No hay país que pueda avanzar si los jóvenes no van a la cabeza, ocupando cargos importantes y preparándose para asumir cada día mayores responsabilidades, pero ¿ocurre así en Cuba? ¿Reciben los jóvenes cubanos oportunidad de participar en la construcción de un país cada día mejor? Si creemos lo que escriben algunos pensaríamos que no. Si nos guiamos por la realidad, la respuesta es un rotundo sí.