
Salim Lamrani
Las elites mundiales, gracias al control que ejercen sobre las transnacionales de la información, imponen a la humanidad una visión de la realidad minuciosamente regida por un marco ideológico. Las barreras doctrinales existentes se destinan a desechar todo pensamiento alternativo que pondría en tela de juicio la legitimidad del orden mundial actual.
Así, el papel de los medios no es ofrecer una información objetiva a los ciudadanos, sino defender el orden político, económico y social establecido, por diversos medios eficaces, tales como la propaganda, la desinformación y la censura.
El papel de la prensa alternativa es construir una muralla contra la manipulación de la realidad. Existe un caso de escuela que debería estudiarse en cualquier centro de investigación sobre la desinformación, pues ha alcanzado un nivel de sofisticación inimaginable. Se trata de Cuba, que constituye un caso único visto la diferencia enorme entre la representación ideológica transmitida por los medios occidentales y la realidad del país. La intoxicación mediática para con la problemática cubana es tan eficaz que ha contaminado incluso los sectores más progresistas del mundo desarrollado.
EL CASO DE LA EMIGRACIÓN CUBANA HACIA LOS ESTADOS UNIDOS










