Si las cosas siguen como van, los avances que en algún momento pudo ostentar el Estado cubano en materia de salud sexual y reproductiva pudieran ser historia pasada. Aún se está a tiempo de hacer más.
La privatización de algunos de los servicios sanitarios sobre las condiciones actuales de Cuba sería un camino certero a la agudización de la desigualdad social, cuyas consecuencias serían peores para los sectores más vulnerables.
Hay muchas maneras de estar aislados: un albergue es una de las ellas, la emigración puede ser otra, también lo es estar al cuidado de una persona mayor o a la espera de juicio