La criminalización de la política opositora

por Samuel Farber
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Hay estados anti-democráticos que no solo reprimen la oposición política, sino que también la criminalizan, una manera muy efectiva de evitar la divulgación y discusión de las ideas políticas que divergen de la ideología en el poder.  Ese fue el caso en la Unión Soviética y sigue siendo el caso de los regímenes que adoptaron las estructuras principales del modelo soviético, tales como China, Vietnam y nuestra propia Cuba.

Es así como, bajo la dirección del gobierno cubano, los integrantes del Movimiento San Isidro (MSI) fueron detenidos por la policía bajo cargos criminales –supuestamente por haber violado «el protocolo de salud de los viajeros internacionales», adoptado por el gobierno para combatir la pandemia del COVID-19–. En realidad fueron detenidos por razones políticas, por protestar en grupo y públicamente contra la represión del gobierno hacía uno de sus integrantes. Este es un típico ejemplo de la manera en que el gobierno cubano se enfrenta a la crítica: reemplazando el lenguaje político con el administrativo policíaco.   

Cuba viene de una larga tradición latinoamericana que concede un trato especial a la conducta política y evita reducirla a la delincuencia o criminalidad común. Es por eso que esta tradición respalda el derecho al asilo político, así como la diferenciación en el trato de los presos políticos y los comunes.

La dictadura batistiana, por ejemplo, respetó el asilo político al que recurrieron cientos de cubanos opuestos a la dictadura para salvar su vida en las embajadas de países latinoamericanos. Por supuesto, hubo violaciones a ese derecho, como lo fue el caso excepcional del asalto policíaco a la Embajada de Haití, el 29 de octubre de 1956, donde fueron asesinados todos los opositores que se habían asilado. Ahí murió también a manos de uno de los asilados que tenía en su posesión un arma de fuego, el Jefe de la Policía Nacional a la cabeza de ese ataque, Rafael Salas Cañizares, uno de los esbirros más notorios de la dictadura batistiana.

En el caso de América Latina, la excepción más notable a la regla de conceder asilo fue la de Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador y líder de la APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), quien para protegerse del gobierno peruano bajo la dictadura de Manuel Odría, se asiló en la Embajada de Colombia a principios de 1949. Haya de la Torre permaneció en esa embajada durante 5 años hasta que por fin obtuvo el salvoconducto para salir del país hacia México, aunque solo después de que la Corte Internacional de Justicia rechazó la demanda de Odría para que Colombia le entregara al líder opositor peruano.

El gobierno revolucionario cubano abandonó la tradición de conceder el asilo político cuando adoptó el modelo soviético a principios de los sesenta. Un ejemplo claro de ese viraje fue lo sucedido en la Embajada del Perú en La Habana, en abril de 1980, cuando bajo las órdenes de Fidel, las fuerzas del Estado impidieron en las afueras de la embajada, la entrada de los cubanos que querían asilarse. En un inicio solo pudieron hacerlo los que entraron por la fuerza en un encuentro armado que causó varias muertes. Eventualmente, el gobierno retiró la vigilancia de la embajada. Fue entonces que cerca de diez mil cubanos entraron en la sede diplomática demandando asilo para poder salir de la Isla, lo que hicieron a través del puerto de Mariel, entre abril y junio de 1980.     

Además de reconocer el derecho al asilo político, la tradición latinoamericana distingue entre los presos políticos y los comunes. Esta distinción ha sido reconocida también en otras partes del mundo. Por ejemplo, la Rusia zarista periódicamente concedía un cierto grado de autonomía a los presos y exilados políticos. Fue así como, durante su condena de exilio en Siberia de 1897 a 1900, Lenin pudo estudiar y escribir entre sus varias obras, «El Desarrollo del Capitalismo en Rusia». También se le permitió asesorar a los campesinos del área en cuestiones legales y preparar documentos pertinentes a sus casos.

El gobierno bolchevique continuó parcialmente esa tradición desde el triunfo de la Revolución de Octubre de 1917, durante la Guerra Civil de 1918 a 1920 y poco tiempo después, permitiéndole a los presos políticos que habían sido deportados a los campos de trabajo de las islas Solvetsky –anteriores al Gulag– entre otros, a conducir actividades políticas. Asimismo, reconoció el derecho de los presos políticos de izquierda –anarquistas, mencheviques y socialistas revolucionarios de izquierda– a no tener que trabajar, a organizarse y a elegir a sus representantes para negociar con los administradores de esos campos la solución a sus quejas y condiciones de vida.

La dictadura batistiana también reconoció la distinción entre presos políticos y comunes. Es bien sabido que en muchas ocasiones violó los derechos tradicionales de dichos presos, como en el caso de Fidel Castro y los Moncadistas presos de 1953 a 1955, en el llamado Presidio Modelo de la otrora Isla de Pinos. Pero en general se les respetó su condición de presos políticos con el derecho de vestirse de civiles, rehusar el trabajo forzado y reunirse dentro de la cárcel para organizar clases y otras actividades políticas, estudiadas en detalle por el historiador cubano Mario Mencía.

Esta tradición acabó cuando Fidel Castro, haciendo a un lado su propia historia, decidió no reconocer ni siquiera la categoría de preso político, mucho menos cualquier derecho tradicional que estos reclamaran por su condición política, como vestir ropa de civil y rehusar el trabajo forzado. Muchos de los presos políticos posteriores a 1959 resistieron ser tratados como presos comunes, lo que dio lugar al fenómeno de los «plantados». Estos también se opusieron a los planes de «rehabilitación», promulgados en 1964 por el gobierno con la intención de presionarlos a renunciar a sus ideas políticas a cambio de mejorar sus condiciones en la cárcel y acortar sus condenas.

Los «plantados» protestaron contra esos planes y contra sus condiciones carcelarias con huelgas de hambre y vestidos solamente con su ropa interior para evitar los uniformes de los presos comunes. Estas protestas fueron reprimidas, frecuentemente de manera brutal por los guardias carcelarios. En una de esas huelgas de hambre murió, en 1972, Pedro Luis Boitel, un antiguo líder estudiantil universitario y antibatistiano opuesto al comunismo.

El trasfondo ideológico de esas prácticas del gobierno cubano es que sólo existe un único pensamiento político legítimo. Cualquier oposición a este automáticamente implica el poner en peligro y traicionar a la Revolución y se convierte en un crimen común en el momento en que alguien actúa, aunque sea pacíficamente, para persuadir a otros cubanos de ideas diferentes u opuestas a las oficiales. La presunción de que hay un solo pensamiento político legítimo penetró desde muy temprano, todos los aspectos del discurso oficial con respecto a la naturaleza y destino de la sociedad cubana.

Por ejemplo, la lucha armada que tuvo lugar en la Sierra del Escambray en los años sesentas fue bautizada por el gobierno como una «lucha contra bandidos». La realidad es, sin embargo, que esta no fue una lucha contra bandidos, sino contra aquellos a quienes el gobierno pudiera haber calificado como contrarrevolucionarios, un término que asume la existencia de una política contrarrevolucionaria en lugar de reducir y falsificar la realidad con un término de índole criminal.

Lo curioso del caso es que, en realidad, el gobierno cubano nunca sostuvo seriamente que la del Escambray haya sido simplemente una lucha contra cuatreros, asaltantes y ladrones para quienes el término «bandidos» hubiera sido apropiado. Es irónico que la CIA, que invirtió tantos recursos en asistir y proveer ayuda material a esos grupos armados, no los vio como delincuentes comunes sino precisamente como contrarrevolucionarios. Es claro que el régimen conscientemente usó el término «bandidos» para desprestigiar y situar más allá de la política a los rebeldes del Escambray, y para legitimar cualquier tratamiento que les impusiera a ellos y a sus partidarios, como fue el traslado forzado en los años setentas, de miles de campesinos que vivían en la zona del Escambray a cientos de kilómetros al oeste después de que las hostilidades habían cesado.       

La situación contemporánea

El gobierno cubano continúa criminalizando las actividades políticas de los críticos del régimen y con mayor frecuencia lo justifica legalmente aduciendo que estas actividades son financiadas y organizadas por el imperialismo norteamericano. Así, la Ley 88 de 1999, justificadamente llamada «Ley Mordaza» por muchos, establece en el capítulo 11 la privación de libertad por un término de 3 a 8 años y/o una multa de mil a tres mil cuotas para aquellos que participen en la distribución de recursos financieros o de otra índole, procedentes del gobierno de Estados Unidos. 

En varios casos, esta acusación ha sido bien fundada con respecto a la procedencia de los recursos involucrados. Aún así, es necesario, por lo menos desde el punto de vista socialista y democrático, establecer el tipo de actividades políticas que han sido financiadas u organizadas con esos fondos. Por lo general, las actividades oposicionistas adjudicadas por los tribunales cubanos en años recientes han sido pacíficas y han consistido en la distribución de materiales impresos o de otra índole no violenta. Como tales serían consideradas completamente legales en cualquier país latinoamericano, salvo en aquellos gobernados por sistemas antidemocráticos. No son comunicaciones incitando a la violencia o tráfico de armas, son exhortaciones e ideas eminentemente políticas, dirigidas a un público del que buscan apoyo.

A la luz del carácter pacífico de estas actividades, es sumamente injusto, así como antidemocrático, que el sistema judicial cubano castigue a aquellos que han acudido a fuentes como el gobierno de los Estados Unidos para obtener los recursos necesarios para conducir este tipo de actividades políticas. Dicho gobierno es clara y contundentemente condenable por su motivación hostil a la auto-determinación de la nación cubana. Pero los disidentes y opositores que reciben esos fondos están siendo condenados en Cuba por llevar a cabo actos políticos que serían legales en cualquier país democrático.

La recepción del apoyo material del gobierno norteamericano en circunstancias donde los ciudadanos cubanos no tienen derecho a expresarse en público independientemente del gobierno, es una cuestión política que debe discutirse como tal y no castigarse a través del sistema penal. Después de todo, el gobierno cubano a través de su monopolio de medios de comunicación, puede decir todo lo que quiera contra los ataques a la soberanía del país, denunciando la intromisión de Washington en los asuntos internos de Cuba. Pero al mismo tiempo, como parte de ese monopolio, no permite que el pueblo cubano escuche y sea testigo de la defensa de los acusados contra las imputaciones en su contra, tanto en este como en todos los casos políticos.

Es una vieja práctica que Fidel instituyó en los tiempos tempranos de la Revolución cubana cuando impidió que el pueblo escuchara la defensa del Presidente Manuel Urrutia contra las graves acusaciones que el máximo líder revolucionario presentó contra él en julio de 1959.

Pero para la izquierda cubana independiente, lo más importante más allá de la defensa de los derechos políticos democráticos para todos, es que los cubanos tengan acceso a aquellos que critican al régimen cubano desde un punto de vista socialista, democrático y antiimperialista. Este es un punto de vista que, en primer lugar, se opone a la injerencia norteamericana en los asuntos internos de Cuba basada en el derecho de autodeterminación nacional.

Contra lo que arguyen muchos integrantes de la oposición de derecha, la defensa de la autodeterminación de la nación cubana no supone de manera alguna la aprobación o apoyo al gobierno cubano, sino que propala la consigna de mantener el destino de Cuba en manos de los cubanos sin permitir que otros países, mucho menos potencias imperiales, controlen a Cuba como lo hicieron en la época pre-revolucionaria.

Cuando en el año 1935 la opinión democrática internacional, sobre todo los afro-descendientes y la izquierda, apoyaron sin reserva alguna la resistencia de Etiopía contra la invasión de la Italia fascista, ciertamente no fue porque querían defender o disculpar al régimen monárquico y hasta esclavista del Emperador Haile Selassie –brillantemente descrito por el autor polaco Ryszard Kapuscinski en su obra de semi-ficción «El Emperador»–, sino para oponerse al imperialismo fascista y defender la autodeterminación de la nación etíope. 

Los gobiernos de Estados Unidos, tanto demócratas como republicanos, podrán proclamar que el bloqueo y la Ley Helms Burton –medidas que han empeorado las condiciones de vida de todos los cubanos en la Isla– fueron tomados en aras de la democracia y del llamado «mundo libre».  El hecho es, sin embargo, que la política exterior norteamericana persigue sus propios intereses para promover y defender su imperio, el resto es pura verborrea ideológica e hipócrita. 

Esto lo corrobora la larga trayectoria histórica de la política estadounidense con su intervención para derrocar gobiernos democráticamente electos, como el de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954 y el de Salvador Allende en Chile en 1973, con la subsecuente ejecutoria asesina de Pinochet. Por supuesto, aquí hay que incluir su apoyo a la dictadura batistiana, la invasión de Playa Girón en 1961, así como las numerosas incursiones armadas y terroristas contra Cuba. Esa trayectoria imperialista también se extiende a otras partes del mundo con el apoyo de Washington a regímenes sumamente reaccionarios y antidemocráticos como la Arabia Saudita y su agresión genocida en Yemen, así como su intervención y destrucción de Iraq en los últimos treinta años.   

Es cierto que es difícil sobrevivir como opositor o disidente en la Cuba de hoy. Pero existen alternativas a la ayuda del gobierno norteamericano. Después de todo, hay más de dos millones de personas de ascendencia cubana fuera de Cuba de las que se podría recabar apoyo financiero independiente para mantener las actividades políticas de oposición en la Isla.  Eso fue lo que José Martí hizo en la década de 1890, recabando fondos de los obreros tabaqueros cubanos en la Florida.

Existe también una extensa sociedad civil norteamericana –sindicatos, iglesias, organizaciones fraternales, de derechos humanos, mujeres, gays, entre otras– la gran mayoría de las cuales operan independientemente del Departamento de Estado, la CIA, o de la Fundación Nacional Cubano Americana que actúa como vehículo de los gobiernos norteamericanos de ambos partidos.

Los grupos que siguen la vía fácil de acudir a estas agencias gubernamentales y organizaciones que las auxilian, así como a las embajadas norteamericanas, no solamente comprometen la independencia de la oposición al gobierno cubano, sino que también exhiben una fuerte tendencia a «vivir del cuento», pues al contar con los fondos no se molestan en desarrollar su propia base de apoyo y acaban con pocos partidarios tanto en Cuba como en el exterior.

56 comentarios

Camacho 28 diciembre 2020 - 8:22 AM

Todo esto se resuelve con una ley de asociación, donde se les devuelva a los ciudadanos la posibilidad de asociación y reunión de forma libre, donde cada organización pueda de forma transparente ser financiada por sus miembros. Como muchos otros tantos problemas de Cuba hoy, la solución es legislar para devolver libertades. Pero ya sabemos, que estás libertades pondrían en peligro, el poder totalitario del régimen imperante, por tanto, no vendrán esas leyes, y si muchas escaramuzas y violaciones de los derechos ciudadanos, usando cualquier método, pues en eso le va la supervivencia de la elite en el poder. La nación ganaría tanto, con una participación, plural, organizada y legal de todos los ciudadanos, que es difícil de entender, por qué aún en pleno siglo XXI, tengamos que estar discutiendo estas cosas que son derechos fundamentales, queda tanto por hacer aún cuando se logren las libertades secuestradas.

Jagger Zayas Querol 28 diciembre 2020 - 9:34 AM

La criminalización de la política opositora tiene lugar donde no hay Estado de Derecho.
Quién exhortó a oponer al terrorismo contrarrevolucionario, el terrorismo «revolucionario»? El terrorismo es terrorismo de dónde quiera que venga y cualesquiera que sean sus fines. Tal conducta es igualar a los criminales y a los patriotas, es rebajar a las personas decentes al nivel de los delincuentes.

Supuestamente, en Cuba no se sanciona a nadie por sus ideas políticas o acciones pacíficas, sino por cometer crimenes contra las personas o las instalaciones o propiedades.
Este ha sido el argumento para afirmar que en Cuba no hay presos políticos, sino criminales contrarrevolucionarios.
Pero no es cierto.
Cualquier desliz, como el no pagar el pasaje en un ómnibus urbano, cuando es cometido por un desidente perseguido por la policía política, es sancionado con saña y magnificado por los medios de comunicación como grave crimen contra el Estado.
En Cuba no hay Estado de Derecho y tampoco lo puede haber por el caracter totalitario de su régimen. Y lo de «Socialista» nunca lo ha sido y esta por verse todavía…
Siempre, a falta de argumentos, con el arsenal de los medios de comunicación sólo en manos del Estado autoritario que tenemos, usan en linchamiento mediático y político contra el opositor para justificar ante el pueblo, las felonías que cometen en nombre de la justicia, la libertad y el pueblo.

dario45666 28 diciembre 2020 - 9:44 AM

muy buen articulo,muy bien articulado,da una vision del problema cubano,bastante aproximada,pero yo,disiento del total.Por que disiento,pues veamos :
Acusar al gobierno de los EEUU de contribur a la no autodeterminacion del pueblo cubano,es una falacia,pues el pueblo de cuba no ha votado por nadie ni por nada desde,al menos 62 anos.El pueblo de cuba tiene sus derechos suprimidos por el gobierno comunista.Cuba no es soberana,porque la soberania popular,esta secuestrada.Los EEUU tienen intereses y esos intereses muchisimas veces coinciden con parte de la oposicion cubana que,aspirando a la soberania, cubana,ve en los EEUU su paradigma politico.
Se equivoca la izquierda democratica al defender a un gobierno totalitario de un partido que desprecia a esa izquierda democratica.Ustedes,la izquierda democratica,son tan enemigos como la Fundacion Cubana-americana. .Cuba,que no es ni nunca fue Etiopia,padece una tirania que ha costado mucho al pueblo cubano (el costo de la «revolucion al pueblo cubano,es harto conocido) lo ha privado de muchas cosas,pero sobre todo de derechos.El gobierno de Cuba tiene juridiscion sobre todo en cuba,incluyendo la educacion,la informacion,los dineros publicos y los emplea a su gusto,no es un secreto que el gobierno de cuba,ha proveido ayuda de todo tipo a «patriotas» de otros paises,en un casi 100 % han sido «patriotas anti yankys». Por que los cubanos anticomunistas no deben aceptar dinero yanky?? El dinero yanky no solo financia a cubanos anticomunistas,todo el mundo se beneficia de el,hasta esa izquierda democratica tambien.La politica de los EEUU promueve a libertad y los derechos de las ersonas,pues es la cuna de la primera revolucion democratica,abanderada de los derechos indivduales eso,es una realidad.
El gobierno cubano ha recibido ayuda de todas partes,desde la URSS y sus satelites,hasta Caritas,pasando por venezuea y brasil que con el Puerto del Mariel y los medicos,inyectaron vida al gobierno cubano.Por que entonces esa negacion al financiamiento a los que no han dejado caer la digndad del pueblo cubano?Si tanto odio al dinero de los EEUU tiene el gobierno cubano,por que acepta que los gusanos de Miami sean parte muy importante de los ingresos al Pais ?Si los disidentes contaran con el dinero que se envia a Cuba,no harian falta dineros de nadie,pero ,para un cubano,al parecer,la familia cubana,hundida en la miseria,es muy importante.Los tiempos son otros .Pero no es nada oprobioso recibir ayuda.Sobre todo de un Pais que desde 1898,en resolucion conjunta,proclamo que: “Que el pueblo de Cuba es y de derecho debe ser libre e independiente”

Observador 2020 28 diciembre 2020 - 9:57 AM

Entre otras cosas que faltó mencionar al articulista, el régimen de Batista impidió criminalmente a Fidel durante su estancia en el presidio de Isla de Pinos acceder a los servicios de SPA, piscina, aire acondicionado y servicio de habitaciones, que era al parecer lo único que le faltaba para disfrutar de unas inmerecidas vacaciones: habitación individual, cocina, baño, libros y tratamiento diferenciado.

Podia haberse sintetizado más el carácter democratico del uso del poder por Fidel: si pudo aprovechar para triunfar el dinero de la burguesía y de gobiernos extranjeros, sus opositores, ni pensarlo. Si aprovechó al máximo el apoyo y auxilio de la jerarquía y laicado de la Iglesia Católica, para los opositores ni imaginarlo. Si recibió el apoyo del campesinado cuando estuvo alzado, ni pensarlo que lo tuvieran los “bandidos”. Si recibió el importante respaldo de la prensa, inconcebible que al enemigo se le pueda permitir. Si las asociaciones profesionales, culturales y hasta empresariales se inclinaban a darle apoyo en la etapa insurreccional, eso no se podía admitir para los opositores despues del 59.

Me atribuyo mencionar al lider y no a la revolución como sujeto de todo lo que ha protagonizado el poder desde 1959, porque todo lo que se pensó, se aprobó y se ejecutó fue responsabilidad del primero. Quizás lo no trascendente y pintoresco haya escapado de su autoría aunque dudo que no de su conocimiento.

Por lo general las peleas de león contra mono amarrado, las gana el león. Sobre todo si se le exige al mono que pelee limpio.

tony crespo 28 diciembre 2020 - 11:10 AM

….quien empieza la “desfidelizacion” ?….. temo que al igual que la desestalinizacion de la URSS el proceso de recomponer al país estará tarado y viciado de origen por no.denunciar al verdadero o verdaderos culpables de la innecesaria tragedia nacional

Formoso 28 diciembre 2020 - 1:08 PM

Comentario muy acertado

Luisi 28 diciembre 2020 - 10:59 AM

Es increíble la manipulación y el engaño al que estamos sometidos. Si usted hace una búsqueda en Ecured y escribe Huber Matos lo primero que aparece seguido de su nombre es: contrarrevolucionario cubano. E increíblemente cuando usted pone Pol Pot, dice ridículamente: militar y político camboyano, claro que es imposible que ellos permitan tildar desde la primera instancia a un camarada comunista de dictador y asesino . Decepcionante

tony crespo 28 diciembre 2020 - 11:22 AM

….es más hasta que la palabra contrarrevolución o contrarrevolucionario no deje de ser un estigma en la conducta de un ciudadano no habrá reconciliación posible….o no son los marxistas, leninistas, comunistas los contrarrevolucionarios sus mejores exponentes o no sos los partidos que los representan la más pura contrarevolucion?

Carlos 28 diciembre 2020 - 12:02 PM

Huber Matos fue un hombre honesto, se entrego de forma pacifica despues de escribir una carta a Fidel donde renunciaba y queria regresar al magisterio pues no le gustaba el rumbo comunista que la Revolucion tomaba. El iluminado le monto un «show» y la sacrifico, digo lo juzgo en un tribunal imparcial, donde el mismo dijo que para nada era comunista, pero solo unos meses despues declaro el caracter «socialista» de la revolucion. Mientras tanto despues que se probo quien fue el verdadero mentiroso, Huber estuvo preso durante 20 años.

Asi las cosas.

otrocesar 28 diciembre 2020 - 11:25 AM

«reconoció el derecho de los presos políticos de izquierda –anarquistas, mencheviques y socialistas revolucionarios de izquierda– a no tener que trabajar»
¡Ay la izquierda y su alergia al trabajo!

Sofia. 28 diciembre 2020 - 11:46 AM

Estimado autor, la migración es un fenómeno universal,
y se inicio hace 70.000 años atrás, Diferentes tipos de oleadas
no son por asilos políticos, fueron otras causas. La imagen de la
Embajada de Perú de 1980 habla por sí sola, fue un crimen común,
un salvajismo donde se uso la violencia y armas. Cuba en caso de migración
firmo varios acuerdos desde 1965- 1973 “Vuelos de la Libertad” y después se
acordó una emigración gradual y ordenada de 20.000 anualmente. Así que las
Leyes se hacen para respetarlas en cualquier país del mundo.

Armando Perez 28 diciembre 2020 - 3:05 PM

Concedamos que la entrada del grupo inicial a la embajada de Perú fue un crimen. ¿Y qué hay de los cientos que entraron después que se quitó la guardia a la embajada? ¿O los miles que se fueron por el Mariel? Y no se fueron más porque Cuba cerró el grifo. La gente huyó del sistema cubano.

Dante 28 diciembre 2020 - 12:32 PM

No hacía falta glorificar a Batista para defender su argumento.

Luis 28 diciembre 2020 - 12:35 PM

Me gustaría saber la fuente de información del autor que le permite afirmar, refiriéndose a los plantados que «estas protestasfueron reprimidas, frecuentemente de manera brutal por los guardias carcelarios.»

alfredo 28 diciembre 2020 - 1:30 PM

Hay un documental del año 1984 hecho desde los Estados Unidos que tiene decenas de entrevistas a presos políticos que fueron maltratados y vieron maltratar a muchos otros. Interferencias y sugestiones posibles a parte, las historias tenían demasiados detalles y parecían bastante lógicas como para haberse inventado. El documental se llama «Nadie Escuchaba» y junto con otro llamado «Conducta impropia», sacan bastante polvo de abajo del tapete «revolucionario». Ambos están íntegramente en youtube

Esteban 28 diciembre 2020 - 12:57 PM

Un sistema como el que existe en Cuba no puede existir sin la violencia y la anulación de los derechos contra el que disiente.

Ivette 28 diciembre 2020 - 1:50 PM

Creo que es un tema importante y pertinente. Las confusiones que existen alrededor de los apoyos financieros a proyectos independientes de la sociedad civil cubana, la manipulación y la criminalización de toda crítica o alternativa, y la fragilidad de la sociedad civil cubana aconsejan la exposición y el debate al respeto.

Quisiera llamar la atención del autor respecto a dos ideas que no comparto y me parecen contradicciones del propio texto. Se refieren al asunto de la aceptación de financiamiento del gobierno estadounidense en el epígrafe “la situación contemporánea”:

1.- Debemos separar las cosas: una es la existencia de crítica y oposición política interna y el errático manejo gubernamental, y otra la legitimidad o no de aceptar financiamiento del gobierno de los EEUU para hacerla viable. No están al mismo nivel, ni condicionada una por la otra. Lo primero es justo como plantea, la disidencia es legítima y el tratamiento gubernamental basado en la represión es condenable. Lo segundo no se justifica de ningún modo. Es inaceptable e ilegítimo, tanto por parte del gobierno de los EEUU (disponer fondos para cambio de régimen en Cuba) como de la disidencia u oposición interna que lo acepta.

2.- Aceptar financiamiento de un gobierno hostil a la nación para derribar el sistema establecido no puede reducirse al análisis político. Es un delito en Cuba y otros muchos países, está contemplado en nuestro Código Penal (tanto la “incitación a una guerra de agresión” como el “mercenarismo”). Por demás, la historia y la situación contemporánea de Cuba respecto a su existencia misma y las relaciones con los EEUU es diferente a la del resto de América Latina. En esto no valen mucho las comparaciones para comprender lo que se tolera en un país u otro, y no debe perderse de vista. No hablamos de pequeñas y medianas empresas, que ya ni son noticia en el resto del mundo y aquí se discute y puja todavía por su existencia. Hablamos de la soberanía de Cuba y el proyecto de país que, al menos esa izquierda cubana que usted reconoce, defiende en pos de un socialismo democrático.

3.- Por otro lado, no olvidemos que en el ámbito de la oposición en cualquier país y época, como en cualquier movimiento político, también deben primar la ética, principios, creatividad, compromiso y capacidad de sacrificio si realmente es eso: movimiento político basado en convicciones ideológicas. De modo que acogerse a la fórmula del financiamiento del gobierno enemigo de la nación, no es solo la «vía más fácil», es realmente acogerse a una fórmula antipatriótica.

Aceptar ese financiamiento es condenable, nunca será legítimo y fracasará por su subordinación no a los intereses nacionales sino a los de una potencia extranjera, nada más y nada menos que los EEUU. Es una cuestión de principios y elección; su propio texto lo expone ampliamente más adelante.

Los fondos gubernamentales estadounidenses nunca fueron una fórmula legítima para los movimientos patrióticos y revolucionarios cubanos, sean cuales fueren sus tácticas, pacíficas o violentas. Cuando apenas les pedíamos al gobierno de ese país durante las guerras de independencia el reconocimiento a la beligerancia y la independencia de Cuba, principios ya legitimados en el derecho internacional para los pueblos que luchaban por su independencia y de los cuales ellos mismos se habían beneficiado en su lucha anticolonial, jugaron a la supuesta «neutralidad», humillaron a nuestros patriotas, impidieron iniciativas latinoamericanas de solidaridad con Cuba y estrenaron su táctica de esperar y contribuir al desgaste de los contrarios (entonces Cuba y España) para sacar provecho e intervenir y dominar. Pura geopolítica, como lo fue su práctica en las relaciones bilaterales con nuestro país durante los años de república burguesa, algunas de cuyas secuelas (base naval de Guantánamo, por ejemplo) padecemos todavía. No es casual que sean la vía más fácil para obtener financiamiento luego de que Cuba alcanzara su plena soberanía en 1959. ¿Cómo podrían ser aceptables esos financiamientos luego de 60 años sometidos al bloqueo y el terrorismo hacia nuestra patria? Estoy segura que la respuesta de muchísimos cubanos sería como la mía: NO.

No olvidemos que aunque la admiración y las interinfluencias socioculturales han sido una constante entre los dos países, en términos políticos el anexionismo ha estado presente como corriente de pensamiento y opción política de algunos cubanos desde el siglo XIX, pero siempre ha representado a una minoría. Nuestro nacionalismo no puede entenderse sin comprender el significado del antimperialismo y la defensa de la soberanía, es acaso nuestro principal elemento de cohesión como pueblo, aun con todas las diferencias que podamos tener respecto a la Cuba que queremos.

Jagger Zayas Querol 28 diciembre 2020 - 2:28 PM

Compañera Ivette: Muy acertadas y adecuadas las acotaciones suyas al artículo del Sr. Farber.
El financiamiento del gobierno de los EEUU para la subversión en Cuba es criminal y se enmarca en sus históricos propósitos de ningunear a la nación cubana y apoderarse de los escasos recursos naturales que tiene el país y volver a convertir al país en el más grande casino y lupanar de América.
Quienes lo piden o lo reciben, quedan manchados por la ignominia de la traición a la Patria y al ideario de José Martí y son despreciables mercenarios o se enriquecen vergonzosamente con el dinero del contribuyente estadounidense como tantas veces ha quedado demostrado.
Los problemas que nos aquejan en Cuba, tenemos que resolverlos los cubanos, sin injerencia extranjera que siempre cobrará un precio de lesa Patria que tendremos que pagar esta y todas las generaciones cubanas futuras como nos pasó en la pseudo república.

dario45666 28 diciembre 2020 - 4:53 PM

muy patriotico su comentario,pero,por favor si puede responder mi pregunta,se lo agradecira : como un cubano liberal anticomunista (que seguro hay alguno) puede reunirse con sus compatriotas que piensan igual,formar un partido o movimiento para hacer proselitismo ,manifestarse y elegir sus representante a las elecciones ?? O esos cubanos tienen que vivri en la oscuridad o irse del pais ??? Gracias

yilo 29 diciembre 2020 - 4:21 PM

si si los que protestan quieren que las minas de oro y petroleo que estan en matahambre pasen a manos de los mericanos esos, con todo el oro y el petroleo que dan esas minas junto a al valor de la independencia de cuba no se como es que somos el pais mas pobre de america latina, increible!

Armando Perez 28 diciembre 2020 - 3:17 PM

El gobierno cubano tiene muchos guayabitos en su azotea para estar criticarndo la ingerencia de USA. Por décadas, Cuba ha formado cuadros políticos extranjeros para influenciar la politica de sus países de origen ( ejemplo actutal es Maduro en Venezuela). Y no solo lo ha hecho con entrenamiento politico sino también militar, asi como el envío de militares a muchos paises para apoyar movimientos armados asi que… a regla pareja, nadie se queja.

Por otra parte, vamos a ser realistas. ¿Alguien cree que si yo un otro emigrado cualquiera le manda dinero a un disidente, el gobierno va a aceptar que este proteste y no va a decir que yo recibo a mi vez ese dinero del gobierno de USA, o que soy de la CIA, o cualquier otra cosa para desprestigiarlo? No se puede ser tan inocente.

Ivette 28 diciembre 2020 - 10:13 PM

No dudo que ocurra cono usted dice, respecto a que de todas formas lo metan en el saco de financiados, así de compleja es nuestra realidad, pero si usted sabe que no recibe dinero de gobierno extranjero alguno, podrá dormir con la conciencia tranquila y tambien denunciar a quienes difaman.

Armando Perez 29 diciembre 2020 - 3:46 PM

Los disidentes no tienen muchas formas para, desde Cuba, de recolectar dinero entre los cubanos de Miami, España u otros países. Mucho menos pueden hacerlo con los cubanos dentro de Cuba. La mayoría de los cubanos que emigraron se ocupan de enviar dinero a sus familiares y punto. Podrán hablar, pero no abren el bolsillo fácilmente. Otra gran parte no quiere «meterse en politica» porque viajan a la isla con frecuencia y no quieren que el gobierno se los impida.

En este situación y con el acoso permanente del MININT y las campañas de desprestigio que les montan, la expulsiones de sus puestos de trabajo, la revocación de las licencias de cuentapropistas etc. las posibilidades de hacer oposición totalmente independiente de fondos del gobierno de USA son pocas, porque ese gente también nececita comer y alimentar a su familia si al tiene.

¿Alguien tiene un solución? Cuba dio «ayuda internacionalista» para cambiar regímenes a muchos movimientos (incluso violentos) en otros paises e invirtió grandes sumas de dinero y vidas humanas en ello y todo fue presentado como algo bueno y altruista. Aun lo sigue haciendo con Venzuela y todo quien en América Latina tire a la izquierda. ¿En qué se diferencia eso de que los USA dediquen dinero y recursos para cambiar el sistema cubano? ¿No es también ayuda internacionalista?

¿O le vamos a pedir a los disidentes,como al mono de la pelea. entgerrado hasta el cuello, que juegue limpio contra el león y no lo muerda?

Lo otro es dejar de tratar de cambiar el estado de cosas, y tratar, como hace la amplia mayoria del pueblo de luchar sólo para uno mismo para no «mancharnos» ni morirnos de hambre.

Alex Garcia 28 diciembre 2020 - 4:37 PM

Estimada Ivette:

1ro. La respuesta a la mayor parte de su comentario esta en lo expresado por Camacho al principio de esta seccion. Leyes que regulen la libertad de asociacion, organizacion y su financiamiento; parejas para todos, incluido el PCC. De no ser asi, es, como dice otro comentarista, «pelea de leon pa’ mono con el mono amarrado».. No se le puede exigir limpieza e independencia en el financiamiento a una oposicion pacifica que enfrenta a un Estado/Partido que dispone, sin transparencia alguna, del erario publico a su antojo para combatirles y que, a su vez y por su propia incompetencia en materia de economia, ha sido financiado por estados extranjeros durante toda su existencia.

2do. Me resulta sorprendente que se diga algo como esto….» luego de que Cuba alcanzara su plena soberanía en 1959″….No es ejemplo de Estado soberano uno que, en su enfrentamiento a una potencia, recurre a otra y le deja instaurar otra base militar extranjera en su territorio (los misiles primero, Lourdes despues), le sirve de punta de lanza y le suministra los soldados en varios conflictos armados, en al menos 3 continentes, para avanzar los intereses geopoliticos de dicha potencia, sin importar cuan justa o no se pueda creer la causa.

3ro. Tiene ud. razon cuando dice que el anexionismo en Cuba siempre ha sido tendencia minoritaria. Yo, como ya lo he hecho antes en este espacio, voy mas alla. En EUA la anexion a Cuba nunca ha pasado de ser una expresion minoritaria. Anexionismo e injerencismo no son la misma cosa, del segundo ha habido bastante y debe ser combatido firme y sagazmente, los que agitan el fantasma de primero constantemente, siempre chocaran con la evidencia irrefutable de 1898. En el momento que EUA tuvo la mejor oportunidad de anexarse Cuba, el Gobierno de ese pais dijo inequivocamente; a traves de Resolucion Conjunta de la Camara de Representantes y El Senado, firmada por el Presidente del pais y sin oposicion alguna en los Tribunales competentes (los 3 poderes): “Que el pueblo de Cuba es y de derecho debe ser libre e independiente”

Ivette 28 diciembre 2020 - 10:55 PM

Estimado Alex, tal vez es una limitación no ver los comentarios antes de hacer el mío, comento el texto y luego regreso como ahora para ver por dónde anda el debate e intervenir si lo considero. Pero si el comentario de Camacho es lo que usted dice, entonces en rigor eso no responde al mío. Hacen falta esas leyes, pero eso no justifica trabajar para la agenda del gobierbo de los EEUU.

Coincido con casi todo lo que usted plantea. Que se haya caído en una nueva dependencia respecto a la URSS ya en los 70, no niega que Cuba alcanzó por fin la soberanía cuando triunfó la revolución.
La política es mucho más compleja de lo que muchas veces se ve. Respecto a los ejemplos que pone, no podemos olvidar que en 1959 estábamos en plena Guerra Fría, que la Revolución tenía que sobrevivir, que somos un pequeño país tal vez muy lejos de Dios y demasiado cerca de los EEUU (parafraseando a Gaztambide cuando hablaba del Caribe) y que esa hostilidad de los EEUU condicionó en cierta medida ls evolución del poder revolucionario durante esos primeros años.

Sobre su punto 3 coincido. Solo agregaría que: el anexionismo en Cuba prosperó solo cuando EEUU lo apoyó; que la Res Conjunta no solo respondía al predominio de un segmento de ese país que no estaba por la anexión (porque tampoco allá gobierno y clase politica son un actor único) sino porque a Cuba, luego de 30 años de guerra no le podían apllcar otras fórmulas, ni siquiera la de Puerto Rico. Eso, a pesar de la sorpresa y alguna ingenuidad politica, se lo debemos agradecer también a los patriotas cubanos de entonces. Y por último, tan grande es su vocación injerencista en los asuntos cubanos, que durante la República liberal, sobre todo hasta los años 30 los cubanos de entonces tuvieron que invocar muchas veces ese mismo ducumento para defender a Cuba de las intromisiones de los gobiernod USA. Luego de todo eso ha llovido mucho y no a favor de un cambio de actitud respecto a Cuba, al contrario, con razón se ha dicho que el asunto de los EEUU en lo que respecta a Cuba es una patología en las relaciones internacionales.

Alex Garcia 29 diciembre 2020 - 5:25 AM

Mi diferencia con su apreciacion de la soberania radica en que ud., parece dispuesta a «darle cordel» a la relacion de subordinacion URSS-Cuba, pero no muestra la misma flexibilidad en la EUA- Cuba post 1902 y hasta el 59′. Para mi, ambas fueron relaciones de subordinacion y por ello me resulta chocante que quienes critican tan elocuentemente la 2da se muestren tan comprensivos de la 1ra. Si yo tomase el 2do parrafo de su respuesta y sustituyese la palabra URSS por EUA y el numero 70 por 1902, estoy seguro que seria igual de convincente para muchos.
En su apreciacion de la evolucion del anexionismo en Cuba, el problema radica en que ud. y muchos, utilizan las opiniones de un sector especifico dentro de la politica norteamericana como sinonimo de EUA y su Gobierno. El periodo en que el anexionismo tuvo su «mayor» popularidad en EUA es el anterior a la Guerra Civil y en ello jugaba un papel fundamental, junto al crecimeinto economico cubano de la epoca, el hecho de que fuesemos una economia esclavista y esto ultimo nos hacia atractivos para los estados del Sur en su enfrentamiento politico con el Norte. Una vez que el esclavismo sale de la ecuacion en EUA, la idea de anexar a Cuba pierde mucho fuelle.
Por ultimo, en cuanto a las acusaciones de mercenarismo. Me resulta llamativo que se le pida constantemente una transparencia de fuentes y fines al contendiente mas debil, mientras al Gobierno se le cuestiona muy poco o nada el uso del dinero de todos. No encuentro un enfoque equilibrado en esto. Siempre me queda la impresion de que se trata de rebatir las acusaciones del Gobierno a priori, me deja un sabor a «acto de reafirmacion revolucionaria» por ponerlo en terminos jocosos.

Alex Garcia 29 diciembre 2020 - 6:11 AM

Algo que se me quedo. Los antiamericanos siempre tratan de presentar, sin evidencias concretas, la Resolucion Conjunta como algo que los patriotas cubanos le arrancaron al Gobierno americano a reganadientes. Una revision de los documentos de la epoca muestra que el debate en el Congreso se llevo a cabo sin muchas presiones por la parte cubana, algo que siemrpe me ha parecido un error del Gobierno Republicano en Armas porque quizas, un presencia mas activa en el debate pudo evitar los episodios mas escabrosos de la Ocupacion.
La realidad es otra, si EUA hubiese querido apoderarse de Cuba lo hubiese hecho sin mayores dificultades iniciales, con un pais ocupado, devastado, agotado y un Ejercito Libertador, cansado y ya desarmado.
La evidencia historica no muestra un solo pronunciamiento oficial y vinculante del Gobierno de EUA a favor de la anexion ( ya lo dije antes injerencismo y anexion no son sinonimos) de Cuba. El unico documento que hace referencia al status, con relacion a la independencia de la nacion cubana, sigue siendo La Enmienda Teller de la Resolucion Conjunta,
Por cierto que, estoy a punto de requerir una opinion juridica en EUA porque no veo (a diferencia de la Platt), evidencia alguna de que la Teller haya caducado.

Aqui le dejo copia de un comunicado de Gomez en el 98′ al jefe mambi del Camaguey:

«General de División Lope Recio Loynaz.
Jefe accidental del 3er. Cuerpo.

«Santa Teresa, Agosto 8 de 1898.

G e n e r a l :

Este Cuartel General comunica a usted, que en virtud de haber sido aceptada la renuncia presentada por el Mayor General Calixto García, de la Jefatura del Departamento Oriental, se entienda con este Centro en los asuntos de guerra; pero como no es posible que se ocupe directamente esta Jefatura de la campaña de Oriente, si bien le indica que debe permanecer a la defensiva, le ordena que obedezca siempre los mandatos del General en Jefe del Ejército Norteamericano y las de sus Generales, que son los que ahora dirigen las operaciones de ese Departamento, consiguiendo así gloria y prestigio para nuestros armas, y acreditando su corrección y patriotismo en los momentos en que se aseguró nuestro triunfo por el concurso de la Nación Norteamericana.

De usted con toda consideración.

El General en Jefe:
(f.) M. GOMEZ.

Ivette 29 diciembre 2020 - 11:04 AM

Estimado Alex, aprecio el debate con usted. Gracias.
Mi posición respecto a la dependencia y la defensa de la soberanía es vertical: condeno la primera y me aferro a la segunda.
En mi comentario me refería solo al contexto interno e intermacional que explica lo ocurrido en los primeros años en nuestro país, atendiendo a los ejemplos que usted mencionaba respecto al alineamiuento con la URSS y el cuestionamiento a que Cuba alcanzó la soberanía en 1959.
Hablábamos de la depnendencia respecto a los EEUU y lo lesiva que ha sido la polótica de sus gobiernos a nuestra soberanía y proyectos de país, como para que alguien considere legítimo usar sus fondos gubernamentales para hacer politica en Cuba. Era sobre eso el debate.
Sobre el costo de la dependencia respecto a la URSS e incluso sobre las razones que a mi juicio llevaron a algunos independentistas cubanos a aceptarla, me he referido en textos y comentarios en este mismo foro.
Históricamente hablando, no son iguales ni en contextos, manifestaciones y efectos, pero han sido dependencias al fin, cuyo costo seguimos pagando.
En realidad, como usted seguramente advierte porque veo que se inclina por observar los procesos en tiempo largo, el problema de la dependencia es un eje que atraviesa nuestra historia, es la mayor de las contradicciones con la que hemos tenido que lidiar.

Alex Garcia 29 diciembre 2020 - 1:56 PM

Gracias por tomarse el tiempo de debatir. Seguire sin ver la diferencia entre la nocividad de un dependencia u otra, especialmente cuando aun hoy arrastramos los efectos del alineamiento con los sovieticos, ya son 6 decadas y comienzan a pesar. Un saludo y Feliz Año Nuevo.

Ivette 28 diciembre 2020 - 10:22 PM

Darío, lo que usted señala es parte de nuestros vacíos democráticos y contra esos y otros luchamos, pero la fórmula para un cubano que sienta por Cuba y conozca un poquito al menos de su historia, no puede ser nunca respaldar su quehacer politico con dinero de un gobierno extranjero, y no uno cualquiera sino una superpotencia historicamente hostil a nuestros proyectos, no socialistas sino independentistas. País que incluye en su presupuesto el plan de echar abajo el sistema de otro pais soberano, que es el nuestro.
Francamente no comprendo cómo se puede estar a favor de eso.

dario45666 29 diciembre 2020 - 8:41 AM

ante todo,en cuba hay instalado un gobierno totalitario desde hace 62 anos,el mismo,ha conculcado los derechs politicos y civiles a su pueblo y anulado la soberania popular.ese odio hacia los EEUU puede ser profesado por muchos cubanos,pero no por todos ,igualmente,la vocacion socialista,comunista ,anarquista,conservadora o liberal,forma parte del pueblo cubano y todos merecemos respeto y oportunidades,porque : por que en cuba hay que pensar de una forma ? Por que el Estado cubano no financia al CC como a tro partido si existiera ?? esa logica para mi,es abusiva,elitista y opresora.

Ramón Izquierdo 28 diciembre 2020 - 1:56 PM

El movimiento San Isidro fue el intento del inicio de una «revolución de colores» en Cuba. Solo que allí no existían las condiciones políticas para ello. Lo sucedido en el parque Trillo al siguiente día lo demuestra.
No es ético tampoco aprovechar el cierre de la economía mundial que ocasiona la crisis más grande desde 1929, o tal vez mayor ya que aquella no fue sincrónica como está, para querer derribar al gobierno legítimo en la Isla o para querer demostrar que existen condiciones para una contrarevolucion.
Lo que menos quería el Sr Alcántara era dialogar sobre arte con las autoridades culturales cubanas.

Esteban 28 diciembre 2020 - 2:10 PM

Un gobierno no puede ser legítimo si el pueblo no lo elige en las urnas.

Ramón Izquierdo 28 diciembre 2020 - 4:37 PM

La mayoría de las elecciones en las democracias occidentales con urnas no alcanzan siquiera el 40 por ciento de apoyo electoral el partido vencedor. Algunos votan por él solo 31 de cada 100 ciudadanos y obtienen mayoría absoluta!!!! como el Sr Mariano Rajoy en España en 2011. Repito 31 por ciento y no 51 por ciento en las democracias occidentales son capaces de dar mayoría absoluta. Las democracias occidentales niegan hasta las matemáticas!!!. Además NUNCA por regla general votan el 30 por ciento de la población.
En Chile (que nadie cataloga como una dictadura!!!) en 2017 solo votó el 46 por ciento del electorado. Piñera fue electo presidente por 3,7 millones de electores de 14,3 millones inscriptos, porque 4 millones con edad y derecho ni se inscribieron!!!.
Pregunto: Es eso un presidente legítimo??
Estos ejemplos son las urnas que usted dice??
El mal llamado movimiento San Isidro, es liberal burgués de su segmento más fundamentalista, y ese tipo de personas no tienen apoyo popular en Cuba, y menos legitimidad??
En Cuba votó en el referéndum de la Constitución de 2019 el 84,4 por ciento de la población. Y aprobaron la misma el 90 por ciento de los que votaron. En cifras la aprobaron el doble de electores que «legitimaron» a Piñera en Chile, pese a que en Chile podían votar el doble de ciudadanos que podían hacerlo en Cuba.
Un saludo y feliz día para usted

MARLENE AZOR HERNÁNDEZ 28 diciembre 2020 - 2:24 PM

Agradezco todo el análisis del Profesor, sobre el absurdo de criminalizar la política opositora. Sin embargo, creo una ingenuidad decir que la oposición puede encontrar apoyo en la izquierda internacional. La derecha nos ha tendido siempre la mano, la izquierda norteamericana, latinoamericana y la europea, hasta hoy, nos da la espalda.

Victor Manuel 28 diciembre 2020 - 11:10 PM

Alguien que cuente con la información, podría compartir cuáles son aquellos opositores en Cuba que reciben dinero del gobierno de los EUA? De esos opositores, se conoce la “cuantiosa” suma que reciben? Hasta ahora, si los medios oficiales cuentan con la información, han hecho muy mal su trabajo, pues no muestran más que adjetivos repetitivos, abundante manipulación y ninguna evidencia.
Claro, si recibir remuneración por publicar en Washington Post, o New York Times, o recibir una recarga de un primo en Miami constituyen actos de mercenarismo, entonces no hay mucho más que decir.
Pero cabría preguntarse si puede ser éticamente reprochable que en una situación de precariedad económica (motivada por exclusión social por motivos políticos) un opositor, que también tiene familia, decide recibir “ayuda” de manos extranjeras.

Alex Garcia 29 diciembre 2020 - 5:29 AM

Excelente!

Ivette 29 diciembre 2020 - 10:23 AM

Vícitor Manuel anoche en el NTV dedicaron un espacio al tema, con ejemplos concretos, aunque lo que usted dice es cierto, se suele meter a todos en el mismo saco y con los peores calificativos. Es interés político y busca sembrar injustamente una matriz de opinión negativa sobre todo el que disiente.
Lo que considero reprochable es que la actividad política se sostenga con presupuesto gubernanental extranjero USA.

Fernando Suarez Murias 28 diciembre 2020 - 2:48 PM

Es la democracia democrática?

Si la democracia es una forma de gobierno en que se ejercerse el poder político por el pueblo y para el pueblo, ésta no seria posible porque el pueblo nunca tiene directamente el poder político sino sus representantes y éstos responden a una parte del pueblo porque todo el pueblo no tiene los mismos intereses.

La democracia no es un concepto absoluto que trasciende cualquier contexto, sino que se expresa vinculada a determinadas circunstancias y a los intereses predominantes a nivel de nación y de grupos de países.

Los representantes del capital defienden los intereses predominantes y reprimen otros contrapuestos que no lo son, por lo general en «democracia» mediante la legislación vigente o la manipulación de ésta, incluyendo los golpes de Estado parlamentarios y judiciales.

Sin embargo, pueden llegar a ser criminales y de lesa humanidad cuando las vías «democráticas» resultan insuficientes. Las represiones policiales a manifestaciones de sectores no representados que reclaman derechos, con muertos, heridos y presos políticos son comunes.

Una de las circunstancias que determinan las formas de represión son las guerras, cualesquiera sean sus características.

Durante la II Guerra Mundial el Caribe fue escenario de una guerra submarina para salvaguardar los convoyes que transportaban pertrechos hacia Europa. Algunos barcos cubanos fueron hundidos y un submarino alemán destrozado por la armada cubana. En ese contexto fueron apresados los japoneses residentes en Cuba – y en los EEUU también- hasta el fin de la guerra por el solo hecho de su nacionalidad y para evitar las presuntas acciones de espionaje. Un espía fue ejecutado.

Menos de 20 años después Cuba se ha visto agredida en una guerra convencional y no convencional por parte de la primera potencia económica y militar en la que han participado, armados o no, cubanos al servicio de esa potencia. Entre ellos, terroristas, criminales, espías y actores en el contexto de los programas de subversión de los EEUU contra Cuba.

Sin embargo, parecería que algunos procuran disfrazarlos de disidentes ajenos a esa guerra y pretenden, de agresores, convertirlos en víctimas bendecidas por la impunidad, coincidiendo así con el gobierno agresor.

Hay una realidad: esa disidencia, desde 1959 hasta la fecha ha pretendido que los gobiernos norteamericanos hagan lo que ellos no han sido capaces de hacer. De esta forma nacieron plattistas o se adhirieron a la traición.

Cuba tiene el derecho y el deber de defenderse y hacerlo en situación de guerra, con la excepcionalidad que ello implica y según sus leyes. Se preguntaba alguien en que se sustenta la decisión de interrumpir el acceso a internet o confiscar un celular. La respuesta es en esa guerra y el desempeñó que tienen esas personas es ésta.

Sin embargo, hay que reconocer que existe una disidencia o mal llamada disidencia o discrepantes no vinculados a dicha guerra que surge como consecuencia de los fracasos reiterados del gobierno de Cuba en el desarrollo económico y social del país, como consecuencia de políticas fallidas y, más recientemente, de esa propia guerra. Una disidencia o mal llamada disidencia o discrepantes que pudiera querer salvar y construir. Que pudieran querer prosperidad y soberanía, en lugar de plattismo o anexión.

Resulta imprescindible que el Estado sea capaz de diferenciar una de otra y que ésta sepa establecer prudente distancia con los soldados de la guerra.

Para la que se considere soberana, es posible el diálogo y el respeto mutuo. Hay que cambiar todo lo que haya que ser cambiado en revolución, con el concurso de todos los cubanos de bien y por el bien de todos.

Ivette 28 diciembre 2020 - 11:19 PM

Comparto la esencia de su reflexión Fernando. Sin embargo, creo que la elaboración teórica de la democracia, que es muy antigua, es un plano y la práctica democrática en cada situación específica es otro. No debemos dejar de luchar por la ampliación de los espacios democráticos porque es legítimo y porque el endurecimiento de posiciones en lo interno es parte de la estrategia del gobierno USA contra Cuba
También creo que debemos defender a ultranza el respeto a la Constitución,,al Estado socialista de derecho, válido para todos y que refrendamos hace apenas casi dos años.
Para estados de guerra también existen leyes, no es esa la situación de Cuba, aunque usemos la expresión para referirnos a la hostilidad y al bloqueo.
Lo digo porque la frase de que Cuba o la Revolución tiene que defenderse se ha usado incluso para violar las leyes, incautar celulares, cortar acceso a internet, hacer mítines de repudio, ejercer otras formas de violencia, etc. ¿Estamos o no por el Estado de derecho?.Creo que eso es básico, de lo contrario es llevar esta sociedad al caos. La ingenuidad en politica se paga cara.

Ivette 28 diciembre 2020 - 11:30 PM

No solo comparto sino que celebro su llamado a que el gobierno sea capaz de diferenciar las posiciones del espectro critico interno: quienes tienen posiciones discrepantes porque quieren «salvar y construir» en lugar de «plattismo o anexión» y que a su vez aquellos sepan establecer distancia de esas posturas antipatrióticas.

Alex Garcia 29 diciembre 2020 - 5:37 AM

Cuando terminen de pasar a los opositores por todos los filtros, tamices y tribiunales de guerra de Fernado; con toda probabilidad solo quedaran Randy e Iroel en la «oposicion».

EZapo 29 diciembre 2020 - 12:35 PM

Usted dice: «Resulta imprescindible que el Estado sea capaz de diferenciar una de otra y que ésta sepa establecer prudente distancia con los soldados de la guerra»
Pero si eso está en las antípodas de los objetivos del gobierno cubano!!!! No identifico bien si Usted lo dice por ingenuidad o por un optimismo cuasi infantil.

Victor Manuel 31 diciembre 2020 - 10:06 AM

Sería mucho pedir que el gobierno cubano se apegue y respete al menos la Constitución creada bajo su propia tutela? Hasta cuando se usará el supuesto “estado de guerra” para justificar la violacion impune de los derechos ciudadanos?
Existe argumento que pueda justificar la violacion de la Constitución de la República en nombre de la defensa de la soberanía del país?
Mientras nuestra Carta Magna siga siendo letra muerta, seguiremos viviendo en el reino de la arbitrariedad.

tony crespo 28 diciembre 2020 - 3:20 PM

Con que cara el gobierno cubano acusa a sus ciudadanos de lacayos y sirvientes de una potencia extranjera?…..como una babosa deja a su paso su huella la revolución cubana dejó la suya con su proclamada política de liberación de los pueblos….política intervencionista en asuntos ajenos donde quiera hubiera un conflicto haciendo lo suyo…. por más de 60 años de guerra de guerrillas, atentados, sabotajes , actos terroristas todos justificados bajo el disfraz de guerras de liberación….aventuras militares formales xtranjeras, Congo, Angola, Etiopía,…invaciones informales en Venezuela, El Salvador, Santo Domingo, Nicaragua, Granada etc….financiación y soporte estratégico y económico irregulares, campamentos de entrenamientos en pinar Del Río para montoneros argentinos, M19 colombiano, frente farabundo marti de El Salvador, infiltración controladora en el gobierno de Allende de Chile y últimamente Venezuela…..muchas más que motivaron como reaccion de los paises intervenidos su escandalosa expulsión de la OEA….hoy día ya en ocaso de su poder intervencionista pobre y arruinada por tanta guerra de intervenciones se escuda en una posición falsa contra el intervencionismo habiendo abusado de el desde los primeros meses de 1959 en Venezuela….una guerra innecesaria que causó más de 30.000 muertos cubanos en Angola y milis y miles más de victimas anónimas en el resto del continente…la revolución si fue un lacayo de los intereses geopolíticos del comunismo sovietico al costo billones de dólares para el erario público sovietico y cubano por el capricho de Fidel Castro y sus guerras de “liberación”

cubano47 28 diciembre 2020 - 11:52 PM

Se le olvido el respaldo a la dictadura Argentina de Videla

Sofia. 28 diciembre 2020 - 3:25 PM

Estimado Sr. Farber, a mi me pasa lo mismo que a Ud, yo no veo lo mío,
solo veo lo suyo, por ejemplo; veo que sin cubanos en Miami Fl. se acaban
los delitos tales como:-los fraudes de Medicare, seguros y abusos en las estampas
de comida , VIVIR DEL CUENTO para el Consejo por la Libertad de Cuba, la
Unidad Patriótica, Mov. por la Democracia etc…etc…La república de Cuba en
el s.20 contrajo el mayor índice de la época de inmigración española, china…
Muchas personas , tal vez en busca de refugio acuden a las siempre controvertidas
comparaciones cuando en realidad lo que debemos hacer es mirarnos a nosotros
mismos y buscar soluciones no importadas.

Alex Garcia 28 diciembre 2020 - 4:52 PM

Tambien se acaban mas de 3500 millones de dolares en remesas, que es la segunda fuente de divisas del pais, mas recargas telefonicas, mas medicamentos y un largo etc.

Yozime Rio 28 diciembre 2020 - 3:35 PM

Los grupos opositores no son más que la punta de lanza que abra las puertas a Wall Street. Si han acabado con Estados Unidos, ¿qué esperan para Cuba? Y la democracia no es más que la obra de teatro infantil con que los titiríteros de New York y Londres duermen a los niñatos.

Manolo 28 diciembre 2020 - 4:51 PM

Hace algun tiempo en el blog del cantante Silvio Rodríguez lei un relato de alguien que es o fue diplomatico cubano en Argentina, narrando con total sinceridad (o desparpajo) como durante una Cumbre Latinoamericana Fidel personal mente le orientó hacer una movilizacion en ese pais contra Bush y a favor de Chavez. Me llamo la atencion como reconocio en su relato que trataban de hacer sentir cómodo a Chavez para enfrentarse a Bush, como si el dirigente venezolano sin esa claque fuera incapaz de hacerlo.
Contaba ese diplomático las reuniones y movilizaciones masivas de la izquierda argentina organizadas en la embajada cubana que tiene que haber costado dinero cubano y a todas luces queda claro que esa movilizacion de otra forma no se hubiera dado lo cual es una ingerencia en la República Argentina, al promover eventos que su propia gente no habia pensado hacer. Por menos que eso la ofic de intereses se hubiera ganado un editorial del granma

Victor Manuel 28 diciembre 2020 - 11:20 PM

Divagaciones de un ciudadano interesado en economía:
Si a una tal Yoani le pagaran por contar mentiras y a un tal Iroel por contar verdades: Cual de los dos contribuiría más al PIB?
Si esa tal Yoani se creara una cuenta en divisas se consideraría este acto una operación de lavado de dinero?
Le alcanzaría el salario a Yoani para comprarse una casa en el reparto de los amigos de Iroel?
A qué banco en Suisa iría a parar el dinero? A nombre de quien estaría la cuenta?

MARLENE AZOR HERNÁNDEZ 29 diciembre 2020 - 2:33 AM

¿Cuáles son mis deseos para la ciudadanía cubana con un fin de año tan sombrío económica y políticamente? Utilicen la Constitución de la República como mismo hacen con el carnet de identidad. Estúdiense los derechos y garantías que otorga la Constitución de la República, y llévenla encima para protestar por los maltratos de las autoridades, desde el bodeguero, hasta el policía, desde el funcionario del partido municipal hasta Remigio Ferro, presidente del Tribunal Supremo. Que los derechos de la ciudadanía se hagan realidad cotidiana gracias a la protesta ciudadana ante todas las autoridades, desde el tendero hasta el jefe del Tribunal Supremo. No se vale posponer más nuestros derechos y dejarlos como letra muerta en la Constitución. Yo si estuviera en Cuba, haría esto para cada gestión fuera de mi casa. Les deseo un feliz 2021, constitucional. Basta la ilegalidad e inconstitucionalidad de las autoridades cubanas.
En síntesis, ¡que los derechos y garantías constitucionales sean el bestseller de la ciudadanía cubana en el 2021!.

Ivette 29 diciembre 2020 - 10:26 AM

Marelene, comparto su comentario. Creo que una de las cosas que nos falta a los cubanos que vivimos en Cuba es cultura jurídica. Mis buenos deseos para el 2021.

EZapo 29 diciembre 2020 - 11:16 AM

Fidel Castro desde El Presidio Modelo:
«Comunicaron mi celda con otro departamento cuatro veces mayor y un patio grande, abierto desde las 7 am hasta las 9 pm. No tenemos recuento ni formaciones en todo el día. Nos levantamos a cualquier hora, agua abundante, comida y ropa limpia. No sé, sin embargo, cuánto tiempo más vamos a estar en este paraíso.»
«Como soy cocinero, de vez en cuando, me entretengo preparando algún pisto. Hace poco me mandó mi hermana desde Oriente un pequeño jamón y preparé un bistec con jalea de guayaba. También preparo espaguetis de vez en cuando, o bien tortilla de queso. Arreglé mis cosas y reina aquí el más absoluto orden.»
«Las habitaciones del Hotel Nacional no están tan limpias. Me estoy dando dos baños obligado por el calor, cuando cojo sol por la mañana en shorts, siento el aire de mar, que me parece que estoy en una playa, luego un pequeño restaurant aquí, me voy a cenar espaguetis con calamares, bombones italianos de postre, café acabadito de colar y después un H Upman número 4»

Armando Perez 29 diciembre 2020 - 4:00 PM

El tratamiento que el dictador asesino Batista le dio a su enemigo después que este atacara un cuartel militar y matara a varios soldados, es igualito al que el sistema creado por FIdel Castro le da a los disidentes pacíficos hoy en dia ¿Verdad?

¿Se han preguntado que pasaría hoy si unos disidentes atacan un cuartel? No sé, tal vez lo que hicieron con los 3 muchachos que se robaron la lanchita de Regla, sin matar a nadie, nos dé una idea…

yilon 29 diciembre 2020 - 4:35 PM

ah pero, usted tiene alguna duda? fusilamiento expedito !

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