Soy un sobreviviente de verdad. Por lo menos, sin comer no me quedo. No soy millonario. Como mismo hoy tengo miles, luchados, no sucios, y mañana no tengo un quilo. Pero vivo en cualquier dinastía. Conmigo no hay nada de eso. Yo nunca me voy a morir de hambre.
Imaginen que Elon se enamore de Cuba y de los cubanos. Que dirija pa´ca´ todos sus satélites y nos dé Internet gratis. Que ponga paneles solares en todas las casas. Que los almendrones sean eléctricos
A mis amigos que están intentando construir su muy particular fortuna en medio de la Cuba en crisis que todos conocemos, les doy las gracias por enseñarme, y les deseo la mejor de las suertes en este viaje
No fue solo el huracán. Hay mucha pobreza acumulada durante años, me digo. Dónde están las no-sé-cuántas medidas que se tomaron para estimular la agricultura
Sé que muchos van a marcar el NO como voto de castigo a la mala gestión del gobierno. Comparto sus razones, pero no esa decisión. Todavía hay tiempo para leer el Código de las Familias.
Hay calor, hay dengue y los mosquitos molestan más que una piedra en el zapato. No hay ni corriente ni dinero ni tenis para mi hija. Con los zapatos muy justos, nadie anda a gusto. Justos no, apretados. Tres tallas menos.
Ya sea esculpida en mármol o fundida en bronce, los cubanos queremos ver ese pedazo de nuestra alma representado en algún lugar de la ciudad de Matanzas.