¡Qué vivan los novios!

por Néster Núñez
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Entonces el novio besó al novio y el público aplaudió. En realidad ya se habían casado antes, legalmente, y sus firmas figuraban en aquel documento notarial, así que cuando se besaron ya eran esposos. «Divinidad del amor, bendice estos anillos y haz que los que los llevan puestos reciban siempre la abundancia de tu gracia: amén, ashé, namasté, gasho y salom», había dicho Elaine Saralegui, pastora de la Iglesia Metropolitana en Cuba (ICM) que ofició la ceremonia.

Y ellos, los novios, Yoelkis e Israel, Israel y Yoelkis, encendieron cada uno sus velas, y luego las juntaron para dar vida a un fuego nuevo, una vela mayor. «Que sea esta luz que han encendido juntos la que ilumine sus días, que llene de calor el nuevo hogar que están conformando…».

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(Foto: Néster Núñez / LJC)

Tres días después los visité en su casa. Israel jugaba con Alfa en lo que se hacía el café. «Casarme, aparte de todo lo nervioso que estaba, fue algo muy lindo porque jamás y nunca pensé que siendo homosexual en este país me pudiera casar», dice. ¿Y el momento más lindo?, pregunto. Israel se toma su tiempo: baja la cafetera, sirve el café, mira a Yoelkis con una alegría casi infantil. «Para mí lo más lindo fue cuando mi abuela, que yo pensé que no iba a venir, me esperó con su vestido, ella que nunca ha usado un vestido jamás. Se paró y me abrazó muy fuerte y empezó a llorar».

Israel es de Santa Cruz del Sur, en Camagüey. A los seis meses de ser novio de Yoelkis le dijo a su familia que era homosexual. La verdad es que nunca lo dijo: lo dejó escrito en un papel. En el ómnibus, de regreso a Matanzas, recibió una llamada de su hermana: «Tata, ya todo el mundo lo sabe. Acuérdate que siempre vas a contar conmigo. Papá es el que está muy mal».

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(Foto: Néster Núñez / LJC)

Israel se deprimió y estuvo quince días sin hablar con su familia, hasta que recibió una llamada de su tío: «Oye, qué te pasa, por qué tu no llamas para acá. Espérate que te pongo a tu abuela». Y la abuela le dijo: «Al final tu siempre vas a ser mi hijo nieto. Yo estoy aquí, yo te voy a apoyar».

Lo interesante vino después, la primera vez que Israel y Yoelkis se aparecieron juntos en Camagüey. «Los amigos del padre —explica Yoelkis—, me preguntaban si podían hablar con Israel, si podían abrazarlo como siempre hacían». «Por la casa de mi padre pasaron personas que hacía años no veía. Imagínate, venían a ver al hijo de Israel que había salido del closet y que, además, había llegado con el novio», cuenta Israel y se ríen recordando el momento, la sensación de ser como objetos museables.

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(Foto: Néster Núñez / LJC)

«Llegó el pollo a la bodega, vamos a buscarlo todos juntos, es más o menos la idea. Pero después, como al mes, ya mi papá hablaba más por teléfono con Yoelkis que conmigo. Media hora, cuarenta y cinco minutos… y yo: -Vean acá, ¿él ni tan siquiera se despidió de mí? -Ah, sí. Me dijo que te diera un beso».

Los recién casados rememoran otros momentos emocionantes: la confusión de los anillos, que si van en la mano derecha o en la izquierda, la alegría y la proeza de haber reunido a veinticuatro camagüeyanos en Matanzas, la presencia del abuelo de Yoelkis, de más de noventa años, la visita a una amistad muy querida que no pudo venir a la fiesta y la tradicional caravana de autos recorriendo la ciudad, pitando, escandalizando.

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(Foto: Néster Núñez / LJC)

Les pregunto cómo se vivió eso, la reacción de la gente. «Normal, saludaban, gritaban felicidades… gente de cualquier edad, no solo los jóvenes. Hubo alguien que siempre bajó la cabeza cuando pasábamos. A saber qué es lo que piensan, pero esto es mi derecho y lo siento si tienen otra mentalidad», expone Yoelkis.

Desde Afroatenas y el Callejón de las Tradiciones, en la barriada matancera de Pueblo Nuevo, Yoelkis ha sido un intenso activista por los derechos de la ciudadanía LGBTIQ+. En su momento, estuvo en desacuerdo con que sacaran el artículo 68 del proyecto de Constitución, y luego, con que llevaran a plebiscito el nuevo Código de las Familias. Ahora mismo, aunque el matrimonio igualitario es un hecho, considera que quedan nuevas luchas por delante:

«Es muy difícil llegar a donde te casas y tener que tachar con un bolígrafo la A de novia, y poner una O, porque los papeles no están todavía ni arreglados. Otra cosa… Yo quise que Kiriam Gutiérrez fuera mi madrina de boda, con toda intención. Kiriam es una mujer trans y yo le expliqué a la notaria lo que sucedía, pero la notaria se rige por la ley así que, a la hora de firmar el acta de matrimonio, el nombre que estaba puesto era el del carnet de identidad de Kiriam, y eso va contra su identidad.

Fue difícil, y estuve incómodo, pero eso me sirvió para recordar que todavía hay derechos que no se han conquistado. Falta una ley integral contra la violencia de género, y falta una ley de identidad de género.

Hoy seguimos diciendo que en este país hay que pedir perdón por todos los crímenes cometidos contra la ciudadanía LGBTIQ+, que últimamente se están queriendo invisibilizar con discursos baratos y sin sentido. Hay que educar a las personas, porque si bien ya hoy los homosexuales tienen el derecho de casarse legalmente, hay lugares donde simplemente es muy difícil hacerlo por la mentalidad que predomina.

Entonces sí, hay todavía muchas luchas en el horizonte, aunque defender derechos agota, te estigmatiza, te segrega, te aleja, y hay otros sinónimos alrededor nada buenos para la salud física y mental de uno… es complejo. No vamos a ser ni héroes ni mártires, porque no es lo que buscamos».

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(Foto: Néster Núñez / LJC)

Israel ha estado mirando a su esposo con admiración, con amor. Compañero de Yoelkis durante los últimos tres años, conoce bien los sinsabores que trae consigo el activismo en Cuba.

«Fue estar de la mano de muchas personas que me han acompañado en las luchas. Me faltaron amistades que yo quiero mucho, que no están en Cuba, que tuvieron que salir de aquí. Pero había una mesa que estaba cargada de esa energía. Los celulares y los whatsApp estaban todos activados, y muchos de ellos también disfrutaron de la boda. Fue un momento en el que nos pusimos a pensar en los demás. En los que no habían llegado, en todas las personas que han muerto en el camino, en todos los que desearon esa felicidad en su vida y no la pudieron tener aquí, en su país».

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(Foto: Néster Núñez / LJC)

Para cambiar el ánimo le pregunto por la noche posterior a la boda. «¿Luna de miel? Si no hay ni abejas, ni hay miel en la Tierra, ¿qué va a haber una luna con miel? Como está la situación, es casi imposible. Así que no podemos vivir todo el sueño hetero burgués, hay que vivirlo por pedacitos. La luna de miel es seguir juntos. Seguir en lo mismo, en lo cotidiano: lavar, cocinar, recoger los regueros que dejó la boda… Hoy es domingo y la gente todavía sigue llamando y felicitando».

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(Foto: Néster Núñez / LJC)

13 comentarios

Esteban 17 diciembre 2022 - 12:29 PM

Ellos dos se ven felices y eso es lo más importante.

maría teresa* 17 diciembre 2022 - 1:16 PM

Intuía que el Código de Familia se reduciría a eso: matrimonios entre parejas del mismo sexo. Plena felicidad para protagonistas y familiares y problemas jurídicos resueltos. Bien.
¿y lo demás?
¿Cuantos ancianos sin amparo antes del código gracias a éste ya no lo están, 10, 20, ninguno?
¿Cuantas madres solteras con hijos pequeños gracias al código ya tienen techo y trabajo asegurado para mantenerlos, 10, 20, ninguna?
Gracias al código ¿a cuantos niños garantizaron la manutención que perdieron cuando sus padres decidieron viajar a Nicaragua, 1 000, 20 000, ninguno?
¿Cuántas familias cubanas antes desprotegidas e inseguras ahora gracias al código viven felices y en armonía independientemente que habiten tres generaciones bajo el mismo techo.?
En realidad después del código, mujeres parieron y abandonaros a sus bebes en basureros que después los encontraron muertos, otras los han abandonados con vida, madres asesinadas por sus parejas o ex dejando huérfanos, la estampida migratoria aumenta y los jóvenes dejan atrás a bebes, niños, adolescentes y ancianos.
De eso no se habla. Lo feo se oculta y lo apestoso se cubre. Que lejanos los días de ¿voy bien Camilo?, vas bien Fidel. Ahora muchas leyes, decretos y medidas que nada mejoran la existencia del cubano simple.

Sanson 18 diciembre 2022 - 8:35 AM

Falto una pregunta en su comentario.
Por que el ninno cuyo padre o cuya madre o los dos incusive, decidio terminar con un contrato de trabajo en el exterior debe ser castigado con la separacion por annos de sus progenitores a los que no se permite ir a visitarlos siquiera?.
Eso no lo contempla el Codigo de las familias?.

José A. Huelva G. 17 diciembre 2022 - 2:37 PM

¿Código de familia? Otra “ley” absurda que en nada favorece a la mayoría que no esta precisamente “bien”. Personalmente puedo estar de acuerdo con la lucha de minorías como negros, mujeres y hasta puedo luchar a brazo partido con ellos. Con los LGBTIQxxxx, nunca podré estar de acuerdo. (Ya me pueden empezar a ofender). Fui criado en la fe Católica en tiempos donde estos eran abiertamente declarados parias por el Gobierno que los veía como una mala influencia para la Sociedad. Por eso los silenciaron y hasta hubo una guerra no muy secreta en contra de la Iglesia. La iglesia siempre apoyó a las personas LGBTIQx asistiendo a ellos por ayuda de toda índole, pero nunca alabó su proceder y mas bien trató de apartar a los feligreses de estos. Tener sexo con personas del mismo sexo es un PECADO y si bien todos somos pecadores, recuerden que hay pecados y “pecados”. Hoy en día ya hasta acepto que se casen, pero de ahí a hacer propaganda mediática de algo que sabemos que está mal, va un trecho. No tengo forma de demostrar lo que voy a escribir acá, pero: ¿Porqué será que la isla mientras mas se aparta del camino de Dios, mas sufre y peor le va? Es solo una reflexión para que piensen un poco. Tampoco se desgasten en ofensas. Paz y Bendiciones para todos.

Manuel Figueredo 17 diciembre 2022 - 3:14 PM

Han abofeteado al Sumo Creador.
¡ Perdonalos Padre Celestial porque no saben lo que hacen.

Daniel Torres 17 diciembre 2022 - 4:12 PM

Es una lástima que ciertos comentaristas aquí sean tan intolerantes ¿Por qué deberíamos asumir como enemigos a personas que sólo tienen gustos diferentes a los nuestros? El respeto al derecho ajeno es la paz, como dijo Benito Juárez. Ellos tienen tanto derecho como las demás personas de casarse y hacer una vida en común. Que nos guste personalmente o no, es otra historia; pero los derechos, señores, son para todos. ¿Qué ejemplo, qué lección podemos dar siendo intransigentes y aferrados a visiones del mundo obsoletas? Lamento que sean tan retrógrados.

maría teresa* 17 diciembre 2022 - 6:07 PM

No creo que nadie que se oponga los vea como enemigos. Las personas son coherentes consigo y su filosofía de la vida, los homosexuales son coherentes en su homosexualidad y los religiosos son coherentes con sus creencias.
En países atrasados como el nuestro cada cual se cree poseedor de la verdad y los otros son los que están confundidos. Acusan de intolerantes cuando también son intolerantes.
Lo justo es que los adultos decidan la educación que sobre el tema reciban sus hijos, pero no se puede porque no hay tolerancia por parte del gobierno, lo tomas o lo tomas y ya.Por lo tanto emigrar a países más tolerantes o por lo menos con más opciones individuales.
Experiencias de comportamiento social que no me tocó vivir y les toca ahora a los padres jóvenes resolver con inteligencia para compatibilizar la educación de sus hijos en correspondencia a su visión de familia.
Me asalta la gran duda ¿quienes instruirán a los estudiantes? ¿los mismos maestros que en primaria enseñan aritmética y lenguaje?.
Este es un ejemplo de la ortografía de jóvenes que estudian en secundaria, tecnológico y pre, los leo en las redes y me erizo:
Alluda — jente — fasil — gusgar — asta —Desir — GRASIAS — CEGUNDA — SERCA — lelles — ACESINOS — semento — ambre —cosina —enpesado —cormo — avia —yamar —vicicleta — honbre —hartores — eyos — bacas —haci mismo —mui —horguyo —vamos haber —yebarce — yebatelo — ISO algo orrible — ciempré– aguinarda de mil bonbiyos

Observador 2022 17 diciembre 2022 - 4:48 PM

No es ser retrógrado, es ser coherente y ético. Se agradece que haya mecanismos jurídicos para que esas personas no sufran marginaciones y discriminaciones, puedan tener garantías juridicas para poder vivir en pareja, hacer declaratorias de herederos, plenos derechos laborales, etc, pero no sobrepasar límites. No es normal, o para decirlo mejor, no es representativa ni adecuada una conducta antinatura, que impide, altera o tergiversa la reproducción normal de la especie, que afecta la educación de las generaciones, etc. Me conozco de memoria los argumentos esgrimidos por los promotores de la ideología de género, de la diversidad sexual, de la mayoría de homosexuales que fueron criados en hogares heteros, de que no es una enfermedad, etc. Hoy el mundo no es perfecto, pero, a partir de la aprobación de todas estas políticas, dentro de algunas décadas será aun peor. Las tasas de suicidios de ex-“atrapados” en cuerpos distintos a los de su orientación sexual, de personas de la comunidad LGTBI, son mayores en la actualidad que cuando eran marginados; las leyes supuestamente en defensa de mujeres victimas de delitos sexuales han provocado mas daños e incluso la liberación de violadores, acosadores, etc (ver caso de Espana y otros paises).
Coincido con varios conceptos esgrimidos por J.A. Huelva; quizás no sea el de muchos foristas, pero creo que tampoco es de retrógrados o minoritarios. Aunque ahora sea la moda en la inmensa mayoría de los medios, en las novelas, en las series, en los artículos de opinión, en las tertulias culturales, promover y elogiar la conducta y el comportamiento gay.

Armando Perez 19 diciembre 2022 - 9:18 AM

OBSERVADOR: Usted dice: “…..Las tasas de suicidios de ex-“atrapados” en cuerpos distintos a los de su orientación sexual, de personas de la comunidad LGTBI, son mayores en la actualidad que cuando eran marginados;” ¿Puede citar la fuente de sus estadísticas?

Godofredo 18 diciembre 2022 - 7:07 AM

Maria Teresa, usted esta llegando al mismo nivel que Ramon “Rosca Izquierda” pero del otro bando desde luego.

maría teresa* 18 diciembre 2022 - 10:31 AM

¿Godofredo por qué dice eso? si a nadie he ofendido.
Solamente he expresado que no aceptar el matrimonio igualitario debería ser un derecho como también lo es el derecho a aceptarlo, además dije que hay coherencia en los que lo aceptan y en los que no, que nadie tiene la verdad en la mano.
Matrimoniarse o no es decisión de adultos, lo triste es la instrucción que recibirán los niños sobre el tema en las escuelas, intuyo que será un caos para las cabecitas infantiles, con resultados parecido ortografía aprendida que puse de ejemplo. ¿ eso es el parecido que usted nota?
Lo que resalta del código y levanta roncha es el capítulo sobre la unión matrimonial, lo demás se ignora, es que duele tantas páginas con palabrerías bonitas para solo quedar en permisión de bodas.
Dígame usted si hay coherencia en lo que llaman obligación parental: ¿a quién van a obligar y una vez obligado con que va a responder? si el dinero de jubilaciones y salarios no alcanza, la ANPP aprueba los salarios y aprueba el código, ¿hay coherencia?.
El estado incumplió la promesa de entrega de viviendas a madres de tres niños y ahora con tres criaturas acuestas quedaron hacinadas conviviendo hasta tres generaciones para martirio e infelicidad de toda la familia.
Godofredo soy coherente, lo que he visto y vivido en mis 73 años me hace ser lo que hoy soy, respetuosa, cautelosa y creo que buena persona.

Rosana Leeds 19 diciembre 2022 - 2:07 AM

Bueno, más allá de sus historias, lo más importante es que sean felices y por supuesto, que sigan siendo buenos ciudadanos.

Armando Perez 19 diciembre 2022 - 9:23 AM

Está muy bien que puedan legalizar su relación y disfrutar de los mismos derechos que los demás. Es bueno que los niños hoy vean que es es legal y no es una vergüenza amar a alguien de su mismo sexo si lo sienten así. Crecerán más libres, con menos complejos y mejor autoestima. Ahora bien, eso es sólo una parte de la inmensidad de problemas que tiene la familia y la sociedad cubana. Aun queda mucho por hacer y no parece que el gobierno actual este en condiciones ni tenga la voluntad de tratar de resolver todo lo demás.

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