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La noticia es que sesiona en Bogotá el Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (#Lasa2024) desde el miércoles 12 hasta el sábado 15 de junio.
Bajo el título de «Reacción y resistencia: Imaginar futuros posibles en las Américas» se da cita un amplio grupo de participantes que incluye académicos, profesionales y activistas para debatir sobre temáticas relacionadas con las formas de resistencia colectiva, las tendencias reaccionarias, la regresión democrática, el auge del populismo autoritario, la desigualdad y la crisis climática.
A partir de la investigación y el conocimiento de los ponentes en diferentes áreas, durante el encuentro anual se desarrollan conferencias y sesiones de intercambio para repensar los desafíos de la región en temas sociales, políticos, económicos, culturales, ambientales y de paz.
Luego de un accidentado proceso para obtener las visas a Colombia. La Joven Cuba está representada en Lasa 2024 por miembros de nuestro Consejo Editorial junto a otros de nuestros autores en un panel que propone analizar la correspondencia entre la agudización de la crisis socioeconómica y política en la Isla con el avance de ideas de extrema derecha. Contempla, además, la polarización política en los medios de comunicación, el rol de las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos en la esfera pública cubana, así como las tendencias extremistas de las fuerzas políticas en pugna y su connivencia con actores radicales en cada extremo. LJC examina, desde el Observatorio sobre Extremismo Político en Cuba, fenómenos como la polarización y la violencia en la esfera política nacional.
En un país que fue paradigma de ideas de izquierda en la región, hoy es visible el ascenso de ideologías de extrema derecha. Dado en gran medida por la incapacidad del gobierno cubano para conciliar su búsqueda de la soberanía con valores democráticos que permitan la participación política de otros.
Sumado a ello también influyen directamente en el fenómeno, el auge de grupos opositores influidos por la ideología anticomunista que caracteriza a la facción dominante de la migración cubana en el sur de la Florida, los problemas de diseño y ejecución en las reformas económicas recientes que han acrecentado la desigualdad y las sanciones de Estados Unidos y el financiamiento a medios y sujetos políticos con discurso anti-democrático. Todo ello condiciona que un número cada vez mayor de ciudadanos se afilien a un discurso de extrema derecha como alternativa al sistema político imperante en Cuba.
Lasa 2024 brinda una plataforma para evaluar los escenarios y construir, desde la multiplicidad de voces y perspectivas, un futuro promisorio para la democracia en nuestras naciones.
El panel de LJC tendrá lugar el sábado 15 a las 10:20 am en el edificio número 20 Jorge Hoyos Vásquez de la Universidad Javeriana de Bogotá (Colombia). Invitamos a todos nuestros lectores inscritos en el congreso a participar, para quienes no lo estén, se habilitará un link a las 10:15 am (hora Bogotá) / 11:15 am (hora La Habana) para ver la presentación en vídeo. Lo daremos a conocer a través de nuestras redes sociales.
Muchas vueltas y pocas nueces…
La noticia es que el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla realizó una visita oficial a Rusia. Primero asistió, en la ciudad de Nizhni Novgorod, a la reunión del Consejo Ministerial de los Brics Plus, invitado por su homólogo Serguei Lavrov.
El alto funcionario cubano regresaba de China, en un viaje del que se conocen pocos resultados, aunque sí se supo que acudió por invitación del país asiático. Aunque Cuba no es miembro de los Brics, la dirección protémpore de Rusia ha abierto las puertas a la Isla en este bloque, como prometió Lavrov en febrero de este año.
Rodríguez Parrilla sostuvo encuentros con sus pares de Belarús, Egipto, Brasil y Turkiye, en los que conversaron sobre el estado de las relaciones bilaterales.
Al evento asistieron los cancilleres de los diez países miembros y una veintena de jefes de departamentos de exteriores de naciones que aspiran a unirse a la organización en diferentes modalidades.
Este es el segundo viaje de un alto funcionario gubernamental cubano en menos de un mes a Rusia. El viceprimer ministro Ricardo Cabrisas Ruiz estuvo también hace una semana cumpliendo una visita con objetivos económicos, y el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, asistió en el mes de mayo.
Al finalizar esta cita, el ministro de Relaciones Exteriores cubano se dirigió a Moscú, donde sostuvo conversaciones oficiales con Lavrov y ofrecieron una conferencia de prensa juntos.
«Sostuve conversaciones con el estimado amigo y canciller Serguei Lavrov. Coincidimos en el excelente estado de las relaciones entre #Cuba y #Rusia y en el fortalecimiento alcanzado de los vínculos económico-comerciales, con la puesta en marcha de proyectos en diferentes sectores», declaró.
El jefe diplomático afirmó que Cuba ya es parte de otras iniciativas de alcance multilateral como la Franja y la Ruta promovida por China. Repitió líneas oficiales de la política exterior cubana como la condena a las medidas coercitivas unilaterales contra Rusia y las acciones de la OTAN «para atizar el conflicto» y agradeció el apoyo de los países presentes por mantenerse en contra de las sanciones de Estados Unidos contra Cuba.
Igualmente, rechazó la expansión de la OTAN hacia la frontera rusa, que condujo al actual conflicto en Europa, en especial entre Moscú y Kiev, y abogó por una solución diplomática, constructiva y realista de la crisis existente en la región, según publicó la Cancillería cubana.
Lavrov, por su parte, reclamó la salida de Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, «una absoluta anomalía», porque el propio Washington recurre a «métodos de terror descarados».
Agregó que Moscú seguirá prestando asistencia humanitaria a La Habana, dado el impacto negativo del «embargo ilegal impuesto por EE.UU», según reportó el canal de noticias ruso RT.
Algunos medios informaron a principios de junio que el Fondo Ruso de Inversión Directa invertiría más de 1000 millones de rublos, aproximadamente 11 millones de dólares al cambio actual, en proyectos de investigación con la empresa cubana BioCubaFarma.
Más allá de esa noticia y del aumento de las visitas de turistas rusos a Cuba, no se han conocido resultados tangibles de los innumerables encuentros de políticos cubanos en los últimos meses.
En días recientes, la llegada a La Habana de una flotilla de naves de guerra del país euroasiático, que incluye una fragata y un submarino de propulsión nuclear, ha creado un pequeño acontecimiento mediático.
Estados Unidos consideró desde el Departamento de Defensa que no amenaza su seguridad nacional, aunque monitorean sus movimientos.
El arribo de la flotilla se da en el contexto de la autorización de Estados Unidos a las fuerzas armadas ucranianas a utilizar su armamento para atacar objetivos en territorio ruso, así como de la visita del canciller cubano a Moscú.
Esto significa que la diplomacia cubana sigue muy activa para tratar de convencer a los aliados poderosos de invertir en Cuba o, por lo menos, facilitar el camino a créditos o foros en los que se puedan promover mayores posibilidades. Este tipo de evento funciona para el Estado cubano como una oportunidad para extender su mensaje de apoyo al multilateralismo y, quizás en un futuro, poder acceder al foro como miembro asociado.
Los Brics son apreciados por varios analistas como un contrapeso moderado al unilateralismo norteamericano. En los últimos años se han incorporado economías de mucho peso en las relaciones internacionales. Las naciones que integran esta organización representan más del 45 % de la población mundial y un tercio del PIB del planeta.
No obstante, más allá de las declaraciones formales, ni China ni Rusia se han mostrado en realidad muy interesadas en avanzar hacia mayores gestos de colaboración económica con Cuba. La deuda de la Isla con esos países es considerable y en esas condiciones es muy difícil que incluso los poderosos aliados continúen otorgando créditos, especialmente en un contexto económico tan delicado para todos.
Nuestra opinión es que Cuba debe aprovechar al máximo las pocas inversiones que logre atraer, invertir en los sectores más estratégicos y, en cuanto sea posible, honrar las deudas que tenemos con nuestros acreedores. Solo así volverán a confiar en un gobierno con graves problemas de gestión pública y económica.
Los apoyos contra las sanciones norteamericanas y la oposición a la inclusión de Cuba en la Lista de países patrocinadores del terrorismo se agradecen pues, más allá de los trasfondos de intereses que puedan tener, emplazan una calara injusticia. Pero, si no se consiguen resultados concretos en la economía cubana es muy difícil que tengan un efecto concreto sobre la dura crisis socioeconómica que vive la Isla.
La ayuda del exterior bienvenida sea, pero es el Estado cubano quien debe garantizar a sus ciudadanos un bienestar y para esto necesita un sistema económico que estimule la producitivdad. Es una lección que debe aprenderse de una vez y por todas.
Mientras no se haga un diagnóstico profundo sobre las causas internas que están agravando la crisis y no se impulsen reformas bien diseñadas sobre la base de criterios científicos y de expertos, la ayuda rusa o de cualquier país podrá aliviar crisis puntuales, pero no resolver los problemas estructurales internos que median en estas y que sí se pueden cambiar desde adentro.
Más incertidumbre sobre la situación de los dos médicos cubanos desaparecidos en Somalia
La noticia es que el alto mando militar norteamericano en África (AFRICOM) publicó un informe donde niegan que un bombardeo realizado el pasado 15 de febrero a posiciones del grupo terrorista Al Shabab matara a los dos médicos cubanos hasta el momento desaparecidos.
La agencia española EFE anunció esta semana informaciones oficiales de las autoridades de las fuerzas armadas estadounidenses destacadas en el continente africano, confirmando que el ataque aéreo sí fue realizado, pero descartan la muerte de civiles.
El supuesto fallecimiento de los médicos cubanos Landy Rodríguez y Assel Herrera fue anunciado por Al Shabab, la misma organización que los secuestró en la zona fronteriza con Kenia desde el 2019. Ellos se encargaron de ofrecer detalles el 17 de febrero del presente año, con una información publicada en un canal de Telegram, acerca de un bombardeo con drones sobre la localidad de Jilib en Somalia.
Posteriormente, las autoridades diplomáticas cubanas trataron de contener la opinión pública con un comunicado, reseñado por la agencia Prensa Latina, en el que declaraban que la información sobre la muerte de los colaboradores no estaba confirmada y continuaban las comunicaciones ininterrumpidas entre las autoridades de Somalia, Kenia y Cuba.
Ante la gravedad de la situación y el aumento de las peticiones por alguna respuesta, el gobierno decidió enviar al jefe del Parlamento y miembro del Consejo de Estado, Esteban Lazo, a tratar de conseguir personalmente alguna revelación en el terreno sobre los cubanos desaparecidos. Lazo recorrió varios países, se reunió con autoridades políticas, militares y otros colaboradores cubanos, pero el resultado de su gestión pública no ha sido divulgado.
Un experimentado analista cubano sobre relaciones diplomáticas con rango de embajador, entrevistado por este medio hace unos meses sobre el tema, declaró que este tipo de procesos son muy delicados y que confirmar una información que no ha sido comprobada no es prudente. No obstante, hace tiempo que no se cuenta con una fe de vida de los dos médicos cubanos y la esperanza de volverlos a ver va disminuyendo.
Hace aproximadamente dos meses, en abril, el Minrex comunicó nuevamente que las informaciones frutos de las gestiones realizadas hasta ese momento no permitían confirmar la muerte de Rodríguez o Herrera. Después de esa publicación se había notificado nada más hasta el pasado miércoles 12 de junio en que los funcionarios castrenses norteamericanos deciden desmentir que ellos habían sido los responsables de esas supuestas muertes. Hasta esta semana habían permanecido en un incómodo silencio.
Esto significa que las probabilidades de que los galenos sigan con vida se siguen reduciendo aún más, aunque no hayan podido ser comprobadas sus muertes por ninguna vía. Después de esta información oficial de los norteamericanos, solo la cancillería cubana quedaría por continuar pronunciándose sobre el destino de los doctores.
Usuarios en las redes sociales cubanas han criticado la manera en que el gobierno cubano gestionó la comunicación pública después del secuestro, algunos opinan que no se hizo todo lo posible, en primer lugar, por protegerlos, y después recuperarlos a tiempo y en las mejores condiciones.
Esta situación ha sido una derrota más a nivel de opinión pública para el actual gobierno cubano en medio de una severa crisis económica y las fuertes críticas por parte de la oposición a las condiciones en las que se realizan las misiones médicas cubanas.
Nuestra opinión es que el gobierno debe comunicar formalmente cuál es su posición sobre el tema. Tanto las familias de Landy y Assel, como el resto de los cubanos que seguimos pendientes de sus destinos, merecemos una respuesta lo más competente y definitiva posible para tal escenario.
Las autoridades políticas cubanas son responsables por la seguridad del personal que sale hacia misiones internacionales a brindar servicios, muchas veces criticados por las condiciones de trabajo y salarios bajos con respecto a sus pares.
Por tanto, también urge tener una conversación pública sobre las misiones médicas, sobre todo aquellas que se realizan en zonas marcadas por los conflictos bélicos. ¿Qué protocolos se siguen para proteger a los cubanos que trabajan en estos territorios? ¿Qué falló en la caso de Landy y Assel? Es imprescindible que, a pesar de la grave situación económica que atraviesa el país, ningún colaborador cubano sea puesto en peligro en ninguna circunstancia.
Esperamos que estas informaciones sobre las probables muertes de los galenos hayan sido un error, pero con tanto ocultismo en la información es muy difícil saberlo.

