Por Yasel Toledo Garnache. Estudiante de la Universidad de Holguín. Oscar Lucero Moya.

Sentí orgullo con mezcla de asombro cuando en el sitio digital del New York Times, periódico más importante de Estados Unidos, leí un trabajo del periodista Randal C. Archibold, publicado este 8 de noviembre, que resalta los esfuerzos y logros de los clínicos cubanos en Haití.

Publicaciones norteñas habían tenido el cinismo de asegurar que nuestra nación era una de las pocas del Caribe que no brindaba ayuda a las víctimas del terremoto. Sin embargo, el altruismo y la heroicidad no pueden ser ocultados y vencen la censura mediática.

Archibold reconoce la profesionalidad de nuestros especialistas cuando confiesa: “No hay duda de que la misión cubana ha sido vital. Fue uno de los contingentes más grandes de ayuda internacional en responder después del terremoto en enero de 2010”. También declara que  “mientras

Tomado de http://lapolillacubana.blogcip.cu

Por Eduardo

Estimado Eloy:

Ayer en la tarde, sostuve con usted un debate prolongado. Estaba muy agotado porque hemos estado sometidos a un trabajo intenso en esta semana, y como no dispongo de todo el tiempo del mundo, decidí retomar una idea que aplicaba muy a menudo en los inicios de la creación de la Joven Cuba. Esta consistía en que de algún comentario dirigido a mi persona, extraía algunas ideas que deseaba comentar, para de esta manera exponer mis puntos de vista. De cualquier manera su intervención es bastante extensa, por lo que no puedo, aunque quisiera, y le juro que yo así lo desearía, responder solo las que me parecen más dignas de respuesta. Hago solo, como siempre alusiones a mi persona, cuando no me quede más remedio que refutar algunas acusaciones que si bien son infundadas, lo son en virtud de los prejuicios establecidos por la maquinaria mediática al servicio del imperialismo, y uno de cuyos objetivos es la destrucción de la Revolución Cubana a lo largo de todos estos años.

1.bp.blogspot.com

Por Tatu

Producto a la desinformación de los grandes medios de comunicación, la realidad cubana es un misterio para la mayoría de las personas que sólo conocen lo que sucede en la isla por esas noticias cargadas de odio y tergiversación. Muchos de los que participan en los blog y están en contra de la Revolución, para justificar sus argumentos, narran vivencias suyas que se remontan a los años ochenta o a los más duros del periodo especial.

Buscando en la web me encuentro que nuestro amigo Raudelis, uno de los que nos visita con frecuencia en La Joven Cuba, visitó Cuba después de veinte años de ausencia, y narró sus experiencias en varios post.

No voy a reproducir los post completos sino las partes más interesantes, las que demuestran que Raudelis se la pasa haciendo análisis sobre Cuba pero en realidad no tiene la menor idea de lo que sucede en ella.

Las letras negritas son sus palabras textuales.

Quedaron atrás los días en que se hacen los malabares para armar la maleta, evitando el sobrepeso, los productos “conflictivos y punibles”, así como formando la larga lista de regalitos para llevar, muchos de los cuales darían risa, sino bochorno, tener que llevarlos en un viaje internacional: jabones, desodorantes, pasta dental, papel sanitario, agujas, hilo, pacotillas para cada uno, etc. En fin, cosas que hasta en Haití se consiguen y que debemos llevar pues sabemos que allá, sencillamente, ¡NO HAY!

banderas-e-himnos.com

Por: Manuel García Díaz

COLABORACIÓN CON LA JOVEN CUBA

Han pasado algo más de seis meses desde el momento en que ocurrió el terrible terremoto que asoló al hermano Haití, país que antes de ese momento tenía el 70 % de la población por debajo del índice de pobreza, donde menos del 5 % de sus habitantes podía acceder al agua potable, lugar donde no había una sala de terapia intensiva en hospitales públicos y otras desagracias que constituían “un terremoto”  al que la CNN y otros grandes medios no le daban mucha importancia.

 Los cubanos sabíamos de eso porque cuando ocurrió el fatídico suceso que conmovió a todo el mundo, se encontraban ayudando al pueblo haitiano más de trescientos trabajadores de la salud de nuestro país y decenas de otros técnicos apoyando en tareas de la educación, la agricultura y otras esferas de la vida.