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La noticia es que Cuba aplicará por primera vez la vacuna para prevenir el virus del papiloma humano (VPH), principal responsable del cáncer cervical en mujeres.
En Cuba 68.524 niñas de 9 años recibirán la dosis de 0.5 mililitros por vía intramuscular, y dos dosis para aquellas que reporten problemas del sistema inmunológico, según informó la jefa del Programa Nacional de Inmunización, la doctora Lena López, citada por Cubadebate.
El propósito de esta campaña de inmunización que ya se realiza en varios países es eliminar el cáncer cervicouterino relacionado con el VPH, y la meta es que se reduzca a 4 casos en 100 mil mujeres por año.
La información publicada no especifica qué tipo de vacunas se aplicarán, cuáles son sus productoras, ni contra cuántas cepas protege. Tampoco se dice si luego se pretende extender la vacunación hacia otros grupos poblacionales.
Sí se aclara que la inmunización llega de la mano de la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización del Ministerio de Salud Pública y de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
En el año 2023, el gobierno cubano afirmó que una vacuna para prevenir el VPH estaría lista en 2023, pero evidentemente eso no ha sucedido y se acudió a la colaboración internacional para ofrecer esta cobertura de prevención que ya existe en buena parte de los países de América Latina.
El VPH es un grupo de 200 virus que se transmiten mediante relaciones sexuales. Se estima que casi todas las personas con vida sexual activa podrían estar infectados del virus, pero no tienen por qué presentar síntomas, pues solo algunas cepas son peligrosas y/o visibles.
Aunque puede tardar años en aparecer, el VPH es responsable de varios tipos de cáncer como el de cuello uterino, vulva, vagina, pene, ano u orogaríngeo. Las vacunas por lo general no previenen la infección, pero sí reducen considerablemente las posibilidades de que se presenten síntomas graves y lesiones que pongan en peligro la salud de la persona.
Proveer de vacunas para casi 69 mil personas supone un gran esfuerzo para el sistema de salud, severamente golpeado por la crisis económica y la falta de personal.
El cáncer en Cuba mata a una cada cinco personas. Y una cifra aún más preocupante es el hecho de que de las personas que mueren entre 30 y 69 años de edad, una de cada tres es por cáncer.
Esta noticia significa que el enfoque para prevenir las infecciones de transmisión sexual se expande, pasando de un modelo centrado en cambiar las conductas sexuales de las personas, a otro que ofrece alternativas farmacológicas para reducir la incidencia de las ITS y/o sus posibles daños a la salud.
Esta estrategia ya ha sido promovida y financiada por organismos multilaterales como la Organización Mundial para la Salud y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Tiene un antecedente importante en el acceso gratuito a la PREP, un tratamiento farmacológico para prevenir el VIH, y que en el caso cubano, se ofrecen de manera gratuita en 36 policlínicos y 7 espacios comunitarios de todas las provincias cubanas y el municipio especial Isla de la Juventud.
Sin embargo, sobre la vacuna contra el VPH, cabe la pregunta de por qué se vacunará solo a niñas, y no se incluye a los niños. En una rápida consulta en internet se observa que la práctica internacional es para ambos sexos, y se extiende la edad desde los 9 años hasta los 14. Igualmente, otros países incluyen dentro de los grupos priorizados a personas inmunodeprimidas, personas con VIH, mujeres trans, hombres que tienen sexo con hombres, y trabajadores y trabajadoras sexuales. La limitación de la vacuna para solamente niñas, deja la cobertura a medias, ya que los hombres pueden tener el virus y transmitirlo.
Esta vacuna llega además en un momento clave para el depauperado sistema de salud que tiene dificultades para asegurar la ejecución de pruebas citológicas, la primera manera de diagnosticar de manera temprano el cáncer cérvicouterino, aunque hay personas que tienen resultados negativos en su prueba y aun así pueden tener VPH.
Nuestra opinión es que esta es una buena noticia para la población cubana, y asegura la disminución parcial de un conjunto de enfermedades que una vez desarrolladas tienen implicaciones más costosas para los pacientes y para el propio sistema de salud.
Será necesario generar consciencia sobre la importancia de esta vacuna para asegurar que las familias permitan y promuevan que las niñas elegibles obtengan esta inmunización. Para ello es clave que toda la información necesaria esté disponible en aras de no dar lugar a vacíos que puedan ser aprovechados para la desinformación.
También da medida de cómo, incluso en la crisis económica más severa que ha vivido este país en los últimos 60 años, proteger a las futuras mujeres de cáncer sigue siendo una prioridad para los organismos de salud, con una acción concreta que contribuye a disminuir los riesgos que sufrirán en el futuro.

