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La noticia es que Cuba ha logrado una nueva reestructuración de los pagos de parte de su deuda externa, específicamente la que sostiene con el Club de París, integrado por Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Italia, Japón, Holanda, España, Suecia, Suiza y Reino Unido.
Si bien no se conocen los detalles del acuerdo alcanzado por el viceprimer ministro e histórico negociador de Cuba en estas lides, Ricardo Cabrisas, sí es conocido que es el más reciente de varios. El anterior fue en septiembre de 2023, cuando un grupo de representantes del Club vino a Cuba para realizar una reestructuración similar.
El Club de París logró un acuerdo con Cuba en 2015 en que se consiguió una quita de 8.5 mil millones de dólares de un total de 11 mil millones de deuda soberana. El resto, Cuba debía pagarlo en cuotas anuales hasta el 2033, pero la Isla lleva al menos cinco años sin poder cumplir ese compromiso.
De acuerdo a una declaración de prensa del propio club, representantes del grupo de acreedores y del gobierno de Cuba se reunieron en París el 16 y el 17 de enero de 2025 para enmendar los términos acordados el 10 de junio de 2021 y el 12 de diciembre de 2015. Según el reporte del Club de París, la delegación cubana describió la compleja situación financiera y económica de Cuba y explicó las políticas y medidas implementadas para la ejecución del plan de desarrollo.
No se conoce cómo será el nuevo esquema de pago, si incluirá una reducción del monto o una reestructuración de los plazos, pero el Club de París afirmó que el ajuste en los tiempos de pagos «proveerá a Cuba de mejores condiciones para lidiar con sus dificultades económicas y financieras en los próximos años».
Esta noticia significa que Cuba ha logrado un nuevo esquema de pagos, que se supone libere tensiones con respecto a los compromisos con los deudores. Es conocido que la Isla vive una crisis que, entre sus muchos efectos, está la falta de divisas y fondos ya no solo para cumplir con los pagos de las deudas, sino también para seguir esquemas de pago con proveedores clave en la Isla.
Un reporte de Reuters de septiembre de 2023 señala que Cuba había dejado de pagar a sus acreedores alrededor de 500 millones de dólares, y en 2020 se reportaba que la deuda externa cubana ascendía a casi 20 mil millones de dólares, aunque la Isla ha logrado reestructurar su deuda con otros acreedores como Rusia y China.
El economista Pedro Monreal afirmó que «la deuda de Cuba con el Club de París era la segunda mayor de América Latina y el Caribe en 2023, solamente superada por la de Venezuela. La deuda de Cuba era superior a la deuda combinada de dos de las mayores economías regionales (Argentina y México)».
[…] «Aunque no es ni la quinta parte de la deuda total, el acuerdo con el Club de París pudiera ser beneficioso porque mitiga temporalmente el impago de la deuda soberana que es un factor importante en el “riesgo país” que influye en el acceso al crédito internacional», agrega Monreal.
Debe recordarse que, debido a las sanciones de Estados Unidos contra Cuba, la Isla no forma parte del Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, y tiene muy poca capacidad de recibir créditos de actores internacionales. Esta situación podría verse compensada con la reciente entrada del Estado cubano a los BRICS en la categoría de socio, pues se trata de un órgano multilateral que contempla el acceso a mecanismos de financiación para el desarrollo. No obstante, hasta el momento no se conoce ningún acuerdo que pudiera tener un impacto directo en la capacidad financiera del Estado cubano.
Hasta el momento, la economía cubana solo parece dar señales de crisis. Por solo poner un ejemplo en el sector alimentario, esta semana, con un año de atraso en la publicación, se presentó el capítulo agropecuario del Anuario Estadístico de Cuba 2023, cuyas cifras son alarmantes y confirman la severa crisis alimentaria en la Isla. Estamos hablando de un 93% menos de carne de cerdo, un 59% menos de arroz y un 44% menos de viandas con respecto a 2022.
Por tanto, no se sabe cómo podría pagarse la deuda sin agravar más la dura situación en los hogares cubanos, cuando es imposible recortar más en lo que ya opera con un mínimo de presupuestos.
Nuestra opinión es que reestructurar los pagos era una urgencia debido al complejo escenario al que se enfrenta el país, que, de acuerdo a las cifras ofrecidas por el ministro de Economía a finales de 2024, está administrando una crisis con una economía en números rojos. En condiciones así, donde cada barco de petróleo o la importación de productos básicos como alimentos y materia prima para producir medicamentos deja las arcas del Estado sin reservas, es imposible pensar en honrar deudas.
Sin embargo, el discurso del gobierno cubano ha sido poco claro en ofrecer detalles sobre la manera en la que el presupuesto se está utilizando y cuáles son las condiciones de la nueva reestructuración de los pagos, en un país que acaba de aprobar una Ley de Comunicación que intenta hacer la transparencia y la rendición de cuentas frente al pueblo una obligación.
Igualmente sin una reforma integral de la economía será muy difícil lograr los niveles de producción necesarios para iniciar una recuperación económica que permita reiniciar los pagos a los deudores.


Bella noticia…un rato más de respiro para los «conductores» de la economía nacional que añaden al bloqueo de los Estados Unidos una ineficiencia y una corrupción oficial que duplica el peso negativo sobre la producción, el comercio, las finanzas y la vida cotidiana de los cubanos…y yo me pregunto que van a hacer estos «genios gubernamentales» cuando los acreedores de cansen de esperar y sustituyan la «compresión» por la exigencia. ¿Van a entregarle el país a trozos olvidado la historieta de la «propiedad social», o van a poner de sus inflados bolsillos y bochinches privados para al menos capear el temporal?