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jueves, octubre 22, 2020

Viejos hábitos y frases complejas

Por: Carlos Casas

Me duele confesar, luego de haber pasado por más de 17 años de estudio en todas las enseñanzas hasta la universidad, nunca hubo un análisis profundo de la constitución vigente.  Estudiando una carrera técnica solo en la asignatura teoría sociopolítica se trataron algunos aspectos de la misma, pero eso no fue hasta 3er año. De igual manera me siento alarmado ante el creciente interés de todo el pueblo sobre la reforma constitucional, alarmado positivamente.

Pero esto solo provoca que muchos nos enfrentemos por primera vez ante el contenido de la constitución haciéndose indiferenciables los cambios entre una y otra pues no dominamos la vigente. Convencido además que en unos meses luego de su aprobación, volverá a formar parte de todo aquello que nunca se tiene en cuenta en el día a día de los ciudadanos de a pie. Muy a mi pesar, estoy consciente que no se incluirá en una asignatura de ninguna enseñanza básica el estudio de la constitución, los deberes y derechos del ciudadano, ni de los derechos humanos de los que siempre aparecemos abanderados cumplidores en la ONU (o los discursos políticos) pero que nunca se exponen ni divulgan en las escuelas o centros de trabajo para permitirle a cada cual dar su opinión sobre el cumplimiento o no de los mismos.

Con 25 años no he recibido nunca la enseñanza por parte del Estado de cuáles son mis derechos más allá de la educación y salud gratuitas. Recuerdo que, justo antes de entrar a la universidad escuché un comentario preocupante: “la universidad es para los revolucionarios”, al cual respondí con una pegunta ¿qué otra opción hay para los que no se sientan revolucionarios, pero sí quieran tener una carrera universitaria en Cuba? Que, aunque no era mi caso sé que existen, no conseguí respuesta. Luego, gracias al estudio autodidacta de la historia latinoamericana conocí una frase del Dr. Salvador Allende que me hizo cambiar la perspectiva y la llevo conmigo desde entonces para todo aquel que me pregunte si soy revolucionario: “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”.

Volviendo al tema de la constitución, un simple ejemplo de muchos. Tanto la vigente como la propuesta mantienen desde el comienzo un enfoque socialista, pero no comprendo cómo puede reconocerse la libertad política de cada cual (Artículo 1) y aun así sujetar a todo cubano a la norma de que su patria es socialista y como tal debe defenderla (Artículo 3). Está perfecto que se castigue a quien traicione a la patria y que se sea máximo deber protegerla, pero la patria no es socialista, ni capitalista, ni feudal. El patriotismo es el sentimiento que se desarrolla como parte de la conciencia individual hacia todo aquello que nos rodea cultural, material, espiritualmente.

No se debe poner apellidos a la patria, a la educación ni al pueblo para no caer en el mismo error de los primeros años de la Revolución, cuando a todos lo que emigraron llamaron gusanos y anticubanos, un término doloroso para aquellos que se sentían y de hecho eran patriotas, pero que no estaban de acuerdo con el sistema del nuevo gobierno, siempre hay sus excepciones, y no me refiero a los terroristas sino a los simples cubanos que partieron por diferencias ideológicas y por problemas económicos, motivos tan válidos como los de quienes decidieron quedarse y construir el proyecto social del que hoy disfrutamos. Defender la patria siempre ha sido tarea de todos y se ha demostrado en las luchas independistas, en todas, que la migración siempre jugó un papel importante y que los que vivían fuera no eran antipatriotas.

Salvar el nuevo texto constitucional de frases hechas y poco convincentes que no reflejan la realidad del pueblo cubano actual, que no es el mismo que se lanzó a las calles hace 60 años, pero continúa con su espíritu revolucionario. Incorporar al sistema educacional marcos o asignaturas que permitan el conocimiento de los deberes y derechos ciudadanos y humanos. Respetar verdaderamente la ideología de cada cubano dentro y fuera de las fronteras políticas y geográficas… más que un deber es una obligación de nuestro tiempo.

5 Comentarios

  1. Para mi la Patria es socialista, porque no existe el apoliticismo. en el mundo actual o se es socilaista o se es capitalista. No hay nombres sin apellidos. Como viví en el capitalismo y he tenido la oportunidad e viajar a países capitalista: aquello no lo quiero ni jugando para mi familia, por eso con honor y rgocijo digo que mi Patria es Socialista

    • Millones de personas en todo el mundo han cantado las canciones de decenas de trovadore; canta autores, creadores que han versificado la lucha de Cuba por su independencia.
      Carlos Puebla, ya lo dijo hace muchos años: Cuba socialista no está sola.
      Esa solidaridad con Cuba, Internacional, no partidista, transversal es uno de los elementos que han logrado hechos tangibles como el regreso de Los Cinco, la apabullante condena de los paises miembros de NNUU al Bloqueo ilegal de EEUU, la anulación de la llamada posición común contra Cuba desde la UE, promovida por el casposo presidente de un partido corrupto hasta la médula, el tal Aznar, etc.

    • Con todo el respeto creo que usted confunde las cosas. Es cierto que no existe el apoliticismo pero eso es válido para las personas no para la Patria. La Patria como Madre no discrimina a sus hijos, en ella deben caber todos, máxime cuando Ella ha surgido del quehacer de todos. Cuando un hijo se otorga el derecho de decir que su Madre es roja y que solo los hijos rojos podrán vivir en Ella, estamos asistiendo a un fratricidio social.

  2. Me alegra joven revolucionario que defienda la patria como lo que debe ser, la patria es de todos, nadie tiene el derecho de ponerle condiciones a lo que cada uno define y defiende para su patria. Hay algunos como el Sr. Jesús López Martínez que simpatiza con la patria socialista, yo y quizás muchos otros, simpatizamos con que pudiese ser Socialdemocrata en un futuro próximo, desearía que esa otra forma de gobernar en donde gobierno formado en una sociedad multipartidista que lucha por justicia social y beneficia a los menos favorecidos redistribuyendo vía impuestos logrados como estado en el poder, pero le digo más, estoy seguro que hay cubanos que desean una sociedad capitalista para su patria, pero inclusive con esas aspiraciones nadie puede despojarlo de lo que reconocen como su patria. Diferenciar y tener claro que lo que todos reconocemos como Patria es muy privado, y que ese falso slogan que dice Revolución y Socialismo son una misma cosa, es creo un primer aspecto a desmontar cuando desde el respeto se debatan futuras definiciones para la Cuba futura de todos.

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