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El día que USA Today publicó su ya bien conocido perfil sobre el coronel Raúl Guillermo Rodríguez Castro coincidió con el último gran apagón nacional al «caerse» la SEN a las 12 meridiano del 6 de julio pasado. En ese momento ya conocía la existencia del artículo, pero por la conexión no lo pude leer ni mucho menos analizar. Por eso tardé unas horas en redactar mis impresiones iniciales al vuelo, que publiqué en mi muro de Facebook ese día por la noche.
No se me escapaba ni se me escapa que el tema del artículo es de suma importancia y sensibilidad para la ciudadanía cubana, pues se trata de un alto funcionario del MININT que, en varias informaciones aparecidas en diversos medios norteamericanos, se proyectó como el principal «negociador» de un posible acuerdo que con el presidente Donald Trump. El propio mandatario norteamericano se ha ufanado de que la negociación con Cuba existe y que llevará a un trato en que logrará su acariciado objetivo final (apoderarse de nuestro país), proclamándolo así «urbi et orbi».
Nunca me he creído ese relato y lo he dicho en distintos escenarios. Pero creo necesario volver sobre el tema, ya que constantemente leo en FB y otras redes «análisis políticos» que se ufanan de tener un entendimiento certero sobre el sistema político cubano y de lo que está pasando. Que le sigan dando vuelta a la noria no es un problema menor, porque ante tanto silencio del gobierno de la Habana, se va asentando en el público cubano esta narrativa calumniosa.
Hay que resistir la tentación de descartar este perfil como una nueva patraña sin mayor trascendencia sobre Rodríguez Castro, a quien se le conoce también como «El Cangrejo» o como el «nieto favorito» del general de ejército Raúl Castro, expresidente de los Consejos de Estado y de ministros, un hombre que por su trayectoria sigue teniendo un peso decisivo en el funcionamiento del sistema político cubano.
Para mayor desazón aún, apenas hace unas horas, Elier Ramírez Cañedo, un académico devenido vicejefe del Departamento Ideológico del Comité Central del PCC, ha escrito en Facebook que efectivamente Rodríguez Castro es el «el interlocutor del lado cubano, designado por la máxima dirección del país». Si esto es así, es lógico preguntarse ¿por qué el propio Elier no lo ha publicado en Granma o Cubadebate y ha elegido una vía informal como la red social de Facebook?
Desde que aparecieron las noticias sobre el coronel Rodríguez Castro como supuesto «negociador» de unas «negociaciones diplomáticas» que no existen ni han existido —según me han explicado varias fuentes del MINREX con acceso directo al tema—, sospeché que todo era una construcción mediática para crear la matriz de opinión de que «la familia Castro» gobierna Cuba como su propiedad personal y que estaba dispuesta a «negociar» la entrega del país a cambio de que se les dejara disfrutar de sus bienes, supuestamente mal habidos en Moscú o en otro lugar.
Por supuesto, ese relato es ridículo. Sólo creíble en algunos círculos calenturientos de la emigración cubana en Miami, quienes se creen que en Cuba hay un Castro detrás de cada árbol, en cada parque, controlando todo lo que hacemos los cubanos.
Fue notorio que en una de esas noticias se dijera que la parte norteamericana había insistido en la renuncia y salida del presidente Miguel Díaz Canel y que «el Cangrejo» lo había aceptado. Hasta ahora, nada parece indicar que eso sea cierto.
Como se recordará, fue inmediatamente después de esa nueva «filtración», que se proyectaron por la Televisión Nacional dos clips de intervenciones del primer mandatario ante dirigentes del partido y del gobierno y ante periodistas reconociendo que se habían sostenido conversaciones y que las mismas estaban bajo la orientación del expresidente Raúl Castro y suyas, como jefe de Estado en propiedad. Paradójicamente y sin aclarar nada, el coronel estuvo sentado en ambas reuniones y así lo mostró la Televisión Nacional.
Para cualquier persona con dos dedos de frente quedaba claro que estas noticias «filtradas», en primer lugar, por Mark Caputo citando fuentes anónimas del Departamento de Estado, eran parte de una artimaña mediática en que se intentaba lograr, por vía de una especie de negociación basada en la intimidación lo que se pronosticó que iba a pasar inevitablemente después de los acontecimientos venezolanos del 3 de enero.
Cumpliendo órdenes de Donald Trump, Marco Rubio, el artífice detrás de esta argucia, hacía todo ello con un solo objetivo, obligar al gobierno cubano real, encabezado por el presidente Miguel Díaz Canel, a capitular y rendirse.
Era el libreto de lo que debió suceder a partir del 3 de enero cuando fuerzas invasoras norteamericanas secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, asesinando en el proceso a 32 cubanos que actuaban en Venezuela, no como tropas de combate, sino como especialistas de seguridad personal.
Privado del petróleo y del financiamiento proveniente de Venezuela, el gobierno de Cuba seguramente colapsaría, o así debió suceder. Solo que no sucedió ni ha sucedido aún.
Estos elementos obligan a leer el artículo y hacer un análisis de contenido de este, como solía hacer cuando hacía mis pininos como analista de la Dirección de Estados Unidos del MINREX, bajo la dirección de Ricardo Alarcón, allá por los lejanos años 60.
Han pasado varios días y eso me ha permitido hacer un examen más pausado y certero. Pero la posición desde la cual me propongo hacerlo no es la del ciudadano cubano que soy hoy. Me pongo más bien en la posición que tendría un diplomático extranjero en Cuba, obligado a enviar estos análisis a su Cancillería.
Pero antes no puedo negar, por el contrario, reafirmo, que como ciudadano cubano estoy asombrado, apesadumbrado y contrariado por la imagen del comportamiento de este militar cubano.
Puede ser que los periodistas de USA Today hayan manipulado lo que el coronel Rodríguez Castro les dijo en las dos ocasiones en que supuestamente hablaron con él (no hay señales que haya sido en una entrevista formal ni USA Today ha publicado una transcripción). Pero lo que es imposible negar es que los periodistas estuvieron en Cuba y lograron ser recibidos por el coronel.
No me sorprende, aunque sí me escandaliza, el comportamiento que los periodistas atribuyen a Rodríguez Castro durante estos encuentros. No soy ingenuo, sé que esos comportamientos existen y que muchos dirigentes del primer nivel no han sido capaces de criar a sus hijos con los valores de sencillez y modestia de los cuales el Ché fue un paradigma. Ese es uno de los grandes fallos de algunos de los más sobresalientes líderes de la Revolución Cubana, otrora modestos combatientes del Ejército Rebelde y de la clandestinidad.
Dicho lo anterior, también hay que decir, porque es así, que muchos hijos y nietos de dirigentes de los primeros tiempos son hoy mujeres y hombres de bien que sirven a su pueblo donde quiera que estén.
Pero en este caso hay más. Nunca vi un comportamiento similar de parte de un alto miembro de los cuerpos armados cubanos, a los cuales he admirado sobre todo porque conocí de cerca a muchos oficiales que sirvieron con distinción, sacrificando sus vidas y beneficios materiales en misiones internacionalistas de alto riesgo.
No me voy a referir a estas manifestaciones frívolas y superficiales del coronel. Remito a los lectores al excelente texto que Julio César Guanche publicó en Facebook: «El Cangrejo: Somos lo que compramos».
Voy a concentrarme en el análisis político a partir del contenido del texto.
Lo primero que habría que decir es que esta no es una entrevista propiamente dicha, como argumentan los periodistas Romina Ruiz-Goiriena, Kim Hjelmgaard, Rick Jervis, Francesca Chambers, y Nick Penzenstadler. Es un perfil sobre Raúl Guillermo Rodríguez Castro, basado en dos días de investigación en La Habana y dos conversaciones con él, una en un despacho en el Palacio de Convenciones y otra en un restaurante.
El texto tiene 4164 palabras, de las cuales solo 262 son de frases seleccionadas y atribuidas por los periodistas al coronel. Me refiero a las citadas entre comillas y no a las parafraseadas. O sea, solo 6.292%.
Por cierto, la mayor parte de esas frases son frívolas y/o superficiales como cuando la entrevistadora afirma que dijo: «Pronto los cubanos podrán encontrar en Cuba todo aquello que buscan en otros países».
Pero quizás la frase más infeliz y que más sorprende sea aquella en la que, según la periodista, el coronel asegura que bajo su conducción Cuba tendrá «tanta prosperidad que es difícil imaginarla». Esto parece sacado del libro de juego (Playbook) de Donald Trump.
Pero las dos frases más importantes del coronel que cita el artículo se refieren a los dos puntos clave de la polémica levantada en el espacio público cubano: ¿qué relevancia o posición tiene el coronel Rodríguez Castro en el sistema político cubano más allá de ser jefe de la Dirección de Seguridad Personal y primer guardaespaldas y probablemente ayudante de su abuelo? Y ¿qué papel está jugando en las conversaciones?
Y si se lee bien lo que dijo, que es bastante corto, queda claro que ni Elier Ramírez ni los periodistas opuestos que constantemente comentan en las redes tienen razón en lo que dicen.
Respecto a lo primero, dijo lo siguiente: «No me considero un político. Nunca me ha interesado la política. Pero si en algún momento la Revolución me lo pide, lo haría».
O sea, según él mismo reconoce, está esperando que lo llamen para jugar un rol en la política cubana. Puede decirse que lo que está diciendo equivale a la famosa frase del refranero popular: «No quiero, no quiero, pero échamelo en el sombrero».
Por supuesto, cualquier buen entendedor cubano sabe que cuando dice que «la Revolución se lo pide» se está refiriendo a su abuelo quien, aparentemente, no se lo ha pedido aún.
La otra frase que arroja luz sobre su posición en el proceso de las relaciones con Estados Unidos es la que sigue, tomada de la versión en español del reportaje de USA Today: «Si me designan puedo negociar con cualquiera seleccionado por el gobierno de Estados Unidos. Dada la oportunidad, claro que con Trump».
O sea, no parece ser cierto lo que afirma Elier Ramírez en su post, en esencia que ya Rodríguez Castro ha sido designado «interlocutor» en las conversaciones preliminares (el concepto que desde el punto de vista de la diplomacia más se asemeja a lo que está sucediendo entre Cuba y Estados Unidos). Al menos según USA Today no es así como se ve el propio interesado.
Por cierto, me siento obligado a aclarar dos elementos justificativos que Elier Ramírez ofrece en su texto. No es exacto cuando dice que en la diplomacia secreta entre Cuba y Estados Unidos los interlocutores elegidos «por lo general no han sido representantes de la diplomacia tradicional». Desde 1962 hasta su salida del MINREX en 1992 trabajé directamente con Ricardo Alarcón, siendo inclusive su asesor el año que ocupó el cargo de ministro, y puedo asegurar que estuvo vinculado a las negociaciones con Estados Unidos desde que el canal secreto funcionó en 1975, siendo Henry Kissinger secretario de Estado.
El otro argumento utilizado por Elier Ramírez para justificar la falta de transparencia del gobierno cubano sobre el rol de Rodríguez Castro se refiere al hecho real de que, como afirma, «estos mecanismos de diálogo se han manejado de manera muy compartimentada por ambas partes», lo que sin duda es cierto.
Lo que no dice el colega doctor en ciencias históricas es que ha sido Estados Unidos por lo general quien siempre ha insistido en ocultar estos contactos, por razones bien conocidas, pues las distintas administraciones que se sucedieron hasta el 2014, se negaron a reconocer la legitimidad del gobierno cubano.
Ramírez sí reconoce que en este caso la administración Trump «ha sido poco seria y discreta durante el proceso» rompiendo con esta práctica ya establecida, marcando así «una ruptura con la historia anterior». Según nuestro orientador ideológico, la parte norteamericana ha provocado filtraciones que «ponen en riesgo y generan incertidumbre en sus propósitos reales».
Sin duda tiene razón, pero ello no explica por qué, en esas circunstancias, el gobierno cubano ha sido omiso en revelar oficialmente detalles tan importantes que desmentirían el relato manipulador que el señor Marco Rubio intenta imponer, lo cual ha logrado en gran medida.
Quizás convenga precisar un punto en el que el reportaje de USA Today pone mucho énfasis como demostrativo del estatus del coronel dentro de la jerarquía política de la Isla y que periodistas alineados a la oposición o al llamado exilio han repetido «ad nauseam». Y es el que se refiere a la oficina donde supuestamente tuvo lugar lo fundamental de la «entrevista» con el coronel.
Es tan importante este elemento que el perfil comienza refiriéndose a ese local cuando en su primer párrafo afirma: «El teléfono fijo junto al escritorio de Raúl Castro sonó́ en la oficina revestida de madera como si el tiempo se hubiera detenido en 1984. Pero esta vez, fue otra persona quien contestó».
Dramático, verdad. Pues claro, ese es el efecto que se persigue. Y se hace no solo con ese párrafo inicial sino con las otras cuatro veces en que se habla de ese local en el texto. «Estuvimos en el asiento del poder cubano, reunidos con el Principe Heredero de la dinastía Castro», parecen querer comunicar a sus lectores los reporteros.
¿Su objetivo? Corroborar la leyenda de que el coronel Raúl Guillermo Rodríguez Castro es el sucesor de la familia reinante, por así decirlo. Utiliza la oficina donde está el asiento del poder en Cuba, así parecen añadir los periodistas de USA Today. Pero hay un pequeño detalle que echa por tierra toda esa imagen. Esa no fue la oficina ni de Fidel ni de Raúl, ni mucho menos lo es de Raúl Guillermo Rodríguez Castro. Esa es una oficina o salón de protocolo que usaron en momentos específicos los dos dirigentes históricos de la Revolución Cubana para recibir a dignatarios o personalidades de otros países que asistían a eventos políticos o académicos que tuvieron lugar en el Palacio de Convenciones.
Sus oficinas reales, donde trabajaban diariamente, están en el Palacio de la Revolución. A 11.5 kilómetros de distancia. Y, en serio, ¿se puede creer que el oficial militar que dirige el servicio de protección personal de los más altos dirigentes cubanos puede tener su oficina tan lejos de los que son los preciados ejes de su trabajo profesional?
Evidentemente la periodista se tragó el relato y no verificó si esa era de verdad la oficina del coronel. Ni siquiera le extrañó que estuviera en un lugar tan apartado y donde no había otra cosa que un salón de convenciones. Nada, que aún los mejores periodistas se pueden «ir con la de trapo» si quieren confirmar la idea preliminar con la que enfocaron una historia.
Además, se sabe perfectamente donde tiene su sede la Dirección de Seguridad Personal del Ministerio del Interior y no es en el Palacio de Convenciones.
Lo que sí llama la atención, si nos atenemos a lo que afirma Elier Ramírez, es que, siendo el interlocutor oficialmente designado, el coronel sea tan descuidado, irresponsable o negligente como para dar detalles de su vida privada a unos periodistas, sin reparar en la posibilidad de que construyeran un relato encaminado a instrumentalizar su imagen.
De hecho, incluso si su rol siguiera siendo solo el de jefe de la Dirección de Seguridad Personal, y escolta y ayudante de su abuelo, sus declaraciones a este medio, asumiendo que son verdad hasta tanto alguien las niegue, son igualmente descuidadas, irresponsables y negligentes.
No puedo terminar este análisis sin hacer referencia a dos apreciaciones que se hacen en este artículo que no provienen del coronel, sino que son frases analíticas de un experto y de un activista político cubanoamericano. Ambas arrojan luz sobre el tema que se está debatiendo, que ha carcomido la esfera pública cubana desde que salió la primera «filtración».
Según los periodistas, uno de los expertos consultados fue Pablo Uchoa, especialista en temas de seguridad latinoamericanos con un doctorado de la Universidad de Londres y 16 años de experiencia como corresponsal de la BBC para América Latina. Uchoa se acerca mucho a la verdad cuando dice, según el texto: «Raulito es poderoso. Tiene acceso. Es alguien con quien la Casa Blanca puede hablar. Pero no puede actuar al margen del sistema político cubano». A mi criterio, esta apreciación es acertada.
Uchoa también se refirió a la importancia que tiene un personaje como el coronel Rodríguez Castro para los objetivos de Casa Blanca y el Departamento de Estado cuando dice: «Raulito les ofrece mayor flexibilidad porque es una figura cuasi oficial. Es un militar. Pero su papel es mucho más amplio de lo que refleja oficialmente».
Esto último se vincula con la opinión de Ricardo Herrero, un cubanoamericano que ha venido jugando un rol importante como director ejecutivo del Cuba Study Group, una organización de centro en el entramado político de la diáspora cubana en la Florida: «Esta administración ha contribuido a crear a Raulito. Ha logrado construir consenso entre los distintos grupos del Estado cubano a favor de una apertura del mercado. Pero eso no basta para quienes rodean a Rubio, que buscan un cambio político, no solo económico».
Y es precisamente ahí donde está el peligro. En esta última etapa del conflicto con los Estados Unidos, los cubanos todos (no solo el gobierno) nos estamos jugando muchas cosas.
Sí, es imprescindible buscar una salida y una negociación exitosa con Estados Unidos puede ser parte de ese proceso si realmente se levantaran todas las sanciones. Pero los norteamericanos, encabezados por Trump y Rubio, no están dialogando con el gobierno cubano de buena fe ni están priorizando el bienestar del pueblo cubano como alegan. Por tanto, la parte cubana necesita tener de su lado los diplomáticos más capaces que dominen el arte de la negociación y conozcan bien a los Estados Unidos. Los hemos tenido y los tenemos.
Entregarle el rol de interlocutor a alguien sin experiencia y con una actitud más bien frívola hacia la vida de los cubanos puede tener graves consecuencias.
Más allá de las intenciones del reportaje de USA Today, seguimos con un problema de fondo del lado cubano. En un momento de crisis extrema, apagones, desgaste social e incertidumbre política, el silencio oficial no protege la soberanía. Cuba necesita negociar con firmeza, profesionalidad y sentido de Estado, pero también con un mínimo de transparencia hacia una ciudadanía que no puede seguir enterándose de asuntos decisivos por filtraciones, rumores o publicaciones informales en Facebook.


Conmueve la ingenuidad “revolucionaria” del articulista, al creerse prepuestos que no existen en la realidad real y no darse cuenta de lo evidente: De dónde está el poder real y sus fueros sin límites y donde la escenografía que lo disimula.
Excelente, profesor. Un poco de sentido común y mucho de experiencia en el trabajo diplomático. Se agradese, además, su valentía por dar su opinión.
Esto es lo que opinamos del tema: https://cubanuestraeu8.wordpress.com/2026/07/07/el-nieto-de-raul-trump-y-la-ultima-oportunidad-de-cuba/
Profesor, me parece usted demasiado entrado en años para mostrarse tan olímpicamente ingenuo con esta entrada, Usted sabe perfectamente el poder que acumulan los herederos de aquellos históricos que usted menciona incansablemente, que poseen el “derecho de origen” de manejar a sus antojos eso que llaman revolución e inclusive hablar en nombre de todo el pueblo cubano.
Usted que desde que se atrevio a pensar y HABLAR por su cuenta y riesgo, casualmente ha sido desautorizado a que sea consultado por la prensa extrangera, aca el problema es de ORIGEN, y el perfil muestra lo mismo que todos ven, un hijo de papa, y nieto del abuelo mas sobrino del siempre presente, que fue.criado y educado para defender “SU REVOLUCION”, esa que incluye que ellos son los que mandan y deciden por esos apellidos de abolengo de sus familias, y no es solo “Monsier Le Crabe” con su estirpe francesa materna o el otro “payaso pintoresco” del otro tronco Castro, solo mire a su alrrededor atentamente y con malisia para descrubrir como dentro de la “nueva burguesia de criollos con apellidos de abolengo” hay un grupete de avanzada que apuesta por salirse de todo esta crisis economico-social y MORAL como los nuevos dueños del pais.
Me parece que usted es muy joven y aún tiene poca experiencia en política nacional e internacional para comprender plenamente lo que está ocurriendo entre Cuba y Estados Unidos. Quizá por eso tampoco alcance a entender el sentido de este texto. En cualquier caso, le agradezco que haya compartido su opinión.
Me considero una neofita total en estos temas de analistas politico, pero soy una cubana con nivel de doctorado y con el permiso de mi experiencia vivencial en Cuba durante 28 años de mi vida, y otros casi 20 años fuera de ella, considero que en su escrito hay aciertos y grandes desaciertos, me parece que tambien usted tiene la vista nublada para algunos ountos que plantea de su análisis, no obstante coincido con su ultima apreciacion ” la falta de transparencia real del gobierno cubano es brutal y pésima para los momentos que hoy se viven, y eso deja mucho pero mucho en que pensar, como; que ocultan, cual es la verdad, porque si es por y para el bien de todos los cubanos no ppdemos todos los cubanos conocer realmente lo que esta sucediendo, mas alla de las consignas gastadas y frases desgastadas…..
Su detallado artículo, reafirma tácitamente, todo lo sucedido sobre el asunto q con razón, opiniones tan bien fundamentadas se han expresado. Cuando el río suena….!!! Y el Río Sonó.
Realmente no me concentraré en si el señor cangrejo es el negociador o no, o si se aparece en los lugares con camaras de tv, tal vez casualmente. Yo soy de la gente de abajo. Hay un sustrato que sobrevive en los sótanos y que agradece incluso que alguna vez tengan un premio de 2 horas de luz en vez de una hora después de 30 horas sucesivas de apagón. Y aún hacen fiesta. Bueno pues no estoy ahí. Estoy abajo en un borde calle avanzando a diario en el mismo mar de noticias, apagones,carencia de agua. Farmacias vacios, precios disparatados y todo lo demás, no seguiré enunciando las características de la catástrofe pues no terminaré nunca. No agradezco 2 horas de luz. No es posible hacerlo. Hoy si estamos sometidos al verdadero bloqueo del cual tanto han cantado durante tantos años y era un pan fresco de calidad en comparación con este duro y con hongos de hoy La gente en la calle está perdiendo la orientación de tanto aguante y estamos acercándonos a un punto de no retorno y de desconfianza de los dirigentes de este país. Si engavetan leyes de todos tipos a nadie le parece que las reformas sean muy funcionales en ningún lugar de la historia nacional. Bastante tiempo perdieron. Pero eso no me es tan importante sino el día a día ese es el fundamental. Estos servidores públicos, no tan públicos caramba, deben terminar de sentarse con el cubano de todos los días. Incluso con los que no los queremos, ahí me incluyo yo, Establecer que con todo respeto no tenemos que ser doble cara y aparentar lo no somos, que es algo que nos ha dañado siempre. Cuando eso ocurra da lo mismo un cangrejo o una lagartija negociadora con el vecino del norte. Estás hablando con el cubano y nada más por favor
Excelente!!@
Se agradece que un ex diplomatic cubano cuestione toda esta ” novela” de el nieto de Raul y me refiero a el asi pues es solo eso: el nieto de Raul.
Lo que si no me trago es la candidez del articulista, por su posicion en el Minrex, el conoce de la A a la Z como funciona el poder en Cuba. Pero una vez mas evita comprometerse y es un tira y encoge en la cual parece que el cangrejo nacio asi, cuando es el resultado de su entorno familiar quien lo formo, esta separacion de culpas y responsabilidades es una practica muy comun en estos tiempos, se suele culpar a Diaz Canel de todo cuando la realidad es que los culpables bajaron de la Sierra y empezaron a desbaratar el pais desde 1959.
Diaz Canel solo ha heredado el desastre, si de algo hay que acusarlo es de falta de desicion.
En fin todo esto demuestra aunque el autor lo niegue que Cuba es un negocio familiar.
Siempre me complace leer estos artículos y ver La Reunión los sábados, aunque para mi gusto tienen una postura demasiado “reformista” que a veces peca de tibia, pero como buena Socióloga dejo de lado mis inclinaciones personales y en su lugar tomo información de todas las variantes y opiniones que rodean a Cuba en la actualidad.
Este artículo en particular peca de lo que yo llamo el síndrome del “oui me”, haciendo alusión a una práctica común entre franceses donde siempre hay un pero para todo.
En este caso, y con todo respeto profe, aunque usted reconoce que algo está pasando con esta “figura”, hace ver que el artículo tiene un objetivo sensacionalista, cosa que lamentablemente caracteriza una parte importante de la prensa y de la comunicación en general en el mundo actual, pero… es Raúl Guillermo un llanero solitario? No hubo asesoramiento antes de aceptar una entrevista/reportaje/crónica como esta? Esto no será una estrategia para presentar a Raulito al mundo como la nueva cara del poder en Cuba? Me parece que este asunto en particular llevaba mano dura con la prensa cubana (por su ausentismo), con el gobierno cubano (por su secretismo), con la institucionalidad cubana (por nepotismo) y ojo, vamos todos a ser conscientes de que probablemente el 80% de la población cubana no esté ni enterada de esta artículo ni de nuestro debate, cosa que es aún más preocupante que todo lo que acá ha sido expuesto en mi opinión!
Hay acceso casi nulo para la población, y ni hablar de la apatía política y la desconexión social debido a la crisis que enfrenta el pueblo cubano que vive en la isla.
La Joven Cuba: el profe, aunque es una eminencia en el tema, hace 30 años que no ejerce como diplomático, según un artículo de la Universidad South Alabama (porque Ecured no menciona este dato), siento que ya este tema merece la opinión de algún experto con experiencias más recientes en materia de diplomacia cubana. Yo sé que se les hace difícil el acceso a instancias oficiales y a personas con cargos oficiales por ser prensa independiente, pero les dejo mi modesta sugerencia como fiel seguidora.
Insistencia en una suerte de visión “dorada” la del comentarista ex diplomático, frente a una realidad como una pedrada: la Revolución, esa que triunfó en 1959 y que nos hizo país ante el mundo, ya no existe. Somos los cubanos de abajo las víctimas de una agresión sempiterna de USA y de una dirección interna que dejó de ser lo que tanto se proclamó y todavía se agita de manera demagógica. Cuba es un negocio, es un predio a exprimir, entre los que ya lo hacen desde adentro desde hace mucho tiempo a cuenta de sus cargos oficiales y sus historias de vida torcidas por el tiempo, por la prepotencia y un espíritu de casta intocable y por encima de las masas, y aquellos que desde Washington -y colgados de él- aspiran también e dueños del pastel. Ambos sobran en el porvenir decente que requiere la Patria, y el caso El Cangrejo es solo parte de esta podrida escenografía donde el pueblo y la nación seguirán siendo basura para ambos bandos. El dogal es el mismo si está en manos extranjeras o de una mafia local traidora y hasta capaz de negociar como repartirse el botín en el más fuerte.
ahora viene este senor a tratar de decir que cuba no ha sido y sigue siendo, un feudo familiar, que en cuba hay casi democracia, que en cuba las decisiones son colgiadas,etc…En Cuba han habido dos reyes absolutos con una corte complaciente {funcionarios} porque saben que,si no hacen eco del mandato real, quedan en el camino. Somos cubanos, Profesor, ustedes estan hecho para ser voceros para el exterior,no para hablar con los testigo directos,que somos los cubanos….
Desde hace rato el Coronel Raulito tiene un papel protagonico detras de bambalinas, evidentemente es el nieto preferido del Abuelo, el problema es que nadie en la dirección del pais tiene timbales para cuestionar su rol, le pasa por encima a ministros y generales, viaja al extranjero, como yo voy al vedado, se codea con personajes como Ramón Carretero, investiguen a sus exesposa y veran cuantas mipymes manejan, solo unas pista , paqueteria, combustible y criptomonedas. Revisen cuantos amigotes tiene en Miami, un perfecto principe heredero y despues tenemos que aguantar a Diaz Canel y sus camaradas , a Bruno y sus diplomaticos, hablando de resistencia, soberania, dignidad, todo esa se lo pasan por el forro de los cojones los castros que en la practica son los que dirigen el pais y el pueblo nosotros los jodidos entre el hijo de la gran Puta Trump y los de acá.
Excelente comentario, muy directo y realista,se estan repartiendo el pais y la mayoria de los compatriotas en la miseria.
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Con perdón de Alzugaray, los comentarios que me anteceden, todos ellos, muestran más la realidad que el artículo.
Valoro especialmente el que pide un diálogo pero no con EEUU, con nosotros primero y luego, ya veremos
Como no me dejan responder a “cubanuestraeu” en su último comentario, y rompiendo mi costumbre de NO RESPONDER nicknames, porque los que no son capaces de poner su nombre y apellidos en una opinión pública no merecen el mínimo de respeto como para responderla. Asi y todo le ofresco unos detalles sobre mi juventud, cumplo en unos meses 64 años, de los cuales vivi en Cuba 40 años, y lo que esta ocurriendo entre Cuba y Estados Unidos (EU) no ha cambiado desde el pasado siglo, la potencia quiere apoderarse del resultado fallido de una “revolucion” que dejo de cumplir el pacto social que ofrecio a sus conciudadanos, Y el PCC unico y plenipotenciario y ese mafioso grupo disctatorial de poder, que gobierna el pais a su antojo de espalda a su propio pueblo y pensando en su propio beneficio, es incapaz de hablar con su propia gente como para intentar lograr salir del atolladero y esta poniendo como nunca antes la independencia y soberania del pais en riesgo de ser tomados por asalto. Así que no queda otra que invocar el QUE SE VAYAN TODOS, para que se deje espacio para esa otra próxima Cuba NUEVA que, con pluralidad y respeto a la diversidad de opinión política, logre sacar a nuestro país, no solo de la pandilla en el poder, de la bancarrota económica y moral resultante de casi 70 años de “Socialismo”.
Buen fin de semana para todos.
Está era la construcción del socialismo que querían ? 2.geneaciones de engañados de funcionarios que lejos de darle una vida digna a su pueblo , se han aprovechado y repartido el pastel y ahora tienen entre manos una piñata de empresas cuando se pongan en vigencias las 176 medidas. Una gerontocracia que ha echo que su juventud emigre y que hoy se vea incierto el futuro de nuestro país. Hasta cuándo tenemos que seguir aguantando decisiones y medidas y la política que nos quieren imponer desde un grupo de personas que en lo único que nunca se ponen de acuerdo es en darle más voz al pueblo. Han sido 2 generaciones de traidores a la patria que buscando la construcción de un “socialismo a la cubana” que no han echo mas que traer miseria apagones y malas políticas. Esa no es la joven cuba que quiero , quiero una joven cuba de consensos, perdón, entendimiento y quizás no prosperidad a corto plazo. Pero quiero tener un proyecto país, quiero tener un futuro cierto que hoy no veo, así se nos pasa la vida y el tiempo.
Profesor, su artículo peca de ingenuidad, ¿o será cinismo? Claro que no hay un Castro detrás de cada árbol, en cada parque, pero no hace falta, porque ellos crearon un sistema casi perfecto de espionaje y delación que nos involucra a todos nosotros, y del que no están a salvo ni familiares ni amigos. Por otra parte, llamar calumnioso y manipulador a un artículo que simplemente describe lo que ven los periodistas, es simplista y realmente manipulador. Si usted es experto en temas de EEUU, debe saber que acá es muy común que los periodistas describan al entrevistador y su ambiente. Los períodos describieron al personaje, su entorno y su forma de conducirse, ni más ni menos. Pero más allá de las molestias y justificaciones que ha creado la entrevista, quedan preguntas que aún nadie ha respondido: ¿Por qué se ofrece de mediador una persona sin cargo ni experiencia para hacerlo? ¿Por qué tiene una oficina en el Palacio de las Convenciones un simple guardaespaldas de un político supuestamente retirado? ¿De dónde salen realmente los fondos para esos viajes em aviones privados por el mundo? ¿Por qué un simple guardaespaldas recibe “regalos” de generosos millonarios? La realidad es que Cuba hoy es un desparpajo, y la única solución es la disolución de ese modelo de partido único, que es antipopulsr y antidemocrático, por más nostalgia que aún despierte entre la gente de su generación.
pues porque es el heredero de la corona…..!!!
Trás leer el artículo, me he ido a la fuente de USA Today directamente. Está claro que se trata de la construcción de un personaje, que los entrevistadores no conocen Cuba y escriben muchas cosas imprecisas y que todo está muy novelado, para enamorar al lector y cumplir con el primer propósito. Todo ello le resta credibilidad a lo mencionado en la entrevista, incluso a lo entrecomillado, supuestamente dicho por Raúl Guillermo. Al menos, esta es mi opinión.
y,,,por que el nieto no saca un articulo y desmiente lo dicho ????
No hace falta conocer Cuba para hacer una descripción de ese personaje. Las fotos muestran las ropas de marca, la cadena de oro, la oficina en el Palacio de las Convenciones. ¿Dónde está la manipulación? Es normal en la prensa de todo el mundo que se escriba un perfil del entrevistado y se contraste entre lo que dice y lo que hace. En Cuba no se hace prensa, por eso no estamos acostumbrados a ese tipo de periodismo.
Rafael, coincido con usted, no es necesario analizar ningún perfil de USA Today, solo la imagen que nos da el cangrejo habla sola. Cadena de oro como un collar de perro, ropa de marca y sale a hablar con la actitud de rey del mambo y que aquí soy yo el que mueve las piezas en el tablero.