Los amantes del debate estarán de pláceme este fin de semana en La Joven Cuba. Mañana viernes 26 […]

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Por Harold Cárdenas

Desde que comenzó el blog, hemos tratado de ser consecuentes con nuestros objetivos: defender nuestro sistema político y a la misma vez debatir temas internos, por muy espinosos que estos sean. Por ello trato siempre de tomarle el pulso a mi país, plantearlo tal como es, evitando edulcorar o distorsionar una realidad que con sólo salir a la calle se respira.

A menudo me preguntan en los comentarios de los artículos cuál es el país por el que luchamos, yo trato de explicar siempre que no es este que tenemos realmente. Tendríamos que estar locos para aspirar a un país en el que existe la carta blanca para viajar o en el que la economía de los nacionales está tan deteriorada (para decirlo de manera sutil). En lugar de esto trabajamos activamente por el cese del bloqueo y la solución de los problemas nacionales (o lo que llaman algunos bloqueo interno). Para lograr esto hay que poner primeramente las cartas sobre la mesa, lograr una transparencia y comunicación que fortalezcan al país y luego enfrentar los desafíos externos.

Por Osmany Sánchez.

 

 

 

Los medios de prensa internacionales se  refieren a Cuba como un país gobernado por un grupo de “octogenarios”, o sea por un grupo de “viejitos” que ocupan los principales cargos dentro del gobierno. ¿Es cierto eso?

La dirección histórica de la Revolución se mantiene activa, conscientes de su compromiso histórico sin embargo no constituyen la mayoría de las personas que dirigen el proceso revolucionario.

Mayor General Antonio Maceo

Por Eduardo

Alguien me ha acusado de pertenecer a las mismas fuerzas que en Mangos de Mejía le dispararon 8 tiros de Remington del 44 al Mayor General Antonio Maceo y Grajales. Un patriota no debe dejar sin respuesta un insulto de esa naturaleza. No voy a entrar a rebatir las afirmaciones sin sentido que acusan al gobierno de mi país de tirano y antidemocrático, porque ese discurso está tan gastado como ilegítimo, que no voy a dedicar una sola neurona a desmentirlo.

Solo mencionar, que aún los más humildes hombres de esta tierra, en su gran mayoría, y a pesar de todas las dificultades apoyan en las urnas con más del 90% de participación popular, un proyecto que basa su capacidad de resistencia, en la amplia participación popular en la decisión de las principales líneas estratégicas de desarrollo del país. El enfrentamiento real de los revolucionarios cubanos, con el sector de la población que no apoya la Revolución, tiene su razón principal en la afiliación de estas personas, en un 95%, para no ser absolutos , a las políticas conque el estado norteamericano trata de someter la voluntad soberana de un pueblo de ser libre e independiente.

Tomado de http://api.ning.com/

Por Josep Calvet

El contendido de este artículo no es nuevo, porque hace algo más de un mes, lo fui dando a conocer a través de varios comentarios en el blog Tomar la Palabra con ocasión de una bronca que tuve con una persona. Dado que fui aportando comentarios, alguna persona llegó a decir que por qué no expresaba mis quejas y mi mala experiencia en otros blogs escribiendo un post. No lo hice porque imagino que hay cientos de temas mucho más interesantes, pero hoy parece que ha llegado el momento de decir algo.

El tema principal del artículo es cómo se debate en los blogs, qué normas escritas o no escritas existen y qué grado de cumplimiento tienen esas reglas del juego.

Por Eduardo

A todo hombre se le enseña en la vida a no hablar de si mismo más de lo que sea necesario. Sin embargo todo hombre tiene el derecho de hacer valer su verdad en descargo de su honor y sus principios. Es evidente que algunos del bando contrarrevolucionario que visita La Joven Cuba me perciben como el enemigo a derrotar. Un comunista de línea dura me llaman, otros me tildan de demagogo, otros insisten en mi supuesto inmovilismo, y casi ninguno entiende porque a pesar de mis supuestas desventajas en el orden material, insisto en defender tanto el sistema social en el que nací y al cual le debo todo lo que soy. Acabo de leer un comentario que me invita a leer historia de Cuba, y no me ha quedado más remedio que esbozar una sonrisa.