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La noticia es que México ha sido el primer país en enviar ayuda humanitaria a Cuba tras el paso del huracán Oscar, y la caída del sistema electroenergético nacional que dejó apagada a la Isla durante tres días.
Si bien, las agencias de Naciones Unidas presentes en el país movieron alimentos hacia las zonas más afectadas, México donó 100 toneladas de carne a través de la empresa Richmeat, presente en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel.
La Embajada mexicana en La Habana afirmó en X que «el pueblo cubano no está solo» y añadió «unidos hoy y siempre».
El envío se trata de 20 mil paquetes de 400 gramos cada uno, suficientes para 50 mil raciones de comida elaborada, según informó Richmeat, que produce uno de los picadillos más conocidos que hay en la red de tiendas cubanas.
La propia empresa trasladó en camiones refrigerados el producto para ponerlas en manos de las autoridades guantanameras y que las hicieran llegar a la población afectada.
El paso de Oscar por Cuba dejó la tragedia de 8 muertos pero también la agricultura destruida. Se reportan daños significativos en cultivos varios como malanga, frijoles y yuca. Al menos 75 mil latas de café en el piso, y los cultivos de plátanos y cacao devastados, por lo que puede suponerse que ya allí se vive una emergencia alimentaria.
Pero no fue la única noticia que sobresalió esta semana. Varios medios del país azteca llamaron la atención sobre el envío hacia la Isla de 400 mil barriles de petróleo, aunque se desconoce si es en concepto de ayuda humanitaria, o a crédito. Ya antes, la flamante presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum había afirmado que su gobierno estaba dispuesto a enviar ayuda técnica e incluso combustible en concepto de ayuda humanitaria al pueblo cubano. No obstante, la información no precisa si esto es un donativo o una venta.
Reuters confirmó que el petrolero Vilma, que habitualmente se usa para ese fin, partió del puerto de Veracruz a comienzos de semana con la preciada carga para un país que vive una crisis energética que sume a la nación en gran incertidumbre, debido a que, después de tres días de colapso del sistema electroenergético nacional, los bajos niveles de déficit de generación mantienen apagada la tercera parte del país. Según el reporte, entre enero y septiembre de este año, México exportó 20 mil barriles de crudo a Cuba.
No obstante, el problema de los apagones en Cuba trasciende el déficit de combustible. Las condiciones técnicas de las termoeléctricas: la entrada y salida de las unidades de varias de estas termoeléctricas son también responsables de la inestabilidad del sistema.
El jueves de esta semana la Unión Eléctrica informaba que para la hora pico se estimaba una disponibilidad de 1630 MW y una demanda máxima de 3150 MW, para un déficit de 1520 MW. Esto, resultado de las averías en las unidades 1 y 3 de la CTE Santa Cruz, la unidad 3 de la CTE Cienfuegos, la unidad 2 de la CTE Felton y las unidades 3 y 6 de la CTE Renté. Asimismo, han debido parar por mantenimiento la unidad 2 de la CTE Santa Cruz, la unidad 1 de la CTE Felton y la unidad 5 de la CTE Renté. Por si fuera poco, «se encuentran fuera de servicio por combustible 72 centrales de generación distribuida con 411 MW y la patana de Santiago de Cuba con 77 MW, para un total de 488 MW».
Aún así, el ministro de Energía y Minas indicó que una caída abrupta del sistema eléctrico nacional es poco probable.
La dura situación ha obligado al gobierno a extender los molestos apagones, que afectan particularmente a las zonas no capitalinas, y que hacen más complejo aún el panorama tanto para la reactivación económica, como para la reproducción de la vida. Pues los cortes eléctricos dificultan desde las actividades industriales hasta la cocción de los alimentos.
Esta noticia significa que México tiene un sólido compromiso político de solidaridad con las tragedias que enfrenta el pueblo cubano, por el largo historial de simpatías políticas que ha mantenido con Cuba, tanto MORENA con su corte de izquierda, hasta el centrista PRI. También cabe decir que la crisis migratoria que vive la Isla caribeña tiene su primera escala en México, siendo el país azteca el inevitable para el cruce hacia Estados Unidos, un peso más que tienen las autoridades migratorias mexicanas.
La ayuda mexicana incide directamente sobre la calidad de vida de las poblaciones afectadas, y contrasta con otras alianzas más indirectas, o con países con amplias relaciones diplomáticas con la Isla, pero que no han tenido una actitud de solidaridad pro-activa en este momento.
Nuestra opinión es que México se ha vuelto un actor clave en el esquema de relaciones internacionales de la Isla, debido a su articulación con el resto del mundo y su estratégica posición geográfica. El rol de Venezuela como tabla salvadora para Cuba, como lo fue en los años de Hugo Chávez, ya no es tal, considerando que la nación bolivariana sufre un importante nivel de aislamiento internacional, comprobado en la reciente negativa a integrar los BRICS, y que por impagos en las cuotas de Naciones Unidas ni siquiera vota en la ONU.
México, sin embargo, ha sido mediador e interlocutor con Washington a favor de Cuba. Aunque no ha tenido un éxito palpable, sí ha pretendido ser una fuerza de contención y ha alzado la voz lo suficiente como para ser escuchado por un vecino cuyo esquema sancionatorio hace la vida de los cubanos mucho más difícil.
Desde La Joven Cuba agradecemos este gesto a la presidenta Claudia Sheinbaum, que demuestra su verdadero compromiso con ayudar al pueblo cubano en medio de la difícil crisis. También instamos a otras naciones y organizaciones a emitir ayudas directas a las comunidades guantanameras afectadas.

