Capitán Diez: Humor en tiempos de Internet

Transcripción del cuarto episodio de La Sobremesa 2.

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[Música]

Mariana Camejo (MC): Hola a todos los que nos están viendo, o nos están escuchando a través de las plataformas de audio. Bienvenidos a un nuevo episodio de La Sobremesa, un pódcast de La Joven Cuba, donde hablamos con la ligereza y el desparpajo de quien está en la sala de su casa.  

Jorge Bacallao (JB): Exactamente. Tengan muy buen día los que nos ven y los que nos escuchan.

(MC): Sí, porque la gente nos escucha en la cola, haciendo ejercicio.

(JB): Exactamente. O sea, nos escuchan sin vernos porque hay mucha gente que se pone La Sobremesa cuando está trabajando. Si usted tiene un trabajo complicado como controlador de vuelo o piloto de carrera, no puede, pero hay muchas otras profesiones.

(MC): Sí. Y estamos en una época súper dinámica. También hay un montón de profesiones en peligro, casi que de extincióncon el tema de la IA, ¿no crees?

(JB): Sí, la IA está suplantando muchas profesiones, pero a la vez están apareciendo otras profesiones. Por ejemplo, ¿tú sabes cuál? el creador de contenido.

(MC): Bueno, fíjate que el invitado de hoy califica como eso, como creador de contenido.  

(JB): Exacto. Hace más cosas, pero es creador de contenido. Así que usted no se mueva de ahí que se pierde el principio.

[Música]

(JB): Bueno, decíamos que nuestro invitado de hoy es creador de contenido, pero no se queda ahí la cosa. Es médico, es comediante escénico bueno, comediante escénico bueno, es emprendedor, viene siendo lo que se dice un todólogo el tipo. (MC): Así mismo. Y todo eso con solo 25 años. Hoy tenemos en La Sobremesa a Ronny Diez, más conocido como Capitán Diez. Bienvenido.  

Capitán Diez (CD): Muchas gracias. Un placer estar aquí.

(JB): Bueno, Capi, vamos a empezar de colega de gremio a colega de gremio. Fíjate que yo esta entrevista la hago con camisa y me puse pullover, que es el módulo de despliegue para hacer stand up mío porque estabas tú aquí. Esto es una pregunta, la pregunta de las multitudes y quiero que respondas de la forma más abierta que tú quieras. ¿Qué tú crees de la cosa? ¿Cómo tú ves la cosa?

(CD): De la forma más sincera, te puedo decir que está complicada, pero de la forma más abierta te puedo decir que está dura. ¿Sabes lo que te digo, Baca? Entonces yo creo que la cosa hay que analizarla. Sinceramente, hay que analizarla porque como mismo te da, te quita, pero como mismo te quita, te da. Entonces, hay que analizar la cosa. Todo es puntos de vista.

(JB): Dale, vamos a empezar con lo serio. Mariana, dale.

(MC): Capi, en Cuba el humor siempre ha sido un mecanismo de defensa del pueblo cubano. Se dice que el cubano se ríe de sus propios problemas. ¿Tú eres consciente, cuando haces videos, de eso? Porque quizás le estés mejorando la vida a gente que te ve.

(JB): Yo creo que cuando empecé a hacer humor era mi forma de expresarme y luego a esa forma de expresar mía se fueron sumando, o sea, mucha gente se empezó a sentir identificada y fue ahí donde empecé a ver el feedback, ¿no? Empecé entonces a recibir comentarios de mucha gente que me decía que se identificaba con lo mío, que mis videos le alegraban el día, incluso hoy por hoy recibo mensajes muy bonitos. Yo creo que es algo de lo que todavía no soy muy consciente, ¿no? Es algo que me tiene muy feliz y me está pasando ahora y es que estoy llegando ya como tal a la familia, o sea, y me dicen: «Oye, a mi familia le gusta». Y eso es algo que, vaya… porque en una familia siempre hay puntos de vista muy encontrados y distintas generaciones.

(JB): Claro, sobre todo aquí en las familias cubanas que la familia cubana ya tiene 900 generaciones dentro de una casa.

(CD): Entonces es muy complicado gustarles a todos, pero creo que entonces como he sabido buscar el punto en común entre todos he logrado eso.

(JB): Es una motivación extra para levantarse por la mañana y a veces los días que uno no tiene deseo decir: «Hoy sale video de todas maneras».

(CD): Hoy sale video. Sí, sí, realmente es como un propósito.

(JB): Esto es una pregunta también de colega de gremio y es una cosa que yo me he dado cuenta que a la gente le interesa saber, ¿de dónde saca las ideas el Capi? ¿Qué es lo que hace que Capi diga: «Hoy toca este tema»? Explícame el proceso creativo ese. 

(CD): Esa pregunta hasta para mí es complicada, porque yo a veces hay ideas que las tengo que buscar, tengo que sentarme a buscar una idea y digo: «¿Qué me falta?» Es complicado, porque es ver lo que no has visto, o sea, tienes que ir a buscar lo que todavía no has visto. Eso es complicado, pero a veces, que es lo que yo más disfruto, cuando la idea viene sola y llega sola y digo: «Me iluminé, voy a dar las gracias al universo».

A veces pasa que veo una situación o algo y a veces es solo una línea. Ustedes me entienden mucho, también son expertos, son los maestros ustedes. Todo el texto lo construyo desde un chiste. A veces hay un chiste que me gusta mucho, mi chiste favorito. Yo le digo así, este es mi chiste favorito y digo: «Yo necesito sacarte a la luz».

(JB): Ahora vamos a vestirlo.

(CD): Vamos a vestirlo. Exactamente.

(MC): ¿Dirías que más allá de eso influye algo más?

(CD): El contexto, yo no estoy ajeno al contexto social por el que me muevo. Entonces ahí también encuentro mucho de la inspiración. A veces una fecha, una situación dada, aunque también intento y he intentado alejarme mucho del contexto porque, ¿qué pasa? y es un tema súper interesante. Antes, Cuba como país estaba mucho más en el mismo contexto y todos éramos conscientes de todo lo que estaba pasando o de que pasó algo, y se le daba mucha importancia a ese punto en específico, pero ahora mismo está como muy segmentada.

(JB): Se ha ido diversificando.

(CD): Se ha diversificado, exactamente. Y ya el contexto no es el mismo. Entonces, y se ve tanto en las clases sociales como también a nivel intelectual, ¿no?

(MC): Y de opiniones políticas también.

(CD): Exactamente. Por ejemplo, lo comentaba ayer o antier con unos amigos que casualmente la política es una cosa que el humor cubano se ha recostado muchas veces sobre ella, y con toda razón, porque durante mucho tiempo la nación cubana estuvo recostada sobre la política. Pero hoy en día pasa que me he dado cuenta que, por ejemplo, las nuevas generaciones ya no están vinculadas a la política, ya no son conscientes.

(MC): ¿Sientes que hay una desconexión ahí?

(JB): O quieren una cosa que no sea eso también.

(MC): O quieren algo diferente también.

(CD): Eso puede ser, exactamente.

(JB): Una cosa que me pasa a mí y quiero preguntar hasta qué punto te pasa eso mismo. Tú me estabas diciendo que a veces hay eventos y cosas que están sucediendo y que dan una referencia que tú dices: «Bueno, como creador esto yo debería usarlo». Debería usarlo porque no puedo dejar que se me vaya esta fecha, porque la situación humorística que yo construyo alrededor de esta fecha es ahora que funciona. Pero por otro lado dices: «Espérate, que ahora todo el mundo está escribiendo de eso. Déjame dejarla que refresque». Es como un intermedio ahí.

(CD): Claro. No, con respecto a las fechas y esas cosas que pasan, a veces también yo si veo algo, y eso a veces está mal, porque nosotros los creadores de contenido creo que si tuviéramos que tener como una ley, que es la ley que siempre va a funcionar, es no comparar tu contenido con el de otro, y entender que aunque haya mil personas hablando de lo mismo, tú puedes ser la mil uno y también vale- Pero yo sí cuando veo que hay alguien que hizo algo mejor que lo mío, digo «¿pa´ qué me voy a meter si este está mejor que el mío? No voy a hacer yo algo que esté…» y no lo hago. El año que viene lo haré.

(MC): Capi, pero comentabas ahorita un poco sobre el humor y política y tú también tienes algunos chistecitos por ahí picantes. Y te pregunto, a veces cuando los humoristas quieren referirse a política, utilizan analogías, utilizan este recurso de decir sin decir, ¿tú crees que tendrías más éxito si pudieras estar en una sociedad donde se pudiera hablar más directamente?

(CD): Lo he pensado mucho. Lo he pensado muchísimo, pero creo que, realmente creo que no cambiaría nada. El humor en el mundo va de romper el tabú, el que sea, el que esté. En Cuba está la política y es un tabú que está ahí como muy puesto y entonces nosotros jugamos muchísimo a romperlo, jugar y llegar a la línea, por eso yo también lo hago. Pero yo creo que si el día de mañana estuviera en una sociedad donde la política no ponga una traba o directamente no ponga un tabú, yo creo que seguiría haciendo humor, lo que directamente no haría humor político, porque si ya no tengo nada con lo que jugar, no juego.

(MC): Sí, claro. Tienes que encontrar la sazón ahí.

(CD): Claro, claro. También aquí, ¿qué pasa? que lo he hecho. He hecho muchos videos que tienen un trasfondo que puede ser político, pero yo realmente no construyo lo que hago por el impacto político que pueda tener en ese sentido, yo hago lo que yo creo que va a dar gracia.  

(JB): La prioridad es que funcione humorísticamente y la política es un tema adicional, aunque sea muy recurrente.

(CD): Así nosotros lo vemos. Yo creo que es la forma en la que lo vemos. Yo siempre hablo de «ustedes» cuando digo «ustedes» pues son el gremio, yo llegué nuevo, entonces a ustedes los pongo en el Olimpo. Yo pongo en el Olimpo a todos los humoristas de Cuba porque para mí son dioses y te incluyo ahí Baca, de verdad, los admiro mucho. Pero una de las cosas que yo creo que tengo que defender y también es mi parte aportar, es que el humor se entienda como arte, porque muchas veces tienen los artistas y los humoristas separados, de la mente, de la sociedad, ¿no? Porque también en el mundo artístico es más fácil decir: «él es humorista».

En el mundo artístico, aquí todo el mundo es artista, pero desde fuera a veces se olvida que el humorista también es un artista. Y desgraciadamente en Cuba por todo lo que ha pasado, toda la situación y todo lo que ya se conoce, nosotros muchos humoristas tuvimos que pasar del teatro al bar por un problema que era mucho más económico actuar en un bar que en un teatro, se ha perdido mucho ese punto de vista sobre los humoristas de que ellos son artistas, o sea, a veces «¿eres cómico?».

(JB): Y muchas veces mucha gente ha tenido que cambiar el tipo de contenido que hace para volverlo más sencillo, pero yo creo que se está recuperando. Vamos a hablar de eso. Vamos a hablar de eso también. Para redondear este tema, en este tipo de chistes que tocan temas complicados dentro de la política de un país y eso, ¿con qué frecuencia o cómo funciona en ti el asunto de la autocensura? Me explico. De pronto se te ocurre una cosa, de esas ideas que vienen en la moto eléctrica y tú dices: «Mira esto qué bueno está». Y tú dices: «Sí, pero esto no puede salir así mismo». ¿Con qué frecuencia pasa eso? ¿Y ¿cómo es ese mecanismo de: «Espérate, déjame darle taller a esto para que pase»

(CD): Claro, la autocensura… hay un problema que me he dado cuenta que es otra locura más que también he visto por las redes sociales, que eso solamente yo creo que se puede analizar en las redes sociales y no en el teatro, porque a veces nosotros estamos en el teatro, hacemos un chiste fuerte, pero que nosotros sabemos que no es tan fuerte y nunca sabemos realmente qué piensa la persona que está en el público. Pero en las redes sociales sí sabes lo que piensa porque te lo dejan en los comentarios.  

(JB): La gente dice: «Mi momento ha llegado». Y te lo dice.

(CD): Exactamente. Y a mí me ha pasado que yo he subido videos, como por ejemplo el de Cuba Libre, que salgo yo con un cartel: «Cuba libre, Cuba libre». Y entonces me dicen: «La policía». Digo: «cubalibre, mojito, daiquirí» y me pongo a vender tragos. Yo hice ese video y dije: «Este video está fuerte. Este video está fuerte, pero no está tan fuerte nada, porque es un trago cubalibre». Al final no es un concepto que yo me esté inventando, es un concepto que está ya súper, incluso, exportado. El cubalibre es un trago toda la vida, esto es humor, vamos a estar aquí. Pero, aun así, yo siempre hago un porcentaje en mi cabeza, 60-40, si estoy ganando. Pero luego cuando voy a revisar los comentarios y eso me pasa en muchísimos videos, los comentarios de los propios cubanos: «Se volvió loco. Se volvió loco».

(JB): «Pal´ Combinado».

(CD): Sí. Y entonces me dicen: «Te van a meter preso» Yo: «No, brother, me vas a meter preso tú». Yo no, yo estoy haciendo humor, yo estoy haciendo arte, yo no estoy poniendo un contexto de nada, eso lo estás poniendo tú. Y entonces a veces el peligro, o sea, el sentido de la gravedad la pone el propio público.

(MC): La percepción de la gente, ¿no?  

(JB): Sí. La percepción de lo que está pasando, que yo me imagino, no sé, no puedo hablar por nadie, que son los miedos que cada cual tiene, ¿no?, con los que se han criado, pero realmente no es para tanto. Yo lo sé que no es para tanto porque es humor.  

(JB): No te ha pasado, que estás en escena, no en redes, en escena haces un chiste, tú sabes que está fuerte. Y tú en vez de la carcajada que estás esperando llega una ovación, gente aplaudiendo y bueno, uno mismo como recurso también para que no se le vaya el hilo del monólogo, se monta arriba de esa ovación para decirles: «Caballero, arriba, no es pa´ tanto, vamos a seguir, vamos a seguir». Yo he visto en escena que te ha sucedido.

(CD): En La Nave me pasó el otro día. El otro día en La Nave hice un chiste,

(JB): En La risa por delante.

(CD): Exacto. Ese chiste de Cristóbal Colón. Ese chiste está bueno. Y recuerdo que cuando lo hice hubo una (expresión) y yo mismo: «eh, cálmense, déjenme terminar, que esto tiene final». Sí, porque también es eso. La gente en su querer decir se piensa que lo que está viendo…

(MC): ¿No te parece entonces que cuando haces stand up comedy, o sea, que estás ahí frente a la gente, es más arriesgado que hacerlo en redes?

(CD): No, realmente no. En redes es peor porque las redes sociales pueden llegar a ser muy tóxicas.

(MC): Pero, ¿te ha pasado? ¿Te ha pasado que has recibido comentarios negativos por algún video?

(CD): Sí. O sea, no negativo. A ver, todo el mundo en redes sociales está expuesto a comentarios negativos. Eso siempre va a pasar de cualquier tipo hacia tu imagen, hacia el contenido que compartiste, hacia contenido que creen porque…  y es por eso que digo que las redes sociales son muy tóxicas. Hay redes sociales que son más tóxicas que otras.

Por ejemplo, yo me fui de Twitter, de crear contenido en Twitter, porque Twitter para mí, X ahora, es la plataforma más tóxica que hay, porque tiene una forma de compartir donde primero, o sea, en cuanto a prioridad, primero va a salir lo que yo opino de tu contenido y luego tu contenido. Entonces, ya tú llegas al contenido predispuesto, con el concepto que te di yo, pero que no es necesariamente el que tú tienes que tener. Y entonces eso hace una bola, y el ser humano por intentar encajar ya, o sea, camina por ahí.

Pero por suerte, por ejemplo, en Instagram no es tan así. En Instagram tiene que ser que pase algo muy viral y mucha gente esté hablando de esto. Tiene otras formas de manejarse.

(MC): Funciona diferente.

(JB): ¿Tú sueles interactuar con los comentarios de seguidores, tanto buenos como malos?

(CD): A los malos no realmente, o sea, también hace mucho tiempo que no me cruzo con un comentario negativo, como a la altura, vamos a decir, en ese sentido- Que está mal, porque cada cual tiene un punto de opinión que es respetable, pero hay personas que tienen puntos de opiniones que no van, ¡estudia! Me ha pasado, en el mismo gremio, no del humor, pero sí de la actuación, que he hecho humor delante de actores y me han dicho: «No, pero este chiste, este chiste no». Y yo: «¿cómo que ese no? ¿por qué uno sí y otro no, si los dos son chistes?» Por eso va también del nivel de conciencia que pueda tener una persona sobre un tema y ahí yo no puedo entrar. Realmente yo no puedo convencer a nadie de que esto es un chiste o no.

(JB): Tú eres responsable del humor que haces, no de la interpretación que le da la gente.

(CD): Siempre busco que se interprete, ¿no? Porque también yo puedo controlar mi parte, hacer un mensaje que sea lo más claro, lo más transparente posible, pero ya de ahí a que si yo te lo pongo todo y tú eliges lo malo, bueno, eso es una cosa muy tuya.

(MC): Capi, otro de los leit motiv que ha estado siempre en el humor popular cubano criollo, además de la política, es el humor con respecto a estereotipos, a grupos discriminados, a comunidad LGBT y tú tienes un personaje gay que es muy visto. Y yo quiero preguntarte, ¿cuál es el límite? ¿Cuál es la línea fina ahí entre poder reírse y burlarse del estereotipo, pero no ofender?

(CD): Yo creo y voy a dar la receta, que todo está en la empatía. Todo está en la empatía y en la humildad con la que uno pueda ver un grupo social u otro. También hay grupos sociales que uno ya como grupo social uno tiene que analizar las características de este grupo social, en dependencia, y por ahí más o menos llevarlo, saber qué tan permisible o no puedan ser. Pero ya eso va mucho de hacer como un estudio ahí muy de por aquí, por allá, de hacer esas pruebas.

Por ejemplo, yo para el personaje de Marian lo que hice fue inspirarme. A mí, siempre lo he dicho, la comunidad LGBT me parece muy graciosa, o sea, los gais a mí me parecen muy cómicos. Genial. Yo no sé qué, a ver, evidentemente no puedo decir todos porque son humanos, hay siempre… pero he tenido la suerte de conocer personas de la comunidad en general.

(MC): Muy performáticos, ¿no?

(JB): La cantidad de chistes que yo he robado de amigos LGBT.

(MC): Y la apertura y la distensión.

(CD): Es que también yo creo que todo el mundo puede ser cómico, pero hay que ser valiente. Entonces, no todo el mundo se arriesga a decir. Hay un grupo, voy a soltar un chiste que puede funcionar o no. Voy a soltar eso. Hay que ser valiente. Y yo creo que ya ellos vienen con esa valentía de decir: «Oye, es pa´ alante». Y son muy naturales, son ellos mismos. Y eso es algo que yo digo: «Sí, me gusta».

De ahí puede resultar salir cosas muy cómicas, porque al ser ellos mismos no vas a encontrar en ninguno la misma forma de ver la vida y la misma espontaneidad.

(JB): Tú tienes una cosa que es la siguiente: que te ayuda muchísimo en esto y es que tú has acumulado una cantidad de trabajo que se puede ver en las redes. Con ese mismo tema, mismo personaje, además, que ya se te identifica como una persona que es cero homofóbica. Entonces, te ayuda mucho porque se te ve con muchísima confianza y puedes tocar prácticamente cualquier tema y funciona.

(MC): Bueno, pero se me ocurre, por ejemplo, que en el humor cubano también hay muchos chistes burlándose de personas negras y yo me pregunto, ¿pudiera haber humor a la inversa? O sea, ¿en vez de burlarse de la persona negra, burlarse del racista?

(CD): A ver, ¿qué pasa? Y eso también ya es un humor… Eso lo he aprendido de las nuevas generaciones. Las nuevas generaciones que se están formando ahora mismo también.

(MC): Más jóvenes que tú.

(CD): Más jóvenes que yo. Sí, sí. Porque parece que no, pero el Internet ha hecho un salto generacional ahí muy marcado. Y yo, por ejemplo, tuve acceso a Internet por primera vez con… Bueno, fue en mi primera guardia de Cirugía.

(MC): Cuando estudiabas Medicina.

(CD): Ya yo estaba en la universidad cuando tuve por primera vez datos móviles, pero el caso de mi hermana, vino a conocer Internet en Secundaria, o sea, ella pasó por una adolescencia completa con Internet, yo no, yo me tuve que enfrentar a la vida de otra forma y ya eso te da la medida de que somos dos generaciones completamente distintas. Y qué puede quedar para mi hermano que nació con Internet. Es un tema complicado.

(JB): Mira, con el humor pasa una cosa en donde están esos peligros.  En el humor, o sea, en el cine, por poner un ejemplo, hay una película que es Asesinos natos, de Oliver Stone, el Natural Bond Killers, que es una oda contra la violencia y es probablemente la película que más asesinato por metraje, por minuto tenga. Entonces, en el cine tú sí puedes hacer una película violenta que sea una protesta viva contra la violencia. En humor es más difícil. Porque un chiste racista podría ser la manera de burlarnos de un racista.

(MC): Bueno, pero yo creo que también tiene que ver un poco quizás con el posicionamiento del humorista, ¿no? O sea, yo he visto chistes de mujeres feministas burlándose del machismo que son muy buenos y te das cuenta que es un humor con una característica y un trasfondo feminista muy fuerte y que está un poco tratando de derrumbar esquemas, estereotipos.

(JB): Pero eso está genial.

(CD): Y también se ve, incluso también se ve al revés. Las nuevas generaciones también hacen chistes porque es de lo que comentábamos al inicio del tabú. ¿Qué pasa? que como entienden ya que, una: la política no les interesa, entonces tratan de evitarla todo el tiempo y van a estos temas que son más tabúes, cada vez más a lo profundo. Entonces se meten con el racismo y con el feminismo, o sea, literal, entre mi hermanito y mi hermana, mi hermano es negro y ella es mujer, entonces mi hermano: «Friega tú que te toca» y ella: «Está bien, pero tú eres negro, ¿quién friega? ¿Deberías fregar tú?» Yo estoy desde afuera viendo.

(JB): ¿Se maneja ese nivel así?

(CD): Se maneja, se maneja y yo estoy ahí diciendo: «Estos dos son grandes, estos dos son bueno»». Pero no, es que realmente ese es el humor. Y entonces yo mismo con mi hermano a veces le digo, jodiendo, cualquier cosa de cualquier tema y me saca un chiste de humor negro muy profundo que yo me quedo así, pero digo, no, verdad, es que esa es su generación y es normal. Tienen otros…

(JB): Qué bien que tengas esa percepción y qué bien que esté pasando eso. Bueno, la única razón por la que interrumpimos una charla aquí es para café.

(CD): El café. Yo vine por eso. Yo vine por eso.

[Música]

(JB): Bueno, Capi, voy a preguntar una cosa más íntima ahora después del café. ¿Te gustó el café?

(CD): Me va a gustar.

(JB): Bueno, dime la verdad: de creador de contenido, de creador de humor para las redes, ¿de esto se vive? ¿Tú vives de esto?

(CD): Sí, sí, claro. A esto le debo… a Capitán Diez le debo todo, créeme. Es un proyecto que cuando empecé yo sabía. Realmente nunca me imaginé que iba a vivir de esto como vivo hoy en día, de la forma, la forma llegó después, pero yo siempre supe que era algo que podía darme un ingreso, aunque realmente nunca lo esperé. De hecho, hoy por hoy lo sigo esperando. El ingreso, sí, porque realmente yo no cobro por las redes sociales, a mí las redes sociales no me pagan. A mí me pagan los patrocinadores, o sea, los sponsors que quieren promocionarse en mis videos.

(JB): Claro, que funcionan por la cantidad de seguidores que tienes y la cantidad de personas.

(CD): Exactamente. Pero hoy por hoy dentro de mí sigue estando la esperanza de que las redes sociales me vean como… vamos a pagarle, pero creo que, no, estoy casi totalmente seguro es culpa del bloqueo.  

(JB): No, porque hay plataformas todavía no se pueden cobrar aquí como se cobrarían si uno estuviese…

(CD): De hecho, ninguna plataforma. Ninguna. No hay una pasarela de pago creada para nosotros aquí en Cuba poder cobrar por las redes. Hay mucha gente que cobra, pero tiene que tener una tercera persona en Estados Unidos, que te cobre ese dinero y tal. Y ahora mismo realmente yo no lo tengo. Entonces solamente vivo de patrocinios.

(MC): Ahora, tú dejaste Medicina para dedicarte a esto y hoy yo veo muchos jóvenes universitarios que lo mismo estudian y trabajan o gente que incluso deja las carreras o deja profesiones que normalmente pudiéramos decirle profesiones tradicionales para dedicarse a emprender. Ahora, yo te pregunto, ¿tú crees que tomar una decisión como esa de pasar a las redes es éxito garantizado?

(CD): A ver, definitivamente no. Nada aquí. De hecho, y eso fue exactamente lo que me llevó a mí a tomar esa decisión, porque yo dije: «Está bien, las redes sociales no me van a garantizar el éxito, pero ¿quién me garantiza a mí que la Medicina me va a garantizar el éxito?» Yo lo comento mucho y mucha gente igual quizás no sabe, pero a mí la carrera de Medicina hoy por hoy me sigue gustando lo mismo que el primer día. Lo mismo. De hecho, siempre que puedo, generalmente cuando hay una enfermedad cercana a mí o cercana a alguien mío, estoy cerca de esa enfermedad, la estudio, voy y trato qué es lo que pasa, en plan la fisiopatología, como todavía tengo muchos términos ahí.

Y me gusta, pero no podía realmente porque también respeto muchísimo la carrera de Medicina, y para mí era como una barrera moral. Yo decía: «No puede pasarme que venga un paciente y yo no sepa lo que tenga o tenga que ir a preguntar tipo: léeme un electro». Yo creo que ahora ofendí una pila de gente por ir para allá, pero eso es normal. Al principio nadie sabe, y yo tampoco me las sabía todas, pero siempre trataba como de ir a mi pasito. Tenía una forma espectacular de estudiar que no la recomiendo, era que yo estudiaba lo que no me tocaba estudiar y entonces iba a la prueba, medio la suspendía, pero decía: «No importa, pero sé otras cosas». Y realmente lo que me pasó ya de verdad, o sea, por lo que terminé, ¿sabes? Realmente todo lo que he dicho fue una base, pero lo que me terminó ya de convencer era que después del COVID fue muchísimo el deterioro de la escuela de Medicina, independientemente del hospital, que tiene malas condiciones. Ya la propia escuela se fue convirtiendo en un relajo por parte de los estudiantes, por parte de los profesores, que también los entiendo, entiendo a los estudiantes, a los profesores, porque en la misma situación que yo me encontraba, se encontraba el profesor y entonces yo no lo iba a obligar a él a: «Brother, vuélvete a encaminar».

(MC): Tú dices que las condiciones que trajo la pandemia fueron el punto culminante.

(CD): Yo lo viví, el antes y el después, yo estuve muchísimo tiempo en los salones de Cirugía, en los cuerpos de guardia. A mí me gustaba muchísimo la práctica, o sea, más que la teoría, la práctica era donde yo entendía que ahí era donde se hacía la Medicina, porque ahí es donde uno comprende lo que está pasando a su forma y la aplica a su forma y funciona. Por eso nunca dos médicos te van a dar lo mismo.

 (JB): Visto lo visto, ha pasado el tiempo, ya tú has experimentado todo el tiempo que pasaste en la carrera, todo el tiempo que sigues pasando en las redes sociales, tu trabajo en las redes sociales, tu trabajo escénico. Yo te preguntaría, con Capitán Diez, con la decisión de Capitán Diez, ¿la sociedad cubana ganó un comediante o perdió un médico?

(CD): Buena pregunta. Muy buena pregunta. Yo creo que ganó un médico, pero que te atiende de otra forma, porque el humor también es terapia. Entonces, también fue una forma de refugiarme, en la propia decisión. Yo decía, bueno, haciendo humor no dejo de hacer Medicina. Y me gustaría muchísimo, lo he pensado, no lo he hecho realmente, decir que lo hago ya sería mentir, pero sí quisiera en profundidad estudiar los beneficios del humor a nivel social y también a nivel ya como tal clínico.

(MC): Capi, pero me estabas comentando sobre este deterioro que viste después de la pandemia y que te llevó a tomar esa decisión. Háblame un poco de eso. ¿Qué quieres decir con eso?

(CD): Lo que pasa es que quizás uno entiende o analiza la vida del estudiante de Medicina cuando está en la escuela de Medicina, pero realmente uno como estudiante de Medicina tu día empieza cuando sales de tu casa. Entonces, desde el punto ya que salgo de mi casa para llegar a la escuela empiezo a tener problemas con el transporte, que evidentemente influye sobre mí porque no me gusta llegar tarde, o que, vamos a suponer, no pude y voy caminando,

Llego ya en condiciones que quizás no son las que estaba dispuesto a pasar en un momento así, porque, además, está toda la incomodidad de que yo voy a trabajar con enfermos. Y voy también a un lugar donde no tengo todas las condiciones, ¿qué condiciones se están perdiendo entonces? Por ejemplo, quizás ya no tengo agua para trabajar. Quizás la calidad, en este caso ya como estudiante, de la atención que estoy recibiendo por parte de los profesores no es la misma.

(JB): El estudiante de Medicina tiene una parte práctica importantísima.

(CD): Exactamente. Y lleva una atención porque, por ejemplo, yo decía, viví el antes y el después. Yo recuerdo que cuando empecé como alumno ayudante contaba con la atención constante de mis profesores sobre todo lo que hacía. Me parecía espectacular, porque también uno se llena de confianza, ¿no? A la hora de yo estar haciendo algo, si sé que tengo mi profesor ahí, tengo la confianza para seguir porque sé que no va a pasar nada malo.

Pero entonces ya cuando empezabas a notar que los profesores están como más desconectados de tu trabajo… yo siempre lo he dicho, el libro no es un profesor. El libro tiene muchos datos, pero no es un profesor. Y entonces se empezó a recargar más la escuela de Medicina sobre el libro y sobre una prueba que no es realmente con lo que tú te vas a encontrar delante del paciente. No tiene ningún sentido, siempre lo dije, que a mí me evaluaran la escuela de Medicina en un papel, porque a mí lo que me llega a la consulta no es un papel, lo que me llega es un enfermo. Entonces, ponme enfermo. Y eso fue algo que noté el cambio, también que no es culpa, eso sí no se lo puedo adjudicar a nadie, eso es algo que pasó y a mí me desmotivó, a mí me gustaba mucho la Cirugía y bueno, después del covid por un tema sanitario, no podíamos entrar los estudiantes al salón de operaciones. Entonces ya al perder eso, que era algo donde tenía como muy apuntalada mi carrera, dije, si tengo que estudiar 4 años para poder… o sea, también yo en el contexto que estaba, me imaginé que fuera una suma de cosas.

(MC): Claro. Capi, ahora volvamos a las redes sociales. Las redes sociales son un termómetro de las opiniones, de cómo reacciona la gente, de cómo te recibe la gente. Y tú tienes videos que tienen más reacciones que otros. Y a veces eso está dado por los temas. ¿Te has sentido presionado por la audiencia? ¿Te has sentido que en algún momento tienes que ir más por un tema porque funciona mejor?

(CD): Me pasa a veces cuando hago un video que es muy bueno, pero no tanto por el tema, que sí, pero, ¿qué pasa? ya es un problema más de asumir la responsabilidad con lo que hice y digo: «Ok, si esto lo hiciste tú, puedes hacer otro». Pero sí, a veces al público le gusta muchísimo algo. Por ejemplo, hace poco el video del indio. Yo hago el video del indio, que, de hecho, me inspiré para el video del indio en la canción de Ray Fernández de Lucha tu yuca, pero dije, estaría genial, un personaje del indio y como también tenía una parte del monólogo del stand up que iba por esa cuerda, de aquí lo voy a transmutar, y lo traje a las redes.

Pero cuando hago la primera parte vi que gustó muchísimo y dije: «Ok, me están pidiendo una segunda parte. ¿Qué hago? La gente quiere más el tema, ¿qué hago?» Y entonces ahí sí uno siente la presión, pero realmente ya cuando uno entiende que, como creador de contenido, a veces, que funcione o no, no depende ni de uno. A veces las redes sociales te hacen creer que estás bien cuando realmente no lo estás.

(MC): ¿En qué sentido?

(CD): A veces las redes sociales te engañan y te muestran una cantidad de seguidores que realmente no te están siguiendo, te muestran una cantidad de vistas que realmente no es que personas hayan visto tu video, es que tal vez tu video le salió. Y repetir el fenómeno de una viralidad no es tan sencillo.

(JB): Porque tú puedes, me imagino que es a eso a lo que te estés refiriendo, que tú puedes repetir exactamente todas las condiciones creyendo que vas a tener el mismo resultado y para nada.

(CD): Entonces yo trato de que mi producto, o sea, mi video funcione, aunque no se me vaya a viral. Yo trato de hacer una cosa que funcione, sea funcional y ya si se va a viral ya eso es cosa de Dios Instagram.

(JB): Cuando uno tiene una cantidad de seguidores como la que tienes tú, empieza a suceder que tu contenido está conectando con personas, cubanos, por ejemplo, que no viven dentro del país. Primero, ¿qué valor tú le ves a eso? Y segundo, si eres consciente de la profundidad con que eso está pasando. ¿Te parece que eso es que tu humor está siendo un elemento de unidad entre cubanos?

(CD): Esa pregunta está muy…

(JB): Na, te tiré un tres en uno.

(CD): Me pusiste un champú de los buenos. A ver, realmente todavía no me lo creo. Hace poco, tuve una experiencia muy bonita, la tengo guardada como un recuerdo muy bonito y es que estaba en una terraza en La Habana Vieja y me saludó una señora y me dijo: «Yo te sigo, mi esposo te sigue. Nosotros vivimos en Chipre». Y me acordé de aquel Chipre.

(JB): ¿Te acordaste de aquel Chipre?

(CD): Y yo dije: «Tú no le estás diciendo eso a la persona indicada». Pero me dijo eso. «Nosotros vivimos en Chipre» y yo dije: «Wow».

(JB): ¿No te pasó por la mente si era real?

(CD): Claro. Igual me pasó hace poquito, me lo dijeron que me siguen desde España y bueno, tengo mucho público en Estados Unidos, pero es algo que llegó y que me sorprendió muchísimo, me alegra. Incluso quisiera que cada vez pasara esto, que cada vez mi humor pudiera ser un punto ahí en común y yo creo que eso es parte también del viaje.

(MC): Pero a mí me parece muy bonito el hecho de que en medio de un contexto tan polarizado donde la gente está tan opuesta políticamente, podamos encontrar zonas dentro de la cultura, que podamos encontrar artistas que puedan unir.

(CD): Es que también ahora mismo los cubanos están pasando por un proceso de reencontrarse con su cultura, en sus raíces, en lo que es popular y en base a eso están construyendo, construyéndose como cultura. Hace unos años era muy marcado a nivel social y político, sobre todo, que si estás afuera eres y si estás dentro eres, pero ahora está como que si estás fuera puedes ser, pero no. Y si estás dentro puedes ser, pero no.

(JB): Hay muchos más tipos de cubanos en ese sentido que lo que había antes. Yo te entiendo perfectamente. Ven acá. Si la cosa se pusiese muy mala, muy mala, muy mala, porque el trabajo que tú haces y del que me dijiste que vives, si se pusiese… Bueno, hay una ley de Murphy que dice que no hay situación, por mala que sea, que no sea susceptible a empeorar.

(CD): Así mismo, la verdad. Viniera a La Sobremesa.  

(JB): El trabajo que tú haces y del que vives se puede hacer, como es a través de las redes, desde otro lugar. ¿Tú tienes alguna opción por ahí? ¿Un plan B? ¿Hay plan B? ¿Capi se plantea un plan B? Nunca me lo he planteado realmente. Te lo digo en serio, nunca me lo he planteado, sobre todo para las redes, para el stand up comedy, sí, porque el stand up comedy es una es una cultura que no es ni de nosotros, nos hemos apropiado, porque lo tenemos más cerca que es también otro proceso que ha sufrido, ¿no?, que estamos como muy americanizados.

Cogimos el stand up comedy y sí he pensado, como es algo internacional, que es algo de lo que puedo trabajar en cualquier lugar del mundo.

(JB): Me podría defender con esto.

(CD): Me pudiera defender, pero realmente para las redes sociales tendría que verme en el contexto si me interesaría realmente hacer algo desde allá, porque también a mí me gusta hacer contenido cubano, porque sé que va a ser recibido por cubanos, el contexto, conoces al público y también me gusta de la forma en la que ese feedback llega, que es de otros cubanos. Entonces, no sé si en otro lugar del mundo pudiera encontrar… Si se puede, perfecto. Sí lo hago. Tendría que verme en la situación.

(MC): Vaya, no hay una ciudadanía española escondida por ahí.

(CD): A menos que alguien ahora decida hacer una llamada.

(JB): Bueno, ahora vamos a una parte que es ya el final y es muy dinámico. Nosotros le decimos el tiroteo de La Sobremesa y son preguntas que se responden con pocas palabras y sin pensar demasiado, porque queremos lo que tiene el Capi en la memoria caché. Vamos a empezar. Tres referentes nacionales y tres internacionales.

(CD): Tres referentes nacionales: Virulo, Michel Pentón. El otro sería el Bacán. Tres internacionales: Kevin Hart, Dani Rovira y Dave Chappelle.

(JB): Segunda pregunta. Esa me toca a mí, ¿no?

(MC): No, esa me toca a mí. Tú vas a terminar.

(JB): Hazla tú. Hazla tú. Yo puedo meter la cuchareta.

(MC): Objetivos y esperanzas de Capitán Diez, realista y Capitán Diez, soñador.

(CD): Los sueños, sueños son. Bueno, a corto plazo quisiera como crear un espacio de humor, pero donde los humoristas se sientan seguros, en el sentido de que puedan hacer humor con total libertad y que se entienda que todo lo que está pasando ahí es humor. Lo que hablábamos antes, el que quiera ir a hacer humor negro, haz humor negro. El que quiere hacer humor político, haz humor político. El que quiera hacer lo que quiera hacer, que lo haga. Eso me gustaría muchísimo, tener ese espacio. Eso a corto plazo, pero más como Capitán Diez, más mío, me gustaría hacer un show, o sea, yo tener un show.

(MC): El show de Capitán 10,

(CD): Digamos, un espectáculo para girarlo por distintos lugares.

(JB): Qué bien.   

(CD): Y a largo plazo estamos hablando, ¿no?

(MC): Sí, claro.

(CD): Y a largo plazo algo más. No lo tengo muy claro, pero sí que Capitán Diez salga de su zona de confort, salir de alguna forma. Eso me gustaría. No lo he probado, pero bueno.

(MC): Ahora sí te toca a ti.

(JB): Sí, yo te voy a hacer una pregunta que no sabemos la respuesta, pero te la tenemos que hacer de todas formas. En la historia de Cuba, ¿cuál es la persona de verdad que a ti te cae mal de verdad?

(CD): Pepe Antonio.

(JB): Bueno, muchísimas gracias por haber estado aquí.                     

(CD): Espectacular, de verdad. Si eres artista te lo recomiendo. Te recomiendo que digas que sí porque se pasa muy bien. Y si eres espectador, ve para atrás y échate todos los capítulos que han salido. No te lo puedes perder. Aquí se hablan cosas buenas en La Sobremesa.

(MC): Con una promoción buenísima de La Sobremesa, terminamos este episodio. Esto fue un pódcast de La Joven Cuba, donde hablamos con la ligereza y el desparpajo de quien está en la sala de su casa.

[Música]

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