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Por. Rafael Hernández. Director de la revista Temas
Especial para La Joven Cuba
Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza… Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.
San Pablo, Epístola 1ª a Timoteo, cap 4, vers. 12, 16.
Seguro no recuerdas la caída del muro de Berlín, pues quizás naciste en ese mismo año o cuando más terminabas la primaria. Para ti y tus amigos, la muerte del Che es un acontecimiento tan remoto como lo era la Revolución rusa para los que nos fuimos a alfabetizar en 1961. Tan remoto como el siglo pasado. Aunque celebraste el nacimiento del nuevo milenio, te sientes más del siglo XXI que del XX. Si alguien te dijera que eres un cubano de transición, lo mirarías con extrañeza. (Te comento que esa frase despedía cierto resplandor en los años 60; ahora no tanto). En cambio, si alguien te preguntara si eres un ciudadano del Periodo especial, quizás te encogerías de hombros o le harías un comentario mordaz, pero en el fondo estarías más de acuerdo. La mayor parte de tu infancia y adolescencia han coincidido con ese Periodo especial, que a diferencia de los viejos, a ti no te ha tocado vivir como malos tiempos o incluso derrumbe de ilusiones, sino como único horizonte de vida. En estos 22 años, que vienen siendo como una generación y media, según los expertos, no has recolectado epopeyas como Playa Girón o la Crisis de Octubre, ni siquiera la guerra de Angola. Sientes que la mayor diferencia con los viejos, sin embargo, no ha sido la falta de aquellas gestas, sino de aquellos sueños. Esa épica revolucionaria se aleja más de ti mientras más la televisión vacía sus imágenes repetidas en la pantalla, las has visto tantas veces que no te dicen nada. Pero no es tanto eso lo que te falta, sino los proyectos que otros antes de ti pudieron hacerse. Cuando llegaste, todo estaba hecho, armado, por los que habían demolido lo viejo (lo que para ellos era “el pasado”), construido y reglamentado el orden nuevo. Tú, que no llegaste a tiempo para aquellas edificaciones, piensas que aquel país inventado por otros (para ti, “el pasado”) ya no existe, y solo sobrevive un orden viejo, más bien irremediable. Lo peor, sin embargo, no es haber nacido en un orden preestablecido, porque eso le pasa a todo el mundo, sino tus inciertas posibilidades de cambiarlo. En todo caso, no quieres invertir tu vida intentándolo, porque no tienes otra que esta; y aspiras a conseguir un techo propio, un empleo que te guste y te permita lo que puedas con tu capacidad y esfuerzo, sin penurias de transporte y luz, y planear para irte de vacaciones a alguna parte una vez al año, aunque tengas que quitarte de otras cosas. Piensas que la única manera de asegurarte esa vida es saltar por encima de este horizonte y buscar otros.
No sé cuándo lo decidiste –y quizás una parte de ti todavía duda. Puede ser que se te haya ocurrido la primera vez cuando supiste que un amigo tuyo ya no estaba aquí; cuando, en un encuentro con viejos compañeros de clase, se pusieron a inventariar al grupo, y ahí se dieron cuenta de que muchos se habían ido. O porque a tu pareja se le ha metido en la cabeza y no para de hablar de eso el santo día. O porque esa misma pareja se ha hecho ciudadana española, y con ese pasaporte ya pueden irse a vivir a Europa o a cualquier país, hasta los mismos Estados Unidos. O porque tus parientes en Miami, Madrid o Toronto pueden darte una mano. O porque simplemente necesitas respirar otro aire.
Esta carta parte de creer que piensas con tu propia cabeza. Mi intención no es disuadirte, ni hacerte advertencias, ni mucho menos endilgarte un discurso patriótico. No pretendo hablarte como tu padre, consejero o guía espiritual; ni como mensajero de una fe religiosa, verdad revelada, voz de la experiencia o autoridad de maestro. Te invito a pensar entre los dos tus razones, pero sobre todo el contexto y significado de tu decisión de irte del país. A poner en situación tus argumentos, para sacar algo en limpio que, tal vez, pueda servirte. No creas que lo hago solo por ti. Tengo mis propios motivos, porque tu decisión de partir nos implica a todos, y sobre todo a los que no hemos pensado nunca en irnos.
Te propongo primero que miremos juntos lo que tenemos alrededor.
Oyes decir que los jóvenes no tienen valores, reniegan del socialismo, se quieren ir del país y no les interesa la política. Quizás los que así piensan identifican valores con sus valores, la política con movilizaciones y discursos, la defensa del socialismo con determinados mandamientos –entre otros, que este sistema es solo para los revolucionarios comprometidos, que un ciudadano cubano solo lo es mientras resida en la tierra donde nació, o que disponer de otro documento de viaje equivale a ponerse a las órdenes de una potencia extranjera.
Te advierto que los que así razonan no son nada más “algunos funcionarios”, sino muchas otras buenas personas, íntegros ciudadanos, para quienes defender la patria no es una declaración. De hecho, cuando estos hablan de defender las conquistas sociales de la Revolución, la mayoría piensa en educación y salud gratuitas, y –si esa es la medida de la Revolución y el socialismo en el plano social–, es lógico que muchos digan que tú deberías pagarlas, si te quieres mudar a otra parte “donde no vas a defenderlas”.
En cambio, tú crees que esos derechos los conquistó la Revolución para todos, y por eso mismo son tuyos, sin más condiciones que haber nacido en esta isla. Has escuchado que, según la Constitución, los derechos básicos de un cubano están más allá de su manera de pensar; y que la justicia social y la igualdad son precisamente eso: principios y valores que hay que ejercer de verdad, sin sujetarlos a clase, raza, género, orientación sexual, religión o ideología, porque representan la conquista más importante de todas, la de la dignidad plena de la persona. Bueno, si tú estás de acuerdo con eso, quizás te sorprenda escuchar que eres una criatura del socialismo. Si te importan el bienestar de toda la sociedad, la democracia de los ciudadanos, la libertad (incluida la de todos los que te rodean) y la independencia nacional, te advierto que eres un ser más polítizado que muchos habitantes del planeta –incluidos probablemente la mayoría de ese país para donde vas.
También tú tienes, como esos otros buenos ciudadanos que acabo de mencionar, tus propias verdades asumidas, que compartes con tus amigos, y que ustedes tampoco ponen nunca en tela de juicio. Por ejemplo, piensan que son un cero a la izquierda, y que nada pasa por ustedes. Sin embargo, te comento que este sistema nuestro te consulta y te pide que te movilices, porque tu movilización y tus opiniones le son necesarias para que la mayoría de las políticas funcionen—aunque ni tú ni muchos burócratas lo entiendan así. En efecto, aunque ellos sigan pensando que lo decisivo es aceitar la cadena de mando y cumplir el plan, y tú creas que eres una nulidad en el sistema, cuando pides la palabra para criticar los Lineamientos, reclamas tus derechos en cualquier parte, protestas ante desigualdades y privilegios, aplaudes una crítica dicha sin pelos en la lengua, pides que las políticas no solo se enuncien sino tengan resultados –e incluso cuando acudes a la Plaza refunfuñando, para hacer quórum en la misa de Joseph Ratzinger– estás contribuyendo activamente a la política, y a mantener vivo un tejido sin el cual este sistema languidecería, y que los sociólogos llaman consenso.
Por cierto, ese tejido es lo que sostiene también al capitalismo. La diferencia consiste en que este no requiere que participes activamente, basta con que no intentes subvertirlo, tengas la sensación de estar informado y poder decidir quién gobierna, yendo a votar (o no) cada cierto tiempo. Naturalmente que allá puedes expresar muchas opiniones y escuchar otras miles, elegir entre varios candidatos, enterarte de quiénes son y cómo piensan, sus planes y propuestas para los grandes problemas del país, e ir a votar (si eres ciudadano) por el que te parezca. Quizás te hayas preguntado a veces por qué este sistema nuestro, que tiene sus elecciones, no puede darle a la gente que piensa como tú la posibilidad de expresar sus opiniones políticas en la televisión, proponer tantos candidatos como quiera (no solo abajo, sino a todos los niveles), escucharlos, hacerles preguntas y saber lo que tienen en la cabeza, antes de votar por ellos y sus propuestas. Siempre has oído que la confrontación política en la televisión, una lista abierta de candidatos y el debate entre ellos no es otra cosa que la politiquería del capitalismo. Que si abrimos ese espacio, los americanos, la mafia de Miami y los disidentes se van a aprovechar para usar sus dineros y confundir al pueblo. Y al enemigo “no se le puede dar ni tantico así”. Etc.
También debes haber oído, sin embargo, que nosotros mismos podemos acabar con esto que tenemos más probablemente que ese enemigo. Y que este y sus planes no pueden ser la causa de que dejemos de hablar de nuestros problemas, porque al final, la verdad se impone. Lo has oído, en la voz de los principales dirigentes, una y otra vez, pero es como si nada, los argumentos de siempre siguen ahí. Estás cansado de escuchar anuncios de cambios que no acaban de llegar, y que no dependen de “factores objetivos”, sino de una “vieja mentalidad” que sigue sujetando las riendas.
Por cierto, ahorita que mencioné una frase suya, me pregunto si alguna vez has leído al Che Guevara. Hasta no hace mucho saludabas todas las mañanas recordando su nombre. Me figuro que lo admiras como protagonista de mil hazañas de guerra, y sobre todo, haber sido capaz de morir por sus ideas. Te es familiar el guerrillero heroico, pero lo que sabes del pensador político del socialismo es apenas unas frases sacadas de contexto en vallas y muros despintados, y ciertos lugares comunes, como el tema del “hombre nuevo” y los “estímulos morales versus materiales”. ¿Por qué será que nunca te hicieron leer en clase “El socialismo y el hombre en Cuba”? El Che no creía en la infalibilidad del gobierno o de lo que él llamaba la vanguardia. “Sin embargo, el Estado se equivoca a veces. Cuando una de estas equivocaciones se produce, se nota una disminución cuantitativa de cada uno de los elementos que la forman, y el trabajo se paraliza hasta quedar reducido a cantidades insignificantes; es el instante de rectificar”. También advertía que la participación ciudadana era esencial: “el hombre en el socialismo, a pesar de su aparente estandarización, es más completo; a pesar de la falta del mecanismo perfecto para ello, su posibilidad de expresarse y hacerse sentir en el aparato social es infinitamente mayor. Todavía es preciso acentuar su participación consciente, individual y colectiva en todos los mecanismos de dirección y de producción».
Tú también piensas que la participación no puede ser solo cosa de marchas, actos y reuniones, donde tu presencia no cambia nada ni incide “en los mecanismos de dirección”, sino por el contrario, se diluye en “cumplimiento de metas” y otras formalidades. Sientes que en esa participación falta compromiso, sinceridad, espontaneidad. Si te piden que pongas un ejemplo de formalismo, tal vez menciones a las organizaciones juveniles y los medios de comunicación, cuyo estilo y retórica te hacen “desconectar” a ti y a tus amigos; o los CDR y la FMC, donde tampoco te sientes participante de nada sustancial.
No sé si sabes que, en un país donde puedes votar y ser elegido para cargos en el Poder Popular desde los 16 años, la presencia de jóvenes delegados en municipios y provincias ha ido bajando, desde 22 % (1987) hasta 16 % (2008). En la Asamblea Nacional, esa presencia promedio cayó al 4% en los años 90; y aunque creció en las últimas elecciones, sigue siendo inferior a 9% de los diputados. Como habrás oído, el porciento de viejos en el país ha aumentado y hoy es el más alto que hayamos tenido nunca (17,73 %); mientras el de niños y jóvenes ha disminuido. Sin embargo, los de tu edad, 16-34, son todavía el 31,41 % de toda la población que puede participar en el sistema político –muy por encima de los mayores de 60, que son solo el 21,6 % de los que tienen ese derecho. Obviamente, la presencia de jóvenes en cargos elegidos por voto está muy por debajo de su peso en la población adulta. Sea cual sea la causa de ese bajísimo perfil, está claro que mientras más jóvenes como tú salgan del país, menos será su presencia en cargos políticos; y si resides afuera no vas a poder votar ni mucho menos ocupar ninguna responsabilidad. Como ves, tu decisión de irte tiene hondas implicaciones también para los que nos quedamos.
Esto de irse del país no es nada nuevo, claro. Desde antes del 59, cada vez más gente se iba, sobre todo al Norte; de hecho, ya íbamos en camino de alcanzar una cifra como la de hoy, con más de un millón de nacidos aquí en el exterior. Cientos de miles, incluida la clase alta y muchos profesionales, se fueron en los 60. Cuando el Mariel (1980) y los balseros (1994), partieron otras decenas de miles, entre ellos muchos que no trabajaban, administrativos y obreros. En esas oleadas de los últimos treinta años, no había tantos jóvenes, profesionales y mujeres como ahora. Algunos te dirán, sin embargo, que de otros países –México, Centroamérica, el Caribe, para hablar solo de los vecinos— se va más gente que de esta isla y no pasa nada. Que hay más dominicanos, jamaicanos y guatemaltecos tratando de llegar a EEUU o adonde sea, que cubanos. Y que en definitiva, las remesas de los que se han ido mantienen a flote la economía de sus parientes y de su país. ¿Por qué tanto trauma con el caso de Cuba, si eso le pasa a otros muchos? ¿No habría que empezar a pensar que somos otra isla del Caribe, en vez de asumirnos como los raros y de vivir esta experiencia tan normal como una tragedia nacional?
Otros consideran, en cambio, que somos un caso diferente, porque aquí la gente sale por razones políticas, no económicas. Algunos incluso nos miran como una isla rodeada de caña de azúcar por todas partes, donde nadie sabe lo que pasa afuera. Pero seguro tú sí te has enterado de lo que se dice sobre Cuba y los cubanos en el mundo. Aunque no tienes Internet en tu casa, conseguiste un buzón de correo electrónico, u oyes la BBC o Radio Caracol o Radio Exterior de España u otra de las muchas estaciones en español que se cogen desde cualquier radio. Es probable que hables con alguno de los millones de turistas que caminan por nuestras calles; que tengas un primo en Hialeah o Alicante; un amigo que viaja porque es médico, académico, músico o funcionario. Por alguna de estas vías, o por discursos que escuchas aquí mismo, habrás notado que se ha puesto de moda hablar del éxodo y de la diáspora cubanos. ¿Te has fijado que nadie se refiere a los japoneses en Sao Paulo, los turcos en Alemania o los gallegos en toda América Latina desde que llegó Colón como un éxodo o una diáspora –y son muchísimos más que nosotros en cualquier parte? ¿Por qué será? Estas palabras resonantes vienen de la Biblia, donde se usan para describir el éxodo desde Egipto a “la tierra prometida” del pueblo de Israel; y su posterior dispersión por el mundo. ¿Acaso seremos los judíos de estos tiempos? ¿Otro “pueblo elegido”, que paga la culpa por sus pecados? ¿Debería tocarle entonces a la iglesia, vicaria de Dios y ajena a los éxodos, la misión de reconciliarnos? Como ves, el lenguaje no es totalmente inocente. En todo caso, esa afición a creernos excepcionales y esa marea de palabras no nos ayudan mucho a ganar claridad sobre lo que somos y nos está pasando realmente.
A fin de cuentas, dentro de poco, tú también serás “un cubano de la diáspora” –lo que siempre será mejor, por cierto, que si te llamaran “exiliado”. Cuando llegues allá, verás con tus propios ojos que algunos se fueron a la diáspora y han terminado en el exilio. Las causas de esa enemistad radican allá y aquí. En ciertos países, la industria del anticastrismo, con ramificaciones en muchos sectores, ha creado un mercado laboral, donde es posible conseguir un cierto empleo o modo de vida, si uno se radicaliza en contra. Como podrás comprobar, al revés que aquí, lo políticamente correcto allá es hablar mal de todo lo que pasa aquí, y esa norma, en ciertos lugares, puede ser muy estricta, ya lo verás. Otros, en cambio, se han puesto así porque del lado de acá les han hecho pagar costos elevados, no solo en dinero. Se han sentido castigados, sujetos de prohibiciones y separaciones, obligados a pagar una multa personal que les resulta injusta y onerosa, solo por haber decidido probar fortuna en otra parte. No importa que se haya reconocido oficialmente el origen económico y familiar de la emigración, se sigue cultivando insensiblemente entre muchos de los que parten un encono, cuyo costo rebasa todas las recaudaciones y contabilidades de corto plazo, porque deja una huella indeleble en las personas, y por lo mismo, en el cuerpo real de la nación. El precio de esa enemistad, naturalmente, es inestimable.
Como ves, aunque tu decisión personal parece solo eso, tiene un significado social y político mayor. Te reitero que nada de lo comentado hasta aquí intenta cambiar tus planes. Estoy seguro de que si te quieres ir, no hay papeleo, ni trabas, ni condicionamientos familiares, ni tarifas, ni medidas punitivas que te detengan. Eso lo saben bien aquellos cuyos hijos se han ido, experiencia que incluye a todos los grupos y jerarquías. Algunos parecen olvidar, sin embargo, que sobre este tema de la política migratoria ha habido experiencias provechosas, que deberían tener un efecto demostrativo. Por ejemplo, en el sector de la cultura. Justamente, si fueras artista o escritor, no tendrías el dilema de quedarte aquí para siempre o irte para siempre. Podrías decidir trabajar afuera durante años, y finalmente regresar a tu lugar, para salir cada vez que quieras –como han hecho muchos. O seguir allá, mantenerte en contacto y colaborar con proyectos aquí, retornar una y otra vez –como hacen otros. Lo cierto es que la mayoría de nuestros artistas y escritores no se ha ido del país de modo definitivo. Si se tratara solo de términos “estrictamente económicos”, está claro que, para los intereses del país, su valor como capital humano es muchas veces superior a las gabelas migratorias. Esa política alternativa ha dado frutos no solo para ellos, sino para todos nosotros.
No me vuelvas a decir entonces que la política no te interesa, porque la verdad es que todo esto te importa mucho –igual que a la mayoría de los jóvenes como tú, que viven afuera, pendientes de lo que pasa aquí. Si te preguntaran por tus sentimientos como cubano, quizás digas que estás orgulloso de que seamos así como somos, de nuestra herencia cultural, tradiciones, luchas por la independencia, creencias, valores, patriotismo. Ya ves que tu “apoliticismo” es muy dudoso, digan lo que digan o lo que pienses de ti mismo. Ahora bien, probablemente sí te va convenir mucho conectarte en directo con las realidades del mundo, y aprenderlas por ti mismo, cosa difícilmente alcanzable solo con Internet, la antena o el mp3. Salir de Cuba, además de probar fortuna, te da el chance de crecer por ese lado. Nada contribuye más a la educación política que viajar, conocer otras gentes y culturas, valores y creencias ajenas, palpar directamente y hasta experimentar los problemas de otros, para darse cuenta de dónde uno está. Si hubieras tenido la oportunidad de viajar y regresar, una y otra vez, el contexto en el que tomarías tu decisión ahora sería diferente.
Quiero terminar esta carta, naturalmente, con una despedida. No queremos que te vayas. Pero si ya lo decidiste, ninguna talanquera burocrática te lo impedirá, y lo que más cuenta ahora es que no te vayas para siempre. Queremos que no partas del todo, y para asegurarlo, lo primero es poner un calzo para que la puerta siga abierta. Donde quiera que estés, piénsate uno de nosotros, y que perteneces aquí, pase lo que pase. No rompas ni nos dés la espalda ni te dejes provocar por nadie, de allá o de aquí, que pueda convertirte en un enemigo. Levántate cada día recordando esta nave donde seguimos remando, que solo se mueve si todos la empujamos. También tú puedes remar desde allá, para que siga a flote y se encamine a buen puerto. No dejes que te entre el bicho de la soledad o la nostalgia, que no sirve para nada; ni te resignes a la idea de que estás lejos; ni dejes de estar pendiente de todo lo que nos pasa. Nosotros seguimos contando contigo. Te esperamos siempre, como al que vuelve de un viaje. Lleva con orgullo que eres un ciudadano de este país, porque la cubanía no es un documento de viaje, ni la patria un pedazo de tela. Habrá quienes te digan que somos una isla virtual o imaginada, un territorio diaspórico y otras metáforas. Tú y nosotros sabemos que Cuba es el espacio real donde compartimos cosas tangibles como riesgos y resultados, costos y aspiraciones, entre todos. Así debe ser; y será, si nos lo proponemos duro. Buena suerte y hasta pronto.
La Habana,31 de mayo de 2012.


[…] SE HA IDO Enviado por pendejongarcia en 21 agosto, 2012 10:24 PMSin Comentarios Respuesta a CARTA A UN JOVEN QUE SE VA, del director de la revista TEMES. Estimado Rafael Hernández: He leído con mucho interés su […]
Todos los que hemos abandonado la isla, los más o los menos jovenes, tenemos una carta en respuesta a la carta de Rafael. Yo me solidarizo y me identifico con la de Ivan López Monreal. Parece que la hubiera escrito yo. Cuando decidí irme no sabía lo que me esperaba pero estaba consciente de lo que estaba dejando atrás. Me quitaba tremendo peso de encima. Y corri riesgos y me jugué la vida, pero lo unico que siempre tuve claro fue que para atrás ni para coger impulso. Iba cantando…Cada palabra de la carta de Ivan López está bien puesta, no sobra ni falta nada. Creo que lo mejor y lo peor que tiene Cuba son los cubanos. Que paradoja…Los que estamos fuera de la isla por alguna razon quisieramos regresar, aunque sea de paseo. Los que están dentro, tambien por alguna razón dieran cualquier cosa por salir, aunque sea de paseo. Hay que ver como nos comemos los unos a los otros, como lobos. Una realidad, vivir en Cuba es vivir dentro de una burbuja. Como dijera alguien que conozco-Esto no lo tumba nadie, ni lo arregla nadie-. Cuando sali de Cuba aprendí que hacer política es hacer lo que es mejor para la mayoría, eso no es lo que hace el gobierno de mi pais. Como me fui sin autorización y anuencia del gobierno, pues decidi por mi mismo y por mi futuro, y eso se me era negado en mi pais, ahora no puedo regresar, nunca, jamás. Cuanto extremismo y totalitarismo de quienes tienen el poder para dictar resoluciones. Las familias en Cuba no tienen la culpa de las desiciones de los hijos. Que culpa tienen una abuela de 86 años (la misma edad que cumpliera recientemenete Fidel Castro) que su nieto está ausente, se va a morir por ley de la vida y no lo va a volver a ver. Eso es inhumano. Además no se va a Cuba de visitas gratis. Y las historias de los cubanos que regresamos de visita a ¨nuestro¨ pais son escalofriantes desde que pasas por la aduana…En fin, me voy a dormir, que mañana hay que trabajar para poder vivir y no luchar (cuando el robo es luchar) para sobrevivir…
Algunos comentarios son muy bien asertados otros son » tontos» , infundidos por el odio y el rencor de tantos anos, pero todos son dicho con plena libertad de expresion, senor rafael, tendria la amabilidad( o el valor de publicarlos en la revista que ud dirige?????).
[…] leído con mucho interés su “Carta a un joven que se va”. Me he sentido aludido, porque hace dos años me marché de Cuba, tengo 28 años y vivo en […]
Una carta, que intenta ser abierta y libre, y no deja ser el gastado discurso de Fidel Castro, acusador de irresponsable y malparidos a quienes emigramos. Disfrazada de novela con tanta retórica sin casi datos ni explicaciones de lo que ha ocurrido en Cuba, quiere parecerse a la carta de un padre a su hijo de un libro titulado «Vislumbre de Esperanza». «Olvida» que los jóvenes cubanos pasan hambre y están hartos de tanta miseria política de una sociedad traicionera. La misma demagogia de siempre, pero ahora al revés; aunque por ello no deja de ser la misma demagogia de siempre.
Esta carta vuelve a relativizar la tragedia cubana a través de la comparación: «No te quejes que hay quienes están peores que nosotros». Sin embargo, se obvia lo más importante, que es el fracaso de un sistema que no ofrece ningún incentivo que no sea la aventura de probar suerte en otra parte. Lo que le ocurre a mis vecinos no tiene que influir en mi vida. Si a ellos le van mal yo quiero que a mi me vaya bien con todo el derecho y libertad de decidir lo que a mi más me convine.
No existe emigración económica, ya que un estado que es incapaz de garantizar el bienestar de sus ciudadanos, es un estado con problemas y graves, por lo tanto el asunto es político y no económico y es aplicable lo mismo a Ecuador y México, que a Cuba.
Desde hace más de 50 años se van los jóvenes de Cuba. Hace un par de semanas 5 basketbolistas en Puerto Rico, ayer 4 peloteras en Canadá, pero no hay nada que convenzan a las nuevas generaciones de las bondades de la Revolución con mucha comparación con «los pobres de la tierra», «la miseria latinoamericana» y demás artificios manipulativos, sencillamente porque no existe un fundamento moral que lo sostenga.
«Algo huele a podrido en el reino Dinamarca».
A mi siempre me parecio muy obvio que el que se va no quisiera irse para siempre, pero no le queda otro remedio! Cuanta gente no se va de su pais y puede volver cuando le da la gana, en Cuba eso es imposible! O te quedas o te vas para siempre y al regresar es solo de visita! Eso es algo que no nos pertenece, que nos ha sido impuesto!
Si tuvieras verguenza y valor, hablarias de los verdaderos problemas de Cuba, sin tantos adornos, habla de los tantos muertos inutiles en angola, de la miseria del pueblo cubano, de la falta de moral, de la triste realidad de un pais governado por un loco de mierda, que no se acaba de morir.
Lo típico,palabras muy bonitas para ocultar la cruda realidad que se vive en Cuba.Soy joven,vivo fuera de Cuba y de lo único que me arrepiento es de no haberme quedado y haber hecho oposición a la dictadura que gobierna mi país!! Sí,mi país,porque lo será siempre,al igual que será la tierra querida de los tantos médicos y profesionales en general a los que se les prohíbe la entrada.
Para mi : Una carta que no me llega a emocionar,escrita por un cubano que simpatiza con un régimen dictatorial!! Lo que no tenga que ver con plena libertad para los cubanos será otro tiempo perdido como este que acabo de experimentar.
Recién leo esta carta. Y la leo porque me llegó primero la respuesta a la misma.
Lo que pude haber comentado aquí queda opacado por la respuesta de marras. Respuesta que dejo aquí, por si no la han visto aún (y para que se la hagan llegar al escritor de esta carta-post).
http://joanantoniguerrero.blogspot.co.uk/2012/08/carta-de-un-joven-que-se-ha-ido.html
@Rudy Felix
Como sabes, tengo prohibido comentar en tu blog, Tomar La Palabra y no es eso lo peor, sino que dos o tres personas (una minoría ciertamente) escribe en tu blog insultos muy fuertes no a mi sino a mis mayores, sin que nadie les haya dicho nada jamás.
El otro día, se produjo una situación parecida cuando un comentarista desbocado insulto de forma inadmisible a otro miembro del equipo redactor de ese blog de doble moral. Leí tu nota advirtiendo que no se iban a tolerar esos insultos y recordé cómo sí los habéis jaleado en mi caso. ¡Qué doble moral¡ ¡Sois tan creíbles como el payaso de Fariñas y luego habláis de libertad de expresión, de derechos humanos, de ética, etc. Dais pena.
Rafael,
Tu carta es demasiado larga. Eso se entiende pues la situación de Cuba es muy compleja, pero al final da la impresión de que no quieres agarrar el toro por los cuernos.
Yo diría que la situación actual de Cuba se debe a un gobierno incapaz de resolver las dificultades que le ha impuesto el tiempo que le tocó vivir. Pero ese gobierno se aferra, no quiere cambiar nada, no quiere probar otras soluciones, no le da la oportunidad a otros que tomen su lugar y reprime a los que expresan su descontento, aunque lo hagan de una forma pacífica.
Entonces qué hacemos? Que podemos hacer? Algunos se quedarán haciendo juego al sistema y a su corrupción, otros se quedarán y tratarán de cambiarlas las cosas arriesgando sus vidas y otros se irán a buscar soluciones en otro país que permita el desarrollo personal.
Como ves es un simple tema de elección. Entonces por qué criticas al que se va y no al gobierno ineficaz que le indica ese camino?
Cuba no funciona, Rafael, todo allí está en decadencia. Y el cambio es inevitable. Más tarde o más temprano tendremos que reconocer que lo que más perdimos fue el tiempo.
Estimado Rafael :
Permítame presentarme, me llamo Maykel y mi nombre es de ortografía extraña. Mi nombre y mis apellidos me siguen donde quiera. Mi nombre es mi pasaporte. A donde quiera que me dirija, ese nombre de ortografía extraña me seguirá. Él nació en Cuba, y como yo, se fue.
Tengo 28 años. Salí de Cuba con 19 y sin pensármelo. Nunca soñé con otros mares pero sí con otra Cuba. Con 19 años mi léxico cubano era demasiado pobre. No conocía la palabra disidente, pero sí la palabra «contrarrevolucionario». Estudiaba en primer año de la Facultad de Lenguas Extranjeras. Conocí una pareja de extranjeros europeos a quienes les hice el favor de alojar en mi casa los últimos días porque sus tarjetas bancarias estaban bloqueadas. Le recuerdo algo, hace 10 años no podía caminar en compañía de un extranjero por las calles de La Habana, dos era el colmos. Quedarse en mi casa fue sobornar a todo tipo de persona para que no denunciaran ante la compañera cederista, y esta no informara a las autoridades de migración. La multa iba a ser muy elevada. Nadie me explicó en 18 años por qué no podía caminar con extranjeros en «Mi» ciudad y menos aún, por qué debía pagar una multa por ofrecer humildemente mi cama. Me reservo la humillación que me hizo pasar un agente de seguridad de un hotel cuando para agradecerme, estos «extranjeros» me invitaron un trago de despedida en el único lugar que había luz cerca de casa. Sin rodeos, me fui. Los exranjeros no me pagaron el trago esa noche pero sí todo el trámite que vino después, que , por el detalle de no dejarme entrar en aquel hotel, permitió que ellos me abrieran las puertas de su casa, 1 año más tarde, a 12 mil kilómetros de donde nacía el edificio. Yo no pude entrar a aquel hotel estando a pocos metros de la puerta de mi casa. Me fui sin preguntarme nada, sin cuestinar nada. Con ganas de conocer. Y con ganas de regresar. Me fui con pasaje de ida, y de vuelta.
Seré breve. Con mi partida entraron las prórrogas, el costísimo pasaporte, la segregación aeropuertuaria (« cubano?, por aquí), la tristeza de darme cuenta de que en el país en el que viví 18 años de mi vida bajo un régimen en el cual creía, me había mentido. Mi léxico creció (incluso, en otros idiomas), «contrarrevolucionario» ya no era quien contestaba el sistema, el «contrarrevolucionario» era la cederista chismosa y el agente de migración que me pedía los 50 dólares por pasarme las maletas sin pagar en la aduana un centavo. Le digo algo más, ese sistema de educación del que usted habla me hizo sentir analfabeto la primera vez que me senté en una clase de la universidad pública en la que estudio (en este país todas las universidades son públicas y subsididas por el gobierno. Estudiar no es cosa de ricos, es cuestion de querer hacerlo). Recuerdo que cuando estudiaba en La Habana me hablaban de esos niños del imperio que tenían todo a su alcance, que no estudiaban porque bajaban todo de ese diablo llamado «Internet» (los tiempos cambian, a pesar del inmobilismo y rigidez de su discurso, veo que tiene otra imagen de la web) He seguido clases de derecho sin saber lo que es una asamblea, un parlamento, debiendo revisar todo tipo de conceptos porque nunca me los explicaron, porque no me dijeron como funcionaban. Porque no querian que supiera. Mis primeras clases de Filosofía fueron un horror, para mi aquello era chino. Conceptos, nombres, conocimientos que se enseñan por estos lares, en la escuela secundaria. Economía, no le digo. Me di cuenta que la educación que me ofrecieron no correspondía a la educacion que ofrecen en otros países, gratis hasta los 18 años y de universidades a precios accecibles. La gratuidad del sistema cubano no solamente ha envejecido, sino que, además de enseñarnos a leer y a escribir (y manejar algunos temas como el Marxismo-leninismo, que de hecho, nunca me dijeron que Marx al final de su vida tenía otra visión de su Manifiesto y que Lenin también pensaba de otra manera, al final de la suya, sin contar los horrores cometidos por Stalin) no nos preparan para vivir en un mundo moderno del cual Cuba se desconectó hace más de 50 años en detrimento de su pueblo. Y no me hable del embargo, que lo mismo pasaron los chinos, los vietnamitas y están más lejos que nosotros los cubanos, los mismos que un día acogieron a ese pueblo que sufría lo que hoy nos toca sufrir.
La salud, se lo resumo en breve, donde vivo, es casi gratis. La gente vota por gobiernos que mantengan vivo un sistema social, de los más justos que naciera después de la Segunda Guerra Mundial. No daré cifras, porque al final lo que se pagó por la operación de mi madre en La Habana supera lo que ha pagado mi cónyugue por operarse una hernia discal aquí. Con baños limpios, doctores sin fatiga y que no tienen que vender pan con pasta para sobrevivir, pero que además, pueden radicarse donde les dé la gana.
No me hable de épocas y de fechas que no conozco. No me hable de logros que nunca ví. No me hable de una Cuba que para mi nunca existió, que no me interesa. No me interesa Angola, me interesa Cuba. No me interesa la generación de cubanos de los 60 sino la de los 80. Su generación luchó contra los males de su época, yo lucharé contra los males de la mía. Mi estancia en el extranjero, siendo emigrante, me ha demostrado que he ganado 50 años de adelanto con respecto a los compatriotas de la isla, y no le hablo de lo material, porque como bien le ha dicho alguien en otra carta, soy de izquierda, altermundialista y estoy contra el exceso y las injusticias que existen en muchos sistemas, que están lejos de ser perfectos. Pero funcionan. Soy emigrante, voy a la Universidad y pago como un local, tengo derecho a la seguridad social, pagando casi nada, y voto, soy emigrante y voto en las elecciones municipales. Sin ser ciudadano, solo residente.
Me llamo Maykel, ese nombre me seguirá donde sea. No soy parte de un país, no, soy parte de una Nación que anda rodeada por todos lados. Salí, como muchos, con un pasaje de regreso…pero regresaré solo el día en que la Cuba que usted me pinta, exista de veras. Hoy nos llaman de regreso, ayer los que se iban, también eran jóvenes, y los llamaban escorias, gusanos. Me fui y no pretendo regresar. En el imperio que tanto me prohibieron es donde me siento más cubano. Si no estoy, no es mi culpa, es la de ellos. Y aunque no lleve una boina, no diga nunca más “hasta la victoria siempre!”, no seré menos cubano. Defenderé el sistema donde vivo actualmente, porque me representa. Porque el acceso a la salud y a la educación es accesible a todos. Porque si trabajo, viajo. Porque voto, porque no hay doble moneda y porque a los indignados no les llaman amigos del imperio. Porque mi profesores me enseña Marx y me habla de Washington. No porque sea más feliz, pero si más ciudadano.
No he perdido el tiempo. Cuanto me alegro de que me esté escribiendo esto, es seña de que al final nos damos cuenta de que algo no funciona, aunque no lo admitan.
Maykel Rodriguez
Bruselas, agosto del 2012
La libertad …es algo que no todos, aun perteneciendo a una misma generacion, llegan a conocer. Solo la experimentamos aquellos que quisimos un futuro…Yo soy una joven, no del periodo especial, yo soy de las que conoci la transcision que lo anunciaba… y les digo algo: Los detalles no seran suficientes para hacerles entender que mi generacion si tuvo sus grandes batallas y aun estan sin vencer.. Gracias a Dios mi salida llego y conoci la libertad…Les digo algo no tiene precio..
Rafael un saludo :
Y un breve comentario a tu carta la emigracion en Cuba a tenido varias etapas en los anos 60 ,80 ,90 y en los momentos actuales , en todos los cubanos hemos dejado lo mas querido de un ser humano sus raices muy diferente hubiera sido todo hoy si el estado no implementara la politica que tantos anos margino y humillo a los cubanos emigrados .
Un pais donde despues de 50 anos se diga que lo que se hizo en esos anos esta mal y lo que lo hicieron sigan dirigiendo es fatal para el futuro de las nuevas generaciones .
La doble moral el desaliento no son buenos ejemplos los cuadros incapaces y solo repiten lo que le dicen en las altas esferas , Usted es cubano y sabe que una cosa se habla en los centros laborales y otra en la casa donde nadie te pueda oir .Yo espero un dia no muy lejano nadie le quite el derech a todo cubano a salir y entrar de su pais y no solo a eso sino a contribuir en su bienestar donde los emigrados puedan votar y hacer de Cuba como dijo Marti la Patria de todos y no solo de lo que estan adentros
Sencillo, no hay que conceptualizar: Cuba necesita pluripartidismo, elecciones libres, transparencia y respeto al individuo. No hace falta comparar, ni con USA, ni con ningun otro pais.
para Sr Zayas:
Yo fui una de las que lucho desde adentro y me trataron esa gente que usted dice que escuchan criticas, de contrarevolucionaria y que no tenia el derecho a criticar porque la revolucion me lo pagaba todo. Y punto.
Ya usted podra imaginarse porque me fui, porque una vez de seguir el consejo de el comandante COMBATIR LO MAL HECHO, se acuerda?,
fue la uerte a mi derecho en Cuba.
[…] Posted: 24 Aug 2012 01:07 AM PDT Carta de un joven que se fue de Cuba, en respuesta a la carta escrita por el intelectual Rafael Hernández, director de la revista Temas (http://lajovencuba.wordpress.com/2012/06/13/carta-a-un-joven-que-se-va/). […]
Hay valores que fundamentan motivos, ejemplos que sustentan actitudes, resultados que justifican las razones que hacen que el comportamiento sea consecuente. Si algo de eso falla: Valores, Ejemplos, Resultados….se hace difícil…sobre todo para los de esta generación del Siglo XXI tener de donde agrrarse, su HOY es éste. Así que para que respondan tienen que tener Ejemplos de HOY, Valores de HOY y sobre todo RESULTADOS de HOY.
El efecto que se intenta conseguir con esta carta se pierde totalmente con un documento tan largo. Pienso que de los que inician la lectura, la mayoría lo deje al 5º o 6º párrafo como mucho, pues es un «teque» mas de los que estamos acostumbrados, aunque intente parecer imparcial y menos politizado. Eso sin contar que en el fondo el autor es otro de los que se quiere «pirar», pero no puede porque no tiene ni un abuelo español, ni un tío en USA y sólo le queda cuidar de sus «frijoles» y los de su familia.Lo que sí queda claro es que la juventud cubana de hoy NO TIENE FUTURO.
Rafael, yo no sé cuantos años tienes, yo tengo 53, los mismos años de la revolución, fue dirigente estudiantil desde los 8 años, militante de la UJC antes de cumplir los 14 años, dirigente de la UJC toda la vida y del PCC hasta que me fui de Cuba. Me fui por problemas familiares, no por problemas políticos ni económicos, Llegue a España diciendo en las cuatro esquinas que yo era un producto de la revolución que me deje las uñas en los surcos y que fui fundadora de las MTT, como mis padres fueron fundadores de las Milicias revolucionarias aún proviniendo de una clase media alta, decidieron quedarse en Cuba al triunfo de la revolución y me enseñaron a amarla tanto como ellos. Y que tengo hoy??? Una negativa indefinida de entrada a mi país, porque? porque decidí quedarme a vivir en el extranjero?, ahora de que bando soy?, al cabo de tanto tiempo ya ni lo sé, solo sé que aquella revolución por la que tanto me sacrifiqué desde muy joven, ahora me dice que soy un desertor, ¿PORQUE?,
Lo siento por ti, porque no te has dado cuenta que es el propio país con sus absurdas y obsoletas leyes quien esta obligando a los jóvenes a marcharse. El año pasado mi hijo que está aquí por contrato de trabajo, fue como cada año a los 11 meses, en sus vacaciones de su trabajo y lo retuvieron 40 días por una carta del servicio militar, que pasó? al regreso había perdido su plaza, cual fue la consecuencia?, ya no volvió, y ahora es otro cubano sin derechos en su país, ESO ES JUSTO? En fin, solo quería darte el punto de vista de alguien que si ha vivido todas las etapas de la revolución y pudiera decirte más, por ejemplo el triste final de mis padres, que lucharon en la clandestinidad y que fueron fundadores del partido comunista, pero esa ya es otra historia.
Pobre diablo! Despues de todo le tengo lastima.
Evidentemente tiene una mentalidad monocromatica lo cual sucede cuando estas expuesto a solo una parte de la verdad.
Marti dijo: «La ignorancia mata a los pueblos y es preciso matar la ignorancia». Fidel alfabetizo y hasta ahi llego. Darle a la gente libertad de expresion, de visitar otros paises, de escuchar todo tipo de noticias y exponerse a otras culturas es gran parte de la educacion. Pero como no les conviene mostrar otras realidades, pues «apagan» esa parte tan comun en la vida de millones fuera de Cuba.
La mentalidad del escritor es la de una persona que no tiene mundo lo cual, aunque escriba con tan perfecta gramatica, lo hace simplemente uno mas sin la educacion necesaria como para escribir algo imparcial y realista.
Nada….pobre diablo!
Carajo, que buena carta. Un abrazo.
Aquí hay dos Manuel. Este no soy yo. Y para evitar confusiones me retiro y le dejo al otro la mesa servida.
Un dicho para gusto se Han hechos Los colores no soporto a las personas derotistas si te quedas sin trabajo sales abuscar Otro y mientras el gobierno te mantiene con poco o con mucho lo que no hara el de Cuba jamas no seamos mentirosos que aqui Nadie se acuesta con la bariga vasia por Dios dale gracias todos Los Dias por estar aqui y no en tu pais y con tu mediocre profesion que no te ser viria ni para que tu comas
Rafael, no creo que esa carta la hallas escrito tu , mas bien es una de esas cosas elaboradas y bien pensadas para confundir y levantar el animo de una juvetud ya desesperadad y que solo le queda recurir a dejar su pais natal
Ahhhh… y no te olvides de enviar dolares…
Muy bien escrito, pero no veo la respuesta a porque los jóvenes se va de cuba. Tú como el resto de los dirigentes no hablas de un futuro. Es porque no se ve un futuro, la razón fundamental que los jóvenes no se quedan a luchar por algo. Tu discurso es como los otros, de historia y glorias pasadas pero no hablas como un sistema inmóvil por más de 40 años pudiera traer esperanzas de vida menos difíciles que las actuales.
“El funcionarismo autocrático abusará de la plebe cansada y trabajadora. Lamentable será y general, la servidumbre.” Jose Marti.
“De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se les llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es el que trabaja para otro que tiene dominio sobre él.” Jose Marti
Que cinismo.
Que es cinismo? Los pensamientos de Jose Marti, o la publicacion que hizo Rafael del versiculo biblico que corresponde al Apostol Pablo, cuando le escribe a su discipulo Timoteo?
Gracias.
Giraldilla si hablamos de Martí yo me quedo con su profunda convicción antiimperialista.
saludos
Cooññooo Tatu apretastes!!
Es decir que tu no compartes esas ideas de Marti que LaGiraldilla puso en su comentario?? Te quedas con lo que te da la gana de Marti o lo que te sirve para lo que te conviene….
Acabastes hermano, se te fue la mano.
Si no eres capaz de identificarte con frases como esa como te vas a quedar con la profunda conviccion anti-imperialista de Marti?
La escribio Marti, no Lagiraldilla ni la extrema derecha de Miami, ni el «recalcitrante» exilio historico.
Tu respuesta es poco menos que mezquina. Destilastes sin el menor miramiento, y talvez hasta inconcientemente, en una sola linea el mas puro y simple, el mas barato y sucio chovinismo «revolucionario» que se estimula y aprende en Cuba
Yo soy un joven orgulloso y digno de vivir en Cuba, creo que la carta está bien enfocada y tiene sentido de pertenencia de un cubano que lucho y lucha porque nuestros problemas que sabemos que existen sean resuelto, y no de muchos como ustedes que solo mencionan problemas y no dan soluciones a ellos, creo que este país a ganado mucho mas después del triunfo de la revolución que antes cuando, no sus padres, sino sus abuelos no tenían ni zapatos, , ni la remota posibilidad de de tenerlos en algún momento para ir a la escuela, y ni para ir a jugar con otros compañeros, entonces de que vamos hablar, que tenemos problemas en el sistema de educación y de salud, es verdad y se está trabajando en resolverlos pero prefiero vivir con esos problemas que ver caer el socialismo como se cayó el muro de Berlín y regresar hacer hombre explotados por un sistema capitalista que solo forman animales sedientos de sangre como citó el CHE, y no crea hombres preparados con conciencia social, ni con derechos a vivir libres. Por eso creo que seguiré siendo cubano y seguiré defendiendo esta sociedad socialista de personas que hoy creen que porque viven fuera de esta linda isla son mejores que yo.
que mejor respuesta para ti?
parece que tampoco leistes el inicio de este BloTen cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.
g
«
Yoan, me siento muy orgullosa, como tu, de ser cubana, y te aplaudo ese orgullo que llevas dentro; pero de lo que no conoces, no debes hablar. Estas repitiendo lo que has estado escuchando desde que te formaron en el vientre. Dejame contarte, en Cuba, antes lo mismo ahora, habia personas muy necesitadas, pero habian tambien personas que como hoy, no les gustaba trabajar y esos eran los mas desgraciados, mis abuelos eran campesinos arrendatarios, no ean colonos, ni terratenientes, rentaba tierras para poder sembrar y cosechar. Mis padres tubieron escuelas, mis tios y tias, es mas, mis abuelos que eran 16 y 7 hermanos, todos aprendieron a leer y a escribir, ninguna de mis tias abuelas, se prostituyo por un vestido o un par de zapatos. El medico lo podian pagar, es mas, habian hospitales publicos, para si no te lo han dicho, se hacian escuelas, estas tenian que darle a los alumnos el desayuno y la merienda, y que les daban! No podemos tapar el sol con un dedo, a causa de este proceder, aquello no puede prosperar, porque nunca el gobierno ha querido reconoer que se ha equivocado, siempre tienen la culpa los demas, de ahi que se han pasado la vida haciendo reestructuraciones y sanciones que al final no han resuelto nada, porque a quienes tienen que reestructurar o renovar y darle paso a la nueva generacion, con sus nuevas ideas, es al vegestorio que bajo de la Sierra Maestra, y que aun se creen que pueden aportar ideas, cuando en realidad lo que estamos viendo es al pais desmoronarse y muchos jovenes perdiendo sus vidas tratando de salir en busca de un mundo mejor, un mundo en el que puedan elegir que comer, que vestir, que oir, que ver en la TV. Otra cosa, aqui en el capitalismo, los hombres crecen con dignidad, con sensibilidad, con deseos de ayudar a los demas. Mis hijos han crecido fuera de Cuba, y te digo, ninguno tiene esa sed de sangre que tu mencionas, porque lo leiste o te lo dijeron. Por ultimo, no creo que nadie que haya salido de Cuba, se sienta mejor que tu, solamente por eso, ha sido tu gobierno quien le ha dado prioridades y tratos especiales al extranjero, cuando realmente quienes se merecen lo mejor son aquellos que quedan adentro, dejando su propia vida en los campos de cana, en las construcciones y en cada labor que «voluntariamente» les exigen trabajar. Te repito, de lo que no se conoce, no se habla. Un dia, vas a salir de Cuba y cuando veas la diferencia, vas a sentir verguenza de como hoy te expresas. Un abrazo
Estos comentarios mios, los hago con todo respeto, no es una imposicion para nadie, son solo mis ideas con el objetivo de reconciliar nuestra nacion.
Evidentemente Yoan, tiene limites en sus ideas porque no ha tenido la posibilidad de vivir en otro lugar fuera de Cuba. Yoan, dejame contarte que yo hasta los 19 anos pense como tu, pero abri los ojos, y descubri cuantas mentiras nos dijeron desde que eramos pioneros. Empezemos por la idea de que nos creemos que somos el ombligo del mundo, vemos fantasmas y enemigos en todas partes, culpamos a otros de nuestros problemas. La revolucion cumplio una mision importante en la historia de Cuba, sacar a Batista, un dictador como FIDEL CASTRO, pero con menos escrupulos, de derecha. A Fidel se le fue la mano, politico inexperto en aquellos anos, se apresuro, se arrimo a la URSS cuando se vio acorralado, y los rusos lo usaron, como tambien uso los EEUU a Cuba durante los primeros 50 anos de la republica. A la hora de la verdad no lo tuvieron en cuenta, y aqui estan los ejemplos:
1-CRISIS DE OCTUBRE, SE LAS ARREGLARON SIN EL.
2-RETIRADA DE LAS TROPAS RUSAS DE CUBA COMO EN EL 1989 O 1990, NI LE DIJERON NADA. QUITARON LA BASE DE ESPIONAJE LOURDES Y NO CONTARON CON EL UNA VEZ MAS.
Cuba era una base de presion para que los Rusos mantuvieran a los americanos en la raya.
Esto que acabo de escribir va a levantar ronchas en los admiradores de Fidel, pero es la realidad, Fidel no ha matado a ningun enemigo en la calle como Batista, no, lo destruye poco a poco, los destituye si son dirigentes, los humilla y aplasta con sus brigadas de trabajadores que hacen actos de repudios porque si no pierden el trabajo, si son disidentes, los fusila como Ochoa y La Guardia. Le dan infartos en las carceles como Abrahantes, se mueren en un remorcador cuando tratan de escapar de Cuba, en ves de disuadir a que regresen o simplemente dejarlos ir. Hay muchos ejemplos mas, vean la pelicula «La vida de otros»que trata sobre un agente de la seguridad de la RDA. La revolucion te da educacion pero te la cobra despues porque no puedes definir tu futuro cuando te graduas, te da la salud gratis para que trabajes como esclavo para ella ( a los medicos no los dejan ni moverse,
a los deportistas tampoco), De que vale que estudies si despues no puedes hacer lo que deseas, si con lo que ganas no da para vivir, si no puedes sonar, tener esperanzas. Y la salud, es que acaso vas a estar enfermo toda la vida? Los cubanos nos vamos porque por la falta de LIBERTADES POLITICAS Y POR LA FALTA DE OPORTUNIDADES ECONOMICAS, esa es mi opinion personal, no pretendo que esten de acuerdo al 100 por ciento conmigo, pero es mi opinion, desde que vivo en la DIASPORA he aprendido lo que es tener LIBERTAD, OPINION PROPIA, PODER DECIDIR MI FUTURO, APRENDER A RESPETAR LA OPINION DE LOS DEMAS, SER TRANSIGENTE, DARME CUENTA QUE LO DE LA ASAMBLEA NACIONAL, DONDE EL 100 % DE LOS DELEGADOS ESTAN DE ACUERDO CON LO QUE FIDEL DECIDE O CREE, ES UNA GRAN MENTIRAAAAAAAAAAAA.
Compatriotas, en Cuba nada funciona, en medio siglo no ha logrado dar bienestar al pueblo, hablo de bienestar «ESPIRITUAL Y MATERIAL» porque las 2 cosas hacen falta. Yo vivo fuera hace 6 anos, con mi trabajo diario he alcanzado muchos de mis suenos y vivo feliz. En Cuba no hubiera podido lograr «NADA».
Busquemos soluciones y no justificaciones, no le echemos la culpa a los demas, cada pais tiene sus problemas, no nos escudemos en que los demas tienen tal y mas cual problema, que estan peor que Cuba, que su gente se va tambien. No, tenemos que lograr reconocer el gran error que fue llevar en Cuba por el camino de socialismo, en vez de tener una democracia donde se avance en temas sociales pero tambien se avance en libertades, que exista la propiedad privada, que el estado pueda controlar o regule el uso los recursos naturales principales o quizas que regule las industrias estrategicas. Pero no expropiar a diestra y siniestra, buscar esa UNANIMIDA QUE ES «»»»»» MENTIRAAAAAA SENORES ES MENTIRAAAAAAA»» , ni en la casa de uno hay unanimidad, cada cual tiene su opinion, sus ideas, etc.
Bueno esa es mi opinion, y no pretendo unanimidad, al contrario debate, con respeto mutuo a las opiniones de los demas.
[…] 13 de junio de 2012 el blog La joven Cuba publica el texto “Carta a un joven que se va” del académico cubano Rafael Hernández donde aborda el tema de la emigración entre los […]
[…] 13 de junio de 2012 el blog La joven Cuba publica el texto “Carta a un joven que se va” del académico cubano Rafael Hernández donde aborda el tema de la emigración entre los […]
(2) COMENTARIOS:
Fuiste de una época en la que la mayor parte del pueblo vivimos una ilusión de progreso, de igualdades, de cambios positivos, de respeto a las leyes y a la constitución. Un pueblo ilusionado que primero acepto’ y aplaudió “ No he sido, no soy ni sere’ comunista” o’ “ Esta Revolucio’n es tan verde como las palmas” y al poco tiempo aplaudió el carácter socialista de color Rojo.
Estoy de acuerdo en que los jovenes que se fueron no van a tratar de cambiar el desorden preestablecido, pero tampoco los que se quedaron, los de antes y los de ahora han podido cambiarlo y no se sabe si ya en su etapa superior podrán ver los cambios que el país necesita y pide a gritos. Tu y todos podremos preguntarnos si el país que queremos será gobernado por politicos y personas de talento o por mediocres que seguirán botando por unanimidad las propuestas de los superiores. Los cubanos aceptaremos el relevo de dirección que se esta preparando?
(3) COMENTARIO.
Son muchos los motivos por los cuales las personas han abandonado nuestra hermosa isla. Muchos se han ido y muchos también los han forzados a irse, porque lamentablemente en nuestro país, la ley se subordina a la política y al criterio de los que gobiernan. Por mi parte no pretendo tampoco disuadirte ni hablarte como los personajes que mencionas, pero si te aconsejo y este consejo lo puedes tomar o dejar, si algún dia comienzas a caer mal y como decimos en buen cubano si algún dia te pisan los talones, no dudes en incorporarte al nutrido grupo de los que se fueron. Tampoco pretendas convencer a tus hijos, que me parece que deben tener la edad de las personas a las que les escribes, a que no sigan el ejemplo de los que se fueron o forzaron a irse, como es el mas reciente caso de la hija de Marino Murillo.
(3) COMENTARIO.
Estas engañado y pretendes confundir. Si te recordaras de todo el proceso de la UMAH del cual ahora los responsables dicen que no estaban al tanto de lo que ese proceso significo. Si te recordaras los ómnibus en La Rampa recogiendo homosexuales y a todos los que les luciera lumpen sugun los criterios que ellos manejaban, o el famoso quinquenio gris vivido en Cuba entre los años 1971-1976, o te recordaras que casi todos los creyentes en Cuba tenían a su Virgen o Santo escondidos y que para optar por un trabajo o estudios superiores tenias que ocultar la religión que profesabas. No te engañes, los altos dirigentes de Cuba se vieron obligados a aceptar a los homosexuales y creyentes, aunque ahora te lo disfracen de logros de la Revolucion.
Y si hablamos de la dignidad plena de los ciudadanos, esta será cuando en Cuba se puedan elegir libremente a sus gobernantes aen todos los niveles y los mismo puedan ser elegidos, con los mismos derechos, los que están que los que disienten de ellos. Cuando en Cuba puedan caminar por las calles con un cartel los que apoyan que los que disienten y si alguien es agredido, que las autoridades y los tribunales actúen en consecuencia. Entonces probablemente muchos de los que se fueron regresen.
(5) COMENTARIO.
Me parece que te das cuenta que la fortaleza de la “Revolucion Cubana” esta tan segura como los balcones de La Habana. No solo temen a la confrontación por la TV, por la Radio o por la prensa. Tambien le tienen un miedo a la Internet. En resumen le temen a la información que la gente pueda recibir que no sea por la via del departamento de orientación revolucionaria del partido. Es risible también que el argumento utilizado es que la información pueda ser utilizada por la mafia de Miami para confundir al pueblo. De esa forma la batalla ideologica que libra el pueblo cubano es “quien dice mas cosas favorables del sistema cubano?Ya que reconocen que si la libran con sus enemigos idelogicos pierden la batalla. Te invito a que busques la confrontación ideologica que establecieron Ricardo Alarcon Y Mas Canosa.
(6) COMENTARIO.
Sobre el Che Guevara se podría disertar mucho entre los que lo admiran y los que los odian. Sobre lo que significa para unos y para otros, sobre sus teorías y actuaciones etc. Pero con independencia de lo que significa para unos y otros el Che ha sido, es y por lo ,visto seguirá siendo una entrada en Divisa para Cuba que como tantas otras cosas no puedes adquirirla en moneda nacional.
(7) COMENTARIO.
Piensa por un momento si todos los talentos que se han ido de Cuba en las diferentes etapas no se hubieran ido. Piensa que el país no se hubiera dejado totalmente dirigidos por mediocres sin ideas independientes, que se reúnen 1 o’ 2 veces al año para aprobar la propuesta que viene de arriba. Piensa que este Miami que hicieron los cubanos se hubiera podido hacer en Cuba, Piensa que nuestros peloteros , boxeadores y demás deportistas hubieran tenido la oportunidad de representarnos en las ligas profesionales y que nuestros artistas e intelectuales también hubieran podido ser independientes y presentar sus obras en donde se los hubieran solicitados, Piensa que muchos de los talentosos cubanos empresarios que existen en el extranjero hubieran tenido la oportunidad de realizarse en Cuba, Piensa que si se libera el talento de los cubanos de la isla lo que podríamos lograr, Piensa que en Cuba hay 11 millones de cubanos y que muchos de ellos pudieran ser los presidentes y primeros ministros de Cuba, Piensa que en este mundo hay mucha gente de dinero que no le interesa invertir en otros países y si les interesa invertir en Cuba, entre ellos muchos cubanos que no le han hecho daño a nadie y tampoco son de los que llaman la mafia anticubana.(PIENSA, PIENSA, PIENSA)
(8) Y te contesto porque me interesa la política, me interesa Cuba y lo que sufre la gente todos los días. Y no somos pocos a los que Cuba nos interesa y los que tratamos de ayudar a nuestras familias, amigos y a todos. Sin embargo no es reciproco el tratamiento que el gobierno les da a los que se fueron. Al gobierno no les interesa los que se fueron por los motivos que sean. Para el gobierno todos somos traidores, apátridas, enemigos. Esa es la triste realidad.
Yo ahora quiero invitarte a que luches por tu pueblo, por los de alla y los de afuera. Que luches por la libertad, por los derechos humanos, que luches porque no nos sigan metiendo el miedo de que ahí viene el kuku. En nuestro país no va a mandar el kuku nunca mas. Y recuerda, si algún dia te cansas de luchar, de exigir, de decir, de no ser escuchado, de no ser valorado, de no ser tenido en cuenta, toma este mismo camino. Seras bien recibido. Desde aquí también ayudamos a los nuestros.
Por ultimo, me alegro mucho de que defiendas tus puntos de vistas con altura, aunque desde mi punto de vista en tu análisis no llegaste a detectar donde estaba el pollo del arroz con pollo.
Tambien te deseo buena suerte y que nos podamos encontrar un dia en la Cuba democrática que soño Marti cuando dijo:
YO QUIERO QUE LA PRIMERA LEY DE NUESTRA REPUBLICA SEA EL CULTO DE LOS CUBANOS A LA DIGNIDAD PLENA DEL HOMBRE.
Septiembre/2012
Te felicito por tus comentarios German, estoy 100% de acuerdo contigo. Eres bien objetivo.
[…] 13 de junio de 2012 el blog La joven Cuba publica el texto “Carta a un joven que se va” del académico cubano Rafael Hernández donde aborda el tema de la emigración entre los […]
[…] 13 de junio de 2012 el blog La joven Cuba publica el texto “Carta a un joven que se va” del académico cubano Rafael Hernández donde aborda el tema de la emigración entre los […]
[…] pasado 13 de junio de 2012, La Joven Cuba publicó un artículo (Carta a un joven que se va) de Rafael Hernández, director de la revista Temas. Unos días después se publicó la respuesta […]
[…] pasado 13 de junio de 2012, La Joven Cuba publicó un artículo (Carta a un joven que se va) de Rafael Hernández, director de la revista Temas. Unos días después se publicó la respuesta […]
[…] sentido, el pasado 13 de junio, el blog matancero La Joven Cuba publicaba un artículo titulado Carta a un joven que se va. Días después, el mismo blog divulgaba una réplica titulada Carta de una joven que no se va. […]
[…] sentido, el pasado 13 de junio, el blog matancero La Joven Cuba publicaba un artículo titulado Carta a un joven que se va. Días después, el mismo blog divulgaba una réplica titulada Carta de una joven que no se va. […]
[…] sentido, el pasado 13 de junio, el blog matancero La Joven Cuba publicaba un artículo titulado Carta a un joven que se va. Días después, el mismo blog divulgaba una réplica titulada Carta de una joven que no se va. […]
[…] Carta de un joven que se fue de Cuba, en respuesta a la carta escrita por el intelectual Rafael Hernández, director de la revista Temas (http://lajovencuba.wordpress.com/2012/06/13/carta-a-un-joven-que-se-va/) […]
Me ha tomado bastante tiempo el leer tantos comentarios, y menos mal que no he tenido que leerlos todos porque al parecer, al menos en mi computadora hay tremendo salto de los comentarios desde junio 15 a agosto 16, dos meses, cosa que parece raro.
Si los encontraron repetidos y decidieron ahorrarnos tiempo pues se agradece.
Mi opinion está recogida en la respuesta de aquellos que opinaron a favor de Ivan Lopez Monreal. No importa que pueda ser incluso un personaje inexistente, de igual manera es objetivo, habla la realidad.
Como dices al pie de la foto;
“Levántate cada día recordando esta nave donde seguimos remando, que solo se mueve si todos la empujamos”,
Claro que recordamos esa nave, pero tambien sabemos que en esos casos no es llamando más remeros que la nave se mueve, sino tirando al mar el lastre que le impide moverse.
La Revista Temas cumple un importante rol en la actualidad cubana y parcialmente en la internacional. Es una ventana semiabierta a la discusión y la exposición de ideas diferentes. Sus artículos, generalmente, son interesantes y diversos. Sus lectores muy limitados, debido entre otras cosas, a su precio, al sector que está diriga y a la distribución. Unido a ello, uno encuentra artículos como el presente, «Carta a un joven que se va» realizada con inteligencia y habilidad, pero tremendamente falsa, de la clásica doble moral, justificativa y cobarde. No merece la pena siquiera este comentario porque su autor no es tonto ni imbécil, sólo hipocríta y farsante. Todos sabemos lo que sucede en Cuba, no que no conocemos en cómo terminará: un baño de sangre, el capitalismo puro y duro, fascismo, chino, o el retorno a 1952, antes del golpe de Estado. Aparecerce con estas tonterías para tontos y sensibleros, está fuera de lugar. Yo me fuí y no era joven: me fuí porque mi esposa estaba gravemente enferma y compraba pizzas a los medicos y refrescos, donde no había agua ni jabon, no hablemos ya de guantes ni esterilidad. Regresaría si hubiera futuro, con mis 80 años, para morir en mi Patria y ser enterrado bajo una mata de mango que sembré. No estoy para burlas como está. R.
El estado de guerra economica e ideologica que libra EEUU contra Cuba desde la época de la guerra fría hasta nuestros dias es la unica constante sin la cual no se debe ni puede enjuiciar o valorar el empobreciendo económico relativo de Cuba y el fenómeno de la migración económica por parte de algunos jóvenes. No estamos ante un fenómeno social esotérico ni que responda a factores inherentes al sistema socio-económico de Cuba, sino a un estado de guerra sin tregua librada por medio siglo desde el exterior. No existe otra verdad que esta calculada y sistemática guerra contra la nación. Es lo que nos define como nación soberana y todavía libre.
Amigo, soy un joven cubano, para nada simpatizante con las leyes estadounidenses pero tampoco con las cubanas. Queria hacerle un comentario sobre la frase » Es lo que nos define como nación soberana y todavía libre.» El concepto de libre cual es? Libres de EEUU? Si de manera indirecta cuba depende de EEUU, por ejemplo, las remesas familiares. En Cuba no tenemos libertad, de absolutamente nada. No tenemos democracia, por ejemplo, yo no puedo elegir al presidente de mi pais; solo pueden hacerlo un selecto grupo de personas elegido por el mismo presidente. Qué elecciones democráticas hay? NINGUNA. Los jovenes nos sentimos decepcionados totalmente con el gobierno, razon por la cual nos marchamos para llevar una vida mejor, un poco riesgosa pero donde se aprecia realmente la capacidad que tenemos. En Cuba, bajo el gobierno de Fidel y Raul, la unica capacidad que uno puede desarrollar es el ser un sirviente mas, dejarse manipular por antojos y arbitrariedades de psiquicos que creen ven la realidad y no son mas que paranoias que han echado raices en sus cerebros. No quiero una Cuba así. Llevamos mas de medio siglo y nunca se ha logrado ninguno de los objetivos trazados durante el movimiento revolucionario, solo chispas que se apagan rapidamente. Ahora como siempre, mi comentario no lo publican por ir en contra de las «ideas». Sigamos así, que vamos muy bien. El pais es una cosa, los gobiernos son otras; transitorios, unos buenos, otros malos.