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Havana
lunes, noviembre 30, 2020

La voluntad importadora en el paraíso

Mario Valdés Navia
Investigador Titular, Dr. en Ciencias Pedagógicas, ensayista, espirituano

-I-

Mi valoración preferida sobre el entorno natural cubano es la que ofreciera el príncipe ruso Alexei Alexandrovich al contemplar el valle del Yumurí: «Solo faltan Adán y Eva para que sea el paraíso». Convencernos de que este vergel era impropio para desarrollar una agricultura y ganadería eficientes y que era mejor importar alimentos que producirlos aquí, ha sido una larga y deshonesta tarea, de claro perfil político, que los grupos de poder han ejercido sin descanso desde la colonia hasta hoy.

Los conquistadores/colonizadores trajeron consigo los primeros animales de cría y labor que existieron en Cuba y los abandonaron a su suerte. En pocos años, rebaños de reses, caballos y puercos proliferaban por sabanas y bosques dando lugar a la actividad económica principal de los siglos XVII y XVIII: la ganadería extensiva tropical, donde los animales eran cazados en crueles monterías.

Salazones, sebo y cueros serían canjeados a corsarios y piratas por productos manufacturados europeos en cuanta ensenada disponible hubiera. La burocracia colonial, atrincherada en su factoría de La Habana, dejaba hacer a cambio de pingües sobornos. A mediados del XVIII, llegó el régimen de plantaciones y mandó a parar. El primer monopolio comercial estatal efectivo en Cuba, la Real Compañía de Comercio de La Habana, fue metiendo en cintura a los productores locales y los obligó a vender sus productos a bajos precios y comprar bien caras las mercancías europeas, para beneficio del rey y los grandes comerciantes españoles.

Ni siquiera el empoderamiento de la aristocracia plantacionista criolla a fines de ese siglo logró romper dicho monopolio. Lejos de ello, las facciones de la oligarquía y los gobernantes coloniales estrecharon sus vínculos hasta convertirse en el grupo de poder más importante del Imperio, con representantes en las altas instancias del poder, tanto en Cuba como en Madrid. Cuando el resto de la América Española se lanzó a bregar por la independencia, estos «prohombres» cerraron filas con la obsoleta monarquía. Al decir de Varela, que los conocía bien: «Los cubanos [oligarcas] tienen más amor a las cajas de azúcar y los sacos de café que a la independencia». Así surgió aquel indigno lema: «La siempre fiel Isla de Cuba».

Las grandes fortunas de la Isla preferían invertir en el comercio exterior que en el fomento de otras producciones. Los insumos alimenticios e industriales para las plantaciones —tasajo, harinas, grasas, vestidos, herramientas, etc. — eran comprados a sus cofrades en el extranjero (EE.UU., Suramérica, Inglaterra, España) en detrimento de la producción nacional. 

El todopoderoso oro blanco llevaría al país a la monoproducción y monoexportación, primero a España y después —aún dentro de la colonia— a los Estados Unidos. El resto de la agricultura y la industria adquirieron carácter secundario y carecieron de inversiones suficientes para florecer, en tanto pondrían en peligro el sacrosanto dominio de la sacarocracia y sus aliados extranjeros. No obstante, era tanta la riqueza que producía el dulce grano, que Cuba llegó a ser la colonia más rica de España y uno de los países más «prósperos» de América durante la República Burguesa. La conversión de la Isla en la azucarera del mundo duraría hasta después de la Primera Guerra Mundial.

En esas condiciones, el país nunca alcanzó la soberanía alimentaria. No porque no pudiera lograrlo, sino porque ello no convenía a los intereses de los poderosos de turno. Junto a renglones subtropicales como la harina de trigo —que seguimos llamando «de Castilla» aunque viniera de los Estados Unidos o la Unión Soviética—, siguieron siendo importados otros que podrían haberse garantizado con la producción local: carne, grasa vegetal y animal, lácteos y pescado.

Esta situación se debía no tanto a la diferencia de precios de los nacionales respecto al mercado mundial (ley de las ventajas comparativas), como al interés de los poderosos por preservar sus grandes negocios de importación. Así, también mantenían frenado el ascenso político de los sectores de la burguesía nacional que producían para el mercado interno, y del campesinado medio y pequeño ligado a los mercados regionales y locales. Esa voluntad importadora funcionaba como un pilar de la economía plantacionista. Florecía en los momentos de auge y decaía transitoriamente en los de crisis o ruptura del comercio internacional (Segunda Guerra Mundial, postguerra).

La Revolución de 1959 estaba llamada a superar esta artificial dependencia. De las «cinco leyes revolucionarias que serían proclamadas inmediatamente después de tomar el cuartel Moncada», que aparecen en La Historia me Absolverá, cuatro beneficiaban directamente a los productores nacionales y afectaban a los políticos corruptos, aliados a la oligarquía:

La segunda ley revolucionaria concedía la propiedad inembargable e intransferible de la tierra a todos los colonos, subcolonos, arrendatarios, aparceros y precaristas que ocupasen cinco o menos caballerías de tierra…

La tercera ley revolucionaria otorgaba a los obreros y empleados el derecho a participar del treinta por ciento de las utilidades en todas las grandes empresas industriales, mercantiles y mineras, incluyendo centrales azucareros…

La cuarta ley revolucionaria concedía a todos los colonos el derecho a participar del cincuenta y cinco por ciento del rendimiento de la caña y cuota mínima de cuarenta mil arrobas a todos los pequeños colonos que llevasen tres años o más de establecidos.

La quinta ley revolucionaria ordenaba la confiscación de bienes a todos los malversadores de todos los gobiernos y a sus causa-habientes y herederos en cuanto a bienes percibidos por testamento o abintestato de procedencia mal habida.

Más adelante, denunciaba Fidel: «Salvo unas cuantas industrias alimenticias, maderas y textiles, Cuba sigue siendo una factoría productora de materia prima. Se exporta azúcar para importar caramelos, se exportan cueros para importar zapatos, se exporta hierro para importar arados…el Estado se cruza de brazos y la industrialización espera por las calendas griegas».

-­II-

En la etapa 1959-mediados de 1960, se alentó a los capitalistas nativos a que invirtieran, ya que los productos de la industria cubana contribuirían al crecimiento de la nación, y se tomaron medidas que estimulaban por diversas vías la producción para el mercado interno. La Primera Ley de Reforma Agraria, al convertir en dueños legítimos a más de cien mil campesinos arrendatarios, aparceros y precaristas y pasar el resto de las tierras a cooperativas de antiguos jornaleros, dio un impulso nunca visto a la producción agropecuaria para el mercado interno.

A mediados de ese año, la agudización del conflicto con los EEUU provocó la ruptura económica con aquel país, el inicio del bloqueo y que la URSS se ofreciera para comprar todo el azúcar dejado de adquirir por EEUU y suministrar el petróleo que necesitara Cuba. Entre agosto y octubre tuvo lugar la nacionalización de las grandes empresas, que originó el alto nivel de estatización de la economía que aún tenemos. Parecía que las condiciones para el desarrollo y diversificación de la economía agropecuaria nacional estaban dadas, pero fue todo lo contrario.

El primer problema fue la pérdida de capital humano. Entre 1960-1962 salieron del país unos 200 mil exiliados de clases medias (profesionales, directivos, propietarios medios y pequeños, técnicos, empleados). Esto trastornó el proceso productivo nacional, cuestión que trató de resolverse por vías que lo dislocaron más: el entusiasmo revolucionario, la militarización del trabajo agrícola y los procedimientos administrativos.

Después, el abandono de la variante cooperativista inicial, la Segunda Ley de Reforma Agraria y la creación de inmensas Granjas del Pueblo —que mantuvieron y multiplicaron los males del latifundio—, trabajadas por un puñado de obreros agrícolas y miles de voluntarios; la estatización forzada de numerosas fincas; la incorporación de miles de hectáreas de bosques a las tierras en explotación y las amenazas de invasión, que obligaban a sustraer de la producción a gran cantidad de mano de obra y recursos materiales; redujeron sustancialmente la tasa de productividad agropecuaria que en pocos años iría de mal en peor.

En 1962, la insuficiente oferta para la creciente demanda nacional y la congelación de precios minoristas originó la implementación del racionamiento alimenticio vía libreta de abastecimientos. Tras el acuerdo azucarero de 1963 con la URSS, que comprometía cantidades crecientes para aquel mercado hasta 1970, se abandonaron las aspiraciones de industrialización acelerada y diversificación agrícola y el «sin azúcar no hay país» se presentó nuevamente como destino manifiesto de Cuba.

En esas condiciones, unidas al fracaso de los experimentos productivos internos y al monopolio estatal del comercio exterior, los importadores cubanos estaban obligados a abastecer el mercado normado con cantidades grandes y constantes de productos en cargamentos uniformes y baratos. El mercado isleño fue inundado de productos alimenticios provenientes del CAME. La calidad y variedad fue sustituida por la cantidad y uniformidad. Los consumidores cubanos habrían de aprender a comer lo que les tocara, no lo que desearan.

Tras la debacle del Período Especial, la desaparición del mercado socialista y el desmoronamiento de la agricultura estatizada, hubo que reabrir espacios a la producción campesina que, en poco tiempo, vino a superar con creces al Estado en la mayoría de los rubros alimenticios del mercado nacional. No obstante, hasta hace poco tiempo se le mantuvo cerrado el acceso al creciente mercado exterior en fronteras que trajo consigo el desarrollo del turismo. Cuba se convirtió en uno de los países caribeños donde más espacio ocupan las importaciones en la inversión turística. 

Al llegar el siglo XXI, la dependencia de la importación de alimentos era la mayor de la historia. Con el establecimiento de la doble tasa de cambio de las monedas cubanas y la consiguiente depreciación del costo de las importaciones empresariales, la creación de las TRD y la centralización de la mayor parte del comercio exterior e interior en empresas de GAESA; las importaciones crecieron ostensiblemente mientras se desplomaba la inversión en el sector agropecuario y se desmotaban y desguazaban los hierros viejos de la industria azucarera, vendidos como chatarra a Japón.  

Nuevamente los intereses monopólicos ligados a los grupos de poder hegemónicos emplean la importación de alimentos como un mecanismo de enriquecimiento fácil en un mercado cautivo, que se extiende ahora a toda la población consumidora del país. Al mismo tiempo, cierran a los productores las puertas a la inversión nacional y extranjera y desatienden los aportes de la ciencia y la experiencia internacional para hacer más eficaz nuestra agroindustria alimenticia tropical.

Hay que quebrar definitivamente el monopolio estatal, y en particular de las empresas de GAESA, sobre la importación y comercialización de alimentos. No es posible que se desarrolle una voluntad exportadora en el país sin identificar, debatir y superar las causas del surgimiento y la persistencia de la voluntad importadora durante tantos años. Parafraseando al príncipe Alexei, hoy podría decirse mirando nuestros feraces campos: «solo faltan inversores y trabajadores estimulados para que sea el paraíso». 

Para contactar al autor: mariojuanvaldes@gmail.com

26 Comentarios

  1. Hace unos años existio una industria electronica en la que se invirtieron grandes sumas para producir baterias, radios, computadoras, televisores,. La calidad de estos productos era pesima. Para algunos tecnocratas era conveniente producir esos medios en Cuba. Se crearon talleres y fabricas dotadas de tecnologia japonesa e italiana como la planta de circuitos impresos en el Cotorro y COPEXTEL, Talleres mecanicos y otras instalaciones como el Laboratorio para pruebas de fiabilidad en Cojimar. Todo ello fue un fracaso. Ahora se comete el mismo error y se pretende invertir en la agricultura porque supuestamente es mejor producir que importar alimentos. En Cuba no hay tecnologia ni fuerza de trabajo, hay plagas, ciclones y fenomenos meteorologicos que afectan a la agricultura y en el discurso se apela a la ciencia para resolver todas las carencias y dificultades. Es una utopia. Ahora mismo no hay frijoles. Muchas pueden ser las justificaciones pero evidentemente hay que importarlos. De lo poco que se produce lo mejor va al turismo o a la exportacion, otra parte lo venden algunos a precios inalcanzables como el limon, el tomate, la cebolla, el ajo. El Ministro de la Agricultura comparece en la TV para describir un escenario falso porque no se ve nada de lo que dice y se cubre con el manto de las justificaciones.

    • Importar? Por eso estamos así carentes de todo hasta de lo esencial porque Se pasean por el mundo los comerciantes que no saben ni están preparados para buenos negocios y luego aquí venden los articulas 4 veces multiplicados su precio. Es absurdo creer que sigan con lo mismo. Si fueran más abiertos para estimular la inversión dentro de Cuba de agricultores que saben sacarle fruto a la tierra no estaríamos frente a la miseria de hoy
      Por ejemplo se sembró moringa a lo largo y ancho de toda Cuba , se sabe porque hasta congresos existen sobre la utilidad de ella y otras plantas fibrosa henequen incluidas, muchísimo!!! Sin embargo se han perdido Campos y campos de esta planta ya el henequén no se siembra. Por qué? Porque está impregnada la mentalidad de negocios de importación de todo cuando Cuba tenia industria antes de 1968 en casi todos los rublos para abastecer la demanda interna. Pero el totalitarismo y la centralización en manos de desconocedores ha arruinado este país y lo han dejado sin esperanzas de progreso …

      “A valerse de sí , y a emplearse de trabajos de que haya demanda, deben aprender, para su bien y el de su patria, los hombres todos; y lo demás es sabiduría de índice y nomenclatura que no levanta una paja del suelo, ni produce más que pedantes científicos, como la de antes produjo pedantes teólogos” (Martí J., 1890)
      Quien quiera pueblo, ha de habituar a los hombres a crear.
      Y quien crea, se respeta y se ve como una fuerza de la Naturaleza, a la que atentar o privar de su albedrío fuera ilícito. [5]
      Hace notar la necesidad de la actualización tecnológica y su contextualización, mediante la introducción de las mejores prácticas agrícolas así como su vínculo con la formación de profesionales, enfatizando en la labor extensionista de las Escuelas de Agricultura, muy interesante es su idea, recurrente en varios de sus artículos acerca de la previsión, válida para cualquier esfera de la actividad humana. Pone de relieve la necesidad de que los agricultores no apliquen mecánicamente los conocimientos, dada la diversidad de condiciones que caracterizan la actividad agrícola.
      Nuestras tierras feracísimas, ricas en todo género de cultivo, dan poco fruto y menos de lo que debían por los sistemas rutinarios y añejos de arar, sembrar y recoger que aún privan en nuestros países y por el uso de instrumentos ruines.
      Surge de esto una necesidad inmediata: hay que introducir en nuestras tierras los instrumentos nuevos; hay que enseñar a nuestros agricultores los métodos probados con que en los mismos frutos logran los de otros pueblos resultados pasmosos.
      Pero ya lo dijimos: aun cuando los instrumentos vayan, no van con ellos las nuevas prácticas agrícolas que los hacen fecundos. Esto no se aprende o se aprende mal, en libros. Esto no puede exhibirse en las Exposiciones. Esto, sólo en parte, y con grandísimo dispendio, podría enseñarse en las Escuelas de Agricultura. Hay que venir a aprender esto donde está en pleno ejercicio y curso práctico.[6]
      […] En abono, como en todo, la superstición acarrea males. No hay que creer que todo abono que se recomienda es bueno, porque cada puñado de tierra tiene su constitución propia, y acaso lo que conviene a la Martinica, no estará bien en la Isla de Trinidad. [7]

      Previsión -sostenibilidad.
      La práctica de la agricultura demuestra con sistemática tozudez que la falta de previsión es causante de muchos males, la agricultura por su dinamismo, exige de prever diferentes variantes, como en un juego de ajedrez, frente a la diversidad de escenarios que puedan presentarse para dar la respuesta oportuna. Muy interesante es su criterio acerca del consumo responsable y su relación con la sostenibilidad que resultan adelantados y coherentes con criterios como el de Ramón de La Sagra
      En agricultura, como en todo, preparar bien ahorra tiempo, desengaño y riesgos. La verdadera medicina no es la que cura, sino la que precave: la Higiene es la verdadera medicina. […][8]
      Se vive de la agricultura; la escasísima agricultura de México en nada progresa: cigarra imprevisora, a menudo sorpréndela el invierno, y extenúanla hambre y desnudez: trabaja lo diario: ¿qué hará cuando lo diario falte? Consúmese sobre esta tierra mucho más de lo que la tierra produce-única riqueza real: ¿qué compensa este exceso de consumo? [9]
      Fuerza es, pues, prevenir la situación peligrosísima que se adelanta, y para que la producción baste al consumo, ir pensando que este equilibrio es necesario, que esta armonía no puede alterarse, que esta riqueza existe siempre, que la tierra produce sin cesar.
      Si los que en ella viven quieren librarse de miseria, cultívenla de modo que en todas épocas produzca más de lo necesario para vivir: así se basta a lo imprescindible, se previene lo fortuito, y, cuando lo fortuito no viene, se comienza el ahorro productivo que desarrolla la verdadera riqueza. Siempre vive el vivo, y siempre produce y fructifica la generosa madre tierra Fluctúa y vacila el crédito, y síguelo en sus decaimientos el comercio: la tierra nunca decae, ni niega sus frutos, ni resiste el arado, ni perece: la única riqueza inacabable de un país consiste en igualar su producción agrícola a su consumo. Lo permanente bastar; a lo permanente. Ande la industria perezosa: la tierra producirá lo necesario. Debilítese en los puertos el comercio: la tierra continuará abriéndose en frutos. Esta es la armonía cierta. Esta es previsión sensata, fundada en un equilibrio inquebrantable. (Martí J., 1875)

      https://fitogenetica2016.cubava.cu/2016/07/18/aristas-del-pensamiento-martiano-sobre-la-agricultura/

  2. Países de la región, como República Dominicana, han.desarrollado una.agricultura altamente productiva y garantizan la mayor parte de los alimentos que consume su población y el.turismo. Las condiciones.climaticas y el entorno.cubano son más factibles para ello que los.de la.matoria.de los países de los que importamos alimentos.

    • Exacto!! Aquí se compran productos De Yucatan de países que tienen casi las mismas condiciones climáticas que nuestra isla para luego venderlos en precios astronómicos
      Importar sería seguir bregando en lo mismo!

  3. Excelente artículo. Claro y objetivo. Que nadie venga ahora a criticarlo con teques políticos ni a intentar justificar lo injustificable. Cambiemos de una vez todo lo que debe ser cambiado.

    • Los que están explotando al pueblo y llenándose sus cuentas de dinero no quieren cambiar lo que tiene que ser cambiado, irían a la cárcel para empezar por corruptos y ladrones por crimen contra el pueblo.
      Hay que hacer como hicieron los antaño a levantarse en unidad y demandar lo que es nuestro. Por derecho!
      Sin una guerra unida no se cambiará lo que tiene que cambiarse. Hay que hacer lo que hacen los pueblos exigir sus derechos exigir que paren los abusos , exigir que el gobierno no reprima a los que dicen la verdad del cubano

  4. La situación actual de los abastecimientos es parecida a la de la época colonial; entonces llegaba la flota con abastecimientos, una o dos veces al año y se podían comprar determinados articulos,,hoy esperamos que lleguen las mulas en vuelos internacionales para poder adquirir lo que no se encuentra en tiendas donde la mayoría de la gente pueda comprar.

  5. respeto el analsis del autor asi como de todos los opinantes,pero yo tengo otro punto de vista acerca del proceso «revolucionario» y de sus politicas.Lo que comenzo como una revolucion de corte liberal,rapidamente se convirtio en una comunista tanto politica,economica y culturalmente habando….los sistemas comunista se han basado en una fuerte propiedad estatista,siguiendo los «mandamientos» de la doctrina.Y es bueno destacar que las medidas economicas siempre han estado condicionadas por las necesidades politicas,entendiendose eso en el caso cubano al mantenimiento del poder por una elite.Nunca se tuvo en cuenta un estudio de mercado y siempre se busco un «socio» que subsidiara al pais,se crearon sistematicamente falsas expectativas tratando «de mentiritas» hacer creer que Cuba es el ombligo del mundo,siendo el caso mas evidente la «Industria biofarmaceutica» que nadie sabe cuanto habra dejado de perdidas.La destruccion de la industria del azucar con todo su potencial y experiencia acumulada,la falsa expectativa de una incoherente «industrializaion».una reforma agraria de mentira donde el fin ultimo era la colectivizacion,la destruccion de las pequenas y medianas empresas,para despues de 60 anos tratar de revivirlas.En fin,un loco juego de poltica ajeno al pueblo cubano.Cuba es un paisito que lo mejor que tiene es su situacion geografica ,envidiada por todo el mundo,no necesita nada mas que un sistema politico que permita a sus ciudadanos vivir con derechos y libertades,inclutyendo economicas.Un pais donde la soberania radique en su pueblo y donde los cubanos puedan vivir y crear.No basta ya de ideologias absurdas ?? Cuba hoy,en verdad tiene menos independencia que nunca !!! Quieren profundizar en este temas ???

    • No se de que comunismo habla Ud. Y lo digo con respeto sincero. En cuba no hay y prueba de ello es la miseria creciente del pueblo en todos los sentidos, la situación actual que la derivan del bloqueo y se sabe que realmente impide muchas cosas. Pero el bloqueo interno el enriquecimiento visible de una minoría y el empobrecimiento de la inmensa mayoría son el resultado de un mal manejo de todo . La política no cabe en la azucarera de las masas populares. En sus platos los de los que nos gobiernan si!

  6. Magnífico trabajo. Debo decir que no solamente se exportaban como chatarra «hierros viejos» pues se daba el caso de buques soviéticos descargando rieles de ferrocarril nuevos en un muelle y en el muelle de al lado se cargaban en otro barco como chatarra ferrosa para la exportación. ¡Qué país!

  7. Halcon, discrepo bastante de su criterio. No creo que el problema esté en el hecho de querer producir en la nación. Justo eso es algo mas que deseable. El problema de su fábrica de equipos electrodomésticos es simple: Es (era) una maquiladora. No había tecnologías propias. Súmele un ambiente socialista donde se ganan salarios de escala, las ganancias no se saben adonde van mas todos los males del non plus ultra archimencionado aqui muchas veces y ahí tiene el resultado. Cuando ud usa tecnologías de otros, su negocio funciona como una franquicia en la cual ud debe pagar al creador de esa tecnologia según acuerdos. Si encima debe comprar componentes preparar mano de obra calificada y otra largo etc. Su margen disminuye bastante. Siempre le digo a mis amigos mexicanos que si ellos fueran dueños de solo 1/3 de la tecnología de todo lo que producen y exportan en el país Mexico fuera una de las primeras potencias mundiales.
    En lo que al campo respecta me consta (y yo no soy de los que comulgan con el sistema) que Cuba tiene muy buenos profesionales que con las condiciones adeciuadas pondrían a producir la tierra obteniendo rendimientos insospechados. Hay un potencial grande. De eso no me caben dudas. Pero necesitan las condiciones que el Socialismo les impide tener. Necesitan libertad de importar, exportar de cultivar lo que entiendan necesario y cuando sea necesario. Necesitan excepción inicial del impuestos, poder pagar salarios dignos y un largo etcetera que sé bien que el gobierno conoce, pero que simplemente no les da la gana de empoderar al campesino. Porque después que cojan alas, ¿quien los para?. Una agricultura floresciente sería el motor impulsor para muchas otras industrias menores de la economía y el apoyo para las grandes (el turismo entre ellas). Esa agricultura sería un exportador, daría empleos de calidad en país (imagine a los que ahora no quieren, en pugna por trabajar en el campo). Pero en cambio tenemos al gran edifico de la agricultura (Ministerio) donde unos señores con panzas que dan verguenza y no les permiten entrar en los autos, dictan que se puede y que no, al punto de «indicarle» al campesino lo tiene que sembrar con cantidades y todo. La policía correteando a todo aquel que produce un poco de mas por «enriquecimiento ilícito» y la prensa apoyando la estupidez a mas y mejor.
    Producir internamente no es un problema, es una bendición el poderlo hacer significa Independencia, significa bonanza económica futura, reconocimiento internacional. ¿Porqué cree ud que Bacardí (familia tradicional Santiaguera) es una firma reconocida a nivel mundial? Lo que ocurre es que tienen que estar las condiciones y tienen que estar los que tengan el conocimiento (nada de directores por afinidades políticas y demas trucos) que al final lo que hacen es joder el negocio. Como estás condiciones no se darían nunca con el Gobierno actual es que hace falta que se vayan.

    • Y la palabrita enriquecimiento ilícito llegó para querer quedarse solo que eso apunta a los emprendedores y no a los que han malversado año tras año los recursos y bienes del pueblo y viven mejor que muchos magnates de imperio que critican solo de dientes afuera

  8. Lo más claro «…. los intereses monopólicos,ligados a grupos de poder hegemónicos….» . Ya ahí está , brillantemente ,resumido todo. La mano en la llave de paso ,todo el tiempo, es la que mantiene en el poder a los culpables de tantos desastres.

    Sirva el ejemplo de la falta de café en las cocinas cubanas , durante la Pandemia, por la cerrazón de los vuelos de los cubanoamericanos,y se verá la gigantesca dependencia a la que se refiere también el autor. Y esa dependencia demuestra también que esos grupos de poder son ineficientes hasta en eso de asegurar su poder a través del comercio.

    • Bueno, la historia de Cuba pre-revolucionaria parece un poco tergiversada, en el sentido de presentar una nación totalmente manipulada por los monopolios y de muy escaso desarrollo de la industria nacional, incluida la agricultura. Tampoco creo que la crisis nacional se debata actualmente en el ámbito de la exportación- importación sino en el de libertad-abuso de poder y en el de reconocimiento la realidad-soberbia.

      Partiendo del innegable talento nacional y del caracter emprendedor del cubano, que se da silvestre desde la colonia, yo creo que no puede soslayarse y negarse el desarrollo económico del país en muchos campos. Negación que toma como premisas las innegables áreas de pobreza y el predominio de una extendida injusticia social. Y en muchos casos basados menos en los panfletos de economía y de historia con visos académicos cuyo objetivo era deslegitimar y denigrar toda la etapa anterior a 1959, al extremo de definirla como una seudorepublica.
      Podría ser un desarrollo poco armónico, quizas no explotando ramas prometedoras, pero no iban camino al precipicio ni a la ruina. A otro con ese cuento.

      Cuba no solo exportaba azúcar y tabaco, y por si fuera poco además se autoabastecia de numerosos productos, entre ellos carnicos, lacteos, etc. Exportaba papas en invierno y las importaba en verano. Frutas de excelencia al alcance de grandes mayorías. Hasta pescados de exquisitez en plazas y mercados populares, que no de élites.

      Hace 60 años se aprovechaban mejor las energías renovables que las que se aprovecharan en 2030, solo con el bagazo de la industria azucarera que alumbraba hasta sus bateyes en tiempos de zafra. Por citar otras esferas, la modesta industria grafica con equipamiento quizas de segunda mano te garantizaba el periodico matutino de 16 o 32 grandes paginas a las siete de la mañana, mientras que hoy una inmensa industria poligafrica con tecnologia de punta te garantiza el periódico de ocho paginitas quizas a las 9, 10, a las 12 o a lo mejor al siguiente dia. El lechero, ya te la entregaba a las 5 de la mañana, el aguador, el lavandero, el panadero, el boticario con su mensajero, el taxista, etc, etc, te garantizaban lo que querias a la hora que necesitabas, toda un impresionante engranaje espontaneamente armado para el dia a dia a partir de pequeños medianos o grandes negocios que funcionaban a pesar de que no había planificación, supervisión administrativa, etc, etc. Y que los que peinamos canas sabemos que dejaron de funcionar desde mucho antes del periodo especial.

      Las empresas de telefonía y de generación de electricidad, aunque no soberanos, te garantizaban un servicio de muchisima mayor eficiencia que los actuales, empezando porque no te conminaban a no consumirlos! Los chinchales, tejares, carpinterias, te ofrecían materiales de construcción con muchisima mas calidad que las grandes industrias de la actualidad. Se desarrollaban asentamientos poblacionales con mas racionalidad que los que construimos hoy.

      Limitandonos ahora nada más a la agricultura, despues de tantas decadas de planes especiales, visiones trascendentales de futuro del gran predestinado, de programas aprobados en todas las instancias para todos los aspectos (semillas, tecnicas de cultivos, razas genéticas, sistemas de comercialización), de decenas de centros de investigaciones y de ciencia permanentemente felicitados y condecorados por sus logros, etc, etc, resulta que ahora hay que repensar todo y partir de un nuevo concepto de “extensión” agricola que al parecer genialmente combina los logros de la ciencia con la yunta de bueyes, la utilización de transgénicos a la par del uso generalizado de la guataca y de la mecanización y el riego con la siembra en el traspatio de la casa, todo celosamente asesorado y chequeado por expertos en todos los temas, en lo que constituye una nueva temporada de “ Ahora si vamos a construir el socialismo” en versión prospera y sostenible.

      Nada que ver con si exportar o no, si importar o no. El problema y la solución parece que no estan ahí.!!

      • Totalmente de acuerdo con Observador 2020. Seguramente nunca se importo mas que en los años 80 sin embargo los Mercados Libre Campesinos, de los que nadie habla y Fidel se encargo de cerrar, estaban abarrotados de productos a precios irrisorios si los comparamos con los de ahora. El tema no esta en importar o no, la cosa esta en producir eficientemente ALGO(S) que ocupe y permita vivir a la población, no se puede esperar que el 20% de la poblacion (rural) le llene la barriga al otro 80% urbano cuando este practicamente no produce (hace) nada, después importaras lo que comes o lo compras de productores locales pero primero ten dinero para hacer una de las dos cosas. Aqui en Canada se importa casi toda la comida y a nadie le importa, lo que importa es tener trabajo para ir al mercado y comprar lo que necesitas.

    • Que bueno si los desenmascaran a todos ese es el fin de los que no desean estimular y frenan el Emprendimiento libre. Seguir haciendo negocios para engrosar lo que tienen robado en sus cuentas bancarias fuera de Cuba.
      Averigüen en cuanto se vendía un elevador Electra victoria por el país vasco y cuánto ponían aquí en la factura – EL DOBLE-
      Asquerosos ladrones y luego pidiendo más sacrificios al pueblo
      Un alzamiento en masas es lo único que puede hacer iniciar los cambios que ellos no quieren ni van a hacer

  9. Cuanta posibilidad para aprender de este magnifico articulo, acerca del origen y las bases de los graves errores administrativos que han condenado a nuestro pais durante 500 años, a la dependencia, sufrimientos y la pobreza injustificada, debido aparentemente a factores geneticos intrinsicos, que nos impiden un cambio de curso o deseos rectificar errores.

    Nuestro pais, que esta dotado de todos los elementos naturales favorables para su desarrollo, parece estar condenado culturalmente por atavismos de fuerza e imposiciones, que explican el monumental retroceso y el estancamiento de toda la nacion, que se mantiene firme y ciego a cuantas sugerencias o propuestas que no provengan de el mismo.

    En manos de Cuba esta corregir y rectificar esta conducta acaparadora, egoista y dolosa con los bienes nacionales a su cuidado, mediante la liquidacion transparente en subasta publica, de trillones de dolares estancados en ministerios y empresas inoperantes y disfuncionales durante decadas, entregandole a cada ciudadano adulto una porcion de su pais en forma de credito y una porcion menor a cada menor, para restituir su sentido de pertenencia patria, reactivar la economia nacional, mediante la formacion de PGYMES, partidicipacion en los ingresos de las empresas estatales y transformar a la mayoria de los ministerios a funciones reguladoras en lugar de sus fallidos intentos de administrar, controlar y operar las funciones asignadas los mismos.

    Conviertase Cuba en el pais de los poderosos Ministerio de Educacion, Salud Publica, Medio Ambiente, Cultura, Ciencas, Hacienda y la Banca, reduciendose o eliminandose otras que nada contribuyen al desarrollo de la sociedad por la tantos se han sacrificado sin ver realizados sus sueños y sus sagradas aspiraciones.

  10. ¿Seguridad alimentaria en Cuba, o hambruna latente?
    por Marlene Azor Hernández

    Desde los años 90s en que Cuba perdió los cuantiosos subsidios soviéticos a su economía, las políticas públicas agropecuarias del gobierno cubano han mantenido la “hambruna latente” haciendo depender el consumo de alimentos en un 80% de las importaciones del estado.
    El sistema económico en el campo conserva todos los obstáculos heredados de la planificación centralizada y de una política extractiva frente a los productores y trabajadores del campo. Hasta el 23 de septiembre del presente año, los jornaleros cubanos debían pagar una licencia al estado para trabajar en los ciclos críticos y en general en las cosechas y la ganadería .
    Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), la seguridad alimentaria, “existe cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana” .Sin embargo, el representante de esta organización en Cuba, Marcelo Resende declaró que el gobierno cubano “logró la meta de no tener hambre en el país, gracias a la voluntad política” .
    El funcionario se refiere a la libreta de racionamiento que garantiza algunos productos fundamentales subsidiados, que marcialmente administrados, garantizan 10 días en el mes, los 20 días restantes, la familia cubana concurre a los mercados estatales y privados a precios muy elevados, para garantizar los mínimos alimentos. Los productos que se garantizan con la libreta son de muy baja calidad . La seguridad alimentaria según la definición de la FAO, no existe en el país.
    No se vende leche fresca a la población, el arroz y los frijoles son de baja calidad, el picadillo de res extendido con soya sin definir las proporciones, el pescado ha sido sustituido por una magra ración de pollo, el café mezclado con chícharos sin definir las proporciones, y una serie de embutidos con un color desagradable y olor pestilente improvisados por el estado, que tampoco especifican su origen ni composición . La seguridad alimentaria según la definición de la FAO, no existe en el país.
    Los economistas cubanos han señalado la disminución drástica de la producción de alimentos esenciales en Cuba en los últimos años. En comparación con el 2018, la producción de papa, hortalizas, viandas, carne de cerdo, huevos, maíz, frutales, cítricos, leche, tomate, arroz y carne bovina, disminuyeron durante el año 2019 según cifras oficiales .
    El problema endémico de la baja producción de alimentos en el país se debe a una estructura, funcionamiento y política errada en el campo cubano.
    Los productores agropecuarios no tienen garantizada:
    a) La propiedad de la tierra.
    b) Deben entregar entre el 70 y 80% de sus productos al distribuidor monopólico estatal, Acopio, a precios administrativos establecidos por el estado, al margen de la oferta y demanda y al margen de los costos de producción.
    c) Los productores no tienen un mercado mayorista de insumos (equipos de riego, maquinaria agrícola, fertilizantes ni semillas), al margen del estado que en la actualidad dolariza la compra de insumos a través de las empresas del estado.
    d) Los campesinos no pueden importar y exportar sus producciones e insumos, prohibición de varias décadas, y hoy necesitan adquirir dólares de las remesas para a través de 36 empresas estatales exportar e importar producción e insumos.
    e) El gobierno cubano espera que las remesas familiares, sustenten la inversión en el campo cubano pues no hay posibilidad de inversión privada nacional o extranjera al margen del estado en Cuba.
    f) El gobierno no permite mercados mayoristas en consignación de privados extranjeros o nacionales para satisfacer las necesidades de los campesinos.
    g) El crédito nacional en pesos cubanos es magro y muy pocos campesinos lo utilizan porque son micro créditos sin capacidad de financiar su producción.
    h) Las cosechas y ganado vendido al estado pueden estar un año o más sin pago .
    En este último punto, la periodista cubana Rafaela Cruz señala algunos ejemplos:
    “En junio de 2019, un productor reclamaba pagos a la Empresa Porcina por medio millón pesos, según publicó el diario oficial Juventud Rebelde. En enero de 2020, la revista Bohemia señaló que a una cooperativa artemiseña el Estado le adeudaba un millón y medio de pesos. Aún en agosto de 2019, de los 14.572.000 CUC que generaron los ganaderos camagüeyanos desde 2013 por entregas con destino a la producción en divisas, solo habían recibido 3.266.000, reportó el periódico local Adelante”.
    Las propuestas de los economistas cubanos Humberto Pérez González, Joaquín Benavides Rodríguez, Fidel Vascós González, Julio Carranza Valdés, y Pedro Monreal González, apuntan a eliminar los obstáculos más fuertes, de forma inmediata, en los dos primeros meses de aplicación de su propuesta de política agropecuaria, y teniendo en cuenta la necesaria transformación estructural de la economía cubana en la propiedad privada y cooperativa de la tierra aunque no esté priorizada como medida inmediata en la propuesta que ofrecen:
    – “Los productores agropecuarios que mayoritariamente ofertan a los programas de abastecimiento local (volúmenes con escalas relativamente pequeñas y a corta distancia) son eximidos de las entregas obligatorias a la empresa de Acopio estatal (la entrega por parte de los productores sería opcional) ”.
    -“Reducir las barreras de entrada en las actividades de transporte, distribución mayorista y minorista en los programas de abastecimiento local. Implica la necesidad de un proceso expedito de emisión de licencias de trabajo por cuenta propia (TCP), exentas inicialmente de pago de impuestos. Los productores directos (campesinos individuales, usufructuarios y cooperativistas) que deseen realizar actividades de ventas minoristas directas no necesitarían licencias de transportistas ni de vendedores ”.
    Con relación a la empresa estatal de Acopio (distribución):
    -“Eliminar los precios máximos pagados al productor y limitando el “compromiso” de entrega a un máximo posible de 50% de lo producido”.
    “Reducir las barreras de entrada en la distribución mayorista de grandes volúmenes a distancia para facilitar el ingreso de nuevos actores que operen en un mercado de competencia regulada en el cual Acopio estatal también participaría, como un actor más en igualdad de condiciones que los demás ”.
    Con relación a la ampliación de los derechos de los productores privados individuales y cooperativos:
    -“Debe permitirse que las MYPYMES y demás TCP puedan relacionarse directamente sin intermediarios estatales con suministradores y compradores extranjeros como lo han venido haciendo desde hace años los integrantes del sector privado nacional directamente o a través las llamadas “mulas”, llegando a realizar importaciones que según estimados se aproximaban a los 2000 millones USD anuales”.
    -“Debe crearse una “Ferretería en el Patio Nacional” para la venta inmediata de surtidos comunes y más demandados por los privados y cooperativas, Patios abastecidos por suministradores extranjeros mediante el mecanismo de la consignación o el depósito en almacenes ubicados en áreas especiales como Berroa y otros, sin desembolso de capital por parte del Estado”.
    -“Alquiler de medios de transporte y de almacenamiento de propiedad estatal a distribuidores no estatales mayoristas y minoristas de productos agropecuarios ”.
    -“Autorizar exportaciones e importaciones directas a todos los productores agropecuarios”.
    -“Autorizar contratos de inversión extranjera directamente entre productores, transportistas y comercializadores de cualquier forma de propiedad y de gestión”.
    -“Pasar a ventas en moneda nacional todo el suministro de equipos e insumos agropecuarios (para producción y comercialización) e industriales (para mini- industrias). Se mantiene la posibilidad de importar directamente equipos e insumos”.
    -“Legalización y establecimiento de MYPYMES y de Cooperativas de Crédito y Servicios No agropecuarias (CCSNA). Esta es una medida que debe tomarse desde el primer momento al iniciarse la implementación del Programa Agropecuario que se propone y diferenciarse legalmente las MYPYMES de los auténticos y exclusivos Trabajadores por Cuenta Propia que no utilizan mano de obra asalariada, así como excluir a los obreros empleados de las MYPYMES de la clasificación de TCP ”.
    Surgen varias contradicciones con la anunciada política gubernamental del “Plan de ordenamiento”, de anuncio reciente, que incluye aumento de salarios, unificación monetaria, aumentos en las pensiones y en las prestaciones de la asistencia social .
    Aunque el Ministro de economía, Alejandro Gil Fernández, y el Jefe encargado de aplicar los Lineamientos económicos del partido, Marino Murillo Jorge han intentado explicar en un programa televisivo los cambios a aplicar, sigue la incertidumbre sobre la liberalización de la producción, la distribución de alimentos y de los insumos. Hasta la fecha, el estado pretende monopolizar toda exportación e importación de los alimentos e insumos en dólares, con medidas recientes en julio de este año y no ha disminuido el 70 u 80% de entrega obligatoria de los productores al estado cubano pagados en pesos cubanos y a precios desligados de la oferta y demanda y de los costos de producción .
    La inseguridad alimentaria se ha incrementado con la pandemia de COVID-19, pero obedece, en el caso de Cuba, a problemas estructurales de las políticas agropecuarias que siguen vigentes en el país. Los productores y comercializadores privados han sido multados y decomisados durante todos los meses en que ha durado la pandemia, desde marzo de este año .
    No existe la seguridad alimentaria según la definición de la FAO en Cuba, sino que la hambruna latente desde los años 90s, se incrementa o disminuye en función de la capacidad importadora de un estado en crisis estructural desde la desaparición de los subsidios soviéticos en la última década del siglo pasado; un estado que no libera las fuerzas productivas del campo cubano.

  11. Gracias por los comentarios. Coincido con Marlene en la.necesidad de implementar en su totalidad las medidas propuestas por.este excelente grupo de.economistas.cubanos. Es muestra de la.persistencia de una.voluntad importadora que no acaba de superarse.

  12. Discurso de Fidel en el Salón de Actos del edificio Sierra Maestra (INRA), hoy muy casualmente edificio de la corporación CIMEX, el 20 de julio de 1963, en sus propias palabras muestra las bases del continuado error por el que se sigue apostando en esta nueva época de Continuidad que más bien es continuismo, La propiedad estatal como base económica del socialismo, esa continuada política de asumir al estado, que en realidad enmascara es ell PCC en el poder único, como productor eficiente a diferencia de las llamadas socialdemocracia en donde el estado es mayormente un redistribuidor en beneficio de los menos favorecidos.

    “(…) en la agricultura está la base de nuestro desarrollo, y tenemos muy buenas condiciones para el desarrollo de esa agricultura, entre otras la circunstancia de la forma en que se hizo la reforma agraria, y que permite la disponibilidad de grandes y magníficas extensiones de tierra para desarrollar grandes planes dentro de las mejores condiciones técnicas, incluso una buena organización de los pequeños agricultores, para incorporarlos a ellos también a esos planes de desarrollo de nuestra economía”

    Esa disponibilidad de grandes extensiones de tierras se logro porque se dejó de repartir entre productores simples y se impuso a través del llamado INRA ( instituto nacional de reforma agraria ) la colectivización de la producción agrícola en manos del estado. Es por ello que el todo poderoso estado presente, asume e impone, organizar a los pequeños productores incorporándolos a los «planes de desarrollo de nuestra economía», fecha tan temprana como 1963 ya la jugada desde el poder revolucionario era ir metiéndole mano a todo para asegurarse poder eterno, y hago notar una particularidad del MINAGRI el único sector de la agroindustria que nunca acepto la estatalizacion de la producción de producto insignia, fue la producción agrícola de la hoja del tabaco, también está «frutas selectas» pero eso está más ligada a quien la dirige y ese sector de mercado que sus propios intereses cubre. Y fíjense hoy cuántas pérdidas hay anunciadas por las lluvias de la última depresión tropical en el occidente del país, y las vegas de hojas de tabaco nunca se mencionan porque ese negocio siempre quedo en manos privadas. Muy bueno su artículo pero se sigue intentando lograr un resultado diferente haciendo las mismas cosas aunque el presidente elegido afirme lo contrario.

      • Gracias por la aclaración, el verde olivo sigue desgraciadamente masclado demasiado en toda la historia más reciente, entonces el edificio de la corporación CIMEX que está al lado de lo que va quedando del antaño propiedad horizontal Sol y Mar en Miramar como se llamaba, tenía como recuerdo ese nombre de mis periplos a la playita de 16.

  13. La introducción histórica sobra. Cuba no produce alimentos porque a los agricultores no les dan libertad para producirlos eficazmente.

    Cuando hablo de la libertad de los agricultores, me refiero a la libertad de vender a quien quieran al mejor precio que les paguen, y comprar los insumos a quien los venda a mejor precio sin trabas de ningún tipo.

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