Abel Tablada y las expulsiones en Cuba

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Se ha sabido a través de las redes sociales que Abel Tablada, arquitecto y profesor titular de la Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE) fue separado de sus funciones docentes por sus opiniones políticas. 

Desde que se dio a conocer la noticia, varios de sus estudiantes, colegas, conocidos y lectores de sus textos en redes se han pronunciado para reclamar por algo que es una gran injusticia contra un profesional a todas luces brillante y decente. 

La historia de las separaciones y expulsiones por dogmatismo en las universidades cubanas no es corta. Tiene varias décadas. Contrario a lo que se pudiera pensar, las universidades en general son espacios conservadores en sus funcionamientos institucionales. Sus rutinas son casi decimonónicas y en muchos casos las leyes no escritas tienden a la conservación de prácticas no siempre emancipadoras. En los tiempos de mis padres y abuelos expulsaban por motivos religiosos, por tener preferencias sexuales no heteronormativas o por expresar desacuerdos con el sistema político. 

Aunque, por suerte, siempre hubo profesores que trataron de romper esos esquemas a través de la docencia, en actividades de extensión e incluso hubo casos que se volvieron prácticamente familia de muchos de sus estudiantes en una etapa crucial para la vida de los jóvenes. 

Hace unos días fue expulsado también del Instituto Superior de Arte (ISA) el dramaturgo y profesor Roberto Viñas, también por sus opiniones políticas. Puede ser que estas dos expulsiones sean casualidades, pero en Cuba hay muy pocas casualidades en política. ¿Se estará tratando de volver a una etapa aún más represiva en las libertades civiles de la nación? 

Yo no conozco personalmente a Abel Tablada, ni a Roberto Viñas, pero de ambos he leído muy buenos textos cuestionadores de la sociedad en que viven. En unos aspectos estoy de acuerdo y en otros no tanto, pero son dos de los pensadores cubanos que, entre otros intelectuales críticos, ayudan a pensar la sociedad contemporánea y sus múltiples desafíos. 

Me alegraba que fuesen profesores universitarios porque esto significaba que enseñaban a pensar a sus estudiantes con cabeza propia, no de forma unilateral en un mundo tan dañado por ese tipo de pensamiento. Ese pensamiento unilateral es muchas veces el que hace a esos mismos estudiantes irse a la extrema derecha cuando cambian de contexto, porque cuando te acostumbras a repetir, en vez de a cuestionar, sustituir un dogma por otro es lo más fácil. Ahora parece que ya no podrán continuar educando en el aula, y tendrán que seguir su ministerio en otros formatos o lares, y con esto no solo pierde la institución que los expulsa, perdemos todos los que creemos que un país próspero se construye desde la pluralidad de voces honestas y decentes. 

El tema de las sanciones y expulsiones de la universidad y otras instituciones lo conozco muy bien. Demasiado bien. Estuve a punto de ser expulsado de la universidad varias veces mientras estudiaba Periodismo en la Facultad de Comunicación y después, ya como licenciado, fui separado de la dirección de la revista Somos Jóvenes y después expulsado de la revista El Caimán Barbudo por orientación de los órganos políticos que dirigen a la prensa estatal. 

En la universidad no me lograron expulsar porque tuve, además del apoyo irrestricto de la Federación de Estudiantes Universitarios de mi facultad, también la brillante gestión de dos decanos que supieron gestionar muy bien los entresijos políticos de la institución para que no me sacaran de la escuela. Y sé de muy buena tinta que se emplearon a fondo ambos para que no sucediera. Incluso uno de ellos fue mi tutor de la tesis de grado. A ambos les agradezco con el alma. Soy un profesional gracias a ellos y a varios de mis mejores profesores. 

Después en la vida profesional las cosas no fueron igual. Aunque tuve el apoyo absoluto de mis jefes inmediatos en las revistas en las que trabajé, las sanciones venían del Olimpo, como se dice en tono tragicómico, cuando la orientación viene de la dirección de las organizaciones políticas. Incluso el director de El Caimán Barbudo de aquel momento, Fidel Díaz Pérez, renunció a su cargo después de 20 años de ejercicio cuando me expulsaron y me prohibieron volver a la Editorial Abril por cuatro años. 

Yo no era un estudiante de derecha, no fui y no soy un periodista con opiniones políticas de derecha. Pero siempre fui muy inquieto, respondón, a veces irónico y me gustaba hacer las preguntas más complicadas e investigar temas complejos a nivel periodístico. También tengo un defecto a los ojos de los burócratas dogmáticos: respeto todas las opiniones que no vulneren los derechos de los demás, coincidan o no con las mías. 

Han pasado algunos años y las aguas han cogido su nivel, pero el dolor por lo que pudo ser y no fue no se me ha quitado nunca. Hubiera estado toda la vida en esas revistas escribiendo, si por mí hubiera sido. La burocracia cubana no quiso. 

Ahora leo que muchos estudiantes, e incluso la FEU, exigen que Abel Tablada sea reintegrado a sus funciones. Leo tanta gente en las redes que lo apoyan y reclaman para que se rectifique la decisión de separarlo de la docencia, y no dejo de preguntarme cuándo acabarán estas decisiones tan torpes y que tanto daño hacen a los profesionales cubanos. 

Cuba está en uno de los momentos más graves de su historia. La sociedad cubana necesita unión, concordia, tolerancia, respeto, libertad y prosperidad. Todos los esfuerzos que se hagan para mantener y conseguir mayores cuotas de esas virtudes serán pocas. Todo esfuerzo que se haga en contra de ese objetivo debe rectificarse. Es incluso suicida, desde el punto de vista político, para un gobierno que ha visto mermar parte del apoyo popular con que contaba, dejar que algo así suceda. Un mínimo análisis desde el sentido común deja claro que es nefasto agregar más enemigos de los usuales, que son muy poderosos. 

Por este tipo de noticias es que muchos de quienes honestamente no queremos ver destruirse lo poco que queda de ese proyecto humanista que fue la Revolución decimos que Cuba necesita un diálogo nacional. No se puede seguir gobernando en el siglo XXI como se gobernaba en el XX. Tenemos que ser mejores. Los jóvenes se están yendo de Cuba, varias de las mejores mentes están saliendo de la Isla y los pocos que se quedan y tienen inquietudes los expulsan. ¿A quién le beneficia algo así? 

Por mi parte espero que la dirección de la CUJAE rectifique y posicione de nuevo al profesor Abel Tablada en su claustro. Cuba lo necesita. Espero que el ISA rectifique y le ofrezca a Roberto Viñas volver al claustro. Cuba lo necesita. Pero si así no fuera, si eso no ocurriese, espero que sigan escribiendo, pensando, investigando, aportando tanto o más como lo han hecho hasta ahora porque la verdad es que Cuba, o sea, nosotros los necesitamos. 

Ojalá no se amarguen ni se cansen. Ojalá se haga justicia. Ojalá.  

10 COMENTARIOS

  1. NO SOY CUBANA, SOY PERUANA LOS VISITÉ POR SEGUNDA VEZ HACE UNOS DÍAS, DEL 11 AL 18 DE FEBRERO, FUE UN VIAJE FAMILIAR, EL PAÍS DECISIÓN MÍA Y DE MI ESPOSO QUE MIS HIJAS SE SUMARON COMO SIEMPRE CON LA SOLIDARIDAD QUE LAS CARACTERIZA. SE QUE TIENEN SERIOS PROBLEMAS, PERO SON 65 AÑOS DE BLOQUEO, POR EEUU, Y ESTE, SOBRE EL BLOQUEO DEL COMBUSTIBLE, DADO POR TRUMP ES EL MÁS DIFÍCIL…QUIENES VIVIMOS EN PAÍSES COMO EL MÍO, «DEL TERCER MUNDO» CON DIFERENCIAS, CARENCIAS, DISCRIMINACIÓN HACIA LAS MAYORÍAS DEL PUEBLO, CON GOBERNANTES Y CLASE DE PODER ECONÓMICO, QUE SIGUEN, EN SU DELIRIO DE RACISMO, CREYENDO QUE, LA POBLACIÓN ANDINA Y AMÁZONICA, QUE SON MILLONES, SON INFERIORES, AL PARECER EN SU ESCUETO IMAGINARIO SIGUEN DUDANDO, COMO EN LA COLONIA, «SI TIENEN ALMA»???, AUNQUE PAREZCA INCREÍBLE…
    TODAVÍA SE SIENTE A CUBA COMO UN PROYECTO DIFERENTE, A PESAR DE ESE BLOQUEO Y SEGURO OTROS PROBLEMAS INTERNOS QUE SÓLO USTEDES PUEDEN SOLUCIONAR CON EL PUEBLO, NINGUNA OPINIÓN INDIVIDUAL PUEDE SER MAYOR QUE LAS NECESIDADES E HISTORIA DE UN PUEBLO…SON AÑOS DE REVOLUCIÓN…

    • Gracias por compartir su impresión del país. Es comprensible que quien lo visita perciba muchas cosas positivas en la sociedad cubana y también las dificultades materiales que existen.

      Pero conviene no mezclar planos distintos. Las injusticias históricas del colonialismo, el racismo en América Latina o las desigualdades sociales en otros países son problemas reales, pero no explican ni justifican la persecución de personas por sus ideas políticas.

      El hecho de que un país haya sufrido presiones externas durante décadas no convierte automáticamente en legítimo que alguien pueda ser sancionado, expulsado de su trabajo o incluso encarcelado por expresar una opinión o participar en una protesta. Son cuestiones diferentes.

      Las luchas contra el racismo, el colonialismo o la desigualdad siempre se han presentado como luchas por la dignidad y los derechos de las personas. Precisamente por eso resulta difícil entender que, en nombre de esas mismas causas históricas, se limite la libertad de expresión o el pluralismo político de los propios ciudadanos.

      Las heridas del pasado no deberían de servir para justificar restricciones a los derechos en el presente.

    • Aida, entiendo su postura, pero esos profesores son pueblo, como lo son sus estudiantes y otros profesores intimidados por esa medida, no son historias aisladas e individuales. El pueblo que Ud quiere siga siendo ejemplo, no es una abstracción para que otros mantengan la esperanza de vencer las desigualdades y el racismo. Está compuesto de personas de carne y hueso con derechos, como los de los indígenas andinos y amazónicos. Quiera esos derechos también o no quiera ninguno.

    • Entiendo muy bien lo que explica sobre la situación de su país y es muy lamentable, pero no continúen viendo a Cuba como un ejemplo d resistencia y humanismo. Tendrían que vivir como cubanos de a pie por un tiempo para que comprendan que el bloqueo no es la causa fundamental del sufrimiento terrible de Cuba, en un país donde la cúpula dirigente son multimillonarios y la gente se muere de hambre y de falta de medicinas no hay ningún proyecto justo ni humanista. Un país donde no se puede expresar lo que se piensa no es un país libre.

  2. La expulsión de un profesor universitario por sus opiniones es una mala noticia. Pero conviene ponerlo en perspectiva.

    En Cuba hay más de mil presos políticos. Esto fue denunciado por organizaciones como Prisoners Defenders y Amnistía Internacional, además de por el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU. Como no quiero que ese número sea solo una estadística, voy a mostrar un caso poco conocido, que no es un cantante famoso encarcelado por cantar una canción.

    Voy a hablar de Yoan de la Cruz. No se trata de un opositor famoso. Se trata de un joven cubano que el 11 de julio de 2021, en San Antonio de los Baños, se le ocurrió grabar con el móvil una manifestación de apenas una docena de personas. Después cometió un crimen mucho más atroz: mandó las imágenes a su círculo de amigos. No sé qué delito se inventaron, pero le condenaron a seis años de cárcel. Este chico no robó, no violó, no asesinó a nadie. No fue un espía de la CIA. Solo grabó con su móvil a un grupo de una docena de personas protestando.

    Finalmente, quiero recordar que el artículo 54 de la Constitución de Cuba dice literalmente:

    “El Estado reconoce, respeta y garantiza a las personas la libertad de pensamiento, conciencia y expresión.”

  3. Que nadie piense que la represión de opiniones en Cuba es cosa del pasado. Voy a hablar de El4tico porque parece que La Joven Cuba solo condena la represión de las opiniones dentro del sistema. El4tico es un grupo de jóvenes cubanos que publicaron 9 videos en YouTube con sus opiniones. Os invito a que visitéis su página. Son solo 9 videos de menos de dos minutos cada uno. No es gran cosa.

    Por publicar esos videos Kalil Zayas y Ernesto Medina están en la cárcel. Voy a reproducir aquí el contenido de uno de esos videos:

    «Hoy vamos a explicar por qué Rusia y Cuba no funcionan como países normales, sino como aparatos de inteligencia que se adueñaron del Estado. En estos sistemas, el presidente no manda, administra. El poder real está en los servicios secretos. En occidente, la inteligencia sirve al Estado. En Rusia y Cuba, la inteligencia es el Estado. El poder no está en los ministerios, sino en los archivos, las redes de control y los secretos. La prioridad no es el pueblo, es la supervivencia del aparato. Estos regímenes no producen riqueza, la extraen. La URSS robó tecnología Nuclear y Militar. Cuba vive de parasitar. Primero Moscú, luego Venezuela. Hoy las remesas y la exportación de médicos. Cuando no puedes crear espías, chantajeas o copias. Su bomba atómica es la psicología. Busca que las democracias duden de sí mismas, mientras ellos consolidan su control. Crean caos, fabrican culpables, infiltran narrativas. La revolución no creó una República, perfeccionó una sucursal soviética diseñada desde los años 30, por agentes como Grobart. Hoy, aunque Fidel y Raúl ya no están en escena, Gáesa y el G2 siguen intactos. Son dueños de los hoteles, las aduanas y el miedo. Cuando Trump dice que habla con las más altas esferas y Díaz Canel dice que no hay diálogo. Los dos dicen la verdad, nadie habla con el presidente porque el presidente no manda. Las conversaciones reales son con la casta de inteligencia. Si las conversaciones ocurren en México, tampoco es casualidad. La KGB siempre usó México como terreno neutral, desde Oswald hasta hoy. Es el punto donde se cruzan la inteligencia, estadounidense y la cubana. Conclusión, Cuba no es un gobierno, es una ocupación interna dirigida por una corporación de inteligencia. No se negocia con un presidente, sino con los herederos del KGB en el Caribe. Y si queremos una transición real, lo basta con cambiar al título de turno, hay que desmantelar el G2.»

    Francamente, esas me parecen las opiniones de un joven bastante vehemente como suele suceder a su edad. No coincido ni con la mitad de lo que dice.

    Pero, de verdad, ¿merecen la cárcel por sacar esos videos?

  4. Otra noticia triste que solo añade más decepción, que no promueve la concordia y que devela, una vez màs, la intolerancia ante el pensamiento que no sea replicante. Conozco a Abel. Tengo la dicha de creer que soy su amiga. Cualquier institución universitaria que cuente con un profesional de este calibre y esta calidad humana debería honrarlo. Cualquier alumnx sentiría orgullo de tener un profesor tan coherente, tan decente. Cualquier sistema político que no defienda la inteligencia de sus hijxs no tiene futuro, la inteligencia, la real se aleja del totalitarismo.

  5. Desgraciadamente eso demuestra la necesidad de un cambio radical politico en nuestro pais no un maquillaje economico.
    Si no vamos a terminar como Iran con un Ayatollah tropical ,si no lo tenemos ya.

  6. al principio de la «revolucion liberadora» fueron expulsados ,sin motivos reales (solo politicos),miles de maestros de educacion primaria,secundaria y universitaria…seguro los padres y/o abuelos de este senor,apoyaron,aplaudieron esta Purga de elementos no dociles al totalitarismo incipiente.Ahora le toco a el.Cuando la ley se sustituye por actuaciones de caracter politico,pasa esto.Es normal,no nos quejemos cuando nos toque.

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Darío Alejandro Escobar
Darío Alejandro Escobar
Licenciado en Periodismo. Tallerista de la Fundación Gabo 2017. Premio R.M.V. de Periodismo Cultural (2017 y 2022). Fue director de la revista Somos Jóvenes. Ha publicado en revistas como Anfibia y The Clinic. Especialista en Comunicación Estratégica

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