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Eufemismos o llamar a las cosas por su nombre

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eufemismos
Ilustración: LJC

Los seres humanos practicamos de manera frecuente el comportamiento prosocial, entendido este como aquellos comportamientos que, sin la búsqueda de recompensas evidentes, favorecen a otras personas o grupos y los impulsan a determinadas metas. El objetivo es generar una respuesta amable en las relaciones interpersonales, mejorando la disposición a actuar, el estado de ánimo y la conexión entre las personas.

Un modo de manifestarse es mediante la comunicación, que se puede expresar a través de instrucciones, explicaciones, descripciones, ideas compartidas, narrar experiencias propias o ajenas y hasta chistes, que contribuyan a mejorar las interacciones y promover acción. También se expresa mediante el consuelo verbal o extraverbal y la confirmación o valoración positiva de otros o de una situación.

Muchas veces aplicamos este estilo de interacción verbal de manera consciente o inconsciente, sobre todo en momentos de mucha tensión. En estas interacciones se expresan nuestros niveles de empatía, expresión de las emociones y habilidades para la comunicación.

Una de las herramientas léxico gramaticales más fascinantes para expresar esa comunicación prosocial es el eufemismo. Los eufemismos son términos o construcciones lingüísticas que utilizamos en lugar de otros, para evitar el uso de términos duros, crudos, ofensivos o demasiado directos.

Se trata de una forma de matizar el lenguaje con distintos fines y propósitos. Algunas veces se utilizan como una forma de respeto, de «suavizar» lo dicho, o bien —y aquí se empieza a alejar de su carácter prosocial— para evitar que un tercero entienda el mensaje, ocultándolo bajo términos diferentes, incluso con fines humorísticos, lúdicos.

Su uso es muy frecuente en el lenguaje llamado «políticamente correcto», como una estrategia de referirse a las personas o las situaciones del modo menos ofensivo, alarmante o comprometedor posible. Sin embargo, originalmente, los eufemismos eran palabras usadas para referirse a algo sagrado, religioso, que no debía ser pronunciado.

La palabra proviene del griego, de las voces eu, «bueno», y phemi, «hablar», ya que en la religión de la Grecia Antigua existían deidades cuyo nombre era mejor no mencionar, sobre todo aquellas vinculadas al mundo de los muertos: Hades y Perséfone, o la diosa de la venganza, Ramnusia (Némesis, para los romanos). Así, se utilizaban eufemismos («palabras buenas») para referirse a ellos sin invocar la mala suerte o los desastres.

De ese modo es común que en el habla cotidiana se utilicen eufemismos para referirse a situaciones comprometidas, a la muerte, al sexo o a todo aquello a lo que preferimos aludir de manera indirecta, tangencial, a veces incluso metafórica. José Javier Olivas, investigador de la UNED y la London School of Economics and Political Science, los define como «palabra o expresión que se usa para suavizar o hacer más aceptable una información, que reflejada de una manera más directa o franca pudiera causar rechazo en la audiencia».

Sobre el uso cotidiano de eufemismos, José Javier Olivas apunta que no solo «no suele ser problemático» sino todo lo contrario: «Nos sirven también para de alguna forma escudar a otros de emociones y sentimientos que pudiesen generar estrés». Entre estos podemos señalar un ejemplo muy utilizado: «pasó a mejor vida», para referirnos a la muerte de alguien.

La intención del hablante puede abarcar desde los rodeos en el discurso, hasta evitar la palabra concreta que expresa un hecho y tratar de sortear sus consecuencias.

Eufemismos en Cuba

El habla cotidiana en Cuba está muy marcada por el uso de este recurso. Algunos forman parte de la comunicación frecuente y hasta se han convertido en parte de la norma lingüística identitaria. Otros han sido incorporados de normas foráneas, como «poner a dormir» cuando se refiere a someter un animal a eutanasia, más común en otros lugares donde esta es una práctica sanitaria habitual. Las socorridas expresiones «larga y penosa enfermedad» y «repentina enfermedad» que se utilizan en los obituarios televisivos y periodísticos de nuestro país también son un ejemplo de eufemismo, el cual, dicho sea de paso, ya no cumple con su función de camuflar la realidad bajo un término benévolo: las personas asocian la primera al cáncer y la segunda al infarto.

Muchos eufemismos aluden de forma tangencial a actividades para la supervivencia, dudosamente legales o cuestionables, como «resolver», «luchar» e «inventar». Son de uso muy común y de ellos parten derivaciones como «me resolvieron», «estoy luchándola» y demás expresiones que reflejan como se evita el análisis moral de la acción en sí, evadiendo desde lo lingüístico las consecuencias de ese análisis. También le otorgan heroicidad a acciones socialmente disruptivas, como una especie de exculpación épica.

Otros sugieren actividades específicas, reconocibles para quienes las practican de manera habitual o están en el entorno cercano. Uno muy llamativo y gráfico, «pulirla», alude, según el contexto, a la actividad sexual remunerada o a un trabajo físico agotador.

Pero el eufemismo no solo es un recurso que se mueve en el entorno popular. Cuando pasa a la comunicación del discurso político adquiere un vuelo creativo especial y, admitámoslo, contribuye a desviar la atención sobre problemas reales y sus causas. En el proceso de «interpretar» lo que se quiso decir y su impacto en la vida, se pierden segundos invaluables y se disipa el acto racional, movilizador, de demanda coherente por transformaciones y señalamiento de causas y responsables. Llamar a las cosas por su nombre es un principio de oro en el diálogo, el consentimiento y la rendición de cuentas.

En la comunicación política los eufemismos y las denominaciones alternativas para enmascarar, mitigar u ocultar ciertas realidades generan, a la larga, una respuesta no deseada para quienes los usan. Por deficitaria que se haya vuelto la educación en Cuba, el cubano medio tiene nociones muy definidas que le permiten detectar cuando no se le está hablando claro, y la respuesta a los eufemismos en el lenguaje político y económico es la indignación, el hastío y la burla. Esto atenta contra la credibilidad, el capital político disminuye y la reacción popular es de rechazo a todo el discurso, por su ambigüedad y falta de transparencia.

Lanzadas al ruedo público y replicadas por los medios, en las reuniones y en las respuestas a las demandas de la población, las siguientes expresiones son barreras (in)comunicativas importantes, que intentan enmascarar discursivamente una problemática sociopolítica:

«Transporte alternativo» para referirse a vehículos de tracción animal o camiones adaptados para el transporte urbano a falta de medios de transporte que cumplan con los requisitos indispensables de seguridad; «coyuntura» o «período especial» para evitar hablar de crisis. Asimismo «desafío» o «tarea de choque» para indicar habitualmente medidas impopulares o con un alto componente de riesgo.

Son muy frecuentes también el uso de sustituto para hablar de pobreza; el más común es «resistencia creativa», que se refiere a un empobrecimiento más general del país, enmascarado bajo una consigna triunfalista. El otro más común es «personas en situación de vulnerabilidad», que está más asociado a la pobreza relativa de determinados grupos en la estructura social, en relación a otras franjas privilegiadas. Si bien el término de «vulnerabilidad» sí está acuñado en las ciencias sociales, su uso eufemístico consiste en no definir o desglosar las variables que vuelven a esa persona «vulnerable».

No obstante esta estrategia lingüística no se aleja mucho de la utilizada en otros países y por modelos políticos diferentes del nuestro, vista en el uso de expresiones como «sanear la economía» para hablar de paquetazos neoliberales, «flexibilización laboral» o «liberación del mercado de trabajo» para anunciar despidos masivos, entre otras joyas del no decir para confundir, suavizar y, a la larga, no tranformar ni rendir cuentas por decisiones que impactan seriamente la vida de las personas.

En circunstancias «normales», la precisión en el uso del lenguaje para la comunicación política o económica es tranquilizadora e informativa. Orienta en la toma de decisiones y ofrece a las personas un punto de partida fiable para adoptar líneas de conducta o de pensamiento provechosas, para formarse criterios objetivos sobre la situación expuesta. En momentos de crisis, esta necesidad de precisión se hace imperiosa por la urgencia y gravedad de las situaciones que se presentan y la necesidad de que los colectivos participen informadamente en las solución de dichas situaciones.

La demanda de la verdad y la transparencia en la expresión de términos y conceptos que describan una situación, es una necesidad humana. Basada en dicha verdad, clara y respetuosamente expuesta, se elaboran estrategias de enfrentamiento a situaciones de la cotidianidad, personales y del colectivo, cuyo éxito estará determinado por una visión más precisa de la realidad que se debe enfrentar y de los recursos para hacerlo. Es una cuestión en la que funcionarios, dirigentes y líderes de nuestro país deberían pensar un poco más antes de seguir generando en su discurso eufemismos y metáforas oscuras que no definen por completo responsabilidades o causas y no nombran con rigor la situación que se vive.

Esta forma de comunicar al público, más que comprensión y capacidad de acción, genera hastío, resentimiento, burla y confusión, y esas no son emociones positivas que permitan emprender colectivamente las acciones que necesitamos para salir de la crisis.

La pregunta final de esta reflexión sería ¿lo saben esas personas y eligen seguir usando eufemismos en su discurso, o no lo saben, no son competentes para explicar y describir la realidad que estamos viviendo y, por eso, tampoco son capaces de ofrecer soluciones viables y efectivas a nuestros problemas?  

Exilio, inxilio o una metáfora para los que no tienen avión

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Ilustración: LJC

Cuando te vas de Cuba sabes que existe una posibilidad enorme de no regresar. El exilio comienza desde que piensas en la necesidad de buscar una vida en otras tierras y no ves más allá del qué comeré mañana. Yo soy una migrante cubana becada en Quito, que lidia con un estipendio precario, la imposibilidad de trabajar de manera legal y la tercerización laboral en consecuencia. Aun así, soy privilegiada en comparación con otras personas que no tienen siquiera esa beca, pero estoy jodida, como las mayorías en el llamado tercer mundo.

Desde la literatura muchos han abordado ese sentimiento como inxilio, a grandes rasgos es la imposibilidad de salir de un territorio porque un determinado poder o las circunstancias no lo permiten. Yo vivo el exilio desde el inxilio de mis padres y amigos. El carácter de los cubanos es excepcional y, por ende, discordante en todas partes. El otro día me encontré a dos cubanos en un estacionamiento en Quito. Habían migrado con la apertura del visado para Ecuador y los reconocí por el asere inconfundible.

En una ciudad como esta no me acercaría a dos desconocidos en la noche. La violencia cercena las relaciones sociales, vuelve desiertas las ciudades y te envuelve en una paranoia infinita. Pero eran cubanos, y pensé que un cubano no jodería a otro cubano que está jodido como él. Por eso, me acerqué y les dije: «Asere, ustedes de dónde son», «De dónde tú crees, la mía» —respondieron. Enseguida nos carcajeamos y se nos notó la felicidad, porque ver a un cubano fuera de Cuba se parece a ver esa tierra que dejaste y con la que no dejas de soñar.

Uno de ellos me dijo algo que siento desde que estoy acá: los cubanos somos una especie única y con esto no intento decir que seamos el centro del mundo. Supongo que un venezolano o colombiano que extraña su país diría lo mismo, pero sucede que sí somos únicos y particulares.

La gente de mi generación en Ecuador se crio delante de pantallas, añorando el próximo videojuego, interactuando a través de las redes sociales. Mi niñez, en cambio, fue jugar a los escondidos y ver Elpidio Valdés una vez al día a las cuatro y veinte. A mi vecina se le podía pedir el poquito de sal y los apagones, un fenómeno que en materia de socialización merece un estudio profundo, eran momentos para reunir el vecindario en mi portal. Yo nunca supe que era pobre, porque, en aquel entonces —cuando aún el capitalismo no había calado tanto en la Isla— todos teníamos más o menos lo mismo y era feliz. Me rodeaba un calor humano que aquí no he logrado sentir.

La primera vez que tomé consciencia de que estaba deprimida fue muy reciente. Me sentía tan sola y vacía. Con ello no quiero decir que en Cuba la gente no se deprima, e incluso me atrevo a afirmar que en los últimos tiempos el caos político y la precariedad económica han sumido a la isla feliz de mi infancia en un entramado de tejidos sociales fracturados.

En Cuba se dirimen violencias estructurales que pagan los de abajo: los cuerpos feminizados, los marginalizados, los que disienten. Ejemplos sobran: casi mil presos políticos y más de setenta feminicidios en lo que va de año. También habitan violencias económicas de las que nadie escapa y que tienen su mayor expresión en una juventud que emigra, en un país envejecido que extraña a sus hijos y nietos.

No obstante, los migrantes cargamos con el peso de esa isla piñeriana y con las contradicciones de la sociedad a la que llegamos. Tuve la oportunidad de volver a Cuba en agosto y mis amigos se rieron de mí cuando les pregunté si para ir a comprar cerveza a la esquina, en pleno Vedado a las ocho de la noche, debía dejar el teléfono. Cuando vives en una sociedad violenta como en la que hoy vivo, el miedo se te mete adentro y se normaliza. Reaccionas como los perros violentados cuando los van a acariciar: con miedo al principio y después con ira. Así funcionan los ciclos de violencia. 

Cuando me di cuenta de mi depresión decidí ir a la sicóloga. En aquel cuarto impoluto discursé sobre mi añoranza por una Cuba que no existe, e incluso acerca de mi impotencia por no poder ser parte de la construcción de un país soñado donde todos puedan quedarse. Aquella profesional de la salud mental regodeada en su espacio de sobria decoración, cuyo pase de entrada es impagable para quienes más lo necesitan, se recostó en su sillón y me dijo:

—¿Conoces la metáfora del avión?

—Esto no puede ser en serio—pensé.

La metáfora del avión dice que, si estás en pleno vuelo y ocurre un accidente aéreo, debes ponerte primero tú la máscara de oxígeno antes de asistir a otros, porque no puedes ayudar al resto si no estás a salvo. Conocía muy bien la metáfora del avión, una que como tantas otras abunda en los libros de autoayuda, y sí, es una verdad rotunda, ninguna ayuda será efectiva a largo plazo si quien la da no puede ayudarse a sí mismo. Pero qué pasa cuando en el avión no hay comida, y cuando estás solo en el avión. Las sociedades predican esa suficiencia y bastedad de uno mismo, esa autarquía tan antigua como los griegos, pero el concepto ha sido tergiversado como empleado a conveniencia por quienes detentan el poder.

Es simple, los manuales de autoayuda, las frases poéticas e inspiradoras de Facebook, los consejos de tu mejor amiga que tiene el refrigerador lleno porque nació blanca, con casa y carro, todos, tienen algo en común: la carga de la responsabilidad individual por encontrar la felicidad; por mantener la cordura, por ser decentes y adecuados. Positividad tóxica le llamo. Esta reflexión no busca demeritar a los sicólogos y a la necesidad de crecimiento interno para poder habitar el mundo de manera balanceada, al contrario, va de cómo el poder emplea esas carencias que todo humano tiene para dominarle.

Frase motivadora
Ejemplo de frase motivadora /anaivars.com

Estar fuera de Cuba te muestra de golpe realidades que parecen infinitamente distintas a la tuya, pero en el fondo no lo son. Mi educación estuvo llena de consignas y gestos adoctrinantes: «seremos como el Che», «resistir y vencer», «aquí no se rinde nadie». Recuerdo canciones como «A los héroes se les recuerda sin llanto», «y no habrá mejor promesa que cumplir con el deber de saberse cada día más cubanos», o el poema de Nemesia, una niña que al ver a su familia muerta en la invasión de Playa Girón «no llora» porque «sabe que los milicianos rompieron a los traidores que a su madre asesinaron». Todas predicaban esa resistencia y firmeza, tan inquebrantables, que a nivel social operaban como forma de coerción ideológica a través de los referentes culturales.

Esa actitud se reflejó en la homofobia y el machismo que durante años se respiró en Cuba y que a ratos parece dar su brazo a torcer, pero no cesa. En la necesidad «macha» de venderse como el defensor de la patria y los vulnerables, en la idolatría de hombres inmortales que heredamos de la URSS y que en buena medida responde también al contexto de posguerra en que surge la Revolución cubana y la cosmovisión del mundo de finales del siglo XX.

El discurso en Cuba, en cambio, se quedó estancado con el advenimiento de la posmodernidad y hasta los días de hoy, con el consenso en torno al proceso revolucionario roto en mil pedazos, el Estado continúa regodeándose en ese lugar vacío que es «la Revolución» y pide más sacrificios en su nombre.

Ejemplo de propaganda cuban
Ejemplo de propaganda cubana / Foto: Cuba y Economia

No debería tratarse entonces de entregar a Cuba al discurso contrario que repite como zombi: «Comunismo es miseria, con la dictadura no se dialoga» «Libertad» en abstracto. En cambio, pedir a un pueblo hambriento «resistencia» sin darle una solución a corto o mediano plazo para respirar, y mientras tanto, no lo dejas participar sanamente de la política, lo privas de la libertad de manifestación y disenso, o criminalizas sus formas de protesta, es la variante caribeña y agobiante de la positividad tóxica, una que enmascara la pobreza con eufemismos triunfalistas como el de «resistencia» para darle un aire reivindicativo que cada vez pierde más sentido para quienes la padecen. 

También están los que viven esa realidad desde el privilegio romantizado de ser turistas-amigos. Van unas semanas, llevan unas pocas donaciones, se hospedan en un hotel, compran un pullover del Che en un bazar «del arte revolucionario», escriben un post en Facebook que es reproducido en algún medio estatal hablando de «la hazaña del pueblo cubano». Luego vuelven a sus países, casi siempre en el «primer mundo», a ser ricos o de clase media. Tal vez hasta escriban un libro con sus experiencias de «haber descubierto la otra Cuba», y encuentren una editorial dispuesta a publicarlo, en el capitalismo desarrollado se puede facturar con casi cualquier cosa. No obstante, la vida de los pobres seguirá igual.

Ambos extremos se parecen, en la mayor parte de Latinoamérica se puede protestar —no sin correr el riesgo de la criminalización y hasta la muerte, en dependencia de qué tan incómoda resulte tu protesta— pero está en todas partes el signo de que «el pobre es pobre porque quiere», el patrón de hombre de éxito, que también es macho y cisgénero, solo que se vende más bonito.

Aquí el lema no es «resistir y vencer», sino «trabaja, consume y vencerás». Donde en Cuba hay una valla de «Somos continuidad», en el capitalismo hay una del hombre blanco adinerado que toma Coca Cola o la mujer cosificada, que anuncia cosas impensables para las mayorías. Lo peor, es que casi nadie repara en eso, ni se alarma porque se haga una cena de lujo mientras otros pasan hambre.

En esa misma esquina donde está la publicidad, están los excluidos del sistema; los mendigos artistas de circo, las mujeres de pueblos y nacionalidades saqueadas, que venden frutas para sobrevivir; la familia negra o indígena durmiendo en cartones, que no puede ni vender algo para comer, porque el blanco le teme, y no le va a comprar.

Es triste no tener paz en ninguna parte. La conclusión de muchos es «Yo voy a luchar por los míos» y el mundo que se acabe. Por eso mi depresión, porque en Cuba, como versa la canción del Trío Enserie: «si te cae el peso de la soledad», le das un paseo tranquilo a tu ciudad; o como canta Frank Delgado: «a tus vecinos si la vida los deprime, coméntales de música, convídalos al cine». Aquí es imposible sentirse dueño de la calle a las ocho de la noche y los vecinos, cuando más, te saludan con cortesía medida y cierran sus puertas de golpe.

Mi sicóloga ecuatoriana no sabe lo que es dar chucho en apagón, no le debo hablar tampoco de aviones donde no hay comida, porque yo no soy su sicóloga. Sin embargo, aún con el refrigerador vacío, me doy el lujo de reivindicar mi derecho a la protesta, tanto a nivel personal como político. Me quejo porque en el avión todos no vamos en primera clase. Me quejo porque aún con la máscara puesta, tal vez no pueda salvar a nadie, porque el destino del avión más grande que habito no lo deciden todos sus pasajeros, porque nadie quiso voluntariamente ser parte de una tripulación y otra, pero al menos yo, no voy a dejar al piloto en paz, mientras no establezcamos todes un rumbo que nos dignifique.

Salud sexual y reproductiva: responsabilidad y educación en agenda

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salud sexual / estigma
Imagen: LJC

¿Cómo hablar de educación y responsabilidad sexual en un país cuyo gobierno no garantiza hace años el abastecimiento de anticonceptivos y barreras de protección contra enfermedades venéreas? Esta fue la interrogante con la que comencé la investigación sobre salud y educación sexual y reproductiva en Cuba. 

¿Y cómo se protegen? No hay preservativos y solo se adquieren en el mercado negro y a precios muchas veces privativos. El derecho a tener relaciones sexuales protegidas en Cuba se ha convertido en lujo. ¿Optamos por la abstinencia o por el riesgo? 

Ante la preocupación —que no es del 2023, sino que ha perdurado durante años— fui buscando respuestas.  Entre el pasado 27 de junio y 20 de julio, llamé desde Buenos Aires a la Unidad de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades en dos ocasiones y al Centro de Higiene y Epidemiología del Municipio Diez de Octubre, ambos en la capital del país. 

Concretamente, las personas que me atendieron vía telefónica resolvieron con la respuesta: «los condones aquí no existen». ¿Cómo se protege la salud sexual en Cuba? Desde hace más de cinco años la crisis de condones está marcada, y se ha hablado en más de una ocasión sobre el tema, pero al parecer, sigue sin ser una prioridad. Esto ocurre a pesar que el gobierno cubano figura entre los Estados firmantes de la Declaración de París para poner fin a la pandemia del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida) para el año 2030. 

Tras el incremento de casos del virus entre los años ochenta y noventa del pasado siglo, Cuba asumió una postura proactiva en la prevención de esta enfermedad y concientización sobre la protección en las relaciones sexuales. Surgieron los centros de prevención, se desplegaron campañas y los programas de salud como el de Atención Materno Infantil (PAMI) enfocaron sus esfuerzos para evitar mayores grados de infección, erradicar la transmisión congénita de madre a hijo y prevenir contagios accidentales.

En las farmacias desde entonces se podían adquirir con facilidad y a precios accesibles los preservativos; asimismo, en las unidades de promoción de salud había stock de condones, test rápidos para la detección del VIH y se brindaban asesorías a grupos de riesgo y a todo aquel que quisiera obtener información. Se comenzó a hablar de diversidad, de prácticas, de comunidades y de esta manera, la educación sexual y reproductiva parecía reconfigurarse. Pero ahora, ¿en qué punto estamos?

Recuerdo que en el año 2018 comenzó la mayor crisis de preservativos en la red de farmacias nacional. Hasta la fecha se comercializaban las marcas Vigor y Momentos, principalmente, las cuales podían adquirirse también en algunos comercios gastronómicos. 

Los últimos preservativos Vigor que compré fue en Holguín, y fue causa de risa, pues cargué todo el viaje con 48 cajitas que más tarde terminaron por agradecerme, pues mis amigos se vieron favorecidos por mi previsión. Entre el 2019 y 2020, en los Centro ProSalud podían adquirirse de manera discreta y en las Farmacias Internacionales, destinadas al turismo, existía algo de disponibilidad.

Durante la efervescencia de esos años iniciales, hubo campañas y los activistas acudían a las escuelas secundarias y pre-universitarios a ofrecer charlas; y en la televisión también aparecieron programas que facilitaban información y orientación. Luego de la depresión general, uno de los grupos más preocupantes siguen siendo los y las adolescentes. ¿Acaso conocen a dónde acudir a la hora de obtener información profesional, asesoría, acompañamiento, realizarse un examen diagnóstico, adquirir barreras de protección? ¿Cómo pueden tener relaciones sexuales protegidas si sus padres no les dan dinero para adquirir preservativos en el mercado informal?

Lo que en algún momento pudo contemplarse en los programas de formación, en la actualidad se ha quedado en la atrasada percepción de que entender la sexualidad se da de manera empírica y de boca en boca. 

Salud sexual

Para Organización Mundial de la Salud la salud sexual comprende el «bienestar, y no meramente en la ausencia de enfermedad»; es respeto, seguridad y libertad frente a la discriminación y la violencia. No está ceñida a un grupo etario, o es más o menos importante su atención en edades tempranas o siendo un adulto mayor. El respeto a la salud sexual y garantizar su protección es un derecho que todo humano debe tener, y mediante la cual se respeten identidades, sexualidades y maneras de expresarnos. 

Gozar de una buena salud sexual está mediada por normas y dinámicas sociales y de poder vinculadas al género; y es crucial entender que no todos somos iguales porque provenimos de contextos sociales y económicos muy diferentes dentro del mismo país. 

Para que todas las personas gocemos de una buena salud sexual y reproductiva es perentorio garantizar la educación integral de manera sistemática. No es solo tener un preservativo en el bolso o habernos tomado las pastillas anticonceptivas, o reconocernos como poliamorosos o bisexuales sin miedo a represalias sociales; es también contar con la suficiente información y conciencia de qué enfermedades infeccionas se trasmiten por las relaciones sexuales, cómo prevenirlas, y en el caso de habernos contagiado, tener a mano los mecanismos para un diagnóstico y tratamiento adecuado. 

Garantías y asuntos pendientes

Un pendiente en el país es la campaña de vacunación contra el Virus de Papiloma Humano (VPH). El VPH es una de las principales causas del cáncer de cuello uterino (CCU) y su control es posible por la vacunación, la detección y tratamiento de lesiones precancerosas y el diagnóstico y tratamiento.

La vacunación está recomendada en edad pediátrica, entre los 9 y 14 años, antes del inicio de las relaciones sexuales. Además de esta es necesaria la educación y la realización anual de exámenes y seguimiento ginecológico en mujeres adultas.

Vacuna del VPH en el América
Vacuna del VPH

La vacuna contra este virus en Cuba se desarrolla por el BioCubaFarma, dato que anunció la prensa estatal en enero del presente año; de acuerdo con la noticia, los investigadores trabajan en la obtención de una formulación vacunal. Hasta la fecha se desconocen más datos.

La Organización Mundial de la Salud estimó desde el año 2017 que la presencia del VPH en mujeres es de 11.7 por ciento en todo el mundo, siendo las regiones de LATAM y el Caribe la segunda con mayor prevalencia, después de África Subsahariana. Mientras que en hombres es alta en todo el mundo, sobre todo en quienes hayan tenido más de tres parejas sexuales. Por lo tanto, proteger mediante un inmunógeno a mujeres y hombres antes de iniciar la vida sexual es imprescindible para evitar el desarrollo de lesiones y que su persistencia desencadene en otras complicaciones para la salud. 

En cuanto al VIH un artículo de del sitio oficial Cubadebate afirmó que «la mayor de las Antillas mantiene la más baja prevalencia de la infección del VIH de América Latina y el Caribe y una de las más bajas del hemisferio occidental, con un 0.4% de la población entre 15 y 49 años y alrededor de 1 500 casos anuales». Asimismo, la Isla mantiene una tasa de cero trasmisión materno-infantil de VIH y sífilis congénita.

Aun así, en 2019 durante la incidencia del sida se disparó exponencialmente según reportan las cifras oficiales, aunque luego ha disminuido paulatinamente. Asimismo, la enfermedad causó en 2021 406 defunciones y 366 en 2022. Unido a esto, se evidencia una incidencia focalizada aproximadamente en un 80% en mujeres trans y hombres que tienen sexo con hombres. 

Sida en Cuba
Sida en Cuba

Por otro lado, desde el año 2019, en el país se implementa de forma paulatina la profilaxis previa a la exposición (PrEP), lo cual consiste en un tratamiento sistemático con medicamentos contra el VIH y se estima que reducen en más de 90% el riesgo de infección durante las relaciones sexuales. Principalmente está orientado a poblaciones clave como hombres que tienen sexo con hombres, trabajadoras y trabajadores sexuales, personas trans y personas que se inyectan drogas, quienes son los grupos más expuestos a contagios.  

La prueba piloto del PrEP en Cuba comenzó en los municipios de Matanzas y Cárdenas; y luego, junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organizaciones Mundial y Panamericana de Salud (OMS/OPS) se habilitaron en 2021, tres servicios más en La Habana, en los policlínicos Antonio Guiteras (Habana Vieja), Héroes de Girón (Cerro) y Nguyen Van Troi (Centro Habana). Se estima que para finales del presente año se cuente con un total de 8 servicios para ofrecer la profilaxis.

Los objetivos de la ya mencionada Declaración de París consisten en «que el 90?% de las personas que viven con el VIH conozcan su estado serológico, que el 90% de quienes conocen su estado serológico positivo sigan un tratamiento y suprimir la carga viral del 90% de las personas en tratamiento, para que se mantengan sanas y se reduzca el riesgo de transmisión del VIH». 

Otras infecciones como la sífilis, en ascenso en los últimos años, también requieren de la protección y el diagnóstico temprano para evitar complicaciones. Es prioridad que desde el propio Estado se trabaje por quitarle el estigma social a las enfermedades y a las personas que la padecen. Es esencial que el personal médico esté comprometido en la discreción y el manejo respetuoso de cada caso. En 2022 la incidencia de esta enfermedad se duplicó con respecto a 2021, retrocediendo 10 años en la historia del control de la enfermedad. 

Sífilis en Cuba
Sífilis en Cuba

La consulta no debe ser una cacería de brujas, pues todos somos libres de llevar una vida sexual a nuestro gusto; sin embargo, es responsabilidad cuidar al resto de la sociedad.

En el caso de personas con un gran número de parejas sexuales —ya sea durante relaciones protegidas o no— deben estar instruidas de acudir a los laboratorios para la realización sistemática de exámenes. Además, resulta importante el hábito de la correcta realización de las pruebas citológicas, los Papanicolaou y los exámenes de mamas en las personas que así lo requieran. 

Vivir bien con una enfermedad de transmisión sexual crónica —como el VIH y el VPH— es posible hoy día, siempre y cuando se sea responsable con el autocuidado y se tengan los recursos de protección. Si una persona tuvo un contacto sospechoso es necesario que acuda a los servicios médicos, pues en la actualidad se realizan en los centros de salud y promoción pruebas gratuitas; así como acudir a los servicios de profilaxis pre-exposición, pues también puede recibirse tratamiento con retrovirales posterior al contacto.

***

Pareciera mentira tener que poner estos puntos sobre las íes, y tal vez para algunos, en medio de la grave crisis sanitaria que vive el país, esto sea un asunto menor. No obstante, no se trata solo de una cuestión médica, sino de derechos y garantías. 

Si las cosas siguen como van, con los métodos de barrera sin ninguna disponibilidad en las farmacias cubanas, los avances que en algún momento pudo ostentar el Estado cubano en materia de salud sexual y reproductiva pudieran ser historia pasada. Aún se está a tiempo de hacer más.  

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Procesos judiciales, drogas y festivales encontrados

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procesos judiciales
Foto: LJC

¿Negligencia médica o sistema colapsado?

Fue noticia este 28 de noviembre que seis médicos del hospital Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, esperan la sentencia de un tribunal de la provincia de Granma, tras ser juzgados por la presunta negligencia médica que acabó precipitando la muerte de un paciente lesionado en un accidente de tránsito.

El caso llevaba varios días en el debate público. En respuesta a las críticas que estaban recibiendo por la falta de insumos en los servicios hospitalarios, la Dirección General de Salud Pública de Granma publicó una nota. En esta aclara que los profesionales imputados se encuentran en libertad y «no han sido inhabilitados». El comunicado asegura también que el proceso penal «se ha desarrollado con apego a las garantías establecidas en las leyes».

No se trata de un hecho reciente. Sucedió el 17 de diciembre de 2021. Los galenos pendientes de sentencia ya habían sido sancionados administrativamente. Sin embargo, el caso terminó en los tribunales.

Numerosos colegas de los facultativos acusados han salido a las redes sociales para confirmar que el hospital bayamés, lo mismo que otras instituciones homólogas a lo largo del país, trabajaban sin insumos básicos tanto en 2021 como en la actualidad. Llama la atención que incluso personas conocidas por defender habitualmente al gobierno cubano se hayan pronunciado pidiendo una mejor revisión de lo sucedido.

Esto significa que la crisis del sistema de salud cubano se hace cada vez más evidente y en este contexto resulta sumamente difícil deslindar las responsabilidades individuales de las institucionales. En el gran debate que se ha generado, la mayoría de los que intervienen excusan a los doctores juzgados y exigen responsabilidad al Ministerio de Salud Pública.

No hay información estadística sobre los casos de probable negligencia médica que han terminado en tribunales durante los últimos años. Sin embargo, a inicios de 2023 fue conocido el fallecimiento de ocho niños recién nacidos en el hospital materno infantil de Diez de Octubre, esa vez los medios estatales sí ofrecieron información exhaustiva sobre las causas y consecuencias de lo sucedido.

Nuestra opinión es que el colapso de los servicios en la mayoría de las instituciones clínicas del país aumenta la probabilidad de que los médicos pendientes de sentencia tengan razón, no obstante, la falta de información completa y fidedigna no ha permitido a la opinión pública contrastar las evidencias que poseen las autoridades con las de los acusados.  

En muchas ocasiones la violación del protocolo responde a que no se cuenta con los insumos necesarios para cumplir con lo pautado o tomar la mejor decisión. Por tanto, el precedente podría crear temor entre los profesionales de la salud que hoy trabajan sin las condiciones adecuadas y que, como resultado, se cohíban de buscar alternativas para salvar la vida a un paciente por miedo a ser responsabilizados si fallan.

Sancionar no va a resolver la crisis de insumos y de personal en el hospital bayamés, ni en el país. Estos procesos penales, que son inevitables, deben establecer las responsabilidades precisas de cada una de las partes, incluyendo las instituciones.

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El precio de la desobediencia

Otro proceso judicial volvió a ser noticia esta semana. El pasado martes la intelectual Alina Bárbara López Hernández resultó sancionada a pagar una multa por el delito de desobediencia. Este es el colofón de un largo pulseo entre la Seguridad del Estado y la conocida profesora, acentuado hace varios meses cuando López Hernández comenzó a manifestarse en público para reclamar a las autoridades que respeten los derechos asentados en la Constitución de 2019.

El día del juicio varias personas que quisieron acompañarla durante la vista oral terminaron detenidas o sitiadas en sus casas.

López Hernández publicó un relato de lo sucedido en el juicio, en el que interpreta las incongruencias entre lo que plantea la ley y la praxis de las autoridades judiciales. También apeló a la decisión de tribunal, por lo tanto, es muy probable que este caso continúe.

Esto significa que la independencia de los tribunales cubanos es cuestionable, a pesar de lo que plantea la Constitución de 2019 y el resto de las leyes relacionadas. De atenerse a ese principio, el caso de Alina Bárbara hubiera tenido otro fallo.

Opinamos que el «Estado socialista de derecho» enunciado en la Constitución no puede ser un discurso difuso, sino un escenario en el que realmente los ciudadanos ejerzan plenamente su personalidad pública, incluso aunque esta se contraponga a los mandatos del Partido Comunista de Cuba. Disentir o apoyar el disenso no puede ser delito.

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El cine, campo de batalla contra la censura

Las tensiones entre los cineastas y las instituciones oficiales continúan siendo noticia.

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) condenó este 29 de noviembre con un «pronunciamiento» la última edición del festival de cine que patrocina desde 2019 el Instituto de Artivismo Hannah Arendt (Instar), una organización  que fundó la artista Tania Bruguera en La Habana.

La Uneac declaró que las obras que exhibirá el festival de cine en varias ciudades europeas y latinoamericanas pretenden «falsear las realidades» de Cuba y que se trata de «una maniobra» para «socavar los pilares de la nación».

El comunicado señaló que «no es casual» que coincida con el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, cuya edición 44 tendrá lugar en la capital cubana entre el 8 y el 17 de diciembre.

Antes de comenzar, ya el Festival de La Habana está provocando discusiones. Esta semana se supo también que el documental «Llamadas desde Moscú», de Luis Alejandro Yero, quedó excluido de la selección oficial por «algunas frases incómodas», según explicó su autor.

Esta exclusión, lo mismo que la del polémico «La Habana de Fito», de Juan Pin Vilar, motivó una declaración de la Asamblea de Cineastas Cubanos (ACC), un colectivo de artistas constituido para impulsar el diálogo con las autoridades culturales sobre la censura precisamente.

La ACC consideró que el ya clásico festival habanero es un espacio donde se ejercita la «violencia institucional». Aprovecharon para señalar que no aceptarán «la criminalización de la Asamblea ni de los cineastas».

Esto significa que el campo de batalla de los cineastas cubanos contra la censura sigue reportando escaramuzas. Más que eso, ratifica la incapacidad permanente de las autoridades culturales para sostener un diálogo de buena voluntad con los artistas.

Opinamos que el lenguaje y el tono de la declaración de la Uneac son un anacronismo. Aunque exprese algunas verdades generales, no aporta evidencias de que las obras presentadas en Instar engañen al público sobre la realidad o agravien al certamen oficial. De hecho, uno de los audiovisuales incluidos en la selección de Instar, Los Puros de Carla Valdés León, alcanzó el Coral a Mejor Cortometraje Documental en la edición 42 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (2021). Por tanto, esta acusación, planteada sin matices, no se sostiene.

En vez de avanzar hacia el diálogo que exigen los artistas, las instituciones culturales aparecen públicamente como un frente coordinado para darles un portazo en la cara. Esa política no resolverá las demandas legítimas del gremio cinematográfico. ¿No es evidente?

 

Cero tolerancia

Es noticia que Cuba sigue combatiendo el tráfico de drogas en un escenario internacional que ha empeorado en los últimos tiempos.

El coronel Juan Carlos Poey, jefe de la Dirección Antidrogas del Ministerio del Interior (Minint), informó en la Mesa Redonda de la Televisión Cubana, que el fenómeno se complejiza por el incremento del cultivo de cocaína en América del Sur.

Según Poey se intentó introducir droga en Cuba desde 11 países. El mayor número de envíos procedían de Suriname, en ese caso cocaína, y Estados Unidos, con predominio de la marihuana y sus derivados. El oficial afirmó que estos intentos de introducir drogas son responsabilidad, sobre todo, de «cubanos radicados en el exterior», aunque también compartió información sobre los sembrados detectados en la Isla. Asimismo, recalcó que «los resultados de 2023 confirman la voluntad política del Gobierno de Cuba de tolerancia cero a las drogas».

Por su parte, Ileana Julia Gómez Guerra, presidenta de la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular agregó que en 2023 han sido sancionadas 689 personas por delitos relacionados con drogas y al 92% se les han impuesto penas privativas de libertad. El Código Penal cubano castiga, no solo el tráfico y comercialización, sino tenencia de este tipo de sustancias —incluso en pequeñas cantidades—, no obstante, la jurista aclaró que el consumo no es penalizado.

Esto significa que el Estado todavía mantiene el control sobre la entrada de droga al país, algo que pone a la Isla en considerable ventaja con respecto a la región y al mundo, sobre todo en un contexto en el cual el tráfico y consumo de sustancias tóxicas adictivas está provocando guerras y crisis sanitarias.   

Nuestra opinión es que la «política de cero tolerancia» hasta ahora ha funcionado para que el consumo y tráfico de drogas no se convierta en un problema grave en Cuba. No obstante, tiene pros y contras.

No es demasiado difícil adquirir marihuana en zonas urbanas del país, sobre todo aquellas que tienen afluencia de turismo. Las drogas sintéticas son menos comunes, pero su consumo tampoco es totalmente raro en determinados ambientes.

Por otro lado, países — la mayoría desarrollados— cuyas poblaciones tienen un alto nivel de adicción a estas sustancias han optado por la variante mantener la punitividad sobre el tráfico, pero despenalizar la tenencia de cantidades pequeñas, mientras se estimula que el consumo se dé en condiciones seguras y ambientes controlados.

Asimismo, la efectividad y pertinencia de castigar la producción y consumo de la marihuana sigue siendo un debate, incluso dentro de la Isla.

Vale estar alternas, y si en algún momento el contexto cambiara, habrá que explorar otras políticas.

Cómo debe ser el cine cubano

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cómo debe ser el cine cubano
Ilustración: Brady

SEGÚN LOS FESTIVALES INTERNACIONALES: Si una película cubana revisita alguna zona oscura del pasado (esto es, después de 1959), si es no solo crítica con el presente sino que rezuma desesperanza, si los personajes solo sueñan con emigrar, si hay un poco de sexo y santería y edificios en ruinas, si es además formalmente desaliñada o bien se mueve con la lentitud de una babosa entre el documental y la ficción, si la promoción incorpora frases como «el film prohibido en Cuba» o «la realidad que el castrismo no quiere que veas», si exhibe alguno (o combina varios) de los elementos antedichos, tiene nueve sobre diez posibilidades de ser presentada en un montón de eventos cinematográficos por todo el mundo. Si la obra es realizada por un cineasta cubano no residente en Cuba, lo del desaliño formal no aplica, en tanto lo demás se da por sentado.

SEGÚN LAS AUTORIDADES: Que no jodan con la libertad de expresión, aquí se puede hablar de todo dentro de ciertos límites. Ahora bien, una producción nacional debe, preferiblemente, rescatar los hechos gloriosos y los héroes que forjaron nuestro espíritu patriótico. Si el suceso o el mártir proviene de las Guerras de Independencia, mejor, héroes tenemos pa escoger; las escenas de batalla con muchos hombres y caballos no son un problema, los organismos del Estado (por ejemplo, las Fuerzas Armadas) proveerán. En caso de que el relato se desarrolle después de 1959, las contradicciones no serán graves, y siempre potencialmente solucionables; se hará hincapié en el espíritu de sacrificio y la solidaridad propios del cubano. Si el proyecto es una comedia ligera, también vale. En caso de que sea producida por el cine independiente, no tenemos con el autor obligaciones ulteriores. Los apoyamos con eventos y fondos, ¿no?, así que por lo menos deberían mostrarse agradecidos…

SEGÚN LOS CRÍTICOS NACIONALES: Partiendo, desde luego, de que nosotros lo haríamos mejor si nos dedicásemos a ello, sabed,  mortales, que una película cubana debe copiar a los cineastas extranjeros adecuados, pero manteniendo originalidad y cubanía. Debe ser intelectualmente profunda, pero al mismo tiempo capaz de conectar con la gente; innovadora pero clásica, con encuadres raros (el plano holandés siempre funciona, y si no ya nosotros lo haremos notar) y secuencias oníricas aquí y allá; preferiblemente trágica (la comedia es un arte menor), los actores han de sonar cubanos pero sin concesiones a la chabacanería… Y en cualquier caso, el director ha hecho cosas mejores.

SEGÚN LOS CINEASTAS LOCALES: Las autoridades deben aceptar todas las películas de todos los realizadores, vivan en Cuba o no, ofrezcan la visión que ofrezcan sobre el país y sus perspectivas (o la falta de ellas); solo se rechazarán obras artísticamente malas, y eso lo juzgaremos nosotros, los funcionarios no tienen ni idea. La censura debe desaparecer por completo, la libertad ha de ser absoluta, como hay en todas partes excepto aquí. Las circunstancias específicas de este país no son culpa nuestra, pero tenemos todo el derecho a opinar sobre ellas. Si, casi sin excepción, las películas que realizamos son críticas y oscuras es porque así nuestra sensibilidad procesa el entorno: si no les gusta, ofrézcannos una realidad diferente. Lo de ustedes es permitir y apoyar; lo nuestro, expresarnos de manera crítica. Y claro, lo que produzcamos debe ser exhibido (aunque se trate de cine de autor que solo guste a los críticos europeos) siempre que no se haga en menoscabo de nuestros derechos.

SEGÚN LOS EMIGRADOS RADICALES: Una película cubana solo vale para algo si tiende a demostrar que en Cuba hay una dictadura comunista que oprime a la gente, la peor que ha conocido América Latina y probablemente el mundo entero. Gastar tiempo y dinero en cualquier otro tipo de relato no refleja sino la cobardía del artista que pretende lavarle la cara al régimen, que recibe prebendas de los barrigones que tienen secuestrado el país. Denuncia, eso es lo que hace falta, y no tanta bobería artística, tanta pose de autor y pretensión de universalidad. Cualquier cámara sirve, no se hagan, que ya se sabe que su tecnología es del Medioevo, no sabrían qué hacer con el state of the art del equipamiento. Si quieres contar otro tipo de historia y hacerlo según los estándares internacionales, ven al mundo libre y hazla aquí.

SEGÚN EL PÚBLICO LOCAL: Nosotros lo que queremos es despejar y divertirnos, ya bastante dura es la vida para más drama, y hacernos selfies con los actores, pero también tenemos mucha complicidad con la crítica que no vemos en la televisión y en la prensa oficial: necesitamos obras que reflejen los problemas reales, que no nos entreguen solares VIP ni culpen de todo al bloqueo. Que se centren en Cuba, vaya. En definitiva, para lo fantástico, el terror, la ciencia ficción están los americanos, los japoneses y los europeos. Si son realizadas por cineastas emigrados, igual tenemos derecho a verlas. Además, si vienen de afuera deben ser buenas; esa gente sí sabe lo que hace.

SEGÚN EL PÚBLICO FUERA DE CUBA: Ah, pero, ¿existe el cine cubano? ¿Allá los dejan? Aunque ahora que usted lo menciona, sí, algo he visto, ¿cómo se llamaba aquel documental musical? Ya, Buenavista Social Club, esa fue la última película cubana que recuerdo. Muy bonita, sí, y la salsa es fantástica, yo estoy en un curso para aprender a bailarla. De otros temas me imagino que no podrán hablar, ¿verdad?, de temas políticos, tendrá que ser todo clandestino…

Es complicado si uno solo quiere contar una historia, ¿no?, una historia interesante, para encandilarte con las peripecias del protagonista a la manera de un griot, de un raconteur; una narración que no necesariamente se ciña al aquí y el ahora, como si el cineasta fuese un periodista más, un gacetillero y no un demiurgo con todo el universo como estudio. Que pueda, pero no esté obligada a, ahondar en la realidad cubana. Y, desde luego, que no sea juzgada como si ese fuera el único valor posible.

 Como dirían los hermanos Strugatski, ¡qué difícil es ser Dios!

Confianza

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confianza
Ilustración: Brady


Este es un texto de 2016. Valía el CUC, y ya estábamos tocando fondo, pero no tanto. Hay quien se ha encargado de que profundicemos. Espero que me traten con la confianza de siempre y me regalen los cinco minutos que demora leerlo.


Hace un par de días llamaron a mi puerta. Cuando abrí, me encontré a un hombre desgarbado, cubierto de sudor, con toda la apariencia del que se está buscando la vida a espaldas de la ley. Vivo en Lawton, cada vez que puedo lo digo. En cuanto se instaure el Premio Nacional al Mercado Negro, Lawton es serio candidato. Por eso, la escena de responder al timbre, abrir y toparse con alguien que vende algo, para mí es un eterno déjà vu. Cuando estas situaciones se te instalan en la vida, puedo jurar que se adquiere un sexto (o séptimo) sentido, que habría que estudiarlo, pero tiene que ver con el desarrollo del área del cerebro que se ocupa de distinguir entre un timo y una buena oportunidad financiera (una ganga, vaya).

La primera señal que disparó mis alarmas fue que el vendedor, a quien puedo jurar que veía en ese instante por vez primera, me dijo que me traía pescado «mejor que el de la otra vez». Agregó la palabra «palgo» mientras adelantaba hacia mí un espléndido paquete al que le calculé a ojo unas 4 o 5 libras. El aspecto del sobre era inversamente proporcional al de su portador. Lucía bien; tenía toda la pinta de haber sido recientemente robado de la cocina de un hotel, y a través del nylon impecable, se distinguían jugosas masas blancas de pescado.

Yo sé de pescados, más que de peces, y los reconozco mejor cuanto más listos para comer están. Aquello no era pargo. Me enteré apenas le di un golpe de nariz, pues si bien a la vista la diferencia era mínima, el aroma del pargo sí es muy diferente al del pescado de río. Así se lo informé y hube de rechazar la oferta (10 CUC por el paquete, brode, que es el último), y entonces comenzamos una controversia en donde yo trataba de demostrar mis conocimientos marino-culinarios y el tipo argumentaba con el aplomo y la diligencia de un banquero judío. Su última frase fue al estilo de: «No se puede ser tan desconfiao asere, hay que tener un tin de fe en la gente. Olvídese de lo que usté sepa de pescao y míreme a los ojos. Esto es pargo. Te lo dejo en 8. Ten confianza».

La confianza, según mi criterio, junto a la incondicionalidad y el respeto, constituyen los pilares de la amistad. La confianza, creo yo, no es algo que se regale a la ligera a hombres o gobiernos. La confianza se construye con el proceder diario y puede derrumbarse en una décima de segundo.

La vida me ha llevado a ser cauto con respecto a mis elecciones sobre los depositarios de confianza. Confío ante todo en mí y me autoevalúo constantemente. No confío, por ejemplo, en la ruta 174. Y no por mala, pues si siempre estuviera tan ausente como en sus peores momentos, uno sabría a qué atenerse. Tampoco confío en el periódico Granma. O bueno, siendo estrictos, hay partes del Granma en que sí confío, como en la fecha y los resultados de los juegos de pelota, pero no me tomo muy en serio la última página, que trata en su aplastante totalidad de algún avance agrícola en un poblado lejano con nula repercusión en las despensas de 11 millones de cubanos.

Confío en las capacidades de los emprendedores cubanos, que sin precios mayoristas, en unos añitos le han arrebatado la clientela al Estado en la gastronomía, el comercio y en casi todas las ramas que se nos ocurran. No confío ya en Industriales, ni en el café sellado al vacío. Bueno, con los Industriales soy débil: prometo que volveré a confiar en cuanto me den el mínimo chancecito.

Confío en los amigos que siguen siendo los mismos, sin importar el avance inexorable del calendario, las libras de más, los billetes verdes atesorados, o los cumpleaños dejados sin felicitación. Confío en el sol, que sale cada día más o menos a la misma hora. Creo que la confianza bien otorgada crece más mediante el cuestionamiento activo que por la aceptación ciega. No creo que nadie tenga el derecho ni la libertad de equivocarse toda una vida, y seguir siendo merecedor de mi confianza.

Por eso, cuando el vendedor de pescado apeló a mi confianza, le miré a los ojos, asentí y al cabo de unos instantes regresé con ocho billetes de a 1, que intercambié por el sobre de pescado. «Hermano, estos billetes son de Monopolio», me dijo el vendedor. «Úsalos hermano, si esto de verdad es pargo, esos billetes te van a servir. Tenme confianza».

El 2023 casi termina y la economía cubana sigue sin despegar

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economía cubana 2023
Foto: LJC

El 2023 ha sido para la economía cubana un año más de inestabilidad y crisis profunda. Poco crecimiento, desabastecimientos agudos de alimentos normados, falta de combustibles, inflación, etc., son algunas de las palabras de orden en este sentido. Seguramente hay resultados positivos o para destacar, ya que las autoridades se esfuerzan, pero la percepción más general es de un escenario con muchas carencias.

No hay dudas de que el entorno internacional es adverso, con conflictos bélicos y el bloqueo se mantiene, pero a una economía tan abierta como la cubana, donde casi el 100 % de los alimentos de la canasta normada se importan, evidentemente un deterioro de los términos de intercambio internacional la afectará más que a otros países. Aquí la pregunta a realizarse es ¿dónde están los resultados de las 63 medidas que se tomaron para impulsar la agricultura cubana hace algunos años? En los niveles productivos agrícolas no se observan.

Analizaremos solo algunos aspectos.

A nivel de los principales indicadores macroeconómicos, el 2023 se caracterizó por

  • Bajo crecimiento económico, con fuertes distorsiones tales como imperceptible crecimiento industrial, incluyendo el azúcar y producciones agrícolas en retroceso.
  • Déficit fiscal que seguirá alto, con ingresos que no se incrementan a lo que necesita el Presupuesto Nacional para enfrentar los elevados gastos, entre ellos los subsidios.
  • Inflación que crece a un elevado ritmo, especialmente en los alimentos, y otros productos. Así el índice de precios al consumidor en general, el cual en octubre del 2023 se ubicó en 335,31 % con respecto a la base (2010), pero en los alimentos y bebidas no alcohólicas llegó a 558, 82 en ese periodo. No obstante, si comparamos ese indicador en el 2023 con respecto al 2022 ha bajado ese incremento interanual.
  • Las inversiones siguen distorsionadas, se sigue invirtiendo más en construcciones hoteleras, que en la industria y la agricultura.

Inflación

El indicador que mide la inflación, aunque con imperfecciones en el caso cubano por lo complejo de las distintas formas de distribución —especialmente los alimentos— es el Índice de Precios al Consumidor, que, como se dijo anteriormente, ya se ubicaba en octubre en el caso de los alimentos en un 558 % y en general en un 335 %, y crece constantemente cada mes según se puede observar en el gráfico siguiente.

Economía cubana - inflación
Índice de precios al consumidor mensual

Los valores mensuales de inflación interanual son superiores al 34 % en todo 2023, lo cual es una inflación muy alta. Sigue impactando el Reordenamiento que comenzó en enero del 2021, la aún poca oferta de bienes, y como hemos mencionado el alto déficit del fisco.

También está afectando la capacidad adquisitiva de los cubanos, el crecimiento de la tasa de cambio informal de las divisas extranjeras, ya que los importadores reflejan después en los precios minoristas el costo al cual adquieren las divisas. De igual forma, se incrementa la moneda MLC, y quienes no acceden a divisas están obligados a comprarla a elevados precios, como en noviembre del 2023 que se cotizaba a 240. Mientras el dólar escaló hasta los 260 cup.

Economía cubana / Estimado de la tasa informal a partir de los anuncios en el mercado informal de divisas / Fuente: elToque
Estimado de la tasa informal a partir de los anuncios en el mercado informal de divisas / Fuente: elToque

A modo de ejemplo podemos ver la escala de precios de algunos productos significativos en la dieta del cubano, recopilados por las autoridades cubanas. Solo recordar que la jubilación promedio en el país es de 1 528 pesos, el salario mínimo es de 2 100 pesos, y el salario promedio del año 2022 fue de 4 219 pesos, lo que da la idea de la restricción en el consumo de algunos de estos alimentos, por la pobreza de ingresos de un gran segmento de la población cubana.

Precio mínimo y máximo de variedades seleccionadas por territorios para la captación del ipc octubre 2023. Edición noviembre 2023 / Fuente: ONEI
Precio mínimo y máximo de variedades seleccionadas por territorios para la captación del ipc octubre 2023. Edición noviembre 2023 / Fuente: ONEI

Lo antes expuesto demuestra que las medidas incluidas en el llamado Ordenamiento Monetario han resultado en una desconexión brutal de lo que reciben los trabajadores cubanos, especialmente los del sector presupuestario de la economía, con el gasto mínimo necesario para reproducir la vida. O en otras palabras, cuando un Estado se concentra en poner parches, los problemas estructurales se mantienen.

Inversiones

Precio mínimo y máximo de variedades seleccionadas por territorios para la captación del ipc octubre 2023. Edición noviembre 2023 / Fuente: ONEI
Pirámide de inversiones en %

El Estado es el responsable de la desproporcionada inversión inmobiliaria y turística, ya que redujo la disponibilidad de divisas para invertir en la producción de alimentos y evitar la descapitalización industrial del país, especialmente las termoeléctricas. Es decir, no hay divisas para disminuir la inflación, ya que se colocó en otros destinos.

Si bien en el casi culminado año se redujo porcentualmente con respecto al anterior lo invertido en «servicios empresariales, actividad inmobiliaria y de alquiler», hasta septiembre del 2023 se invirtió 16 360 millones de pesos cubanos en el mencionado renglón, lo cual representó el 27 % de las inversiones y mantuvo esta actividad como la que más inversión recibió en el año, tendencia que se mantiene desde 2013.

Por otro lado, en «hoteles y restaurantes» fueron 4 363 millones de pesos (el 7.2 %), en la agricultura y ganadería unos 1 719 millones (el 2.8 %) y en la industria azucarera solo 276 millones, es decir el 0.5 % de las inversiones, lo que indica que el tema azucarero, tan vital para la economía, ha visto postergada su recuperación.

Inversiones por destinos seleccionados en % / Fuente: ONEI
Inversiones por destinos seleccionados en % / Fuente: ONEI

Agricultura

La agricultura no ha respondido en el 2023 a las necesidades alimentarias de la población, y eso lo corroboraron recientemente las máximas autoridades del sector en el programa televisivo Mesa Ronda que se trasmitió en octubre. A continuación, algunas citas:

«Bajo las actuales condiciones y debido a la falta de disponibilidad de financiamiento, solamente se ha podido adquirir el 40% del combustible diésel requerido, el 4% de los fertilizantes y el 20% del alimento animal»

«La producción de huevos ha disminuido de 5 millones diarios en 2020 a 2,2 millones en 2023 lo que alcanza solo para 5 huevos mensuales por persona».

«La situación del programa porcino en el país es tensa, ya que, de una producción total de carne de cerdo de 199 700 toneladas en el año 2017, las cifras cayeron en 2022 a solo 16 500 toneladas de producción».

«Del arroz consumo, se llegaron a producir en el país más de 300 000 toneladas, pero ante la falta de insumos, como los fertilizantes, decrece la producción hasta niveles de un 10% de lo logrado hace algunos años».

En el caso del frijol, «se llegaron a entregar para la canasta básica más de 50 000 toneladas». No obstante, «a partir de la falta de insumos para combatir plagas y de otras enfermedades naturales decrece la producción hasta solo un 9% de lo logrado en 2016, que fue el año de mayor producción».

«En el programa de producción de café, la demanda para satisfacer la canasta básica y los consumos internos es de 24 000 toneladas. En 2023 se estiman producir unas 9 000 toneladas, que representan el 38% de la demanda».

Es evidente entonces que el deterioro de las distintas producciones agrícolas en el 2023 es parte de la tendencia que se vino observando a partir del 2018 según la tabla siguiente:

Principales producciones agrícolas y pecuarias 2018-2022

UM 2018 2022 2022/2018
Papa toneladas 135 147 92 942 0.68
Plátano toneladas 961 242 909 870 0.94
Tomate toneladas 553 906 305 615 0.55
Cebolla toneladas 89 535 59 343 0.66
Arroz toneladas 460 870 143 812 0.31
Frijoles toneladas 161 513 69 193 0.42
Leche Miles de ton 576.9 369.6 0.64
Carne Porcino Miles de toneladas 352.1 250.3 0.71
Huevos Millones Unidades 2778.9 2358.4 0.84
Pescado toneladas 36 016.8 22 435.2 0.62

Fuente: ONEI, Anuario Estadístico de Cuba. Capítulo 9. Agricultura. 2023

La producción de azúcar de todo el país no cubrió ni el 50 % de las necesidades en el 2023, y la canasta básica ha sido la más afectada. Reduciéndose las cantidades y postergándose los días de entrega. El siguiente gráfico ilustra la casi desaparición del rubro histórico de la producción de azúcar.

PRODUCCION MEDIA ANUAL DE AZUCAR POR QUINQUENIO y Anual (MMT)
Elaborada por el autor, en base a estadisticas del Anuario Estadistico de Cuba. Varios años, y trabajos inéditos de Miguel Alejandro Figueras.

Otra cantidad de productos importantes para la población ha sido afectada, como las entregas de pollo normado, salchichas, entre otros.

En general, con las 63 medidas tomadas, ni con la oferta de alimentos que se ofrecen online en divisas desde el exterior, ni con las ventas de algunos productos en MLC, se puede decir que hay seguridad alimentaria en Cuba, basada en los ingresos fruto del trabajo de la población.

Dado que las medidas han sido insuficientes para relanzar este sector, debería pensarse en estimular más la entrega de tierras en usufructo, pero en periodos bastantes largos, superiores a los 50 años. Estimular la llegada de capital extranjero o de residentes en el exterior incluyendo al privado nacional, para que pongan en producción la enorme cantidad de tierras ociosas, y mejorar todo el sistema de comercialización. Acopio no ha cumplido el rol que se le ha asignado, por disímiles causas. Y un lineamiento postergado en el tiempo: ¿dónde están las cooperativas de segundo grado en la agricultura?.

Turismo

Hasta el cierre de octubre del 2023 se recibieron 2 373 455 viajeros, que representó el 152,8% respecto a igual periodo del 2022, lo que equivale a 820 026 viajeros más.

Se han recibido 1 973 150 visitantes internacionales hasta el mes de octubre, que representa el 168,8%, es decir 739 368 visitantes internacionales más que en el mismo período del año anterior. Pero si se compara con el año 2019, el año antes de la pandemia, estamos aún distantes de alcanzar esa meta que era de 4 263 115 visitantes. Se estima que a finales de diciembre hayan arribado 2.3 millones de turistas.

Llegadas de Visitantes a Cuba en miles
Llegadas de Visitantes a Cuba en miles

En el caso de los cubanos residentes en el exterior, de Estados Unidos arribaron a Cuba hasta octubre, 266 133 visitantes, que es el 58,25 % de los que arribaron en el 2019.

El desarrollo del turismo no se garantiza construyendo hoteles. Se debe mejorar la calidad de las instalaciones extra hoteleras o crear las que se necesiten. La calidad de los viales no es la óptima para la renta de automóviles. Asimismo hay que trabajar para la recuperación de la transportación aérea nacional, y los insumos de las instalaciones no son los adecuados si se aspira a lograr metas de precrisis.

Asimismo, existen otras variables que se convierten en frenos para que los viajeros elijan a Cuba como destino. Una de ellas es la ausencia de una tasa formal de cambio realista y la incertidumbre que provoca el cambio informal en un país extranjero, otra —para los turistas provenientes de la Unión Europea— es la imposibilidad de viajar luego a los Estados Unidos sin pedir un permiso especial, pues Cuba se encuentra en la cuestionada lista de Estados que no colaboran en la eliminación del terrorismo. En adición debe recordarse la fuerte competencia de República Dominicana, donde funcionan los mismos tour operadores que trabajan el producto cubano.

Por todo lo comentado, la ocupación de las instalaciones hoteleras es de las más bajas de la región. Hay hoteles recién construidos que no alcanzan el 15 % de las capacidades ocupadas. En el primer semestre del 2023, la ocupación media hotelera fue de 27.9 %, es decir, de cada 10 habitaciones disponibles, 7 no se utilizan.

Combustibles

El consumo de combustibles para el sector residencial y el no residencial se vio afectado a lo largo de casi todo el 2023, ya que por diferentes motivos no llegó el petróleo necesario por atrasos en la llegada de los barcos contratados, falta de divisas para pagarlos, presión de Estados Unidos a la producción petrolera de Venezuela en transportación y en dificultades para adquirir insumos para la reparación de las industrias, casos de corrupción en PDVSA, la guerra entre Rusia y Ucrania, entre otras.

Es decir, ha sido un año de interminables colas en los servicentros para la adquisición de combustibles para los vehículos, largas horas de apagones por falta de fluido eléctrico y esto está relacionado con la baja entrega de portadores energéticos a los grupos electrógenos que han suplido las roturas de las principales termoeléctricas en el país.

Transporte

La situación en este sector es también frustrante. Las estadísticas hasta septiembre del 2023 de la ONEI reflejan que más de 43 millones de pasajeros dejaron de moverse en el transporte de ómnibus público con respecto al 2022, que no es un buen ejemplo tampoco. Aunque de forma general el transporte de pasajeros creció en un 1.3 % en 2023 con respecto al 2022, el de carga disminuyó en un 12 % de enero a septiembre del 2023 con respecto al año anterior. En este aspecto, el peor desempeño es la transportación de carga por ferrocarril, que disminuyó un 33 %.

Mipymes

Aunque no todos comparten esta idea, pienso que el desarrollo del sector privado y cooperativo en Cuba es una condición de supervivencia para la economía cubana; es donde están los mayores potenciales, lo que no significa que el sector estatal no tenga un papel estratégico en las ramas fundamentales, pero no es en todas las ramas económicas del país.

  1. Al cierre de octubre de 2023, el Ministerio de Economía y Planificación (MEP) ha aprobado 8 964 mipymes privadas en las 15 provincias. Y en total se han aprobado 9357 mipymes en todo el país.
  2. El 55% surgieron de nueva creación y el 45% son resultado de reconversiones de negocios que ya operaban como cuentapropistas e incluso cooperativas no agropecuarias.

El 22% se visualizaban como microempresas (de 1-10 trabajadores), el 50% como pequeñas (11-35 trabajadores) y el 28% como medianas (más de 35 trabajadores).

Cuba tiene que aprobar más medidas que permitan estimular todas aquellas actividades que contribuyan a la creación de oferta de cualquier tipo, y a la vez propiciar actividades privadas que contribuyan a dinamizar el sector productivo estatal. Es importante además aprobar las actividades prohibidas para las cuales no se justifica dicha prohibición, como los arquitectos, guías de turismo, etc.

La compleja situación de la economía solo se resuelve con medidas audaces, ya que las autoridades del país tienen problemas con la alta inflación, pero simultáneamente el país está paralizado por disímiles factores: la fuerza de trabajo en edad laboral está emigrando en elevadas cifras; más de medio millón en 2 años. La población envejece y empieza a decrecer. No son indicadores nada halagüeños.

Me pregunto si hay falta de voluntad política para hacer la reforma integral que se necesita para superar las causas de por qué no se logran los resultados esperados. O qué tiene que pasar para que nuestras autoridades visualicen la integralidad de los cambios necesarios al estilo vietnamita.

Emigración

Recientemente autoridades cubanas se han referido a que no es conveniente llamar «emigrados» a los cubanos que fijan residencias en otras latitudes, porque no pierden los derechos en su país natal, aunque pasen lo legislado de los 24 meses. Ese criterio demuestra una nueva actitud positiva y un pragmatismo inusual. No obstante, es preocupante para la sociedad cubana que más de medio millón de cubanos haya decidido residir en el exterior, especialmente en Estados Unidos, entre el 2022 y el 2023.

Si sigue la tendencia de los primeros 9 meses de 2023, sumados a los 52 000 paroles otorgados hasta octubre, se podría estimar alcanzar en el año calendario la salida de más de 260 000 cubanos en el 2024, para Estados Unidos y otros destinos de Latinoamérica y Europa.

Saldo Migratorio externo en Cuba (cantidad de personas)
Saldo Migratorio externo en Cuba (cantidad de personas)

La pregunta sería la siguiente: ¿seguirán fijando residencias en el exterior una cantidad creciente de cubanos? ¿Cuál serán los limites posibles? ¿Existen reservas de fuerza trabajo a futuro? Son preguntas que no solo debemos responder, sino que deben servirnos de guía para hacer en aras de frenar esa tendencia.

En lo social, el país en el 2023 ha venido atravesando escasez de medicamentos y falta de insumos para la salud pública, así como la educación se resiente debido a los profesores que han dejado la profesión por diferentes motivos, entre ellos salir del país.

Hay que realizar disímiles tareas, pero una de ellas, es mejorar el ambiente económico y social del país, que solo se logra destrabando los nudos vigentes que impiden que se incremente la oferta de bienes y servicios, y disminuir el peso elevado de lo ideológico en el discurso de nuestros dirigentes. Una cosa es salvaguardar la nación y otra pensar que la población cubana es homogénea y que debe pensar del mismo modo que lo hacen las generaciones que nos han dirigido hasta el momento.

Buena parte de los cubanos, sobre todo entre los más jóvenes, ha perdido la esperanza de prosperar en su país. No solo muchos se están yendo, sino que un número nada despreciable de los que aún quedan, están planificando su vida futura fuera de la Isla; esto es nefasto para cualquier estrategia de desarrollo que se trace a largo plazo.

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En conclusión, lo anunciado a finales del 2022 por las autoridades cubanas que el 2023 sería un año mejor, se desvanece ante las estadísticas económicas reales a un mes de terminarse el año. Se espera que la próxima Asamblea concrete más las medidas que deberían tomarse para subir un peldaño en la escalera del mejoramiento o la aspiración de los cubanos.

Pero todo indica que la reforma integral que necesita la economía cubana no es una opción en estos momentos, o al menos no se concretan los resultados que permitan a los cubanos ver la luz al final del túnel.

Se sigue mencionando que lo que permitirá dar el salto es la vieja opinión de poner la esperanza en la empresa estatal socialista, que a lo mejor piensan los directivos que es otra, pero si es la misma que la anterior, se verán los mismos resultados que no han sido positivos.

¿Cuándo daría fruto la estabilización macroeconómica anunciada? ¿Cuándo se frenará la inflación?, ¿cuándo mejorará el nivel adquisitivo de los cubanos? Respuestas urgentes son las que se necesitan y no están presentes en este 2023.

Derechos humanos a la europea, y más

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Derechos humanos
Foto: LJC

La noticia es que el alto representante para derechos humanos de la Unión Europea, el irlandés Eamon Gilmore, exigió en Cuba la liberación de los presos vinculados con las protestas del 11 de julio de 2021.

Gilmore realizó una visita de dos días a Cuba para co-presidir un diálogo sobre derechos humanos con autoridades cubanas, un tipo de intercambio pactado en el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba (PDCA, por sus siglas en inglés), aprobado en noviembre de 2017 y que pauta los intercambios y temas prioritarios para ambas partes.

En una secuencia de mensajes en la red social X (Twitter), Gilmore ofreció detalles de su agenda. Según informó, se reunió con el presidente cubano, Miguel Díaz Canel, así como con representantes del Ministerio de Justicia, de Interior, de la Fiscalía, la Asamblea Nacional y la Federación de Mujeres Cubanas.

El alto funcionario afirmó en la red social X que se reunió con un amplio espectro de actores de la sociedad civil, incluyendo familiares de personas en prisión relacionadas con las protestas del 11 de julio de 2021. La visita sucede en el contexto de la muerte reciente de un preso vinculado a esas protestas, cuyo fallecimiento bajo custodia policial ha suscitado demandas de investigaciones para esclarecer las condiciones en las que se produjo su deceso.

«Se evidenciaron diferencias de posición respecto a varios de los temas abordados», afirma un comunicado publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, aunque también, continúa, se identificaron áreas de coincidencia que brindan oportunidades de cooperación.

Gilmore también afirmó que las sanciones de Estados Unidos sobre Cuba empeoran la situación de los derechos humanos en la Isla: «Afecta la situación de los derechos humanos porque afecta a las personas en Cuba. Los que son impactados [por las sanciones] son cubanos comunes que tienen dificultades para acceder a comida y medicinas».

La delegación cubana para dichos diálogos estuvo encabezada por Rodolfo Benítez Verson, director general de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, un experimentado diplomático que ahora dirige la división de la Cancillería que se encarga de estos temas.

El primero de los cuatro acuerdos iniciales de cooperación que han sido pactados, consiste en discutir y adoptar, durante el primer trimestre de 2024, un cronograma de intercambios técnicos en diversas áreas de derechos humanos. El segundo es discutir potenciales proyectos de cooperación en áreas de derechos humanos, que incluirían alimentación, vivienda, atención médica, energía, cultura, medio ambiente, cambio climático, participación ciudadana y atención a personas o grupos en situación de vulnerabilidad y las recomendaciones aceptadas en el Examen Periódico Universal, entre otros.

El tercer acuerdo consiste en iniciar la implementación del proyecto de colaboración «Fortalecimiento de la Defensoría para la protección integral de los derechos de la niñez y la adolescencia» y como último acuerdo está continuar promoviendo la cooperación en áreas como la digitalización de los registros del Estado civil, notarías y Gaceta Oficial.

Esto significa que el mecanismo que permite a la Unión Europea opinar sobre la situación interna en Cuba funciona, y que están siendo escuchada las voces dentro del Parlamento Europeo, así como la de Estados miembros que muestran preocupación sobre el respeto a los derechos humanos en Cuba.

Este encuentro fue coordinado durante la visita de Josep Borrell a La Habana, en mayo de este mismo año, cuando el alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad tuvo intercambios con emprendedores y actores de la sociedad civil.

Nuestra opinión es que esta visita intenta despejar las críticas a Bruselas en torno al tema de los derechos humanos en Cuba, cuando varias voces, muchas opositoras al gobierno cubano, exigen le una posición más abiertamente crítica al gobierno. No obstante, el PDCA estipula el respeto a las realidades domésticas de ambas partes, así como el apego al derecho internacional.

Estas visitas también representan una ventana abierta al mundo en un tema altamente politizado como es el asunto de los derechos humanos. Los representantes internacionales pueden observar más de cerca la realidad cubana en este sentido, y el gobierno cubano puede escuchar de primera mano las preocupaciones de algunos grupos de países ya no desde el lente de los medios de comunicación, o de operadores políticos, sino desde actores que el propio gobierno considera válidos y relevantes para mantener vínculos internacionales efectivos y fluidos.

 

Norah Jones ya no viene a La Habana

La noticia es que después de anunciar conciertos en Cuba, la popular cantante estadounidense Norah Jones no vendrá a La Habana.

Desde el anuncio de su visita a Cuba, medios del sur de la Florida así como influencers y usuarios en redes sociales, se articularon en un discurso único: Jones no debe venir a La Habana porque los ingresos serían utilizados por el gobierno cubano para, supuestamente, reprimir al pueblo.

Internautas y personas en Cuba mostraron gran entusiasmo por la posible visita de una cantante que es también popular en la Isla. Sin embargo, el conflicto con el gobierno de Cuba desencadenó una campaña de acoso en redes contra la cantante y las empresas que organizaban el viaje, lo cual podría haber suscitado las cancelaciones.

Dos semanas atrás, la cantante y performer estadounidense Big Freedia visitó la Isla, un viaje promovido por la Embajada americana en La Habana, y actúo en bares privados y eventos públicos.

Esta noticia significa que la polarización política que impulsa a promover la máxima presión contra Cuba está más aceitada que nunca, y que incluso una artista de la talla de Norah Jones no puede escapar de las intimidaciones del discurso de odio que lograron disuadirla de visitar Cuba.

Si bien la gira estuvo justificada con que se trataba de un intercambio cultural y educacional —lo permitido según el Departamento de Estado norteamericano—, para que las sanciones no fueran causa de controversia, voces como la del senador de origen cubano Marco Rubio parecen haber pesado más en la decisión que debería ser libre y personal de una artista, sobre visitar el país que desee.

Nuestra opinión es que esta cancelación puede generar un precedente para otros artistas de talla internacional que quieran visitar Cuba para presentarse en la Isla. Es también una muestra más de que el discurso político que se teje en el sur de la Florida, y que alimentan y utilizan los operadores políticos del Partido Republicano, afecta en primer lugar al pueblo de Cuba, a quienes dicen querer ayudar.

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Viejos y nuevos amigos

La noticia es que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, participará en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, COP28, que se celebrará el viernes 30 de noviembre en Dubai, Emiratos Árabes Unidos (EAU), siendo esta la primera vez que un mandatario cubano visita ese país.

Se trata de la parada inicial en una gira que también lo llevará a visitar a otros dos aliados de la región: Qatar e Irán.

El mandatario cubano se reunió con su homólogo de EAU, su Alteza el Jeque Mohamed Bin Zayed. Durante los diálogos oficiales, el gobierno de La Habana mostró gratitud por los créditos ofrecidos por el Fondo Abu Dhabi para el Desarrollo, que han aportado soluciones para desafíos en términos de acceso al agua. EAU estableció relaciones diplomáticas con Cuba en 2022, aunque fue en 2015 y 2018 cuando se abrieron embajadas en las respectivas capitales.

Además de asistir a la Conferencia de las Partes, habrá un encuentro paralelo entre el Grupo de los 77 + China, cuya presidencia protémpore ostenta Cuba. La Habana convocó a esta primera Cumbre de Líderes del Grupo en los marcos de la COP-28, como espacio para la reflexión y la coordinación de posiciones entre los países del Sur de cara a las negociaciones climáticas, según reportó el periódico Granma.

Luego de este evento, la delegación cubana visitará Qatar e Irán.

Las relaciones Qatar y Cuba son sólidas desde el punto de vista político y de cooperación. Hay una veintena de acuerdos y memorándums firmados en los últimos 20 años, y varios temas pendientes a implementación, que en esta visita pudieran concretarse. También, un significativo número de médicos cubanos laboran en un hospital de ese país.

En el caso de Irán, Cuba ha mantenido vínculos fluidos incluyendo visitas del más alto nivel. En junio pasado, Díaz-Canel recibió a su homólogo iraní, el doctor Ayatollah Seyed Ebrahim Raisi, quien visitó Cuba y firmó seis instrumentos bilaterales entre la Isla y el país persa. Se espera que en esta visita se vuelva a dialogar sobre temas de interés especial para Cuba, como la cooperación en el sector energético.

Esta noticia significa que Cuba vuelve a aliados históricos e intenta renovar o mantener a flote las oportunidades de intercambio. En otro sentido, es una visita que se produce en medio de la crisis en Gaza y miles de personas marcharon esta semana en La Habana para condenar la respuesta militar a Israel a los ataques de Hamas.

Nuestra opinión es que la visita se propone mantener a Cuba cerca del mundo árabe y suma un potencial amigo en un país como EAU. También ofrece tiempo en agenda para reforzar el vínculo con Irán. Es además parte de la ofensiva diplomática que realiza Cuba como líder del G77 + China, que responde a dos propósitos principales: revertir los intentos desde Washington de aislar a Cuba —que mantiene su puesto en la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo, una lista en la que el Departamento de Estado incluye a adversarios políticos de Estados Unidos— y crear puentes para el comercio y la inversión, en un momento en que la Isla sufre una de las peores crisis económicas de su historia.