Médicos condenados, peticiones de amnistía y más

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Reclusión domiciliaria para los médicos de Bayamo

Varios medios no estatales publicaron la noticia de que los médicos acusados de mala praxis por la muerte de un paciente, ocurrida en la provincia de Granma en 2021, resultaron finalmente sentenciados a distintas penas de reclusión domiciliaria este 18 de enero.

La fuente es el perfil de Facebook de Katia Sánchez, familiar de uno de los condenados. Según esta información, de los seis médicos procesados, sólo una radióloga acabó absuelta. El resto, fue sancionado a penas que van desde uno hasta tres años, en un régimen de restricción de movimiento. La usuaria que dio a conocer la noticia recalcó que «seguiremos luchando y apelando a las instancias que sean necesario», por lo cual el proceso pudiera continuar.

La reclusión domiciliaria, como aparece definida en el Código Penal, es «la obligación del sancionado de permanecer en su domicilio por el tiempo correspondiente». Los sancionados a esta pena sólo podrán salir de su casa para trabajar, estudiar, participar en actividades políticas oficiales o por otra razón justificada. Esta sanción obliga a los médicos granmenses a permanecer en su municipio de residencia, sin poder mudarse si no cuentan con autorización judicial. Además, estarán obligados a comparecer ante cualquier tribunal que los convoque, todas las veces que sean citados.

Varios de los doctores, además de algunos de sus colegas y familiares, han protestado la sentencia en las redes sociales.

Yoandra Quesada Labrada, que deberá guardar un año y seis meses de reclusión domiciliaria, exigió en Facebook una «revisión exhaustiva» del proceso penal. «No somos asesinos», enfatizó.

El médico William Pérez Ramírez, en una extensa declaración, señaló «las condiciones de trabajo precarias» en el hospital Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, donde se produjo el delito que les atribuye el tribunal. Pérez Ramírez, recién egresado como cirujano, lamentó en la nota que se le prohíba el ejercicio de su profesión. «Perdió la Salud Pública de este país», dijo.

Hasta el momento no hay ninguna nota oficial sobre el cierre de este caso que trajo a la discusión pública, otra vez, el preocupante deterioro de los servicios médicos en Cuba.

Este incidente significa que el sistema de salud cubano se encuentra en una crisis que es cada vez más difícil de ocultar a la opinión pública. La mayoría de los criterios que se han hecho visibles apuntan a que los galenos han sido el chivo expiatorio de un problema que los trasciende.

A partir de lo relatado por médicos y pacientes que también han participado de las discusiones, parece bastante claro que el hospital bayamés no disponía en 2021 de los recursos necesarios para enfrentar determinadas emergencias médicas. Esa situación sigue afectando a otras instituciones de salud.  

Opinamos que procesar y sancionar a cinco médicos, aunque la pena impuesta sea menor, es una solución desesperada ante la denuncia de los familiares del joven fallecido. Es el Ministerio de Salud Pública es el que debió ser emplazado.

Es bastante improbable que cinco facultativos con trayectorias destacadas hasta el momento, según afirman varios pacientes en las redes sociales, hayan coincidido en mala praxis con el mismo caso. La lógica parece estar de parte de los médicos, que no tenían los insumos adecuados y tuvieron que improvisar.

La respuesta legal, sin dudas muy necesaria, no puede ensañarse con quienes son el eslabón más débil —y a la vez más necesario— de la cadena.

En situaciones como esta, en la que la crisis económica provoca una muerte, no sirve de nada sancionar a profesionales que son más necesarios que nunca, cuando la migración y la inflación hacen disminuir las cifras totales de médicos y enfermeros en activo.

La percepción de injusticia que ha dejado este caso podría agravar aún más el problema, y motivar a otros profesionales de la salud a desistir del ejercicio de su profesión ante el temor de ser juzgados por una decisión o acción fallida, tomada en condiciones adversas, para salvar la vida de un paciente.

 

Creció el turismo pero la inflación no se detiene 

Y fueron noticia esta semana las cifras definitivas sobre el crecimiento del turismo internacional en Cuba durante 2023.

El año cerró con 2 436 979 visitantes extranjeros. Muchos menos que en los años previos a la epidemia de covid-19, pero 822 892 turistas más que en 2022. Menos el Reino Unido y los Países Bajos, el resto de los mercados tradicionales se recuperan poco a poco.

«Para el caso cubano, no resulta válido enfrascarse en “recuperar” los indicadores de 2019, mal llamados prepandémicos, sino hacer “renacer” el turismo, con nuevas estrategias y modos de hacer en una nueva época, pero bajo condiciones financieras difíciles y restricciones que datan de antes de la pandemia de covid-19», opinan los autores del reportaje publicado por Cubadebate.

A pesar del crecimiento con respecto a 2022, el pronóstico para 2024 es prudente. Se esperan 3.2 millones de visitantes. Las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos, la competencia de destinos emergentes en México, Centroamérica y República Dominicana con ofertas muy atractivas, entre otras circunstancias externas —sumadas a deficiencias internas—, complican la consolidación de la industria turística cubana.

Este crecimiento del turismo internacional contrasta con el aumento de la inflación interanual, cuyas cifras oficiales fueron reveladas esta semana por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei).

En el mercado formal, es decir, sin tener en cuenta el inmenso mercado subterráneo que caracteriza a la economía cubana, la inflación alcanzó un 31.34%. En 2022 había llegado a el 39.07%. La tendencia continúa.

Algunas de las categorías que recoge el informe registraron una inflación desatada, como los hoteles y restaurantes donde llegó al 47.18%, el transporte a la altura del 37.52%, y los alimentos y bebidas no alcohólicas que alcanzaron el 36.36%.

Incluso en salud hubo una pequeña inflación del 1.04%. Sólo las bebidas alcohólicas y el tabaco bajaron en 17.85%.

Esto significa que, si el turismo fue concebido en las últimas décadas como uno de los principales motores de la economía cubana, su recuperación todavía no es lo bastante notable como para superar la crisis actual.

Nuestra opinión es que la industria turística cubana tiene que ponerse a la altura de calidad que muestran otros destinos del área. República Dominicana superó recientemente los 10 millones de visitantes y ofrece un producto semejante al nuestro, aunque con menores atractivos culturales e históricos.

Cuba también está obligada a dar un salto en la calidad de sus servicios hoteleros, en el abastecimiento de las instalaciones y en el funcionamiento básico de las ciudades turísticas.

La inflación, por su parte, seguirá disparada en 2024. No hay un solo pronóstico que diga lo contrario. Lo que pudiera frenarla, un plan integral que estimule las inversiones, el crecimiento productivo y resuelva las distorsiones del mercado cambiario, sigue sin visualizarse hasta el momento.

 

¿Cómo negociar una amnistía?

Fue noticia que un grupo de padres y madres de ciudadanos sancionados a penas de cárcel por participar en las manifestaciones del 11 de julio de 2021, solicitaron una amnistía a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).

La carta está fechada el 19 de enero de 2024 y fue entregada en la ANPP al día siguiente. La destinataria elegida fue Ana María Mari Machado, diputada y vicepresidenta del órgano legislativo.

Los firmantes le pidieron a Mari Machado que use la iniciativa legislativa que le confiere la ley, en su condición de diputada, y proponga «una Ley de Amnistía». La carta aprovecha para denunciar que los familiares de los presos enfrentan acoso por parte de la Seguridad del Estado y que se les impide el ejercicio de derechos reconocidos en la ley cubana, como la libertad de expresión y de asociación.

Esto significa que los presos del 11J, aunque cada vez ocupen menos titulares, siguen siendo uno de los asuntos problemáticos que debe resolver el gobierno. Las condenas injustas o excesivas que recibieron algunos, ponen a Cuba en una posición difícil a la hora de responder por sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos, como sucedió en el reciente Examen Periódico Universal.

La amnistía es definida como la «garantía jurídica que exime a una persona o grupo de personas de su responsabilidad penal». Habitualmente es aplicada por los Estados cuando una situación política motiva los hechos asumidos como delitos y su perdón pudiera ayudar a la reconciliación nacional. La constitución cubana en su Artículo 107, le concede a la ANPP la posibilidad de concederla.

Opinamos que una amnistía para los presos del 11j es justa y necesaria, si se tiene en cuenta la situación de vulnerabilización y desprotección a las que han sido sometidas varios de los grupos y comunidades que protagonizaron el estallido social.

Un país que se asume como socialista no debería criminalizar a personas de capas populares sin tener en cuenta las circunstancias de pobreza y desigualdad —producto también de falta de políticas públicas— que motivaron su rebelión.

No obstante, esta carta de los familiares, en vez de usar argumentos que podrían convencer al gobierno de la conveniencia de amnistiar a los presos, prefirió apostar por un discurso político acusatorio que en algunos momentos se torna impreciso. Este no es el mejor modo de negociar una amnistía.

«No hubo delito en manifestar la voluntad de cambio democrático», afirma la misiva. Si bien hubo manifestantes presos que probablemente no cometieron delitos significativos o incluso pudieron no haber cometido ninguno, en otros casos existen evidencias que justifican jurídicamente la prisión, aunque no las condenas excesivas a las que fueron sometidos. 

Lo más inteligente sería diferenciar los casos, solicitar una revisión de las sanciones que tienen un carácter ejemplarizante; o bien abogar por el perdón colectivo, teniendo en cuenta que los actos delictivos se dieron en circunstancias adversas causadas por la grave crisis socioeconómica del país. 

 

La ética de los cuadros

Y, por último, fue noticia la entrada en vigor este 15 de enero, con rango de decreto presidencial, del Código de Ética de los Cuadros de la Revolución Cubana. El diario Granma lo calificó como «un documento trascendental para los destinos del país».

El Código tiene el objetivo declarado de prevenir «la corrupción, el delito, las violaciones e indisciplinas». En su extenso preámbulo, el documento se refiere al difícil contexto político y económico del país y en medio de este «complejo escenario», demanda a los cuadros «una conducta ejemplar».

Seguidamente el Código expone una lista de «valores y principios», con la respectiva descripción de cada uno. El patriotismo, la fidelidad e incondicionalidad al Partido Comunista de Cuba, la honestidad, el honor, la disciplina partidista, la transparencia, y la austeridad son algunos de ellos.

«Cuando estos valores y principios sean quebrantados, se realizará el análisis disciplinario de conformidad con los estatutos, disposiciones normativas o reglamentos aplicables», advierte el documento, sin definir bajo qué procedimientos.  

Esto significa que el gobierno cubano sigue preocupado por su «política de cuadros», un tema que ha sido recurrente en el discurso oficial.

En el último balance en la Asamblea Nacional del Poder el primer ministro Manuel Marrero Cruz fue enfático con la necesidad de quienes dirijan tengan mejores actitudes y aptitudes.

No obstante, la nueva herramienta llega en un momento crítico de esos valores en la clase dirigente.

Nuestra opinión es que el documento, a pesar de haber aparecido en la Gaceta Oficial, no tiene el esquema de una ley. Es un compendio algo desorganizado y repetitivo de principios y valores abstractos sin definir mecanismos claros para hacerlos cumplir. No debió pasar de un instrumento de trabajo interno.

Asimismo, su contenido reproduce una visión excluyente al pedir fidelidad a un partido, lo cual implica dejar fuera a otras personas con una visión crítica, o incluso de confrontacional hacia la política oficial, pero con capacidades para liderear un proyecto u organización.

La vaguedad del decreto y su lenguaje anacrónico es una prueba de que las falencias de quienes dirigen no responden a causas o actitudes personales puntuales, sino a un problema estructural materializado en una política fallida que sigue apostando por la docilidad antes que por la capacidad.

Por otro lado, la ausencia de mecanismos de control convertirá el «instrumento jurídico» en letra muerta, más cuando muchos de los valores que promulga pueden simularse o dependen de la interpretación de cada cual. La ética entre quienes dirigen, naturalmente debilitada por la crisis económica y sociopolítica, no se resolverá a base de decretos.  

4 COMENTARIOS

  1. Buen día para todos. Bastante tela por donde cortar,en este resumen.
    Primero, es llamativo, que una vez más, es gobierno,el estado ,y todas sus ramas,incluida la informativa, haya decidido ignorar olímpicamente el suceso de los médicos. Señal clara de la desvergüenza que los envuelve. Si realmente tuvieran un ápice de decoro,de dignidad,de transparencia, o, al menos,de razón, públicamente se hubiese tratado el tema. Pero «Ojos que no ven , desvergüenza que se tapa «.
    Segundo, turismo e inflación. Echarle la culpa a la pandemia, amén de la responsabilidad que pudiera tener,es tapar todo lo que venía sucediendo desde antes. Al igual que la pérdida de atractivo turístico. Casos sobran de la desidia e ineficiencia, en la atención a los visitantes ,sean de cualquier procedencia. Y no es culpa de la pandemia. Es culpa.de las cuentas sin pagar, de premiar,por encima del amor al trabajo,la lealtad al sistema. Es preferir el que grita ¡ Viva fulano ! o ¡ Gloria eterna a mengano ! por sobre quien sí sabe atender,enamorar, ganar al cliente. Y eso,eso viene de larga data.

    Tercero ,los cuadros. Los cuadros están para colgarlos en la pared,para más nada.

  2. Esta idea de que el turismo puede servir como el motor principal de la economía cubana es una muy mala. El turismo tiene algunos de los salarios más bajos de cualquier industria, ¿entonces por qué el país invertiría tanto, a un costo tremendo para el público, en una industria que en el mejor de los casos produce salarios mucho más bajos que otras industrias? Cuba tiene una excelente geografía y mucha infraestructura heredada, como puertos y ferrocarriles en todo el país. Primero debe enfocarse en la agricultura, no debido al impacto que tendría en el PIB, sino por su importancia estratégica para garantizar la seguridad alimentaria del país. Sin seguridad alimentaria, seguirá existiendo presión para emigrar, y mientras eso ocurra, la producción de la economía cubana seguirá disminuyendo y la creciente población de ancianos tendrá cada vez menos apoyo.

    El país podría tener una economía muy dinámica que incluye manufactura, logística, servicios profesionales, además del turismo, pero que el turismo sea la única fuente principal de ingresos en la que el país invierte es una terrible decisión estratégica. Obviamente, el crecimiento de la industria se ve obstaculizado por las numerosas sanciones de Estados Unidos, pero esto hace aún más curioso por qué el propio gobierno de Cuba lo está obstaculizando aún más. Ha habido varios fabricantes, como los de la industria textil, que han expresado interés en establecerse en Cuba, pero como solo pueden operar bajo un sistema burocrático fuertemente controlado que incluye la propiedad estatal de activos productivos, se elimina cualquier oportunidad para que inicien operaciones en el país. Esto es algo que es completamente autoimpuesto.

    Debo señalar que en la República Dominicana, que recibió aproximadamente 4 veces más visitantes internacionales, contribuye solo con el 20% de la economía de la República Dominicana. No es un número malo, pero demuestra que incluso con volúmenes de visitantes mucho más altos de los que Cuba ha experimentado, solo representa una quinta parte de su economía, y esto es para un país significativamente más pequeño que Cuba. Lo que hace que el turismo en Cuba tenga un retorno aún menor para la economía es que el país tiene que importar, a un alto costo, casi todo lo consumido por los turistas, especialmente alimentos. Como resultado de las verdaderamente terribles políticas agrícolas del país, no solo tiene a la población al borde de la inanición, sino que también disminuye significativamente los ingresos potenciales que podría generar el turismo si en su lugar tuviera un nivel razonable de producción de alimentos domésticos. Dado que Cuba tiene mucha más tierra cultivable que cualquier otro país caribeño, no hay excusa aquí. Incluso insumos como fertilizantes y maquinaria no tienen restricciones relacionadas con sanciones porque Rusia es el mayor proveedor de fertilizantes y China es un importante exportador de equipos agrícolas. Y la producción agrícola ni siquiera debería considerarse un gasto nacional, porque en sistemas agrícolas normales y funcionales, las granjas generan rendimientos financieros positivos, por lo que no se requiere subsidio estatal (sí, los países subsidian la producción agrícola hasta cierto punto, pero generalmente se limita a cultivos específicos).

    El turismo no va a sostener un país con millones de personas. Además, a medida que las condiciones generales continúen deteriorándose con respecto al estado de los edificios, la infraestructura, la electricidad y la triste desaparición de la vitalidad de la isla, entre otras cosas, Cuba solo empeorará como destino turístico. Para que el país tenga éxito, necesita una verdadera producción económica basada en actividades productivas, de las cuales el turismo está en la parte inferior. Si el país se enfoca en la producción agrícola, aprovechando sus ventajas logísticas y de costos para cultivar una mayor producción nacional de bienes y facilitar servicios profesionales (por ejemplo, los arquitectos ni siquiera pueden ejercer fuera de una empresa estatal), tendrá los recursos para rehabilitar y mejorar gradualmente La Habana, aumentar los ingresos que a su vez ayudarán a revivir el nivel de vida y la vitalidad general de la isla, haciéndola un lugar mucho más atractivo para el turismo. El turismo viene después de que el país haya hecho el trabajo duro de desarrollarse en un lugar al que muchas personas quieran visitar. Haití, también, tiene muchos lugares increíbles y hermosos para visitar, pero un país que se está desmoronando tiende a no ser uno que atraiga al turismo. Es una lástima que la gran parte de los escasos recursos del país se destine a un esfuerzo de tan bajo rendimiento, especialmente en este momento.

  3. Tema turismo.
    Sobre el buró de Osmany Cienfuegos se edificó la transformación que enfrentaría la histórica década de los 90.
    Década en la que desfilaron varios ministros que en principio mejoraron el curso y se pudieron ver resultados.
    Un punto se le puso a ese crecimiento.
    A partir de ese punto (Nuevo ministro) se comenzó a desmantelar (proceso que continúa contaminando todo el sistema) los más importantes y reconocidos avances de competitivo impacto internacional en el turismo.
    Tomaron la ruta de convertir el turismo que cargaba con la idiosincrasia natural y hospitalaria cubana en un turismo desarraigado de nuestras costumbres, discriminatorio, desvinculante, aburrido, que perdió más del 70 % de los servicios nocturnos en el país.
    Sólo en Varadero, el polo turístico otrora más importante del país cerraron 26 centros nocturnos, botando millones de dólares en ellos invertidos;
    Convirtieron la animación turística de tener respeto, reconocimiento y competencia en una profesión legalmente delictiva, quitándole todo el papel fundamental que tiene la misma en el servicio a la clientela, el enlace entre el cliente y los servicios de las instituciones, su papel de relaciones públicas, sus condiciones de trabajo que incluyen uniformidad acorde con la identidad corporativa, dejandola sin tecnología, sin recursos imprescindibles para ejercer su trabajo, limitandola a la ejecución robótica del mismo programa para todas las cadenas hoteleras.
    De los servicios todos podemos escribir volúmenes ejemplificantes de mala calidad, falta de variedad, limitaciones, dificultades.
    Devolverle la alegría a los trabajadores, poniendo en sus manos lo que necesitan para que logren la satisfacción del cliente es la única vía posible.
    Y no la veo hace más de 15 años.

  4. En Dictadura todo es posible, porque todo está en función de mantener en el poder al grupo dominante. Esa es la ley suprema en Cuba, dónde el partido político de la élite-Estado-gobierno se considera un ente divino, por encima de toda legislación o demanda, incluida la Constitución. Igual hacen la vista gorda en casos evidentes de mala práctica médica y otros atropellos, que condenan amañadamente a varios galenos solo porque el denunciante es un allegado a la mafia en el poder. Es la repulsiva y agobiante realidad que padecemos los cubanos, y que también merecemos un poco. Cómo dijo el Quijote, el mal tiene dos puntas: el hombre que pisa al otro, y el que se deja pisar. Y nuestro abusador no va a levantar el pie por si solo, no…… Saludos

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