Ganará la pelota cubana el día que solo importe la pelota cubana por encima de cualquier otra cosa. Algo que, por desgracia para el béisbol, parece lejano, irrealizable.
¿Cómo reconciliarnos (para quienes necesiten hacerlo) desde el punto de vista del lenguaje, desde lo institucional y lo deportivo, con atletas más o menos relevantes que ya no viven en Cuba u optaron por nacionalizarse en otro territorio?
Por: GUILLERMO RODRÍGUEZ ESTUDIANTE DE PERIODISMO
«Nosotros estamos en desventaja con respecto al resto de los atletas del mundo. Todos ellos tienen acceso a lo...