paquete de medidas, veo una sola medida: la de la dolarización de las tiendas y su complemento de eliminacion del gravamen.
    El resto más que medidas constituyen una declaración de intenciones, que ya se ha hecho antes, y siempre se ha incumplido. Se necesita tiempo para tener una visión clara, porque da la impresión de que todo esto se hace más por tener el agua al cuello que por un convencimiento real de que es lo más positivo.
    Después de tantos años de estudio de la implementación de los Lineamientos, el hecho de que la exposición fuera hecha de manera tan generalista y en forma «de estamos estudiando», no invita al optimismo.
    Los estudios sociales en nuestro pais son secretos, pero percibo que despues de la euforia inicial de apoyo, en la medida en que se digiere todo, se va curvando el optimismo. Y aún no han empezado las tiendas donde unos podran comprar y otros no.
    Esta es una jugada muy peligrosa, podría decir valiente con relación a la opinión publica, que solo puede haberse tomado bajo una presion financiera terrible.
    Es muy sintomático del estado de cosas que la emigración a la que un dia hace 40 años dijimos que no los queremos, no los necesitamos, aporte mas al pais que casi todos los ministerios juntos y que la unica medida concreta apunte en el sentido de dinamizarese aporte, mientras que las demas cosas «se estudian».
    Quizas en otro momento valga la pena analizar qué mensaje se manda a los jovenes si la salvacion del pais y del proyecto social dependen de un dinero que no se genera en el pais, porque ademas del pais y el sistema, las personas y las familias tambien se juegan mucho.

  8. Es cierto que las medidas podrían ser el inicio de la destrabazon de la economía y aún así, falta demasiado.
    Sin embargo, las innumerables «promesas, decisiones y acuerdos» incluso de los Congresos del PCC, que a lo largo de nuestra historia reciente se han incumplido, hacen dudar objetivamente que este «inicio» sea lo que se ha dicho y no sea una reacción coyuntural para que la empecinada cúpula gane tiempo para volver a lo mismo.
    Por eso, el escepticismo popular predomina sobre el optimismo que ostenta Yassel y muchas personas en nuestro pueblo. Como dice el autor y los demás, el tiempo sera el que dirá.
    Cuando el relevo generacional arribe verdaderamente al núcleo de dirección de nuestro país y se superen los dogmas y los prejuicios ideológicos que hacen tan conservadora y temerosa la voluntad política, entonces renacerá la fe en el futuro y en la voluntad de cambios y esperemos que, aunque se haya suprimido del texto de la Constitucion el artículo de la supresión de la explotación del hombre por el hombre, no se le abone el camino, bajo el pretexto de incorporar todas las formas de propiedad, al capitalismo salvaje que nos retrotraiga 60 años pero con el capitalismo Monopolista de Estado en alianza con los nuevos burgueses que compartan con ese Estado la explotación de nuestro pueblo.

  9. El mayor costo seria no hacer nada, es verdad!

    Pero como han dicho otros autores y usuarios del blog….. ¿Se hacen esto debido a la terrible situación económica que atraviesa el país? Si, todo parece indicar que si, es decir se toma acción cuando el agua esta donde quiera en el bote y entonces le tratamos de poner un parcho pequeño.

    ¿Nueva estrategia económica? Más de lo mismo
    Eso sí, las nuevas medidas definirán ciudadanos de primera y segunda categorías, según su acceso o no a los codiciados dólares. Incluso el principio que reza “De dada cual según su capacidad, y a cada cual según su trabajo” —prescrito en el artículo 65 de la Constitución—, pierde parte de su esencia.

    Otros principios expuestos por el ministro Gil clasifican como consignas que se repiten una y otra vez, y no acaban de concretarse. Decir, por ejemplo, que se dotará de mayor autonomía de gestión a la empresa estatal pudiera parecer como un chiste de mal gusto. Porque mientras no se eliminen los eslabones intermedios entre las empresas y los ministerios —dícese los Órganos Superiores de Dirección Empresarial (OSDE), y las Juntas de Gobierno—, es casi una quimera pensar en la referida autonomía.

  10. Como en su momento ocurrió con la reticencia a eliminar el famoso gravamen del 10% al dólar sucede actualmente con el asunto del comercio exterior. Para nuestra economía, pequeña, abierta y tan dependiente de los flujos externo este tema no es un problema menor. Alguna «mano peluda» insiste en mantener el monopolio de las importaciones y exportaciones en manos del Estado. Las experiencias más recientes muestran que estas empresas estatales gestoras del comercio exterior en realidad lo entorpecen con trámites y precios desestimulantes para cualquier potencial importador/exportador. Si encima los empresarios no podrán disponer a plenitud de los dividendos resultantes de su actividad exportadora, la fórmula para el fracaso está garantizada. ¿No sería más lógico e inteligente, en aras de sortear un bloqueo con su persecución financiera, permitir a las personas jurídicas no estatales realizar estas actividades directamente con sus nombres y apellidos, en vez de insistir en empresas estatales muchas de ellas sancionadas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos?¿No estaría más acorde con lo que se pretende, evitar estos mecanismos de «acorralamiento» de las divisas y en su lugar brindar estímulos para la reinversión nacional que eviten la acumulación y la exportación de capitales? Si no se reforma todo el mecanismo el «encadenamiento» una vez más se trabará…

    • Lo que dices es muy importante, Alejo. De hecho, es clave.
      Y una vez más: no se pueden obtener y/o esperar resultados diferentes haciendo siempre las mismas cosas. Así definió Einstein lo que la locura es.
      Como bien planteas hay un montón de empresas estatales cubanas sancionadas por el Dpto del Tesoro de los Estados Unidos. Si el gobierno cubano quiere de alguna manera «burlar» el bloqueo gringo va a tener que permitir la aparición de compañías privadas nacionales con personalidad jurídica que salten al concierto del comercio internacional, si bien no tanto para «engañar» a los gringos al menos para dinamizar los procesos comerciales y hacerlos más efectivos rápidos. Muchos proveedores internacionales que hoy no están dispuestos a comerciar con el gobierno cubano lo estarían si de compañías privadas cubanas se tratase. Es un hecho.
      La aparición de compañías privadas nacionales sería un buen punto de partida para presionar a los Dptos de Comercio y Tesoro de los Estados Unidos para que reorienten su política de sanciones.
      Pero el partido único lo vería como una «derrota frente al imperialismo» y entonces…
      Y como resultado colateral tendríamos que a las empresas estatales no les quedaría otra que ser eficientes porque el sector privado les va a apagar la luz en un abrir y cerrar de ojos. O se ponen las pilas o desaparecen sin dejar rastro.
      Hasta ahora esas empresas estatales han estado ahí lo hagan bien o mal porque sencillamente no han tenido competencia y la mayoría son subvencionadas por el gobierno.
      A Díaz Canel, si quiere que su plan salga adelante, no le queda otra que cambiar las reglas del juego o irse al grupo de los fracasados.

  11. Con el mayor respeto como siempre. Invito a la formulación de una propuesta menos facilista que la que hace el gobierno cubano. La audacia triunfa, la repetición de lo viejo, al final, fracasa. Venir a convencernos ahora de que en la Cuba capitalista vivíamos en el paraíso terrenal es cuando menos ridículo. Intentar demostrar que en la Revolución todo fué una mierda denota desconocimiento de un mundo que en los últimos 60 años fué capaz de mayores barbaridades que las cometidas aquí. Si es que se desconocen las propuestas sobre una economía democrática se podría hacer un listado con algunos autores que le pueden ayudar a tener miras más amplias. Si hay algo que nos puede empequeñecer como cubanos es esa tendencia a tomar trillo por camino. Las dificultades se enfrentan por el medio de la calzada y no tomando atajos sin advertir las consecuencias inevitables de esa decisión. Hay que sopesar todos los factores para hacer propuestas posibles y racionales. Miren primero nuestra realidad profunda, lo que ocurre hacia dentro. Cuando uno mira solamente hacia afuera puede quedar deslumbrado con lucecitas que para mantenerse encendidas necesitan, casi siempre, mezclar petróleo con muchas lágrimas o algunas muertes. El modelo capitalista no es una solución a largo plazo para la nación. Cuba necesita un laissez faire, laissez passer pero para encauzar la tendencia humana principal que es la lucha por la libertad. Una libertad para todos y no para un grupo de elegidos por más pan que repartan a los «perdedores» de siempre. Seguir confundiendo Socialismo con socialismo de Estado es consecuencia de escuchar solo un discurso por años y años aprendido por tanta reiteracion. Comprendo a los que muestran euforia. Es posible que por aquello de escuchar los mismos errados conceptos que los frustraron, se sienten traicionados y ahora se ven inmersos en un complicado proceso de conversión hacia su antítesis ( la privatización capitalista). Es lógico no saber que proponer mientras intentan sacarse el anzuelo que mordieron por desconocimiento de que otras vías son posibles.

    • Amigo Marxismo callejero: también desde el más profundo respeto hacia su persona e ideas, debo decirle que estos no son tiempos de ponerse a teorizar sobre sociedades futuras que nadie sabe cómo se construyen.
      Lo que usted plantea es semejante a los pocos y raros elefantes blancos, en verdad muy bonitos pero inútiles para los campesinos hindúes. Por alguna razón ese tipo de elefantes no trabaja.
      En Cuba ahora mismo la gente está pasando hambre y no hay ni donde amarrar la chiva. Estamos necesitando echar mano de lo que funcione, no de lo que creemos va a funcionar sin existir siquiera un solo caso que sirva de precedente.
      Lo que quiero decirle, y de nuevo con todo el respeto del mundo, es que sus puntos tienden a paralizar en vez de impulsar los cambios que Cuba necesita ahora mismo.
      Cuando esta situación cambie y el cubano tenga algo decente que comer, entonces con seguridad habrá llegado la hora de vindicar a Marx, Engels y toda la constelación de pensadores marxistas que soñaron una sociedad tan maravillosa como la que usted nos cuenta.
      Usted no debería dar clases de natación a quien se esté ahogando, si no sacarlo del agua para que no muera.
      Reciba un saludo.

  12. Lo que yo he notado es que casi todas las reformas, cambios o cosas nuevas que se hacen en Cuba, tienen como principal propósito captar billetes desde el exterior, fuera a partir de los cubanos o de personas de otras nacionalidades. Cuando Raúl Castro dijo que habían prohibiciones que hacían más daños prohibiendolas que permitiendolas, se refería a que permitiendo que las personas comunes en Cuba tuvieran sus teléfonos celulares era mucho mejor que negarselos tomando en cuenta que quienes les iban a pagar los servicios iban a ser, principalmente, los cubanos del exterior. Y así también otras muchas cosas más que se han implementado para sacarle el billete a los que están afuera; prácticamente no hay nada que se haya hecho sin que se estuviera pensando en sacarle una buena partida a los cubanos que viven en el exterior. De manera que si no fuera porque hay muchos cubanos viviendo afuera, en Cuba no hubiera ni teléfonos celulares, ni tiendas por divisas, ni paladares, ni nada.

  13. Pero peor es mostrarle, desde lejos y sin mojarse tan siquiera los pies, al que se está ahogando, un salvavidas que no están dispuestos a tirarselo.

    • Jagger, y me pregunto, pues se que usted también lo ha comentado en otras ocasiones, por que no se les paga a los jubilados en Cuba de manera electrónica para que se evite las largas colas que deben de hacer para cobrar el dinero, las veces que tienen que regresar pues a la primera o a la segunda no se le pudo pagar por justificación 1,2, y 3, etc. Que tal si el gobierno de Cuba prioriza tiendas para los adultos mayores y que ya jubilados puedan ir y comprar con tarjetas electrónicas los alimentos necesarios sin necesidad de hacer esas colas kilométricas que todos conocemos. ¿Hasta cuando tendremos que ver la hambruna y terribles condiciones de vida que tiene el adulto mayor en la isla?

      Me parece que los intereses son otros, y las prioridades también.

      Saludos.

  14. Castellanos: Para mí es tan incierto lo que usted y el gobierno proponen que para poder ser implementados a raja tabla (hablo de la privatización rampante) solo sería posible si se logra contener una rebelión popular. Para no llevarlo tan tenso y acercarme un poco a su posición lo invito a leerse Más alla del capitalismo de David Schweickart. Si usted vive fuera de Cuba y ya pagó su alquiler no dude en comprarlo que solo ronda los 30 USD. Si avanza un poco le propongo adentrarse en Abraham Guillén. Los dos estuvieron en Cuba y los dos tienen cosas que decirle. Le sugiero ver las cosas positivas del Elefante blanco que en realidad yo le veo pocas a la Hiena amarilla.

    • Y yo le propongo que le regale a una cubana de a pie y madre de familia Más alla del capitalismo de David Schweickart, convoyado con alguna obra de Abraham Guillén para que dé de comer a sus hijos y ella misma pueda llevarse algo a la boca.
      Estoy seguro que se lo agradecerá eternamente.

  15. No se preocupe que ya le hice esa misma sugerencia a unos amigos que están preparando ollas comunes en Londres y le aseguro que no solo son madres de a pie las que están haciendo cola para comer.

    • Esto es «para ganar tiempo» y si llegan las elecciones en EEUU y Trump vuelve a ganar, entonces pasan al plan 2040.

  16. Le eta’t c’est moi. Le gatopardisme est arrivé.

    Ojalá me equivoque, pero mi optimismo por estos anuncios de cambios, no pasa de ser un estado eufórico lleno de esperanzas y de fe en el futuro promisorio que añoramos, no tanto para muchos de nosotros sino para nuestros hijos y nietos y demás descendientes que decidan afincar raíces aquí confiando en una prosperidad prometida y nunca cumplida. Ya está película la hemos visto y quién me dice que esto no sea un remake gatopardista. No sé si todos tenemos la misma percepción del momento en que estamos viviendo, yo siento que nos estamos jugando todo a una sola carta.
    Todo parece, en sentido general, que estas decisiones postergadas siempre, transitan por los cauces enunciados y consensuados previamente. Pero en la letra pequeña se observan frenos y escollos que sin proponérselo pueden dar al traste con los objetivos perseguidos y me refiero al afán protagónico y monopolizador del Estado en pretender controlarlo todo. Ya va siendo hora de que el Nuevo Estado Socialista se dedique a las cosas realmente importantes del país y el bienestar de los ciudadanos. El éxito en el manejo de la Pandemia le da un aval extraordinario al gobierno. El desarrollo y perfeccionamiento de la agricultura, la industria, la defensa del país sin distracciones en otras actividades, la educación y las Relaciones Exteriores deben seguir siendo objetivos prioritarios de la gestión de gobierno. Solo como ejemplo la Asamblea Nacional del Poder Popular debería dedicarse a tiempo completo a redactar un nuevo Código de Comercio que sustituya, al fin, el Código de Comercio de España, hecho extensivo a Cuba por Real Decreto de 28 de enero de 1886 firmado por S.M. la Reina Regente Doña Cristina de Habsburgo-Lorena, viuda del Rey Borbón Don Alfonso XII, vigente en Cuba desde el 11 de mayo de 1886 y hasta nuestros días. Obsoleto, enmendado, modificado y zurcido cuerpo legal que ha esperado 134 años sin ser sustituido por una actualizada legislación. ¿Es con este vetusto Código de Comercio que se pretenden crear, establecer y organizar las nuevas micros, pequeñas y medianas empresas privadas y estatales?

    Y en cuanto al miedo a la economía de mercado debemos escuchar a quienes llevan muchos años aprovechando sus mecanismos sin renunciar a sus ideas y sí pensando mucho en su pueblo: “Vietnam ha tenido grandes logros con la puesta en marcha desde 2001 de la economía de mercado… En casi 20 años unos 30 millones de vietnamitas salieron de la pobreza. La economía de mercado, en sí misma, no puede destruir el socialismo, pero para construir con éxito el socialismo es necesario desarrollar la economía de mercado de manera adecuada y correcta» Nguyen Phu Trong. Secretario General del Partido Comunista de Vietnam. Conferencia Magistral en la Universidad de La Habana. Marzo de 2018. Posteriormente asumió como Presidente de la República Socialista de Vietnam.

  17. Onelio y Benavides: Más que respeto por ustedes pero les tengo una pequeñita historia. Tengo un amigo Francés que dirige una fábrica de acumuladores. Mi amigo fué a China para negociar con el dueño privado de la más gigante empresa productora de estos accesorios. El muchacho(emprendedor) tenía 28 añitos y mostraba mucho desenfado al explicar su triunfo. Resulta que mi amigo le preguntó por qué se permitía tanta emanación de gases con plomo dentro de la industria y el nuevo rico le contestó que al que no le gustara sabía por donde irse porque «…en definitiva allá fuera hay una fila de trabajadores esperando por un puesto aquí adentro». Mi amigo quería seguir para Vietnam pero no lo hizo. «Es la misma mierda» – me dijo. El enriquecimiento a costa de la vida de los muchos es contrario a la idea Martiana de «…todos y por el bien de todos..» Si me demuestran lo contrario yo también me sumo a la filosofía del Gatopardo.

  18. Ya yo no tengo esperanzas de ningún tipo. El discurso fue bastante emotivo, me dió un poco de pena. Realmente DC no se proyectó de un modo diferente a como se ha comportado el PCC en los últimos tiempos. Algo bueno es q tomó el discurso de el bienestar animal y de el matrimonio igualitario pero lo hizo de un modo discreto. A veces creo q nuestros dirigentes no están a la altura del momento. Y los de la base ni siquiera se dedican a hacer política. Cuba es un país sin política, sin educación y sin economía. Recuperar la economía nos podrá mantener vivos pero es una vida sin sentido. Los marxistas-leninistas se han apropiado de todo, de la prensa y ahora la prensa es estéril, de la educación y la educación es estéril, de la política y los miembros del partido son fantasmas sin opinión, sin iniciativa. Saben q si se quejan los corren. El partido es un instrumento de dominación. Por eso lo q se cambió fue el maquillaje pero sigue siendo el mismo mono. El sistema de nadie.

  19. Todo el desarrollo en Cuba desde un poco antes del desmembramiento de la URSS es una nueva validación del dicho; «el socialismo es el camino mas largo entre capitalismo y el capitalismo.»

    Hablando en treminos simples y claros, el capitalismo es la economia de mercado, punto. Lo demás es el sistema político predominante, que puede ser o no democrático. China y VietNam son capitalistas, unipartidistas y por lo tanto, no democráticos. Ahora bien, la democracia no es un bálsamo mágico que elimina todo lo malo e injusto en una sociedad, pero cuando esta se une a una buena cultura política de la población, un sistema judicial independiente y una prensa libre, existen al menos los instrumentos básicos para canalizar las contradicciones sociales y económicas e ir corrigiendo la sociedad.

    Cuba necesita abrazar el capitalismo, que es el sistema económico que produce, si no hay producción no puede haber distribución de nada. El quid está en organizar un sistema de impuestos tal que sin desestimular la productividad, permita recaudar para ir ayudando a paliar las inevitables diferencias sociales que surjan y ofrecer servicios públicos de calidad aceptable. Esto no se va a lograr en un día pero, si la gente ve que puede realmente mejorar por sus propios medios y que los recursos son administrados con limpieza,van apoyar. En Cuba hoy, lo que falta es la esperanza.

  20. Muchas, muchas palabras, pero hay que ver los resultados en mejoria de calidad de vida para la gente más desfavorecida. ……y que no sea para dentro de 60 años, por favor…..

  21. Que alguien nombre una frase de Marx donde defienda la igualdad. El Marxismo no defiende la igualdad, sino que lucha contra lo que considera explotación del hombre por el hombre.

    Se parece, pero no es lo mismo. Porque el fin de la «explotación» no tiene por que conducir a la igualdad.

    La igualdad la defiende la socialdemocracia, y además la consigue, ya que las sociedades europeas occidentales son más igualitarias que Cuba.

    Y aquí tenéis el motivo clave por el cual yo no soy marxista.

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