Julio Carranza: lo más importante es la integralidad de la reforma

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Valiosos economistas han escrito diferentes propuestas de cambios para la economía cubana. Si se revisan se puede apreciar que hay un importante nivel de coincidencias entre ellas; quiere decir que en la medida en que ha avanzado el tiempo y se ha reforzado las crisis y la complejidad de la economía cubana, también ha crecido el nivel de consenso entre economistas, fundamentalmente aquellos ubicados en instituciones académicas del país, acerca de la necesidad de cambios y del carácter de estos.

Digo en la academia porque a nivel de la economía, el diálogo con las autoridades de una parte y los sectores más conservadores por otra, continúa siendo difícil aunque haya acuerdos importantes respecto a los principios históricos del proyecto nacional y revolucionario de Cuba, o sea: soberanía nacional, justicia social y desarrollo económico y democrático, sin embargo, con notables diferencias acerca de cómo hacerlo avanzar en las actuales circunstancias nacionales e internacionales.

Un punto esencial sobre el que hemos insistido permanentemente es sobre el carácter integral y sistémico de la reforma. Ahora siendo más enfático, nos parece necesario aclarar que sin eso no hay avance posible; las medidas puntuales, desconectadas y sectoriales tienen trayecto corto y vida limitada, cuando no resultados negativos o cuestionables.

Como hemos expresado otras veces, los ejemplos más evidentes de eso han sido el ordenamiento monetario de enero del 2021 y más recientemente la bancarización, a las cuales hemos cuestionado, no por sus objetivos, indudablemente necesarios, sino por sus errores de secuencia, conexión, contextos y condiciones para su ejecución exitosa, además de algunos puntos de su propia concepción. A estos ejemplos se podrían añadir también las medidas establecidas para la agricultura: en sí mismas y vistas por separado no son negativas, muchas son hasta de sentido común, pero no abordan el problema integralmente ni en su esencia, por tanto ahí están los resultados.

Teniendo en cuenta lo difícil de la situación, se ha señalado con razón que hay cosas importantes y otras urgentes. Nuestro punto es que compartimos ese criterio, pero hay que ir actuando, sobre todo, tratando de preservar la integralidad de lo que se haga, aun cuando se atiendan con inmediatez urgencias como la actual inflación y la crisis social.

En este texto se nos ha solicitado expresar de manera sintética y como aporte al debate, lo que consideramos que se debería hacer, sin embargo, esta propia concepción de integralidad hace difícil definir solo una lista de medidas sin sacrificar el tema de la secuencia y el carácter sistémico e integral de la reforma que consideramos necesita la economía nacional, y en la cual hemos insistido en todo lo que por años hemos escrito.

Advirtiendo sobre este punto, intentaremos muy sintéticamente, como se nos ha solicitado, expresar lo que consideramos componentes imprescindibles de la reforma.

Obviamente el problema del equilibrio macroeconómico, el control de la inflación y la reducción del déficit presupuestario es fundamental; es muy difícil pilotear con éxito el cambio bajo las actuales turbulencias. También es fundamental tomar control del mercado cambiario.

Habría que añadir una reacción más activa aún al problema de la deuda externa del país que cada vez aprieta con mayor fuerza e impide tanto el comercio como la inversión. Varios economistas han propuesto y estamos de acuerdo, en que se deben analizar algunas fórmulas de cambio de deuda por determinados activos. Es una decisión que hay que revisar bien, pero no parece haber otras opciones a mano dada la magnitud del problema. Cuba es objeto de diferentes demandas por esta razón.

Ahora bien, todo esto conecta directamente con lo que consideramos los dos corazones de la reforma: la transformación profunda del subsistema de producción agropecuaria y la reforma de la empresa estatal, como parte del sistema empresarial del país.

La producción agropecuaria se encuentra bajo formas obsoletas de producción y comercialización que deberían ser transformadas, desde el tamaño de las unidades de producción privada, que son los que más alimentos producen en el país, hasta la forma de funcionar el llamado mecanismo de acopio y de comercialización. 

En la agricultura hay un problema de estructuras, de incentivos y también de muy bajos niveles de inversión que impiden tener las condiciones mínimas necesarias para producir más: agua, maquinaria, combustibles, fertilizante, herbicidas, etc. Es cierto que hay una fuerte escasez de divisas, afectadas entre otros factores por el bloqueo norteamericano, sin embargo, la inversión nacional se mantiene fuertemente concentrada en otros sectores como el turismo, lo cual a todas luces es improcedente cuando se mantiene deprimida la producción de alimentos. Siempre hemos expresado que en la producción de alimentos hay además un problema de seguridad nacional, lo cual toma mayor importancia aún a las puertas de una nueva administración norteamericana que muy probablemente incremente el nivel de hostilidad y agresión contra el país.

El otro corazón de la reforma es la transformación de la empresa estatal, actualmente afectada por la ineficiencia o niveles muy bajos de rentabilidad que, entre otras cosas, limitan sus aportes no solo a la producción, también a los ingresos del Estado y por lo tanto impiden mejorar el déficit que a la vez impide actuar efectivamente sobre la inflación, etc.

Sobre el tema de la reforma empresarial hemos escrito en extenso y siempre hemos expresado que se trata de transformarla para que deje de ser ineficiente, no para que deje de ser pública.

La transformación del sistema empresarial debe dar lugar a un tejido complejo que cubra todas las actividades que una economía moderna requiere y bajos diferentes formas de propiedad y gestión, pública, cooperativa y privada, preservando la prevalencia de la empresa pública pero con niveles de eficiencia que le permitan ejercer ese liderazgo auténticamente.

Las empresas han de ser empresas que actúen en los mercados y no unidades administrativas sometidas a decisiones centrales y al tutelaje de los Ministerios y otras estructuras intermedias como las OSDEs, cuya necesidad la mayor parte de las veces —aunque hay excepciones— no se justifica, y sin estar sometidas a una planificación burocrática, cuyo carácter debe cambiar hacia una planificación más financiera y estratégica. Esto supone, por supuesto, la existencia de las excepciones imprescindibles correspondientes a determinadas empresas, muy acotadas por el carácter y alcance de la función que desempeñan.

El fracaso de la planificación centralizada y burocrática quedó más que demostrada con la experiencia del socialismo europeo, y superada por las experiencias exitosas de Vietnam y China.

Eso supone mercados que deben ser construidos conscientemente y que funcionen con transparencia, información y las regulaciones adecuadas, incluidos los de medios de producción y monetario, con restricciones financieras fuertes, con una ley de empresas y una ley de bancarrota; todo como parte de un sistema que debe funcionar integralmente. La concurrencia de las empresas públicas al mercado monetario es imprescindible, la segmentación y el caos monetario que existe hoy es incompatible con el funcionamiento bien articulado de la economía y sin este el crecimiento es quimérico.

O sea, que a todos esos mercados deben asistir todos los actores económicos, públicos, cooperativos y privados sin distinción. El sector privado debe contar con todas las condiciones e imprescindibles regulaciones para que funcione tanto con orden como con iniciativas.

Elementos esenciales son el adecuado manejo de herramientas fundamentales de la política económica. Ya nos referíamos a la tasa de cambio, vale para la política fiscal, la política de aduanas, la política crediticia, la política industrial, la política de inversiones y por supuesto y cada vez más importante, la política social.

Los diferentes sectores necesitan a su vez decisiones específicas, como es el caso, por ejemplo, del hoy en crisis sector energético, cuya matriz debe ser cambiada por un mayor peso de las energías alternativas.

Por otra parte, la reforma, que es cada vez más urgente, debe definir etapas y metas claramente definidas para mover el modelo económico de Cuba del lugar donde se encuentra, cuyo agotamiento es hace años más que evidente, a uno nuevo que permita recuperar el dinamismo, la eficiencia, la capacidad de crecimiento y una inserción internacional más favorable, a pesar de que se deba seguir padeciendo, resistiendo y condenando la política de bloqueo y agresión. Como he expresado en diversas ocasiones, el tiempo corre rápido y es una variable crítica; el avance coherente de la reforma debe ser ya, sin pausa, con orden y con prisa.

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9 COMENTARIOS

  1. Muy buen análisis de las transformaciones necesarias para comenzar a sanear la maltrecha economía cubana. Cada medida adoptada hasta ahora es fallida y distorsiona aún más los desequilibrios q pretende corregir. En particular el enfoque monetario financiero actual es nefasto pues ha ido destruyendo poco a poco la credibilidad institucional olvidando q está es crucial para el éxito de la política económica.

  2. Excelente artículo de mi amigo Carranza, qué maravilloso sería que todas estas posibles e importantes medidas se aplicaran de una vez sin seguir culpando a terceros.

  3. Muy de acuerdo con usted en que “que hay cosas importantes y otras urgentes” es un concepto requeté importante para la vida en general, paro al aplicar ese concepto básico, en la política económica de Cuba creo muy intencionalmente se tiende a alternar las definiciones y al final uno no sabe bien donde esta qué, pero usted mismo muy a continuación menciona 4 componentes imprescindibles de la reforma. “problema del equilibrio macroeconómico, el control de la inflación y la reducción del déficit presupuestario, tomar control del mercado cambiario.”, pero no se refiere a cual es urgente y cual importante.

    En lo que si discrepo con usted es cuando no sé porque sigue el juego entre lo que es PUBLICO y lo ESTATAL al afirmar “Sobre el tema de la reforma empresarial hemos escrito en extenso y siempre hemos expresado que se trata de transformarla para que deje de ser ineficiente, no para que deje de ser pública.”. En el socialismo real no existe nada público, el partido único en el poder se arrogo el derecho de hacerlo casi todo estatal, para no ser absoluto, y por tanto de manejo privado del “Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista, vanguardia organizada de la nación cubana”, lo único realmente privado en la Cuba que tanto conozco es lo que piensas como individuo, y si por equivocación vas en contra del PCC pues pasaras a ser un enemigo PUBLICO con sus consecuencias.

    Al igual que ayer al escrito de su colega Omar Everleny les deseo buena suerte pero el cambio inicial de posibles otros cambios creo tiene que seguir siendo un cambio político en el que ese espectro de pensamiento de la Cuba actual tenga reconocimiento y derecho de trazar políticas futuras.

  4. Coincido q l reforma es urgente y esto es algo que ya muchos economistas cubanos han expresado y usted lo vuelve a ratificar ya estamos en punto cero si no se logra agilizar las reformas no lograremos avanzar lo que queremos y sabes que algunas medidas son más urgentes que otras así lo hizo China y ahí están sus resultados, gracias por darnos la oportunidad de comentar su excelente articulo

  5. Mercado, mercado y más mercado, y de paso algo de más eficiencia. Esa es la solución economicista que todo el mundo propone, incluso los economistas diz que marxistas: En el escenario económico actual de Cuba, resulta alarmante la ausencia de propuestas orientadas a socializar verdaderamente las empresas estatales. No se vislumbran iniciativas que otorguen a los trabajadores el control y el escrutinio real sobre la gestión de estas entidades. En cambio, se perpetúa un modelo dominado por la ‘adipocracia’, una élite burocrática que administra los recursos del país de manera opaca y sin rendir cuentas al pueblo. Esta inercia no solo bloquea la posibilidad de democratizar la economía, sino que también consolida las desigualdades estructurales existentes. En lugar de explorar alternativas que equilibren la eficiencia económica con la justicia social, las reformas recientes parecen inclinarse hacia un liberalismo social que prioriza la apertura al mercado y la flexibilización de normas, desatendiendo las necesidades y aspiraciones de los trabajadores.
    Bajo este esquema, el capitalismo, en su formato corporativo chino avanza silenciosamente bajo el disfraz de modernización, mientras se pierde la oportunidad de construir un sistema más justo y participativo. Si no se pone fin a esta tendencia, lo que podría ser un momento para transformar y empoderar a la sociedad cubana corre el riesgo de convertirse en un paso más hacia la consolidación de desigualdades y la exclusión de las voces que realmente sostienen el aparato productivo del país.

  6. This and the other papers confirm my impression during a visit to Holguin, Santiago and Havana in December that Cuba faces a deep systemic crisis. If the authors were invited to present and defend their findings in a national public forum, like Cuba Debate, it would indicate government and Party leaders are taking seriously the country’s problems and are prepared to open a real national dialogue to seek creative solutions. I was in Havana to present a paper at the annual CIPI conference on US-Cuba relations. My analysis of how the US and Viet Nam achieved normal relations in twenty years after twenty years of horrific war can be read here https://vnpeacecomm.blogspot.com/2024/12/the-path-to-us-viet-nam-normalization.html . The deep solidarity between Cuba and Viet Nam should lead to serious discussion between leaders and activists of how Vietnam’s Sixth Party Congress was able to take and implement positions that radically broke with past assumptions and ideology and unleashed the creative energy of the people. Does Cuba have a Nguyen Van Linh and Vo Van Kiet who can lead significant reforms in domestic and international policies before it is too late? Can the US do something that helps rather than hinders like removing SSOT immediately, dismantling the embargo and turning Guantanamo into a transitional free trade zone with joint administration?

  7. En verdad el artículo de Carranza. Plantea maniobras de la economía, Reales,Necesarias,Lógicas Posibles y metas con paradas evaluativas que definan Eficacia y Efectividad o…cambio de dirección. Es una *VERDADERA LASTIMA*, que la economía del país, otrora faro y guía en América y el Caribe, este Politizada y no se aplique acorde realidades actuales. Dentro del artículo faltó algo que considero Básico!?. Como recuperar la motivación laboral del cubano, como fuente de riqueza, personal y social, para satisfacer sus necesidades materiales?, Durante Décadas el estado ha asumido un papel de *Padre Protector*, que ha lisiado y…*Distorsionado* esa vía de solución. Quizás, no soy *especialista*, sea…dando paso al saber Popular y bebiendo de las experiencias acumuladas en cada sector. O sea Contar con los *EJECUTORES* de cualquier proyecto economico que extraiga del FONDO la economía.

  8. La apertura del mercado de 3ra. Y 70 en Playa, donde se puede comprar solo en USD en efectivo, en tarjetas emitidas en el extranjero y en la cubana CLÁSICA, ha dejado fuera a las MLC. Se especula que se abrirán otros mercados similares. Ello ha generado consternación, incredulidad ante las medidas del gobierno y críticas por la falta de información al respecto. Estoy de acuerdo con Ana Teresa Badía en su señalamiento a dejar fuera de este mercado a las tarjetas MLC que en su momento fueron USD que la población entregó confiada en el respeto del gobierno a estos depósitos y que ahora quedan en entredicho. Ana Teresa también critica la falta de información transparente por parte del gobierno ante medidas de este tipo, violándose lo que plantea al respecto la Constitución vigente y la reciente Ley de Comunicación Social. Me alegro que Ricardo Ronquillo, Presidente de la UPEC, haya expresado que se organizará un intercambio de criterios sobre estos temas mediante emisoras radiales. Merecería la pena organizar una Mesa Redonda al respecto. Así mismo estoy plenamente de acuerdo con el artículo de July Carranza titulado “lo más importante es la integralidad de la reforma”. Aprovecho para destacar la oportuna iniciativa de La Joven Cuba en publicar una serie de artículos con Recomendaciones urgentes para la economía cubana. Con estos artículos se está conformando un DOSSIER con un debate no siempre coincidente en las Recomendaciones incluidas; pero de innegable valor como elemento informativo incluso al gobierno para la formulación de sus políticas económicas y sociales. Saludos.
    Fidel Vascos

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Julio Carranza
Julio Carranza
Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de La Habana, profesor universitario invitado en varias universidades de América Latina, Europa y Estados Unidos. Ex subdirector del Centro de Estudios sobre América (CEA) en La Habana, ex Consejero de la Unesco para las Ciencias Sociales y Humanas en América Latina y el Caribe. Autor de varios libros y artículos sobre Cuba y temas latinoamericanos. Ha sido Director y Representante de la UNESCO para los países de América Central y los países andinos. Actualmente es profesor titular del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de la Habana.

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