Por Manuel García
El 12 de julio de 2010 escribí un post sobre la graduación en una escuela primaria cubana y de la intervención en el acto de uno de los graduados.
¿Recuerdan que algunos cuestionaban que un niño de once años pudiera hablar así?

 

Pues la Revista Matanzas en el número que se presentó en la Feria del Libro, le publicó cinco poemas. Los poemas abarcan diferentes temas, el amor, la naturaleza, pero el que más me llamó la atención fue el siguiente:
Puedes sembrar un país en tu patio, pero no puedes sembrar la Patria.

Cuando terminó la presentación de la revista lo abordé y le dije:
¿Qué quieres decir en este poema?
Me contestó: No quiero decir nada, digo lo que ahí está escrito.
Para provocarlo, le dije: pero yo no lo entiendo bien.
Con seguridad me contestó: No sé por qué no entiende, ¿para Ud. es lo mismo país que Patria?
Y cortésmente se despidió de mí.
Aquel niño me puso a pensar: ¿Es lo mismo país que Patria?