La solidaridad política hace, con muchísimo menos recursos que la ayuda humanitaria, lo que el sentido común de justicia, dignidad y valores humano mandata
Hace tiempo vivimos tiempos difíciles, necesitamos afinar las preguntas que nos permitan resistir y sostener la materialidad y el espíritu de la soberanía.
Cuba tiene que buscar el camino de sus reformas o de lo contrario todos arriesgamos un inadmisible retroceso que no nos merecemos después de tanto sacrificio.