El reparto, con su cruda sinceridad y su conexión con las vivencias cotidianas, sigue siendo la expresión de ese instinto de la lucha por la dignidad y la identidad
El reparto es un fenómeno digno de estudio. En sus códigos se trenza una trama compleja que narra la historia alternativa, desde que el primer negro esclavizado puso un pie en esta Isla...
El reguetón o el reparto pueden tener la justificación perfecta para ciertas y determinadas actitudes, pero nunca se le podrá entender su instinto desaforado por encontrar su manera de ser en un discurso torcido.
Bajo a botar la basura. Michel me pregunta por Ayra, mi perra blanca, con quien jugaba a tirar y traer el palito. Le digo que estaba vieja, que se enfermó y murió. El niño abraza a su perro flaco. La vecina del segundo, la que cuida niños, no puede creerlo. Me dice que suba a tomar café acabadito de colar. Yo que no, que gracias, pero ella insiste. Así somos la gente del reparto.