BRICS: ¿Qué hará Cuba como socio?

Getting your Trinity Audio player ready...

La reciente entrada de Cuba como socio en los BRICS deja varias interrogantes sobre cómo un país que sufre los embates de una fuerte crisis socioeconómica y las restricciones impuestas por medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos podría aprovechar las oportunidades que brinda esta asociación económica y política.

Pero, ¿cómo surgen los BRICS y cómo han evolucionado en el tiempo? El acrónimo BRIC, que inicialmente no incluía a Sudáfrica, fue acuñado en 2001 por el entonces economista jefe de Goldman Sachs, Jim O’Neill, en un documento de investigación que subrayaba el potencial de crecimiento de economías emergentes como Brasil, Rusia, India y China.

La creación del grupo fue impulsada por Rusia,[1] y lo interesante de esta asociación es que no es una organización multilateral formal como las Naciones Unidas, el Banco Mundial o la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), entre otras. El reglamento establece que los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros deben reunirse anualmente, y cada nación asume una presidencia rotatoria de un año del grupo.

Se puede decir que Brasil, Rusia, India y China fueron los miembros fundadores, pero la primera expansión del bloque ocurrió en 2010, cuando se integró Sudáfrica, que era el miembro más pequeño en términos de influencia económica y población, y entonces el grupo pasó a ser conocido como BRICS.

En conjunto, estos cinco países representaban más del 40% de la población mundial y una cuarta parte de la economía global. Además de la geopolítica, el grupo se centra en la cooperación económica y en el aumento del comercio y el desarrollo multilaterales. Asimismo, los cinco países del BRICS forman parte del Grupo de los 20 (G20), compuesto por las principales economías del mundo.

Estos cinco países representaban más del 40% de la población mundial y una cuarta parte de la economía global.

Posteriormente, muchas naciones manifestaron su interés en unirse al grupo, entre ellas Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Argelia, Bolivia, Indonesia, Egipto, Etiopía, Cuba, República Democrática del Congo, Comoras, Gabón y Kazajistán.

El interés de estas naciones por integrar los BRICS radica en que representan una alternativa a los organismos globales existentes como el FMI y el Banco Mundial, dominados por las potencias occidentales tradicionales, y esperan que la membresía les brinde beneficios, incluidos el financiamiento para el desarrollo y el aumento del comercio y la inversión.

En su primera cumbre en 2009, los países BRIC afirmaron su compromiso con un orden mundial multipolar y el no intervencionismo global. Unido a esto, pidieron una nueva moneda de reserva global como alternativa al dólar estadounidense.

El interés por unirse al grupo fue potenciado por la insatisfacción de varios países en vías de desarrollo con el orden mundial, especialmente cuando los Estados ricos acapararon las vacunas que salvaban vidas durante la pandemia de la COVID-19.

El interés por unirse al grupo fue potenciado por la insatisfacción de varios países en vías de desarrollo con el orden mundial.

Por otra parte, muchos expertos internacionales señalan las enormes diferencias en los sistemas políticos, las economías y las posiciones geopolíticas de los Estados miembros como evidencia de la fragilidad de la organización.

No existe un proceso formal de solicitud para unirse a los BRICS, pero los nuevos miembros deben ser aprobados por unanimidad por los ya existentes.

En la cumbre de los BRICS de 2023, celebrada en Sudáfrica, el grupo anunció la admisión de Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Etiopía y Argentina como nuevos estados miembros a partir de enero de 2024. Poco después de convertirse en presidente de Argentina, Javier Milei anunció que su país no se uniría a la organización, mientras que los demás países se convirtieron en miembros en 2024.[2]

En la cumbre de los BRICS de 2012, después de criticar aspectos del FMI y el Banco Mundial, los miembros propusieron la creación de un nuevo banco internacional de desarrollo para proporcionar financiamiento y préstamos para proyectos de desarrollo en las economías emergentes. Este Nuevo Banco de Desarrollo (NDB, por sus siglas en inglés) comenzó a operar en julio de 2014, y los miembros fundadores del BRICS reunieron 100,000 millones de dólares como capital autorizado de la institución financiera. Cada miembro fundador tiene una participación igual en el NDB y contribuye de igual manera a los activos del banco. Otros países se han convertido en miembros del NDB desde su creación.

Actualmente, son 10 los estados miembros efectivos del BRICS:

  • Brasil
  • China
  • Egipto
  • Etiopía
  • India
  • Irán
  • Rusia
  • Arabia Saudita
  • Sudáfrica
  • Emiratos Árabes Unidos

Junto con el NDB, los BRICS lanzaron el Acuerdo de Reserva de Contingencia (CRA, por sus siglas en inglés), destinado a proporcionar moneda líquida a los países que experimentan dificultades económicas. A diferencia del NDB, el CRA no está sujeto a una estipulación de contribución igualitaria, y China proporcionó el 41% de los activos iniciales del acuerdo. Los miembros del BRICS han discutido la creación de una moneda común para el comercio internacional entre los países miembros, pero no se han tomado medidas concretas para lograr este objetivo.

Los analistas sugieren que los líderes chinos ven a los BRICS como un vehículo para la expansión geopolítica. La expansión cuenta con el apoyo del gobierno ruso, que está interesado en encontrar aliados y socios comerciales tras la condena generalizada de su invasión a Ucrania. India y Brasil, por otro lado, están significativamente más cerca de Estados Unidos que China y Rusia, y ven al grupo como una herramienta para mantener la neutralidad en un mundo multipolar, en lugar de un bloque geopolítico antioccidental. Además, India, aunque se alinea con China en algunos aspectos, se ha enfrentado con su vecino por su frontera en disputa, y sigue desconfiando de los intentos chinos de autoengrandecimiento a través de los BRICS.

Los analistas sugieren que los líderes chinos ven a los BRICS como un vehículo para la expansión geopolítica.

El BRICS no es una organización formal, sino más bien un bloque de economías no alineadas a los polos europeos y norteamericanos que coordinan esfuerzos económicos y diplomáticos en torno a un objetivo compartido. Los países BRICS buscan construir una alternativa al dominio del punto de vista occidental en los principales grupos multilaterales, como el Banco Mundial, el Grupo de los Siete (G7) y el Consejo de Seguridad de la ONU.

La expansión del grupo en 2024 conlleva una serie de implicaciones geopolíticas. Representa un peso económico y demográfico creciente: los diez países BRICS comprenden ahora más de una cuarta parte de la economía mundial y casi la mitad de la población mundial. El grupo está preparado para ejercer influencia sobre las guerras en la Franja de Gaza y Ucrania, la forma del sistema económico mundial, la competencia entre China y Occidente, y los esfuerzos para la transición a la energía limpia.

¿Qué hacen los BRICS?

Como se ha explicado, los jefes de Estado de los BRICS se reúnen anualmente[3], y cada país asume la presidencia por un año para establecer prioridades y organizar una cumbre. El bloque se basa en la toma de decisiones por consenso y es, en gran medida, informal: no tiene un estatuto definitorio, una secretaría o fondos comunes.

Algunas áreas temáticas subrayan sus prioridades:

  • Abogar por una mayor representación en las organizaciones globales: Los BRICS buscan establecer un frente unido de las perspectivas de las economías emergentes en las instituciones multilaterales. El grupo tiene como objetivo impulsar la reforma de las instituciones existentes, como la ampliación del Consejo de Seguridad de la ONU, y formar bloques de negociación dentro de esas instituciones. Por ejemplo, muchos países BRICS se opusieron a la condena de la ONU a la guerra de Rusia en Ucrania y han buscado posiciones comunes sobre el programa nuclear de Irán y los conflictos en Afganistán, Gaza, Libia y Siria.
  • Coordinar la política económica: Por ejemplo, las entradas anuales de inversión extranjera directa (IED) del bloque se cuadruplicaron entre 2001 y 2021.
  • Reducir la dependencia del dólar estadounidense: Cada vez más descontentos con el dominio del dólar en las transacciones globales, que los expone a las sanciones occidentales, los líderes de los BRICS han abogado por la desdolarización a favor de un mayor comercio en monedas locales o incluso una posible moneda común del grupo.
  • Crear un sistema financiero alternativo: El Nuevo Banco de Desarrollo (NDB, por sus siglas en inglés) y el Acuerdo de Reserva de Contingencia del grupo están destinados a emular al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional (FMI), respectivamente. Los miembros del BRICS esperan que estas instituciones crediticias alternativas puedan fortalecer la cooperación Sur-Sur y reducir la dependencia de las fuentes de financiamiento tradicionales.

El NDB y el CRA fueron diseñados como una alternativa al llamado acuerdo de Bretton Woods, el principal sistema financiero mundial fundado por los principales países industrializados después de la Segunda Guerra Mundial. Muchos países del Sur Global consideran que esas instituciones, especialmente el Banco Mundial y el FMI, no están satisfaciendo las necesidades de las naciones más pobres, especialmente en áreas como el financiamiento climático.

Las dos instituciones operan de manera diferente. El CRA es un fondo común entre los bancos centrales del BRICS que ofrece apoyo durante una crisis monetaria y se limita a los países del BRICS, mientras que, en 2021, el NDB se abrió a proyectos privados en otros países de mercados emergentes.

Por su parte, el NDB ofrece préstamos, garantías y otros mecanismos financieros para apoyar proyectos privados que contribuyan al desarrollo sostenible y a la construcción de infraestructura. Su objetivo es ofrecer más flexibilidad, mayor igualdad entre los accionistas y un acceso más fácil a los fondos que el Banco Mundial, con el objetivo de compartir su atención entre 190 miembros. Los préstamos de este fondo se centran en energía limpia, transporte, saneamiento y desarrollo social, y ha buscado dedicar el 40% de sus proyectos a la lucha contra el cambio climático. Hasta la fecha, el banco ha aprobado más de 32,000 millones de dólares para noventa y seis proyectos desde que comenzaron las operaciones en 2016.

el Nuevo Banco de Desarrollo ofrece préstamos, garantías y otros mecanismos financieros para apoyar proyectos privados que contribuyan al desarrollo sostenible.

Hay que ser realistas, los países BRICS también enfrentan crecientes tensiones internas y rivalidades entre los miembros. Además de la ya mencionada disputa fronteriza entre China e India, existe una creciente competencia por el liderazgo económico y geopolítico del Sur Global. El grupo ya ha tenido problemas para tomar decisiones. En una reunión de ministros de Relaciones Exteriores en Nueva York en septiembre, los líderes intentaron proponer un modelo para racionalizar las nuevas incorporaciones al Consejo de Seguridad de la ONU, pero no lograron llegar a un acuerdo.

La invasión rusa de Ucrania también ha profundizado ciertas fisuras, ya que provocó una condena generalizada, y muchas sanciones lideradas por Occidente y presión diplomática para dejar de comerciar con Rusia desconcertaron a sus aliados del BRICS.

¿Por qué la expansión?

El impulso para aumentar la membresía es otra línea divisoria en el bloque. China y Rusia han favorecido la expansión, mientras que Brasil e India se muestran más reticentes, preocupados de que esta diluya su propia influencia. La creciente rivalidad de India con China alimenta aún más el deseo de no fortalecer el poder de China con un grupo más grande en la órbita de Pekín.

La incorporación de Egipto y Etiopía podría amplificar las voces del continente africano. Egipto también tiene estrechos vínculos comerciales con China e India, así como lazos políticos con Rusia. Como nuevo miembro de los BRICS, Egipto busca atraer más inversiones y mejorar su maltrecha economía. China, por su parte, ha cortejado durante mucho tiempo a Etiopía, la tercera economía más grande del África subsahariana, con miles de millones de dólares para convertir al país en un centro de su Iniciativa de la Franja y la Ruta.

La adición de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos puede atraer a las dos economías más grandes del mundo árabe, y al segundo y octavo principales productores de petróleo a nivel mundial. Además, desempeñan funciones de mediación en otras regiones: Arabia Saudita lidera las conversaciones de paz en curso para la guerra civil de Sudán y la guerra en Ucrania, mientras que los Emiratos Árabes Unidos acogen conversaciones de estabilidad entre India y Pakistán, y ambos países consideran normalizar relaciones con Israel por primera vez en décadas.

Sin embargo, la incorporación de nuevos miembros plantea preguntas sobre las relaciones con Occidente. Irán y Rusia son adversarios de la influencia de Estados Unidos, mientras que China se ve a sí misma enfrascada en una competencia económica y geopolítica con Estados Unidos.

Rusia ocupó la presidencia rotatoria de los BRICS en 2024. Durante este tiempo, propuso utilizar su presidencia para centrarse en el establecimiento de lo que llamaron «un orden mundial más justo». En materia económica, se enfocaron en promover el uso de monedas locales y los sistemas de pago durante su cumbre de octubre en Kazán.

Esta reunión de los BRICS en Kazán, liderada por Rusia, se produjo cuando el Kremlin continuaba su tercer año de guerra en Ucrania. Los analistas esperaban que Putin utilizara la presidencia para intentar demostrar que Rusia no había sido aislada por la presión occidental. No obstante, a pesar del deseo de Rusia de llevar al bloque en una dirección más antioccidental, expertos señalan que miembros como Brasil e India, con lazos más estrechos con Estados Unidos, oponen resistencia.

En 2024, se trabajó en la integración de nuevos miembros y en el establecimiento de una nueva categoría de «países socios» del BRICS, que probablemente no puedan alcanzar la membresía de pleno derecho.

¿Qué hay con Cuba?

Cuba ya había realizado una solicitud en el pasado, la cual no avanzó. Actualmente, ha sido aceptada como socio, pero no como miembro pleno. La categoría de socio le permitirá participar en ciertos encuentros internacionales y reuniones de alto nivel. Este estatus podría, en teoría, facilitar el acceso a mecanismos de cooperación y comercio dentro de uno de los bloques más influyentes del planeta. Sin embargo, el alcance de esta condición de socio aún no está del todo definido, aunque sí está claro que estos países no tendrán derecho a voto en las decisiones clave del grupo.

Además de Cuba, se incluyeron otros aliados de la isla como socios: Bolivia, Turquía, Vietnam, Bielorrusia y Argelia, entre otros, sumando un total de 13 nuevos socios. Todos estos países tienen economías mucho más grandes que la cubana y hacen un uso muy efectivo de sus recursos naturales.

La incorporación a los BRICS podría ofrecerle a Cuba un abanico de oportunidades comerciales dentro de una red de países influyentes. No obstante, para aprovechar plenamente estas oportunidades, Cuba debe transformarse en una economía funcional y sostenible, algo que aún no ha logrado.

La incorporación a los BRICS podría ofrecerle a Cuba un abanico de oportunidades comerciales dentro de una red de países influyentes

Ser socio de los BRICS también podría contribuir a diversificar sus relaciones comerciales y abrir mercados para los productos que la Isla pueda generar. Aunque el alcance de este estatus no está del todo definido, es probable que incluya acceso a mecanismos de financiamiento para el desarrollo, ya en funcionamiento a través del banco del grupo.

Evidentemente, el estar en el grupo de socios de los países BRICS debería llevarnos a reflexionar sobre el estado caótico de la economía nacional. En este contexto, es muy difícil aspirar a recibir el apoyo que la isla necesita para avanzar hacia el desarrollo. Primero, es necesario tomar las medidas internas que se pueden implementar y que se siguen postergando. Además, se intenta frenar a un sector privado que ha demostrado resultados en muy poco tiempo.

El estar en el grupo de socios de los países BRICS debería llevarnos a reflexionar sobre el estado caótico de la economía nacional.

Me refiero, por ejemplo, a la implementación de la ley de empresas, que se pospone cada año. Es necesario establecer una tasa de cambio real, que no esté tan distante de la tasa de cambio informal y que pueda ser utilizada por las formas no estatales. También es fundamental resolver el déficit eléctrico que obstaculiza la vida económica y social de la nación cubana. Es crucial eliminar las restricciones que aún pesan sobre el campesino cubano, eliminando el monopolio del acopio.

Además, debe permitirse la quiebra de las empresas que no son rentables, después de un periodo significativo de años. Se necesita mejorar el poder adquisitivo de los asalariados y jubilados, quienes se encuentran en niveles extremos de subsistencia. Permitir la inversión de los cubanos residentes en el exterior, no solo en la teoría sino en la práctica, es otra medida esencial. También se requiere la recuperación de la industria azucarera, etc. Faltan un sinnúmero de propuestas, solo se esbozaron algunas a modo de ejemplo.

Aunque las ventajas para Cuba podrían estar en la cooperación Sur-Sur en áreas como la atención médica en zonas desfavorecidas o la ayuda en desastres climáticos, si no se logra un crecimiento del PIB, se mantiene el déficit fiscal y de comercio exterior, y las deudas externas siguen sin pagarse, será muy difícil aprovechar las ventajas de ser socio de los BRICS.

Las ventajas para Cuba podrían estar en la cooperación Sur-Sur en áreas como la atención médica en zonas desfavorecidas o la ayuda en desastres climáticos.

No obstante, Cuba podría aspirar a que naciones que demandan grandes cantidades de níquel para sus producciones se asocien con empresas cubanas para establecer una empresa mixta para la explotación de los yacimientos no desarrollados, como en la región de Camagüey.

Además, podría formarse empresas mixtas en el área de la biotecnología con empresas brasileñas de larga trayectoria. Por otro lado, productores avícolas de Brasil podrían asociarse con campesinos privados cubanos para invertir en la producción de carne y huevos, dos productos de primera necesidad, cuya baja producción en el país, y la dependencia de las importaciones, ha disparado los precios de forma exponencial.

Estos son solo algunos ejemplos, pero los BRICS también pueden ofrecer oportunidades al sector privado emergente que no tenga un historial crediticio negativo, permitiendo alianzas con empresas privadas de la India y empresas privadas cubanas en el sector de la construcción.

Brasil tiene mucha experiencia en la industria azucarera, una actividad en la que Cuba presenta actualmente sus peores resultados. Un crédito para capitalizar los ingenios, con opción de pago mediante el azúcar producido por las empresas creadas, podría ser una buena idea.

En conclusión, las posibilidades existen, pero es necesario tomar las decisiones correspondientes para sacar a la economía de la crisis por la que está atravesando.


[1] https://infobrics.org/page/history-of-brics/

[2] https://www.cfr.org/backgrounder/what-brics-group-and-why-it-expanding

[3] https://www.cfr.org/backgrounder/what-brics-group-and-why-it-expanding

26 COMENTARIOS

  1. Excelente artículo. Gracias. Refleja la ruta crítica para q Cuba pueda utilizar algunas de las ventajas potenciales de su adhesión como socio. Ojalá se realicen las transformaciones estructurales q pide a gritos la maltrecha economía cubana.

  2. Muy correcto todo. Parte del hecho que el desarrollo integral del país sería un objetivo de los dirigentes, al cual ellos no le han sabido llegar. No es así, ellos sólo quieren tubos de dinero, es decir donaciones, créditos blandos, contratos de exportación de servicios o inversiones condicionadas al depósito de cuantiosos anticipos en las llamadas casas financieras cubanas. Dinero fácil y rápido de hacer, directo a sus arcas, para que empiece la repartidera y la gastadera despreocupada, casi jocosa. A esto fue a lo que alguien llamó «las mieles del poder». Todo lo demás les produce miedo y flojera.

  3. Estoy de acuerdo como mercado emergente Cuba puede beneficiarse y salir adelante. A pesar de su cercanía, Estados Unidos ha desdeñado a Cuba por mas de seis décadas, es más la ha empobrecido con todas las trabas que le impone. Ha sido extremadamente inteligente para Cuba incorporarse como socio al bloque BRICS, porque la ampliación de miembros reforzara la importancia del grupo como foro de debate geopolítico. Aunque no se prevé un colapso del dólar estadounidense a corto, ahora existe el peligro con la presidencia de Trump y su plan de imposición de aranceles elevados a un nivel nunca antes visto en generaciones. Muchos economistas temen que perjudicará a la clase media con mayores costos para los hogares y empresas estadounidenses, también guerras comerciales desestabilizadoras a nivel mundial. Además, Trump ha amenazado con eliminar las relaciones comerciales normales con China, lo que supone un aumento de aranceles sobre importaciones chinas. Teniendo en cuenta que una gran mayoría de productos consumidos en Estados Unidos provienen de China a un precio extremadamente asequible, esto sería económicamente nefasto. ¡Cuba se prepara porque si tiene mucho que ofrecer!

  4. Omar, es un buen resumen para el público cubano. En mi opinión, creo que poco a poco tendremos que irnos quitando ese deseo de impresionar a los Estados Unidos y, en su lugar, ir ampliando nuestros horizontes más allá el hemisferio occidental, aunque esto, naturalmente, implique una re-adecuación en términos geográficos. Si bien la industria biotecnológica tiene algo más de experiencia en la cooperación Sur-Sur, gran parte de nuestro sistema institucional, además de una buena parte del público cubano, tiene otra orientación.

    Por otro lado, en lo personal, creo que el asunto de los BRICS debe ser visto necesariamente a través del prisma analítico generado por los acontecimientos del último trienio. Creo que si bien nunca se ha debido hablar de los analistas en término genérico, hoy esto es más cierto que nunca, pues existe un nivel de polarización en la opinión pública occidental sin precedentes. Es doloroso de ver, pero es lo que hay hoy. En este sentido, por ejemplo, no estoy seguro de que China esté movida fundamentalmente, al menos no hasta el momento, por intereses de expansión geopolítica. Es posible que muchos analistas en occidente, sobre todo aquellos vinculados a los centros de poder o a determinados intereses geoestratégicos (los cuales si son muy claros en occidente) sigan esta línea argumental. Pero muchos otros analistas, incluido muchos en occidente también, ven la actitud china respecto a la expansión de los BRICS como un evento que puede beneficiar su desarrollo económico y contribuir a expandir sus relaciones comerciales, lo cual no necesariamente implica un ánimo de control geopolítico (aunque este nivel de influencia comercial tiene una inevitable dimensión geopolítica, particularmente en estos tiempos). Creo que, en gran medida, la disposición de la mayoría global para con China habla por sí sola.

    Tampoco creo que Rusia esté necesarimente buscando un bloque, o una dirección, antioccidental, aunque dados los acontecimientos de los últimos tiempos debería ser, junto a China, el más interesado en el asunto. Pero si este fuera el caso, y si Putin tiene algo es que sopesa sus acciones, no hubiera mantenido tantos recursos en dólares a disposición de ser congelados facilmente. Tampoco hubiera invertido recursos sustanciales en la construcción de gasoeductos comunes a varias naciones europeas occidentales. Por otro lado, en el 2021, aún después de lo de Crimea en el 2014, Rusia era el tercer importador más importante de Estados Unidos. Le compraban de todo, cosas que necesitaban. No es algo que se pueda sustituir en tres minutos. No parece ser el comportamiento de alguien que planea un bloque antioccidental. De lo que Putin si habla constantemente es de multipolaridad, no de otro bloque. Ciertamente ahora, después de la invasión de Ucrania, Rusia tiene el incentivo para promover una formación antioccidental, pero él parece entender perfectamente que muchos de sus socios actuales son más bien no-alineados, cuya diversidad desafía la mentalidad de bloque y sólo se integra por el ánimo anti-hegemónico de estas naciones. Si la condena a su operación especial hubiera realmernte tenido el peso esperado por occidente, la economía rusa se hubiera desplomado.

    La posición de la India (ni de lejos futuro rival de China) y de Brasil (inmerso en un continente dominado por la visión norteamericana) es ciertamente más compleja.

    Creo que Modi si tiene ambiciones de liderazgo claras, pero la economía India, aunque muy dinámica, tiene serios problemas estructurales aún. Aquí si creo que podrían haber dificultades, pues, hasta dónde he visto, la clase política India está mucho más ensimismada en su progreso nacionalista que en objetivos comunes; no se si juegan en equipo. Sin embargo, ha tenido la claridad de entender que es necesario crear un sistema multipolar. Pero, en general, estoy excéptico con Modi y la clase política de la India. Su disposición, según lo acordado en Kazán, a resolver el conflicto fronterizo con China de forma política es, sin embargo, un paso de avance. No va a ser un asunto fácil con la India, pero saben que sólos no van a ningún sitio.

    Por otro lado, aunque tipos como Bolsonaro, más allá de su locura, entendieron la importancia de los BRICS, ya hemos visto lo que hizo Milei. No se puede saber que va a suceder después de Lula, cuyo desacuerdo con Putin en la aceptación de Venezuela, por ejemplo, parece tener más que ver con los ruidos de Latinoamérica que con un deseo implícito de perder poder o de complacer a los norteamericanos. Ni siquiera se puede hablar de dominación económica norteamericana en Latinoamérica, dónde China es ya el socio comercial mayoritario en todos lados (exceptuando México). Creo que lo que ocurre es que en el continente existe una clara vocación ideológica hacia el tipo de democracia «a la norteamericana», y un paso en falso podría perjudicar la relación de Lula con otras naciones del continente, e incluso envalentonar a su propia oposición interna. Creo que este es uno de los factores que podría ayudar a explicar su oposición a la entrada de Venezuela. Además, Lula ha sido de los más vocales a favor de una moneda única para transacciones entre las naciones de los BRICS (algo inviable por el momento), y esto es dificil que pueda ser leído como un gesto pro-occidental. Pero él tiene que cuadrar la caja con los elementos de un continente que es ultra-inestable. Lo digo con hondo dolor, pero, en mi opinión, no se puede empezar nada en América Latina. La disposición para con la región, por ser nuestro destino natural, emocional e histórico, debe mantenerse siempre, pero hay que moverse para dónde las cosas se muevan con cierta independencia.

    Coincido en el hecho de que las posibilidades de Cuba en todo esto dependerán en gran medida de lo que podamos ofrecer, y esto depende, a su vez, de dinamizar nuestra economía, que está virtualmente paralizada. Hace poco más de un anio comentaba en este foro que el inicio, a la carrera y en mi opinión poco gradual, del proceso de digitalización en nuestro país podría tener mucho que ver con el desarrollo acelerado de cbdc en naciones de los BRICS como China y Rusia y con la aparente intención de Cuba de montarse al carro de esta formación. Pero ahora no hay ni electricidad; las cosas hay que organizarlas bien. Por otro lado, no sé si privilegio todos los ejemplos concretos que enumeras, pero definitivamente deben ser, de un modo u otro, parte del menú. Algo que sí privilegio es la mejora de las condiciones de los jubilados, pero esto en gran medida depende de levantar la economía (aunque hay cosas que no dependen de la economía). Sin embargo, creo que lo del niquel hay que verlo con cuidado. El hecho de que estemos desesperados, no implica que actuemos desesperadamente y vendamos nuestros recursos naturales sin pensar en cómo nos posicionamos en este bloque. De cualquier modo, si algún día nos aceptan por completo, hay que tener algo que brindar y en eso deberíamos estar enfrascados desde ayer.

    • Definitivamente después del robo a Rusia, Venezuela y otros países de los fondos situados en bancos occidentales ya estos no son confiables y es un alto riesgo comerciar con el dólar y el euro. Por esta razón los países del mundo crearán mecanismos para utilizar monedas y bancos que sean confiables para el comercio mundial.

    • Oh, lapsus! Corrección: 4to párrafo, 4ta oración, «escéptico» en lugar de «excéptico». Muchas veces escribo estos comentarios con algo de premura y tarde en la noche. De modo que ciertos gazapos son inevitables. Me disculpo de antemano por cualquier otro disparate ortográfico de estos.

  5. Muy acertado el comentario, no soy experto en Economia, pero entendí muy bien todo lo explicado. Sí pudieran ser preocupante los conflictos internos a largo plazo, ojalá se resuelvan lo mejor posible y no lleguen a un colapso. Con respecto a Cuba, si nuestro gobierno es inteligente, puede obtener muchos beneficios, desde arrendamientos de tierras a empresas de algunos de estos países que quieran invertir en varios sectores necesarios, como el azúcar, los minerales que aún no han sido explotados, los yacimientos petrolíferos que se encuentran en territorio cubano y no han podido ser explotados por falta de tecnología y recursos monetarios, hasta la inversión con empresas del sector privado o la solicitud de creditos para fortalecer sectores como el energético o el constructivo. Posibilidades hay, pero el país debe ser, sobre todo, consecuente con su posición y hasta cierto punto permisivo en momentos puntuales.

  6. Cuba sería la llave del Golfo que abriría el camino hacia la expansión por todo Centro América, México..
    Si resulta a Cuba, será eso lo que sucederá.

  7. Creo que Cuba se dedicará a limpiar el piso en las reuniones , pues no tiene nada que aportar, que no sea las experiencias de hambre y miseria al que han sometido al pueblo cubano

  8. Muy buen análisis pero le faltó la principal causa que el mundo entero reconoce,el bloqueo de Los EU a Cuba, es una mordaza que lo entorpece todo.

  9. Muy buen articulo, pero la paralizacion total de nuestra economía ha dejado a Cuba prácticamente sin nada que ofrecer. Toda la industria convirtiéndose en materia prima para las grandes acerias, incluyendo las dos fases de la ampliación de antillana de acero. Sin electricidad, comunicaciones ni transporte no hay posibilidad de avanzar. Los pocos recursos lo utilizamos a capricho. La base económica de nuestro país estaba en la tierra, caña de azúcar, café, ganadería… la destruimos y no sabemos cómo echarla a andar. Las posibilidades son inmensas, pero las ideas faltan con freno total a las fuerzas productivas por el estancamiento en el pensamiento y el miedo de perder el poder. No es cuestión de istmos , Lenin fue claro: comunismo- la electrificacion de todo el país más el poder soviético; las tesis de abril- eliminar el monopolio del comercio exterior garantía del 100 % de corrupción, el voluntarismo lo describió bien.

  10. Tengo dos dudas: Arabia Saudita se aprobó como miembro, pero he leído que no se ha incorporado porque no ha presentado toda la documentación , ¿ me pudieran aclarar? Además también leí que Venezuela quería incorporarse pero Brasil bloqueo su entrada por el fraude de las elecciones,¿ es cierto?

    • Evelio, todavía hay mucho que aprender. Son ciertos los conflictos que mencionas

      El estatus de Arabia Saudita es un tanto ambiguo. Fue invitada oficialmente en el 2023 a unirse al grupo y existían grandes expectativas al respecto, pero hasta hoy se le considera como una especie de quasi-miembro, cuya membresía final dependerá de la decisión de las autoridades saudíes, que aún están en el tíbiri-tábara. Tienen importantes intereses en los Estados Unidos y probablemente quieren asegurarse un trato que les garantice la mayor libertad posible en ambos campos.

      Pueden haber otras lecturas más especulativas. Por ejemplo, Argelia, el cual había planteado su interés por pertenecer al grupo en el 2023, fue rechazado, lo cual provocó que Argelia retirara pública y airadamente su propuesta de membresía en septiembre del 2024, al parecer desairado por lo que ellos consideran una injusticia, y alegando la intervención oculta de algún emirato del golfo, evidente refiriéndose a los Emiratos Àrabes Unidos. Por su parte, Arabia Saudíta siempre ha sido un estrecho aliado de los EAU en temas de política exterior y geopolítica. Tradicionalmente se han apoyado uno al otro. Si el contenido de la cuasi-condena pública de Argelia es cierto, entonces esto podría haber motivado a los saudíes a pensar detenidamente la membresía de los BRICS, para evitar conflictos geopolíticos. Pero esto es una especulación. Argelia es hoy parte de los socios de los BRICS, aunque haya rechazado la membresía permanente.

      En el caso de Venezuela y Brazil la cosa es más clara. Lula bloqueó la solicitud de Venezuela pues no reconoce los resultados electorales en Venezuela, dónde Maduro salió victorioso pero la oposición ha protestado los resultados. El asunto ha tomado matices oficiales, evidenciados por las declaraciones públicas de altos miembros de ambos gobiernos y la expulsión del embajador brasilenio de Venezuela. Los del gobierno venezolano están ofendidísimos por lo que consideran una injerencia en los asuntos internos de Venezuela, aderezada por declaraciones rudas y ofensivas. Las relaciones entre ambos paises están en un punto bajo.

      Lula habría preferido a Argentina, país al que había propuesto, pero el nuevo presidente Milei rechazó la oferta, sacando de golpe cualquier prospecto de participación en el mediano plazo de intereses latinoamericanos en este grupo. Sin embargo, ahora es precisamente el único miembro latinoamericano del grupo quién ha bloqueado la entrada de otro miembro latinoamericano. Nada, que así nos va.

      Yo estoy en desacuerdo con la decisión de Lula. Creo que aliena a los intereses de la región en el grupo, pero creo entender parte de sus motivaciones. Yo creo que Lula se preocupa con la repercusión que la aceptación de Venezuela podría tener en su imagen de lider democrático en el continente y en su relación con otros países de la región, comprometídos hasta el tuétano con el modelo de democracia norteamericano (en algunos casos peor, pues el presidente puede estar sólo un cuatrienio, como en Colombia). En este contexto, aceptar a Venezuela podría concertar intereses latinoamericanos con intereses norteamericanos (siempre a la caza del divide et impera) para aislar a Lula o peor, bajo el pretexto de que no respeta la democracia. Creo que esto refleja la influencia ideológica que los Estados Unidos tienen en Sudamérica y la falta de coherencia a la hora de crear intereses comunes sólidos a nivel de región. Evidentemente existe un diferendo interno en Venezuela, pero revisemos la lista de los miembros y socios del grupo BRICS y que tire la primera piedra…

      Por otro lado, las más recientes elecciones de alcaldías municipales en Brazil mostraron un serio desplazamiento hacia la derecha. El partido de Lula apenas ganó 2 candidaturas de 26. El debe estar preocupado con esto. Cualquier paso en falso y la oposición se lo va a comer. Imagínate la derecha venezolana junto a la derecha brasilenia armando lio con el argumento de que Lula se ha puesto de lado de un presidente anti-democrático. Esas narrativas, en mi opinión algo desgastadas y oportunistas, tienen poder en nuestro continente, a veces a desdén de sus propios intereses pues con frecuencia es la mísmísima democracia la que sufre en estos lances. Es una situación relativamente precaria la de Lula, y tiene que arar con esos bueyes.

      Creo que Latinoamérica está en un atolladero ideológico. Por un lado, existe un compromiso deseable con la democracia, pero por otro lado ha terminado, por influencia norteamericana, idealizando un modelo de democracia como si fuera el único (algo parecido a lo que hizo el gobierno cubano con el socialismo), sin observar la variabilidad y carácter dinámico e histórico de estas cosas. Cualquiera que eche un vistazo a los sistemas democráticos occidentales podrá constatar las diferencias (a veces agudas) entre los mismos, pero a los latinoamericanos nos ha faltado la imaginación. Lo cierto es que cada pais miembro de los BRICS cuenta con su set de problemas específicos, herencia del subdesarrollo, del colonialismo y de otras índoles, que demandan un abordaje flexible, preferiblemente no-injerencista, en temas de colaboración y comercio. Afortunadamente, la declaración final de la cumbre de Kazán contiene un compromiso cada vez más visible con estos principios.

      Latinoamérica necesita encontrar su propio modelo de democracia (que no tiene que ser el norteamericano), y por sobre todo un modelo estable de cooperación. De lo contrario nunca será viable como proyecto regional, y esto sería una pena pues son nuestros primos cercanos. Creo que podríamos aprender mucho de ASEAN, la organización intergubernamental de estados del sudeste asiático, que comenzó siendo una alianza anti-comunista en el medio de la guerra fria, y cuando esta terminó se dejó de boberías e incluyó a Vietnam y a Laos. Hoy, aún con la historia super-caliente que tienen en términos de conflictos civiles, con una de las poblaciones más diversas, en términos religiosos, políticos y culturales, y a pesar de tener aproximadamente 600 millones de habitantes en total (América del Sur tiene aprox 430 millones) han conseguido convertirse en una de las zonas de cooperación económica más dinámicas del mundo. Tienen una forma particular de resolver sus conflictos que evita desaires públicos, prioriza el consenso y respeta el no-injerencismo. Se le dice the ASEAN Way.

      Va y a lo mejor hay algo que podamos aprender por ahí, pues este lio de Lula con Maduro, además del tíbiri-tábara de Arabia Saudita, etc, en parte explica porqué el norte industrializado, con apenas el 20 % de la población mundial, consiguió controlar los recursos del 80% del mundo, es decir la mayoría global subdesarrollada. Es hora de aprender, en mi modesta opinión. Mi herma está un poco larga la respuesta, pero creo que necesitaba contexto.

  11. Con todo respeto (sobre todo el que merece un esfuerzo intelectual para hilvanar todas esas ideas), no Cuba, sino el gobierno cubano solo hará en los BRICS lo que ha venido haciendo durante los últimos 40-50 años: llorar miseria por el bloqueo, implorar («dignamente») por créditos que luego no pagará si se le conceden, y como consecuencia final aumentar las deudas y la decrepitud de la Isla. Todo lo que se piense hacia/desde/con «afuera» será un triste cosmético (político/demagógico). Pero no me tomen en serio, soy un simple pesimista abrumado por la realidad pasada, presente (y creo que futura) a mi/nuestro alrededor. 🙁

  12. Excelente publicación que se necesita en el contexto educativo y académico cubano para formar un pensamiento politico y social bien orientado desde nuestra participación en los contextos globales, gracias por el articulo y el debate. Mi interrogante va por el tema de cuál es la acción de los líderes cubanos después de la aceptación como socios? Tenemos una situación compleja y urgente por resolver que exige dinamismo en la política externa donde solo conocemos la postura ideológica.

  13. Leí el artículo y se nota su postura anticomunista. Solo habla del sector privado y sus beneficios, jamás habla de la Empresa estatal. Buen articulo

Deja una respuesta

Omar Everleny Pérez Villanueva
Omar Everleny Pérez Villanueva
Doctor en Economía por la Universidad de La Habana e Investigador. Profesor visitante en las universidades de Harvard y Columbia, Carleton University y la Sorbonne

Más de este autor

Descubre más desde La Joven Cuba

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo