Foto Tomada de Cubadebate

Por: Roberto Peralo

Fotos Roberto Peralo

Eran las 11:30 a.m. se asoma en la puerta una cienagera, es el gentilicio que se utiliza para identificar a los pobladores de la Ciénaga de Zapata, el municipio más extenso de Cuba en cuanto a territorio y el menos poblado por lo adverso de su geografía. La señora de muy baja estatura con un andar lento, apoya su brazo de una vecina que la acompaña. Le pide permiso a la Doctora para entrar a la consulta, consultorio número 2 del Consejo Popular de Playa Larga, un pueblito costero. Se sienta al costado de un pequeño buró donde la Doctora hacía sus anotaciones.

– ¿Qué le pasa mi abuelita? Le pregunta la Doctora.

– Ay mi hija me siento muy mal, a penas puedo caminar, tengo mucho mareo, estoy muy decaída.

La angustia y preocupación de la anciana se refleja claramente en sus ojos. La Doctora le realiza un grupo de preguntas indagando sobre su estilo de vida, después le hace un reconocimiento completo. Se aparece la enfermera con la Historia Clínica de la paciente y en aquella dinámica de trabajo sucede algo mágico, mi hermana logra, discúlpenme es que no me acostumbro a la idea, la Doctora logra sacarle una sonrisa de los labios a aquella mujer.

Tomada de juventudrebelde

Por José Julián

La pérdida de valores en la juventud cubana es un tema recurrente en el discurso esgrimido, con toda energía y desespero, por los exiliados políticos miamenses. Es un tema manoseado y grotesco: al desaparecer la dirección histórica de la Revolución Cubana, comenzará la debacle de ésta. Debido a que los jóvenes de hoy, en la Cuba Socialista, no se hayan identificados con el proyecto, que sus valores no son los que promulga la prensa “oficialista”, que los símbolos que esgrimen los “comunistas” no tienen connotación para ellos.
Es cierto que la juventud cubana de hoy no recurre, en su totalidad, a los postulados de los fundadores de la Revolución; pero de ahí a afirmar que está destinada a destruir, a detener la marcha del socialismo en nuestro país cabe un enorme océano. Hay muchos puntos en común, hay acciones que realizar. Este es un sistema en construcción, sujeto a cambios y perfectible. Nunca será para atrás, que los jóvenes transformarán la Cuba actual. El mundo cambia. Las relaciones sociales y culturales se estrechan a medida de que la información circula como mercancía incontenible, y Cuba no es ajena a este proceso. La juventud de hoy, luce más alegre y despreocupada; parece un poco apolítica pero nada más alejado de la realidad.