Sin docentes, la escuela pública es solo un edificio donde se almacenan estudiantes. Sin suficientes personas que enseñen, y si estas no están bien preparadas para enseñar y acompañar a aprender, no hay educación institucional, no hay sociedad organizada, no hay ciudadanía, no hay futuro.
El habla cotidiana en Cuba está muy marcada por el uso de eufemismos. Algunos forman parte de la comunicación frecuente y hasta se han convertido en parte de la norma lingüística identitaria.