inflacion en Cuba

Por Roberto G. Peralo. (roberto.peralo@umcc.cu)

La inflación en Cuba es consecuencia de los problemas estructurales que enfrenta la economía. Me sorprende con la superficialidad que los medios de información y funcionarios abordan el tema. Se limitan a señalar como causa de la subida de los precios: a la crisis financiera internacional y a la baja productividad de nuestra economía.

Un ejemplo fue el segmento de la emisión estelar del Noticiero de Televisión “Cuba Dice” del 4 de abril, donde se abordó el fenómeno de los precios en los mercados agropecuarios. La problemática que presentó la sección radicaba en que a pesar de haberse cambiado nuevamente los mecanismos de comercialización, los precios de dichos productos seguían siendo elevados.

Debatían quién era el responsable de los altos precios. Los comerciantes culpaban a los campesinos de venderles los productos muy caros, dándole muy poco margen de ganancia. Los campesinos explicaban cómo los comerciantes vendían la mercancía al doble del precio que la adquirían. Al final del programa concluían los periodistas que la responsabilidad de los precios elevados era por la poca producción de alimentos.

La causa de los precios elevados en los productos agropecuarios en Cuba es un problema multi-causal. No es responsabilidad ni del campesino ni del comerciante. En esto influyen muchos factores muy distantes del sector agropecuario donde el Estado tiene una cuota alta de responsabilidad por sus políticas de precios.

La estructura económica de Cuba hace que los precios estén distorsionados, no guarden ninguna relación lógica con los costos de producción y en muchos casos no son regulados por la ley de la oferta y demanda. En los distintos mercados existentes en Cuba: racionado, autoconsumo, libre, negro, paladares, shopping, de bienes agrícolas y de alimentos homogéneos y substitutivos coexisten una diversidad de precios, donde se viola el principio del valor único para cada producto que se oferta.