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miércoles, octubre 28, 2020

Un mercado en condiciones de oferta insuficiente

Esteban Morales Domínguez
Esteban Morales Domínguez
Profesor Titular, Dr en Economía, Miembro de la Academia de Ciencias

Vivimos un contexto de incertidumbre que marca cualquier solución que podamos tomar. Ese contexto de incertidumbre, está integrado por la necesidad de terminar de producir la unificación de las monedas y sus tasas de cambio. De los asuntos a resolver existen algunos que nos están afectando de manera inmediata y debemos darles solución, más allá de que las medidas respecto a la moneda nos puedan modificar un poco las soluciones.

Hay insuficiencia de oferta y ello trae aparejada inflación reprimida; colas, acaparamiento y corrupción. Esta última, aunque podemos erosionarla un poco, las medidas que requiere para su solución son más largas y complejas. Un sistema de ventas como el que estamos proponiendo aliviaría la situación, dado que parte de la corrupción proviene de la distribución ilegal. Comencemos por lo más inmediato.

Si hay insuficiencia de oferta, o lo que es lo mismo, la demanda se va por encima de la oferta, con un exceso que no es cubierto por esta, la única solución posible es racionar. Solo el racionamiento nos permite distribuir de manera más equitativa dentro de un régimen de escasez.

Esa insuficiencia de oferta, comenzó hace mucho tiempo y la hemos ido paliando sobre la base de la utilización de la conocida libreta de abastecimientos. Este ha sido el sistema seleccionado en Cuba por el que se garantiza a toda la población una cuota de alimentos y productos a precios subsidiados para cubrir sus necesidades mínimas.

Ahora, se nos presentan varias necesidades a solucionar en la insuficiencia de oferta, que provoca los problemas siguientes:

  1. Las colas para adquirir los productos vendidos en CUC tampoco tienen una oferta suficiente. De aquí las aglomeraciones en las tiendas de TRD.
  2. Un mercado en dólares para productos de uso domésticos, que tiende a cubrir su demanda pero cuya oferta frecuentemente se hace insuficiente. Aunque no es este el objeto fundamental de las preocupaciones de consumo de la población.
  3. En la bodega de la zona se recibe la cuota mensual a precios subsidiados de un conjunto de productos alimenticios y de aseo. Puesto de leche también conectado a la bodega y una carnicería donde se distribuye las proteínas.
  4. Para mayor efectividad, se hace necesario revisar el registro de consumidores. En la libreta, frecuentemente no se da de baja a los fallecidos y a los que ya no viven en Cuba. Vía por la cual habría más productos a distribuir entre los nacionales.
  5. El mercado en dólares, aparece como una necesidad de recaudación por parte del estado.

Proponemos cambiar este sistema de distribución, sin eliminar la libreta.

Cambios del Sistema de Distribución y Venta:

La libreta debe ser el método de distribución de todos los productos alimenticios y de primera necesidad. En la bodega, o en la propia TRD, o ayudados por estas que tienen mejores condiciones, deben ser vendidos los productos, que adicionales a la cuota de la libreta, deben ser vendidos en CUC.

Es decir, que adicional a la cuota que garantiza la libreta a precios subsidiados, sea posible adquirir productos adicionales en CUC. Para ello, la bodega, la carnicería o el punto de leche, deben recibir cantidades por encima de lo normado. Cada ciudadano con su libreta podría adquirir estas cuotas adicionales en CUC.

Ventajas de esa forma de distribución:

  1. Se aligeran las colas. Por ejemplo el pollo que ahora se adquiere haciendo colas en las TRD, se puede adquirir en CUC presentando la libreta.
  2. El acaparamiento no es posible. Nadie puede acaparar si para comprar tiene que presentar la libreta cada vez. Eso solo se produce si la compra depende de la tasa de llegada, la compra y venta de turnos, etc.
  3. Personas ancianas, que incluso reciben remesas y no pueden hacer colas en la TRD, podrían adquirir cuota adicional, pues utilizarían su libreta.
  4. El acaparador no logra vender a sobreprecio, pues no tendría cliente. El objeto de su acaparamiento, que es la insuficiencia de oferta incontrolada, desaparece.
  5. De todos modos, los productos no alcanzan y puede alguien tratar de comprar con su libreta una cuota adicional de pollo, pero ya se acabó. Eso mismo le ocurriría en la tienda en CUC.

El problema central, es que hay insuficiencia de oferta y eso solo se soluciona produciendo más. Es cierto que a veces las bodegas o carnicerías no reúnen las condiciones de conservación de los productos. Eso se soluciona utilizando las capacidades de las TRD o las cafeterías que existen en todos los barrios.

Cuando se produzca la unificación de las monedas y las tasas de cambio, se podrá comprar todo en CUP. En medio de una unificación de las monedas y sobre todo, de las tasas de cambio, todo se facilita. Aunque la circunstancia ideal es que oferta y demanda funcionen de manera equilibrada.

22 Comentarios

  1. La solución es liberar todas las fuerzas productivas, el comercio interior y exterior y el mercado. Todo lo demás que se haga es pan para hoy y hambre para mañana como hemos visto en estos 61 años. Yo me quedo frío, al ver tantas medidas aún como, control de colas y coleros, ajustes para desarrollar la ineficiente por naturaleza empresa estatal socialista y muchas otras boberias que se llevan haciendo por décadas y que están más que probadas que no dan resultados. Hay que liberar las fuerzas productivas todas, la propiedad y la economía ya de una vez, y tratar de mantener un componente de seguridad social, para el que lo necesité de verdad, al igual que un sistema de salud pública y educación, lo demás es masoquismo y seguir y seguir torturando al pueblo. Basta ya de resistencia, la gente merece vivir y vivir bien, al carajo, que importa bajo que ideología sea, si queremos ser originales pues tomemos lo que funciona hasta ahora, que es el capitalismo, la propiedad privada, y el mercado y adaptémoslo a nuestra realidad y nuestro país, claro siempre sin olvidar, la democracia.

  2. Es increíble leer todavía artículos como este.Lo único que hacen es defender más todavía la ineficiencia y la incapacidad del Estado Cubano para cumplir las obligaciones que adquirieron sus dirigentes al aceptar los puestos que ocupan.

    Sigamos botando el sofá, en cualquier momento hasta veremos a un barrigón de esos que necesitan varios metro de tela verde para hacerse un uniforme,y que no pueden ni hacer una abdominal, anunciar que se nos van a racionar las cantidades de oxígeno que podemos respirar. Y lo más triste, artículos como el de hoy exigiendo que también lo pongan por la libreta.

  3. Creo que aunque estas interesantes medidas resolverían problemas inmediatos, son, como bien dice el lector en su comentario anterior, pan para hoy y hambre para mañana. Se eliminarían los acaparadores pero no nos quitaríamos de arriba los coleros. Normalmente, si para recoger los productos básicos de la libreta a veces se forman colas en un día tranquilo, no quiero imaginar con esta propuesta. La solución al problema se ha planteado en este mismo medio hasta el cansancio, de todas las maneras posibles. Pero se seguirán publicando, los lectores de la Joven Cuba las seguiremos debatiendo y quizás un día, no muy lejano, se hagan realidad.

  4. Profesor Morales su propuesta es llevar a una escala superior el fracaso hasta hoy logrado, Cuba está en «oferta insuficiente» precisamente por ese exceso de producción y distribución rígidamente controlada que ha hecho de la economía de guerra el estado natural del desarrollo de cualquier actividad económica y participativa dentro de la sociedad Cubana. La única forma de ir disminuyendo ese desequilibrio oferta -demanda que sea estable a futuro es aumentando la oferta, no restringiendo artificialmente la demanda como usted propone con el aumento del racionamiento.
    Entiendo que el CUC ya dejó de ser «divisa» o moneda diferenciada en el momento que se reacepto un mercado paralelo en «divisas plásticas» que representa hoy la doble moneda real y de su eliminación ni se habla, Por ello su propuesta de también incorpora su red comercial a «por la libreta» a eso que hoy no es nada más que un billete con 24 veces el valor del otro puede hasta hacer sentido. Pero es mi opinión que la única solución «prospera y sostenible» es producir mas dejando al mercado y a la regulación natural que la interacción de los intereses económicos, la competencia y las ganancias vayan estabilizando cualquier mercancia como ocurre en cualquier parte del mundo. Dejar definitivamente atrás esa mentalidad de que la sociedad Cubana es como una de aquellas antiguas becas en donde siempre se diseñaba a perdidas contar de tener igualdad social aparente es hoy impostergable, subsidiar solo al sector poblacional realmente menos favorecido hará posible retomar el valor del resultado de tu trabajo traducido en el salario que crea riqueza, distribuir como en su ejemplo el pollo igualitariamente para todos vía libreta de racionamiento ha logrado por demasiado tiempo ya, que el trabajo y los beneficios personales que por el se logran, deje de ser «el pollo del arroz con pollo» de la sociedad cubana actual, es por ello que hoy ni arroz se tiene para comercializar.
    Desgraciadamente su propuesta me recordó esa opinión de Winston Churchill que en una ocasión dijo «El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la prédica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria.». Los Asiáticos «socialistas» han logrado poner en duda su veracidad histórica pero precisamente a partir de una buena parte de capitalismo en sus relaciones económicas, que esperamos.

  5. En serio esa para tí es la única solución posible?Por favor!!! Para mí me deja claro que «propones seguir con la misma mentalidad de conformismo».La que propones es la única sí,para que el gobierno se gane algunos comentarios favorables y dos o tres reportajes en el NTV sobre el abastecimiento y adquisición por la población.

  6. Marx estaría asombrado viendo cómo, en vez de afrontar el problema de la producción estamos enfocado en la distribución.

  7. Estamos en un callejón sin salida. Cada nueva «iniciativa» choca con una de las paredes de ese callejón.
    La libreta de abastecimiento es la cara en la esfera de la circulación, del «dominó trancado» en la esfera de la producción que es la fundamental.
    Ningún país del mundo, ni siquiera la Unión Soviética en su epoca de hambruna generalizada ha mantenido el racionamiento por tanto tiempo: 60 años. Son vueltas y más vueltas del mismo circulo vicioso que es la economía (?) cubana generalizando y prolongando la pobreza, pero con la»virtud» de ser equitativa.
    La demagogia oficialista de destrabar las fuerzas productivas solo quedan en cintillos periodisticos, ahogando la esperanza de turno.
    La propuesta en el artículo del post – parte de su propuesta se han implementado – haría peor el escenario, porque al racionar un producto, el Estado asume el deber de garantizar la cuota a cada ciudadano y este obtiene el derecho a exigirla.
    Sin embargo, los niveles de producción o de importación son gigantescamente inferiores a la demanda de esa cuota para toda la población, amén de que la libreta —que concede ese derecho- desde sus inicios originó la venta especulativa de ese derecho, así como la venta por la izquierda a sobreprecios enormes por bodegueros y administradores de esos productos que la población no haya»sacado», así como contubernios con los carreros, las OFICODAS y los almacenes de distribución mayorista como siempre ha sido.
    Si la medida fuera solo por un pequeño espacio de tiempo (a pesar de todo el engorroso trabajo organizativo, cafecade distribución, etc.) quizás fuera admisible, pero en Cuba nada es temporal. Llegan para quedarse sin pausa y sin prisa.
    La libreta de racionamiento comenzó en los primeros meses de 1962 con el racionamiento de la manteca de cerdo que se importaba de los EEUU y era la grasa fundamental de la cocina cubana. Fidel en ese año en comparecencia de TV, anunció que a finales de ese año, seria eliminado el racionamiento. No pasó. Al revés. Cada vez más un nuevo producto fue racionado y la libreta engordó y se ha mantenido por 58 años.
    No, no es buena la propuesta. La propuesta es que se liberen las fuerzas productivas verdaderamente. Que la fuerza de trabajo tenga verdaderos incentivos para producir. Que eliminen toda la legislación enmarañada que impide tanto la producción, como la comercialización, así como la exportación y la importación de insumos, equipos y tecnologías y no inventar más vericuetos cambiarlos y de doble moneda, de narigonear con las empresas estatales y de comercio tanto interior como exterior, tanto en la agricultura y la ganaderia, como en la industria y los servicios y posibilitar la autonomia de los profuctproden sus diversas formas de propiedad!!

  8. Buenas
    Estoy de acuerdo con que el tema se soluciona con la liberación de las fuerzas productivas. Ahora bien, el autor deja por sentado eso desde el mismo inicio con solo ver el título del artículo. Así que no creo que atacar al Profesor Morales tenga sentido.
    Veamos la realidad ahora mismo, liberamos las fuerzas, mañana habrá de todo y en precios razonables? Los » asiáticos» mencionados, lo lograron en 3 dias?
    En mi modesta opinión, el profe, propone una distribucion sobre la base de una infraestructura subutilizada que acercaria el producto al consumidor. Creo que el uso de la libreta en una fase inicial garantizaría equidad hasta que la liberación alcance la fuerza para mantener el mercado equilibrado. No es normal que existan en todos los barrios múltiples pequeños mercados que ofertan productos? Si los tenemos, por qué no darle el uso?

    Saludos,

  9. La propuesta viene a resumir el reclamo de muchos, y al mismo tiempo, si se tiene en cuenta la satisfacción de los consumidores allí donde se ha aplicado, parece ser la vía más adecuada para distribuir lo poco entre todos, contribuir a una mayor estabilidad emocional de las familias en medio de las condiciones que impone la pandemia, y a la larga, acabar con los coleros, los revendedores, la corrupción y el desvío de recursos, algo que los discursos y las medidas no han podido lograr.

    Al inicio se advirtió, y muchos comprendimos y repetimos, que la capacidad de compra del país no era suficiente para distribuir equitativamente productos de primera necesidad o alta demanda a través del sistema conocido como «la libreta». Sin embargo, al pasar los meses, las colas y las aglomeraciones en mercados de CIMEX, TRD, y otras instalaciones, han demostrado que el Estado ha hecho un gran esfuerzo por abastecerlos sistemáticamente más allá de lo que supusimos.

    Las medidas aplicadas no dieron resultado. Se limitó la compra al municipio de residencia, pero en el municipio vecino no. Se generalizó la compra por municipios, pero el limitado número de establecimientos en algunos incrementó lo que se quería evitar. Se controlaba la identidad del consumidor aquí y unas cuadras más allá podía volverse a identificar. Ahora, con transporte incluido, las colas multi-municipales se duplicarán o triplicarán. La tienda virtual no llega a cumplir su objetivo, o es más, no llega. Los bancos hacen esfuerzos por entregarle a sus clientes tarjetas y en muchos mercados le dicen a sus clientes que los Puntos de Venta no funcionan.

    Es cierto que tenemos que aprender a vivir con la pandemia y el que considere que la playa y las piscinas son un peligro, que no vaya, pero tengo la impresión de que algo no ha funcionado bien en el engranaje que debe existir entre los mecanismos de comercio interior para que esa vida con limitaciones sea más llevadera.

    Creo que sería muy oportuno que seis meses después de aquella advertencia, las cadenas de tienda le digan al pueblo instruido, educado y disciplinado, por qué no se puede aplicar lo que se ha venido pidiendo en las comunidades, lo que ahora se resume en este artículo, mientras comiencen a dar resultado las otras medidas previstas de mayor alcance, y otras que deben acabar de aplicarse como acordamos. Para ver si algún día nos libramos de la libreta y de las colas.

  10. Estoy de acuerdo con que es un círculo vicioso, que nos lleva a lo mismo, ahora sería libreta para racionar lo poco que se vende en cuc y lo subsidiado en cup y un mercado paralelo en MLC. Eso lo hemos vivido ya y nos trajo hasta aquí. Yo llevo 17 años fuera de Cuba y nunca pensé que estaría debatiendo sobre los mismos problemas y viendo la gente de mi país vivir lo mismo una y otra ves, es el cuento de la buena pipa, un deja bu que me duele porque se va llevando la vida de mucha gente sin ver nada mejor, sin ver la luz al final del camino. Hágase lo que hay que hacer de una vez, no más vueltas al asunto, el embargo no hay que resistirlo, hay que derrotarlo, haciendo lo que todos sabemos que hay que hacer. Hay que liberar todo lo que permita la prosperidad y mantener la justicia social atendiendo al que de verdad lo necesita y garantizando que todos tengamos las mismas oportunidades y derechos.

  11. Profesor Esteban. Ya que es es una realidad es usted profesor y yo uno mas de la fila. Pero es que uno se aburre de la misma fila de cada año que pasa. Usted publica un artículo que juro francamente es la misma receta que nos han ubicado en la cumbre de la ruina y tienen al pais en formato fracaso por siempre y para siempre.

    Si usted logra implementar mantener el disparate, o los «pierdegentes» al frente de este país lo hagan por usted, voy a verme en la necesidad de pedirles a nuestros hijos que soliciten nuestras reclamaciones a ver si al menos logramos morirnos de hambre adonde vayamos a vivir, pero no vivir mas con la misma historia que usted me cuenta ahora mismo. Ni siquiera es practico analizar su artículo. No vale la pena.

  12. Ares y Enrique: Mientras el gobierno busque ,o haya pensadores que propongan las soluciones facilistas,como esta de la libreta, y no se luche,desde abajo,desde la masa, para acabar de una vez y por todas con esas medidas tomadas por el cuello,vamos a seguir en la misma noria.

    ¿ Que ponen por la libreta esos productos tan demandados ? Eso lo único que va a lograr es el aumento de la pensión (por la izquierda) de esos que casi nunca,para no ser absoluto, pueden ir a comprar en CUC porque sus dineros no le dan la suficiente solvencia como para hacerlo. Ya veremos a los poderosos pagando a los más jodidos por sus «cuotas no subsidiadas» de productos.

    No, jamás esa será la solución,ni a corto ni a largo plazo. Mientras sigamos dándoles desde nosotros mismos las vías para seguirnos subyugando, seguiremos entonces con el lazo al cuello.

    • Un día –no sé cuan lejano- se liberarán las fuerzas productivas y el demonizado MERCADO tomará el centro y los flancos de la vida económica del país. Eso para mí es un hecho insoslayable.
      La resistencia a lo inevitable sólo logra frustrar parte importante de la vida de la mayoría de la gente en aras de una concepción “colectivista” para “la población”, impulsada e impuesta por quienes no integran dicha “población”, víctima de tremendas carencias y limitaciones.
      La proposición de esta entrada refuerza esa concepción: “ir tirando hasta que…”, lo que aleja un poco más la solución -inevitable- al problema.

      • Penoso articulo que propone mas intervencionismo en detrimento de soluciones definitivas a un mal de existencia demostrada.
        Mas intervencionismo en el comercio se traducirá en mas trabas, problemas, corrupción (cada intervencion implica una prebenda para alguien) y siempre paga el consumidor.
        Es un ejemplo de lo difícil que resulta cambiar de mentalidad porque si un pensador de la estatura de Morales solo provee una solucion asi que dejamos para los mas pedestres.
        Este pais lleva 60 años en una batalla inganable contra el mercado que solo se puede comparar contra la que se ha librado contra el bloqueo.
        Mientras se generan estos parches se nis va la vida.

  13. «Si hay insuficiencia de oferta, o lo que es lo mismo, la demanda se va por encima de la oferta»

    La demanda siempre va por encima de la oferta, porque las necesidades humanas son infinitas y los bienes disponibles limitados. Por eso existe el dinero, para limitar la cantidad de bienes de los que dispone una persona en función del dinero que tiene.

    Partiendo de ese principio económico básico, la pregunta es ¿cómo aumentar la oferta? Para empezar dejando de ilegalizar los mecanismos que hacen que aumente la oferta. Me refiero a que hay que permitir la libre circulación de mercancías y el libre almacenamiento de mercancías para liberarlas selectivamente en el momento en que la demanda es máxima. Y, lo más importante, hay que liberar los precios para que al permitir su aumento, se incremente la producción.

  14. Voy a tocar un tema en el que me temo que voy a discrepar con todos: el «acaparamiento»

    Una cosa es el individuo que se aprovecha de necesidades perentorias en momento de crisis agudas como una guerra o una catástrofe y otra una buena gestión de almacén. En Cuba se mezclan ambas cosas con lo que se reprime la buena gestión de stocks con un coste económico altísimo.

    No debería de perseguirse el llamado acaparamiento salvo en circunstancias excepcionales.

    El señor que produce trigo genera un stock enorme de material en el momento de la cosecha. Su obligación no es vender todo el trigo que cosecha en una semana, sino almacenarlo para venderlo a lo largo del año y garantizar que Cuba siempre disponga de un buen stock de trigo. Una buena gestión de almacén debe garantizar que los almacenes siempre estén surtidos.

    Por eso resulta desesperante que a un productor de queso le persigan por tener un buen almacén lleno de queso.

    Hay que confiar en la famosa frase de Adam Smith: » «No es de la benevolencia del carnicero, cervecero o panadero de donde obtendremos nuestra cena, sino de su preocupación por sus propios intereses»

    El interés del fabricante de queso es tener el almacén bien surtido, y el de la población es exactamente el mismo.

  15. Por supuesto que no hay solución al corto y mediano plazo para satisfacer las necesidades de la población en el contexto en que se desenvuelve el pais. Con una dirección política aferrada a lineamientos y estrategias que no conducen siquiera a la solución racional de esos problemas y que incluso las retarda y enreda en su aplicacion, no hay mago, médico chino o fuerza divina que logre encontrar siquiera un paliativo.
    Pretender seguir imponiendo ideas y conceptos definitivamente equivocados y mezclandolo con reglas de mercado manejadas a criterios ideologicos, en el marco de un contexto internacional adverso, es una receta idónea para lograr un esperpento socio-economico que no cuajará ni funcionará, y si lo implementan incapaces y aduladores, se alcanzará sin posibilidad de error el fracaso total como ya muchos avizoran.

    La libreta de abastecimiento es una peculiar herramienta de justicia social, miseria y resignación humana. Dolorosamente, una verguenza sobreviviente de estancamiento y en estos tiempos también, de segregación como valor añadido, reflejada tanto en la calidad, presentación y embalaje de los productos como en la inmensa mayoría de los locales y edificaciones donde se expenden, comparadas con el resto de las que venden en otras monedas. Patetica la idea de compartir locales y precios, como buenos hermanos antagonicos.
    Aun asi, la propia libreta ya ha perdido su aureola de igualar a los cubanos, tanto por las crecientes diferencias sociales, como por los “forros”, los que se mantienen registrados (con derecho, por cierto) aunque viven en el exterior, los movilizados, los que están en misiones, etc, que obligarian a una revisión exhaustiva y totalmente inservible por impugnable, que haria esteril su aplicacion. Sin contar las decenas de miles de personas que no cuentan con esa libreta por decenas de razones.
    La propuesta, planteda ya en foros, en redes y en alguna prensa, a partir de algunas experiencias puntuales en algunos territorios y por demas ocasionalmente, parece inviable por varias razones. La miseria, o para utilizar una palabra menos caustica, la escasez, es casi imposible de repartir equitativamente, sobre todo ahora cuando ya la población no es tan uniforme y los repartidores ya se sabe que se quedan con la mejor parte, nunca mejor dicho por un refran.

  16. Observador 2020, concuerdo con su comentario y específicamente cuando afirma «reflejada tanto en la calidad, presentación y embalaje de los productos como en la inmensa mayoría de los locales y edificaciones donde se expenden, «, pero lamentablemente se quedó corto porque en la mayoría de las bodegas (donde se «venden» los productos normados por la libreta), no solo es la menor calidad y presentación impresentable y para qué hablar del embalaje cuando casi todo es a granel y es ahi donde está el truco mayor: al ser a granel el producto es pesado en balanzas llamadas romanas (mecanismo de la época del imperio romano hace más de 2000 años), ni siquiera balanzas digitales, y por tanto, el cliente no puede verificar el pesaje y el robo sobre la cantidad que le corresponde por ley, por lo que no puede ser reclamado y esa cuantia no despachada, es una de las fuentes más generalizada del abuso contra la inerme población y ganancia que comparten los dependientes con los administradores, además de las otras fuentes de apropiación indebida como apunté en mi comentario anterior.
    Por desgracia, el cliente, a pesar de saberse robado consuetudinariamente, tiene que seguir «comprando» en esa misma bodega y con los mismos dependientes, porque es la que le toca y no en otra, como es en el mercado (liberado) en cuc, en la cual muy pocos productos tienen que ser pesados y eso se hace en balanzas digitales visible por el cliente, aunque es justo decir que en esas tiendas en cuc, los precios son entre el 150 y 200 % de su costo de importación o adquisición y esto tambien es un abuso contra la población que tiene que acudir a esas tiendas irremediablemente.
    Ése es otra de las desgracias e injusticias de la famosa Libreta de Pánfilo y que ahora, aunque con la mejor de las intenciones, propone ampliar el querido profesor Esteban Morales.

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