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En las últimas semanas el equipo de La Joven Cuba ha agotado todos sus esfuerzos para participar en el congreso anual del Latin American Studies Association (LASA), a celebrarse en Bogotá, Colombia, del 12 al 15 de junio próximos. A pesar de que el evento se realizará en un país gobernado por la izquierda y el panel se enfoca en los peligros de la extrema derecha, nuestro equipo sigue sin recibir las visas necesarias para participar.
Inicialmente el Consulado de Colombia en La Habana negó las solicitudes de visa en un error que luego fue aclarado con sus funcionarios. Desde hace días esperamos respuesta de su Cancillería para levantar la restricción de entrada a Colombia y poder otorgar las visas. Nuestra comunicación con la Cancillería ha sido infructuosa.
LASA2024 busca explorar tendencias contrapuestas en las Américas, con especial énfasis en los avances de la extrema derecha en la región. LJC es un espacio que apuesta por el debate y la investigación sobre Cuba, con áreas de trabajo que abarcan sectores como democracia, economía, inclusión, y que estudia particularmente actitudes extremas a través de su Observatorio sobre Extremismo Político. Es evidente entonces la sincronía temática de esta edición del Congreso con el foco de LJC.
Nuestro panel, aprobado por la comisión académica de LASA, incluye ponencias sobre el extremismo en torno a Cuba, el auge de las derechas en el debate sobre la Isla, sanciones norteamericanas y su efecto sobre el país, así como la polarización mediática y formas de contrarrestar el discurso extremista.
La dificultad para encontrar visas destaca las dificultades que persisten para los académicos cubanos que no son reconocidos por la delegación gubernamental y tampoco cuentan con posibilidades de aplicar a visa en un tercer país. Este equipo de profesionales que trabaja temas vinculados al extremismo político y pretende asistir al Congreso, ha hecho una considerable inversión de tiempo y recursos económicos para participar. Consideramos un grave error la falta de una respuesta por parte de la Cancillería en el país anfitrión.
En la convocatoria a esta edición del evento se lee: «Esperamos que este Congreso de LASA en Colombia, donde un nuevo gobierno intenta implementar una plataforma política progresista con el respaldo de diversos movimientos sociales, sea un espacio para la reflexión productiva sobre estas tendencias contrapuestas y los desafíos y esperanzas que presentan para imaginar futuros posibles en las Américas». Sería irónico y muy lamentable que, por un proceso burocrático, a un país como Colombia que tiene un gobierno de izquierda en el poder, no puedan asistir investigadores preocupados por el avance de la extrema derecha.

