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Viceministro cubano en funciones pide asilo en Estados Unidos

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Juan Carlos Santana Novoa, viceministro
Foto: ACLIFIM / Facebook

La noticia es que un viceministro cubano en funciones, Juan Carlos Santana Novoa, solicitó asilo en la frontera de Estados Unidos, siendo esta la primera vez que un funcionario de ese nivel, mientras está en el cargo, decide emigrar de esta forma.

De acuerdo a varios reportes de prensa, pidió asilo en la frontera de Nogales, Arizona, y se le otorgó una audiencia preliminar en la Corte de Inmigración programada para agosto de 2026.

Según medios locales, Santana tiene dos hijos en Estados Unidos, uno de los cuales arribó recientemente a ese país.

Los reportes de prensa, todos de medios o reporteros de Miami, afirman que el exfuncionario cubano pidió cita a través de CBP One, se presentó y dijo quién era, aunque algunos afirman que no reveló su cargo, sino que se limitó a informar que trabajaba en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).

El abogado de inmigración Wilfredo O Allen, en entrevista con el periodista Mario J. Pentón, afirmó que el alto funcionario lo tendría más difícil para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, pues esta exige que el solicitante lleve desvinculado al menos cinco años del Partido Comunista de Cuba y la Unión de Jóvenes Comunistas. Sin embargo, sí pudiera aplicar a la categoría de «asilo político» si colaborara con el FBI y las autoridades norteamericanas.

Hasta ahora, los medios públicos y oficiales cubanos no se han pronunciado sobre el tema, aunque sí la página del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social lo retiró de su lista de directivos.

Capturas MTSS
Captura de la web del MTSS el 26 de agosto de 2024 / Captura de la web del MTSS el 3 de octubre de 2024

Quedan pocas referencias en la web de este funcionario, pero un post de la Embajada de Cuba en México afirma que Santana Novoa intervino en el Panel «Reformas Estructurales y Longevidad» en el marco de la 1era Cumbre Técnica de las comisiones Americanas de Seguridad Social, que se desarrolla en la Ciudad de México. Tampoco se sabe mucho sobre su trayectoria y formación. La borrada biografía publicada en el MTSS solo informaba que es licenciado en Economía.

Embajada Mexico Cub

Santana Novoa fue nombrado viceministro de Trabajo y Seguridad Social en el año 2022, y su partida no se vincula hasta el momento a ningún caso de democión o corrupción que lo involucrase.

El mencionado Ministerio ha pasado por varias reestructuraciones, como recientemente fue noticia, por la eliminación por decreto ley del Instituto Nacional de Seguridad Social, cuya función asumirá ahora, al menos desde el punto de vista metodológico, el Ministerio en el que Santana trabajaba.

Esta noticia significa que la crisis de los «cuadros» está llegando a los niveles más altos, y van desde las renuncias, las deserciones y los escándalos de corrupción.

Las razones por las cuales un funcionario de tan alto nivel decide emigrar a Estados Unidos en medio de una presunta visita de trabajo en México pueden ser disímiles. Sin embargo, también podría significar la perdida o disminución de una serie de ayudas que ofrecía el Estado para compensar los bajos salarios de los altos directivos que hoy no sobrepasan formalmente los 8 mil o 10 mil pesos en el sector estatal, no empresarial.

Al comienzo de la administración de Raúl Castro, este llamó a eliminar lo que denominó como «gratuidades» que incluían ayudas y vacaciones subsidiadas que algunos directivos y trabajadores obtenían durante su permanencia en los puestos. Sobre cuánto y a qué niveles se eliminaron, hoy no hay información pública.

El sector estatal ha sufrido un éxodo masivo, no solo al exterior, sino al sector privado, que promete mejores salarios y libertades para viajar, y no estar «regulados», que significa que personas en determinados cargos no pueden viajar de vacaciones o a ver a su familia.

La acogida en el nuevo país del viceministro no ha pasado libre de polémica. Los medios que cubren Cuba desde Miami recuerdan una lista de recientes exfuncionarios que han entrado a ese país en los últimos tiempos: la exfiscal Rosabel Roca Sampedro y el ex primer secretario del Partido Comunista en Cienfuegos, Manuel Menéndez Castellanos. También ha sido noticia el caso de la exjueza villaclareña Melody González Pedraza, que se encuentra detenida esperando presentar su caso de asilo político. González arribó al país a través del programa de Parole Humanitario, un programa que desde su puesta en vigor ha otorgado visas a al menos 106 mil cubanos.

Los congresistas de origen cubano María Elvira Salazar y Carlos Gimenez ofrecieron declaraciones cuestionando la razón por la que el funcionario había sido autorizado a entrar en el país.

«Hay casos detrás de casos detrás de casos, que indican que sí, que todo esto es a propósito, las razones no las sé, pero se tiene que investigar, tenemos que otra vez mandar otra carta al secretario Mayorkas, preguntando por qué entró esta persona», afirmó el Congresista por la Florida, Carlos Gimenez.

Aunque estos casos casi siempre causan indignación en comunidades políticas cubanoamericanas, lo cierto es que para la política estadounidense estas «llegadas» traen más beneficios que riesgos. Dichos funcionarios aportan información útil a los servicios de inteligencia norteamericanos, y por su fuera poco, sirven para armar escándalo político y mostrar las fallas del gobierno cubano para retener a su personal. 

Nuestra opinión es que esta partida es solo otra cara visible de un proceso que Cuba está viviendo en casi todos los sectores, siendo el privado el único sector que crece. La crisis de las instituciones se entremezcla con la crisis migratoria, dando como resultado el vaciamiento de muchos puestos de altos directivos y trabajadores en sectores clave como la educación, la salud, entre otros.

Un viceministro en Cuba recibe condiciones básicas laborales que son vistas como privilegios por el empobrecimiento material de la vida: teléfonos celulares con saldos disponibles, automóviles con gasolina, y en algunos casos, ayudas de venta subsidiada o regalo de comidas. No obstante, un funcionario de esa naturaleza, si no utiliza su cargo para desviar recursos o tiene otros capitales que movilizar, debe subsistir con un bajo salario que no sobrepasa los 8 mil pesos.

Si bien se desconocen las razones específicas por las que Santana abandonó el país, sería justo decir que en Cuba las personas no abandonan esos cargos solo por los bajos salarios y las altas responsabilidades que representan, sino también por la intolerancia con el pensamiento crítico o distinto al de la línea oficial, y la incapacidad de apostar por soluciones distintas desde una construcción colectiva y diversa.

También opinamos que el silencio sobre el tema por parte de los medios estatales cubanos y por el propio MTSS irrespeta las reglas más elementales del periodismo y la comunicación institucional. Esta práctica de nula transparencia que ha sido señalada por múltiples profesionales del campo, como la estampida, tampoco parecen variar.

¿Diálogo o presión? El frágil equilibrio del acuerdo UE-Cuba

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Ilustración: Félix M. Azcuy

La noticia del reciente encuentro entre el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, y el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, se dio en un momento sensible para la Isla en lo que concierne a derechos humanos. El encuentro subraya la voluntad de la Unión Europea de mantener el diálogo con el gobierno cubano, una política impulsada hasta ahora por Joseph Borrell, pero que pudiera estar a punto de cambiar.

Borrell ha sido una figura clave en la implementación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC), promoviendo un enfoque diplomático y cooperativo frente a las demandas de ciertos sectores europeos que exigen sanciones más severas y mayor presión sobre Cuba. Ahora, a punto de concluir su mandato, Rodríguez aprovechó la ocasión para expresar su agradecimiento por la contribución de Borrell al fortalecimiento de las relaciones entre la UE y Cuba.

Sin embargo, el año 2024 ha sido especialmente tenso para las relaciones entre Cuba y la UE, debido a las crecientes críticas sobre la efectividad del acuerdo para generar avances en materia de derechos humanos. En enero, el Parlamento Europeo tomó una medida sin precedentes al prohibir la entrada a sus instalaciones de los miembros de la Asamblea Nacional cubana. Esta decisión fue en respuesta a la negativa del gobierno cubano de recibir una delegación ad hoc del Parlamento que pretendía evaluar la situación de los derechos humanos en la Isla.

El año 2024 ha sido especialmente tenso para las relaciones entre Cuba y la UE, debido a las crecientes críticas sobre la efectividad del acuerdo para generar avances en materia de derechos humanos.

Poco después, Cuba respondió con fuertes acusaciones, alegando que algunos miembros del Parlamento Europeo estaban vinculados a organizaciones terroristas, lo que no hizo más que aumentar las tensiones.

Apenas un mes después, en febrero de 2024, el Parlamento Europeo emitió una resolución que profundizó aún más la ya deteriorada relación entre ambas partes. Esta vez, el Parlamento condenó el agravamiento de la situación de los derechos humanos en Cuba, señalando el aumento alarmante de presos políticos, que a finales de enero alcanzaba 1.066 personas. Además, se condenaron las prácticas de «trabajo forzoso» en brigadas médicas y otros sectores laborales bajo control del Estado cubano, calificándolas como una forma moderna de esclavitud.

La resolución insistió en que, aunque el ADPC se concibió como una herramienta para promover libertades fundamentales en Cuba, no ha logrado cumplir ese objetivo. Por tanto, el Parlamento Europeo instó a la Unión Europea a considerar la suspensión del acuerdo si no se producen mejoras significativas. Adicionalmente, se propuso la aplicación del régimen de sanciones globales de la UE, conocido como la ‘Ley Magnitsky de la Unión’, para sancionar a los responsables de violaciones de derechos humanos, incluyendo al presidente Miguel Díaz-Canel como figura central en la cadena de mando de las fuerzas de seguridad cubanas.

Aunque la resolución fue aprobada con 285 votos a favor, 172 en contra y 46 abstenciones, las sanciones no se implementaron de inmediato, ya que requieren la aprobación final del Consejo de la Unión Europea para entrar en vigor.

La votación de la resolución y la diversidad de opiniones dentro del Parlamento Europeo evidenciaron la complejidad del debate, con posturas profundamente divergentes sobre cómo abordar la situación en Cuba.

El Grupo del Partido Popular Europeo (PPE), representado por eurodiputados como Leopoldo López Gil y Paulo Rangel, abogó por sanciones más estrictas contra el gobierno cubano, insistiendo en que la UE debe adoptar una postura más firme en respuesta al deterioro de los derechos humanos en la Isla.

Desde el grupo Renew, eurodiputados españoles como Javier Nart y Dita Charanzová también enfatizaron la necesidad de suspender el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) si no se observan mejoras tangibles en las libertades fundamentales en Cuba, con lo cual Renew apuesta por una combinación de presión y diálogo como la estrategia más efectiva para lograr cambios en el país.

A su vez, eurodiputados del Grupo Conservador y Reformista Europeo (ECR), como Hermann Tertsch, adoptaron una postura aún más severa, apoyando firmemente la aplicación de la ‘Ley Magnitsky de la UE’ y solicitando sanciones directas contra altos funcionarios cubanos responsables de violaciones de derechos humanos.

Estas posturas, más críticas, contrastan con sectores más moderados dentro del Parlamento, incluyendo algunos eurodiputados socialistas como Javi López (PSOE), quienes sostienen que el diálogo debe seguir siendo el principal instrumento para promover mejoras en Cuba, aunque sin descartar una mayor presión diplomática de no percibir avances.

Con el paso de los meses y el complejo escenario internacional, Cuba ha perdido protagonismo en la agenda de derechos humanos de la UE. En el reciente debate general del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la UE expresó preocupaciones sobre países como Venezuela, Rusia, Siria y Myanmar, sin mencionar a Cuba entre los principales focos de atención. El cambio refleja cómo las prioridades geopolíticas y los conflictos de mayor escala, como la guerra en Ucrania, han desplazado a Cuba en la lista de urgencias de derechos humanos.

El cambio refleja cómo las prioridades geopolíticas y los conflictos de mayor escala, como la guerra en Ucrania, han desplazado a Cuba en la lista de urgencias.

Sin embargo, este contexto ha sido aprovechado por la oposición cubana, que en los últimos días ha intensificado su presión sobre la Unión Europea para suspender el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación (ADPC). Organizaciones como el Consejo para la Transición Democrática en Cuba y la Red Femenina de Cuba reiteraron la ineficacia del acuerdo para mejorar los derechos humanos en la Isla, destacando el creciente número de presos políticos como una razón fundamental para solicitar la activación de la cláusula de suspensión del ADPC.

Con la reciente elección de Kaja Kallas como la nueva Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, se abren interrogantes sobre el futuro del Acuerdo con Cuba. Kallas, ex primera ministra de Estonia, ha sido una voz firme contra los regímenes autoritarios, especialmente en lo que respecta a Rusia, dada su experiencia y antecedentes históricos con ese país. Su enfoque hacia los derechos humanos, reflejado en su condena constante a la represión en Europa del Este, podría indicar una postura más crítica hacia Cuba que la adoptada por su predecesor, Josep Borrell.

También podría significar un mayor enfoque en la defensa de los derechos fundamentales, en línea con las resoluciones más recientes del Parlamento Europeo que exigen una mayor presión sobre el gobierno cubano. Aunque Borrell optó por continuar el diálogo a pesar de las críticas, Kallas podría inclinarse hacia una postura más dura, apoyando las demandas de sanciones si no se observan mejoras claras en la situación de los derechos humanos en la Isla.

A medida que avance la nueva legislatura, es probable que el equilibrio entre diálogo y presión se reevalúe. En los próximos meses, se hará evidente si la Unión Europea mantiene su enfoque actual o adopta una postura más crítica hacia Cuba. Es previsible que asuma una línea más firme para exigir avances en derechos humanos, sin interrumpir las relaciones económicas y de cooperación. Incluso si Donald Trump regresa a la Casa Blanca, la UE podría evitar una ruptura total.

Aunque la atención actual de la UE está centrada en la crisis en Venezuela, una respuesta severa a posibles estallidos sociales en Cuba podría llevar a la aprobación de sanciones, algo que el gobierno intentará evitar a toda costa por sus graves consecuencias económicas y diplomáticas.

Irrupciones de El Ciervo Encantado: performance y desafío en Cuba

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Ilustración: Félix M. Azcuy

Consecuente con una línea de trabajo que va dilatando en una propuesta cada vez más retadora sus preceptos fundacionales, El Ciervo Encantado se ha convertido en algo más que una compañía teatral en el contexto de la cultura cubana de estos días. Aunque el grupo deja ver en la fachada de su sede, ubicada en Línea y 18, el cartel que lo identifica como «grupo de teatro», El Ciervo, que fundaran en los predios de Instituto Superior de Arte Nelda Castillo y Mariela Brito en 1996, no se limita a lo que dentro de tal concepto muchos siguen pensando en nuestro país. Si bien sus primeros espectáculos operaban dentro de las convenciones de representación más tradicional —escenario, el público sentado en gradas ante la zona de acción—, esa linealidad se fue quebrantando poco a poco, haciendo más visibles la búsqueda de una ruptura también discursiva y estructural en su base dramatúrgica, que se desafiaba a sí misma en cada nuevo título del repertorio.

Nelda Castillo (a quien luego se une desde el ISA Mariela Brito) provenía del Teatro Buendía, creado en 1986, también en las aulas del ISA, por la actriz, maestra y directora Flora Lauten. Allí Nelda dirigió varias propuestas como Monigote en la arena y Un elefante ocupa mucho espacio, destinadas al público infantil pero alejadas de los clichés con los cuales suele trabajarse desde la escena para la infancia, ambos basados en relatos de la argentina Laura Devetach. Cuando estrena en el Buendía Las ruinas circulares, a partir de varios textos (Cervantes, Unamuno, Borges…), ese espectáculo marca el inicio de un rumbo y al mismo tiempo la despedida del colectivo en el cual había interpretado personajes como El Chivo, de Las perlas de tu boca, aún recordados por sus espectadores. De vuelta al Instituto Superior de Arte, el siguiente paso sería el de fundar su propio núcleo de trabajo.

Así es que nace El Ciervo Encantado, como una propuesta de graduación de dos alumnos de la Facultad de Arte Teatral, que terminó siendo un laboratorio de búsquedas alrededor de ese relato de Esteban Borrero («El Ciervo Encantado», metáfora de una Cuba huidiza, precisamente), y que terminó instalando su sede en el abandonado teatro de la Facultad de Artes Plásticas, que Nelda, Mariela y sus actores rescataron del olvido y el deterioro.

«Siento al grupo como un espacio de conocimiento y crecimiento, sobre la base fundamental de la investigación en la memoria inscrita en el cuerpo del actor, siempre infinita, siempre cambiante, pero afincándonos y cuestionándonos en el ahora, que es donde realmente vivimos». Así me respondió Nelda Castillo en 2010, cuando la entrevisté acerca de la trayectoria de El Ciervo. Mucho ha llovido desde entonces, y las experiencias incluyen desde la expulsión de ese espacio que ellos activaron en el ISA, hasta el paso temporal por la Casona de 5ta y D donde murió Máximo Gómez, hasta que finalmente el Consejo de las Artes Escénicas recupera y restaura el sitio donde están ahora emplazados.

En la ceremonia de apertura de esa sede, celebrada en abril del 2014, el público asistente pudo presenciar la colocación de la última plancha de madera del tabloncillo, bajo la cual quedó oculta la máquina de escribir del escritor cubano Severo Sarduy. A partir de sus novelas De dónde son los cantantes y Pájaros de la playa, El Ciervo Encantado había prolongado lo que se anunciaba en su montaje de iniciación, luego, en esa senda que pasó por lo neobarroco, habían llegado otros montajes como Visiones de la Cubanosofía, Variedades Galiano y Rapsodia del mulo, en los que la cita y las referencias a Lezama, Reinaldo Arenas, Lydia Cabrera, Reina María Rodríguez y otros creadores apuntalan la noción de esos, más que espectáculos, altares, que El Ciervo Encantado muestra a sus espectadores, según indica Jaime Gómez Triana en uno de sus estudios acerca de lo que esta agrupación ha ido fundamentando como discurso.

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Visiones de la Cubanosofía

El interés que El Ciervo Encantado ha generado no solo en Cuba, sino allí donde también ha participado fuera de la Isla, se mantiene como una expectativa asentada en el diálogo creativo con las circunstancias de ese presente, no menos teatral en sus neurosis cotidianas, que puede ser Cuba ahora mismo. El espacio ha retado convenciones, apelando al cuerpo vivo y a veces desnudo de sus actores/actrices, desarrollando la noción de máscara para crear una galería que incluso vivo más allá de los estrenos y los espectáculos.

Para ser fiel a esas tensiones, ha ido desarrollando —no como un trabajo secundario o paralelo, sino como un eje esencial a su propia labor discursiva— una serie de performances e intervenciones públicas que hoy, a la altura de lo que propone el libro catálogo que me provoca estas líneas, no puede entenderse sino de esa manera. No como un apéndice o una extensión de lo que El Ciervo Encantado es, sino como un gesto fundamentalmente provocador y multiplicador de lo que todo ese núcleo construye, como reflexión cívica, desde la médula de su trabajo teatral.

Irrupciones, de Nelda Castillo y Mariela Brito, editado por Katherine Perzant y con diseño de Lisette Solórzano más que un libro-catálogo, es un archivo que registra 69 performances, intervenciones públicas y colaboraciones que El Ciervo Encantado ha presentado entre 1997 y 2022, que se añaden a la producción de los espectáculos de su repertorio. «Irrupciones es una declaración de la naturaleza colaborativa y democrática de un grupo siempre abierto a diversas formas de explorar y entender la creación», se afirma en la breve nota que la editora firma.

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Irrupciones / Cortesía del Autor

El Instituto Superior de Arte fue el espacio donde ocurrieron las primeras de estas acciones (Antes de la lluvia, La boda de Yunieski y Yolexi, Fiebre del sábado por la noche, La repertorista…), aunque pronto el grupo también se desplazó a otros espacios y aumentó el grado de complicidad y colaboración con otros artistas que se sumaron a esta propuesta que irrumpía, con elementos del café concert, la acción poética, recursos del circo o el cabaret, en sitios incluso menos previsibles.

Durante la «guerrita de los emails» que provocó la aparición en nuestra televisión de viejos censores que en los años 70 dieron marcha al proceso de parametración y censura que tuvo entre sus víctimas a notables artistas e intelectuales, El Ciervo Encantado hizo acto de presencia, mediante máscaras y personajes de su galería, en varias de las reuniones que intentaron enmendar tal desaguisado, convocadas por Desiderio Navarro desde el Centro Teórico Cultural Criterios en la Casa de las Américas, el Instituto Superior de Arte y el noveno piso del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica, entre 2007 y 2009.

El libro en sí es, además, como no podía ser de otro modo, un repaso a la propia biografía de El Ciervo Encantado, a su vida nómada a través de los espacios que ha habitado, y a los rostros de quienes han estado en su núcleo y luego han tomado otros rumbos. El público ha acudido, fiel, a todas estaciones. Un público sobre todo joven, ganado en el quehacer desde aquellos días de rescate del teatro de la Facultad de Artes Plásticas, de donde tuvieron que irse por decisión de una funcionaria a la que al parecer no le hizo gracia alguna que la Universidad de las Artes prohijara a un equipo de trabajo que ya se había hecho de un nombre en la cartelera teatral del país.

Los performances de El Ciervo han sido siempre provocativos, cápsulas de desafío al pensamiento oficial que rige en tantos sitios y cardinales, y ello ha sido también la causa de esa vida trashumante, hasta su ubicación en la sede de la calle Línea, justo al final de esa vía, casi a la entrada del túnel que cruza el mar para abrir paso hasta la otra zona de la capital. Puede leerse como un acto de justicia poética, porque El Ciervo mismo es esa suerte de quiebre, de punto límite, siempre abocado a un paso mayor hacia otras zonas en las que se confunde cualquier noción pre-establecida, desde la irreverencia que el teatro posee desde sus orígenes.

Los performances de El Ciervo han sido siempre provocativos, cápsulas de desafío al pensamiento oficial que rige en tantos sitios y cardinales.

Grupo al límite, núcleo al borde, paso a otra forma de discusión que incluye el sumergirse en cuestiones no siempre gratas, la poética que El Ciervo ha fundamentado se organiza desde la visión crítica y política de lo teatral, entendido como un desacato que la sociedad no debe negarse, y mucho menos el creador que en ella defienda la voluntad de una expresión autónoma, al tiempo que irremediablemente conectada con una realidad que lo trasciende y lo sacude sin cesar. El Ciervo podrá estar encantado, pero jamás dormido.

Ningún núcleo escénico en Cuba ha sido tan consecuente con la idea de explorar las posibilidades y retos del performance entre nosotros como El Ciervo Encantado. Sus espectáculos han devenido zonas de provocación, más que puestas en escena, donde los dispositivos escénicos se interesan cada vez más en conectar al auditorio con una pregunta mayor, que es el pasado, presente y futuro de Cuba desde los contraluces y las incertidumbres de nuestra Historia y su Realidad, reinterpretada desde los gestos del arte. Su propuesta no es solo teatral, porque la vinculación del grupo a artistas de la plástica, poetas, músicos, cineastas, ha generado muchos de esos actos, no siempre asimilados por las instituciones (Consejo Nacional de las Artes Escénicas, Ministerio de Cultura, etcétera), con beneplácito, precisamente. Irrupciones, en este sentido, desde su modesta aportación como registro de este tipo de acciones en nuestro contexto escénico, se convierte en un texto que nos reclama una mayor atención a la historia, fragmentada e intermitente, del performance entre nosotros.

El tema ha sido abordado por diversos estudiosos y artistas que han testimoniado sus experiencias dentro de ese devenir. A inicios de los 60, bajo el influjo de información que llegó a Cuba a través de quienes se interesaban en visitar el país para conocer a fondo el nuevo proceso de cambio social, la idea del performance y el happening tuvieron un primer terreno propicio en el área de lo teatral. Si bien Glexis Novoa en un ensayo acerca de estas búsquedas señala a Samuel Feijóo como uno de los pioneros del performance, debido a sus apariciones con objetos estrafalarios y su carácter de irreverencia que manifestó a través de su propia figura y sus publicaciones en Islas y Signos, la certeza de lo que podemos entender como tal en ese contexto llegó de la mano de teatristas y coreógrafos, que además vincularon a nombres de la plástica y la música en esos experimentos.

Bajo el influjo de información que llegó a Cuba a través de quienes se interesaban en visitar el país la idea del performance y el happening tuvieron un primer terreno propicio en el área de lo teatral.

El contacto directo con las creaciones de Peter Brook, el Living Theater y otras compañías que en aquel instante recorrían festivales y plazas europeas permitió a Vicente Revuelta, en particular, ponerse al día con esas inquietudes, y su puesta en escena de La noche de los asesinos (1966) desató una serie de imitaciones y cuestionamientos que llegaron a preocupar a los funcionarios del Consejo Nacional de Cultura. El desenfado y el desacato del performance, su condición de acto volátil e impredecible, su apuesta por discursos no convencionales, su relación con el movimiento hippie y la contracultura, espantaron a aquellos comisarios que ya para 1968 denunciaban esas expresiones y empezaron a movilizar acciones contra ellas, distantes de la idea de un teatro revolucionario y de carácter didáctico y de adoctrinamiento. El Congreso Nacional de Educación y Cultura, en abril de 1971, desterraría esas expresiones, privilegiando a otras de moral e ideología «menos dudosa».

Entre quienes apostaron por esas rupturas estaban desde el propio Vicente Revuelta, que en 1970 había estrenado con el efímero grupo Los Doce su Peer Gynt, inspirado en los entrenamientos y hallazgos del polaco Jerzy Grotowski; hasta Virgilio Piñera, Guido González del Valle y Ramiro Guerra, entre otros, pasando por Carucha Camejo con su puesta de Yo, Vladimiro Maiakovski, en el Teatro Nacional de Guiñol. En algunas provincias como Santiago de Cuba, Matanzas, Cienfuegos o Camagüey también llegó ese eco, que sería prontamente silenciado.

Habría que esperar a 1976, cuando en el Instituto Superior de Arte un artista como Leandro Soto empezó a desarrollar su idea de la acción plástica, y con sus primeras exposiciones consiguió ir abriendo un espacio donde lo performativo se identificara con mayor libertad. La creación del grupo Volumen I fue un punto de giro crucial, en 1981. El paso por Cuba de Luis Camnitzer y Ana Mendieta, en contacto con sus integrantes, plantó ya de forma definitiva la noción del performance, que regresó a la vida aquí como parte de lo que alcanzó a renovar en ese periodo de los 80 la dimensión del arte en el país, con otros ejemplos notables en lo que activaron grupos como Puré y Arte Calle.

No es difícil encontrar elementos del performance en un espectáculo como La cuarta pared, estrenado en 1988 por Víctor Varela, con el cual el teatro cubano se estremeció. La llegada de la danza teatro, en espectáculos de Marianela Boán, retomó la senda abierta y truncada que protagonizó Ramiro Guerra, y que continuó en la obra de Rosario Cárdenas y otros coreógrafos. No es que faltara rechazo oficial a esos atrevimientos. Probablemente el performance cubano más famoso fue el protagonizado por Ángel Delgado en 1990, cuando, como parte de la muestra El objeto esculturado en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, defecó sobre el agujero abierto en una página del diario Granma, lo cual le costó la prisión posteriormente, y expulsó de sus puestos a los responsables de dicha exhibición. Desacato, política e intervención directa del artista ante un auditorio concreto: no hay performance sin cierta noción de desafío, por alto que sea su precio.

El performance cubano más famoso fue el protagonizado por Ángel Delgado cuando, como parte de la muestra El objeto esculturado, defecó sobre el agujero abierto en una página del diario Granma.

La continuidad del performance en Cuba ha pasado también, de aquellos recelos iniciales, incluso a la creación de festivales de performance con el peligro que ello conlleva: serializar y programar algo que debe su fuerza a lo espontáneo, a la calidad de su condición de acto inesperado. El Ciervo Encantado ha sido fiel a esa premisa, y la colaboración con artistas como Duvier del Dago, Moisés Finalé, Manuel López Oliva, El Sexto, el grupo Omni Zona Franca, Juan Rivero, Aisar Jalil, Martha Luisa Hernández Cárdenas, Lázaro Saavedra, el grupo Espacios, Paula Valero y Leonor Marín, Tania Bruguera, Juan Pin Vilar, se ha expandido hasta la participación de los propios espectadores en un performance como El pasillo de las ausencias, intervención donde quienes llegan al grupo escriben en el muro de su sede los nombres de aquellos que han partido durante el éxodo que sufrimos actualmente. Irrupciones es un espejo de todo ello, una labor que dilata lo que títulos como Cubalandia, Triunfadela, Guan Melón!! Tu Melón!!, Departures y Arrivals, entre otros muestran en ese espejo doliente y vibrante que habla de nuestras neurosis y nuestra necesidad de no olvidar que el teatro es esa zona también incómoda que ilumina lo que otros gestos callan.

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Mariela Brito como La China (Cubalandia) en performance La Dramaturgia de la Revolución

En ese sentido, confieso que me molesta descubrir que el nombre de Nelda Castillo se ausenta entre los nominados al Premio Nacional de Teatro que hace ya tanto merece. Molesta tanto como las suspensiones de algunas de las acciones que el grupo programa en su sede, y que tuvieron su punto más álgido en la negativa a aprobar la proyección del documental La Habana de Fito en ese sitio, junto a otros audiovisuales de jóvenes realizadores. La voluntad de crear una comunidad que expanda la acción teatral de El Ciervo Encantado hacia otras expresiones ha sido también parte de su labor desde los años de su creación en el ISA. El estreno de la performance Madres, anunciado para el pasado 12 de julio, fue cancelado. Lo mismo sucedió poco después con otra propuesta de Lázaro y César Saavedra, que ocuparía ese espacio a fines del mismo mes.

El grupo ha venido anunciando un proyecto, la Cátedra del Performer, que espero logre concretar sus acciones como una proyección de los núcleos pedagógicos que de distintas maneras han activado en Cuba figuras como Flavio Garciandía, Consuelo Castaneda, Tania Bruguera, René Francisco, Lázaro Saavedra, Ruslán Torres, entre otros, estudiadas en varios casos por Coco Fusco en su fundamental libro Pasos peligrosos, performance y política en Cuba, editado en 2017. Hoy, los nombres de Hamlet Lavastida, Carlos Martiel, o Luis Manuel Otero Alcántara, forman parte de ese circuito que el título de dicho estudio describe con prontitud.

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Por lo pronto, Irrupciones circula en formato digital, entre los seguidores, fieles y estudiosos de El Ciervo Encantado. «La esperanza es lo último que se está perdiendo», era el título de aquel performance de Ángel Delgado que tuvo explosivos efectos en 1990. Este volumen también sirve para comprobar en qué medida el tenso diálogo entre el artista, la política y la esperanzas de ambos coinciden o no, en el ámbito tan poroso y rebelde que debe ser siempre el performance como expresión de una incomodidad, de una verdad y de una indisciplina impostergable.

Revisar este catálogo de performances e intervenciones es también reconocernos en muchas de ellas. Identificarnos con el talento actoral de Mariela Brito, que es capaz de dar vida a la siempre recelosa y esforzada camarada Chela como a La China, dando sabroso cuero al teatrólogo Omar Valiño mientras se presenta un tomo de dramaturgia de la Revolución. Vernos, a los críticos teatrales, interpretados por los integrantes de El Ciervo Encantado, en un descacharrante panel del café «La última cena», o en una delirante Mesa Redonda Performativa que celebra un aniversario del colectivo.

Nelda Castillo como Elvis Presley, o atada con una camisa de fuerza junto a Mariela en el performance por los 20 años de este grupo fundamental, tierra movediza, sitio de conflicto imprescindible para que la escena cubana de ahora mismo sea más que la formalidad de una cartelera y un repaso monótono de estrenos y reposiciones. Ciervo al fin, animal fabuloso y acaso inatrapable, el grupo que abre este mosaico llamado Irrupciones, sigue siendo un misterio en movimiento. Como la propia Cuba a la que, en el sentido más real e intangible del término, re/presenta.

Los hombres no dejan de llorar

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Ilustración: Brady

El que dijo eso de que los hombres no lloran no ha visto en su vida la escena de la muerte de la mamá de Bambi.

Desde luego, la noción de marras precede a la película. Ahora bien, asumir que la masculinidad implica permanecer impertérrito ante una escena conmovedora es tan sexista como anticientífico, pues parece sugerir que solo la hembra Sapiens está dotada de glándulas lagrimales o tiene licencia para usarlas, y que debilidad y sensibilidad son la misma cosa.

 Podemos dejar escapar algunas lágrimas ante una película (o una obra de arte en general, pero ya se sabe de qué va esta columna) por tres razones fundamentales:

1- Porque lo que vemos es tan horrible, tan lacerante y doloroso (por ejemplo, ciertas escenas de Ve y mira [1985], de Elem Klimov) que afecta directamente nuestra arboladura emotiva, nos fuerza a releer nuestro entorno y a temer que algo así podría sucederle a nuestros seres queridos. Es más, nos pone a pensar en que de ninguna manera aceptaríamos el encargo de ser el abogado defensor de la especie humana.

2- Porque las imágenes nos abofetean con belleza pura, nos masturban la emoción estética. Somos tan vulnerables ante lo hermoso como frente a un loco empoderado que empuña una motosierra (no pun intended).

3- Porque la película es una mierda, y lamentamos el tiempo perdido.

Voy a dar el paso al frente y poner dos ejemplos personales del segundo caso, esto es, de relatos fílmicos que remueven lo mejor de mí.

Dead poets society (1989) de Peter Weir. Estamos hablando del director de Green card (1990), The Truman Show (1998), Master and commander: The far side of the World (2003) entre otros títulos inolvidables, pero es La Sociedad de los Poetas Muertos la que invariablemente obra en mí un efecto lacrimógeno. Cada vez que va a llegar la escena en que los alumnos se suben uno a uno a las mesas para honrar con un verso de Whitman al profesor Keating (Robin Williams), que va a ser expulsado, haciendo con ello rabiar al director, testigo impotente de la insurrección juvenil, me digo «aguanta como un hombrecito», pero es inútil, las emociones se licúan y empiezan a mojarme la cara.

Vamos a ver, la historia conecta con muchos elementos de la adolescencia de todo el mundo: una escuela, un grupo de amigos, el primer amor, el bromista y el artista del aula, los poemas generalmente horrendos garabateados en una libreta o un papel cualquiera, los profesores odiados y el profesor o la profesora con swing, la rebeldía, las escapadas, el nacimiento de la vocación, la primera dentellada del mundo real. Hay cordilleras de ficciones que tocan estos temas, pero lo que convierte en especial a una de ellas es, en primer lugar, el guion, que nos propone un universo trillado arreglándoselas para que creamos verlo por primera vez, y luego el casting y las actuaciones.

El desafío está en generar situaciones y giros originales dentro de un contexto familiar. La manera en que se presenta al educador Keating nos revela enseguida que estamos ante un profesor atípico, un docente con swing. Su empatía con los chicos, la recurrencia a la frase Carpe diem que nos recuerda lo transitorio de la existencia, su sentido del humor, la manera en que derrama frases ingeniosas y su fragilidad lo tornan irresistible y nuestro. Y, como dije, la maestría radica en mostrarnos a un profesor más que es, a la vez, un profesor único. Y en escoger al actor idóneo. Si lo dudan, piensen en Tom Cruise o Adam Sandler interpretando a Keating.

Dead poets society nos trajo, por otra parte, una camada de actores (entonces) jóvenes, de los cuales es quizás Ethan Hawke quien ha conseguido tener una carrera más sólida en el séptimo arte. Sobre su experiencia trabajando aquella vez bajo la dirección de Peter Weir, ha dicho: fue algo así como lo que cuentan sobre el placer de consumir drogas. Solo quieres volver a hacerlo.

Babe (1995) de Chris Noonan. Una película infantil, dirán. Bueno, según se mire. A estas alturas tengo bastante claro que los animales no hablan (salvo cuando se meten en política) pero estoy igualmente convencido de que la historia del cerdito con un sueño al parecer imposible va bastante más allá de la clásica fábula con moraleja. Sí, todos hemos tenido, y algunos seguido, una idea que a los demás parece ridícula y absurda, y resonamos con la victoria de Babe, que encima es fruto no solo de su perseverancia sino de su buen corazón. Ahora bien, Babe no es únicamente eso.

El predio del granjero Hoggett es idílico, perfecto, en colores restallantes, aspiración suprema de hobbit contemporáneo. Allí cada animal tiene su sitio, como se encarga de recordar Rex, el perro ovejero (a quien pone voz nada menos que el agente Smith-señor Elrond, Hugo Weaving) al resto de la dotación: en tanto cada criatura sepa cuál es su lugar y sus funciones y no pretenda salirse del nicho prefijado, todo funcionará bien. Sin embargo, Rex y su media naranja, Fly, desprecian a las ovejas que controlan, que dan por inferiores y estúpidas, sin sospechar que las ovejas piensan exactamente lo mismo de ellos, a quienes consideran lobos inmisericordes que disfrutan ejecutando su represiva encomienda.

Hay un pato, Ferdinando, que ve un poco más lejos que los demás y quiere arrebatarle al gallo su trabajo de cantar al romper el alba, pues así tal vez se libre de su destino manifiesto de ser asado al horno en Navidad; un pato hippie, lúbrico y rebelde que se va de casa en busca de aventuras. Hay una gata conservadora y ladina y, en la competencia de perros ovejeros en que Hoggett presenta a Babe, un público básico y burlón que se burla de lo nuevo, lo que no conoce, pero que cuando el viento cambia de dirección no vacila en aplaudir lo que en el minuto anterior despreciaba…

Más que a Animal farm, Babe me recuerda a 1984. No apunta sus dardos hacia las revoluciones que se gangrenan, sino que nos recuerda que no es oro todo lo que reluce, y que intentar pasarse de rosca, enfrentar un sistema rígido, tiene un precio y acarreará castigos. Bajo una apariencia de felicidad universal, la sociedad de la granja se mantiene estable gracias a amenazas, mordidas y escopetas, e incluso aquellos que se hallan en escalones intermedios están en principio renuentes a cambiar algo.

Bueno, Babe también es espectacular desde el punto de vista técnico: alcanza una sorprendente verosimilitud al combinar efectos digitales con maquetas y un montón de animales reales (solo para el protagonista se trabajó con 48 cerdos diferentes); por demás el guion, basado en un libro infantil, es ingenioso y lleno de personajes memorables. Ahora bien, es ese momento en que el cerdito consigue su objetivo y los descreídos se rinden a la evidencia, el que pone a revolotear mariposas en tu pecho.

(Por cierto, tanto Peter Weir como Chris Noonan son australianos, detalle en que me fijo ahora, después de escoger las películas. Lo juro por la bolsa del canguro)…

No dudo que todo el que lea esto tendrá su propio surtido de ficciones que lo emocionan hasta las lágrimas por una u otra de las razones que enumeré al principio. Que mis ejemplos aparezcan o no entre los suyos es irrelevante. Tampoco hay que llorar por eso.

El cliente es un trapo

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Ilustración: Brady

En la calle Porvenir hay un local que una vez fue una tienda de artículos con pequeños defectos. Llegué allí hace años acompañando a un amigo que necesitaba una paleta de ventilador. Nos encontramos a una dependiente sentada en el mostrador pintándose las uñas, y puedo dar fe de que en los 10 minutos que estuvimos allí, jamás intentó hacer contacto visual.

No había paletas, pero como ya estábamos allí, echamos un vistazo.  Mi amiga, me dirigí a la dependiente, ¿ese teatro en casa que vale 17 cuc que problema tiene? No se oye, dijo sin mirarme, por supuesto. ¿Y esa fuente de computadora?, preguntó mi amigo. No enciende. Entonces yo, ya con el gorro lleno de guizazos, dije: Claro, y esta cafetera eléctrica que hay aquí, no me lo digas, voy a adivinar: no cuela.

La molestia se tornó en carcajadas y reflexiones mientras salíamos de la tienda. Mi amigo se aventuró a sugerir que por eso a esas personas que atienden al público en Cuba se les llama dependientes, porque el trato depende de cómo tengan el día, y yo sugerí que, en nuestro caso particular, al ser la tienda de artículos defectuosos, me parecía muy lógico que la dependiente también estuviera defectuosa.

En otra ocasión, llegué en moto a la tienda que está a la salida del puente Almendares, y al dirigirme al guardabolsos y tenderle a la señora la mochila y el casco, ella me interpeló: ¿Qué dice allá arriba? Miré, entendiendo que se estaba gestando un maltrato y preparando la respuesta acorde, y respondí: Dice Guardabolsos. ¿Y si dice guardabolsos y no guardacascos, por qué me das un casco? Discúlpeme, le dije sonriente. Es más, usted me ha dado una lección y se la quiero agradecer mostrándole mi mejor truco, porque yo soy mago de profesión. Observe atentamente. Con toda la teatralidad que pude, abrí la mochila, guardé el casco, y se la tendí para que la guardara.     

También hice una cola de hora y media en el banco de Línea y Paseo y cuando ya estaba frente a la caja, pedí fraccionar un billete de 100 cuc, el mismo que ningún establecimiento cercano me aceptaba por no tener cambio. El cajero me dijo que no podía fraccionarlo, que en aquellas cajas no se hacía eso. Suspiré, y como yo tenía una cuenta allí, le dije que quería guardar 100 cucs en mi cuenta, y que 30 segundos después los iba a querer sacar en billetes de a 10. Me sentí muy feliz con la cara que puso.

He salido perdiendo muchas veces también. Una vez un inspector de la luz me modificó el reloj y me acusó de haberlo modificado yo, y yo, que en aquel momento todavía tenía trazas de confianza en la justicia, decliné su velada insinuación de soborno. Entré en la pelea que no se podía ganar y tuve que dar más de 10 viajes a la oficina central y pagar casi 9000 pesos, que en aquellos momentos no eran la bobería que son ahora.

Recuerdo que, derrotado, iracundo e impotente, salía por la puerta de la oficina cuando una señora que me había atendido de regular para mal, corrió tras de mí llamándome. Muchacho, yo sabía que te conocía de algún lado. Tú eres el cómico, ¿verdad? Oye, la semana que viene tenemos una actividad del sindicato, ¿Tú crees que podrías venir a amenizar y almuerzas con nosotros?, que el almuerzo va a estar buenísimo.

Estoy seguro de que cada cubano atesora decenas de anécdotas de maltrato parecidas a las mías. En Cuba, el cliente no solo no tiene la razón, sino que es un trapo. Durante muchos años ser un cliente, pero proveniente de lejanas costas y con billetes en el bolsillo protegía totalmente de la desidia, pero ya están lejos esos días también. Hubo un tiempo en que si un extranjero deseaba comprar un pomo de agua en el aeropuerto y solo tenía 50 euros, le cobraban el agua en euros y le daban el vuelto en cups, a 120. Y si volvía a tener sed, ninguno de esos cups devueltos servía de nada: sacaba más euros.

He sido testigo de berrinches sublimes de extranjeros en hoteles de Varadero ante incomodidades y tratos impensables en cualquier lugar del mundo. Al paso que vamos, si bien no tenemos futuro como potencia en turismo histórico, ni ecológico, ni ninguno de los más conocidos, tal vez sí logremos sobresalir en el turismo de encabronamiento.

Algunos hicimos chistes cuando todas las tiendas estaban abarrotadas de agua y culeros desechables, sin imaginar que un año después: ni agua ni culeros. A cada rato aparece un testimonio en las redes contado como un milagro, de un buen trato de un servidor público, o de una gestión que transcurrió sin contratiempos, cuando se sabe que llamar a cualquier servicio, ya sea policía, ambulancia, empresa eléctrica, o lo que sea, es lento y por gusto.

También se sabe que si te pasas de un día en pagar algo, ahí sí vienen a joderte inmediatamente. Las instituciones no honran contratos, pero sí exigen a rajatabla que tú honres tu parte. No hay a quién quejarse, o sí, pero es a alguna persona sentada tras un buró que probablemente esté siendo peloteada y centrifugada por funcionarios e instituciones igual que tú, en cada gestión que intenta en su vida.

Somos el dale al que no te dio más grande del universo.

Somos el paraíso del «ve a ver a este amigo mío», del «llévale un regalo pero no lo vayas a sacar delante de la gente», del «ven a verme mañana a la hora de almuerzo», del «no hay materiales pero yo te voy a resolver con una reservita que tengo para casos especiales», del «permiso, yo no voy a comprar nada, solo necesito hacer una pregunta», del «la compañera que se ocupa de esos casos tiene al niño con fiebre», del «por favor, organícense que ustedes son muchos y yo soy uno solo».

El sistema que se ha implantado en Cuba tiene como ingredientes fijos estas situaciones. No hay quien me haga cambiar de idea porque lo he vivido durante 45 años. Como tipo cabal que soy, estoy dispuesto a escuchar argumentos en contra y a debatir, pero tengo poco tiempo, así que si quiere que lo atienda bien, me trae un paquetico de café La Llave, y bueno, siempre antes de las 11 de la mañana, que yo no trabajo todo el día.

La postura de Cuba ante el Pacto para el Futuro

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Bruno Rodríguez Parrilla en la cumbre para el Pacto para el Futuro.
Foto: Cubadebate

La noticia es que Cuba se abstuvo en una moción a la propuesta de cambio que emitió Rusia al Pacto para el Futuro.

Se trata de un acuerdo adoptado en Naciones Unidas «por consenso» y está encaminado a intentar redoblar la cooperación global para enfrentar desafíos como el cambio climático, la inteligencia artificial y los derechos humanos.

El documento establece una hoja de ruta ambiciosa y detallada, proponiendo 51 acciones distribuidas en cinco ejes clave: desarrollo sostenible y financiación del desarrollo; paz y seguridad internacional; ciencia, tecnología, innovación y cooperación digital; juventud y generaciones futuras; y transformación de la gobernanza mundial.

La Cumbre terminó con un Pacto para el Futuro que incluye un Pacto Digital Global y una Declaración sobre las Generaciones Futuras.

Luego de la aprobación del Pacto, circuló en redes sociales y varios medios de comunicación una imagen de una votación en la que Cuba y otros Estados aparecían como si se hubiera abstenido u opuesto en la aprobación del acuerdo.

La plataforma Chequeando aclaró que «la imagen es de un voto sobre una enmienda al Pacto que sugirió Rusia» […] «El Pacto fue adoptado por consenso y, de hecho, por aclamación. No hubo “firma” porque fue adoptado “por consenso”», aclaró Chequeando luego de consultar a Florencia Soto Niño portavoz de Naciones Unidas.

pacto futuro
Imagen con la inscripción que indica que se trata de la votación para rechazar una moción de enmienda / Foto: Chequeando

La enmienda propuesta por Rusia estaba encaminada a eliminar del Pacto aquellos elementos que implicaran injerencia en los asuntos internos de los países. Pero la mayoría de los Estados (143) votó para no tenerla en cuenta y mantener el documento original. La abstención de la Isla estaría vinculada a esta acción que contó con otras 14 abstenciones más y 7 votos en contra.

Hasta el momento solo Argentina se «disoció» del Pacto, lo cual indica una posición tácita del gobierno de Javier Milei de no cumplirlo.

La portavoz Soto Niño declaró a Chequeando que «los países tienen libertad para desvincularse de parte o de la totalidad del mismo en sus declaraciones en la cumbre. Esto parece ser que fue lo que hizo Argentina en su declaración, pero de todas maneras fue adoptado por consenso».

Por su parte Antonio Guterres dijo en su discurso llamando al cumplimiento de este Pacto «estamos aquí para rescatar al multilateralismo del abismo».

De acuerdo a la ONU, se trata del acuerdo internacional de más amplio alcance en muchos años, cubriendo nuevas áreas enteras en las que no ha habido un acuerdo en décadas. Guterres afirmó que «no Podemos crear un futuro adecuado para nuestros nietos con un sistema construido por nuestros abuelos».

El sitio de Naciones Unidas afirmó que el Pacto es una declaración fuerte del compromiso a la ONU, al sistema internacional y al derecho internacional. El Pacto es un intento de la ONU de renovar su rol en el escenario global en el que crecen guerras y escalan conflictos viejos y nuevos sin que desde ese organismo multilateral se pueda frenarlos.

El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla asistió e intervino en la Cumbre, y afirmó que «los pueblos necesitan menos injerencia y más solidaridad; menos intercambio desigual y más equidad; menos politización y doble rasero y más diálogo, cooperación y respeto a su derecho inalienable a elegir su sistema político, económico, social y cultural».

Rodríguez recordó el impacto de las medidas unilaterales coercitivas, y los efectos que tiene la inclusión de Cuba en la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo.

Dentro del propio Pacto está incluido un apartado que refleja el impacto de acciones unilaterales. El documento de más de 60 páginas señala: «Reiteramos que se les urge fuertemente a los Estados de no promulgar y aplicar medidas económicas unilaterales que no están en concordancia con el derecho internacional».

Sin embargo, el documento también agrega otros compromisos en materia de derechos civiles y políticos como «promover ecosistemas de información diversos y resilientes, incluyendo el fortalecimiento de los medios independientes y públicos y el apoyo a periodistas y trabajadores de los medios».

Rodríguez Parrilla en otro momento su declaración se mostró escéptico sobre el efecto transformador del Pacto:

«Será difícil creer en ese futuro prometido, mientras los países desarrollados se opongan a la reforma profunda de la arquitectura financiera internacional, cuyas discusiones deben centrarse en la ONU.

» Si este histórico y justo reclamo ha quedado tan diluido en el Pacto del Futuro, ¿debemos creer entonces en las promesas de un mayor acceso a los recursos indispensables para nuestro desarrollo? ¿Cómo confiar en la promesa de la paz, la no injerencia y el multilateralismo mientras crece la coerción, el egoísmo, la dominación y el hegemonismo, se viola la Carta de la ONU y el Derecho Internacional?».

Por su parte, el vicecanciller ruso de exteriores, Sergey Vershinin afirmó en su discurso en la Cumbre que los que coordinaron el texto durante meses, Alemania y Namibia, solo incluyeron lo que les dictaron los países occidentales y que ignoraron las repetidas peticiones de Rusia de incluir las negociaciones intergubernamentales como parte del proceso de construcción del documento.

Esta noticia significa que Cuba, si bien no mostró una «desvinculación» total con el Pacto, prefirió mantener distanciamiento con un acuerdo que fue cuestionado por uno de sus principales aliados políticos —Rusia— y que plantea compromisos que entran en contradicción con la propia legislación cubana, la cual, por ejemplo, no reconoce medios independientes. 

El documento incluye una cosmética reforma al Consejo de Seguridad, y muchas ambiciosas promesas futuristas. No menciona el peso de la injerencia externa y el reparto desigual de las riquezas del planeta en las realidades domésticas de los países.

Los que se opusieron a desestimar la propuesta de reforma de Rusia afirman que el Pacto es irrespetuoso de la soberanía nacional de algunos países. Buena parte de estos Estados soportan el peso de sanciones por parte de Estados Unidos y/o la Unión Europea, y reciben críticas de organizaciones internacionales por sus prácticas en derechos humanos, y sus sistemas políticos.

No obstante, el documento —aunque no es vinculante— es el más amplio y abarcador de todos los aprobados en la ONU en la última década e incluye acuerdos en temas tan candentes y necesarios como la Inteligencia Artificial, los derechos de las mujeres y las niñas y la paz mundial.

Nuestra opinión es que el Pacto incluye muchos elementos que con frecuencia Cuba menciona en sus discursos ante la comunidad internacional, pero también entra en contradicción con prácticas habituales del gobierno cubano, sobre todo, en materia de libertad de medios e información.

También opinamos que es elogiable el esfuerzo de Naciones Unidas en intentar establecer puntos y metas colectivas en aras de gestionar mejor como especie humana problemas como las guerras o la huella ambiental que pueden poner el peligro la vida en el planeta. Sin embargo, el carácter no vinculante del documento, así como los limitados mecanismos de la ONU para hacer cumplir sus postulados dificultan su rango de acción en Cuba y en el resto de los países del mundo.

Cubanos residentes en Estados Unidos se reúnen con canciller cubano

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cubanos residentes EEUU
Foto: Cuenta de Bruno Rodríguez Parilla en X

La noticia es que el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla se reunió en Nueva York con un selecto grupo de 150 personas en el V Encuentro de Cubanos residentes en Estados Unidos, un país que alberga a 2 millones de cubanos.

Según el reporte de la agencia estatal Prensa Latina, acompañaron al canciller en el evento la directora General de Asuntos Consulares y de Cubanos Residentes en el Exterior (DACCRE), Ana Teresita González Fraga, quien condujo el evento, junto con el viceministro del Ministerio de Relaciones Exteriores y director general de la Dirección de Estados Unidos, Carlos Fernández de Cossío. Asistió también el primer coronel, Mario Méndez Mayedo, jefe de la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería del Ministerio del Interior.

En la inauguración del evento desarrollado en el edificio que ocupa la Misión Cuba ante la ONU, el canciller cubano ofreció un discurso sobre la compleja situación en la que se encuentra Cuba y la responsabilidad de las sanciones de Estados Unidos en el agravamiento de la crisis. El primer coronel Mayedo actualizó a los participantes sobre la Ley de Extranjería e Inmigración, y solicitaron un renovado apoyo para condenar las medidas unilaterales coercitivas y exigir que saquen a Cuba de la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo.

Buena parte de los cubanos asistentes lideran o participan en algún tipo de organización de solidaridad, o que hace activismo en contra de las sanciones. Algunos de ellos han sido objeto de críticas y violencia política por parte de la extrema derecha cubanoamericana, o de otros connacionales que los discriminan por mantener un vínculo con el gobierno cubano, o por acciones de solidaridad, como las donaciones para ayudar a quienes sufren en la Isla la dura crisis.

De acuerdo con el canciller cubano y el resto de los funcionarios, la idea de estos encuentros, así como las actualizaciones legislativas relacionadas con la emigración, consiste en acercar e incrementar la participación de los emigrados en la sociedad cubana. Sin embargo, estos nuevos cambios exigen la residencia efectiva (180 días al año en Cuba) para poder abrir negocios en el país como cubanos, y ya no solo estar repatriados.

De entre las declaraciones, sobresalen las del líder de la plataforma Puentes de Amor, Carlos Lazo, que exigió una vez más al gobierno la necesidad de revisar la prohibición por ocho años de visitar Cuba para médicos que rompiendo contratos en el exterior, hayan abandonado misiones. «Es una cuestión humana», afirmó el maestro de Seattle y veterano de la guerra en Iraq.

Lazo también mostró preocupación porque no se ha renovado la importación no comercial de alimentos y medicinas libre de impuestos, una exención que vence en menos de una semana y sobre la que no se han pronunciado ni dieron respuesta los asistentes. Esta facilidad utilizada por miles de familias, que hace posible un mayor flujo de lo que está en crónica falta en Cuba: alimentos y medicinas.

Esta noticia significa que la integración entre gobierno y emigración en Estados Unidos continúa, pero se evidencia debilitada por una selección más estrecha y específica de los asistentes, en comparación con la extensión de dicha comunidad, que tiene múltiples colores políticos, y es mucho más diversa que el grupo asistente a este V Encuentro, algo que contrastaba con las primeras reuniones, que eran más representativas.

En la clausura de la jornada, la directora general de DACCRE, González, recordó las palabras expresadas por el presidente cubano Miguel Díaz-Canel durante la sesión constitutiva de la décima legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, cuando expresó que «no podemos ser parte de la politización de la emigración cubana con la que trafica el enemigo», pero la marcada exclusión de cubanos patriotas, que también defienden la soberanía de Cuba frente a Estados Unidos aunque tengan diferencias con el gobierno cubano, indica una politización de un evento que debería mostrar la diversidad de la diáspora cubana, una fuerte población dentro de Estados Unidos que ha sido instrumentalizada por políticos y activistas injerencistas más de una vez para cumplir sus intereses sobre Cuba.

Nuestra opinión es que estos encuentros siguen siendo necesarios, y habría que propiciarlos más. No obstante, no pasan de una acción simple de diplomacia pública que poco puede impactar la opinión política de las mayorías cubanoamericanas.

Si el gobierno cubano realmente quiere vincularse con los migrantes cubanos en el exterior, no podrá negar la diversidad de este grupo, y necesita incluir en estos encuentros a otros que no necesariamente tienen una manera similar u homogénea de ver la realidad cubana. Un proceso de reconciliación y diálogo necesita contar con la mayor cantidad de voces posibles, por más incómodas que estas puedan resultar.

En los últimos años se han hecho importantes progresos en el vínculo con los emigrados, y algunos han escogido el camino de invertir en Cuba ya sea de forma directa o indirecta. No obstante, habría que crear muchas más garantías y oportunidades para estos grupos, así como transparentar los mecanismos para ello.

Asimismo, en los últimos años la estampida migratoria ha sido creciente y con notable representatividad de jóvenes que han decidido salir de su país, principalmente por no encontrar oportunidades para su bienestar, pero también por no sentirse escuchados ni incluidos dentro del sistema político en la Isla. Una estrategia para conectar con la migración también debería tenerlos en cuenta y acercarse a ellos, como sí lo hacen las facciones extremistas que cada vez renuevan más sus discursos para hacerlos atractivos ante las nuevas generaciones.

No se puede pensar en el futuro de Cuba sin incluir a la gran cantidad de compatriotas que se encuentran fuera del espacio geográfico de la Isla y que en numerosos casos son el sustento principal de sus familias en el territorio nacional. Encuentros como estos son un paso en la dirección correcta, pero distan mucho de recorrer todo el camino necesario.