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lunes, octubre 26, 2020

Jugando a creer

Ely Justiniani Pérez
Ely Justiniani Pérez
Periodista cubana, artemiseña, amante de los animales

Me llamo Elianys de la Caridad. Esa mención a la Virgen fue el punto de entendimiento entre mi madre católica y mi padre dirigente: “si no la vamos a bautizar, por lo menos que lleve ese nombre”- acordaron.

Ambos eran militantes del Partido, y para que nadie se atreviera a señalar algún “desvío ideológico” en ellos, llegaron a una especie de pacto que implicaba reservar la religión para puertas adentro de casa. Es así como crecí alejada de la Iglesia, pero no de la Fe, combinando discursos de Fidel con oraciones a San Luis Beltrán que mi madre leía al pie de mi cama cada vez que me enfermaba.

Con el tiempo, mis padres han admitido que la causa de esa decisión no fue una prohibición, sino el miedo.

Ya en 1995 -cuando nací- apenas se hablaba de gente expulsada del trabajo debido a sus creencias, y no existían ya los campamentos de las UMAP, donde décadas antes llevaban -entre otros grupos- a los religiosos para ser “reeducados”. Sin embargo, todavía en el último quinquenio del siglo XX, se percibía el tufillo de esa discriminación; el temor a aquella avalancha que se precipitó sobre los creyentes en los 60, cuando un crucifijo en el pecho, podía representar una pesada cruz a cuestas.

No hablaré de esos años. Creo que de ellos ya hemos tenido bastantes testimonios y no es mi intención ahondar en esa herida. Prefiero celebrar que esas tensiones se hayan relajado hace mucho y que cada día se ejerza con mayor libertad la religión en Cuba, donde coexisten con bastante respeto los protestantes, católicos,  yorubas, abakuás y minorías como los judíos, budistas y musulmanes.

Sin embargo, el perdón no significa olvido.

Aunque se haya llegado a la comprensión de que un toque de santos o un culto evangélico no tienen por qué estar divorciados de la fiesta del CDR, me rehuso a aceptar las crecientes incoherencias de quienes aún no han pedido disculpas por daños cometidos, y hoy se presentan como hijos devotos de “las once mil vírgenes” en el intento de reescribir una historia que aún duele.

Felicitar a los fieles en el día de sus santos, apoyar y elogiar las festividades, o resaltar a la Virgen de la Caridad como patrona de Cuba, e incluso mostrarse como sus seguidores, es un acto generoso, y políticamente inteligente. Pero simular que de repente el chip fue reseteado, y creerse con la facultad de enunciar de quién aceptará ofrendas o no una santa, no es solo bastante risible: es la segunda parte de una mala película que tiende a rozar el ridículo.

Que el Estado busque en la religión una tribuna para su discurso, muestra que no está tan alejado de esos a los que llama enemigos.

La diferencia radica más bien en el tacto detrás de la comunicación política: mientras unos convocan a colgarse un girasol en la solapa, los otros, con su sutileza de corral, intentan excluir a “mercenarios” y “vendepatrias” de una Fe que admite a todos. Lejos de interesarse por quiénes son aceptados en cada dogma, el gobierno cubano debería resolver asuntos pendientes para asegurar que el ya alcanzado ejercicio abierto de la religión, no interfiera con los derechos de la ciudadanía en general, ya sean creyentes o no.

Pudiéramos comenzar por exigir que nuestras avenidas y espacios públicos no se conviertan en repositorios de ofrendas y sacrificios animales, y que se reserven estas actividades para lugares apartados; o por garantizar que los protestantes construyan sus templos en sitios despejados, donde puedan cantar y alabar con su alegría de costumbre, sin que el ruido o la aglomeración diaria de personas, moleste a la comunidad.

Un Estado que garantice derechos de todo tipo.

Sería coherente con los principios de un Estado laico, el evitar que la presión religiosa respecto a algunos asuntos, medie en las decisiones tomadas por país, y hasta ahora hemos mostrado algunos puntos flacos en este sentido, como la propuesta de llevar a plebiscito el matrimonio igualitario, a sabiendas de que algunos grupos, por sus creencias, podrían tronchar a otros este derecho.

Creo que si en algo coincide una gran parte del pueblo, ateos o creyentes, es en la necesidad de tener dirigentes comprometidos con los derechos de todos y todas, que unan y no separen, que dejen de interpretar papeles absurdos, y asuman posturas lúcidas e inteligentes para favorecer al país. El tiempo pasa… para qué perderlo jugando a creer cuando aún hay tanto por arreglar.

33 Comentarios

  1. Libertad religiosa, libertad de expresión, libertad de asociación, libertad de movimiento, libertad de prensa, elecciones democráticas libres, transparentes y periódicas, son DERECHOS HUMANOS que ningún gobierno debe coartar.

  2. A inicios de los 90, y en coincidencia con el derrumbe del campo socialista, la dolarizacion de la economia y el deterioro brusco del nivel de vida, mucha gente volcó sus decepciones en la practica abierta de cualquier cantidad de religiones.
    Las Iglesias vieron desbordarse sus congregaciones de antiguos y nuevos creyentes, que lo mismo buscaban orientacion espiritual que donaciones de ropa, alimentos o medicinas. Algunos buscaban un ambiente mas sano para la familia que los lugares publicos, que ya habian sido tomados por asalto por el envilecimiento social y por la pesima conducta de los ricos de nuevo tipo. Otros -sobre todo los jovenes- aspiraban a viajar mediante becas e intercambios, hacer carrera eclesial o desarrollar relaciones personales ventajosas.
    El renacer de las practicas religiosas alcanzó una magnitud tal, que el gobierno no se atrevió a hacer trabajo politico-ideológico en su contra, y de hecho asistir a actividades de la Iglesia como miembro de una congregacion se convirtió en una especie de ‘cachet’ existencial.
    Realmente la situacion que tu describes se asemeja mas a la que existía en los años ’80. En los ’90, la gente ya no se ocultaba para celebrar la Navidad, ir a ‘consultarse’, usar su idde o su collar, celebrar su santo, guardar promesas, o ir a la misa del domingo. Las relaciones entre la Iglesia y el gobierno eran tan distendidas, que el Papa Juan Pablo fue recibido con honores populares y de Estado en el año 1998.
    Dicho esto, estoy de acuerdo conque nuestros simbolos religiosos, especialmente los asociados al culto y la imagen de nuestra Patrona, no deben ser utilizados con fines politicos ni oportunistas. Asimismo, incluiria en la lista de regulaciones -por darle un nombre- a la actividad religiosa, la prohibicion absoluta a los Testigos de Jehova de acosar a los ciudadanos en sus casas; y en general, de hacer proselitismo a viva voz en los lugares publicos y de entretenimiento.
    La inaccion en el plano de las reformas economicas se ha extendido a la necesidad de un dialogo de reconciliacion sobre este y otros temas que en su momento implicaron humillaciones y violaciones a los derechos individuales o civiles. Lo que se llama indisciplina social o indolencia ciudadana -tan inoportuna en tiempos de pandemia y necesidad de unidad comunitaria y nacional- tiene sus raices en el plano economico, pero tambien en la falta de auto-validacion del ciudadano, acostumbrado al vapuleo institucional y sistemico. Como bien tu dices, el tiempo pasa mientras se juega a creer.

    • Saludos, Revenge.
      Muy bueno su comentario pero discrepo en su proposición respecto a los Testigos de Jehová.
      En vez de prohibirlos más bien el gobierno debería terminar de legalizarlos como grupo religioso pues hasta el momento solo están permitidos.
      La libertad religiosa no debe excluir a ningún grupo religioso. Si se hace lo que usted propone mañana le puede tocar el turno a otra denominación.
      La libertad religiosa debe ser para todos y sin discriminación.

      • En realidad no están prohibidos, amigo Revenge, sino permitidos. El gobierno ha decidido no molestarlos pero no los legalizan como grupo religioso, algo que ellos llevan intentando hace años.
        Saludos.

  3. El Estado nunca castigo la Fe. Esa es una mentira gigantezca. Una burda distorsión de la realidad empleada por mucho años para atacar la obra de la Revolución. El Estado castigo a aquellos que en nombre de la Fe agredieron al país. Otra cosa son los creyentes que en medio de la guerra que desataron esos mismos fueron víctimas de la segregación, de la incompresion, de la desconfianza. No mezcle las cosas autor, ni intente abrir viejas heridas, es es pasado.

    • parece que no sabes nada de él tema,,,el gobierno si estuvo contra la fe religiosa ..si te acercaba a una iglesia en un carro estatal lo tenías que dejar bien lejos y muchos ir con gorra para que no los reconocieran…esa es la VERDAD y hay que decirla..

    • En todas las planillas para trabajar, te preguntaban si practicabas alguna religion o si tenias familia en el extranjero

      • Se hacia la pregunta en las planillas que debian llenarse para acceder a muchos puestos de trabajo (todas las plazas de profesionales y tecnicos) y en los cuestionarios para acceder a la Universidad. junto a aquella otra que preguntaba si la persona tenia familiares en el extranjero y si mantenia relaciones, de algun tipo, con ellos. Tal parece que Saul nos visita desde Marte o Neptuno.

    • SaulLV, ¿el estado no castigó a la Fe?,
      Castigó a los representantes de esta que en buena mayoría no comulgaba con las ideas comunistas al inicio de la Revolución. Castigó a los practicantes que mayormente en las Iglesia católica y protestantes fueron mal vistos por su fé para ocupar puestos de relevancia en centros de estudio o trabajo. De eso puedo dar fé yo mismo, que al igual que el autor de este artículo me crié con una madre religiosa y un padre comunista. Creo que era en lo único que discrepaban. Para poder mis hermanos y yo asistir a la iglesia, teníamos que irnos a casa de mi abuela para que esta nos llevase, porque mi padre jamás estuvo de acuerdo. De lo que se decía en la iglesia, chitón en las escuelas o delante de personas ajenas. Y aún así los sacerdotes sabían que a las iglesias asistían personas cooperantes del gobierno de las cuales se cuidaban. Solo se decían ciertas cosas en círculos cerrados con gente que practicamente habíamos sido criados desde niños en ese ámbito. Las comuniones en la iglesia eran a puertas cerradas. ¿Cuántos matrimonios conoce ud en Cuba de gente casada por la iglesia en los primeros 30 años de Revolución? Pues fué resultado de un trabajo constante de descrédito a la iglesia tradicional, que no solo se realizaba en Cuba. Era igual en casi todos los paises ex-socialistas porque de todos es conocido la enorme influencia que tiene la iglesia sobre la población.
      Entonces, ¿quien es el mentiroso aquí?
      De lo que le cuento pueden dar fe al menos una docena de personas. Y el mejor testimonio sería el de esos mismos sacerdotes católicos. Es muy cierto que estaban (y todavía están algunos) en contra de la eliminación de la propiedad privada, en contra del adoctrinamiento político infantil. Los conocí incluso en contra de la guerra de Angola cuando esta ocurrió. Pero igual también es verdad que siempre ayudaron a todos en momentos difíciles (que eran siempre, porque en Cuba lo raro es no tener crisis). Siempre hubieron consejos valiosos y hoy día estoy orgulloso de esas personas que no solo muestran el camino de la fé, sino que educan.

    • El Estado nunca castigo la Fe. Esa es una mentira gigantezca.

      ¿Habla usted de Suiza, Estados Unidos, Noruega?
      Se lo pregunto porque en la Cuba que todos los que peinamos canas conocemos, ser religioso era mal visto por las autoridades del partido único y demás instituciones del estado. De hecho, sería bueno que usted nos dijera, como ya dijo otro comentarista, por qué en casi toda plantilla a rellenar le preguntaban a uno si era religioso o tenía familia en el extranjero.

    • Usted no sabe lo que está diciendo. En los 60 y 70 un joven religioso tenía que ingeniárselas muy bien para poder llegar a la universidad, luchando entre su fe y la realidad ideológica del país. la UMAP se llenó de religiosos junto a homosexuales y otros débiles de espíritu que para nada dispararon un chicharo contra la revolucion. Muchas familias tuvieron que meter sus santos e imágenes en los closets bajo temor a ser repudiados por la misma sociedad que apoyaban, todas las escuelas religiosas fueron nacionalizadas y allí los niños no conspiraban contra la revolución. Es imposible borrar la historia, aunque Usted lo quiera

  4. En estos mismos instantes,en la esquina de las calles Jesús María y Compostela hay una concentración de personas , más de cien personas,arracimadas unas encima de las otras tratando de poder comprar alimentos en un tiendita pequeña. No hay policías,no hay distanciamiento físico ni observancia de medidas preventivas. Una cuadra antes, estaba la televisión cubana filmando a las personas de una cuadra cerrada por cuarentena. Terminaron,pasaron por el lado del tumulto y siguieron rápidos y veloces,ignorando la realidad.

    ¿ Quiénes son los verdaderos contrarevolucionarios ? ¿ Nosotros que decimos la verdad o los que mandan a callarla e ignorarla ?

  5. Perdón, me equivoqué,rectifico. Ahora hay más de doscientas personas. Como dice el himno » unidos todos,codos con codos «, pero agregándole cabeza,tronco,sudores y respiraciones.

    • Y todo para que cuando se disparen los números de infectados nuestros sabios dirigentes le echen la culpa al «pueblo indisciplinado».
      Y claro, esos señores nos regañan desde sus oficinas refrigeradas y sin tener que hacer colas para llevarse algo a la boca.

  6. Saul: Negar la antipatía del Estado a la Religión durante decadas es inutil y se termina mintiendo como hace usted ahora.
    Hay demasiadas evidencias que lo refutan:
    Demasiados jovenes encerrados en la Umap por religiosos.
    Demasiados Testigos de Jehová presos por no aceptar el Servicio Militar debido a sus creencias.
    Demasiadas vírgenes escondidas en la cocina para tener un apartamento en Alamar.
    Demasiados cuéntametuvida donde se preguntaba si tenias creencias para ocupar un cargo.
    Demasiados revolucionarios sin poder entrar al Partido Unico.
    Que ya no es asi, es cierto.
    Que la historia obligó a cambiar, también cierto.
    Se lo dice un ateo y socialista.

    • De acuerdo con ud Tony. Sólo una salvedad: si un estado que establezca el servicio militar obligatorio no establece y aplica sanciones para quienes se nieguen a cumplirlo es fácil adivinar qué pasaría.

      Muchas víctimas inocentes ha habido en la guerra derivada de éste proyecto de sociedad, pero sólo se habla de un victimario, que lo es, pero no el único. Éste párrafo no es por su comentario.

      Aprovecho a saludarlo, sigo con placer sus comentarios.

      • De acuerdo con su señalamiento Diuber.
        Pero la crueldad del castigo si debió moderarse para no equiparar el delito de «conciencia» con el crimen común. De hecho con el tiempo se moderó, cuando se moderó el enfrentamiento a las demas manifestaciones religiosas.
        Y se pudo evitar la crueldad pues las creencias precedian en tiempo al surgimiento de la ley de SMO, es decir todo fue predecible.
        Por eso digo que es una muestra de antipatía mas, aunque sin olvidar el contexto.
        Mis saludos para Ud.

  7. Para mí, ningún gobierno en cualquier lugar del mundo, debe tener la facultad de decidir sobre estos temas, la voluntad popular, expresada por todos democrática mente en la Constitución de cada País en específico, es la encargada de decidir al respecto. Y lo primero que debe aparecer, después de dejar bien explícito que está carta magna es de obligatorio cumplimiento de quienes ostenten el poder del Estado, es que cada ciudadano tiene la libertad de elegir si es laico o creyente y si lo es, decidir en que creer y ser respetado. Permitir, prohibir, restringir, moldear, aceptar o no políticamente la existencia de un grupo religioso, no debe ser repito facultad de ningún gobierno. Todos laicos y religiosos están obligados por supuesto a cumplir las normas y leyes establecidas para vivir en sociedad, dentro de un Estado de Derecho.

  8. Cierto es que la animosidad gubernamental contra las instituciones religiosas tuvo su origen en el apoyo de estas a las actividades contrarrevolucionarias, terroristas, proselitismo político dirigido desde sus casas matrices ya fuera el Vaticano – el mismo que facilitó la huida de muchos nazis hacia América Latina-, o de sectas protestantes radicadas en los EEUU y siguiendo las instrucciones o exhortaciones del gobierno de ese pais o de el nido contrarrevolucionario de Miami. Eso es innegable y el pueblo apoyó la política gubernamental de Cuba, aunque también, nunca renunció a su fe religiosa cualquiera que fuera esta.
    Sin embargo, también es cierta la intensa lucha de carácter Ideológico por el ateísmo y en contra de las creencias religiosas desarrollada por el Partido, proscribiendo las creencias y discriminando a los creyentes en escuelas (recuerden la película Conducta y la foto de la virgen en el mural), universidades, centros de trabajo e instituciones de todo tipo y por supuesto, el ingreso al PCC y a la UJC y la posibilidad de ocupar cargos de dirección a cualquier nivel.
    Con esa «lucha» impulsada por el viejo Partido Socialista Popular enquistado en la dirección politica y administrativa del pais, comenzó el cercenamiento de las libertades civicas y democráticas que fueron la razón del surgimiento de la misma Revolucion y que poco a poco, fueron siendo eliminadas, según se realizaba la concentración del poder económico en manos del Estado y por tanto, de todo el poder político. Pero la justicia social en otros ámbitos de la vida del pueblo – que han sido historicamente ciertas- mas las innumerables promesas y planes de desarrollo del país continuaban granjeándole a los gobernantes el favor y adhesión de la inmensa mayoría del pueblo.
    Con el advenimiento del llamado Periodo Especial salen a relucir como tabla de salvación, la fe escondida y protegida por la parte de la población que nunca renunció a sus creencias y en ese momento, más que para encontrar alimentos o medicinas en la iglesias, buscaban el refugio espiritual que la ideología oficial no proporcionaba y el rechazo popular a la conculcación de las creencias religiosas posibilitó el cambio formal respecto a las religiones y las creencias, llegando a admitir en el Partido y la UJC a quienes las tuvieran o practicaran y disminuyó ostensiblemente la discriminación por creencias religiosas. También contribuyó notablemente, el fracaso del adoctrinamiento marxista-leninista en la enseñanza, tanto primaria, como secundaria y universitaria, sin formar convicciones, sino sembrando la simulación que ya se entronizaba en la sociedad.
    Se dieron cuenta de que a esta altura del dominio sobre la sociedad, las creencias y la religión poco posibilidades de éxito tendrían de derrocar al gobierno, que la derrota está escondida en la inoperante economia y hacer concesiones cosméticas en la esfera económica les permitían ganar tiempo para lograr la solvencia económica que estabilizara al pais -los frijoles son mas importantes que los cañones- y aparecieron los engañosos e incumplibles «lineamientos» y por si fueran poco, la desastrosa «Conceptualización del Modelo» y el flamante y nuevamente engañoso «Plan de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030» del cual ya se han perdido inútilmente 5 años y sólo restan 10 años para realizar lo que no se hizo en 60 años.
    Ésa es la verdadera historia de la relación odio-amor entre el Estado-Partido-Gobierno y la religión y las creencias religiosas en nuestra sociedad.

  9. En los 70, principios de estos llegó a la Secundaria donde estudiaba mi 7mo grado un grupo que combinaba al programa radial «Sorpresa Musical», algunos recordarán de Radio Liberación si mal no recuerdo con una representación de la UJC. Quien llevaba el frente del grupo, o eso creo, en vez de presentarse con nombre y apellidos lo primero que hizo tomando una banqueta por pedestal fue hacer un discurso que inicio de esta forma: «Muchachos, recuerden siempre que la religión es el opio de los pueblos” …. y continuó hablando de cosas, relacionadas o no con el tema. cuando llegué a la casa le conté a mi abuela el asunto y a esta le dio como una especie de ataque de terror. De entrada, me desligó totalmente de mi asistencia a una Iglesia cercana donde asistíamos con frecuencia. Ella tampoco volvió a asistir. Era pánico lo que sufría. A mí me convenía porque en aquella época deseaba ser pelotero y asistir a misas los domingos me rompía mis sueños. Bueno, Saul LV, no fui pelotero porque era malísimo, pero si lo que hizo aquel joven ujatocero no fue atacar la fe ante un público joven deme una idea de cómo catalogarlo.

    Sobre Revenge y los testigos de jehová que acosan a las gentes en la casa. Yo he tenido la oportunidad de recibirlos en más de una ocasión. Les demuestro mis respetos a su fe y a todas las que conozco, lamento mucho no acompañarlos en su labor proselitista y todos felizmente conformes. En lo personal nunca me he sentido acosado por ellos. Y no hay dudas que siempre nos hemos tratado con absoluto respeto. Si todos fueran como ellos tal vez el mundo sería algo mejor. Hay labores proselitistas ideológicas que se las traen!!!!. No es posible explicarle al televisor como cambiar el sentido de la avalancha de proselitismo ideológico de alto octanaje y no puedes escabullirte del tema, este no te escucha y repite todos los días más de lo mismo con lo mismo. Entonces si no hay más nada, mejor apagas el TV y nos buscamos otra actividad para compensar ese otro acoso. Los Testigos no son nada al lado de la tecnología.
    Mis respetos a ambos y me gusta el artículo de Ely. Es un resuman de muchos temas con muchas aristas, requerirá mucho tiempo para arreglar, las que sean reparables.

  10. Elyanis, me hizo recordar etapas vividas. No creo que hayas faltado a la verdad en nada. Todo eso paso, e incluso pueden haber pasado mas cosas. Lo importante, para mi, es que la sociedad cubana sin entrarse a tiros y a canonazos como ha ocurrido en la historia en muchos otros lugares ha sabido, con sabiduria ir superando esas diferencias. No son todas, faltan todavia, pero estoy seguro que el pueblo cubano, incluso las mas complicadas, que tienen que ver con atavismos ideologicos, las sabra superar. Lo trascendente es Cuba. Dentro de ella podemos pensar distinto, rogar a un Dios o a ninguno, pero respetarnos y defender hasta las ultimas consecuencias nuestra identidad de nacion libre.

  11. Ely,

    Si alguien cambia para bien no hay de denunciarlo sino alentarlo. Respecto a pedir disculpas, no lo veo necesario ni conveniente. Lo digo porque a pesar de todo me duele verles humillándose. Además las disculpas para que salgan del corazón no deben venir impuestas sino que deben salir sin forzarlas.

    Respecto a la separación de la Iglesia y el Estado, recordemos que es un camino en dos direcciones. La Iglesia no interfiere en asuntos del Estado y el Estado no interfiere en asuntos de la Iglesia.

    • Hola Manuel, creo que es difícil no intervenir en «asuntos del estado» cuando la misión de los sacerdotes es educar en la fe que abarca cada tema del espectro social. Por ejemplo, ¿como decirle a uno de ellos que no ayude a un disidente?, el gobierno vé en ese hombre a un oponente político, los sacerdotes ven a un cristiano en problemas y ayudarán lo mismo al de izquierdas que al de derechas. Es lo que han hecho siempre. ¿Que no está bien que los religiosos den una arenga política en una sacristía?Ok. Pero tengamos en cuenta que hay un resentimiento hacia el sistema de décadas por las acciones anti-eclesiásticas que el gobierno tuvo desde siempre. Entonces creo que iglesias y estado deberían complementarse porque siempre habrán puntos comunes de la agenda social sobre los cuáles ambos pueden influir.

      • Veamos, con una buena separación entre iglesia y estado, con unos dedicados a lo divino y otros a lo humano, no debería de haber ninguna interferencia.

        Es cierto que en las Bienaventuranzas la décima dice:

        «Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.»

        Y como resumen se termina:

        «Bienaventurados serán cuando los insulten y persigan, y digan todo género de mal contra ustedes falsamente, por causa de Mí. Regocíjense y alégrense, porque la recompensa de ustedes en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que ustedes.»

        Pero no nos olvidemos que ese llamamiento a solidarizarse con los perseguidos es genérico y abarca todo tipo de persecución sin limitarse a los perseguidos de un signo político concreto.

        Aunque entiendo que algunos esto lo vean como una interferencia en asuntos políticos.

  12. Creo que el artículo adolece de información clave. Quienes son los representantes del estado que se han creído en la facultad de decir de quien aceptará ofrendas una santa.

    Cuál intentó ahora excluir a «mercenarios» y «vende patrias»

    • Se adapta perfectamente a un tweet de la hija de Raúl alabando a la Virgen de la Caridad del Cobre por proteger a su tío de ella y rogándole que ignore a los contrarrevolucionarios.

  13. Yo puedo poner dos ejemplos muy cercanos de personas en mi familia y tambien muy cercanas a ella que JAMAS tuvieron problemas por ser catolicos practicantes.
    Mi abuela paterna fue hasta su muerte, catolica, apostolica y romana. Mientras tuvo fuerzas y salud cada Domingo asistio a misa y nunca dejo de asistir a ninguna fiesta o celebracion en su Iglesia. Y lo primero que veias al abrir la puerta de su casa, era un retrato enorme de Jesuscristo y en la sala de su casa, un tapete que representaba el nacimiento de Jesus con los 3 Reyes Magos. Nunca nadie la señalo por ser abiertamente religiosa, al contrario, siempre fue respetada y la puerta de su casa siempre estuvo abierta para ayudar al necesitado.
    El otro caso que conozco muy de cerca, pues eran amigos cercanos de mi familia. No voy a decir nombres pues no me siento con el derecho a hacerlo, pero el cabeza de familia fue un periodista que reporto por muchos años en medios oficiales, gano premios y reconocimientos nacionales y fue reverenciado por muchos como un maestro en su profesion. Hombre de vastisima cultura y catolico militante. Al abrir la puerta de su casa, lo primero que veias era un retrato de Jesus y en su puerta, una calcomania que leia » Con Dios Todo, Sin Dios Nada». En la parede de su casa, exhibia orgullosamente un certificado expedido por un Papa bendiciendo su matrimonio. Su hija se hizo monja y llego a ser Madre Superiora de un Hogar de Ancianos, mientras su hijo estudio la carrera de Arquitectura y toda su vida trabajo en su profesion. Jamas fueron molestados ni señalados.
    Yo se que en ciertos cuestionarios se hacia la pregunta acerca de la religion, pues yo mas de una vez la lei. Y eso, como muchas otras cosas y errores han sido superados por la vida.

    • Javier, ciertamente sé que hay excepciones a toda regla, pero la gran verdad es que los religiosos si fueron marginados, si hubo acciones y animadversión en su contra. Tanto testimonio no puede estar equivocado. Son muchas las personas que sufrieron el miedo a manifestar su religiosidad so pena de ser «silenciosamente» marginados a extremos insospechados. Todos los religiosos pasamos por esto.

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