|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Los que no tienen trabajo
Fue noticia esta semana la preocupación del gobierno ante el desinterés, especialmente de los jóvenes, por las ofertas de trabajo que ofrecen las instituciones y empresas estatales.
El diario Granma publicó una entrevista este 7 de mayo con Ariel Fonseca Quesada, director de Empleo en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). Al día siguiente, el programa de televisión Hacemos Cuba estuvo dedicado al mismo tema, con el título «Estrategias para reincorporar personas al estudio y al trabajo».
Fonseca dijo a Granma que es «imprescindible» que las personas desempleadas trabajen, en particular en medio de la actual crisis económica. Granma señala, para justificar esta preocupación gubernamental, que «un amplio porciento de los comisores de delitos son desvinculados del estudio y el trabajo».
El funcionario reveló la importancia que le da el gobierno al aparentemente pequeño número de desempleados existente (1.6%), y declaró que existe un plan gubernamental que implica tanto a la administración central del Estado como a los gobiernos locales para incorporar a las personas al trabajo.
Como estrategias para facilitar la solución de este problema, Fonseca mencionó la implementación del Servicio de Gestión de Empleo Local y las «ferias de empleo», que incluso se realizan con alcance nacional.
El empleo informal es otra preocupación de las autoridades, en particular por la relación que tiene con «el cumplimiento de las obligaciones tributarias».
El texto publicado en Granma afirma que la Oficina Nacional de Estadísticas e Información posee datos actualizados sobre la ocupación, en particular sobre la cantidad de trabajadores informales, pero no revela las cifras.
Asimismo, en el programa Hacemos Cuba, también estuvo presente Ariel Fonseca Quesada. Ante la pregunta del presentador Humberto López sobre si era obligado trabajar en Cuba, el representante del MTSS respondió que se trataba de una «obligación moral pero no legal». En adición afirmó que el Estado estaba tratando de que el trabajo «sea la fuente principal para satisfacer las necesidades del trabajador y su familia».
En el programa también se habló del empleo informal y las problemáticas que trae aparejada, como la evasión fiscal y el trabajo en condiciones de explotación. Unido a esto se explicó que, bajo las nuevas regulaciones, el Estado no es la única fuente de empleo formal, pues se puede laborar en el sector privado, ya sea como asalariado o como autónomo.
El espacio culminó con el presentador avisando una próxima emisión en la cual se abordaría qué harán las autoridades con quienes decidan no trabajar para vivir, según él «del invento dañino, de la gracia que proporciona que otros trabajen».
Pero estos no fueron los únicos espacios en la prensa estatal que trataron el tema esta semana. El periódico provincial Sierra Maestra en Santiago de Cuba informó sobre un proyecto, comunicado por Manuel Falcón, gobernador santiaguero, en una reunión extraordinaria del Consejo Provincial, y más tarde retiró la nota de su sitio web. Se trata de un censo laboral, casa por casa, con el objetivo de ofrecer empleo a quienes no estudien ni trabajen formalmente.
Por su parte, el diario Escambray en Sancti Spíritus publicó una nota sobre las ferias de empleo en la provincia en la cual entrevistó a Yaiselín Quesada López, subdirectora en la Dirección Provincial de Trabajo. La funcionaria declaró que «actualmente existen plazas vacantes en varios sectores debido al envejecimiento poblacional, a la migración externa e interna, entre otras causas. Necesitamos fuerza de trabajo, pero a veces las opciones que existen en los burós de orientación laboral no resultan atractivas y las entidades tienen mejores propuestas».
Esto significa que la cantidad de personas «sin vínculo laboral» preocupa a las autoridades cubanas. El desempleo en Cuba se mide por la cantidad de personas que declaran no encontrar empleo en la Encuesta Nacional de Ocupación, pero no tiene en cuenta quienes no desean encontrarlo.
Sobre quienes no han buscado tener un vínculo laboral no hay cifras oficiales actualizadas, el último dato aproximado se dio a conocer en febrero del 2023 por la Dr. Cs. Keyla Estévez García, directora del Centro de Estudios de Juventudes en un reporte del periódico Invasor y estimaba que unos 800 000 jóvenes estaban desvinculados del estudio y el trabajo.
Opinamos que el escenario es confuso y sugiere poca transparencia. Por un lado, el MTSS declara a menudo que el país está en situación de pleno empleo. Luego, en contradicción, el mismo Ministerio revela una estrategia para resolver un problema inexistente en las estadísticas oficiales.
La información que ha trascendido a los medios oficiales sugiere dos probables objetivos de las indagaciones y planes gubernamentales, la prevención de delitos y el control de los trabajadores informales que viven fuera del sistema fiscal.
En ninguno de los espacios antes citados se abordó con profundidad un tema esencial para entender por qué un grupo de personas en Cuba no desean encontrar trabajo: los salarios incapaces de garantizar la reproducción de la vida.
Según datos de la ONEI, el salario medio en el sector estatal en 2023 era de unos 4 648 pesos, en contraste, un estimado reciente del economista Omar Everleny —sobre la base de cifras oficiales de precios— afirma que dos personas necesitan 19 975 pesos en un mes, solo para alimentarse.
Es una cuestión de matemática elemental, la cuenta no da. Mientras la inflación siga descontrolada, por citar un punto esencial, los salarios estatales, fijos en general, bajan cada semana. Por tanto, el gobierno no está en condiciones de ofrecer incentivos a los «desvinculados».
En cuanto al sector privado, la realidad aquí es mucho más diversa y compleja. Si bien de manera general hay mayor remuneración, varía mucho en dependencia de cada espacio. Por otra parte, la selectividad tiende a ser más exclusiva —y excluyente—, dejando fuera a personas mayores, con hijos, discapacidad, no blancas, entre otros factores.
Igualmente, las prohibiciones de que algunas actividades económicas se ejerzan de forma privada limita a que un grupo de profesionales no pueda emplearse en lo que estudió y deba realizar trabajos para los cuales está sobrecalificado, lo cual puede generar frustración.
Tampoco fueron abordados en los análisis la dependencia de las remesas como un desincentivo para el trabajo, con una cantidad de servicios y productos que hoy el Estado solo comercializa en Moneda Libremente Convertible o con pagos desde el exterior. Lo cual pone en desventaja al trabajador en la Isla, pues su salario en pesos cubanos no le permite acceder a zonas del comercio que son exclusivas para quienes dependen de sus familiares fuera del país.
No vale la pena invocar el deber moral que mencionaron, en tono solemne, frente a las cámaras de Hacemos Cuba. La gente trabaja para pagar bienes y servicios básicos, con la aspiración también de alcanzar el bienestar.
Citando las palabras del funcionario entrevistado en el espacio, mientras el salario no «sea la fuente principal para satisfacer las necesidades del trabajador y su familia», el problema no tendrá una solución sostenible.
Apagones de aquí a junio

Fue noticia, además, que la crisis eléctrica empeora y se pronostica que no mejorará antes de junio.
Un comunicado de la Unión Eléctrica dijo que la situación se debe al mantenimiento de la termoeléctrica de Felton, en Holguín. La salida de esta unidad deja un déficit diario que promedia los 800 MW.
Además de Felton, otros generadores tienen secciones detenidas por averías, falta de combustible o reparaciones programadas.
El propio presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que se trata de una «emergencia». Así calificó la situación energética y también la escasez de alimentos en su programa de YouTube Desde la Presidencia, grabado esta semana en el avión que lo trajo de regreso desde Rusia.
Usuarios en redes han reportado que en varias provincias del país los apagones superan las 12 horas. En la Capital, si bien el fluido eléctrico tiende a ser más estable, también ha habido afectaciones.
Esto significa que todas las estrategias del gobierno para estabilizar la generación, algunas presentadas con optimismo, han fracasado hasta ahora.
La electricidad es clave para el desarrollo de un país, más en una contemporaneidad, es prácticamente imposible que una empresa funcione sin electricidad. Cuando se va la corriente, también se paralizan muchos de los trabajos.
Nuestra opinión es que urge una estrategia para estabilizar el sistema eléctrico nacional que debe tener un correlato en el peso que se le dé al sector en la inversión estatal.
Termoeléctricas sobreexplotadas que nunca se renovaron completamente. Sector no priorizado en las inversiones. Combustibles inaccesibles, a pesar de las tantas negociaciones. Instalación de energías renovables que avanza, pero todavía no hace la diferencia…
La situación eléctrica junto con la de los alimentos han sido clave en el estallido de protestas en todo el país, las medidas unilaterales coercitivas de Estados Unidos, si bien han tenido un impacto directo en el sector, cada vez sirven menos a la política gubernamental para justificar la crisis a la población.
Si todo indica las «sanciones» externas se mantendrán ¿qué alternativa hay al apagón?
Industria alimentaria al 30% de lo que fue

También fue noticia, incluso con cifras oficiales aparecidas en un informe de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), que la industria cubana de alimentos cayó en el 66.7% entre 2018, antes de epidemia de covid-19, y el reciente 2023.
Descendieron 23 categorías, por ejemplo, la producción bajó un 34%. Más trágico ha sido el destino de la carne de cerdo (bajó un 91%) y del arroz (bajó un 90%), dos productos de primera importancia en las dietas cubanas.
También es significativa la caída en la producción y procesamiento de pastas (91%), leche evaporada (90%) y conservas de tomate (76.5%). Incluso la sal descendió increíblemente en el 85.4%.
En otro orden de cosas, el economista Pedro Monreal reveló esta semana que las exportaciones de carne de pollo de EEUU a Cuba crecieron en marzo de 2024 respecto al mes anterior, con aumentos de 62,6% en las toneladas y de 49,22% en valor.
Estas cifras significan que la industria de los alimentos cubana se contrae significativamente comprometiendo la seguridad y la soberanía del país.
Opinamos que, además de los factores externos, como en encarecimiento de determinados insumos necesarios para el desarrollo de la agricultura en el mercado internacional, y el efecto de las «sanciones» norteamericanas la contracción de la industria alimentaria es también resultado de malas políticas internas que han descuidado y desestimulado la producción.
Desde una estrategia inversora que en 2023 dedicó solo el 2.3% de la inversión a la agricultura, selvicultura y ganadería; bajos pagos a los campesinos y pocas facilidades para la compra de fertilizantes y maquinarias; el monopolio estatal de Acopio cuya ineficiencia provoca que se pudran cosechas sin que nadie las recoja, entre muchísimos factores lastran el desarrollo de la industria alimentaria.
Los efectos están ahí, un campo cada vez más despoblado y una industria alimentaria cada vez más deficiente y pequeña. El contraste con las cifras de importación indican que para los privados en Cuba importar pollo es mucho más lucrativo y viable que criarlos.
Sin políticas de fomento y una estrategia inversora adecuada difícilmente esta situación se revertirá, no se puede hacer lo mismo y esperar resultados diferentes.
Palestina en el desfile LGBTIQ de La Habana

Y, por último, fue noticia que el país celebra, desde este 3 de mayo y hasta el 18, las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia, convocadas por el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex)
Este 12 de mayo cientos de activistas LGBTIQ y aliados desfilaron en La Habana bajo el lema «Todos los derechos para todas las personas». El evento incluyó, como punto central de su agenda, denuncias del genocidio que comete Israel en Gaza y expresiones a favor del Estado de Palestina.
Esta misma semana, la funcionaria y activista Mariela Castro, directora de Cenesex, enfatizó en la Mesa Redonda, de la Televisión Cubana, que hay que seguir visibilizando la violencia contra las personas trans.
Mariela comentó que, a pesar de que «ya hay una cobertura en la protección de las personas trans», no es suficiente. Afirmó que la comunidad trans es uno de los objetivos centrales del trabajo de Cenesex.
Esto significa que el activismo LGBTIQ oficial busca caminos para mantener su vitalidad después de la aprobación del Código de las Familias en 2022.
Nuestra opinión es que resulta coherente priorizar los derechos de las personas trans. Son el gran pendiente legislativo de la comunidad LGBTIQ. Los activistas, tanto afiliados a Cenesex como independientes, coinciden en esto.
Los servicios de salud descentralizados para estas personas en todas las provincias del país, la garantía de elegir qué modificaciones corporales hacerse, el tratamiento a las personas trans privadas de libertad, la necesidad de una educación inclusiva en las escuelas y la protección institucional contra el acoso en ambientes escolares, la posibilidad de cambiar su género en los documentos legales son una de las tantas demandas pendientes a esta comunidad.
Por otra parte, el desfile de este 11 de mayo, que curiosamente coincidió con el quinto aniversario de la marcha LGBTIQ independiente reprimida por la policía en 2019, tuvo a Palestina como uno de sus temas centrales. Fue una decisión problemática y polémica. Aunque sin dudas es una una causa justa, se notó forzada y sin un vínculo orgánico con la agenda de los derechos LGBTIQ+, más cuando se evitó hablar de las problemáticas de este sector poblacional en un país con muchísimas violaciones en este sentido.
Una vez más se notó la desconexión entre el activismo institucional y el independiente, que, aunque coinciden muchas veces en las problemáticas esenciales, distan significativamente en los modos de actuar.


No puede haber interés ninguno en trabajar cuando por poner un ejemplo un cartón de huevos equivale a un salario.
Me llama la atención que la comunidad LGBT en Cuba no haya condenado la represión que el gobierno de Irán ejerce contra ese grupo en ese país,donde muchos de ellos van a prisión,son azotados o incluso condenados a la horca,es asombrosa la doble moral y la hipocresía!
Tampoco la FMC se pronuncia por las mujeres iranies y condena los abusos a que son sometidas .
En resumen: entre la inseguridad alimentaria y la energetica (y la incapacidad del gobierno para ofrecer soluciones efectivas) nos vamos acercando a otro verano que promete ser…caliente?.