Si las cosas siguen como van, cada vez me convenzo más de que, a la corta o a la larga, serán esos que desde arriba deciden sin contar con los de abajo, los que paguen el precio.
«¿Qué es la felicidad?», vuelve a preguntar MG y yo dije que no tengo una repuesta, que aún la estoy construyendo. De los guajiros, en sentido general, tampoco sé. Habría que preguntarles uno a uno.
o llevo las estadísticas, pero he visto que mi experimento social en el transporte público ha sido todo un éxito: antes de terminar el viaje los rostros se aflojan, cambian.
No me hice una selfie, así que tendrán que imaginarla: en lo más alto de la calle Cuba (como si fuese el Pico Turquino), un flaco sonreía optimista. ¿Subí a ver el sol desde lo más alto de la calle Cuba para encontrar algún tipo de felicidad auténtica y renovada?