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«Hemos perdido la capacidad de soñar y ni siquiera sabemos hacia dónde vamos». Soñar tiene que ver con las creencias sobre el futuro, sobre las esperanza, sobre lo que creemos que vamos a lograr.
Las frases «Venceremos», «Construir el socialismo», «Sí se puede» se han instalado como mantras en el discurso oficial y periodístico, pero a ciencia cierta nadie tiene claro a partir de qué año venceremos, en cuántos tiempo tendremos el socialismo construido, en qué momento podremos decir que sí pudimos.
El sentimiento de las personas sobre la realidad del país va por un lado, y el discurso de los medios va por otro. La sabiduría popular dice que en Cuba hay dos países: el de la televisión y el de la realidad.
Entre los tantos problemas que se derivan de la crisis actual, hay uno sobre el que no dejo de pensar: nuestra capacidad de soñar, de imaginar incluso un futuro para el país y nosotros en él. No es solo un problema comunicacional, ni siquiera lo es esencialmente, pero sí tiene mucho que ver con comunicar.
Hace unas semanas se hizo en La Habana el seminario de modernización al estilo chino. Por lo que leí se elogiaron las reformas económicas que hizo China, a dónde ha llegado, y quiero que pienses conmigo en qué sentido esto es relevante para nosotros.
En 1978, se estima que unos 770 millones de chinos, alrededor del 80% de la población vivían al límite de la pobreza extrema. Las reformas económicas que han colocado a China donde está hoy comenzaron en ese año, y se basaron en dejar atrás el esquema centralizado y en una apertura al mercado. China sacó de la pobreza absoluta a más de 10 millones de personas de zonas rurales cada año hasta 2020.
Desde 1953, cuando comenzaron los planes quinquenales en el gigante asiático, el crecimiento medio anual del PIB ha variado, pero desde 1978, con las reformas económicas, ha rondado el 8% o más.Este año 2025, que es cuando cierra el 14º Plan Quinquenal, la previsión es un crecimiento de un 5 % anual.
Cabe destacar que todo eso ha estado acompañado de duras medidas frente a la corrupción. Solo en 2024 los tribunales resolvieron unos 30,000 casos de soborno y malversación que involucraron a funcionarios públicos.
Exponiendo estos datos no estoy queriendo decir que aspiremos a igualar los indicadores chinos. Se trata de un país con una sociedad milenaria, de una cultura distinta a la nuestra y que no tiene las medidas unilaterales coercitivas norteamericanas que tenemos nosotros; mucho menos estoy diciendo que su modelo sea perfecto, no lo es, pero sí hay mucho que aprender de esa experiencia.
En comparación con ellos, hoy Cuba no tiene una estrategia de desarrollo que discutir con la ciudadanía. Lo más parecido a eso fueron los lineamientos del Partido en 2011, o más cercano en el tiempo la Tarea Ordenamiento, aunque se implementó sin consulta ciudadana.
Por supuesto que ningún modelo de desarrollo estará exento de críticas, pero lo que no puede es estar ausente de la política.
En la comunicación, sin embargo, ya sea institucional, periodística o de autoridades de gobierno, no hay rastro de una estrategia para desarrollar el país. Hay reportes de casos puntuales que logran metas, hay llamados a replicarlas, y hay muchas convocatorias. Pero ni las buenas experiencias ni las convocatorias están comunicadas como parte de una estrategia mayor. Y eso es un error que, desde el punto de vista comunicacional, se origina en la comunicación política.
Y es que no se puede comunicar lo que no existe.
Tenemos un plan de estabilización macroeconómica que no es público. De ese plan lo único que puedo sacar en claro es que viene más dolarización mientras los salarios siguen congelados y se deprecia la moneda nacional. Y también se habla de un programa de gobierno para corregir distorsiones; igualmente la ciudadanía no conoce su contenido.
Todo plan o programa debe tener un tiempo para ejecutarse y fechas límites para alcanzar objetivos. En medio de una crisis económica sin precedentes, es cuestión existencial una estrategia que inicie un camino de salida a flote, de desarrollo, indicadores claros, prioridades sectoriales y de inversión, y que no desconozca los aportes de los economistas y otros cientistas sociales cubanos, muchos de los cuales están aún en instituciones del país. Ni China ni ningún otro país se atrevería a concebir su futuro sin cultura económica de las autoridades o desoyendo a los académicos que ha formado en sus propias universidades.
Tengamos en cuenta que incluso las inversiones millonarias como la noticia reciente de Rusia, por sí sola, no va a sacar a Cuba de la crisis.
Pero me llama mucho la atención que a nivel de discurso político miremos hacia China, pero que las autoridades sean incapaces de inspirarse en esta experiencia para dar pasos imprescindibles que coloquen al país en una posición distinta a la actual. Digámoslo de otra forma: mientras China exhibe planes quinquenales públicos con probados resultados, en Cuba se hace un seminario que elogia esas reformas pero no se da el paso de reformar estructuralmente la economía.
Y China no es el único modelo de referencia de valor para Cuba. Está Vietnam, por ejemplo. El economista Omar Everleny escribió sobre las reformas que sacaron a Vietnam de una profunda crisis económica y a finales de los años 90 habían demostrado resultados, en medio incluso de sanciones estadounidenses, que nunca se pueden desconocer.
Pero no tenemos planes públicos ni estrategia para someter a control popular, así que tampoco tenemos comunicación periodística o de cualquier otro tipo que construya un horizonte de posibilidades esperanzador para ti o para mí.
Comunicar una estrategia de desarrollo para el país es urgente, pero primero esta estrategia tiene que delimitarse con claridad, y eso es una tarea de la política, no de la comunicación. La gobernanza tiene que construirse sobre la eficiencia que garantice esa ruta de mejoras palpables para la gente. Una estrategia de desarrollo, por tanto, necesita ser de acceso abierto y sometida a control popular, y para eso tenemos una Ley de Transparencia aprobada en 2024.
La comunicación política y la comunicación institucional no pueden darle la espalda a aquello a lo que se deben. Pero tampoco hacen magia.
No hace falta una estrategia de comunicación para entretenernos, sino una para decirnos con contenido real y datos cómo vamos a salir de este momento. No un reporte más, largo y tedioso, de reuniones donde solo se reconocen los problemas, pero sin trazar una hoja de ruta para las soluciones.
Muchos dirían que es imposible pensar en el desarrollo del país con un cerco económico de Estados Unidos, pero es que eso no depende de nosotros, y se mantendrá mientras sea efectivo para lograr sus objetivos: potenciar una Cuba desesperanzada y dolida. Por tanto, cualquier plan de salida de la crisis, tiene que tener en cuenta que la estrategia de la Casa Blanca no cambiará, al menos hasta que la economía cubana logre hacerse lo suficientemente fuerte como para opacar las sanciones.
Si no podemos visualizar un horizonte, si no sentimos que ese horizonte es alcanzable, si no creemos que hay vida posible sin carencias y con bienestar, ¿cómo vamos a imaginar un futuro en este país?.
Pero no podemos soñar sobre la redundancia retórica de las frases de siempre. Soñar no puede ser un lujo: es un plan con fechas. Sin una estrategia de desarrollo y sin eficiencia, no hay sueño posible. Y tampoco hay comunicación que lo salve.


No se puede soñar en un país en donde ni siguiera se puede dormir, apagones, incertidumbre, eternas promesas de futuro luminoso en medio de la oscura realidad lograda, tarea ordenamiento fallida, tarea bancarización fracasada, «programas de gobierno» que hoy dicen y mañana se contradicen, pero nadie se hace responsable, el equipo de gobierno bicéfalo de «La Continuidad» está enterrando el país y a sus ciudadanos en ese estado fallido que si jamás soñamos despiertos en que pudiese convertirse esa Cuba de TODOS.
Excelentes reflexiones. Creo q la palabra es MIEDO… a perder el control … Desconocimiento del momento histórico. No se acaba de promulgar una ley de empresas y tampoco se permite florecer al sector privado. No pueden obtenerse diferentes resultados si se continúa haciendo lo mismo.
Las reformas en Viet Nam empezaron en 1986 con el pais bloquado economicamente por los EEUU. Solo diez anos despues, cuando el pais caminaba por sus propios pies y recibia inversiones de otros competidores, EEUU reinicio sus relaciones economicas y la inversion en VN. Eso demuestra que depende de la politica interna, no de los EEUU. Solo un cambio radical de la politica inversionista haria cambiar de subito el comportamiento economico de Cuba, es una decision soberana del gobierno cunano, no del de EEUU.
La incapacidad del equipo que dirige el país está más que demostrada. Ni un solo proyecto ha tenido exito… (solo la de mantener el poder a todo costo y a toda costa) recordemos que el presidente habló de limonada y guarapo y ni eso…
Mariana un buen analisis .pero como siempre las medidas coercitivas como lema.te has puesto a pensar como los chinos han hecho esa economia . con la inversiones americanas .con el capital .con las relaciones de nixon carter reagan clinton.mientras los cubanos de la diaspora sigan sufriendo las medidas coercitivas que la junta de la habana les impone a nostros los de afuera con el capital.de la otra manera les vendemos el pais a los oligarcas rusos y a los chinos del capitalismo salvaje .donde en una litera viven 6 chinos
El articulo esta en lo cierto, lo malo que esta pasando en Cuba no es la situacion de pobreza y carencias elementales, es la falta de un plan para sacar al pais de esa situacion, y la escusa que tienen es una , » no se pueden hacer planes mientras alla bloqueo».
La aplicacion de medidas a lo Vietnam o China tampoco, en estos paises esas medidas fueron tomadas por politicos que no tenian nada que ver con los anteriores, aqui existe una casta que es inamovible que ha estado en el poder por 65 años y aspira a hacer una transferencia de poder a sus descendientes y salpicar algo a algunas figuras nuevas que le han cogido el gusto al las «mieles del poder».
El pueblo sabe de esto ,pero se lo merece nadie puede convencerme de que todos los que fueron a la plaza el 1ro de Mayo fueron obligados.
Supogamos que fueron obligados por que si no perdian el trabajo, pero lo que si se puede asegurar es que a nadie se obligo a gritar consignas, bailar congas, cantar himnos, dar vivas a esto o aquello, alzar carteles y banderas de apoyo a no se sabe que , en fin festejar y entronizar a la casta manifestándose en gratitud. Y todo eso se vio el 1° de mayo, entonces no hay espacio para el lamento.
Sí, es cierto que nadie fue obligado a gritar consignas o bailar congas, pero también es cierto que en Cuba, desde hace décadas, se ha moldeado una cultura del miedo, la simulación y la obediencia disfrazada de entusiasmo. Muchos participan no por convicción, sino por costumbre, por presión social o simplemente para no meterse en problemas.
Y claro, el 1° de mayo es el ejemplo perfecto: se convierte en un espectáculo cuidadosamente montado para mostrar una imagen de unidad y alegría que no refleja la realidad del pueblo. La televisión oficial solo transmite lo que conviene al poder, nunca lo que incomoda. Por eso, aunque las cámaras muestren banderas y aplausos, detrás de ellas hay apatía, cansancio y resignación.
Mariana lo q vi cuando visité a cuba hace dos años es la pérdida de la esperanza q va más aun más allá de no poder soñar.
Gente hermosa en todo sentido q se merece una vida mejor.
Y se espera un verano caliente..todo tiene su límite…demasiado voluntarismo en el gobierno..hacer todo ignorando las opiniones de los q defendemos a Cuba a todo costo..malgastando combustible en desfiles y en un congreso de la ANAP q sólo sirve para poder ver las dimensiones colosales de su presidente..es una vergüenza y después decir q falta combustible para generar electricidad…..
Lo peor de todo es q el cubano está atado de pie y manos…no importa q no haya con que cocinar lo poco q se puede conseguir…y no se prioriza ni se vislumbra la solución…El dolor de la emigración lacerando nuestra vida..ese es sólo el sueño de algunos y es doloroso…sólo leyendo a Martí y a Fidel nos percatamos del error tan terrible q están cometiendo los aferrados al poder…Y no poder hacer NADA…es lo triste…
Eso es bueno, llegó la hora de despertar
Excelente artículo, debería hacerse público, cuando digo público, me refiero a «viral», q cada cubano lo lea, lo entienda, los de aquí y los de allá, nos han quitado la esperanza como país, como pueblo, y parece ser el plan de los q son dueños de Cuba, los de verdad. Nos han dividido, nos han prohibido ser personas, nos han quitado el orgullo de ser cubanos, tenemos un gobierno q muy pocos queremos, respetamos o admiramos, en cual no creemos y q ha demostrado incapacidad, y falta de liderazgo.
Saben q el pueblo quiere «democracia», la necesita, solo la «democracia» real podrá salvar a Cuba, pero nos tienen ahogados, con el grito de libertad, en la garganta, pero con miedo a soltarlo, el miedo y la división nos ha paralizado como dueños de este país, q somos todos los cubanos, nosotros también somos culpables, cada pueblo tiene el gobierno q se merece, no hemos entendido que «la libertad se conquista con el filo del machete», cuando no te dejan otra opción, q somos más y mas fuertes q ellos, q solo esto cambiará cuando nosotros queramos, y si queremos…
Los cubanos hemos logrado proezas históricas, de todo tipo, educacionales, deportivas, científicas, sociales, podríamos tener el pais q queremos, del q hablo Martí, «con todos y para el bien de todos»..y todos los cubanos de bien, q aman a su país cuentan, los de aquí y los de allás, es hora de sanar heridas, de cambio democrático..
Duele mucho ver la infelicidad de la mayoría de las personas,duele mucho trabajar toda una vida para nada,duele mucho ver a jóvenes sin esperanza, duele mucho saber q no les importa q solo quieren mantener el poder, «Cuba duele»..
El sueño está ligado a la esperanza, pero cuando ésta desaparece, el sueño se convierte desgraciadamente en pesadilla.
Europeo, tengo una edad que me ha permitido seguir lo que ocurre en Cuba desde 1959 y las esperanzas que esta revolución ha suscitado en todo el mundo, su ejemplaridad. Siempre recuerdo las palabras del Che Guevarra: «Seamos realistas, exijamos lo imposible».
Desgraciadamente, las hadas buenas no velaban por este nuevo estado de cosas, sino el hada Carabosse, que se resistía a perder su influencia.
Para desarrollar un país, no sólo se necesita el esfuerzo de la población, sino sobre todo los nervios de la guerra: ¡dinero, capital!
Usted cita el caso del desarrollo de China y Vietnam, que se debe en gran parte a las empresas occidentales que comprendieron muy pronto que fabricar cosas en Asia les reportaría sustanciosos beneficios.
Una de las formas de captar recursos es a través del turismo, y aquí no puedo evitar comparar dos países: Cuba y República Dominicana. Este último está en auge porque no impone tantas trabas, por ejemplo, a los extranjeros que desean instalarse en el país y desarrollar una actividad económica.
Sería mucho más sensato que las autoridades cubanas hicieran más fácil y atractivo para los extranjeros establecerse en el país.
Además, en lugar de construir hoteles enormes, planificar la construcción de pequeños edificios donde puedan mezclarse la población cubana y los extranjeros que deseen establecerse, porque la mayoría de los extranjeros interesados en Cuba no sólo lo están por el clima, sino también por el estilo de vida y la amabilidad de los cubanos.
Porque siempre el extranjero por encima del cubano.porque ese estigma hacia nosotros mismos .o es que no somos capaces nosotros mismos.los bares y restaurantes que visited en el 2018 eran de cubanos .de cubanos de miami .
Excelente reflexion, desdichadamente todo depende de otros factores: a los q debian entenderlo no les conviene hacerlo