Mi barrio de Versalles

Por Eduardo.

Este artículo reúne ciertas ideas que ya he manejado en algunas intervenciones mías en la blogosfera. Me las motivó un artículo de mi amigo Tatu en La Joven Cuba, el cual abordaba una solicitud al Congreso de los EEUU de uno de los más connotados especímenes de la Mafiade Miami; el Congresista Mario Díaz Balart. Esta medida infame está destinada a retrotraer al estado en que se encontraban durante la fatídica “Era Bush”, la posibilidad de viajar a Cuba, y de enviar remesas a familiares en la isla. (https://lajovencuba.wordpress.com/2011/06/29/rechaza-cuba-energicamente-informe-del-departamento-de-estado-de-ee-uu/)

Los alabarderos de la contrarrevolución cubana y la prensa reaccionaria, sobrevaloran tanto el envío de las remesas familiares a Cuba, que cualquiera pensaría que este país sobrevive gracias a ellas, y que el cubano que no tenga familiares en los Estados Unidos, vive una vida plagada de miserias y calamidades. No se puede desconocer que muchas familias cubanas se benefician de ellas, pero en cierta medida las llevadas y traídas remesas, que no son un componente esencial en nuestra economía, desestimulan nuestra productividad del trabajo.

Un artículo de Fernando Ravsberg en su blog “Cartas desde Cuba” de la BBC, indica varias ideas básicas: (http://www.bbc.co.uk/blogs/mundo/cartas_desde_cuba/2010/11/con_veintiocho_centavos.html)

  1. De acuerdo a Manuel Orozco, especialista en remesas de Diálogo Interamericano (DI), un tanque pensante con sede en Washington, el valor de las remesas hacia Cuba oscila entre los US$ 830 y US$ 985 millones al año.
  2. Coincide en tal sentido con el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola dela Organizaciónde Naciones Unidas y con el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo. Ambos sitúan las remesas en los US$ 983 millones.
  3. Es difícil encontrar cubanos, de acuerdo al periodista, a los que les envíen más de US$100 al mes.
  4. Si así fuera el caso, y Cuba recibiera anualmente 1000 millones en remesas anualmente, suponiendo que el 80% de los cubanos reciba remesas, resulta que a cada uno le tocarían alrededor de US $0,28 diarios.
  5. Se puede asegurar que la vida en Cuba no es tan barata como para poder comer, vestirse y pagar la electricidad con la cuarta parte de un dólar al día. ¡Y hay optimistas que suponen que les sobra dinero para vacacionar en hoteles de 5 estrellas!
  6. Se compara con los envíos de remesas desde la comunidad cubana en el exterior, con los envíos de los emigrados de El Salvador, un país con la mitad de los habitantes de Cuba, solo en enero del 2010 se recibieron US$236 millones en el país centroamericano, lo que significa que esa comunidad envía anualmente a sus familias casi 3 veces más que los cubanos.
  7. El millón de emigrados, apenas envía la cuarta parte de lo que se obtiene por el trabajo en el extranjero de los 50.000 cooperantes cubanos empleados del Estado Cubano.
A paso de marcha como la caballería mambisa.

Por Eduardo

Para todas las cosas siempre hay un comienzo y un fin. Hace algún tiempo le venía dando vueltas a una idea recurrente en mi cabeza. Deseaba comenzar a escribir mi propio blog. Muchos, de los que ya me conocen a través de la publicación de mis post en La Joven Cuba, quizás se mostrarán sorprendidos con esta decisión, la cual no responde a causas de orden ideológico o de algún tipo de desencuentro personal o intelectual. Tampoco es motivada por algún afán de protagonismo o búsqueda de reconocimiento individual. Toda mi vida he preferido ser un simple cubano y creo que a mis casi 50 años, o como decimos en nuestro peculiar manera de pronunciar el español, pisando ya la raya de la media rueda, ya casi estoy cumpliendo mi meta. Simplemente, el espíritu aventurero que siempre me ha acompañado a lo largo de mi existencia me ha compelido a emprender un nuevo viaje.


Los administradores de LJC: Roberto, Harold y Osmany respectivamente. Los 3 en plena publicación y moderación de los artículos.

Por Harold Cárdenas Lema

Ya ha pasado un año desde el nacimiento de este espacio en la web. Muchos han sido los desafíos, las experiencias y los descubrimientos en tan corto período, quizás ya sea la hora de contar la historia de sus autores y el funcionamiento interno de la administración.

Todo empezó en el mes de marzo del 2010, cuando Osmany (Tatu) y Harold se sentaron en el parque de la Universidad de Matanzas a comenzar sobre sus experiencias en Internet. Ambos convinieron en lo injusto del manejo del tema cubano en la red de redes, en cómo la mayoría de las veces es un discurso sordo, donde no se busca llegar a un acuerdo o encontrar verdad alguna sino convencer al interlocutor de lo que uno mismo cree. Los que defienden la Revolución estaban en franca desventaja frente a su contraparte, que con una inmensa mayoría era mucho más agresiva en la web y montaba campañas de difamación de un sincronismo sorprendente. La balanza estaba entonces muy desequilibrada, también podía ocurrir esto por un fenómeno común en el país: cada vez que aparece algo que pueda convertirse en amenaza (entiéndase Internet) la respuesta es la prohibición y la limitación, en vez de su utilización a nuestro favor, en los últimos tiempos la mirada ha cambiado mucho para bien, La Joven Cuba es una muestra de ello.

Situada en Vía Blanca, carretera que conecta el polo turístico de Varadero con la Ciudad de La Habana.
Foto de la Universidad de Matanzas, hogar de LJC.

Acordamos entonces hacer un blog que sirviera no sólo para defender la Revolución sino para un debate interno sobre el presente y futuro de

Por Tatu

Este blog surge como un espacio donde un grupo de jóvenes universitarios, expresen sus ideas, conversen y debatan sobre la Cuba actual. Las expectativas eran de intercambiar con otros jóvenes, hablar de nuestras clases, de cómo era un día normal en la universidad, de la práctica de deportes en los juegos ínter facultades, de películas, de pelota, en fin de cualquier tema relacionado con la realidad cubana.

Aquí no negamos nuestros problemas, muchas veces llegamos sudados a la universidad porque venimos apretados en una guagua, o antes de aprovechar el tiempo de máquina en un laboratorio de computación, para escribir algo en el blog, tenemos que pasar por la cafetería para “calzar” el almuerzo con dos panes con hamburguesa o una pizza. No negamos ninguno de los problemas económicos, no negamos que hay bodegueros que roban, que hay directores de empresa que utilizan el carro para otras cosas, no negamos tampoco que los negociantes de la calle viven mejor que la mayoría de los profesionales. Esos problemas Cuba no los esconde, al contrario los denuncia y los combate.

Propiedad del autor

Por Eduardo

Reinaldo, no te hagas el superconocedor en Martí, que tú no lo has leído más que muchos de los que escribimos en el blog. Si no hemos caído en academicismos y citatorios es precisamente para que en la discusión no predomine la jurisprudencia, y sí la espontaneidad. No obstante, te prevengo que no juegues al erudito con nosotros, que te ponemos a toda la Cátedra Martiana y a la Sociedad Cultural de nuestra Universidad, y de algunas otras más, a caerte a leña, y no te va alcanzar toda la pomada china de la tierra para friccionarte las asentaderas, de lo caliente que te las dejaríamos.

Ahora mismo que te escribo tengo sus Obras Completas delante de mí, y no sé de donde tú sacas que las nuestras están mutiladas, porque que yo sepa sus papeles están en la Fragua Martiana y en el Centro de Estudios Martianos, y las Obras Completas de Martí, son copia fiel de la papelería que él le dejó a Gonzalo Quesada y Aróstegui, que fue su hijo en el ideario, y uno de sus más fieles discípulos.

Si de algo adolecen esas Ediciones que mencionas de las Obras Completas es que estaban incompletas. Sospechosa y misteriosamente faltaban algunos documentos que denotaban la esencia antimperialista de Martí, y su vocación suprema “de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”, agregando más adelante “Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin”. Como dice un personaje entrañable para los cubanos de hoy “que cada cual saque, sus propias conclusiones”.

Tomado de museocheguevaraargentina.blogspot.com

Por Tatu

Primer Caso: Yoani Sánchez

Yoani recientemente en uno de esos tantos sitios que le hace coro a todo lo que ella dice (bueno a casi todo porque la entrevista donde la hicieron “papilla” no la publicaron) reconoce que las elecciones en Cuba son un suceso pacífico donde son los pioneros quienes custodian las urnas: “Mi hermana y yo íbamos con nuestros uniformes escolares los domingos de sufragio para hacer el saludo marcial cada vez que alguien introducía la boleta en la ranura”, claro no pierde la oportunidad para enviar el mensaje de que Cuba es una sociedad militarizada, por eso en lugar de referirse al saludo con que nuestros niños (y tantos en el mundo) saludan la bandera nacional, ella dice “saludo marcial”, pero bueno sigamos.

A esa edad para todos los niños es un reconocimiento participar en las elecciones, estar ahí con su uniforme, ser partícipe de algo que aunque a esa edad no entendamos del todo, notamos que es un proceso que los mayores asumen con respeto, sin embargo las motivaciones de Yoani y su hermana eran diferentes: “Recuerdo tres motivos al menos para participar en aquellas elecciones: creíamos aún en que el poder del pueblo era poder, no era posible decir un “no” si la maestra –con toda su autoridad– nos convocaba y, además, en aquellas jornadas repartían un pan con queso muy sabroso. No me perdía una, la verdad, pues nos entregaban también un jugo de frutas –en envase parafinado– que era imposible de probar en otras circunstancias, en medio de tanto racionamiento.” Sin dudas eran muy precoces esas muchachitas…