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lunes, octubre 26, 2020

¿Es Donald Trump un agente ruso?

Por: Eva Golinger

Estamos viviendo un suspenso político en Estados Unidos, como una película de Hollywood. Ha sido excitante, asombroso y a la vez, decepcionante. No sé si ustedes conocen la serie de televisión, ‘The Americans’ (Los Americanos). A mí me encanta. He visto todos los episodios hasta ahora. Es sobre una red de espías rusos que está infiltrada en la sociedad estadounidense para ejecutar operaciones secretas a favor de la Unión Soviética. La pareja protagonista (ambos muy atractivos, por supuesto) se hace pasar por esposos estadounidenses, sin acento ruso, con nombres comunes y corrientes, totalmente gringos normales. En realidad, son espías rusos encargados de sacar información secreta del Gobierno estadounidense, entrenados desde jóvenes para enmascararse en la cultura estadounidense, expertos en el arte de engañar y en las tácticas de matar. Son asesinos y a la vez madre y padre de familia con dos hijos nacidos en Estados Unidos. Llevan una vida relativamente normal, al parecer. Son trabajadores aburridos de una empresa que vende viajes turísticos de día y de noche asumen otras identidades con pelucas y todo, para reclutar a sus agentes e informantes y en algunos casos, matar al enemigo. Tan malos que son. ¡Me fascinan!

‘Los Americanos’ comenzó en 2013, mucho antes del ascenso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Por cierto, la serie fue fundamentada en el descubrimiento de una red de presuntos espías rusos que fue descubierta en 2010 en los suburbios de Nueva York y Boston. La noticia fue escandalosa porque las 11 personas implicadas no tenían ningún rasgo ruso ni habían levantado sospechas entre sus vecinos, amigos o colegas. Habían vivido décadas en vecindarios estadounidenses como si nada. Normal. Yo recuerdo que conocí una de ellos, una periodista peruana afincada desde hace mucho años en Nueva York, Vicky Peláez. Ella escribía para ‘El Diario de Nueva York’ y siempre llevaba posturas izquierdistas en espacios donde la línea editorial era bastante derechista. Lo increíble, según el cuento, es que ni ella sabía que era espía rusa. Realmente el acusado era su esposo, Juan José Lázaro, cuyo nombre real era supuestamente Mijaíl Vasenkov, aunque Vicky nunca había escuchado ese nombre. Ella pensaba que era un neoyorquino de origen latino, nada que ver con Rusia. Estuvieron juntos 30 años, y tenían un hijo, hasta que el FBI los detuvo, acusados de espionaje. Fueron todos deportados a Rusia en un intercambio de espías entre Washington y Moscú. A lo mejor nunca sabremos la verdadera historia sobre estos ‘americanos’, pero ha dado bastante tela que cortar para la serie de televisión.

Lo menciono porque desde la llegada de Donald Trump a la presidencia, el país está viviendo su propia telenovela de espionaje rojo. Día tras día estamos absorbidos por las noticias sobre los vínculos entre el equipo de Trump y los rusos. En las noches cuando ya tengo un tiempito libre para ver la televisión, ni me interesan las otras series o los programas de entretenimiento. Tenemos a nuestro ‘americanos’ en carne viva, solo hay que ver los noticieros y los programas de opinión política en cable. Es Rusia y Putin, día y noche. La actual temporada de ‘Los Americanos’ ya terminó, pero ni me he dado cuenta, porque tenemos a Trump. El amor que Trump ha profesado por Vladímir Putin es sola una evidencia más que comprueba que este ‘americano’ ha sido puesto en la Oficina Oval en la operación más siniestra de la historia estadounidense. Y para colmo, ¡la esposa de Trump es de Europa Oriental! ¿No lo ven? De Eslovenia, ¡del antiguo bloque comunista! Todo está muy claro.

El yerno de Trump con su empresa inmobiliaria multimillonaria y de inversiones hace negocios con los rusos y hasta tuvo reuniones con el embajador de Moscú en Washington, Serguéi Kisliak durante la campaña electoral, y también durante la transición entre el final del Gobierno de Obama y el comienzo de Trump. Obviamente estaban conspirando para entregar todos los secretos de Washington a Putin. El breve jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, fue asesor de Víctor Yanukóvich, el presidente ucranio derrocado en el golpe de Estado en 2014 y amigo de Putin. Otro hilo más. Y Trump despidió al jefe del FBI, quien estaba encargado de la investigación sobre la supuesta colaboración entre su campaña y los rusos. Sin duda, lo hizo de manera tan torpe para impedir que la verdad saliera a la luz pública.

Lo que más ha llamado la atención sobre el comportamiento raro de Trump, y hay mucho, porque el tipo es bien extraño, desde su peinado conocido como ‘la cebolla’, hasta su piel anaranjada, ha sido su incapacidad de hablar mal de Vladímir Putin. Obviamente hay algo sospechoso cuando un presidente estadounidense no tiene ni una sola palabra despectiva sobre Putin. Porque, es Putin, el diablo, el genio malévolo que nos quiere destruir. ¿Comprenden? A lo mejor los rusos le lavaron el cerebro de Trump (no sería tan difícil, porque debe ser pequeño), o como alegan algunos expertos del mundo de la inteligencia y el espionaje, Putin tiene un expediente escandaloso sobre Trump en sus manos, que incluye hasta «duchas doradas» en hoteles lujosos de Moscú. ¡Ay papá!

Hay un traidor en la Casa Blanca, de eso no hay duda. Pero no por ser un agente secreto de Rusia que está siguiendo las órdenes de Vladímir Putin para destruir a los Estados Unidos de América tal cual como lo conocemos. Trump no tiene ni la más mínima capacidad para mantener un secreto, menos para ejecutar una operación clandestina de tal magnitud. El tipo tuitea en la mañanita cuando está solo en su (¿baño?) cuarto, de manera impulsiva y fuera de control. Dice de todo, sin escrúpulos. Hasta revela secretos de Estado a extranjeros en reuniones bilaterales. Claro, lo hizo con el canciller ruso, algo sospechoso, por supuesto. Pero no, no es por eso que es un traidor. Es por algo mucho menos sexy y excitante. Lo siento.

Es porque a Donald Trump solo le interesa sí mismo, sus ganancias, su ego, su poder. El traiciona todo el sentido de ser un jefe de Estado, quien debería gobernar a favor de su patria, por el bienestar de su pueblo. Pero no. Donald Trump cedió los poderes militares como comandante en jefe al Pentágono, ni siquiera se entera de las nuevas guerras y operaciones militares que está planeando su secretario de Defensa. No le interesa. A Donald Trump no le importa si los ciudadanos estadounidenses tienen atención médica o acceso a la educación. La prensa libre es su enemigo, el solo quiere una cobertura que lo halague y promocione. La Casa Blanca se ha convertido en su centro de negocios. Los hoteles que llevan su nombre están de moda, sus campos de golf están en ocupación máxima y todos los inversionistas internacionales le quieren dar plata a cambio de favores políticos y económicos. Donald Trump es el presidente prepago, el capitalista salvaje que hasta vendería la misma Casa Blanca (a los rusos) por un monto lucrativo si fuera legal. Así que, el frenesí en los medios estadounidenses sobre el eje Trump-Putin es muy divertido, pero probablemente no tiene mucha sustancia. Lejos de ser un espía maquiavélico, Donald Trump es nada más y nada menos que un patético gato gordo, esclavo de la rancia codicia del club de millonarios. (Aunque aún creo que Melania, su renuente esposa, es la verdadera espía. Esa sí sería una buena película o serie de televisión).

Tomado de https://actualidad.rt.com/opinion/eva_golinger/242573-donald-trump-agente-ruso

 

9 Comentarios

  1. JAJAJAJAJA, buenísimo el post! Así mismo es, esto es una paranoia anti espías rusos! En algunas ocasiones es hasta para desmollejarse de la risa, pero en general la política es eso, una tragicomedia constante.
    Por otro lado, el que creyó que con la caída del campo socialista se acabaría la polaridad mundial y la muchachas veces «silenciosa» batalla por dominar sobre los demás países o sobre determinados países está totalmente equivocado. SIEMPRE, ETERNAMENTE, HASTA EL ULTIMO DIA DE ESTE PLANETA! habrá una batalla por ser el «bárbaro de la película» , el que rifa (como dicen los mexicanos). La incesante labor de micro o macro grupos de poder tratando de penetrar política, económica, militar y estratégicamente cada centímetro posible para imponer su agenda nunca acabara. La ilusión del fin de la ya lejana Guerra Fría es pura ficción. El mundo vivirá en eterna guerra polar, combinada con periodos de verdadera guerra confrontacional armada.
    No hay piedad en la calle del poder mundial.

  2. Desde que Trump se postuló a candidato por el partido republicano muchos, incluyéndome, pensamos era una payasada más del magnate, en mi opinion, le ayudo a ser candidato republicano el hecho de que sus contrincantes resultaron ser demasiado flojos como opción. Luego pensábamos que la Clinton, con más experiencia política se haría cargo de él y aunque ganó en los estados grandes y muy poblados, los pequeños vieron en el discurso de Trump algo más parecido a lo que buscaban. Ahora tenemos este payaso sentado en la oficina oval por cuatro largos años y vivir las consecuencias y en medio de eso, algunos de nuestros compatriotas cubanos que si les dices que el presidente es un inepto ya te tildan de comunista, nada nuevo, la intolerancia.

  3. Los agentes «rusos» fuimos nosotros, los cubanos, sino, miren este magnifico discurso estalinista…

    «Y por eso es necesario que los obreros, los revolucionarios, los Comités de Defensa, tengan la conciencia alerta, porque hay decenas de miles de esa gente que no pueden estar en ánimo de ayudar en nada, de cooperar en nada, sino todo lo contrario, por justificarse moralmente, hacer todo lo posible por sembrar la desconfianza, el derrotismo, el pesimismo entre los revolucionarios. Es necesario que la población de La Habana lo sepa; los militantes, los obreros, las mujeres y los Comités de Defensa de la Revolución, sepan que hay decenas de miles de esos que muy callados —porque no llevan un letrero arriba— tienen solicitada su salida y esperan ansiosos el día que llegue el barquito. Y no les impedimos que llegue el barquito, que llegue el avioncito, y que se vayan, pero no tenemos ninguna obligación a los que se van de tolerarles que traten de hacerles daño a los que se quedan, que traten de perjudicar el trabajo de los que se quedan aquí (APLAUSOS). No esperen nada de agradecimiento de esos señores, aunque muchos de ellos han estado viviendo sin hacer nada, o de negocitos de este tipo y de actividades de esa índole. Porque su negocio ahora es que mientras más odien al pueblo mejor los van a recibir allá, mientras más gusanos sean mejor los van a recibir allá; mientras más vagos, más parásitos, más lumpen, más contrarrevolucionarios, mejor los van a recibir allá. Y ese es su negocio.»
     
    «De la misma manera —al igual que se acaban estos privilegios—, hay muchos de ellos que mientras han estado aquí han estado cómodos, mandando carticas a Estados Unidos y recibiendo paquetes. Incluso unos cuantos obreros cubanos resultaron lesionados por una bomba que venía en uno de esos paquetes; además, en los propios Estados Unidos han explotado bombas de los señores que han estado desarrollando terrorismo, que puede costarles vida a obreros cubanos. Dicen que lo hacen porque los paquetes esos ayudaban a la Revolución; ¡a quien ayudan es a la gusanera, que por lo general recibe esos paquetes! Y si no quieren, no tienen que poner bombas, ni van a necesitar poner bombas, porque el “trapicheo” de paquetes desde Estados Unidos a Cuba, el Gobierno Revolucionario se propone también suspenderlo definitivamente (APLAUSOS), es decir, desde Estados Unidos. Por razones de acuerdos sobre el transporte y sobre líneas aéreas, no suspenderemos esa actividad desde México, incluso de otros países, de donde viene muy poco; pero lo que es desde Estados Unidos va a ser suprimido totalmente el envío de paqueticos y de cosas; que muchos andaban insolentemente exhibiendo los regalitos que les mandaban desde Estados Unidos, y enseñándoselos a los revolucionarios y provocando a los revolucionarios y tratando de humillar a los revolucionarios. ¡Los que quieran irse, que se vayan! Pero ese relajo también, y todos esos regalitos procedentes de Estados Unidos, ¡ninguno en este país! (APLAUSOS.)»

    «Y en el camino de la ofensiva revolucionaria no solo, queremos expresar, se han expropiado los bares privados, sino que se han cerrado todos los bares estatales, todos los bares. Eso no quiere decir que se prohiba que alguien tome una cerveza, ¡no!, pero que la compre donde le corresponda y se la tome en su casa o donde quiera, porque no tenemos por qué estar promoviendo la borrachera; ¡lo que hay que promover es el espíritu del trabajo! (APLAUSOS.) Es decir que se han cerrado los bares estatales; ese tipo de “timbiricheo” no beneficia a nadie ni le interesa a nuestro pueblo trabajador».

    Discurso de Fidel Castro, 15 de marzo de 1968.

    Me imagino al Lic. Alex aplaudiendo como un «bellaco», las palabras fatidicas del lider que lanzaria al pais por el camino estalinista…pera ahora, cinco decadas despues, retomar el bello camino de Gucci, Calvin Klein, Kempinski ( son los administradores del tesoro de la familia real de Tailandia) administra los hoteles de las FAR, BMW, Audi, Google, etc…Quien gano? Quien perdio?…»La lucha continua…la victoria es cierta». 😉 Saludos

    • Quien gano? Quien perdio?…Ganaron los siquitrillados del 1959-1961, los que fueron expropiados del 1961-1967, los intervenidos en el 1968, los humillados del 1980, los argonautas del 1990-2016, ganaron porque son los que envian las remesas a sus familias, las medicinas, la ropa, los zapatos, los equipos electronicos, compran los ladrillos, las casas, inviertan por la izquierda en el reciclado capitalismo monopolista de estado, ahora, para rematar la jugada triunfal, son los «repatriados» que regresan triunfante, viviendo cien veces mejor, que los milicianos del ayer, los «come candelas» gritones, los cortadores de caña ¨vanguardias millonarios¨ y los soplones olvidados.

      Perdieron los Lic Alex y los millones de cubanos que viven en Cuba la dura realidad, de enfrentar un retiro incierto e inseguro, una juventud sin esperanzas reales en una isla flotando en el caribe, la pobreza sin fin y una nueva casta social que emerge dentro de los lideres moribundos, la elite criolla cubana, usurpando el derecho a los recursos y a la riqueza de una nación que tuvo fe y esperanza en sus lideres, rememorando al difunto comandante, Cuba no se hundio, ni solo quedan cenizas, sencillamente están dejando escombros y basura… 😉 Saludos

    • Tony por supuesto que no estoy de acuerdo con cerrar los bares pero si con que la gente se ponga a tomar ron en la calle o en los parques.

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