resalta una pléyade de mujeres de impresionante talla que le dieron prestigio a nuestras tablas desde antes del surgimiento del Premio nacional de Teatro.
«No se comprenderá a nuestro pueblo sin conocer al negro».
No creo que Fernando Ortiz (1881-1969), abogado, historiador, etnólogo, lingüista, sociólogo, y Lydia Cabrera (1899-1991),...
Por vez primera quienes hacían teatro podían dedicarse enteramente a esta labor en lugar de tenerla como una segunda opción tras ganarse la vida en otras ocupaciones, la mayoría de ellas absolutamente ajenas a la creación artística.