PYMES en Cuba: ¿las hijas de nadie?

por Pedro Monreal
2124 vistas
PYMES

Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) han suscitado atención a partir de la noticia divulgada este 2 de junio acerca de la aprobación por el Consejo de Ministros de un programa para el «perfeccionamiento de los actores de la economía cubana, que incluye a la empresa estatal socialista; a las cooperativas no agropecuarias; a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES)». Todavía habrá que esperar por las normativas que permitan implementar tal decisión.

Recuerdo haber leído que en la etapa inicial de la reforma económica en Vietnam se decía que la empresa estatal era tu hijo, la inversión extranjera era la novia de tu hijo y las PYMES eran las hijas de nadie. El aforismo capta un rasgo común de las reformas que han intentado transformar esquemas de planificación centralizadas en sistemas de planificación descentralizada.

En el caso de Vietnam, el avance de la reforma resolvió en grado considerable, aunque no completamente, la sesgada percepción oficial respecto a los actores económicos del sistema. En 2020, las PYMES representaban 97% del total de las empresas de aquel país, generaban 40% del Producto Interno Bruto (PIB), absorbían 60% del empleo total y aportaban 30% de los ingresos presupuestarios.

PYMES 2

En 2020, las PYMES representaban 97% del total de las empresas de Vietnam (Foto: Vietnam Plus)

No obstante, se estima que 70% de las PYMES vietnamitas no tenían acceso a créditos bancarios, por lo que su financiamiento era escaso y dependía de fuentes con un alto costo del crédito. Esto agravaba otros problemas, como la carencia de habilidades de gestión, la escasez de activos que pudieran ser utilizados como colaterales, y la asimetría informativa.

¿No van lejos los de adelante si los de atrás corren bien?

En comparación con la situación actual de Cuba, las PYMES vietnamitas parecen cosa de un futuro lejano.  

El llamado trabajo por cuenta propia (TCP) en la Isla, con algo más de 600 mil licencias, incluye un segmento proto-empresarial que, aunque legalmente se encuentra registrado como «personas naturales», en la práctica opera con un formato empresarial. Es ilegal, pero existe algún grado de tolerancia con un alto riesgo incorporado.

Esa evidente contradicción fue criticada como un caso de «ilógico eufemismo» en el Informe Central del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, efectuado en abril de 2016. Sin embargo, han tenido que transcurrir cinco años para que se haya adoptado la decisión oficial que debe iniciar la legalización de las PYMES.

PYMES 3

El VII Congreso del Partido Comunista de Cuba fue el último en el que participó Fidel Castro (Foto: EFE/Omara García Mederos/ACN

No se conocen detalles de lo que pudieran contener las normativas sobre las PYMES, pero en cualquier caso, el anuncio de estas es parte de una narrativa oficial que tiene, por lo menos, tres puntos controversiales

Primer punto controversial: innecesaria contraposición ideologizada entre la empresa estatal y las PYMES

La incorporación legal de un nuevo actor económico como las PYMES, que se supone mejore la integración del tejido empresarial del país, necesita una narrativa con tono positivo; no obstante, eso se dificulta cuando la preponderancia de la gran empresa (todas estatales o con inversión extranjera) no se afirma a partir de los parámetros reales bajo los que operan esas entidades.

De una parte, deben considerarse las ventajas asociadas a la gran escala: alta productividad, mejor tecnología, acceso a créditos, apoyo estatal, etc., que, en teoría, asegurarían que las grandes empresas estatales se robasen la arrancada en un escenario interno de competencia económica.

De la otra, habría que apreciar los problemas reales que tienen las empresas estatales, notablemente la situación de irrentabilidad de un grupo de ellas, así como el entorno de «restricciones presupuestarias blandas» (falta de «disciplina de mercado»), que tiende a deformar su función en la asignación eficiente de recursos a nivel de toda la economía.

Sin embargo, la argumentación sobre la conjeturada superioridad de la empresa estatal como «actor fundamental de la economía cubana», no suele afincarse en la evidencia, sino que frecuentemente se construye discursivamente a partir de la alegada compatibilidad de la empresa estatal con un sistema social superior, en el que las PYMES no parecerían encajar del todo bien, pero del cual entrarían a formar parte de manera transicional, como una especie de mal necesario.

Segundo punto controversial: la existencia de «similares condiciones» para los actores económicos

Aunque el objetivo de otorgar «condiciones similares» parecería un principio razonable, el no reconocimiento de las múltiples diferencias que existen entre diversas categorías de actores, al final conduce a la precariedad de algunos tipos de entidades. Esto afecta especialmente a las PYMES, precisamente porque tienen condiciones que no pueden ser equiparadas por decreto con las de otros actores económicos.

Lo que debería considerarse una premisa importante en un contexto con actores económicos diversos, no es la existencia de condiciones similares, sino la ausencia de tratamiento discriminatorio.

Cuentapropismo en su nueva etapa: ¿llegará a más?

Muchas PYMES, sobre todo en el segmento de las microempresas, tienden a ocupar la zona de supervivencia del tejido empresarial, son muy frágiles y sus desventajas no pueden ser superadas mediante los procesos que tienen lugar en segmentos empresariales de mayor escala.

Como las PYMES proveen ingresos y empleos, el interés nacional exige reconocer sus desventajas para poder otorgarles un tratamiento diferenciado, porque son incapaces de funcionar en condiciones similares a las de otras empresas. Lo que debe garantizarse es que no sean discriminadas, por ejemplo, que no se les impida la posibilidad de hacer comercio exterior directamente o de captar inversión extranjera por ellas mismas.

Tercer punto controversial: la forzada «escolta» de las PYMES estatales

 El criterio de la pequeña escala como criterio principal para formar categorías empresariales, puede acabar reduciendo la efectividad de las políticas públicas.

Las empresas pequeñas del sector estatal, incluyendo las micro-empresas, ciertamente comparten una serie de características técnico-productivas con otras pequeñas entidades, independientemente de la forma de propiedad o de gestión, sean privadas o cooperativas. Se conoce que la pequeña escala impone una serie de restricciones en términos de productividad, de costos y de utilización de la tecnología. Esas restricciones no funcionan igual para todas las actividades, pero es una condición bastante generalizada.

Sin embargo, como entidades sociales, una pequeña empresa estatal y una PYME privada son actores muy diferentes, y eso tiene un importante impacto en su función económica y en su gestión. Una pequeña empresa estatal es esencialmente parte de la gestión de la propiedad pública y, en particular, se inscribe en una agenda de descentralización del poder estatal.

Por su parte, una PYME privada es esencialmente parte de una agenda de transformación del componente empresarial del poder público, específicamente de su evolución hacia un modelo empresarial mixto, en el que, a lo estatal, el capital extranjero y lo cooperativo, se agregaría la empresa privada nacional en una escala tal que probablemente pudiera conducir a las PYMES a superar, en cuanto al número de entidades, el total combinado de las demás unidades empresariales del país.

Dos caras de una moneda

El efecto de un enfoque ideologizado sobre las PYMES pudiera hacer perder de vista que el fortalecimiento de la empresa estatal y la expansión de la empresa privada nacional son dos caras de una moneda.

En condiciones de una baja tasa de inversión crónica, como sucede en Cuba, el camino del incremento de la productividad de la empresa estatal pasa por reducir la fuerza laboral excedente y esta debe ser absorbida por el sector privado.

Democracia y economía: el real sentido de las prioridades

En principio, el proceso de establecimiento de PYMES en Cuba debería tener tres componentes principales:

  • La(s) figura(s) jurídica(s) aplicable(s), un asunto sobre el cual no se ha observado mucha discusión pública y que sería necesario definir desde el inicio, al menos parcialmente, para poder poner en marcha el proceso. ¿Cuáles serían los sujetos de derecho mercantil aplicables a una PYME?, ¿Se limitaría a empresas unipersonales o también se incluirían sociedades anónimas?
  • Las normas básicas de funcionamiento que permitirían legalizar y poner en marcha de manera acelerada las PYMES en ciernes que ya existen en el marco del TCP, ofreciendo simultáneamente la oportunidad para el registro legal de nuevos negocios. Las normas jurídicas deben cubrir un campo relativamente amplio de las condiciones de operación de las empresas privadas, lo que incluiría derechos relativos a la propiedad privada, regulación de procesos de formación, fusión, asociación, y quiebra, entre otros.
  • La adopción de mecanismos de apoyo, quizás en una segunda fase en la que se hubiese alcanzado una «masa crítica» inicial de PYMES. Este es un punto crucial, porque la característica común de las leyes sobre PYMES es que estas son básicamente leyes para otorgarles un tratamiento preferencial, precisamente porque son entidades relativamente frágiles que cumplen funciones importantes en términos de empleo nacional y de «conexión» del tejido económico.
Resumiendo

El anuncio es positivo porque pudiera iniciar una nueva etapa de la reforma económica, con una relevancia probablemente mayor que la que parece concedérsele ahora, quizás porque aún no se dispone de información suficiente para valorar en qué grado una visión pragmática pudiera imponerse al enfoque ideologizado que hasta el momento ha predominado en cuanto a las diversas modalidades empresariales.

Desde hace rato debería haberse colocado en Cuba el acento en las PYMES para poder elevar el techo promedio de la productividad nacional en el corto plazo.

Si de algo sirven las lecciones de otras experiencias, conviene entender que la legalización de PYMES es apenas un primer paso y que, incluso en condiciones en que estas sean numerosas y dinámicas, si no se les apoya de manera desprejuiciada pudieran seguir siendo las hijas de nadie en el marco de la reforma.

26 comentarios

Orl 3 junio 2021 - 7:01 AM

La frase de perfeccionar los actores de la economía cubana es perfecta.
«Teatro, puro teatro» cantaba La Lupe más conocida como la Yiyiyi.

Manuel Figueredo 3 junio 2021 - 2:02 PM

Gracias señor Monreal. Estoy casi seguro que sus planteamientos fueron recibidos por alguien de los de arriba.Es posible que el Estado mayor,digo consejo de ministros estarán en sesión para ver cómo pueden ponerlo en práctica. Aquel que se preocupe pierde,pues si aguantamos 62 años podemos aguantar 62 más. ! Querer es poder !
Me disculpan pero no podía enmarcarlo de otra manera.

tony antigua. 3 junio 2021 - 7:58 AM

El control al maximo es vital en la estrategia de supervivencia y la supervivencia es innegociable como es obvio.
Cualquiera que haya trabajado en el sistema empresarial entenderá que la función productiva de este es solo una parte de su importancia. Mas aun con el colapso de las organizaciones de masa.A quien llevará a los actos y marchas? De donde sacará las donaciones de sangre? De donde obtendrá movilizados para los ejercicios militares? A quien pondrá a cargo de los colegios electorales? A quien pondrá a fumigar contra el mosquito? Quien se apuntara en sindicatos? Etc etc etc.
Se acabó aquello de mandame 6 por un mes para esto o aquello, pagándolo del fondo salarial.
Una empresa privada no responde ante ninguna de estas tareas, ni verificara si el trabajador es del CDR o si esta inscripto en el Comite Militar.
Más allá de la lógica económica, no se puede abordar este tema sin pensar en eso.

José Angel 3 junio 2021 - 8:03 AM

Con sinceridad, no veo ninguna diferencia entre en estado de cosas antes dela reunión del CM y después de la reunión del Consejo de Ministros, realmente es solo un nuevo enunciado de los que se ha hecho decenas en los últimos diez años.

FSM 3 junio 2021 - 8:18 AM

La crisis económica y social sistémica no es compatible con la construcción del socialismo y menos aún con su ideología. La crisis ha hecho mella en la ideología y sin embargo no se enfrenta suficientemente en aras de la ideología. Enorme contradicción, que amenaza el futuro socialista.
Cuidado: no es lo mismo gestionar la crisis sin vivirla que vivirla sin gestionarla.

Joaquin Benavides 3 junio 2021 - 9:09 AM

Estimado Monreal, muy bueno tu articulo. Coincido totalmente con tu punto de vista.
No hay forma de salvar las empresas estatales y sacarlas del marasmo sin las Pymes de capital privado.
Las llamadas pymes estatales son teoricas. No habria como financiarlas. No tendria sentido dedicar recursos financieros del estado a las pequenas empresas y no a las que si deciden el desarrollo socialista. Es una solucion burocratica separada de la realidad. La vida dira.

Livio Delgado 3 junio 2021 - 10:03 AM

A parte del atraso de demasiados años en la decisión sobre las pequeñas y medianas empresas (PYMES) abreviatura que increíblemente no proviene del inglés, dos detalles desde la distancia no veo claro y su acertado escrito lo remarca desde la mirada profesional. Cualquier pequeño negocio es sumamente inestable y dependiente del entorno económico del país, y la pos pandemia no solo en Cuba a nivel mundial se sabe que va a ser un periodo de recesión económica importante, así que «como de costumbre» iniciarán todo esto en un momento muy jodido. Y lo otro es la persistencia de un esquema de dualidad monetaria y sobre todo cambiaria con una tasa de cambio fija muy alejada de la valoración real de mercado que hace que la valoración económica de cualquier emprendimiento sea prácticamente imposible de valorar y llevar a final feliz. Veremos la letra pequeña de todo esto pero persisto en que el éxito de las políticas en el sector agroalimentario para poner comida sobre la mesa es lo más importante a futuro.

Carlos 3 junio 2021 - 10:18 AM

Ahora si van a construir el socialismo, ahora si. Biden por favor abre la puerta de los dolares, necesitan remesas, viajes, visas, turismo, recargas, prestamos, y sobre todo no le exijas nada a cambio.

No se puede levantar la economía del país cuando GAESA esta ahí controlando cada dolar y sector estratégico.

Antonio 3 junio 2021 - 10:47 AM

más de lo mismo y me refiero a lo que anunciaron, igual aprobandolas, serán un fracaso debido a la centralización de la economía, si un libre mercado, todo será un fracaso, como todo lo que hacen, porque no acaban de entender que ese control obsesivo que desean tener sobre todo no lleva al éxito. El mercado se regula solo. Otra cosa Cuba necesita más que dar pasos, ponerse un nitro, porque son lentos y hay un factor que nunca tienen en cuenta y es el factor tiempo, que la juventud se está iyendo, cuando se pueda hacer las pymes ya Cuba será EL ASILO DEL CARIBE

Esteban 3 junio 2021 - 12:09 PM

Las pequeñas empresas son las que hacen grandes a los países. El gobierno cubano renunció a ellas por décadas cuando lo que debió hacer fue impulsarlas al máximo.
Ahora el país se cae a pedazos.
Este «nuevo» anuncio es parte de la obra teatral montada por el PCC para entretener a la gente. Tomará mínimo 10 años para que hagan algo y como siempre lo harán mal.
Sigue trancao el dominó y ya vamos por 62 años.

Armando Luis Fernandez Soriano 3 junio 2021 - 12:41 PM

Peter en los tres puntos del tratamiento a las PYMES creo que se deberia colocar un cuarto punto: El tratamiento fiscal de las PYMES. El estado bien podria sin mucho costo adicional estructurar un tratamiento fiscal con ciertas preferencias a las Micro y Pequeñas empresas dado el caracter de «absorcion» que deben ugar estas en las reestructuraciones del mercado laboral.

dario45666 3 junio 2021 - 12:54 PM

Bueno,aunque muchos intelectuales y no intelectuales,quieran hacer como el avestruz,el gobierno actual de Cuba y en activo desde hace 60 anun gobierno comunista,de socialismo real y para un comunista,volverse soces una aberracion,traicion,o cualquier otra mala palabra.comunista Ortodoxos,reales,ademas de ser seres aberrados,no comulgcon el pensamiento capitalista a ningun nivel…..lo detestan,l odian y lo reprime.estfue el gobierno que,despues de despojar a los grandes capitalistas,le quito la chaveta a los zay la bodega al bodeguero.Los pequenos comerciantes,son simples merolicos y lucrar un negocio para si,es egoismo y falta de humanidad.Renunciar a ellos,seria como renunciara los «logros de la revolucion» tan bien logrados bajo la direccion del Gran Timonel.Lo que acetan,es de manera provisional,para salir del paso,nunca con vision de futuro y fortalecimiento.Seria como si Dracula besara a la Cruz………..sencillamente !!!

Shyri 3 junio 2021 - 1:06 PM

El 70% del empleo mundial procede de las pequeñas y medianas empresas (Pymes).

Así lo revela un reciente informe de la OIT. Para el organismo internacional los datos expuestos por ese estudio tienen repercusiones «sumamente importantes» para las políticas y los programas para la creación de empleo. Desde la OIT afirman que los gobiernos deberían «centrarse más en estas pequeñas unidades económicas».

tony antigua 3 junio 2021 - 1:24 PM

No sé que futuro espera a Cuba pero bueno no es.
Me angustia pensar que al daño antropológico ya palpable se unirá en el futuro, ante la sangria incesante de jovenes, en especial los más calificados, el castigo que la seleccion natural impondrá al pais por la fuga de ADN sin reemplazo, en especial de los más inteligentes y emprendedores, que son los que por lo general no se conforman y deciden marcharse.
Entiendo que los cambios que tanto necesita al país no llegarán en mi tiempo vital, o no llegaran a tiempo, ni para mi, ni para el país.
Es evidente la pérdida de tiempo premeditada en función de garantizar el poder, lo demás no importa y la vida útil de mi generación es ya limitada. Eso hace que mi pesimismo no sea tal, sino realismo.
En mi criterio se han perdido 30 años.
Los primeros cambios debieron llegar desde los años 80, cuando la inteligencia cubana debe haber dado señales de que el valedor economico del pais no seguiría siéndolo.
En ese momento se tomó la decisión estratégica de mantener el esquema estalinista que garantiza el control del poder, a costo del sufrimiento del pueblo durante años, momentáneamente aliviado mientras Venezuela tuvo recursos y ahora de nuevo en evidencia.
El ultimo argumento puesto en marcha para justificar la perdida de tiempo deliberada, constituida en leyenda urbana entre quienes aun cierran los ojos ante la realidad y veneran a los responsables del desastre, es la supuesta existencia de una burocracia intermedia que impide el avance de las ideas de los lideres del país, como si en realidad no fueran ellos la máxima representación de esa burocracia, los máximos interesados en mantenerla y no fueran capaces de borrar de la faz del pais a todo el o lo que se les oponga, tal como han hecho durante seis decadas.

Ivette 3 junio 2021 - 1:37 PM

Excelente y oportuno texto Monreal. Celebro que los economistas y otros colegas, como en general las personas, siempre digan que es un paso positivo cuando sale una declaración, es decir, tenemos muchos positivos escritos, pero con numerosas contradicciones, irrealizaciones, vacíos y sobre todo ajenos a las verdaderas realidades de Cuba y la magnitud de la crisis permanente que vivimos hace décadas. Hasta el más fiel de los mortales en la Cuba de hoy, no puede menos que dudar de estas declaraciones y reuniones interminables, que parecieran ,más estar entreteniéndonos que encarando la responsabilidad del Estado y el Gobierno con la situación que afronta el país.

Lo que veo es que se reedita, con aires de VIII Congreso, la misma reticencia de antaño a los verdaderos cambios que necesita Cuba, por subordinar la vida de un país a una ideología , o a unos intereses clasistas muy específicos, porque a esta altura no creo que sean solo ideas anacrónicas o convicciones enquistadas las que reproducen nuestros males. Mire cuánto tiempo están perdiendo insistiendo en que la propiedad estatal, esa que ha más que probado su ineficiencia, es lo que hay que priorizar, en hacernos creer que es socialista, y ahora para colmo quieren también un diseño de pymes estatales. Y las pymes, que ya no son noticia nada más que en Cuba, esperando y esperando.

No entiendo qué significa para el gobierno «pensar como país». Si así fuera, hace rato que se habrían liberado las fuerzas productivas y estaríamos perfeccionando el sistema en vez de intentar oxigenar un cadáver desde una trinchera. El pueblo de Cuba sabe que la situación no da para más, que el Gobierno/Partido/Estado no sufre la crisis como los de abajo a pesar de que se trata del pueblo, ese que decimos es el soberano al que todo gobierno se debe.

Todos los buenos economistas que tenemos han recomendado mil veces y durante mucho tiempo abrir y estimular las pymes porque está probado que son las que pueden levantar la economía más rápido, no implican erogaciones del Estado y que incluso permitiría que una propiedad estatal más eficiente. Pero sinceramente creo que no son los buenos economistas, los de verdad que piensan como país, como tú, los que son escuchados.

Poner las prioridades del país donde van y hacer un ordenamiento hacia arriba es cuestión de voluntad política, o mejor dicho resultaría si tuviéramos democracia, que como sabemos también atañe al ámbito económico. Quisiera que algún economista pudiera calcular e informarnos acerca de cuánto le cuesta al país mantener esa mega estructura burocrática de Partido/Estado/Gobierno y organizaciones de la sociedad civil dependiente por interés del gobierno. Sospecho que no contarán con información para un análisis riguroso, pero supongo que seamos conscientes de que eso desangra a la nación.

Saludos

Luis Enrique 3 junio 2021 - 8:03 PM

No solo cuánto cuesta, sino cuánto se haya afectado en comparación con el resto de los gastos. Creo que esa variación daría una medida de las verdaderas prioridades de los repartidores del cake

Ramón Izquierdo 5 junio 2021 - 7:15 AM

Sra Ivette
De usted puedo pensar cualquier cosa menos que sea ingenua.
Las famosas PYMES no van a traer más riqueza a Cuba que lo que han traído las empresas estatales. Y la riqueza que traigan sí llega a ser más será a precios de mercado (leáse NO ASEQUIBLES a la mayoría del pueblo cubano). Vaya con su imaginación a los mercados cubanos de antes de la crisis mundial que ha generado el Covid-19 y decirme, por favor, quién vendía más caro dos de los alimentos básicos de la dieta del cubano: arroz y frijoles ¿las empresas de comercio estatal o las privadas, que ahora muchas serán las que se transformen en PYMES? Porque debajo una ingenua preguntante del foro, interrogaba al respecto, sin saber que las PYMES ya están en Cuba, lo que ocurre es que quieren «seguridad jurídica» (las comillas valen mucho Sr Ivette en lo que he puesto)
En cuanto al Sr Monreal lo ADMIRO, es un economista liberal (para decir verdad, liberal con la «FIEREZA» del COVERSO) porque antes fue comunista y marxista, y ya sabe para defender el capitalismo mejor un ex comunista, preguntarle a los alemanes con la Sra Merkel. Pero lo más admirable del Sr Monreal es que no se anda con esas monsergas de la «Constitución por aquí y la Constitución por allá», porque como buen liberal sabe lo que es la democracia liberal-burguesa: una completa farsa, que dice una cosa, la predica y hasta gasta muchísimo dinero para implantarla en la cabeza de las personas, pero no cumple nada de lo dicho.
Un saludo a usted Sra Ivette y mi deseo que pase un feliz día.

Sofia. 3 junio 2021 - 3:29 PM

Cito…Desde hace rato debería haberse colocado en Cuba el acento en las PYMES
Con su permiso estimado DR. Monreal, CREO DESDE HACE 30 AÑOS.La lentitud
nuestra no tiene en cuenta el factor decisivo llamado” TIEMPO.”

Isid 3 junio 2021 - 3:52 PM

Hace30 anos deberian haberlas autorizado,esto solo ahora es blabla psta entusiasmar y q no se pierda la esperanza y luego nos tienen un siglo esperando x la legislacion

Manuel* 3 junio 2021 - 4:50 PM

Un trabajador por cuenta propia no es más que una empresa de un solo trabajador. Algo así como un organismo monocelular. Una Pyme se trata de una empresa con varios trabajadores. Algo así como un organismo pluricelular.

En esta entrada se habla de la economía de escala como algo que implica el triunfo final inevitable de las grandes empresas. No sucede así en ningún sitio por el mismo motivo que existen animales grandes como el elefante, pero coexisten con animales pequeños e incluso con seres unicelulares. En un ecosistema natural hay lugar para la existencia de multitud de organismos de todos los tamaños imaginables. Igual sucede con un ecosistema económico libre. Coexiste empresas de tamaños muy diversos.

Por cierto, nos hemos quedados sin definir la frontera entre una empresa mediana y una gran empresa, algo que no es trivial, porque ni siquiera es trivial cómo medir el tamaño de una empresa (número de trabajadores, facturación, beneficio … )

En esta entrada se habla de trabajador por cuenta propia (empresa unipersonal) y de sociedad anónima. Existen otras fórmulas como la sociedad limitada y la cooperativa. Lo digo porque existen muchos tipos de sociedades mercantiles y conviene conocerlos y definir cada tipo con precisión. Sin duda, la mejor forma de organizar una pequeña empresa es a través de una sociedad limitada, siendo las sociedades anónimas una mejor opción solo para empresas muy grandes.

También se habla de la necesidad de establecer una ley de sociedades mercantiles. Esto es una verdad como una casa. En España la legislación sobre sociedades mercantiles abarca mas de 400 artículos donde se regulan multitud de detalles del funcionamiento del día a día de una empresa. Es una guía de actuación para las empresas que ayuda muchísimo a evitar conflictos.

Yeyo 3 junio 2021 - 5:29 PM

Suena muy interesante pero que condiciones se crearán para que puedan trabajar y desarrollarse.?, acaso podrán importar y exportar sin parásitos intermediarios?, tendrán acceso a créditos bancarios nacionales e internacionales?, se impondrá la economía sobre la política?

Marlene Azor Hernández 3 junio 2021 - 6:04 PM

Gracias Pedro Monreal, por tus propuestas y señalamientos siempre positivos y sensatos. Creo como varios de los foristas que es una declaración más para entretener. La legislación vendrá tardía y chueca, porque el contexto de los controles económicos siguen empantanando toda producción posible de bienes y servicios. Los monopolios estatales del comercio exterior e interior, y un conglomerado tan fuerte y opaco como GAESA, que controla la parte más importante y redituable de la economía son verdaderos obstáculos a cualquier reforma económica. La prohibición de mercados mayoristas independientes al estado otro obstáculo mayor. Y el «encargo estatal» a todos los productores de alimentos y la obligación de comprar en dólares insumos y maquinarias a precios exorbitantes a través del estado son abiertas aberraciones económicas. Por eso las Pymes no lograrán funcionar con todas estas extorsiones como punto de partida. Una declaración más, como las tantísimas desde hace 62 años.

Orlando 3 junio 2021 - 7:20 PM

Un video se hizo viral ayer en Venezuela, porque Maduro le pagó 60 mil dólares al cantante Bony Cepeda invitado a su cumpleaños en plena pandemia

Esa es parte de la plata que Maduro ahorró poco a poco cuando manejaba ómnibus. Jajaja

Orl 3 junio 2021 - 8:31 PM

Hola Ivette.

El problema es que a la reforma de la economía le paso como a Ruperto de Vivir del Cuento. Cayó en coma y como nunca se enteró de lo que pasó durante el Período Especial, eso no le preocupa.

Y luego ha venido caminando igual que Ruperto, un pasito pa’lante y dos pa’atrás.

Ana 4 junio 2021 - 6:11 AM

«un segmento proto-empresarial que, aunque legalmente se encuentra registrado como «personas naturales», en la práctica opera con un formato empresarial»
¿Alguien pudiera explicar en qué consiste esa afirmación en la práctica»
Gracias

Manuel* 4 junio 2021 - 4:20 PM

Un trabajador por cuenta propia es una sociedad mercantil unipersonal, es decir, una empresa formada por una sola persona. No acabo de ver por qué se le ha de llamar «segmento proto-empresarial». El único problema es que se confunde el salario con los dividendos, con implicaciones tributarias que no le gustan nada a los recaudadores de impuestos.

Los comentarios están cerrados.