De la pandemia hacia acá

Getting your Trinity Audio player ready...

Cuando comenzó el confinamiento a causa de la covid-19, acudí a mi casi inactiva cuenta de Facebook y comencé a postear textos humorísticos. Desde ese momento, con altas y bajas, me he mantenido haciendo humor en las redes. No he intentado monetizar, no busco ganar seguidores a toda costa y no publico si no tengo deseos. Además, mi cuenta es casi exclusivamente humorística, casi exclusivamente original, y se ha convertido en un almacén de ideas y proyectos. He ensayado con temas, estilos y recursos de todo tipo. He alternado textos largos con memes y contenido universal con referencias temporales. Hoy les dejo una muestra minimalista y variopinta de lo que ha sido mi actividad humorística en las redes sociales de la pandemia hacia acá.

I

Ayer tuve que hacer una gestión y mientras esperaba, vi una muchacha sentada leyendo. Leía La Broma, de Milán Kundera en versión de papel, nada de celular. Pasaba las páginas a buena velocidad y no se entretenía, señales de que era una magnífica lectora. Y era muy bella. De cuerpo menudo, vestida muy sencilla, con espejuelos y unos rizos rubios que le caían casi sobre el libro.

Sobre ella había un cable de teléfono que colgaba bajo, en abierta parábola y sobre el cable, exactamente encima de la deslumbrante lectora, dos palomas de esas que cuando vas en moto y casi las arroyas, se quitan siempre en el último momento. Una de las palomas comenzó a acomodarse para defecar, y yo tuve el impulso de gritarle a la muchacha.

Pero después recordé aquellos documentales de vida salvaje que promueven la no intervención en el curso de la naturaleza, y seguí asistiendo al desenlace como observador, lo que me permitió enterarme de que la muchacha sumaba a todos sus encantos y cualidades, la facultad de decir, bajito pero firmemente: Manda pinga esto.

II

El Señor de los Anillos es una obra maestra. Dentro de su trama, juega un papel fundamental un viaje épico, llevado a cabo por Frodo y Sam desde La Comarca hasta Mordor. El viaje total estimado desde Hobbiton a la torre del destino en Mordor es de 2.172 kilómetros (1350 millas), lo que equivale a ¡440 horas caminando! Dicho de otro modo, 55 días si caminásemos 8 horas cada día, hasta llegar con el anillo único al Monte del Destino

Literariamente, es un viaje en que se forja la amistad de los viajeros, y se construyen un par de geniales personajes a partir de los desafíos y peripecias que ponían en peligro su vida constantemente.

Autores, críticos, y todo tipo de artistas califican este viaje como una obra maestra dentro de una obra maestra y dan fe de que está construido de una forma admirable

Solo una persona del mundo del Arte lo ha criticado, estableciendo que el viaje es muy fácil y que los hobbits se demoraron mucho por gusto. Está persona es Jennifer López y expuso su tesis en el éxito pop ¿Y el Anillo pa Cuándo?

III

El policía mandó al chofer a detenerse, le pidió los documentos y le dijo que él (el chofer) sabía perfectamente que en la parte de atrás del carro solo podían viajar 7 personas. El chofer protestó, pero el policía impasible, lo multó de todas maneras. Y Alien se tuvo que bajar.

IV

Hace 20 años, me quedé dormido en una 174 y nadie me despertó. Cuando al fin volví en mí, estaba dentro del parqueo de la terminal de ómnibus de Lawton, sintiendo una horrible sensación de extrañeza, pues no conocía el lugar. Yo sí sé lo que es estar en paradero desconocido.

V

43 años vividos en Cuba tienen sus consecuencias y dejan su marca. Yo, que he viajado, que leo, que busco, veo fotos de Santorini y lo primero que me viene a la cabeza es: ¿A cuánto estará la tanqueta de vinil blanco ahí?

VI

Hoy, en la cola del banco, una señora, aprovechando el tumulto fue poniéndose poco a poco delante de mí, hasta desplazarme. Diplomáticamente, y armado de paciencia y buenos modales, le pregunté detrás de quién ella iba.

Empezó a gritar y a ofenderme, manoteando y escupiendo. Que si yo era un fresco, y que ella iba detrás de quien le saliera de la pandorga, sustantivo que yo no conocía, pero que me puedo imaginar lo que significa, por el contexto. 

Yo, muy sedado, le dije que el que más grita no siempre es el que tiene la razón, y ella me dijo que la razón no le interesaba, que lo de ella era entrar al banco rápido.

Señora, yo puedo ser su hijo, le dije. Le cambió la cara. Le corrieron dos lágrimas y me dijo: No vayas a faltar a la peña No es Obligao Reírse, el jueves que viene en el Arca de Noé, con Visti Cárdenas, Jorge Bacallao, desde las 9 de la noche, en 23 y E.

Señora, es que yo soy Jorge Bacallao. Que vas a ser tú Bacallao, con la cara esa. Y mi hijo mucho menos. Entró al banco, y la perdí de vista.

2 COMENTARIOS

  1. Jorge, la historia V, me recuerda un libro de un autor húngaro, no recuerdo su nombre, tampoco puedo recordar cómo se escribe el título del libro, tirando piedras suena algo así como Ehpepeh.

    Oh alá y lo pueda leer otra vez. Tiene que ver con una eminente figura científica que va a dar una conferencia en Helsinki, toma el avión, se queda dormido, y aterriza en un lugar totalmente desconocido. Él hablaba 6 idiomas y no podía identificar la lengua de ese lugar. Sólo entendía algo asi como Ehpepeh.
    Salir de un mundo que conoces y llegar a uno que creías conocer?
    Error, viaje en el tiempo o entre planetas?
    A mí me pasó, salí de Canadá hacia cuba, y cuando llegué hace 13 años y hasta hoy, solo entiendo lo que suena algo así como Ehpepeh.
    Tu historia me recuerda la mía. Un abrazo.

Deja una respuesta

Jorge Bacallao Guerra
Jorge Bacallao Guerra
Comediante, escritor y guionista

Más de este autor

Descubre más desde La Joven Cuba

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo